Home    Forum    Search    FAQ    Register    Log in
Message From The Staff




Post new topic  Reply to topic 
Page 1 of 1
 
 
JUAN GUAS
Author Message
Reply with quote   Download Post  
Post JUAN GUAS 
 
Este trabajo recopilatorio está dedicado a Juan Guas (1430–1496), fue un arquitecto y escultor español de origen bretón. Se desconoce la fecha de su nacimiento. Es, sin duda, uno de los mejores representantes del gótico tardío y del denominado gótico toledano. Fue maestro de obras reales.


 juan_guas

Detalle del retrato de Juan Guas en una iglesia de Toledo.

Entre las primeras obras en las que trabajó se encuentran la Catedral de Ávila y la Catedral de Segovia. Pero la obra más representativa de Guas es el
Monasterio de San Juan de los Reyes  en Toledo, mandado construir por Isabel La Católica para recuerdo del triunfo de la batalla de Toro.

Otra construcción similar es la que realizó en Torrijos (Toledo), para el convento franciscano, aunque tristemente desaparecida como consecuencia de las invasiones napoleónicas.

Guas es el máximo representante del llamado estilo Isabelino, entre cuyos edificios civiles se encuentra el Palacio del Infantado, de Guadalajara, la galería del castillo de los Mendoza en Manzanares el Real, el castillo de Belmonte, el castillo de Miranda, el colegio de San Gregorio en Valladolid, el atrio y la portada de la iglesia y del claustro de los monjes del Monasterio de Santa María de El Paular y la desafortunadamente desaparecida Hospedería Real de Guadalupe, provincia de Cáceres.

Otra de sus obras fue la primera galería del patio de armas del Castillo de Cuéllar, realizada a mediados del siglo XV. También se considera que, muy probablemente, llevó a cabo la construcción del Castillo de Jadraque y el de Palazuelos, Guadalajara.


Biografía según el Museo del Prado

Juan Guas (Saint-Pol-de-Léon, Francia; 1430 – Toledo, España; 1496). Arquitecto y escultor español. Hijo del cantero bretón Pedro Guas, si bien aparece documentado en España en 1448, año en el que, en compañía de su padre, trabaja a las órdenes de Hannequín de Bruselas en las labores escultóricas de la puerta de los Leones de la catedral de Toledo, ciudad en la que reside la mayor parte de su vida y en la que funda su propia capilla funeraria alojada en la iglesia de los Santos Justo y Pastor. Su actividad profesional transcurre en Ávila, Segovia, Madrid, Toledo, Guadalajara y Valladolid y su figura representa la síntesis entre las corrientes del gótico flamígero, de raíz flamenca, propio del siglo XV, con las formas mudéjares comunes a la tradición local de Toledo. Esta fusión, plenamente original y personal, es la que caracteriza la obra de Juan Guas y la que justifica que su estilo reciba el nombre de «hispano-flamenco». Sabe compaginar el encargo religioso, ya que ocupa sucesivamente los títulos de maestro mayor de las catedrales de Ávila, Segovia y Toledo, con la obra civil, dejando ejemplos de la riqueza y madurez del gótico del siglo XV. E igualmente trabaja al servicio de los Reyes Católicos -en su capilla funeraria luce el título de «maestro mayor de las obras del rey don fernando y de la reyna doña Isabel»-, como al de las grandes familias entre las que se cuentan los Alba y, sobre todo, los Mendoza, para quienes concluye el castillo de Manzanares el Real (Madrid) y realiza el Palacio del Infantado en Guadalajara, ambos bajo la protección del II duque del Infantado, don Íñigo López de Mendoza. En el terreno de la arquitectura religiosa, desde 1459 interviene en la catedral de Ávila, y recibe el título de maestro mayor en 1471. Simultá­neamente, construye en la de Segovia el claustro, que hubo de ser trasladado tras la Guerra de las Comunidades. Su presencia en esta ciudad castellana está documentada entre 1472 y 1491 cuando asume la dirección de las obras del monasterio de El Parral, por encargo de Enrique IV y de su valido, don Juan de Pacheco, marqués de Villena. El convento dominico de Santa Cruz y el de El Paular, en la provincia, dan testimonio de su intervención y en ellos podemos distinguir el manejo de una decoración muy personal, en la que todavía no han entrado los elementos mudéjares. Asimismo, desde 1484 es maestro mayor de la catedral de Toledo y en compañía de Egas Cueman, ejecuta el trascoro. Pero fue en 1477 cuando Isabel la Católica le encarga la construcción de San Juan de los Reyes. Templo votivo y panteón regio, el convento franciscano supone la culminación de su estilo. Para la cabecera, concluida antes de 1492, proyecta un dibujo (Prado), en el que despliega con destreza todos los recursos ornamentales dedicados a prolongar la memoria de los monarcas. A su muerte, en 1496, deja terminada la iglesia y el claustro conventual y continúa los trabajos Enrique Egas. En opinión de los especialistas, la figura de Juan Guas supone el canto de cisne del gótico renovado y el final de la arquitectura medieval en España.

Espero que os guste la recopilación que he conseguido del arquitecto y escultor español, y en la medida de lo posible contribuya en su divulgación.





Algunas obras


Intervención de Juan Guas en el Monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo



 03_1427794425_459733

Monasterio de San Juan de los Reyes. San Juan de los Reyes se convierte así en un edificio de gran valor simbólico para Isabel y Fernando que lo eligen inicialmente como panteón regio. Posteriormente fue cedido a los franciscanos.Sin duda, el carácter regio de esta obra se aprecia no sólo en la calidad artística (quizás la mejor obra del llamado gótico isabelino) sino también en su grandilocuencia propagandística.

La construcción del Monasterio de San Juan de los Reyes es obra de Juan Guas y al escultor flamenco Egas Cueman, que tuvo intervención decisiva en la decoración -según los especialistas-, es uno de los mejores conjuntos del gótico hispano-flamenco.


 1aspecto_de_la_cabecera_de_la_iglesia

Descripción artística del monasterio de San Juan de los Reyes. La amplia iglesia tiene nave única y capillas entre los contrafuertes y coro elevado a los pies. Las bóvedas presentan múltiples nervios. El transepto no sobresale en planta. Presenta una torre cimborrio de planta poligonal. Tanto en los muros interiores como exteriores muestra numerosos motivos heráldicos entre los que destacan escudo de los Reyes Católicos, así como el águila de San Juan y una franja epigráfica con un texto conmemorativo. Este templo se finalizó en 1495.

En este contexto propagandístico, el Monasterio de San Juan de Reyes se ha hecho célebre por la exposición en sus muros externos de cadenas que simbolizan la liberación de cautivos cristianos en algunas ciudades andaluzas durante la Guerra de Granada.

La iglesia del Monasterio de San Juan de los Reyes es de una sola nave y capillas laterales entre los contrafuertes, destacando la abundante decoración que adorna el crucero y la capilla mayor. En esta última, el esquema decorativo es a base de arcos conopiales y escudos de los Reyes Católicos sostenidos por águilas.

El coro se encuentra situado en algo a los pies de la nave. El crucero está cubierto por un cimborrio octogonal sobre trompas profusamente decoradas. La cabecera, pentagonal, se cubre con bóvedas de crucería.

Si la iglesia del Monasterio de San Juan de los Reyes es importante, su claustro ha de considerarse como excelente. posee una abundante decoración de relieves con formas vegetales, animales fantásticos, etc. En su parte inferior está recorrido por una franja con inscripciones relativas a los Reyes Católicos.

Tiene dos pisos. El inferior presenta arcos apuntados con tracería de purismo gótico. El superior lleva arcos mixtilíneos. La cubierta del claustro es de madera con artesonado mudéjar muy decorada con motivos geométrico.


 0_san_juan_de_los_reyes_toledo_spain_09

La labra de los conjuntos escultóricos que salpican las galerías del claustro bajo son exquisitas. Junto con grandes estatuas adosadas a los muros y pilares de las galerías, se desarrolla todo un programa de filigrana en decoración vegetal y zoomorfica que puede pasar desapercibida por la exhuberancia del conjunto. Hay que detenerse a contemplarla para hacerse una idea de la minuciosidad con la que trabajaron el conjunto de escultores.


 6enrique_egas_sustituye_la_figura_de_cristo_por_la_del_pel_cano_s_mbolo_del_amor

El Monasterio de San Juan de los Reyes, en Toledo (Castilla-La Mancha, España), de la Orden Franciscana, fue construido bajo el patrocinio de la reina Isabel I de Castilla con la intención de convertirlo en mausoleo real, en conmemoración de la batalla de Toro y del nacimiento del príncipe Juan. Es una de las más valiosas muestras del estilo gótico isabelino en España y el edificio más importante erigido por los Reyes Católicos. El monasterio es, además, un monumento conmemorativo de los logros de los Reyes Católicos y de su programa político.

