Home    Forum    Search    FAQ    Register    Log in
Message From The Staff



Normas de la Secci�n 
En esta sección sólo se permiten exposiciones de Pintores Españoles. La forma de abrir una exposición es el autor con su fotografía y su biografía y los cuadros de la exposición con un tamaño no superior a los 800 píxeles.


Post new topic  Reply to topic 
Page 1 of 1
 
 
PACHECO, Francisco
Author Message
Reply with quote   Download Post  
Post PACHECO, Francisco 
 
Esta presentaición está dedicada al pintor sevillano Francisco Pacheco, un pintor inquisidor, su obra no es demasiado conocida, aunque tiene cuadros de mérito. Quizá lo más destacado de Pacheco es que fue el primer maestro del genial Velázquez y que éste, terminó casándose con su hija.

Personalmente a mí es un pintor que me gusta, aún a pesar de que su obra no ha sido del todo reconocida por los especialistas, quizá por ser suegro de Velázquez y además ser inquisidor del Santo oficio, motivo por el que no ha gozado las simpatías que a mi juicio su obra atesora.



 01_1458296534_347953

Retrato de Francisco Pacheco realizado por Diego Velázquez.

Francisco Pacheco (Sanlúcar de Barrameda, 1564 - Sevilla, 1644) pintor manierista y tratadista de arte.

Nació en Sanlúcar de Bárramela, en el año 1564, en el seno de una familia marinera que remontó el Guadalquivir para instalarse en Sevilla.

Allí fue protegido por un canónigo de la catedral que le inició en las humanidades clásicas, en poesía, historia y cuestiones eclesiásticas.

Fue suegro y maestro de Velázquez, y asesor del Santo oficio en cuestiones de pintura donde impuso sus peculiares puntos de vista.

Realizó un tratado: 'Arte de la Pintura, sus antigüedades y grandezas'.

La obra que se conserva no está bien catalogoda y de las imágenes obtenidas, no todas son de demasiada calidad, pero he creído conveniente representar a este destacado pintor en nuestra Galería de pintura del foro de xerbar. Espero que os guste la recopilación realizada.




Resumen Biográfico

Francisco Pacheco del Río (Sanlúcar de Barrameda, 1564 - Sevilla, 1644) pintor manierista y tratadista de arte, conocido principalmente como maestro y suegro de Velázquez.

Hijo de Juan Pérez y de su mujer Leonor del Río, Francisco Pacheco nació en Sanlucar de Barrameda y fue bautizado el 3 de noviembre de 1564. Se traslada a la ciudad de Sevilla antes de 1580, donde su tío, Francisco Pacheco, era canónigo de la Catedral, adoptando desde entonces el apellido Pacheco, como lanzamiento en sus primeros años en esta ciudad. Realizó su aprendizaje con el apenas conocido pintor sevillano Luis Fernández. En 1585 terminada su formación, arrendó una casa en la calle de los Limones, titulándose maestro pintor.

Contrajo matrimonio el 17 enero de 1594 con María Ruiz de Páramo, esta fecha marcó el inicio del periodo de consolidación del pintor gaditano. Sus buenas relaciones con el clero, la aristocracia y el poder real le proporcionaron una amplia clientela. También participó activamente en la defensa de los derechos profesionales de su gremio en algunas ocasiones contra el establecimiento de impuestos y en otras contra artistas de otros gremios que ocupaban competencias propias de los pintores, como es el caso del conflicto que le enfrentó con Martínez Montañés. Participó en el túmulo levantado en Sevilla para la celebración de las honras fúnebres del rey Felipe II.

Con la entrada del siglo XVII, Pacheco se consolidó como el primer pintor de la ciudad de Sevilla, aunque pronto sería eclipsado por el pintor de origen flamenco Juan de Roelas que permanecería en la ciudad entre los años 1604 y 1616. En 1610 emprendió un viaje a Madrid que le llevaría hasta octubre de 1611 y en el que hay constancia de su visita a El Escorial y Toledo. En ese mismo año entra en su taller como aprendiz Diego Velázquez. En esta época, Pacheco acumuló cargos y títulos que incrementaron su estatus social, así recibió el título del Ayuntamiento de "veedor del oficio de la pintura" y del Tribunal de la Inquisición el de "veedor de pinturas sagradas". Gran humanista, culto, con grandes conocimientos teológicos, reunió en torno suyo un círculo de poetas y eruditos, en una especie de academia neoplatónica, con intelectuales prestigiosos de Sevilla como Pablo de Céspedes, donde se buscaban apoyos para ennoblecer el arte de la pintura: Ut pictura poesis (la pintura es como la poesía). El periodo de declive se inicia a partir de 1626 con el auge de Francisco de Zurbarán y Francisco Herrera el Viejo.

Escribió un Libro de los retratos, una colección incompleta de casi setenta retratos acompañados de pequeñas semblanzas biográficas al pie de los principales ingenios de su tertulia y de otras celebridades artísticas y literarias. Los originales se conservan repartidos entre el Museo Lázaro Galdiano de Madrid y la Biblioteca del Palacio Real y fue publicado íntegro por José María Asensio en 1886. En los últimos años de su vida se dedicó a redactar un tratado artístico que tituló Arte de la Pintura, concluido en 1641 y publicado póstumamente en 1649, que constituye uno de los mejores tratados artísticos del barroco español. Falleció en 1644 siendo enterrado el 27 de noviembre en la iglesia de San Miguel.


Su relación con Velázquez

El 17 de noviembre de 1611 Pacheco firmó el contrato por el que recibía como aprendiz a Velázquez, quien llevaba algunos meses en su casa. En 1618 consintió el matrimonio del joven pintor con su hija Juana Pacheco (Sevilla, 1 de junio de 1602 - Madrid, 10 de agosto de 1660), un hecho no inusual en la época, donde el maestro casaba a sus hijas con sus alumnos más aventajados. Hizo gestiones para que Velázquez viajase a Madrid y le introdujo ante el Conde-duque de Olivares, lo que daría un vuelco a su carrera.


