Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Mensaje del equipo



Normas de la Secci�n 
En esta sección sólo se permiten exposiciones de Pintores Extranjeros. La forma de abrir una exposición es el autor con su fotografía y su biografía y los cuadros de la exposición con un tamaño no superior a los 800 píxeles.


Publicar nuevo tema  Responder al tema 
Página 1 de 1
 
 
Alfred Sisley (1839-1899)
Autor Mensaje
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Alfred Sisley (1839-1899) 
 
Este trabajo recopilatorio está dedicado a Alfred Sisley (París, 30 de octubre de 1839 - Moret-sur-Loing 29 de enero de 1899) fue un pintor impresionista francobritánico.

De padres ingleses, fue enviado a Inglaterra para aprender el idioma y realizar estudios de comercio, contrarios a sus deseos artísticos. Era muy aficionado de la pintura e ingresa en el estudio de Charles Gleyre donde conoce a Pierre-Auguste Renoir y Frédéric Bazille.



 0alfred_sisley_en_1882  Alfred Sisley en 1882.


Vida artística

La guerra franco-prusiana de 1870 arruinó a su familia y obligó a Sisley a marchar a Londres. Decide entonces ser pintor. En 1874 expuso en la primera exposición de los impresionistas y lo continuaría haciendo en 1876, 1877 y 1882.

Sisley fue eminentemente un pintor paisajista, que se distinguió de sus colegas impresionistas por la decisiva intervención en sus cuadros de los elementos más imponderables: el agua, la nieve, el cielo, la niebla, de tal forma que ha sido considerado, junto a Monet, como uno de los impresionistas más puros. Entre 1872 y 1880 realizó lo mejor de su producción: paisajes de gran espontaneidad de los alrededores de París, de Marly, Louveciennes, Bougival, Sèvres, Saint-Cloud o Meudon. Paisajes soleados que contrastan con sus célebres inundaciones de Marly, en las que no pierde igualmente su connotación intimista y poética.


 8presa_de_molesey_ma_ana_1874

Alfred Sisley - Presa de Molesey - mañana, 1874.

Nunca alcanzó el renombre de la mayor parte de sus compañeros impresionistas y vivió en la miseria a partir del momento en que dejó de recibir la ayuda económica de su acomodada familia. Esta situación se produjo a causa del hundimiento del negocio familiar en 1871.


 9regata_en_hampton_court_1874

Alfred Sisley - Regata en Hampton Court, 1874.

Falleció como había vivido, en la pobreza, antes de poder contemplar como sus cuadros, que en angustiosos momentos de penuria había vendido a precios irrisorios, al poco de su muerte comenzaban a ser apreciados por la crítica y el público y alcanzaban elevadas cotizaciones en el mercado artístico.


 23_alfred_sisley_snow_at_louveciennes_google_art_project_1436605378_505571

Alfred Sisley - Snow at Louveciennes, 1874.


Obras

    - Vue du canal Saint-Martin, 1870, Musée d'Orsay, París
    - Le canal Saint-Martin, 1872, Musée d'Orsay, París
    - Passerelle d'Argenteuil, 1872, Musée d'Orsay, París
    - Rue de la Chaussée à Argenteuil, 1872, Musée d'Orsay, París
    - Les régates à Moseley, 1874, Musée d'Orsay, París
    - Sous le pont de Hampton Court, 1874, Kuntsmuseum Winterthur, Winterthur
    - Village de Voisins, 1874, Musée d'Orsay, París
    - La Seine à Port-Marly - Les piles de sable, 1875, Art Institute of Chicago, Chicago
    - Inundación en Port-Marly (L'inondation à Port-Marly), 1876, Museo de Orsay, París
    - Las orillas del Oise, (Les berges de l'Oise), 1877-1878, National Gallery of Art, Washington, DC
    - Le repos au bord d'un ruisseau. Lisière de bois, 1878, Musée d'Orsay, París
    - Les Petits Prés au printemps, 1880-1881, National Gallery, Londres
    - Le Loing à Saint-Mammès, 1885, Musée Malraux, Le Havre
    - Vista de Saint-Mammès, MNAC de Barcelona


 0alfred_sisley_detalle_de_un_retrato_de_renoir_1868_1436604432_874593

Alfred Sisley (detalle de un retrato de Renoir, 1868).

Espero que la recopilación que he conseguido de este pintor francobritánico, sea del interés de los aficionados al arte que frecuentan esta sección de arte, y en lo posicle contribuya en su divulgación.






Algunas obras



 32la_inundaci_n_en_port_marly_alfred_sisley_1876_leo_sobre_lienzo_50_x_61_cm_colecci_n_carmen_thyssen_bornemisza_en_dep_sito_en_el_museo_thyssen_bornemisza_madrid

La inundación en Port-Marly. Alfred Sisley, 1876. Óleo sobre lienzo, 50 x 61 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.


 33una_tarde_en_moret_final_de_octubre_alfred_sisley_1888_leo_sobre_lienzo_54_x_73_cm_colecci_n_carmen_thyssen_bornemisza_en_dep_sito_en_el_museo_thyssen_bornemisza_madrid
      
Una tarde en Moret, final de octubre. Alfred Sisley. 1888. Óleo sobre lienzo, 54 x 73 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.