Fue construido para la Orden Franciscana por encargo de los Reyes Católicos al arquitecto Juan Guas, como conmemoración de su victoria en la Batalla de Toro (1476).


 02_1427797184_427699

Detalle de la fachada, con parte de las cadenas que los Reyes Católicos hicieron traer tras la conquista de Granada.

El principal ideal fue hacer un panteón real en Castillo al igual que en San Isidoro de León. Se le encarga la idea a Juan Guas, participando en la decoración Egas Cueman, decorando el claustro y parte de la iglesia. Los Reyes Católicos crearán un estilo propio, planta alzado y decoración novedosas y estilosas.

En 1926 fue declarado Monumento Histórico-Artístico de interés nacional.


 05toledo_escuela_de_artes_y_oficios

Enrique Egas sustituye la figura de Cristo por la del pelícano, símbolo del Amor.



Descripción artística


 0toledo_m_de_san_juan_de_los_reyes

Tan solo posee una nave. El módulo arquitectónico es muy largo y estrecho. El crucero es mucho mayor que la cabecera, muy marado en planta. La nave está separada en tramos. Entre los contrafuertes se establecen capillas laterales en línea con los brazos del transepto excesivamente estrechos.

Tiene capillas abiertas con unos arcos en la nave, pero no entre sí, retomado del gótico valenciano, esto se volverá a hacer en el barroco. Estas capillas se construyen por una solución pragmática, ya que permiten ritos simultáneos sin interferirse.

Tiene dos portadas, la del oeste y la del norte porque es un sitio principal, es una zona elevada, se crea una plazoleta para romper el hacinamiento urbanístico medieval. La puerta lateral tiene importancia. Son los primeros preceptos urbanísticos del Quattrocento.


 0san_juan_de_los_reyes_toledo_spain_06

Destaca el crucero, si lo dividimos en cuatro cuadrados se ve que la cabecera tiene dos cuadrados, a las naves dos prolongados. Siguiendo este modelo se hace todo el edificio. El crucero es excesivamente grande. El espacio está perfectamente jerarquizado, zona dedicada a la corona (con verja) separada del pueblo.

En el espacio para la muerte se da el discurso dialéctico necesario, pasamos del cuadrado (tierra) al octógono (círculos, celeste). Los templos circulares están dedicados a las vírgenes, el fuego, héroes, agua y a la muerte en el mundo clásico. Concepto de eternitas, serpiente que se muerde la cola, ni principio ni fin. Rotonda martirium que es igual al concepto de eternitas.

Destacan dos cosas en el alzado:

    El presbiterio se eleva (precepto jerónimo pese a entregarse a los franciscanos) mediante una gran escalinata.
    Tiene un amplio coro a los pies que se eleva sobre un arco carpanel creando un sotocoro con capillas.

Existe una jerarquización propia del espacio religioso. Los reyes cuando participaban lo hacen desde el coro estando a la misma altura que la Sagrada Forma, se iguala el poder temporal o terrenal de los reyes y espiritual, emana el poder temporal directamente de Dios.


 0toledo_monasterio_de_san_juan_de_los_reyes_07

El claustro está unido a la iglesia pero diferenciado. Su puerta principal entre contrafuertes. Los cuadrantes del crucero se siguen como esquema en el claustro que es un elemento dinamizador. El cimborrio es la metáfora arquitectónica de la corona, es sostenido por impresionantes trompas que marcan el sentido octogonal del cimborrio. Profusa decoración de tracerías, la nervadura cae sobre ménsulas decoradas con angelitos (típico de flamenco). Lo novedoso es que utilizan un repertorio decorativo a la italiana, enlazando con la tradición humanista. Destaca la decoración de fileteras (esculturas en madera o piedra que se ponían sobre las claves de la bóveda). Siguen una tradición italiana, retoma la jeroglífica. Aparece el emblema de los Reyes Católicos (águila de San Juan) con la I y la F además representados por el yugo y las flechas y el lema "tanto monta".


 0b_vedas_del_presbiterio_y_del_cimborrio

Bóvedas del presbiterio y del cimborrio. Una demostración del dominio de Juan Guas sobre un estilo particularmente castellano, el gótico de los Reyes Católicos o "Isabelino". Aunque la traza del maestro Juas quedó ligeramente incompleta, la soberbia belleza de estas bóvedas es incuestionable.

La luz aún tiene ecos del mundo gótico. Se retira ese concepto de Jerusalén celestial. Modulo arquitectónico estrecho y alto. Especie de tribuna recorre el edificio. Frente la austeridad decorativa del gótico vemos excelentes tracerías muy naturalistas, con figuras zoomorfas y antropomorfas. Proliferación de imágenes sobre peanas y doseletes. Impresionante vidriera sobre cada capilla retomando el sentido albertiano de la luz. El cristal es translucido, luz natural, emanada directamente.


 0san_juan_de_los_reyes_toledo_spain_07

Aún estructura gótica (pilar con baquetones y decoración de tracería). Según ascendemos encontramos elementos clásicos (decoración de gotas) y un pesado entablamento recorre el edificio con una epigrafía que exalta el poder monárquico. Para elevar esas bóvedas se doblan los pilares donde descansan los terceletes, decoración mocárabe y de cabeceras, muy flamenca que luego vemos en Enrique Egás. Decoración que raya el horror vacui en el transepto.

El primer cuerpo tiene un arco carpanel que une con el claustro, glabete de arco mixtilíneo con profusa decoración que alberga el escudo franciscano. Arcos ciegos doblados con tracerías y miniaturas, otro cuerpo con santos sobre peanas y el emblema de los Reyes Católicos multiplicado hasta el infinito. A los pies del emblema aparecen los leones, símbolo de la monarquía y de Dios, y el verdadero jeroglífico (yugo y flechas junto al lema "tanto monta".


 04_1427795292_806444

Al exterior los contrafuertes separan las capillas. Los pináculos aún son goticistas. Existe una crestería. Decoración con las denominadas bolas isabelinas en el exterior. La portada lateral es la principal. Marcado el transepto al exterior aunque no sobresale en planta. Aparece el escudo de los Reyes Católicos en los ábsides y contrafuertes de la portada. Hay cadenas que penden del crucero, sentido emblemático, representando las cadenas de los cristianos cautivos que fueron liberados cuando Fernando el Católico reconquistó Málaga y Baeza.


 0toledo_monasterio_de_san_juan_de_los_reyes_pm_65685

La portada del claustro tiene un arco carpanel de tres centros, rica decoración vegetal mezclada con decoración naturalista antropomorfa y zoomorfa. Exaltación bajo el arco mixtilíneo de la religión. El claustro tiene el mismo modelo que la iglesia (cuadrado del crucero). Equivalencia espacial, espacio exterior e interior. El claustro es el paraíso recobrado, precepto del ora et labora, dividido en cuatro partes que desemboca en un pozo símbolo de la vida. Tiene dos cuerpos y cuatro bandas.


 03_1427795376_940959

El primer cuerpo tiene un arco apuntado con decoración de tradición de burbuja propia de finales del gótico. Pilares decorados con pináculos. El segundo cuerpo es más ligero con arco mixtilíneo que soporta la crestería gótica del edificio. La barandilla superior ya es pseudobalaustre renacentista pero de tipo gótico. Decoración calada representación hagiográfica sobre peanas y decoración zoomorfa y antropomorfa. Bóvedas nervadas se rompe el tercelete más complicado pero sigue siendo gótico. El segundo cuerpo utiliza la tradición mudéjar. Cubierta de madera a par y nudillo, decoración con estrellas de ocho picos. Arcos carpaneles con la leyenda de tanto monta y el león sustentan la bóveda.



La Iglesia


 0_monasterio_de_san_juan_de_los_reyes_06

El templo, que se terminó en 1495, corresponde plenamente al tipo isabelino, de una sola nave con capillas-hornacinas entre los contrafuertes y con coro elevado a los pies.

La profusa ornamentación del templo muestra los símbolos de los Reyes Católicos, así como el águila de San Juan y decoración heráldica. El perímetro interior de la iglesia está recorrido por una franja con un texto conmemorativo, lo que puede considerarse una adaptación de la epigrafía árabe a la arquitectura cristiana. El escultor Egas Cueman colaboró decisivamente en la decoración del conjunto.


 0_31_1427796504_214382  

El retablo de la iglesia fue realizado por Francisco de Comontes para el Hospital de Santa Cruz, de ahí que muestre las armas del cardenal Mendoza, fundador del Hospital. En el retablo encontramos las siguientes escenas:

    Jesús camino del Calvario,
    El Descendimiento,
    Santa Elena con los milagros de la Cruz.