Estilo y obra

Admirador de Rafael, su obra se caracteriza por un manierismo de corte académico de influencia del arte italiano y flamenco. Sigue las formas de los grandes maestros, pero representa las figuras y ropajes con una dureza estática. No evolucionó demasiado, tal vez hacia el realismo y es valorado como buen dibujante y modesto pintor. Sin embargo, dada su dedicación al estudio, análisis y explicación del arte, Pacheco influyó mucho en la iconografía de la época.

Es muy singular su pintura hagiográfica, principalmente sus temples sobre lienzo situados en la Casa de Pilatos (Sevilla), realizados en 1603, de contenido mitológico. Como historiador de arte, sus escritos son fundamentales no sólo en datos sobre tendencias, escuelas y artistas, sino también por la explicación puntual de técnicas pictóricas, especialmente por las normas sobre la policromía de esculturas.

Igualmente son de sumo interés los retratos que realizó a lápiz de los prohombres hispalenses, unos 160, que pasaron por su tertulia a lo largo de 54 años, cuyo cuaderno se encuentra en el Museo Lázaro Galdiano, de Madrid.

En el apéndice del tercero de los libros que componen El arte de la pintura, Pacheco precisa con exactitud la iconografía con la que se han de representar en pintura los asuntos religiosos más importantes para que reflejen de forma fiel el sentido de los textos sagrados. Esta actitud, muy del agrado del Santo Oficio, llevó a que le comisionaran para que vigilase la ortodoxia de las pinturas sagradas.

Mantuvo amistad con El Greco y Vicente Carducho y se declaró admirador y seguidor de Antonio da Correggio.


Obras principales

Pictóricas

    -Conjunto de cuatro tablas que representan a San Juan evangelista en Patmos, el prendimiento, Martirio y Ascensión de este santo (1585-1589)
    C-risto con la cruz a cuestas (1589)
    -Virgen de Belén (1590), Catedral de Granada
    -San Juan Bautista (1597), Iglesia de Santa María de las Nieves de Bogotá
    -San Andrés (1597), Iglesia de Santa María de las Nieves de Bogotá
    -San Antonio con el niño (1599), Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de las Hermanas de la Cruz de utrera
    -El Salvador con San Juan Bautista y San Juan evangelista (1599), Carabanchel
    -Serie de pinturas para el Convento de la Merced de Sevilla (1600-1611)
        . San Pedro Nolasco recibiendo la bula de Fundación
        . Aparición de la Virgen a San Ramón Nonato, Museo de Bellas Artes de Sevilla
        . San Pedro Nolasco embarcando para redimir cautivos, Museo de Bellas Artes de Sevilla
        . San Pedro Nolasco desembarcando con los cautivos redimidos, Museo Nacional de Arte de Cataluña
        . La última comunión de San Ramón Nonato, Bowes Museum de Bernard Castle
    -Retablo de la capilla del capitán García de Barrionuevo (1602), Iglesia de Santiago de Sevilla
    - Dibujo de San Jerónimo (1602), Galería Uffizi
    - Frescos del techo principal de la Casa de Pilatos (1604), en Sevilla
    - Conjunto de cuatro pinturas del retablo de San Juan Bautista en el desaparecido convento de la Pasión de Sevilla (1605), Museo de Bellas Artes de Sevilla
    - Anunciación (1605), Museo de Bellas Artes de Córdoba
    - Retablo de la capilla de San Onofre (1606)
    - Cuadros para el retablo de la iglesia del Santo Ángel de Sevilla (1608), Museo del Prado de Madrid
    - Dibujo de la Adoración de los pastores (1607), Galería Uffizi
    - San Pedro y San Jerónimo (1601-1610), Iglesia de San Isidoro en Sevilla
    - Cristo crucificado (1611), Iglesia del Coronil
    - Juicio final (1611), robada por el Mariscal Soult en 1810 y vendida posteriormente en Francia
    - Pinturas para el retablo de San Alberto de la iglesia del Santo Ángel de Sevilla (1612)
    - Virgen del Rosario (1612), Iglesia de la Magdalena de Sevilla
    - Inmaculada (1612), Universidad de Navarra
    - Conjunto de seis tablas procedentes de la iglesia de San Esteban (1610-1620), Museo de Bellas Artes de Sevilla
    - Conjunto de pinturas para el retablo del Convento de San Clemente en Sevilla (1613)
    - Santa Inés (1614-1615)
    - Cristo servido por los ángeles en el desierto (1616)
    - San Francisco (1617)
    - La inmaculada con el retrato de Miguel Cid (1616-1617) Catedral de Sevilla
    - San Joaquín y Santa Ana arrodillados ante la puerta dorada (1617-1620), Academia de San Fernando de Madrid
    - El sueño de San José (1617-1620), Academia de San Fernando de Madrid
    - Santa Catalina (1617-1620), Iglesia de San Andrés de Sevilla
    - Dos tablas de La virgen y el Ángel de la anunciación (1620)
    - Inmaculada con el retrato de Vázquez de Leca (1621)
    - Inmaculada (1624), Iglesia de San Lorenzo, en Sevilla
    - Un caballero (1625) Museo de Williamstown, Estados Unidos
    - Los despososorios místicos de Santa Inés (1628), Museo de Bellas Artes de Sevilla
    - Inmaculada (1630)
    - Retratos de Don Francisco Gutiérrez de Molina y su esposa Jerónima Zamudio (1630), Catedral de Sevilla
    - Pinturas para el retablo del desaparecido convento de la pasión de Sevilla (1631), Museo de Bellas Artes de Sevilla
    - Una dama y un caballero jóvenes (1630-1632), Museo de Bellas Artes de Sevilla
    - Una dama y un caballero ancianos (1630-1632), Museo de Bellas Artes de Sevilla
    - San Fernando recibiendo las llaves de Sevilla (1634), Catedral de Sevilla
    - Cristo crucificado (1637)
    - San Miguel Arcángel (1637)
    - La flagelación (1638)

Literarias

    - Libro de Verdaderos Retratos de Ilustres y Memorables Varones, manuscrito incompleto compuesto hacia 1599 y publicado por vez primera por José María Asensio en 1886.
    - Arte de la pintura, su antigüedad y su grandeza (Sevilla: Simón Fajardo, 1649; hay tres ediciones posteriores, una decimonónica de Cruzada Villamil, la de Sánchez Cantón de 1946 y la de Bonaventura Bassegoda i Hugas de 1990).
    - "Sobre la Circuncisión y el Bautismo de Cristo", 1631, en Tratados de erudición de varios autores, BNM Ms. 1713, fols. 261r-265r.