 34claro_de_un_bosque_alfred_sisley_1895_leo_sobre_lienzo_56_4_x_65_4_cm_colecci_n_carmen_thyssen_bornemisza_en_dep_sito_en_el_museo_thyssen_bornemisza_madrid
    
Claro de un bosque. Alfred Sisley, 1895. Óleo sobre lienzo, 56,4 x 65,4 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.


 35meandro_en_el_r_o_loing_verano_alfred_sisley_1896_leo_sobre_lienzo_54_x_65_4_cm_colecci_n_carmen_thyssen_bornemisza_en_dep_sito_en_el_museo_thyssen_bornemisza_madrid
      
Meandro en el río Loing, verano. Alfred Sisley, 1896. Óleo sobre lienzo, 54 x 65,4 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.


Las orillas del Oise, (Les berges de l'Oise). Alfred Sisley, 1877-1878. Óleo sobre lienzo, 65 × 54 cm. National Gallery of Art, Washington, D.C. Obra de Alfred Sisley. Es una obra con un tema sencillo, en torno a las orillas del río franco-belga Oise. Varios pintores hicieron de este río el protagonista como Charles-François Daubigny en su cuadro Barcos en el Oise, o Van Gogh en A orillas del Oise en Auvers.


 2rue_de_la_chauss_e_argenteuil_1872_leo_sobre_lienzo_47_66_cm_mus_e_d_orsay_par_s_obra_de_alfred_sisley

Rue de la Chaussée à Argenteuil, 1872. Óleo sobre lienzo, 47 × 66 cm, Musée d'Orsay, París. Obra de Alfred Sisley


 4inundaci_n_en_port_marly_1876_leo_sobre_lienzo_50_5_x_61_cm_museo_de_orsay_par_s

Inundación en Port-Marly, 1876, óleo sobre lienzo, 50,5 x 61 cm, Museo de Orsay, París. Obra de Alfred Sisley


 1inundaci_n_en_port_marly_l_inondation_port_marly_1876_museo_de_orsay_par_s

Inundación en Port-Marly (L'inondation à Port-Marly), 1876, Museo de Orsay, París. Obra de Alfred Sisley


 5avenide_de_casta_os_cerca_de_la_celle_saint_cloud_1865

Avenide de castaños cerca de La Celle-Saint-Cloud, 1865. Obra de Alfred Sisley


 6sisley_bridge_at_villeneuve_la_garenne

Puente en Villeneuve-la-Garenne, 1872. Obra de Alfred Sisley


 7puente_en_hampton_court_1874

Puente en Hampton Court, 1874. Obra de Alfred Sisley


 10regata_en_molesey_1874

Regata en Molesey, 1874. Obra de Alfred Sisley


 11_meadow_alfred_sisley_1875

Pradera, 1875. Obra de Alfred Sisley


 12vista_de_saint_mamm_s_circa_1880_museo_walters

Vista de Saint-Mammès, c. 1880. The Walters Art Museum, Baltimore. Obra de Alfred Sisley


 13la_terraza_de_saint_germain_en_primavera_1875

La terraza de Saint-Germain en primavera, 1875. The Walters Art Museum, Baltimore. Obra de Alfred Sisley