0san_juan_de_los_reyes_toledo_coro

Iglesia de San Juan de Los Reyes, detalle bajo el coro.


 12relieves_con_los_blasones_de_los_reyes_cat_licos

Relieves con los blasones de los Reyes Católicos. Iglesia de San Juan de Los Reyes, Toledo.



El claustro


 20aspecto_del_claustro

El claustro, considerado una de las joyas españolas del gótico de transición al renacimiento, fue fuertemente restaurado. La iglesia se comunica con el claustro por el lado sur a través de dos puertas situadas en el crucero y en la nave.


 10artesonado_del_segundo_piso_del_claustro_de_san_juan_de_los_reyes

Artesonado del segundo piso del claustro de San Juan de los Reyes


 11techo_de_madera_mud_jar  

Techo de madera mudéjar

De los dos claustros que tuvo la Colegiata de San Juan, sólo se conserva el más antiguo. Se trata de un claustro de dos pisos y de planta cuadrada. De las puertas situadas en claustro bajo destacan la que comunica con la iglesia a la altura del crucero y las de acceso a la escalera y a la sacristía. La primera es de Juan Guas.


0artesonado_del_segundo_piso_del_claustro_de_san_juan_de_los_reyes_detalle

Artesonado del segundo piso del claustro de San Juan de los Reyes, detalle.


 21g_rgola_de_un_monje_en_el_claustro_del_monasterio_de_san_juan_de_los_reyes

Gárgola de un monje en el claustro del Monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo.


 15lateral_del_convento_de_san_juan_de_los_reyes_toledo

Lateral del Convento de San Juan de los Reyes, Toledo


 14puente_de_san_mart_n_y_san_juan_de_los_reyes

Vista nocturna del puente de San Martín y San Juan de los Reyes de Toledo.


 13_san_juan_de_los_reyes_toledo_vista_exterior

Vista del Monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo.


 dibujo_capilla_mayor_de_san_juan_de_los_reyes_de_toledo

Dibujo 'Capilla mayor de San Juan de los Reyes' de Toledo. Juan Guas. Anterior a 1492, dibujo en tinta a pluma sobre pergamino, 1940 x 960 mm. Obra de Juan Guas. Museo del Prado. Las primeras noticias publicadas acerca del dibujo fueron las que dio Sánchez Cantón en su célebre artícu­lo de la revista Arquitectura de 1928, en el que informa de que fue la comisión de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando la que, ­localizando el dibujo en San Juan de los Reyes, lo incorporó al entonces llamado Museo de la Trinidad, que con todos sus fondos pasó a integrarse en el Museo del Prado en 1870. Desde esa fecha, si bien con distinta suerte, engrosa la colección de dibujos de la primera pinacoteca nacional. Realizado en tinta negra, que el tiempo ha aclarado, muestra el proyecto inicial que Juan Guas pensara para la cabecera del templo-panteón, levantado para conmemorar la batalla de Toro en la que Isabel la Católica legitimaba sus derechos sucesorios frente a su sobrina Juana, llamada la Beltraneja. Finalizada antes de 1492 y dado que iba a servir de morada a los sepulcros de los reyes, Juan Guas desplegó un esquema ornamental creado a base de la sabia combinación de motivos góticos flamígeros -el follaje, la multiplicación de las molduras o la reiteración de los nervios en las ­bóvedas- con los elementos mudéjares que caracterizan su lenguaje, tales como las inscripciones, inspiradas en la sinagoga toledana del Tránsito, los mocárabes, alojados en las cornisas, o el propio ritmo compositivo con el que se desarrolla la ornamentación. Todo ello, unido a la reiteración obsesiva de los grandes escudos y los emblemas regios, nos sitúan en un espacio dedicado a perpetuar la magnificencia y la fama de los monarcas y cuya fastuosidad no tendría explicación en el modesto convento franciscano de no ser por el fin regio al que estaba destinado. En el dibujo podemos contemplar un espacio arquitectónico que se pliega a los propios deseos de la reina, quien exigió seguir el modelo creado en la burgalesa cartuja de Miraflores que se estaba construyendo para sepultura de sus padres, Juan II e Isabel de Portugal. Ejecutado con trazo firme y preciso, cuida tanto la parte arquitectónica -en la que, sin embargo, no se ajusta a la perspectiva tridimensional- como los detalles de la escultura, resueltos con exquisita elegancia y en los que exhibe el dominio de esta disciplina. El dibujo muestra lo que es propiamente la cabecera, hipertrofiada, poligonal, con sus tres gradas y abundante decoración además del retablo, y, en un nivel superior, dispone un triforio que se eliminó en la ejecución final. Por lo que sabemos, tampoco el retablo llegó a realizarse. Consta de dos cuerpos con tres calles y banco. En éste, y bajo complejos arcos conopiales, vemos a san Pedro, san Pablo, Cristo varón de dolores con la Virgen y san Juan, Santiago Apóstol y san Andrés. El espacio central está presidido por san Juan Evangelista y se cierra con el grupo del Calvario. En las calles laterales, y en sendos reclinatorios, el rey Fernando con san Juan Bautista, e Isabel, la reina, con san Francisco, mientras que en la parte superior contemplamos de nuevo a san Francisco recibiendo la estigmatización y otra figura de dudosa identificación. La estructura cuadrangular se cierra con un guardapolvo en el que se inscribe una plegaria mariana: «O gloriosa; domina ecelsa: supra sydera qui te creavi provide... etati sacro... ere o mater dey: virgo: memento mey». El retablo que describió Antonio Ponz no respondía a estas características, por lo que suponemos que no pasó de ser un mero pro­yecto, ya que su lugar lo ocupa el realizado por el pintor Francisco ­Comontes entre 1541 y 1552. Respecto al cimborrio, el dibujo arquitectónico incluía unas trompas conopiales alojando el águila del Evangelista, amén de escudos y emblemas regios, como el yugo y las flechas. A continuación, un tambor doble y con rica tracería gótica en su cuerpo inferior en el que se vuelven a integrar las insignias de los monarcas. La parte superior cobija una serie de esculturas dispuestas en las jambas de las ventanas y en los hastiales del crucero. En la bóveda Juan Guas dispuso una cubierta estrellada de dieciséis puntas y con gran riqueza de nervaduras, propio del gótico del siglo XV. A la vista del dibujo, la ejecución final de la cabecera y cimborrio de San Juan de los Reyes dista sustancialmente del boceto. Hoy la bóveda definitiva es de menor riqueza pero más sólida. Tiene forma de estrella de ocho puntas, similar a la de la capilla de los Condestables en la catedral burgalesa pero sin calar. El tambor se ha simplificado eliminando ese primer cuerpo de arque­rías góticas y se han suprimido las esculturas que enmarcaban las ventanas y el crucero. También las trompas actuales han abandonado su forma mixtilínea en favor del arco rebajado en cuyo intradós se aloja la profusa decoración de mocárabes en vez del águila de san Juan Evangelista y demás símbolos reales. Otra novedad respecto al dibujo original es la que atañe a los soportes, que en el proyecto se resuelven de manera muy simple y a base de la multiplicación de los haces verticales con el follaje a la altura del capitel. En cambio, la solución final incluye unos grandes pilares, en forma de «t» y que a una determinada altura se convierten en grandiosas tribunas sostenidas por mocárabes, bolas y una franja de cabezas esculpidas, lo que confiere al conjunto un aire más profano. En general, ha habido una simplificación madura y elegante de las formas góticas que han dado paso a unas soluciones más originales y evolucionadas que las que contiene el dibujo. Podríamos creer que tales modificaciones se incluyeron a raíz del famoso comentario que la reina Isabel pronunciara al contemplar los inicios de la obra, a la que calificó despectivamente de «nonada». Como pieza, el dibujo posee la singularidad de ser uno de los escasos y tempranos diseños arquitectónicos del arte español, firmado además por el primer arquitecto que reivindicó la dignidad de ser «maestro mayor de las obras reales».


 01_1427794977_987011

Monasterio de San Juan de los Reyes

Dirección: C/ San Juan de los Reyes, 2 (Toledo) Teléfono: 925 223 802

Horarios: Lunes a Domingos y Festivos: de 10.00 - 18.00 h. (En verano hasta las 19:00 h)

Tarifas: 2,50 € Gratis los miércoles por la tarde a partir de la 16:00hrs. (Sólo españoles y ciudadanos de la unión europea)




Palacio del Infantado


 114_palacio_del_infantado

El palacio de los Duques del Infantado es un palacio de estilo gótico isabelino con elementos renacentistas situado en Guadalajara (España) y que fue mandado construir por Íñigo López de Mendoza, segundo duque del Infantado, a finales del siglo XV.

