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Palmaroli, Vicente
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Mensaje Palmaroli, Vicente 
 
Este trabajo recopilatorio está dedicado al pintor madrileño Vicente Palmaroli, su obra está dedicado al retrato y escenas de género histórico y cotidianas. Fue Director del Museo del Prado de 1894 a 1896. Conoció a Ernest Meissonier, que influyó en sus cuadros posteriores. Uno de sus discípulos fue Casimiro Sainz.

Palmaroli recoge en su obra el eclecticismo existente en la pintura española del siglo XIX. Realizó alguna pintura de historia que cosechó importante éxito, pero fue con sus retratos - Sofía Rebulet - y los cuadros de género - Confesión o el Concierto - con los que cautivó al gran público.


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Retrato de Vicente Palmaroli en La Ilustración Española y Americana

Vicente Palmaroli y González, (Zarzalejo, Madrid, 1834-Madrid, 1896). Pintor español. Era hijo de un litógrafo italiano, Gaetano Palmaroli, el pintor madrileño se formó en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Academia de San Fernando a partir de 1848.

Sucedió a su progenitor (1853) en la plaza de litógrafo del Museo creada expresamente para él por el rey consorte Francisco de Asís con el apoyo de José de Madrazo (1849).

En 1857, su asignación de «litógrafo de cámara excedente del Real Museo» le permite marchar a Italia a continuar su formación, acompañado de Eduardo Rosales y Luis Álvarez Catalá. A la vuelta de su mismo periplo presenta en la Exposición Nacional de 1862 dos pinturas fruto de su experiencia italiana: Sacra Conversazione (Palacio Real de Aranjuez), que le vale una medalla de segunda clase y una Pascuccia, con la que consigue la de primera clase.

Desde sus primeras obras, ­Vicente Palmaroli comienza a se­pararse de la estética oficial de su tiempo, encaminándose hacia planteamientos mucho más intimistas, de plástica muy depurada e inspirados en motivos contemporáneos e incluso cotidianos. Vuelve a Italia en 1863, donde permanecerá hasta 1866. Su experiencia de esos años se condensa en El sermón de la capilla Sixtina (Caja Duero, Salamanca), obra de un enorme éxito -es primera medalla en la Nacional de ese año y goza de muy buena crítica en París- precisamente por su modernidad plástica y por el planteamiento del asunto. De esa época de esplendor y madurez pictórica son algunos de sus mejores retratos, como el Retrato de doña Hersilia Castilla (Prado) o el Retrato de la infanta Isabel de Borbón (Palacio Real de Madrid). A partir de entonces, casado y establecido ya en la corte, realiza sin mucha fortuna algunas pinturas de historia, como La batalla de Tetuán (Museo del Ejército, Madrid) o Los fusilamientos del tres de mayo en la montaña del Príncipe Pío (Ayuntamiento de Madrid) de un impostado dramatismo, con la que consigue su tercera medalla de primera clase, y el año siguiente, en 1872, es nombrado académico de San Fernando.

Desde 1873 Palmaroli se instala en París, y allí desarrolla amplísimamente su faceta como pintor de tableautins durante diez años, al término de los cuales es llamado a Roma como director de la Academia de España.

En la Ciudad Eterna continúa con el mismo género de inspiración anecdótica, del que son muestra excepcional algunas de las obras que conserva el Museo del Prado, como El concierto o Confesión. Ocupa desde 1894 (por real orden de 22 de junio) hasta su muerte el puesto de director del Museo del Prado. Al final de su vida, su pintura, se aproxima cautelosamente al simbolismo en obras tan significativas como su Martirio de santa Cristina.