Enlace del 350 aniversario de Francisco Pacheco: http://www.cajasanfernando.es/htm/o...fpachecocat.htm



Algunas obras


 89_1416670055_951744

El Juicio Final. Museo Goya de Castres (Francia). La obra maestra de Pacheco, que estuvo perdida un siglo y medio. Una de las grandes paradojas de la historia del arte española se despejó en Francia en 1996. Se trata de El juicio final, un colosal lienzo de casi 3,5 x 2,5 metros que Francisco Pacheco pintó en 1611, y al que se le perdió la pista en 1869, cuando un abad intentó venderlo en París. Lo curioso es que esta obra que hizo para un convento sevillano el maestro y suegro de Velázquez es el cuadro más documentado de la pintura española, porque el mismo Pacheco le dedicó dos capítulos en su libro Arte de la pintura.


 21cristo_en_el_desierto_servido_por_ngeles

Francisco Pacheco. Cristo en el desierto servido por ángeles. 1615. 268 x 418 cm. Museo Goya. Castres. Francia.  Pintado para el refectorio de San Clemente el Real de Sevilla, en los objetos de bodegón sobre mesa podría advertirse la participación del joven Velázquez, en la que sería primera obra conservada de su carrera.


 19santa_ana_la_virgen_y_el_ni_o_jes_s

Francisco Pacheco. Santa Ana, la Virgen y el Niño Jesús. 1604. Carboncillo, pluma y tinta sepia, toques blancos de albayalde s. papel sepia preparado y óleo 31 x 17,5 cm. Museo Goya. Castres. Francia


 20santa_regina

Francisco Pacheco. Santa Regina. 1604. Carboncillo, pluma y tinta sepia, acuarela sepia. toques blancos de albayalde sobre papel sepia preparado y óleo. 30,6 x 17,4 cm. Museo Goya. Castres. Francia


user_50_0desposorios_m_sticos_de_santa_in_s_1628_leo_sobre_lienzo_169_x_124_cm_museo_de_bellas_artes_de_sevilla_obra_de_francisco_pacheco

Desposorios místicos de Santa Inés. Obra de Francisco Pacheco, 1.628, óleo sobre Lienzo 169 x 124 cm. Procedente de la iglesia del convento de san Buenaventura. Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Francisco Pacheco, más conocido por ser el suegro de Velázquez y por su obra teórica El Arte de la Pintura, que por sus cualidades artísticas, representa la tradición manierista en la escuela sevillana del primer cuarto del siglo XVII. Es esta una de las mejores pinturas de Pacheco que conserva el Museo. En ella el artista se ha esforzado en representar una escena mística e íntima aportándole ciertos detalles naturalistas como el suelo lleno de flores blancas, que evocan la pureza de la santa, la palma del martirio, el salterio con la página marcada y la pequeña silla claveteada de terciopelo rojo. El conjunto se encuentra bañado por una fuerte luminosidad que introduce lo divino en una escena mundana. Los pliegues quebrados de los ropajes inspirados en grabados nórdicos y la dureza y sequedad del tratamiento de las figuras, evidencian lo limitado del talento del artista, a pesar de que se encuentra en este momento en el apogeo de su carrera.


user_50_1san_francisco_de_as_s_y_santo_domingo_de_guzm_n_francisco_pacheco_hacia_1_605

San Francisco de Asís y santo Domingo de Guzmán. Obra de Francisco Pacheco, hacia 1.605. Procedentes del convento de las Monjas de Pasión. Museo de Bellas Artes de Sevilla.


user_50_1aparici_n_de_la_virgen_a_san_ram_n_nonato_francisco_pacheco_1_605

Aparición de la Virgen a San Ramón Nonato. Obra de Francisco Pacheco, 1.605. Procedente del Convento de la Merced Calzada. Museo de Bellas Artes de Sevilla.


 user_50_1retrato_de_una_dama_y_un_caballero_orantes_francisco_pacheco_hacia_1_630

Retrato de una dama y un caballero orantes. Obra de Francisco Pacheco, hacia 1.630. Procedente del Convento del Santo Ángel. Sevilla. Museo de Bellas Artes de Sevilla.


user_50_2retrato_de_una_dama_y_un_caballero_orantes_francisco_pacheco_hacia_1_630
user_50_una_dama_y_un_caballero_j_venes_pintura_original_de_francisco_pacheco_1630_1632_museo_de_bellas_artes_de_sevilla

Retrato de una dama y un caballero orantes o Una dama y un caballero jóvenes. Obra de Francisco Pacheco, hacia 1.630. Procedente del Convento del Santo Ángel. Sevilla. Museo de Bellas Artes de Sevilla.


user_50_0baltasar_del_alc_zar

Baltasar del Alcázar. Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Sevilla. Obra de Francisco Pacheco


user_50_0retrato_de_gutierre_de_cetina

Retrato de Gutierre de Cetina. Obra de Francisco Pacheco


 94retrato_de_fray_luis_de_granada

Fray Luis de Granada. Del libro de Descripción de verdaderos retratos. 1599. Obra de Francisco Pacheco


user_50_0benito_arias_montano_seg_n_francisco_pacheco_libro_de_verdaderos_retratos