 14_alferd_sisley_banks_of_the_loing_autumn_effect_1881_google_art_project

Banks of the Loing - Autumn Effect, 1881. Obra de Alfred Sisley


 15barges_on_the_loing_at_saint_mamm_s

Barges on the Loing at Saint-Mammès, 1885. Obra de Alfred Sisley


 16fog_voisins

Fog, Voisins, 1874. Obra de Alfred Sisley


 17alfred_sisley_landscape_at_louveciennes_google_art_project

Landscape at Louveciennes, 1873. Obra de Alfred Sisley


 18_alfred_sisley_molesey_weir_hampton_court_google_art_project

Molesey Weir, Hampton Court, 1874. Obra de Alfred Sisley


 19_alfred_sisley_moret_the_banks_of_the_river_loing_1877_google_art_project

Moret - The Banks of the River Loing, 1877. Obra de Alfred Sisley


 20alfred_sisley_orchard_in_spring_by_google_art_project

Orchard in Spring, By, 1881. Obra de Alfred Sisley


 21_alfred_sisley_rest_along_the_stream_edge_of_the_wood_google_art_project

Rest along the Stream. Edge of the Wood, 1878. Obra de Alfred Sisley


 22_alfred_sisley_saint_mamm_s_june_sunshine_google_art_project

Saint-Mammès. June Sunshine, 1892. Obra de Alfred Sisley


 24_alfred_sisley_the_flood_on_the_road_to_saint_germain_google_art_project

The Flood on the Road to Saint-Germain, 1876. Obra de Alfred Sisley


 25_alfred_sisley_the_loing_s_canal_google_art_project

The Loing's Canal, 1892. Obra de Alfred Sisley


 26_alfred_sisley_the_road_from_versailles_to_saint_germain_google_art_project

The Road from Versailles to Saint-Germain, 1875. Obra de Alfred Sisley


 27_alfred_sisley_the_terrace_at_saint_germain_spring_google_art_project

The Terrace at Saint-Germain, Spring, 1875. Obra de Alfred Sisley


 28_alfred_sisley_un_sentier_aux_sablons_a_path_at_les_sablons_google_art_project

Un sentier aux Sablons (A path at Les Sablons), 1883. Obra de Alfred Sisley


 29_alfred_sisley_women_going_to_the_woods_google_art_project

Women Going to the Woods, 1866. Obra de Alfred Sisley


 30alfred_sisley_aqueduct_at_marly_google_art_project

Aqueduct at Marly, 1874. Obra de Alfred Sisley


 31june_morning_in_saint_mamm_s_1884

June Morning in Saint-Mammès, 1884. Obra de Alfred Sisley



Pues esto es todo amigos, espero que os haya gustado el trabajo recopilatorio dedicado a Alfred Sisley (1839-1899) fue un pintor impresionista francobritánico. De padres ingleses, fue enviado a Inglaterra para aprender el idioma y realizar estudios de comercio, contrarios a sus deseos artísticos. Era muy aficionado de la pintura e ingresa en el estudio de Charles Gleyre donde conoce a Pierre-Auguste Renoir y Frédéric Bazille.



Fuentes y Agradecimientos: es.wikipedia.org, commons.wikimedia.org, artcyclopedia.com, wga.hu, museothyssen.org, artnet.com y otras de Internet.
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
última edición por j.luis el Sabado, 11 Julio 2015, 10:03; editado 6 veces 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: SISLEY 
 
Otro mas para la colección. Muchas gracias J.Luis.

Un Saludo.
 




___________________________
Antes que nada lee las NORMAS del foro.
Los mensajes deben de ser con respeto y educaci�n hacia todos los usuarios.
Xerbar Administrador del Foro.
[b]
 
xerbar - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privadoVisitar sitio web del usuario 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Alfred Sisley 
 
Xerbar: Esta galería, quizá no es de las mejores, pero seguro que habrá personas encantadas con la obra de este pintor francobritánico impresionista. Si bien es verdad que Alfred Sisley no fue de los que más destacaron en ese campo; pero aún así es un pintor notable, representado en grandes museos, especialmente el Museo de Orsay de París, que reúne lo mejor del impresionismo.

El madrileño Museo Thyssen tiene varias obras en su colección.




 

Saludos
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Alfred Sisley (1839-1899) 
 
.


Alfred Sisley en el Museo Thyssen



 0alfred_sisley_detalle_de_un_retrato_de_renoir_1868

Alfred Sisley (detalle de un retrato de Renoir, 1868).

Alfred Sisley (París, 1839 -Moret-sur - Loing, 1899) De padres británicos (William Sisley y Felicia Sell), nació en París el 30 de octubre de 1839. Su familia, dedicada al comercio, quiso que su hijo continuara la tradición, enviándole en 1857 a Londres para completar su formación en esta materia. De los tres años que pasó en la capital británica se tienen pocos datos, aunque sí se sabe que se interesó por la pintura de Turner y Constable. A su regreso a Francia, en 1860, decidió dedicarse a la pintura, ingresando en el estudio del pintor suizo Marc Charles-Gabriel Gleyre, donde conoció a Monet, Renoir y Bazille. Participó en los Salons de 1866, 1868 y 1870. Su situación económica fue holgada hasta 1871, fecha del inicio de la Guerra Franco-Prusiana y que supuso la quiebra del negocio familiar. Hasta entonces Sisley había recibido una pensión. En 1874, junto con otros miembros del que sería el grupo impresionista, participó en la primera exposición del movimiento. En ese verano se desplazó a Londres donde pintó una serie de lienzos de los alrededores de la ciudad y de Hampton Court. Durante el invierno se estableció con su familia en Marly-le-Roi. En 1877 residió en Sèvres, en 1880 en Veneux-Nadon y en 1882 en Moret-sur-Loing. De esta población, a la que regresó en 1897, realizó numerosos óleos de sus calles, rincones y cercanías. Con una absoluta dedicación al paisaje, se le ha considerado, junto con Monet, uno de los impresionistas más puros. En sus primeras obras se perciben los rasgos de la Escuela de Barbizon con notas de Corot y Courbet, que después desaparecen, en la medida en que su paleta se hace más luminosa y adquieren mayor importancia los efectos atmosféricos en sus paisajes. Murió en Moret-sur-Loing el 29 de enero de 1899


La Colección Thyssen contiene cuatro obras:


 32la_inundaci_n_en_port_marly_alfred_sisley_1876_leo_sobre_lienzo_50_x_61_cm_colecci_n_carmen_thyssen_bornemisza_en_dep_sito_en_el_museo_thyssen_bornemisza_madrid

La inundación en Port-Marly. Alfred Sisley, 1876. Óleo sobre lienzo, 50 x 61 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Afincado en Marly-le-Roi desde 1874 hasta 1877, Sisley dedicó a las inundaciones del Sena en marzo de 1876 un conjunto de siete obras. Las más conocidas de la serie representan el momento álgido de la crecida, con un sentido de serenidad y equilibrio más propio de una laguna que de las violentas aguas del Sena. En la obra de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, el sol vuelve a brillar en el cielo y las aguas retroceden a su cauce. Ello permite a Sisley situar el caballete en el centro de la calle y retomar la perspectiva central común a muchas de sus obras, y arraigada en la tradición clásica del paisaje francés. Pero, además, al situar el horizonte muy bajo, Sisley consigue dar al movimiento de las nubes un gran protagonismo. Como ocurre en la pintura de Constable, en Sisley el celaje se convierte en verdadero actor del paisaje, cuyo reflejo sobre el pavimento dinamiza al tiempo que unifica la composición.