Como director del Prado, Palmaroli hace traer de Sevilla Las Marías en el sepulcro, de Federico de Madrazo, para honrar su memoria exponiéndolo en el Museo. Su gran deterioro hace precisa una importante restauración previa. Se realizan una serie de obras y reparaciones en el edificio del Museo: la instalación de calefacción queda suspendida y en estudio, mientras no se produzca la sustitución de las cubiertas de madera por otras metálicas. Por su parte, para evitar incendios, Palmaroli propone la ampliación de los pabellones laterales de Jareño para trasladar allí las viviendas de empleados (proyecto del arquitecto Fernando Arbós, junio de 1895). También, a instancias de Palmaroli (minuta 28 de julio de 1894) que alega la necesidad de controlar la calidad de las donaciones, una real orden (12 de agosto de 1894) decide que en lo sucesivo éstas sean examinadas por una comisión del Museo (director, secretario y conservador), antes de su aceptación. Con Palmaroli los fondos del Museo aumentan considerablemente, aunque la mayoría de las obras incorporadas pasan pronto al Museo de Arte Moderno o a distintas dependencias oficiales de Madrid o provincias. Durante su mandato se adquieren las siguientes obras: Las dos reinas, María Cristina y su hija Isabel II, revistando las tropas, de Mariano Fortuny, comprado a Raimundo de Madrazo; diez paisajes, de José Giménez Fernández; Un senador veneciano, de Palma el Joven; treinta y tres óleos de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1895, entre ellos ¡Aún dicen que el pescado es caro! (Joaquín Sorolla), Lago de Como (Eliseo Meifrén), Lazo de unión (Cecilio Pla) y Garrote vil (Ramón Casas); y una serie de esculturas de la misma exposición, entre las que figuran Tulia, de Agustín Querol, y Lucio Anneo Séneca, de Mateo Inurria, pero no el Trueba, de Mariano Benlliure, propuesto por Palmaroli. Se reciben como donación y legado las siguientes obras: La infanta María de la Paz de Borbón, hija de Isabel II, de Franz von Lenbach, del Ayuntamiento de Madrid; treinta óleos de la marquesa viuda de Cabriñana, entre ellos: La Virgen y el Niño entre dos ángeles (Hans Memling), En el prado (Paulus Pietersz Potter), Cervantes y don Juan de Austria (Eduardo Cano de la Peña) y Molino holandés (Carlos de Haes). El majo de la vihuela y Alegoría de caza, de Goya, enviados por Raimundo de Madrazo; Retrato de don Antonio Mediano, de Ulpiano Checa, legado por el retratado; y el legado de Federico de Madrazo, consistente en la obra El pintor y grabador Perugino Sensi, dos estudios de cabeza para Inmaculada, más treinta y ocho retratos a lápiz; además de una vidriera artística, Homenaje a Holbein, donada por su autor, el artista bávaro Carl de Bouché, y colocada por Palmaroli en su propio despacho.