Benito Arias Montano según Francisco Pacheco, Libro de verdaderos retratos. Obra de Francisco Pacheco


user_50_pedro_de_campa_a_pieter_kempeneer_1600_20_museo_l_zaro_galdiano_obra_de_francisco_pacheco

Pedro de Campaña (Pieter Kempeneer). 1600-20. Museo Lázaro Galdiano. Obra de Francisco Pacheco


 90_1416670114_239806

Inmaculada. 1621-1635. Oleo sobre lienzo. Palacio Arzobispal. Sevilla. Obra de Francisco Pacheco


user_50_0sue_o_de_jos_leo_sobre_lienzo_148_x_84_cm_madrid_real_academia_de_bellas_artes_de_san_fernando

Sueño de José, óleo sobre lienzo, 148 x 84 cm, Madrid, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid. Obra de Francisco Pacheco


user_50_santa_in_s_1608_leo_sobre_tabla_103_x_44_cm_museo_del_prado

Santa Inés, 1608, óleo sobre tabla, 103 x 44 cm. Museo del Prado. Obra de Francisco Pacheco


 95_1416670443_451131

San Juan Evangelita. Tabla. 99 x 45 cm. Museo del Prado. Madrid. Obra de Francisco Pacheco


user_50_1_1

San José y el niño. Tabla. 73 x 59 cm. Iglesia de Santiago de Sevilla. Sevilla. Obra de Francisco Pacheco


user_50_1anunciaci_n_tabla_85_x_59_cm_iglesia_de_santiago_sevill

Anunciación. Tabla. 85 x 59 cm. Iglesia de Santiago. Sevilla. Obra de Francisco Pacheco


user_50_1clerigo_obra_de_francisco_pacheco

Clerigo. Obra de Francisco Pacheco


 91_1416670175_206947

Cristo crucificado. Lienzo. 58 x 37 cm. Obra de Francisco Pacheco


user_50_0_leo_de_san_gabriel_arc_ngel_del_pintor_francisco_pacheco

Óleo de San Gabriel Arcángel del pintor Francisco Pacheco


user_50_0retrato_de_benito_arias_montano_atribuido_a_francisco_pacheco

Retrato de Benito Arias Montano. Atribuido a Francisco Pacheco


 93_1416670217_242927

Dominico. Obra de Francisco Pacheco


 96_1416670512_467945

Don Diego González de Mendoza. Obra de Francisco Pacheco


 103_1416671000_166933

La mujer de Don Diego González de Mendoza. Obra de Francisco Pacheco


 101_1416670964_936600

La Virgen del Rosario. Tabla. 108 x 82 cm. Iglesia de la Magdalena. Sevilla. Obra de Francisco Pacheco


 100_1416670913_999253

Los funerales de San Alberto de Sicilia. Óleo sobre Lienzo. 117 x 90 cm. Obra de Francisco Pacheco


 99_1416670858_990605

San Antonio con el niño. 1599. 190 x 122 cm. Iglesia de las Hermanas de la Cruz. Utrera. Obra de Francisco Pacheco


 98_1416670788_855851

San Juan Bautista. Tabla. 73 x 59 cm. Iglesia de Santiago de Sevilla. Sevilla. Obra de Francisco Pacheco


user_50_pacheco_san_fernando_recibiendo_las_llaves_de_sevilla_1634_leo_sobre_cobre_36_x_46_cm_altar_del_trascoro_catedral_de_sevilla

San Fernando recibiendo las llaves de Sevilla. 1634. Óleo sobre cobre, 36 x 46 cm. Altar del trascoro, Catedral de Sevilla. Obra de Francisco Pacheco


 971621_oleo_sobre_lienzo_catedral_de_sevilla_sevilla_1416670678_161214

Inmaculada Concepción. 1621. Oleo sobre lienzo. Catedral de Sevilla. Sevilla. Obra de Francisco Pacheco. La Inmaculada Concepción de María era un dogma que provocó graves polémicas en el Siglo de Oro. En el cisma protestante se había negado su virginidad en la concepción de Cristo, y los pintores católicos recibieron orientaciones para representar y defender adecuadamente el tema ante los fieles. Pacheco crea así una imagen de María rodeada de sus atributos, descritos en la letanía: con su manto azul, la corona de doce estrellas, los ángeles rodeándola, de pie sobre una media luna, etc. María se aparece milagrosamente en el cielo de Sevilla, lo que puede reconocerse porque en el ángulo inferior izquierdo del lienzo podemos contemplar la silueta de la Torre del Oro y detrás la Giralda. Junto a los símbolos de la ciudad está el retrato del personaje que encargó y donó el cuadro, llamado Miguel Cid.



"La Apoteósis de Hércules"


user_50_3_1
user_50_3_2_1343397569_236675
user_50_3_3_1343399250_418113  

La Apoteósis de Hércules de Francisco Pacheco. De entre las numerosas obras de arte que guarda la Casa de Pilatos (Sevilla), residencia sevillana de la Duquesa de Medinaceli, una de las más destacables es el techo pintado por Francisco Pacheco, maestro y suegro de Diego Velázquez, en el salón que originalmente llevaba el nombre de "Camarín Grande" y ahora se denomina "Salón Pacheco" []. Se trata de una estancia larga y estrecha construida para el (3º) Duque de Alcalá, junto a otras adyacentes, por el arquitecto Juan de Oviedo en el primer decenio del siglo XVII y está cubierta con un techo plano formado por un armazón de madera en el que se insertan lienzos pintados.

El techo de Pacheco es el segundo ejemplo de este tipo de cubierta que no tenía precedentes en Sevilla; le antecedió en dos años el de la casa del poeta Juan de Arguijo [] y le sucedió muy poco después el del salón principal del Palacio Arzobispal. Tenemos así que entre 1601 y 1610 se realizaron al menos (que sepamos) tres importantes ejemplos de un tipo de techos decorados desconocido hasta entonces en la ciudad y que no volvería a repetirse.