El palacio del Infantado, está situado en el mismo lugar que ocupaban las "casas principales" de don Pedro González, primer Mendoza alcarreño. Hacia 1480 el segundo Duque del Infantado, Íñigo López de Mendoza y Luna, derribó las antiguas casas de la familia y decidió construir un nuevo palacio por acrecentar la gloria de sus progenitores y la suya. En 1483 se completó la fachada, poco después el patio y al finalizar el siglo el palacio ya estaba completo en su estructura básica. Al terminar el siglo XV el monumento lucía en todo su esplendor de goticismo, de artesonados y de riquezas. Las trazas se deben a Juan Guas, arquitecto toledano.

En 1560 se casó en este palacio Isabel de Valois con el rey de España Felipe II.

En 1569 el quinto Duque del Infantado inició una serie de reformas dirigidas por Acacio de Orejón que tendían a equiparar el palacio con la residencia que el rey Felipe II estaba levantando en las cercanías de Madrid. Intentó conseguirlo poniendo ciertos detalles renacentistas en la fachada (abrió nuevas ventanas, tapó las antiguas, desmochó los pináculos góticos), en el patio, cuyo nivel fue elevado, y decorando los techos de los salones bajos con pinturas al fresco realizadas por artistas italianos que estaban trabajando en El Escorial, como Rómulo Cincinato. Se construyó también el "jardín mitológico" junto al palacio.

En 1700, Mariana de Neoburgo, última reina consorte de los Habsburgo españoles, se retiró de la vida pública en este palacio, donde murió cuarenta años después, en 1740.


 113palacio_del_infantado_en_1865

Palacio de los Duques del Infantado, en Guadalajara. El palacio en 1865.

En siglos posteriores los Mendoza abandonaron Guadalajara para marchar a la Corte quedando el palacio abandonado. A finales del siglo XIX, el XV Duque del Infantado realiza una venta/cesión de la mitad del palacio al Ayuntamiento. Posteriormente la Casa Ducal y Ayuntamiento lo ceden al Ministerio del Ejército, que lo utilizó como colegio para huérfanas de militares. En 1936 el palacio fue bombardeado y destruido. Tras la guerra, termina la cesión al Ministerio del Ejército, y los propietarios del Palacio, es decir, el XVIII Duque del Infantado (reservando una zona para vivienda y archivo familiar) y el Ayuntamiento de Guadalajara, ceden el Palacio a la Diputación Foral en 1961 para realizar un gran proyecto museístico. Se inicia la reconstrucción y rehabilitación aunque su antiguo esplendor se perdió para siempre como se perdieron los artesonados mudéjares, unos de los mejores del mundo.

En 1972 se trasladan al edificio el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara y la Biblioteca Pública Provincial de Guadalajara. En 2004 la biblioteca se traslada al Palacio de Dávalos. El Archivo Histórico próximamente será trasladado a otro edificio (todavía en construcción) y se dará nuevos usos al palacio.

Actualmente el palacio además del Archivo Histórico es sede del Museo Provincial de Guadalajara.


 112_guadalajara_palacio_del_duque_del_infantado_3

Detalle de la fachada

Descripción del Palacio del Infantado. Palacio de los Duques del Infantado, en Guadalajara. Detalle de la fachada. Su estilo es absolutamente hispano, pues aunque parte de la decoración y estructura de balcones o portadas son de corte gótico de tradición flamenca, otros muchos elementos decorativos y la disposición de vanos en la fachada, incluso el mismo tema ornamental de las cabezas de calvos, son de herencia morisca; es un ejemplo exquisito de lo que ha producido el arte mudéjar. Supera ambos estilos y adquiere el marchamo de gótico isabelino o hispano-flamenco, alterado, como se apuntó arriba, en la segunda mitad del siglo XVI con trazas renacentistas.


 109_guadalajara

La fachada principal, orientada a poniente, es una de las joyas del arte gótico civil. Los elementos decorativos más destacados son unas puntas de diamante en toda la fachada; la última planta, que corona la fachada, presenta una galería corrida de balcones y garitones alternados en cuyo interior se encontraba la sala de lectura de la Biblioteca Provincial (cuando se encontraba en el edificio). Esta sala está decorada con gran sobriedad y clasicismo y rematada con artesonado.


 110frente_del_palacio

La puerta principal de entrada al edificio se encuentra en esta fachada, pero descentrada, situada en el extremo izquierdo, correspondiéndose con el patio interior. Está flanqueada por dos gruesas columnas cilíndricas que presentan en su intermedio sendos collarines de cordones entretejidos. Sobre la puerta se encuentra el escudo de los Mendoza, sobre éste, casi exenta, aparece la corona ducal y encima de ella en la clave del arco apuntado vemos una celada que mira de frente, como símbolo de ducado soberano y sobre ella aún la corona cívica y un águila mirando al frente. Dos velludos varones sostienen el circular complejo emblemático en que consiste este escudo. Encerrados en conopiales volutas rematadas en breve florón aparecen veinte distintos escudos que vienen a representar los estados, títulos y señoríos que hasta ese momento estuvieron en poder de la casa de Mendoza.


 111guadalajara_palacio_del_duque_del_infantado_1

El patio central, llamado de los leones, es de forma rectangular, ligeramente alargada de sur a norte ya que en los lados de levante y poniente aparecen siete arcos, frente a cinco que aparecen tan sólo en los contiguos. Se compone de doble arquería superpuesta, formada de arcos conopiales mixtilíneos en la galería baja; en la galería superior se encuentran arcos similares con un par de entrantes laterales que se complican y quiebran aún más. Las columnas que sostienen la arquería son de orden dórico. Como relleno de los paramentos alzados sobre los arcos se presentan diversidad de temas: las famosas parejas de leones (emblema de don Diego Hurtado de Mendoza), sobre cada columna se alza un escudo, alternando el del apellido Mendoza con el de Luna (todos rematados con la correspondiente corona ducal). A lo largo de la rosca de los arcos aparece tallada una fina y larguísima cartela en la que se encuentra la siguiente frase en caracteres góticos:

El yllustre señor don yñigo lopes de mendoca duque segundo del ynfantazgo, marqués de santillana, conde del rreal e de saldaña, señor de Mendoca y de la Vega, manda fa (ser esta) portada (año del nascimiento del nro salvado ihu xpo de MCCCCCL) XXXIII años... seyendo esta casa edificada por sus antecesores con grandes gastos e de sumptuoso edificio, se (pu)so toda por el suelo y por acrescentar la gloria de sus proxenitores y la suya propia la mandó edeficar otra vez para mas onrrar la grandeza (de su linaje) año myl e quatrocientos e ochenta y tres años.

El paramento de la galería superior presenta parejas de grifos alados enfrentados y encadenados.

La galería del jardín que construyó hacia 1496 Lorenzo de Trillo consta de doble serie de arquerías, con columnas prismáticas de molduras capitales, decorando sus paramentos con hiladas de arquitos lobulados superpuestos que viene a ser un desarrollo aplanado de los mocárabes utilizados en la fachada principal.


 107_patio_de_palais_des_ducs_de_l_infantado_a_guadalajara_19942089581

Patio del Palacio de los Duques del Infantado, en Guadalajara. Ilustración de

Eran famosos también los artesonados mudéjares del interior del edificio que desaparecieron durante la guerra civil. Se conservan algunas de las salas bajas que pintores italianos decoraron a fines del siglo XVI por encargo del quinto duque del Infantado. Entre ellas destaca la sala de Crono, con la imagen de este dios y una serie de símbolos del Zodiaco; la gran sala de las batallas, representando múltiples y movidas escenas de la historia militar de los Mendozas. Otra sala magníficamente decorada en sus techos es la de Atalanta en la que aparecen cinco escenas de la leyenda que protagoniza esta diosa junto a Hipómenes, en ella luce una impresionante chimenea de mármol de Carrara obra de los italianos Juan Bautista y Domingo Milanés. Las pinturas de estas salas las realizó el pintor italiano Rómulo Cincinato entre 1578 y 1580.


 108palacio_del_infantado2

Palacio de los Duques del Infantado, en Guadalajara. Las trazas se deben a Juan Guas, arquitecto toledano.