Obra representatíva

    - Retrato de don Antonio Alcalá Galiano, ministro de Fomento, óleo sobre lienzo, 120 x 92 cm. Museo del Prado (en dep. en el Ministerio de Fomento, Madrid).
    - Escena musical (Juana la Loca en Tordesillas), óleo sobre tabla, 78 x 109 cm. Museo del Prado
    - Retrato de José Collado y Mata, óleo sobre lienzo, 42 x 38 cm. Museo del Prado
    - Modelo en el estudio del pintor, óleo sobre lienzo, 29 x 22 cm. Museo del Prado
    - El pintor Ventura Miera, 1866, óleo sobre lienzo, 96 x 73 cm. Museo del Prado
    - Retrato de la esposa del pintor, Sofía Reboulet, óleo sobre lienzo, 48 x 32 cm. Museo del Prado
    - Concha Miramón de Duret, 1886, óleo sobre lienzo, 111 x 61 cm, h. 1890. Museo del Prado
    - Confesión, óleo sobre tabla, 137 x 63 cm, firmado, 1883. Museo del Prado
    - Boceto de mujer con mantilla / Dibujo de una fuente con barandilla, 30 x 22 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo Municipal de Málaga).
    - Apunte de paisaje / Boceto de niña leyendo, óleo sobre tabla, 42 x 24 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Jaén).
    - Martirio de santa Cristina, 1895, óleo sobre lienzo, 181 x 301 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Jaén).
    - El escultor Pedro Collado de Tejada, 1858, óleo sobre lienzo, 60 x 47 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Jaén).
    - Apunte de bailarina, óleo sobre tabla, 22 x 33 cm. Museo del Prado
    - Paleta con cabeza femenina laureada (la modelo Amelia), óleo sobre tabla, 33 x 51 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo Municipal de Málaga)
    - Una calleja, óleo sobre tabla, 49 x 26 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Jaén).
    - Interior de una iglesia, óleo sobre tabla, 28 x 51 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Jaén).
    - Retrato de señora, óleo sobre lienzo, 55 x 40 cm (en dep. en el Museo de Jaén).
    - Estudio de cabeza femenina, óleo sobre tabla, 26 x 20 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Jaén).
    - Salón Gasparini del Palacio Real de Madrid, óleo sobre tabla, 44 x 36 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Jaén).
    - Estudio de cabeza femenina, óleo sobre lienzo, 60 x 42 cm. Museo del Prado
    - Mujer pintando (boceto), óleo sobre tabla, 45,3 x 31,5 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo Municipal de Málaga).
    - El concierto, óleo sobre tabla. 1880, 47 x 67 cm. Museo del Prado
    - San Francisco / Figura de negro, óleo sobre lienzo, 65 x 31 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Jaén).
    - Retrato de la duquesa de Bailén, óleo sobre lienzo, 219 x 131 cm. Museo del Prado (en dep. en el ­Teatro Real, Madrid).
    - Retrato de niña, óleo sobre lienzo, 30 x 24 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museu de l'Empordà, Figueras, Gerona).
    - Retrato de caballero, óleo sobre lienzo, 20 x 15 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museu de l'Empordà, Figueras, Gerona).
    - Estudio de cabeza, óleo sobre lienzo, 49 x 34 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Bellas Artes de Granada).
    - Retrato de señora, óleo sobre tabla, 35 x 26 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Bellas Artes de Granada).
    - En vue, óleo sobre tabla, 43 x 22 cm. Museo del Prado
    - Estudio de cabeza femenina, óleo sobre lienzo, 44 x 43 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Belas Artes da Coruña).
    - Estudio de cabeza femenina, óleo sobre lienzo, 45 x 36 cm. Museo del Prado (en dep. en el Museo de Belas Artes da Coruña).
    - Retrato de Amadeo de Saboya, 1872, óleo sobre lienzo, 234,5 x 149, 5 cm. Museo del Prado.
    - Cabeza laureada, acuarela sobre tabla, 32 x 19 cm. Museo del Prado.
    - Retrato de doña Hersilia Castilla, 1865, óleo sobre lienzo, 215 x 135 cm. Museo del Prado.
    - Estudio en la Capilla Sixtina, 1867, gouache y lápiz sobre papel marrón, 700 x 880 mm. Museo del Prado.
    - El tres de mayo de 1808. Casa de la Villa de Madrid
    - Al escondite, s.f. Óleo sobre tabla, 70 x 92 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Museo Carmen Thyssen Málaga
    - Días de verano, c. 1885. Óleo sobre tabla, 44 x 32 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Museo Carmen Thyssen Málaga

Entre los distintos cargos que ostentó están: académico de San Fernando, director de la Real Academia de España en Roma y director del Museo del Prado desde 1893 hasta su muerte. Sus restos se encuentran en el cementerio de San Justo de Madrid.

Espero que os guste la recopilación de este pintor español, y en la medida de lo posible que este trabajo contribuya en la divulgación de su obra.





Algunas obras


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Concierto. Vicente Palmaroli. 1881. Óleo sobre tabla, 47 x 67 cm. Museo del Prado. En 1873 Palmaroli se trasladará a París para formar parte de la nutrida colonia de artistas españoles que tendrán en las obras de Fortuny su más directa inspiración, aprovechando el éxito de los cuadros llenos de vida y color que en España se llaman "casacones" como esta imagen que contemplamos, donde se muestra una lujosa estancia decorada con todo tipo de objetos caros, creándose una atractiva perspectiva al mostrarnos el suelo encerado y las puertas de la izquierda abiertas. Una dama de alta alcurnia muestra sus conocimientos musicales a una maja y dos hombres de diferentes edades. La obra es una muestra de gracia, elegancia y virtuosismo técnico al emplear una factura rápida y detallista con la que exhibe soberbios detalles y calidades táctiles, denominándose "pintura a la lupa". El colorido utilizado es muy variado, enriquecido con el papel otorgado a las tonalidades puras quizá por influencia del Impresionismo. Con estos trabajos, Palmaroli obtendrá la fama, trabajando sin descanso y llegando a tener vendidos los cuadros antes de que estuvieran bosquejados. Su estudio se convertirá en el centro de reunión de un numeroso grupo de miembros de la política, la literatura y el arte.