El cuadro muestra la rue de París de Port-Marly. A la derecha, más allá de una doble hilera de árboles, vemos el Sena. Bajo un cielo cambiante, lleno de nubes rasgadas por el viento, el agua, empieza a desbordarse inundando la acera y la calle.

En el mes de diciembre de 1872 Sisley había ejecutado cuatro cuadros que mostraban inundaciones en Port-Marly. En 1876 hubo otra inundación y Sisley realizó siete cuadros para dejar constancia de sus distintas etapas, desde la primera crecida del río hasta el regreso de las aguas al cauce.

En algunos de los cuadros de 1872, al igual que en los de 1876, el pintor eligió una visión frontal, eludiendo el efecto de la perspectiva, al tiempo que organizó la composición siguiendo una geometría estricta, un poco al modo en que lo iba a hacer Georges Seurat en la década siguiente. La obra que nos ocupa, sin embargo parece estar organizada de acuerdo con la perspectiva tradicional. A pesar de ello, más que darnos la impresión de estabilidad que cabría esperar de ese retorno a la tradición, la composición es inestable, como si el punto de fuga constituyese una especie de vórtice que hace girar toda la escena. Este efecto es debido, en parte, a la utilización atípica que hace Sisley de las reglas de la perspectiva. Obsérvense, por ejemplo, las fachadas situadas a la izquierda, en primer término. Su inclusión en la escena representada parece incompatible con el punto de vista que el resto del cuadro supone en el espectador. También contribuye al efecto de inestabilidad la sorprendente espontaneidad de las pinceladas, así como una particular sensibilidad para el color que permite al artista emplear una combinación de azules y negro que muy pocos impresionistas se atreverían a incluir en sus lienzos.

En septiembre de 1876, poco después de que Sisley hubiese completado su serie de representaciones de la inundación de Port-Marly, Stéphane Mallarmé publicó un artículo sobre los impresionistas en la revista londinense The Art Monthly Review. Refiriéndose a Sisley, Mallarmé escribió: «Capta los instantes fugaces de luz. Observa una nube pasajera y parece pintarla en su huida. El aire vivo atraviesa el lienzo y el follaje se agita y tiembla». Si olvidamos por un momento que la vegetación pintada en este cuadro son ramas todavía des-provistas de hojas de los árboles en el mes de febrero, estas líneas podrían leerse como una evocación precisa de la pintura que contemplamos.


 33una_tarde_en_moret_final_de_octubre_alfred_sisley_1888_leo_sobre_lienzo_54_x_73_cm_colecci_n_carmen_thyssen_bornemisza_en_dep_sito_en_el_museo_thyssen_bornemisza_madrid
      
Una tarde en Moret, final de octubre. Alfred Sisley. 1888. Óleo sobre lienzo, 54 x 73 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

En 1881 Sisley, acuciado por problemas económicos, trasladó su residencia a las localidades que bordean al Bosque de Fontainebleau, al sureste de París. Aunque no se estableció definitivamente en Moret-sur-Loing hasta 1889, un año antes realizó ya un importante número de pinturas de esta localidad. Más que una serie del mismo motivo, a la manera de Monet, se trata conjunto de obras que componen la cartografía visual de un lugar, pintadas desde puntos de vista distintos y en diferentes estaciones y horas del día. Una tarde en Moret, final de octubre es la última de un subgrupo de cuatro pinturas dedicadas al lavadero. En ella destaca la cuidada composición a base de verticales y horizontales, y la utilización de diferentes tipos de pincelada. El cielo, como ocurre en muchos lienzos del artista, es el gran protagonista del cuadro con tonalidades moradas, malvas y amarillo cadmio.

En 1881, Alfred Sisley se trasladó de Sèvres, localidad situada al oeste de París, a la región de Moret-sur-Loing. Después de una estancia en By y en Veneux-Nadon, en febrero de 1889 se instaló definitivamente en la pequeña ciudad de Moret-sur-Loing, primero en la rue de l'Eglise y luego, probablemente a partir de 1892, en el número 19 de la rue Montmartre.

Moret-sur-Loing está situada al sudeste del bosque de Fontainebleau, donde, durante la década de 1860, Sisley y los demás impresionistas trabajaron en plein air, en plena naturaleza. El río Loing bañaba sus murallas y seguía su curso hacia el norte para desembocar en el Sena a unos cinco kilómetros de Saint-Mammès. La ciudad había conservado su carácter medieval, con sus murallas y sus puertas de acceso, su puente sobre el Loing con sus molinos de agua y su iglesia parroquial gótica, de la que Sisley pintó una serie en 1892-1893.