CONTINÚA MÁS ABAJO...
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
Last edited by j.luis on Tuesday, 13 October 2015, 16:53; edited 1 time in total 
j.luis Send private message Send e-mail to user
Back to topPage bottom
Reply with quote   Download Post  
Post Re: JUAN GUAS 
 
... CONTINUACIÓN




Castillo nuevo de Manzanares el Real o Castillo de los Mendoza


 101castillo_de_manzanares_el_real_01

El Castillo nuevo de Manzanares el Real, conocido también como Castillo de los Mendoza, es un palacio-fortaleza erguido en el siglo XV en el municipio de Manzanares el Real (Comunidad de Madrid), junto al embalse de Santillana y al pie de la Sierra de Guadarrama. Su arquitecto fue Juan Guas. Sus obras comenzaron en 1475 sobre una ermita románico-mudéjar y hoy es uno de los castillos mejor conservados de la Comunidad de Madrid. Fue levantado al borde del río Manzanares, como palacio residencial de la Casa de Mendoza, en las inmediaciones de una fortaleza primitiva, abandonada una vez construido el nuevo edificio.


 103castillo_nuevo_de_manzanares_el_real

Castillo de Manzanares el Real (Madrid). Fachada principal

El castillo alberga actualmente un museo de los castillos españoles y es sede de una colección de tapices. Fue declarado Monumento Histórico-Artístico en el año 1931. Es propiedad del Ducado del Infantado, si bien su administración y uso corresponde a la Comunidad de Madrid.

Las tierras que bordean el curso alto del río Manzanares, muy ricas en pastos y bosques, fueron objeto de frecuentes disputas entre los diferentes poderes surgidos tras la Reconquista. Las Comunidades de Villa y Tierra de Segovia y Madrid protagonizaron diferentes litigios a lo largo del siglo XIII, que fueron resueltos en el siglo XIV por el rey Juan I de Castilla con la donación de la comarca a su mayordomo, Pedro González de Mendoza.


 100vista_del_embalse_de_santillana_desde_la_galer_a_guas

Vista del Embalse de Santillana desde la Galería Guas (en honor a Juan Guas, arquitecto constructor del Castillo de de los Mendoza)

Al hijo mayor éste, Diego Hurtado de Mendoza, almirante mayor de Castilla, se le atribuye la construcción de una primera fortaleza, conocida en la actualidad como castillo viejo de Manzanares el Real, si bien es muy probable que este edificio tuviera un origen anterior. En el último tercio del siglo XV, la Casa de Mendoza decidió levantar un nuevo castillo-palacio, de mayores dimensiones y más lujoso, acorde con la notable influencia política y económica alcanzada por esta familia.

Las obras comenzaron en 1475. Fueron promovidas por Diego Hurtado de Mendoza y Figueroa, primer duque del Infantado, que no pudo verlas concluidas. Fue su hijo primogénito, Íñigo López de Mendoza, quien las finalizó bajo la dirección del arquitecto Juan Guas, autor del Palacio del Infantado, de Guadalajara y el Real Monasterio de San Juan de los Reyes, deToledo.


 99patio_interior_porticado_en_el_interior_del_castillo_de_los_mendoza

Patio interior porticado en el interior del Castillo de los Mendoza. Castillo de Manzanares el Real (Madrid).

La función de residencia palaciega con la que fue concebido apenas se extendió un siglo. Con la muerte en 1566 de Íñigo López de Mendoza y Pimentel, cuarto duque del Infantado, el castillo dejó de ser habitado, dado que surgieron problemas económicos y pleitos entre los herederos de la Casa de Mendoza.

En 1914, el Ducado del Infantado procedió a una primera restauración. A ésta le siguieron, en los años sesenta y setenta, diferentes obras de consolidación, promovidas por la desaparecida Diputación Provincial de Madrid. Algunos elementos fueron completamente reconstruidos, caso de las estancias y corredores del interior del cuerpo principal. Fue este organismo el que decidió instalar en sus dependencias un museo de los castillos españoles, además de una colección de tapices.

En 1982, el castillo albergó el acto de constitución de la Asamblea de Parlamentarios de Madrid, en el que tuvo lugar la ponencia redactora del Estatuto de Autonomía.


 104castillo_nuevo_de_manzanares_el_real

El castillo, de planta cuadrangular, está construido enteramente en piedra de granito. Tiene cuatro torres circulares. En sus vértices están adornadas con unas bolas al más puro estilo isabelino. Destaca la torre del homenaje, de forma hexagonal.

El edificio está rematado con una terraza, con matacanes y almenas. Consta de un patio rectangular porticado y de dos galerías sobre columnas octogonales. La galería gótica del primer piso está considerada como la más bella de la arquitectura militar española. Sobre el adarve meridional la galería es de traza flamígera sobre antepechos decorados a base de punta de diamante.


 102castillo_nuevo_de_manzanares_el_real

Todo el castillo está circundado por una barbacana, cuyas saeteras llevan esculpidas en bajo relieve la cruz del Santo Sepulcro de Jerusalén, por el título que gozó Pedro González de Mendoza. Otros elementos defensivos del edificio son sus troneras. El castillo está dispuesto en seis alturas, además de un sótano: planta baja, entreplanta primera, planta principal, entreplanta segunda, galería alta y galería de cubiertas. La puerta de acceso, enmarcada en dos cubos, presenta un arco rebajado.


 106castillo_nuevo_de_manzanares_el_real_o_castillo_de_los_mendoza

Castillo Nuevo de Manzanares el Real (Madrid). vista con el castillo nevado.




Castillo de Belmonte (Cuenca)


 98castillo_de_belmonte_cuenca

El castillo de Belmonte es una fortaleza que se eleva en el cerro de San Cristóbal, a las afueras de la villa de Belmonte, al suroeste de la provincia de Cuenca, distando bastante de su capital, y no muy alejada de la línea fronteriza con la provincia vecina de Toledo. Su arquitecto fue seguramente Juan Guas, cuyo trabajo para el Marqués de Villena está documentado en otras obras, como el monasterio del Parral, en Segovia.

El castillo de Belmonte es un singular edificio que, por su estado de conservación, por su especial estructura, y por su aspecto exterior, prácticamente el mismo que tuvo en el momento de su construcción, constituye un valioso tesoro patrimonial para su comarca, su región y para el conjunto monumental español. Fue construido en la segunda mitad del siglo XV, por orden de don Juan Pacheco, primer Marqués de Villena. Era un momento de convulsiones y luchas internas en el reino de Castilla. El marqués se proponía acumular territorios y construir fortalezas para hacerse fuerte ante los problemas sucesorios que se avecinaban. En 1.456, en el cerro de San Cristóbal, se inicia la construcción del castillo. El comienzo efectivo de las obras se produce en 1.457 y duran hasta 1.472, en que quedaron detenidas. En 1.474, fecha de la muerte de Juan Pacheco, aún no estaban concluidas. Su hijo, Diego López Pacheco, continuó en parte la obra de su padre, pero no le prestó demasiada atención a la fortaleza belmonteña, en la que quedaron bastantes detalles por terminar, entre ellos el almenaje.


 14c_emperatriz

Dormitorio Emperatriz en el Castillo de Belmonte

Durante los siglos XVII y XVIII, el castillo, en estado prácticamente de abandono, va sufriendo diversos estragos, que lo llevan a un estado ruinoso en los primeros años del siglo XIX.

Fue la heredera de la casa de Villena, Eugenia de Guzmán, más conocida como la Emperatriz Eugenia de Montijo, la que se encarga de restituir al castillo su esplendor original. Hacia 1.857 comienza las obras de restauración. Restaura las defensas de acuerdo al proyecto inicial, pero en el interior se impone el gusto de la época. Así, el arquitecto español Sureda realiza los cierres de las galerías que dan al patio, utilizando el ladrillo como material constructivo.

Trás la muerte de la Emperatriz, su sobrino-nieto, el Duque de Peñaranda, continúa con las restauraciones y el edificio es cedido a unos dominicos franceses que lo adecuan para vivienda.

Posteriormente, sirvió también como cárcel del Partido Judicial de Belmonte, y como academia Onésimo Redondo para mandos del Frente de Juventudes. Después quedó abandonado, sufriendo un progresivo deterioro. Por Decreto del 3 de julio de 1931 el castillo fue incluido en el Tesoro Artístico Nacional (equivalente hoy en día a Monumento Nacional).

Actualmente es propiedad de la Casa Ducal de Peñaranda descendientes de la Duquesa de Alba, María Francisca de Sales Portocarrero, hermana de Eugenia de Guzmán, más conocida como Eugenia de Montijo, que fue emperatriz de los franceses por su matrimonio con Napoleón III.

Gracias a la colaboración entre los propietarios, la administración local y el Ministerio de Fomento, el castillo ha sido rehabilitado y en verano de 2010 se abrió al público.


 97castillo_de_belmonte_belmonte_cuenca_entrada

Entrada al castillo.