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La confesión. Vicente Palmaroli. 1883. Óleo sobre tabla, 137 x 63 cm. Museo del Prado. Palmaroli pasará los veranos en la localidad costera de Trouville, lugar de moda entre la burguesía parisina. Allí surgirán sus cuadritos de playa siendo la Confesión el mejor de los que pintó. En el lienzo aparecen un hombre y una mujer en la playa, sentados en unos sillones de mimbre, manteniendo un romance, al que alude al título del cuadro. El joven es Vicente Palmaroli Reboulet, hijo del pintor, a la edad de catorce años, vestido con un traje oscuro que supone la única nota diferente en esta suave melodía de tonalidades claras. Palmaroli hace gala de una atractiva perspectiva obtenida a través de la disposición de objetos en profundidad, cerrando el conjunto con el horizonte en la lejanía. Pero la nota más destacada del trabajo será la luminosidad y el realismo con que trata el tema, empleando una pincelada rápida y detallista que recuerda las obras de Fortuny, envolviendo el asunto en un ambiente romántico muy admirado por la burguesía decimonónica. El lienzo fue adquirido en 1931 por el protagonista de la escena por 1.000 pesetas, donándolo a su muerte al Museo del Prado.


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Hersilia Castilla. Vicente Palmaroli. 1865. Óleo sobre tabla, 221´2 x 134 cm. Museo del Prado. Durante la segunda estancia de Palmaroli en Roma ejecutó este retrato de Hersilia Castilla, cuñada del Embajador de España en la Ciudad Papal, don Juan Francisco Pacheco. La dama aparece retratada de cuerpo entero, con un elegante vestido de raso azul y gasa con adornos florales. Apoya el brazo izquierdo en un sillón junto al que observamos un piano de pared; con la mano derecha sujeta un guante mientras que con la izquierda se toca los largos tirabuzones que le caen sobre el escote. En el rostro de doña Hersilia apreciamos cierta inexpresividad acentuada con la mirada lánguida característica de los retratos de aparato que se habían puesto de moda en Europa desde Francia. Destacan las calidades vaporosas de las gasas del vestido, el tratamiento de las carnaciones o la inteligente iluminación empleada para crear cierta sensación atmosférica al centrarse en la figura y quedar el resto de la estancia en penumbra. La esmerada calidad de los detalles y el acertado dibujo sitúan a Palmaroli entre los mejores retratistas de su tiempo, siguiendo las enseñanzas de Federico de Madrazo.


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Sofía Rebulet. Vicente Palmaroli. 1865. Óleo sobre lienzo, 48 x 32 cm. Museo del Prado. El estilo de la pintura de Palmaroli supone la continuidad entre romanticismo y el eclecticismo. Sus retratos gozan de la elegancia reclamada por la burguesía que encargaba estas obras, más interesada por las calidades táctiles de las telas que por las expresiones de los personajes. En este caso nos encontramos ante la esposa del pintor. La pareja se casó en 1866, siendo el matrimonio apadrinado por los propios reyes, doña Isabel II y don Francisco de Asís. El retrato se realizó veinte años después, cuando Palmaroli era Director de la Academia Española en Roma.


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En vue. 1880. Óleo sobre lienzo, 43 x 22 cm. Museo del Prado, obra de Vicente Palmaroli.

Establecido en París desde 1873, Palmaroli desarrolló un tipo de pintura de género que le proporcionó un extraordinario éxito. Esta refinada tabla, la versión más depurada de un asunto que repitió en varias ocasiones, es reflejo de sus propios veraneos en la localidad francesa de Trouville-sur-Mer (Normandía) y muestra del entorno sofisticado que le rodeaba. La elegante y estilizada joven está representada en el momento en que ha abandonado la lectura para mirar a algún punto con sus prismáticos. El color negro de éstos, así como el de la sombrilla que porta, contrasta con la gama cromática en tonos pastel que domina la composición y que dota a la obra de un carácter delicado y preciosista, potenciado por el tipo de pincelada rápida, con poca materia pictórica, que recuerda a los apuntes realizados a plein air (Texto extractado de La Belleza Cautiva. Pequeños tesoros del Museo del Prado, Museo Nacional del Prado, Obra Social la Caixa, 2014, p. 212).