Significativamente, los tres comitentes - el poeta Arguijo, un joven (3º) Duque de Alcalá con su asesor Francisco de Medina y el Cardenal Fernando Niño de Guevara - eran conocidos entre sí y se integraban en el mismo ámbito del Humanismo sevillano. Pero así como los techos de la casa de Juan de Arguijo y del Palacio Arzobispal presentan aún numerosas incógnitas en cuanto autoría y significado, el techo de Pacheco para la Casa de Pilatos resulta ser una de las obras de arte más y mejor documentadas de la historia de España.

El propio pintor se refiere a ella en su tratado Arte de la Pintura; allí afirma que realizó "la obra del camarín del Duque de Alcalá, a temple, que contiene ocho fabulas con grutescos y otros adornos". Mas adelante señala que la comenzó en 1603 tras haberla concertado en mil ducados y que tardó un año en concluirla (está firmada en 1604). Además añade que le aconsejaron el pintor y tratadista Pablo de Céspedes en la técnica, para él desconocida, del temple, y el humanista Francisco de Medina en cuestiones iconográficas. Finalmente apunta que "en nada de esto he usado de cartones del mismo tamaño, sino de debuxos pequeños". De estos bocetos, que debieron ser muchos dada la dificultad de los escorzos se conservan tres en distintas colecciones: uno del panel central con la "Apoteosis de Hércules" y dos de dos de los paneles menores con la "Caída de Faetón" [] y "La Envidia".

Se trata, pues, de una obra excepcionalmente bien documentada y que Pacheco evidentemente consideraba una de sus obras más sobresalientes. Y no era para menos teniendo en cuenta las dificultades que se le presentaban: una pintura de techo que obligaba a composiciones de soto in sú a las que no estaba acostumbrado, con abundantes (aunque muy recatados) desnudos, con una técnica, el temple, que nunca había empleado y sobre temas de la mitología clásica de los que sólo poseía una erudición libresca. Por todo ello, Pacheco obtuvo la ayuda de los miembros de su "Academia", humanistas de fuerte impronta italiana.



user_50_0pacheco

Retrato de Francisco Pacheco pintado por Velázquez. 1619 Oleo sobre lienzo. (40x36 cm). Madrid. Museo del Prado. Este es un retrato de Francisco Pacheco, maestro y suegro de Velázquez. Nacido en 1564, era un hombre  culto y aunque su pintura no llegó a ser relevante, sí que supo orientar bien a sus alumnos. También fue tratadista y escribió "El arte de la pintura", obra importante dentro de la teoría artística de España, publicada póstumamente en 1649.


Ver enlace interesante del Museo de Bellas Artes de Sevilla: http://leyendasdesevilla.blogspot.c...sevilla-ii.html



PUES ESTO ES TODO AMIGOS, ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO LA RECOPILACIÓN DEDICADA AL PINTOR ANDALUZ FRANCISCO PACHECO. UN BUEN PINTOR QUE INJUSTAMENTE HA SIDO TRATADO POR LA CRÍTICA.


Fuentes y agradecimientos: pintura.aut.org, es.wikipedia.org, commons.wikimedia.org, museodelprado.es, juntadeandalucia.es, fundacionmedinaceli.org, leyendasdesevilla.blogspot.com.es, artehistoria.com, elpais.com y otras de Internet.
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
Last edited by j.luis on Friday, 18 March 2016, 11:22; edited 16 times in total 
j.luis Send private message Send e-mail to user
Back to topPage bottom
Reply with quote   Download Post  
Post Re: PACHECO 
 
J.Luis gracias por esta nueva aportación. Pacheco aunque poco conocido tiene obras interesantes. Me quedo con
El Juicio Final del Museo Goya de Castres (Francia).

Un Saludo.
 




___________________________
Antes que nada lee las NORMAS del foro.
Los mensajes deben de ser con respeto y educación hacia todos los usuarios.
Xerbar Administrador del Foro.
 
xerbar Send private message Visit poster's website
Back to topPage bottom
Reply with quote   Download Post  
Post Re: PACHECO 
 
indudablemente el alumno superó al maestro!!!, Velázquez sigue siendo mi favorito.
 



 
SUSI Send private message Send e-mail to user
Back to topPage bottom
Reply with quote   Download Post  
Post Re: PACHECO 
 
Gracias xerbar y SUSI, no cabe duda que a Pacheco le salió un alumno muy aventajado.

Mi preferido, junto al mencionado por xerbar, son: La "Pareja de donantes ancianos".




Saludos.
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Send private message Send e-mail to user
Back to topPage bottom
Reply with quote   Download Post  
Post Re: PACHECO, Francisco 
 
El humanismo de Pacheco se hace latente en el Bellas Artes de Sevilla

Una muestra recoge 58 obras entre pinturas, dibujos y manuscritos del polifacético artista andaluz



 000_1458121212_238666

El retrato de Francisco Pacheco realizado por Diego Velázquez.

La arenilla de las márgenes del río Guadalquivir daban el tono rojizo a sus obras, las policromaba, las dibujaba antes, escribía reflexiones sobre ellas... El artista Francisco Pacheco (Sanlúcar de Barrameda, 1564 - Sevilla, 1644), conocido también por ser maestro y suegro de Diego Velázquez, fue un hombre humanista, polifacético, pintor, editor y escritor. Una referencia para la Sevilla de los siglos XVI y XVII que cuatrocientos años después la ciudad recupera con una amplia exposición de su trayectoria en el Museo de Bellas Artes. La exhibición, llamada Francisco Pacheco. Teórico, artista y maestro, se compone de 58 obras entre las que se encuentran pinturas, libros, dibujos, manuscritos y esculturas tanto de su autoría como de Velázquez y Alonso Cano.