Al artista le atrajo la zona de Moret-sur-Loing en parte porque significaba un retorno a sus raíces artísticas, al bosque de Fontainebleau. También ofrecía una serie de motivos, particularmente la combinación de amplios celajes y de vías de agua. Ya el 31 de agosto de 1881, Sisley observaba en una carta que dirigía a Claude Monet que «el campo no está mal, un poco cursi», pero que Moret tenía «una iglesia muy mona» y que estaba rodeada de un entorno bastante pintoresco». Once años más tarde, en su carta «autobiográfica» a Adolphe Tavernier, crítico y ardiente defensor del artista, Sisley reconocía la profunda incidencia de Moret en su lenguaje artístico de madurez: «O sea que pronto hará doce años que estoy en Moret o en sus alrededores. Es en Moret, ante esta naturaleza tan tupida, sus grandes álamos, las aguas tan hermosas del Loing, tan transparentes, tan cambiantes, es desde luego en Moret donde más ha progresado mi arte, sobre todo en los tres últimos años». También el ensayo de 1923 que Gustave Geffroy escribe sobre el artista se hace eco de la valoración que hace Sisley de Moret como importante fuente para su creatividad: «Con que Sisley ha encontrado su región. Es la orilla del bosque de Fontainebleau, las pequeñas ciudades escalonadas en la ribera del Sena y del Loing, Moret, Saint-Mammès... siempre regresa a ese rincón húmedo y frondoso en el que su talento se encuentra a gusto, en el que la gente y las cosas le resultan familiares. Ha elegido una tierra y se ha quedado en ella, enamorado del sereno río y de la apacible silueta de la pequeña ciudad. Así escribe su capítulo de la historia de nuestro suelo, de nuestras aguas, de nuestro cielo».

Sisley pintó Una tarde en Moret, final de octubre desde la orilla oriental del río Loing, mirando en dirección norte hacia el «bateau lavoir». A espaldas del artista quedaba el puente con sus molinos de agua, incluido el Moulin Provencher (véase D 5034). A la derecha de la composición aparece esbozada la alameda que salía hacia el norte desde el puente. La mayoría de los árboles están desnudos, por lo que cabe dar por hecho que el cuadro es posterior a las otras tres versiones ejecutadas prácticamente desde el mismo punto de vista: Orillas del Loing en Moret, mañana (1888; D 687; colección particular); Mañana de septiembre en Moret (D 688; colección particular) y El Lavoir en Moret, Veranillo de san Martín, Domingo por la tarde (D 686; 1888; colección particular, EE.UU.).

Aunque pintado el año anterior a su instalación definitiva en Moret-sur-Loing, Una tarde en Moret, final de octubre pertenece al grupo de obras creadas en 1888 que sugieren que Sisley se dedicó a explorar de forma sistemática la pintoresca ciudad antes de asentarse definitivamente allí en 1889. Este proceso de exploración se centró fundamentalmente en vistas de la ciudad desde las orillas del río Loing, si bien en D 656-660, también plasmó la entrada a la ciudad desde By y Veneux-Nadon. Aunque existen cuatro cuadros con la misma vista que la que aparece en Una tarde en Moret, final de octubre, una ligera desviación del emplazamiento del pintor hacia la derecha revela la alameda, tema de otro «subgrupo» de obras (D 674, 689 y 690) ejecutadas aquel mismo año. Girándose 180 grados, Sisley se hallaba en posición para pintar otro subgrupo compuesto por unos seis cuadros de la vista del río aguas arriba en dirección al puente, dos de los cuales (D 679 y 680) incluían el extremo oriental del puente mientras que los otros cuatro presentaban el Moulin Provencher y la orilla occidental amurallada del río, protegida por una fila de álamos (D 681-684). Con esta preocupación por presentar un mapa visual de Moret-sur-Loing, Sisley retoma planteamientos que adoptó en otros lugares en los que vivió o que visitó anteriormente, como Louveciennes, Marly-le-Roi y Hampton Court; pero además, muestra en conjunto una secuencia de observaciones visuales realizadas de una forma más intencionada y cuidadosa que, ya a principios de la década de 1890, constituiría un registro panorámico de la ciudad, al ir rotando el artista su punto de vista a lo largo de 360 grados.

El énfasis puesto en la amplitud de los celajes y en las extensiones de agua en la parte inferior izquierda de la composición resume dos preocupaciones pictóricas fundamentales en la obra de Sisley, que percibieron tanto el artista como sus críticos. Para Sisley, el cielo no sólo fija la calidad de la luz en un paisaje sino que también determina la estructura del paisaje en su conjunto y su perspectiva y profundidad, al tiempo que define sus dimensiones emocionales o poéticas, «también y sobre todo es preciso que [los objetos] estén rodeados de luz, como lo están en la naturaleza. Y es el cielo el que ha de ser el medio para ello (el cielo no puede ser un mero fondo). Al contrario, no sólo contribuye a conferir profundidad mediante sus planos (porque el cielo tiene distintos planos, como el suelo), sino que también da movimiento con su forma, su disposición con relación al efecto o a la composición del cuadro. ¿Hay acaso algún cielo más magnífico y dinámico que el que se da con frecuencia en verano? Me refiero al cielo azul con hermosas nubes blancas viajeras. Qué movimiento, qué dinamismo, ¿verdad? Hace el mismo efecto que la ola en el mar; exalta, arrastra. Otro cielo, éste más adelante, al atardecer. Sus nubes se alargan y a menudo adquieren forma de estela, de remolinos que dan la sensación de estar inmovilizados en medio de la atmósfera, y poco a poco desaparecen, absorbidos por el ocaso. Este cielo es más tierno, más melancólico, tiene el encanto de las cosas que se van, y a mí me gusta muchísimo. Como indicación: siempre empiezo un lienzo por el cielo». Del mismo modo, los críticos solían comentar la forma en que relucen las aguas del río Loing, permitiendo que el reflejo de las casas y el cielo bailotee por la dinámica superficie ampliando las dimensiones espaciales de la composición; así por ejemplo Julien Leclerq en un artículo a raíz de la muerte de Sisley acaecida el 29 de enero de 1899, subrayaba con especial interés «ciertos paisajes, en particular un agua azul, celeste, límpida y que discurre entre orillas anaranjadas».