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Concepción Miramón de Duret. Vicente Palmaroli, c. 1890. Óleo sobre lienzo, 101,5 x 61 cm. Museo del Prado. En este retrato de tres cuartos , la mujer está de pie y ligeramente inclinada hacia la izquierda. Su pose , con los dedos entrelazados, es muy relajado . padre Concha Miramón de Duret , el general Miramón , fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento por orden del emperador Maximiliano. Vivió en Roma cuando se hizo este retrato.
Notable en este retrato de la condesa es su falta de joyas o ropa de lujo. De hecho, su pelaje es el único elemento un tanto ostentosa , y el pintor que utiliza para dar la imagen una sensación de inmediatez , ya que casualmente se basa sobre las armas de la modelo , como si acabara de quitar de sus hombros.

Este trabajo se realizó en un momento cuando el artista era el más cercano a la forma de Rosales de la pintura. Está construido con los blancos , los negros y el fondo ocre y , a su vez , recuerda la sobriedad de retratos españoles del Siglo de Oro , en especial algunas obras de Velázquez. Esta influencia se compensa con la pincelada suelta, rápida y de bajo punto de vista que son elementos más modernos y característicos de Palmaroli .Este trabajo fue legado al Museo de Arte Moderno por el hijo de Concha Miramón.



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Continuaron los fusilamientos por los franceses o El tres de mayo de 1808 (Los fusilamientos del tres de mayo en la montaña del Príncipe Pío), 1871. Óleo sobre lienzo, 306 x 407 cm Museo Municipal de Madrid, obra de Vicente Palmaroli.


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Palmaroli se siente mejor haciendo cuadros de costumbres y retratos pero su círculo de amistades le presionan para que realice algún cuadro de historia, optando así a conseguir alguna medalla en las Exposiciones Nacionales. A pesar de sentir repugnancia por el género histórico, Palmaroli cede y realiza este lienzo en el que evoca la trágica madrugada del 3 de mayo de 1808 en Madrid, madrugada en la que los franceses fusilaron a numerosos madrileños hechos prisioneros en la heroica jornada anterior. Los familiares y amigos de estos héroes anónimos, temerosos de ser sorprendidos por los invasores, recogieron los cuerpos de sus víctimas y les dieron apresurada y sencilla sepultura. Palamaroli nos presenta un cielo cubierto de nubes, rasgadas por las primeras luces del alba. Un grupo de mujeres llora desconsoladamente ante el cuerpo de una joven manola que yace en el suelo. En el primer plano podemos contemplar las fosas abiertas por el enterrador y los cuerpos de otros valientes, amontonados y sobrevolados por negros buitres que acuden al olor de la muerte. Detrás se ubica un grupo de franceses que llevan a otros madrileños al suplicio. La escena se desarrolla en un descampado que tiene como fondo la basílica de San Francisco el Grande y el Palacio Real. Al ubicar la escena al aire libre, con una gran amplitud espacial y tomada desde un punto de vista muy bajo, el pintor nos introduce en la composición, haciéndonos partícipes del sufrimiento de los familiares. Un elemento digno de mención son las expresiones de las figuras así como el empleo de la luz. El recuerdo de Goya es ineludible por lo que el pintor obtuvo un primer premio, siendo adquirido el cuadro por Amadeo de Saboya, quien lo donó al Ayuntamiento de Madrid.



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El tres de mayo de 1808. Casa de la Villa de Madrid, obra de Vicente Palmaroli



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Al escondite, s.f. Óleo sobre tabla, 70 x 92 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito al Museo Carmen Thyssen Málaga. Obra de Vicente Palmaroli.

Los pasatiempos galantes de los aristócratas del Antiguo Régimen –entretenimientos al aire libre o juegos de salón– fueron los argumentos favoritos de la pintura de tableautin. Palmaroli destacó internacionalmente en este género durante una larga década, entre 1872 y 1884, con obras como ésta, que sumaban el atractivo de evocar también el arte del célebre Fortuny. Tras la caída del rey Amadeo de Saboya en España, en cuya corte Palmaroli había desempeñado un papel muy destacado, y después de la desaparición del reputado maestro catalán, con el que le había unido una estrecha amistad, el pintor se instaló en París atendiendo a un mercado artístico muy amplio que todavía demandaba obras fortunianas.