El castillo fue concebido como fortaleza-palacio, para satisfacer por una parte las necesidades defensivas del marqués de Villena, que quiso prepararlo ya para el ataque y defensa de la artillería. Por otra parte, tuvo la función de una residencia lujosa, acorde con sus ansias de poder y la influencia de don Juan Pacheco. La planta del castillo es muy peculiar, denominada de "estructura atenazada", construida sobre un triángulo equilátero con dos cuerpos en dos de sus lados, y en el otro, la torre del homenaje, triángulo que, mediante la barrera exterior, se convierte en polígono de nueve lados con torreones en los vértices. Los torreones cumplen una doble función, como contrafuertes y como defensa de las partes más vulnerables. El recinto principal se rodea de una barrera de exquisita construcción que defiende las partes más bajas. Esta barrera tiene tres puertas. La planta de este castillo en forma de estrella es única, y su interior palaciego decorado con lujosas techumbres mudéjares en sus salones y galerías, así como su “bestiario medieval” esculpido en piedra, no tienen parangón en España y, sin duda, hacen de este castillo uno de los más emblemáticos de nuestro país.


 93dormitorio_emperatriz_en_el_castillo_de_belmonte

Dormitorio Emperatriz en el Castillo de Belmonte

La empresa gestora del Castillo, Fortaleza de Belmonte SL, ha dotado al castillo con diversos contenidos culturales y didácticos para hacer de la visita al Castillo de Belmonte un paseo cultural por la historia del castillo y sus moradores. La visita cultural dispone de audio-guía en 4 idiomas (español, inglés, francés e italiano), audiovisual en gran formato con proyección de 12 minutos como introducción al recorrido turístico, y tecnologías de luz y sonido que trasladan al visitante a otra época.


 95_patio_castillo_belmonte

Patio del Castillo de Belmonte, Cuenca.

Después de la visita al castillo de Belmonte, el visitante conocerá además de cómo era la vida en un castillo medieval, las vicisitudes de la guerra de sucesión en castilla en la segunda mitad del siglo XV, entre la princesa Juana “La Beltraneja” protegida del marqués de Villena valedor de sus derechos dinásticos, y su tía Isabel más tarde conocida como “La Católica”, y el papel que desempeñó el señor de este castillo en esa contienda. El resultado de la contienda, que une Castilla y Aragón definitivamente, determinará la unificación de España en 1492 con la caída del reino de Granada donde también participaron activamente los señores del castillo de Belmonte siendo Diego López Pacheco capitán general de los ejércitos españoles en la reconquista de Granada.


 96litograf_a_del_castillo_de_francisco_javier_parcerisa_que_se_incluy_en_el_tomo_2_de_recuerdos_y_bellezas_de_espa_a_castilla_la_nueva_en_1853

Litografía del castillo de Francisco Javier Parcerisa, que se incluyó en el tomo 2 de Recuerdos y bellezas de España: Castilla La Nueva en 1853

El visitante también se trasladará a la segunda mitad del siglo XIX con salas ambientadas al estilo de la propietaria del castillo en esa época, Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia por su matrimonio con Napoleón III y descendiente del marqués de Villena. Durante el recorrido de esas salas se da a conocer la apasionante vida de esta noble española que llegó a ser regente del imperio francés en tres ocasiones y que ordenó la restauración del castillo de Belmonte a mediados del siglo XIX. Continúa la visita con el paseo por el adarve, entre almenas y torreones, y ambientado por el audio-guía, se sitúa al visitante en el lugar del soldado siglos atrás oteando el horizonte en busca del enemigo o rechazando un asedio al castillo. Desde el torreón norte, se puede disfrutar de una magnífica vista del pueblo de Belmonte, desde donde se especifica en un gran panel los principales monumentos que se vislumbran desde la altura del castillo: la magnífica Colegiata de San Bartolomé que ordenara construir el marqués de Villena, el antiguo alcázar del Infante Don Juan Manuel actualmente en reconstrucción, el hospital de San Andrés, el convento de las madres Concepcionistas, la Plaza del Pilar, el convento de los Trinitarios, y como no, la muralla que desde el castillo protector abraza el casco antiguo de Belmonte. Para terminar, y después de pasar por la torre del homenaje, podemos bajar al patio de armas por una escalera de caracol y visitar las mazmorras y sótanos, y por fin descansar en la taberna del castillo saboreando un vino y queso de la tierra, antes de proseguir nuestro periplo por Belmonte y las tierras de La Mancha.


 94rodaje_del_torneo_medieval_con_el_castillo_de_al_fondo

Rodaje de película de un torneo medieval con el Castillo de al fondo.

Sin duda alguna, el Castillo de Belmonte se ha hecho un pequeño hueco en la historia del celuloide. Desde que Charlton Heston y Sofía Loren protagonizaran la película El Cid, el castillo ha sido un marco incomparable para otras producciones:

    - El Cid, (Anthony Mann, 1961). El castillo aparece de fondo durante el torneo.
    - Los señores del acero, (Paul Verhoeven, 1985). Se rodó casi íntegramente en Belmonte. Durante su rodaje se quemó parte de la torre del homenaje.
    - Juana la Loca, (Vicente Aranda, 2001). Es el primer fotograma de la película. Sin embargo, el subtítulo indica que es el Castillo de Tordesillas.
    - El caballero Don Quijote, (Manuel Gutiérrez Aragón, 2002). Para el rodaje de esta película se pintaron de granate muchas de las paredes interiores.


 92belmonte_castillo_05_jmm

Vista nocturna del castillo de Belmonte y la muralla desde la cuesta del castillo




Castillo de Miranda de Ebro


 85castillo_de_miranda_de_ebro

El Castillo de Miranda de Ebro es una fortificación medieval ubicada en la localidad burgalesa de Miranda de Ebro, España. En la actualidad se encuentra en estado de ruina. El castillo  se sitúa sobre el cerro de La Picota, en el corazón del casco antiguo de la ciudad. Tiene una altura que rebasa ligeramente los 500 msnm, elevándose unos 45 m de altura respecto al cauce actual del Ebro, del cual apenas dista 150 m. Las laderas que flanquean el cerro sean, en general, suaves. No obstante, en el emplazamiento de la fortaleza se encuentra una zona relativamente escarpada, en concreto, un pequeño cortado localizado en la vertiente septentrional.

A pesar del escaso pronunciamiento de las laderas, el Cerro de La Picota constituye por si solo una primera defensa natural. De hecho, la escasa altura que tiene la suple con el amplio campo visual que alcanza la totalidad de la Cuenca de Miranda.

Es probable que Miranda contase con una fortaleza desde la Alta Edad Media tal y como atestiguan documentos como las Crónicas de Alfonso III sobre las incursiones de Alfonso I y su hermano Fruela. Incluso la fortaleza aparece citada por primera vez entre las peticiones navarras hechas a Castilla en 1177.


 82acceso_castillo_miranda

Torreón, puerta de acceso y foso

Los orígenes del actual castillo de Miranda de Ebro datan del 15 de octubre de 1358, cuando el conde Don Tello, Señor de Vizcaya, solicitó al Obispado y Cabildo de Calahorra (Miranda pertenecía a dicho Obispado) la cesión del terreno donde estaba enclavada la primitiva iglesia de iglesia de Santa María. La ubicación, cuya altura de cota supera los 500 m, era ideal para el levantamiento de una fortaleza, ya que dominaba perfectamente la villa. El Obispo de Calahorra dio su consentimiento, firmándose la escritura en Viana en octubre de 1358, aunque el traslado no se dio a Miranda hasta julio de 1374, tres años después de la muerte de Tello de Castilla. Sin embargo, las obras de construcción no se iniciaron hasta 1449, cuando Pedro Sarmiento, Señor de Salinas, ocupó la iglesia, y en contra del vecindario comenzó la edificación del castillo. Las obras se demoraron hasta 1485 y estuvieron dirigidas por el experto cantero Juan Guas.


 83castillo_miranda_bater_a_rey

Batería del Rey

En 1493 Miranda de Ebro fue nuevamente incorporada al Señorío de Burgos por una sentencia de los Reyes Católicos. Aun así, la fortaleza seguiría perteneciendo a los Condes de Salinas. La fortaleza, dejada en heredad por D. Diego Gómez Sarmiento tras su fallecimiento a inicios del siglo XVI, continuaría en posesión de su familia hasta el siglo XVIII si bien de forma conjunta con los Duques de Hijar al haberse emparentado miembros de ambas familias. En 1772 el ayuntamiento de la ciudad consigue la titularidad del castillo tras largos pleitos con el Duque de Híjar...