Una tarde en Moret, final de octubre sintetiza el sentido del lugar de Sisley, percepción que adquiere a raíz de su constante práctica de la cartografía visual de la ciudad y sus alrededores. El cuadro perfectamente le podría haber inspirado a Arsène Alexandre su resumen de las cualidades del arte de Sisley que hacen que se alce con voz propia dentro del Impresionismo: «Algunas mañanas son exquisitas por su frescor, algunas vistas de Moret-sur-Loing presentan una hermosa y cálida tonalidad dorada; a Sisley le gustan los bonitos cielos límpidos, el viento que susurra entre los árboles en verano y en primavera, los delicados reflejos rosas de las mañanas serenas».


 34claro_de_un_bosque_alfred_sisley_1895_leo_sobre_lienzo_56_4_x_65_4_cm_colecci_n_carmen_thyssen_bornemisza_en_dep_sito_en_el_museo_thyssen_bornemisza_madrid
    
Claro de un bosque. Alfred Sisley, 1895. Óleo sobre lienzo, 56,4 x 65,4 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

En la literatura crítica dedicada a Sisley son escasas las descripciones contemporáneas de cuadros específicos. Excepcionalmente, Claro de un bosque aparece descrito en fecha muy temprana, 1906, en el catálogo de la subasta Stumpf celebrada el 7 de mayo en la Galerie Georges Petit de París: «A la izquierda, un sendero se adentra por el bosque, a la derecha, en un trigal recién segado, los campesinos han levantado almiares. En primer término, del mismo lado, se alza un árbol cuyas ramas de hojas amarillas se iluminan de sol: también es el sol el que baña con su luz todo este rincón de naturaleza, el sendero, el trigal, el aire, el cielo azul, creando una armonía de contagiosa alegría que traduce la gran poesía de esta naturaleza de fiesta». El cuadro es una de las seis obras de las que consta que fueron ejecutadas en 1895; tres de ellas representan escenas rurales parecidas, captadas en los alrededores de Moret-sur-Loing (véase D 842-844).

Cuando se trasladó a la región de Moret-sur-Loing en 1881, Sisley había acometido una minuciosa exploración de las zonas rurales de los alrededores de By y Veneux-Nadon. A partir de 1889, cuando la familia se instaló definitivamente en Moret-sur-Loing, estas escenas rurales, en las que no aparece ninguna referencia a río ni canal alguno, empezaron a hacerse relativamente escasas (véanse D 698-700, 705-711, 1889; D 735-739, 1890; D 755, 1890-1891; D 769-774, 1891). En casi todos los casos, el paso del primer término al último, al no presentar la perspectiva la curva de la orilla de un río, queda establecida básicamente, como en Claro de un bosque, por un sendero o una carretera. Igualmente, mientras que el movimiento del agua podía transmitir el movimiento de la brisa, su ausencia en las vistas rurales de Sisley en las que falta el elemento río exigían que la animación de la escena procediera fundamentalmente del movimiento del follaje de los árboles. Así sucede hábilmente en Claro de un bosque gracias a las pinceladas rápidas y fluidas que describen el espejeo del sol sobre las hojas del magnífico ejemplar arbóreo situado a la derecha de la composición.

Contrariamente a lo que ocurre en sus obras de los primeros tiempos, en las vistas rurales que Sisley pinta después de 1881 no suelen aparecer figuras. Sin embargo, cuando las introduce, su presencia siempre está en armonía con la escena específica representada. Así, en esta composición con almiares plasmada bajo el sol de mediodía, una campesina, rastrillo en mano, descansa en la sombra que arrojan los árboles situados a la izquierda de la composición, mientras que se avista una figurita junto al mayor de los almiares; un caballo y una carreta, parcialmente ensombrecidos por el gran árbol de la derecha, están dispuestos para acarrear fuera de la escena el fruto del trabajo de la jornada. Un análisis atento de cada figura individual, del caballo y de la carreta pone de manifiesto que éstos no se han insertado en zonas reservadas de la superficie pictórica, sino que han sido añadidos al final del proceso creativo mediante una pincelada esquemática y descriptiva por encima de las capas de pintura subyacentes que representan el trigal, el almiar y la sombra. A este respecto, la necesidad de que la figura esté «dentro del paisaje» más que colocada sobre él probablemente derive de la observación por parte de Sisley del papel de las figuras en las composiciones de John Constable, paisajista romántico inglés cuyas obras es probable que Sisley estudiara durante su estancia en Londres entre 1857 y 1860 y nuevamente en 1874.