En un sugestivo escenario un muchacho baja las escaleras hasta un patio, buscando al resto de las participantes en el juego que da título a la obra, mientras los otros ocupantes del suntuoso decorado leen o meditan. Sus jóvenes compañeras, modelos habituales y reconocibles en muchas otras obras del autor, se esconden interrumpiendo a un viejo lector y a un religioso. Todos están vestidos a la moda del siglo XVIII, pero el protagonismo de la pintura lo acapara por completo la arquitectura en la que se desarrolla la acción, inspirada directamente en la Alhambra de Granada. No puede decirse, sin embargo, que su representación remita a la monumentalidad del famoso palacio nazarí, sino más bien al contrario. En realidad parece una reducción decorativa, hecha a la medida de los patios burgueses que la recordaban a pequeña escala en Madrid –como los desaparecidos del palacio de la duquesa de Alba o del palacio del duque de Anglada–, en Londres o en París, con mucho éxito. Efectivamente, la imagen arquitectónica es una fusión de la fachada llamada de las Dos Hermanas del Patio de los Leones con la del pórtico de la Torre de Comares, si bien Palmaroli incorporó sobre el capitel de la primera columna de la derecha un detalle erudito: el águila de Carlos V, presente en las reposiciones mudéjares de tiempos del emperador en los paños de azulejos del Mexuar.

Esta evocación granadina remite a Fortuny, cuyo recuerdo se hace evidente en el tratamiento de algunas de las figuras, y sobre todo en la descripción de las macetas con plantas del primer término, que parecen citar directamente las de las obras del pintor catalán, sobre todo las malvas reales. Aunque la sombra de Fortuny sea tan vívida y prolongada, Palmaroli, extraordinariamente dotado para el dibujo y para la imitación estilística, resuelve la pintura con una ejecución muy genuina, concentrada en subrayar la suntuosidad de las entonaciones y el dibujo preciso con el que describe la decoración, que le aleja de la pincelada prieta y jugosa del maestro. Así, el pintor madrileño despliega su extraordinario preciosismo a través de una ligerísima película de pintura, a veces casi transparente, que permite detectar a simple vista el dibujo preparatorio de esta composición, notable ejemplo de la altura artística que alcanzó en esta faceta de su producción.

Divertimentos como éste, que con argumentos anecdóticos e intrascendentes permitían a los artistas exhibir todo su virtuosismo tanto en el manejo del dibujo como en el del color, gozaron de un gran éxito en París y fueron muy buscadas por agentes como Samuel P. Avery y George A. Lucas, que encontraron en ellas las adquisiciones más adecuadas al gusto de sus clientes norteamericanos. Palmaroli estableció con esos agentes relaciones comerciales que le permitirían amasar una pequeña fortuna y acuñarse cierto prestigio internacional. Además, el pintor abasteció a la casa Goupil de otro buen número de pinturas, algunas de las cuales, como la de la Colección Carmen Thyssen –tal y como atestigua una de las etiquetas originales que todavía conserva en el dorso–, fueron puestas en el comercio norteamericano a través de las oficinas de la casa en Nueva York. Por todo ello, no es extraño que las pinturas de Palmaroli inspiradas en la Alhambra, o en otros argumentos de interés entonces, pasasen por algunas de las más reputadas colecciones neoyorquinas, como sucedió con la titulada Souvenir of Grenada, que perteneció a la colección del magnate James Gordon Bennett (Jr.).



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Días de verano, c. 1885. Óleo sobre tabla, 44 x 32 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Museo Carmen Thyssen Málaga. Obra de Vicente Palmaroli.

La exposición Días de verano toma su título de la obra homónima de Vicente Palmaroli de la colección del Museo, y propondrá, a través de una selección de pintura española e internacional, un recorrido por el modo en que, desde mediados del siglo XIX, las playas y el mar se fueron convirtiendo en tema para los pintores.