El hecho de que Miranda haya sido siempre un lugar fronterizo, ha propiciado que el castillo haya sufrido las consecencias de la guerra en numerosas ocasiones teniendo que reformarlo habitualmente. Las últimas contiendas que la fortaleza presenció son la Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas, que le dejan en situación de ruina. Quizá el acontecimiento más importante de la fortaleza ocurrió durante la Guerra de la Independencia Española, cuando José Bonaparte firmó el decreto de utilización de la moneda francesa en España en el castillo mirandés.


 84castillo_miranda_norte

Vista del Castillo desde el norte

En la imagen se observa el muro norte y dos torreones: la batería del rey (izquierda) y la batería de la reina (derecha). los restos del castillo estaba construido en piedra de sillería, al menos los muros externos, ya que también se han encontrado restos de mampostería. Hoy día sólo es visible el lienzo norte, entre la Batería del rey y la Batería de la reina. También se conserva, aunque oculto por la vegetación, el muro este-oeste y un torreón circular en el ángulo suroeste. Es muy probable que estuviese almenado. La entrada a la fortificación era a través de una barbacana: un pequeño sistema defensivo que consistía en una especie de recibidor antes de la puerta de entrada. También disponía de un foso en el lado oeste que mira hacia el resto del cerro de La Picota.




Monasterio de Santa María de El Paular (Rascafría, Comunidad de Madrid)


 81monasterio_de_santa_mar_a_de_el_paular_01

Monasterio de El Paular (Rascafría, Madrid). El Real Monasterio de Santa María de El Paular fue durante 450 años un monasterio cartujo, desde su fundación en 1390. Actualmente, desde 1954, es una abadía benedictina. Está situado en el municipio de Rascafría, en la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama, en la Comunidad de Madrid. Entre los arquitectos intervinientes: a Juan Guas, es responsable del atrio y la portada de la iglesia y del claustro de los monjes, que cuenta con un templete octogonal muy característico que alberga en su interior una fuente.


 76entrada_renacentista_de_estilo_reyes_cat_licos_de_la_iglesia_del_monasterio

Entrada renacentista de estilo Reyes Católicos de la iglesia del monasterio.


 78desde_el_aparcamiento_de_la_entrada

Desde el aparcamiento de la entrada.

Orígenes Monasterio de Santa María de El Paular. Por orden de Enrique II de Castilla las obras de construcción del cenobio cartujano dieron comienzo en 1390 y se prolongaron durante varios siglos. Fue la primera fundación de la orden de San Bruno en Castilla. La ubicación fue elegida por el monarca y, según cuenta la tradición, decidió que el monasterio fuese de la orden cartuja debido a que, durante la guerra en Francia, su ejército había incendiado un monasterio de la misma orden. Enrique II se ocupó de señalar a su hijo, que reinaría como Juan I de Castilla, el lugar exacto de la construcción, junto a una ermita que se conocía como Santa María de El Paular. Esta ermita aún sobrevive hoy aunque rebautizada como Capilla de Nuestra Señora de Montserrat.


 79panda_oeste_conopilaes_monasterio_paular

El renovado interior del claustro con los cuadros de Vicente Carducho.


 80rascafria_monasterio_de_santa_maria_del_paular_21

Vista del claustro de El Paular.

El proyecto contaba con tres edificios: el monasterio, la iglesia y un palacio para uso y disfrute de los reyes. En sus inicios se dieron cita diferentes maestros y arquitectos como Rodrigo Alfonso, que intervino también en la Catedral de Toledo, el morisco Abderramán, a quien se debe el refectorio gótico-mudéjar y Juan Guas, responsable del atrio y la portada de la iglesia y del claustro de los monjes, que cuenta con un templete octogonal muy característico que alberga en su interior una fuente. Un siglo después, a finales del siglo XV, Juan y Rodrigo Hontañón trabajaron en El Paular. La portada de acceso al patio del Ave María en el palacio se debe a Rodrigo Gil de Hontañón.


 77_el_paular_desde_el_lozoya

Real Monasterio de Santa María de El Paular desde el Puente del Perdón.

A este Monasterio de El Paular (Rascafría, Madrid), le dediqué un extenso trabajo.




Monasterio de El Parral de Segovia


 89monasterio_de_santa_mar_a_de_el_parral

Monasterio de Santa María de El Parral es un conjunto monacal ubicado en la ciudad de Segovia, capital de la provincia del mismo nombre en la comunidad autónoma de Castilla y León en España. Según está documentado, uno de sus arquitectos, sino el principal fue Juan Guas; trabajo encargado por el Marqués de Villena, para el que trabajaba habitualmente en esa época.

Se encuentra a extramuros de la ciudad junto a la iglesia de la Vera Cruz y cercano a la antigua fábrica de la moneda, en la orilla derecha del río Eresma en el paraje conocido como "La alameda". Mantiene el uso para el que fue creado perteneciendo desde su origen a la actualidad a la orden de los Jerónimos.


 88fachada_de_la_iglesia_del_monasterio_de_santa_mar_a_del_parral_en_segovia_espa_a

Fachada de la iglesia del Monasterio de Santa María del Parral en Segovia, España.

Los diferentes edificios que componen el conjunto monacal están distribuidos en torno a varios claustros de estilos gótico, mudéjar y plateresco. Lo mandó construir Enrique IV en el año 1447. El monasterio de Santa María del Parral, junto con el convento de dominicos de Santa Cruz y el franciscano de San Francisco, del que resta el claustro, conforma la trilogía de la arquitectura de primera calidad de la Segovia del siglo XV.

En su interior destaca el retablo mayor de la iglesia, obra de Juan Rodríguez y un conjunto de escultores abulenses de estilo renacimiento y realizado en el siglo XVI. El nombre se debe a que en él se venera a la virgen del Parral, escultura románica procedente de un templo anterior.


 86el_parral_claustro_03

Detalle del Claustro del Monasterio de Santa María del Parral, Segovia.


 87panor_mica_del_monasterio_de_santa_mar_a_del_parral_en_segovia_espa_a

Panorámica del Monasterio de Santa María del Parral en Segovia, España.

Mas info del de El Parral de Segovia: http://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_El_Parral




Colegio de San Gregorio de Valladolid


 75valladolid_san_gregorio_20080815

El Colegio de San Gregorio de Valladolid es la sede principal del Museo Nacional de Escultura. Es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura del periodo de los Reyes Católicos. En particular, su patio y su portada son célebres por su refinada ornamentación, las elegantes proporciones y una ostensible simbología del poder.

Igualmente interesante es su historia como institución docente. Destinado a colegio de Teología para frailes dominicos, adquirió una notable autoridad doctrinal y actuó como un semillero espiritual y político de la España renacentista y barroca.

La Universidad de Valladolid fue fundada en el siglo XIII durante el reinado de Alfonso X el Sabio; como en otros países se potenció la aparición de centros colegiales, de modo que tardíamente se creó el Colegio de San Gregorio, que actuaron en paralelo o complementariamente con relación a la vida universitaria. En Valladolid se creó además el Colegio de Santa Cruz también a finales del siglo XV.


 74san_gregorio_va_2

La flor de lis, emblema del fundador del Colegio.

La creación del Colegio, bajo la advocación del doctor de la Iglesia San Gregorio, fue obra del dominico Alonso de Burgos, obispo de la diócesis de Palencia y confesor de los Reyes Católicos. Alonso de Burgos condicionó su fundación a la obtención de la comunidad dominica de San Pablo de los terrenos para la construcción de su propia capilla funeraria, que serviría igualmente para el alumnado del Colegio. Tal petición se vio satisfecha en 1487: consigue el espacio necesario, lo cual fue confirmado por Inocencio VIII.

Las obras se iniciaron en 1488 aunque se había comenzado ya la construcción de la capilla funeraria, cuya puerta de entrada se percibe en el crucero sur de la Iglesia conventual de San Pablo.

El edificio se supone finalizado en 1496. El proceso de construcción se hizo desde el interior hasta al exterior; su patio principal y por lo tanto los salones y celdas que se abrían a éste tienen una cronología más antigua que la de la fachada principal: los escudos reales colocados en las esquinas del patio, al no presentar una granada, indican que se hizo antes de 1492.

Sus aulas se destinaron principalmente a la enseñanza de Teología, completándose con ello el conjunto de materias que se impartían en la Universidad de Valladolid. En su interior residía una comunidad de apenas veinte estudiantes, entre los que figuraron teólogos de gran prestigio y personalidades de las letras o las leyes como Bartolomé de las Casas, Melchor Cano, Luis de Granada o Francisco de Vitoria.

En el siglo XIX cesó su actividad como colegio, para pasar desde el 29 de abril de 1933 a convertirse en sede del Museo Nacional de Escultura. Tras la remodelación efectuada a comienzos del siglo XXI, desde septiembre de 2009 es la sede principal del Museo Nacional Colegio de San Gregorio, y acoge de nuevo la colección.