La presencia de almiares en este cuadro invita a compararlo con la monumental serie de almiares a la que se dedicó, entre 1889 y 1891, Claude Monet, colega impresionista de Sisley. Sin embargo, aunque Sisley abordó este tema en más de una ocasión, en 1889 (D 705-708), en 1891 (D 771, 772) y nuevamente en 1895 (D 844), cada almiar es tratado como un elemento integrante de un paisaje conjunto más que como el tema y soporte para una serie de investigaciones sobre los distintos efectos de la luz y las condiciones atmosféricas cambiantes sobre un motivo estático.

El catálogo de la subasta Stumpf del 7 de mayo de 1906 incluía dos prólogos, cuyos autores, Henri Lapauze y Léon Roger-Milès respectivamente, llamaban la atención sobre las cualidades poéticas del paisajismo de Sisley. Lapauze habla de la capacidad específica de Claro de un bosque para transmitir «la gran poesía de esta naturaleza en fiesta». Roger-Milès generalizaba esta característica específica a una consideración más global sobre el arte de Sisley en su conjunto: «Y su pincel no ha obrado ninguna traición, porque las imágenes controladas por la vista se habían controlado en su corazón, y por ello cuanto más avance el tiempo, más se apreciarán las obras de este pintor, de este gran artista, que tan perfectamente ha sabido adaptar la rima del poema de la atmósfera a la del poema de la naturaleza». Ya en vida, Sisley fue considerado como el miembro del grupo impresionista que, al tiempo que transmitía el motivo observado de forma objetiva en un instante fugaz del tiempo, también aspiraba a plasmar el sentimiento que genera un motivo específico en la naturaleza, o su poesía. Ya en la tercera exposición impresionista, celebrada en abril de 1877, el crítico Rivière observó con respecto a la obra de Sisley, el «gran paisaje, una carretera después de que haya cesado la lluvia, con el agua cayendo de los altos árboles, los adoquines mojados, los charcos que reflejan el cielo» que había «transformado [la escena] en una encantadora poesía». De hecho, fue este sentido poético, derivado de la capacidad de captar tanto el aspecto objetivo de un motivo como la carga subjetiva, emocional que genera, la que indujo a Walter Sickert, pintor inglés amigo de Degas, coleccionista y crítico, a declarar que, contrariamente a Monet, Sisley transmitía la «poesía del Impresionismo», y a su entregado admirador y adalid Adolphe Tavernier a concluir: «La exquisita armonía del motivo y de la luz de estos lienzos en los que, en realidad, da la impresión de que la naturaleza se entrega palpitante a una comunión directa. En este sentido se ha dicho acertadamente que un hermoso paisaje es un estado del alma», lo que justifica que Sisley fuera «el más delicado, el más encantador, el más poético de los impresionistas».


 35meandro_en_el_r_o_loing_verano_alfred_sisley_1896_leo_sobre_lienzo_54_x_65_4_cm_colecci_n_carmen_thyssen_bornemisza_en_dep_sito_en_el_museo_thyssen_bornemisza_madrid
      
Meandro en el río Loing, verano. Alfred Sisley, 1896. Óleo sobre lienzo, 54 x 65,4 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Meandro en el río Loing, verano pertenece a un grupo de unas veintiuna obras (D 847-864, 882-8842) que Sisley ejecutó en 1896 y 1897, los dos últimos años productivos de su carrera. A excepción de los cuadros pintados durante su viaje a Gales entre julio y octubre de 1897 (incluidos D 865-8813), estas obras tardías se inspiran en vistas de los alrededores de Moret-sur-Loing. Sin embargo, en lugar de proseguir su «cartografiado visual» de la ciudad, el puente y los molinos de agua y las orillas del río flanqueadas de álamos (véase Atardecer en Moret, finales de octubre, D 685), exploran la configuración de las orillas del río Loing cubiertas de una vegetación boscosa más densa y carentes de vestigios de la presencia humana a excepción de las barracas de madera para la construcción de barcas y la reparación de barcazas que figuran en cuatro de ellos (D 853, 855-857).

Los cuadros pueden clasificarse básicamente en dos grupos. Cuatro de ellos (D 847, 851-853) presentan el río Loing y la ribera por detrás como dos áreas que discurren paralelas al plano del lienzo, contrarrestando los árboles de la ribera más alejada la marcada horizontalidad de la composición a través del reiterado ritmo vertical de su reflejo en el agua. El segundo grupo, en el que se incluye Meandro en el río Loing, verano, utiliza una convención compositiva a la que Sisley recurrió regularmente a lo largo de su carrera, presentando un río que forma un meandro desde el primer término para establecer la dirección y la velocidad de la recesión en perspectiva de la composición. En ambos grupos la zona boscosa se concentra en la ribera más alejada. Sin embargo, en este segundo grupo, el primer término suele estar animado con la presencia de figuras, como en Meandro en el río Loing, verano, y por la presencia de barcazas y de pequeñas embarcaciones, bien navegando por el río, como en D 848, 858, 860, 862, 883 y 884, bien amarradas a la orilla, como en D 848-850, 860, 861 y 863.