Un retrato de Pacheco con gola blanca mirando al espectador, pintado por Diego Velázquez, abre esta muestra de producción propia para dar paso en la sección enmarcada como teórico al Libro de descripción de verdaderos retratos de ilustres y memorables varones dibujado y escrito por el autor y considerado "una de las obras más hermosas del Siglo de Oro" por la directora del museo, María del Valme Muñoz, que ha destacado la creación de una aplicación digital que simula el paso de las hojas de este libro, perteneciente a la Fundación Lázaro Galdiano, y que ha vuelto a Sevilla para esta ocasión después de más de un siglo y medio.

"Con esta exposición queremos reivindicar la figura de Pacheco, que trasciende más allá de ser un pintor modesto y suegro de Velázquez. Y que en realidad trabajó como bisagra entre los siglos XVI y XVII, que conoció el momento histórico y artístico de la época y el que refleja el tránsito de manierismo al naturalismo. Además de ejercer como autor y editor literario", ha apuntado Muñoz antes de la inauguración de la exposición, que será este martes, a las 20.30.

Entre los libros destaca también uno de los tratados artísticos más completos de la historia de España: El arte de la pintura, su antigüedad y grandezas, impreso en Sevilla en 1649, en el que Pacheco describió "su ideología respecto a los modos de proceder en el oficio de pintor", como recoge el catálogo de 283 páginas editado por la Consejería de Cultura sobre esta exposición y en el que se incluyen artículos sobre dibujos inéditos, nuevas atribuciones o policromías.

El recorrido prosigue con la faceta del autor como artista por el claustro del museo, que antes era el Convento de la Merced Calzada y que, precisamente, acogía entre sus paredes, a la intemperie, una serie de cuadros de Pacheco que representaban las tareas que realizaban las hermanas de la orden con los cautivos de la época. A modo de recordatorio, se han impreso unas reproducciones de estas obras que han quedado flanqueando el patio, y cuyos originales se pueden observar también en la exposición.

En la última fase, en la que se destaca a Pacheco como maestro, el naturalismo y la retroalimentación con la obra de Velázquez se hacen presente con la representación de óleo sobre madera de las santas Justa y Rufina, dos obras que se exponen por primera vez en España después de que hayan pasado previamente por París e Inglaterra, pertenecientes a una colección particular. "Es interesante ver cómo los rostros de estas santas coinciden exactamente con otros pintados por Velázquez. Compartieron modos de hacer y componer", ha apuntado Ignacio Cano, coordinador de la exposición.

La muestra, que se inaugura en las vísperas de la Semana Santa y que podrá visitarse hasta el próximo 12 de junio, cuenta con obras de la colección del Museo de Bellas Artes de Sevilla y expone préstamos procedentes del Prado, la Biblioteca Nacional, la Biblioteca del Palacio Real, la Fundación Lázaro Galdiano, la Catedral de Sevilla, la Universidad de Sevilla y distintas parroquias de la provincia y de distintas colecciones particulares. Por unos meses, en unos metros cuadrados, se hace latente desde hacía siglos el humanismo de Pacheco en Sevilla.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Send private message Send e-mail to user
Back to topPage bottom
Reply with quote   Download Post  
Post Re: PACHECO, Francisco 
 
Pacheco: Los trazos de un maestro polifacético


El Museo de Bellas Artes de Sevilla acoge la exposición 'Francisco Pacheco. Teórico, artista y maestro'




 0000_1458121847_611238

El retrato de Francisco Pacheco realizado por Diego Velázquez. Una muestra del El Museo de Bellas Artes de Sevilla recoge 58 obras entre pinturas, dibujos y manuscritos del polifacético artista andaluz, maestro y suegro de Diego Velázquez.



 01_1458121539_822499

La exposición 'Francisco Pacheco. Teórico, artista y maestro' muestra dos óleos sobre madera de las santas Justa y Rufina, dos obras que se exponen por primera vez en España después de que hayan pasado previamente por París e Inglaterra, pertenecientes a una colección particular.


 02_1458121573_676399

El recorrido recoge también la faceta del autor como artista en el claustro del museo, que antes era el Convento de la Merced Calzada y que, precisamente, acogía entre sus paredes una serie de cuadros de Pacheco que representaban las tareas que realizaban las hermanas de la orden con los cautivos de la época. A modo de recordatorio, se han impreso unas reproducciones de estas obras que han quedado flanqueando el patio.


 03_1458121616_693944

Las obras originales que Pacheco pintó para el claustro del entonces Convento de la Merced Calzada. A la izquierda 'Desembarco cautivos redimidos por san Pedro Nolasco'; a la derecha, 'San Pedro Nolasco embarcando para redimir cautivos'.


 05_1458121670_846933

La muestra acoge las obras 'Inmaculada Concepción con Miguel Cid' e 'Inmaculada Concepción con Vázquez de Leca'.


 06_1458121716_594485

La muestra se compone de 58 obras entre las que se encuentran pinturas, libros, dibujos, manuscritos y esculturas tanto de su autoría como de Velázquez y Alonso Cano. En la foto, el ejemplar 'Libro de descripción de verdaderos retratos de ilustres y memorables varones', dibujado y escrito por el autor.


 07_1458121744_626153

Entre las obras, se encuentra la de 'Cristo crucificado', de 1614. Lo que representa el cuadro no es la crucifixión de Cristo, sino una escultura policromada de Cristo en la cruz. La sombra que proyecta sobre el fondo plano da prueba de ello subrayando el efecto ilusionista.