La autoría del Colegio de San Gregorio de Valladolid. La ausencia de documentación sobre la historia de su construcción así como la mezcla de varios elementos estilísticos dificultan la atribución tanto del programa ornamental de la construcción como de la realización de las distintas unidades arquitectónicas.

Por su forma, la fachada principal se encuentra relacionada con el taller de Gil de Siloé, aunque también presenta elementos propios de la escuela toledana.

El patio del Colegio, que se ha relacionado con el palacio del Infantado de Guadalajara, se atribuyó al arquitecto Juan Guas aunque ciertos motivos arquitectónicos y decorativos fueron empleados por Bartolomé Solórzano maestro de la catedral de Palencia y activo en la misma época en Valladolid.

Finalmente, la capilla del Colegio parece ser de Simón de Colonia, aunque pudieron intervenir los maestros Juan Guas y Juan de Talavera.


 71colegio_de_san_gregorio_valladolid_fachada

La fachada fue concebida como un telón o estandarte (arquitectura suspendida). Su compartimentación se organiza con elementos vegetales que evocan los arcos triunfales construidos con madera y enramada, reforzándose su carácter civil y urbano. Dada su significación simbólica, la explicación de los diferentes motivos y elementos que la integran ofrece una gran dificultad, tanto individualmente como en su totalidad y en la relación entre los diferentes elementos.

En el tímpano principal y sobre el dintel decorado con flor de lis aparece la dedicatoria y la ofrenda del Colegio por parte del fraile dominico Alonso de Burgos a san Gregorio Magno en presencia de San Pablo y Santo Domingo.


 72los_hombres_salvajes

Los hombres salvajes. Detalle de la fachada del Colegio de San Gregorio. Valladolid

Destacan las figuras de hombre silvestres cubiertos, o no, de pelo, y con garrotes y escudos; o bien aluden a la costumbre cortesana de disfrazar escuderos con ocasión de fiestas, o bien representan la imagen mítica del «hombre natural», tal como se discutió por esas fechas y entran en diálogo visual con esculturas de caballeros, vestidos con armaduras y portando lanzas y escudos, encarnando la Virtud.

La parte central superior está ocupada por un pilón hexagonal, rebosante de agua, que puede evocar la especulación intelectual como Fuente de la Vida. En torno al pilón, se arremolinan parejas de niños y de él arranca el tronco de un árbol, en posible alusión a la génesis de la Vida o a la imagen de la Ciencia. Todo el relieve central de la fachada se constituye con esta representación simbólica de un microcosmos, a imagen del Paraíso, lugar hacia donde deberían dirigirse los hombres mediante el conocimiento de las Artes y la Teología.

La presencia del escudo de los Reyes Católicos, sostenido por leones y por el águila de San Juan podría tener una significación política o podría ser una alusión a la dedicación del edificio a la Monarquía, a quien Alonso de Burgos nombró heredera y patrona del Colegio.


 70_1444754965_591747

Patio Grande. Colegio de San Gregorio.

Patio, claustro y escalera. El patio del Colegio es de planta cuadrada y representa una de las joyas de estilo hispanoflamenco. Sus dos pisos se levantan sobre pilares helicoidales decorados sus capiteles con medias bolas y lises separados ambos por el tema de la cadena.


 73colegio_de_san_gregorio_patio_1444755036_466713

Colegio de San Gregorio. Arquerías del piso superior del patio. Impresionante ejemplar del arte gótico hispano-flamenco de Juan Guas

En las arquerías del piso superior se encuentra toda la decoración mediante calados pretiles de tracería gótica y cortinas pétreas que al abrirse originan arcos geminados de guirnaldas y follaje, entre los que juguetean niños, concebido con una talla muy plana próxima al estilo renacentista. Un friso de yugos y flechas y las gárgolas es lo único que se conserva de su antiguo coronamiento.

El acceso al piso superior se realiza a través de una sola escalera con pretiles góticos a los que se suceden los paramentos almohadillados de su caja decorada también con el timbre heráldico del fundador y con un artesonado mudéjar, en cuyo friso se pueden observar las iniciales de los Reyes Católicos y que cierra todo su ámbito.


 69_coro_capilla_san_gregorio_ni

Coro en madera de Nogal que perteneció a la capilla mayor del desaparecido convento de San Francisco de Valladolid. Escultor Pedro de Sierra, ensamblador fray Jacinto de Sierra y Ventura Pérez. Está instalado en la capilla del Colegio de San Gregorio que pertenece al Museo de Escultura de Valladolid.

La capilla del Colegio en la que se enterró Alonso de Burgos se inició en 1484 terminándose unos seis años después, según reza una inscripción. Su construcción no estuvo exenta de incidentes; se multó a sus artífices en 1488 por haberse considerado defectuosa su fábrica.

Su estructura es sencilla; consta de dos tramos rectangulares y un ábside poligonal, cubiertos con bóveda de crucería cuyos nervios se apoyan en ménsulas decoradas con esculturas de ángeles con las armas del patrono.

En 1499 se adosó a la capilla una sacristía de dos pisos, situada a los pies y comunicada con la Iglesia de San Pablo, cuya obra corrió a cargo de Simón de Colonia; también se le encargó la construcción de un corredor que conectase el Colegio con la capilla, hoy desaparecido.

Del antiguo mobiliario religioso de la capilla hoy no queda nada en su interior. El sepulcro de fray Alonso de Burgos, obra de Felipe Vigarny, se situaba en el centro, y desapareció cuando la guerra de la Independencia.

Algunos estalos de la sillería de coro, con curiosas imágenes talladas en los apoyamanos, rondan desperdigados en el Museo Diocesano de Valladolid. Y el retablo de Gil de Siloe desapareció con “la francesada”.

Más info: http://es.wikipedia.org/wiki/Colegio_de_San_Gregorio


 68valladolid_sangregorio_portico

Ver trabajo dedicado al Museo Nacional Colegio de San Gregorio, actual Museo Nacional de Escultura (Valladolid)



 91castillo_de_cu_llar

Castillo de Cuéllar o Castillo de los Duques de Alburquerque es el monumento más emblemático de la villa de Cuéllar,provincia de Segovia, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Está bien conservado y se compone de una mezcla de distintos estilos arquitectónicos, que abarcan desde el siglo XIII al XVIII, aunque predominan el gótico y el renacentista. Se trata de una edificación militar que a partir del siglo XVI se sometió a obras de ampliación y transformación, convirtiéndose en un suntuoso palacio, propiedad del Ducado de Alburquerque. En sus diferentes etapas constructivas trabajaron maestros como Juan Guas, Hanequin de Bruselas y su hijo Hanequin de Cuéllar, Juan y Rodrigo Gil de Hontañón, así como Juan Gil de Hontañón "el mozo" o Juan de Álava entre otros.


 90el_recinto_murado_y_el_castillo_fueron_declarados_bien_de_inter_s_cultural_con_la_categor_a_de_monumento_el_3_de_junio_de_1931

El recinto murado y el castillo de los Duques de Alburquerque fueron declarados bien de interés cultural con la categoría de monumento el 3 de junio de 1931.

Más info: http://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_de_Cu%C3%A9llar



 18_1449853127_773788

Retratos de Mari Alvares, mujer de Juan Guas, e hijos en la Capilla del Cristo de la Columna en la Parroquia de San Justo (Toledo) a principios del siglo XX.




Pues esto es todo amigos, espero que os haya gustado el trabajo recopilatorio dedicado a Juan Guas (1430–1496), fue un arquitecto y escultor español de origen bretón. Se desconoce la fecha de su nacimiento. Es, sin duda, uno de los mejores representantes del gótico tardío y del denominado gótico toledano. Fue maestro de obras reales. Entre las primeras obras en las que trabajó se encuentran las catedrales de Ávila y Segovia. Pero la obra más representativa de Guas es el convento franciscano de San Juan de los Reyes, en Toledo, mandado construir por Isabel La Católica para recuerdo del triunfo de la batalla de Toro.


Fuentes y agradecimientos: es.wikipedia.or, elpdlp.com, toledoolvidado.blogspot.com, flickr.com, panoramio.com, urbanity.es, aache.eu, Queninosta, datuopinion.compropias, liligo.es, manzanareselreal.org y otras de Internet.
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Send private message Send e-mail to user
Back to topPage bottom
Display posts from previous:    
 

Post new topic  Reply to topic  Page 1 of 1
 



Users browsing this topic: 0 Registered, 0 Hidden and 1 Guest
Registered Users: None


 
Permissions List
You cannot post new topics
You cannot reply to topics
You cannot edit your posts
You cannot delete your posts
You cannot vote in polls
You cannot attach files
You cannot download files
You cannot post calendar events