Es en ese momento cuando la burguesía comenzó a introducir entre sus costumbres la de realizar una estancia vacacional estival junto al mar, en playas y balnearios, combinando en ella la salud, el ocio y la vida social. Varias regiones francesas, como Normandía, fueron las pioneras de este fenómeno, que se extenderá a lo largo de toda Europa y que será el origen del turismo de verano que alcanzará su máximo desarrollo en la centuria siguiente.

Los artistas, en su ávida búsqueda de temas al aire libre participarán de estos mismos gustos. Así, los paseos, juegos infantiles y reuniones familiares en la arena, los baños de sol y de mar, el desnudo en un contexto lúdico, al margen del mundo académico, retratos en los que el fondo pasa a ser el entorno costero recién descubierto, así como los paisajes en que estos asuntos discurren se convertirán en temática recurrente para los pintores de la segunda mitad del XIX, alcanzando su interés al siglo XX y al arte de vanguardia, al compás de las nuevas transformaciones sociales y de las costumbres.



Otras obras


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Amadeo I, rey de España. 1872. Óleo sobre lienzo, 234 x 127 cm. Museo del Prado. Madrid, obra de Vicente Palmaroli


 8infanta_isabel_de_bourbon_e_bourbon_1860

Infanta Isabel de Borbon y Borbon, obra de Vicente Palmaroli


 9luis_may_ns_enr_quez_de_navarra_por_vicente_palmaroli

Retrato de Luis Mayáns Enríquez de Navarra, 1872, por Vicente Palmaroli González. Pintura conservada en el Congreso de los Diputados de España.


 modelo_en_el_estudio_del_pintor_1880_mprado

Modelo en el estudio del pintor, 1880. Museo del Prado


 17bellezas_de_venecia

Bellezas venecianas, obra de Vicente Palmaroli


 22_la_sonata

La sonata, obra de Vicente Palmaroli


 23vicente_palmaroli_y_gonz_lez_26_a_good_story

Una buena historia, obra de Vicente Palmaroli


 29vicente_palmaroli_y_gonz_lez_contadina_con_una_cabra

Contadina con una cabra, c. 1862, obra de Vicente Palmaroli


 28vicente_palmaroli_y_gonz_lez_dejando_el_harem

Dejando el harén, óleo sobre lienzo, 80 x 38,5 cm. Colección particular, obra de Vicente Palmaroli


 25vicente_palmaroli_y_gonz_lez_29

Obra de Vicente Palmaroli


 33vicente_palmaroli_y_gonz_lez_un_amor_secreto

Un amor secreto. Óleo sobre tabla, 138,4 x 65,4 cm. Colección particular, obra de Vicente Palmaroli


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El alumno atento (The Attentive Student), óleo sobre tabla, 69,9 x 91,4 cm. Colección privada, obra de Vicente Palmaroli


 32vicente_palmaroli_y_gonz_lez_una_bailarina

Una bailarina, obra de Vicente Palmaroli


 30vicente_palmaroli_y_gonz_lez_bailarina_hermitage

Bailarina. Museo del Hermitage, San Petersburgo, Rusia,  obra de Vicente Palmaroli


 31vicente_palmaroli_y_gonz_lez_21_bailarinas_hermitage

Bailarina. Museo del Hermitage, San Petersburgo, Rusia,  obra de Vicente Palmaroli


 26vicente_palmaroli_y_gonz_lez_la_familia_feliz

La familia feliz, obra de Vicente Palmaroli


 27vicente_palmaroli_y_gonz_lez_un_caf_en_tiempos_del_directorio_1873

Un café en tiempos del Directorio, 1873, obra de Vicente Palmaroli


 24vicente_palmaroli_y_gonz_lez_30_the_interrupted_reading

La lectura interrumpida, óleo sobre lienzo, 1905. Lane, Mildred Kemper Museo de Arte, St. Louis, Missouri, obra de Vicente Palmaroli


 7el_corte_de_cabello_vicente_palmaroli

El corte de cabello, óleo sobre tabla, 69,9 x 91,4 cm. Colección particular. Obra de Vicente Palmaroli