 04_1458121642_199856

A la izquierda, se encuentra 'San Francisco de Asís con el crucifijo'. El conservador de pintura española del Louvre Guillaume Kientz adjudica a Velázquez este 'San Francisco de Asís' hasta ahora atribuido a Pacheco, y que hasta ahora se guardaba en los almacenes del Museo de Bellas Artes de Sevilla.



elpais.com / PACO PUENTES
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
Last edited by j.luis on Tuesday, 29 March 2016, 16:32; edited 1 time in total 
j.luis Send private message Send e-mail to user
Back to topPage bottom
Reply with quote   Download Post  
Post Re: PACHECO, Francisco 
 
Permanecerá abierta hasta el 12 de junio



El Bellas Artes de Sevilla se reivindica con la exposición de Pacheco

La exposición, una producción propia del Museo, saca a la luz las fortalezas de la pinacoteca pese a los años de abandono institucional

Tiene todos los requisitos a los que se debe una institución pública: divulgación, aportación científica y puesta en valor de sus fondos




 00_1458296324_585063

La Inmaculada que Francisco Pacheco pintó para la parroquia de San Lorenzo.

La exposición Francisco Pacheco. Teórico, artista y maestro es el primer calambre cultural que vive en años el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Así de rotundo. Esta afirmación no desmerece la labor de su personal ni de sus apasionados, que los tiene: ahí están los integrantes de la asociación de amigos, por ejemplo. Sólo trata de subrayar el abandono al que la Junta de Andalucía y, principalmente, el Ministerio de Cultura han condenado a la institución en el último lustro. Si quieren ver lo que nos hemos perdido, visiten la muestra recién inaugurada, una producción propia de la pinacoteca de apenas 90.000 euros de coste.

Porque la exposición cumple con todos los requisitos a los que se debe una institución pública. De un lado, pone el foco en una figura trascendental para la cultura sevillana, Francisco Pacheco, y lo hace con nuevas aproximaciones, como las dedicadas a su labor de dibujante -acaso lo más notable de su producción- y de policromador. Por otro lado, en la muestra hay una clara voluntad divulgativa, visible, por ejemplo, en la recreación de cómo era el claustro del convento de la Merced -hoy, sede del Museo- con la ubicación allí de reproducciones de los lienzos que el propio Pacheco y Alonso Vázquez ejecutaron para este emplazamiento en la primera década del siglo XVII.

Este propósito didáctico es igualmente reseñable en la sección que aborda la faceta de Pacheco como maestro de Velázquez, quien se convertiría en su yerno. El retrato de Cristobal Suárez de Ribera (1620) que pintó el joven Diego puede compararse con el dibujo que Pacheco realizó veinte años antes del mismo personaje, descubierto recientemente en la biblioteca de la RAE. Debido al parecido entre ambas, es lógico pensar que Velázquez lo utilizara para su lienzo, sobre todo si se tiene en cuenta que el genio ejecutó la tela a raíz de la muerte del protagonista.

Sobre este mismo asunto, la exposición aporta dos óleos de Pacheco que representan a las santas sevillanas Justa y Rufina, que tienen un increíble parecido con dos obras velazqueñas. La primera de ellas, con la Inmaculada propiedad de la Fundación Focus-Abengoa. La segunda, con la Cabeza de muchacha conservada en el Museo Lázaro Galdiano. Estas analogías -explícitas sólo en las cartelas de la muestra: una lástima- corroboran el método de trabajo de Pacheco en su taller, que debió basarse en la utilización de calcos de figuras bien resueltas.
Todos los departamentos de la pinacoteca

Además, Francisco Pacheco. Teórico, artista y maestro pone en valor los fondos propios del Museo, que aporta 24 de las 58 obras, algunas retiradas de la exhibición permanente. Entre ellas, el San Francisco de Asís con el crucifijo que se expone al público por primera vez tras una intensa rehabilitación. Precisamente, la implicación de todos los departamentos de la pinacoteca, especialmente el taller de restauración, que ha intervenido una decena de lienzos, es otro de los valores de la exposición, que permanecerá abierta hasta el 12 de junio.

«En esta exposición nos hemos dejado la piel», decía, muy gráficamente, la directora del Museo, Valme Muñoz. De sus palabras se deduce que la exposición tiene algo de obra colectiva de la pinacoteca, lo que se confirma al comprobar que, en ningún documento oficial, aparece un comisario a título individual. «Queremos reivindicar la figura de alguien que trasciende mucho más de ser un pintor modesto o el suegro de Velázquez», añadió Muñoz, quien estuvo acompañada por Ignacio Cano y Fuensanta de la Paz.

A juicio de la consejera de Cultura, Rosa Aguilar, Rosa Aguilar, esta exposición es una «oportunidad para acercarnos a un artista completo, implicado en todos los saberes y expresiones desde el punto de vista cultural». La muestra, que discurre por la sala IV del Museo, el claustro y el espacio de exposiciones temporales, «viene a reforzar el peso y la importancia tanto del autor andaluz como de la propia pinacoteca».

Así, además de las obras de Francisco Pacheco que forman parte de la colección del Museo que, en total, se acerca a la veintena, la muestra expone préstamos procedentes del Prado, la Biblioteca Nacional, la Biblioteca del Palacio Real, la Fundación Lázaro Galdiano, la Catedral de Sevilla, la Universidad Hispalense y distintas parroquias de la provincia así como de distintas colecciones particulares.


elmundo.es
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Send private message Send e-mail to user
Back to topPage bottom
Reply with quote   Download Post  
Post Re: PACHECO, Francisco 
 
Descubrimiento en el Museo Bellas Artes de Sevilla




¿Del almacén del Bellas Artes a 'velázquez'?


El cuadro, expuesto en este momento, se guardaba en los almacenes del museo.
  
El conservador de pintura española del Louvre Guillaume Kientz adjudica a Velázquez un 'San Francisco de Asís' hasta ahora atribuido a Pacheco.




 00_1459263263_228123

El 'San Francisco de Asís con el crucifijo', expuesto en la exposición de Pacheco.

¿Tiene el Museo de Bellas Artes de Sevilla un 'nuevo' velázquez? Pues, sí. Al menos, así lo sostiene el conservador de pintura española del Louvre Guillaume Kientz, quien acaba de atribuir al pintor sevillano el lienzo 'San Francisco de Asís con el crucifijo' que se exhibe, tras someterse a una intensa restauración, como obra de Francisco Pacheco en la muestra que la pinacoteca sevillana dedica estos días al maestro y suegro de Velázquez.