Las tonalidades generales de estas últimas obras ejecutadas en la ribera del río Loing ponen de manifiesto una nueva fase en las investigaciones de Sisley sobre la relación entre la luz del cielo y su plasmación en color, que al mismo tiempo describe unas determinadas propiedades físicas de un paisaje y transmite una carga poética o emocional generada por la reacción personal del artista ante el mismo. Hacia 1880, Sisley, en respuesta al desafío que Emile Zola, novelista, crítico e inicialmente adalid del movimiento, lanzó a los impresionistas, empezó a cuestionar algunos de los principios básicos de esta escuela. Esto no sólo le condujo primero a introducir yuxtaposiciones de colores más claros, más puros, como en el primer término de Pueblo a orillas del río Marne (Saint-Mammès)(1881, D 422, Pittsburgh, PA, The Carnegie Art Institute), sino también al recalcar el predominio de los colores complementarios, como la división en zonas azules y naranjas del paisaje otoñal El sendero de By hasta el Bois des Roches-Courtaut-Veranillo de San Martín (1881, D 433, Musée des Beaux-Arts de Montréal). A lo largo de la intensa década previa a la creación de estas obras tardías, la paleta, la pincelada y los procedimientos compositivos de Sisley trataron de encontrar un equilibrio entre el anhelo de plasmar un instante fugaz y un mayor sentido de estabilidad que reflejara la permanencia subyacente de la Naturaleza. Las obras de 1896 y 1897, incluidas las ejecutadas durante el viaje a Gales, con sus tonos más sofocados de verdes, grises y malvas, a veces puntuados con discretos naranjas, como en Meandro del río Loing, verano, con su pincelada más corta y sus líneas horizontales y diagonales más estructuradas, reflejan tanto una culminación de estas exploraciones como un indicio de posibles nuevos caminos que Sisley no recorrería debido a su temprana muerte acaecida en enero de 1899, al poco tiempo de cumplir los sesenta años de edad.

Al parecer Sisley estaba satisfecho con el nuevo rumbo que habían tomados sus temas y sus armonías cromáticas a partir de 1896, puesto que decidió incluir tres vistas del río Loing (D 848, 855, 857), ejecutadas aquel mismo año, en su última gran exposición retrospectiva celebrada en la Galerie Georges Petit, rue de Sèze, París, del 5 al 28 de febrero de 1897. Esta exposición tuvo una importancia fundamental para Sisley. Éste no sólo incluyó ciento cuarenta y seis cuadros y cinco pasteles, que seleccionó de sus propios fondos y que también pidió prestados a coleccionistas como Charpentier, Decap, Bazalgette, Tavernier y Viau; además, excepcionalmente, no quiso presentarse aquel año a la Société Nationale des Beaux-Arts (Salon du Champ de Mars), el Salon anual en el que venía exponiendo sus obras desde su fundación en 1890. Como tan a menudo ocurrió en el caso de Sisley, la exposición suscitó escasas reacciones por parte de la crítica y ninguna venta. Arsène Alexandre consideró que a la exposición le faltaba disciplina en el número de obras presentadas: «En realidad se habría podido limitar este número, y la exposición habría tenido mayor impacto si la selección se hubiese hecho de una forma un poco más rigurosa». A pesar de ello, reconocía que Sisley, el paisajista, era un pintor puro que expresaba a lo largo de toda su obra el deleite evidente que le producía el proceso pictórico: «Pero lo que resulta de este conjunto es una gran impresión de frescura y una evidente alegría de pintar, sin segundas intenciones. No hay que pedir a Sisley la enérgica audacia de Monet, el exquisito refinamiento de Renoir. Pinta con gusto, y por el placer de pintar». De hecho, a pesar de la controversia crítica que rodeó la obra tardía de Sisley, sintetizada en el despectivo juicio de 1892 de Octave Mirbeau, que declaraba que: «Su pincel se ablanda, su dibujo se debilita. El desánimo impregna su obra [...] Los lienzos que nos presenta hoy no son más que un eco lejano, tenue, de aquellos otros tan bonitos, tan juveniles, tan llenos de vida que vuelvo a ver en el fondo de mis recuerdos entusiastas y ya antiguos», estas obras tardías sugieren el descubrimiento de una visión madura, más pensada, de la naturaleza, transmitida a través de una elección más serena, más meditada, del tema, como queda de manifiesto tanto en la paleta como en la composición de Meandro en el río Loing, verano. Fueron estas obras las que proporcionaron los elementos definitivos que indujeron a Gustave Geffroy a resumir en 1923 la contribución singular de Sisley al movimiento impresionista: «Ha sido y seguirá siendo el poeta delicioso de las orillas de los ríos y de estas pequeñas ciudades que lucen su belleza fresca y serena en la ribera del Sena y del Loing, Saint-Mammès donde vivió durante muchos años, Moret donde murió, donde ahora tiene su monumento».



Fuente: museothyssen.org / Mar Borobia / Tomàs Llorens / Mary-Anne Stevens
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Mostrar mensajes anteriores:    

Publicar nuevo tema  Responder al tema  Página 1 de 1
 

Usuarios navegando en este tema: 0 registrados, 0 ocultos y 1 invitado
Usuarios registrados conectados: Ninguno


 
Lista de permisos
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No puede descargar archivos
Puede publicar eventos en el calendario