 19_reuni_n_vespertina  

Reunión vespertina, obra de Vicente Palmaroli


 5el_mal_de_amores_de_vicente_palmaroli

El mal de amores, obra de Vicente Palmaroli, obra de Vicente Palmaroli


 13ndiadeplaya_zpsb523cc69

Un día de playa. Óleo sobre tabla, 40,6 x 29,8 cm. Coleción privada, obra de Vicente Palmaroli


 10vicente_palmaroli_gustavo_adolfo_b_cquer_on_his_death_bed_google_art_project

Gustavo Adolfo Bécquer en el lecho de muerte, obra de Vicente Palmaroli


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Alegoría de las Artes. Ateneo de madrid, de Vicente Palmaroli


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Los cinco santos o Santiago, santa Isabel, san Francisco y san Pío V, interceden con san Ildefonso, arzobispo de Toledo y santo tutelar del príncipe, para que le bendiga y guíe, 1862, óleo sobre lienzo, 325 x 225 cm. Patrimonio Nacional, Aranjuez, Real Convento de San Pascual. Obra de Vicente Palmaroli.



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Ver vídeo de la obra píctorica de Vicente Palmaroli

Biografía de de Vicente Palmaroli en el Museo del prado


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El pintor Vicente Palmaroli, por Luis de Madrazo y Kuntz. 1866-67. Óleo sobre lienzo, 61 x 51,5 cm. Procedencia: Donación de Vicente Palmaroli Reboulet al Museo de Arte Moderno, 1923; Museo Español de Arte Contemporáneo, 1968-1971; Museo del Prado.

Retratado de busto, el rostro ofrece amplia y despejada frente, con ojos que transmiten un aire veladamente burlón -reforzado por esa boca entreabierta que parece iniciar una sonrisa-, extenso bigote y perilla que buscan deshacer cierta tendencia a la redondez de los rasgos, y melena corta y amplia a ambos lados de la cabeza.El retrato realizado por Luis de Madrazo corresponde al momento de 1866-67, cuando vuelto Palmaroli de su segunda estancia en Italia, se casa en la madrileña parroquia de San Martín con Sofía Reboulet para instalarse en la capital por algún tiempo, y también cuando obtiene por segunda vez una primera medalla por el Sermón en la Capilla Sixtina. El retrato haría pendant con el de La señora de Palmaroli (P4460), obra de Federico de Madrazo, con el que coincide en dimensiones y que está fechado en mayo de 1867, y dedicado A su querido amigo Vte. Palmaroli.Que Federico -de quien Palmaroli había sido discípulo- se encargara del retrato de Sofía, quedando para Luis de Madrazo el del pintor, se justificaría como una expresa reconciliación en el enfrentamiento de intereses entre Luis de Madrazo y Palmaroli, en la Exposición Nacional de 1862 (Texto extractado de Casado, E. en: Artistas pintados. Retratos de pintores y escultores del siglo XIX en el Museo del Prado, Museo del Prado, 1997, p. 114).



Pues esto es todo amigos, espero que os haya gustado el trabajo recopilatorio dedicado al pintor madrileño Vicente Palmaroli, su obra está dedicado al retrato, al género histórico y pinturas de escenas cotidianas de cierto calado. Llegó a ser director de la Academia Española en Roma y del Museo del Prado.


Fuentes y Agradecimientos a: museodelprado.es/Rosa Pérez Morandeira, pintura.aut.org, es.wikipedia.org, artehistoria.com, artnet.com, artcyclopedia.com, carmenthyssenmalaga.org, artrenewal.org, ateneodemadrid.com, the-athenaeum.org, oceansbridge.com y otras de Internet.
 




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última edición por j.luis el Martes, 01 Diciembre 2015, 22:01; editado 11 veces 
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Mensaje Re: Palmaroli, Vicente 
 
Gracias J.Luis, ya veo que no paras   , muy bonita la obra de Vicente Palmaroli.

Un Saludo.
 




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Mensaje Re: Palmaroli, Vicente 
 
Gracias xerbar, me alegro que te guste Palmaroli. Te gustará más el siguiente que fue discípulo suyo, se llama Casimiro Sainz, y tiene unos paisajes de verdadero mérito.

Tanto Matías -que me está mandando muchas imágenes de grandes pintores- como yo, estamos dando el último arreón a la galería de arte; antes de hacer vacaciones, después ya no lo tomaremos con más calma.



 


Saludos.
 




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