Kientz, comisario de la retrospectiva que el Louvre dedicó al pintor sevillano en 2015, defiende en un artículo publicado en el portal especializado 'La Tribune del Art' la autoría velazqueña del San Francisco, lienzo que se guardaba en los almacenes del Museo al no formar parte de su colección permanente. En opinión del experto, que visitó días atrás la capital hispalense para ver in situ la tela, se trataría de una obra juvenil de Velázquez, realizada en torno a 1615, cuando el artista tenía dieciséis años.

Guillaume Kientz no está solo. Benito Navarrete coincide plenamente con él. «Se trata, sin duda, de un velázquez juvenil», señala el profesor de la Universidad de Alcalá. Navarrete, quien ha realizado importantes aportaciones para conocer la etapa sevillana del pintor, asegura que el San Francisco «saca a la luz la enorme importancia que tiene el magisterio de Pacheco sobre Velázquez, a menudo poco valorado».

En este punto, Kientz argumenta, con rotundidad, que el lienzo en cuestión «está más allá de las habilidades» de Pacheco, aunque es «innegable» su influencia. «El San Francisco del Museo de Bellas Artes de Sevilla refleja, como ninguna otra obra antes, la lección que el joven pintor sacó de las enseñanzas de su maestro, aunque también la independencia que mostró pronto en la realización de sus primeras pinceladas», añade.

El conservador del Louvre vincula el lienzo sevillano con otros primeros trabajos de Velázquez, especialmente con el Santo Tomás (1618-20) del Museo de Orleans, donde el experto halla similitudes en la ejecución de los contornos, el diseño del paisaje y los pliegues rotundos de los ropajes. También Kientz señala las semejanzas de la expresión facial del San Francisco con la del San Juan en Patmos (1619-20), de la National Gallery de Londres.

El experto concluye en su texto que el 'San Francisco de Asís con el crucifijo', restaurado con motivo de la exposición Francisco Pacheco: Teórico, artista, maestro, «revela ahora toda su fuerza y calidad, más allá de las habilidades -y los medios- de Francisco Pacheco». Pese a la rotundidad de su exposición, Kientz reconoce que «la aportación de un nuevo trabajo para el catálogo -tan reducido- de un artista como Velázquez nunca es una cosa ligera ni sin consecuencias».

En este punto, Kientz reconoce la importancia para dar a conocer este hallazgo de la rehabilitación llevada a cabo en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Además, cita las aportaciones del conservador Ignacio Hermoso y la directora de la pinacoteca, Valme Muñoz. Ambos apuntan en el catálogo de la exposición de Francisco Pacheco que el lienzo «tiene una fuerza expresiva inusual» en la producción del maestro de Velázquez. Pero no se atraven a dar un paso más: el cambio en la atribución de la tela.

En el artículo Francisco Pacheco: Teoría y práctica, Valme Muñoz llama la atención, por ejemplo, sobre «unos perfiles claros que evocan los estudiados en Velázquez» y «un trabajo mucho más elaborado en las pinceladas, particularmente en rostros y manos», si bien, acaso por prudencia, apunta a la autoría de Pacheco, quien ejecutaría el San Francisco bajo la influencia de los más aventajados discípulos de su taller.

«Pacheco, que convivió en su taller con figuras tan brillantes como Velázquez y Alonso Cano a las que tuvo la generosidad de demostrar su admiración no sólo en sus escritos, sino también quizá aprendiendo de ellos, como pondría de manifiesto el monumental San Francisco con el crucifijo, posible fruto de la enriquecedora experiencia compartida en el taller», señala la directora del Museo de Bellas Artes, centro que sólo posee dos obras del pintor: el retrato del clérigo Cristóbal Suárez de Ribera y una Cabeza de apóstol depositada por el Prado.

Por su parte, el conservador Ignacio Hermoso, que sitúa la procedencia del lienzo en el convento franciscano de Santa María de los Ángeles de Alcalá de Guadaíra, señala que «en la producción de Francisco Pacheco no son habituales las figuras de santos representados de manera aislada en lienzos de este formato, ya que generalmente las que se conocen son pequeñas imágenes sobre tablas insertas en retablos».

«Especialmente significativa es la cabeza -apunta Hermoso-, con la que el artista logra transmitir la espiritualidad del santo de Asís. Frente al resto de la figura, en la que la austeridad del hábito franciscano obliga al pintor a un tratamiento austero del color (...) El rostro, y también las manos, están modelados con firmes pinceladas que definen sin dureza los matices de la piel y crean con habilidad los volúmenes, sugeridos por las luces y sombras».


Un legado con sorpresas

Todo lo que ocurre alrededor del legado de Velázquez produce un terremoto de consecuencias impredecibles en el mundo del arte. De ahí que la propuesta de Guillaume Kientz sea el punto de partida para abrir un debate científico -otro más- sobre la etapa sevillana del pintor, que ha deparado grandes sorpresas en los últimos años. Así ha ocurrido con la Inmaculada de la Fundación Focus-Abengoa, «certificada» ya por el Museo del Prado como obra del sevillano, y La educación de la Virgen de Yale, cuya autoría está más en cuestión, con partidarios (Peter Cherry y Xavier Salomon, entre ellos) y detractores (Javier Portús y Jonathan Brown).


elmundo.es
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Send private message Send e-mail to user
Back to topPage bottom
Display posts from previous:    
 

Post new topic  Reply to topic  Page 1 of 1
 



Users browsing this topic: 0 Registered, 0 Hidden and 1 Guest
Registered Users: None


 
Permissions List
You cannot post new topics
You cannot reply to topics
You cannot edit your posts
You cannot delete your posts
You cannot vote in polls
You cannot attach files
You cannot download files
You can post calendar events