Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Mensaje del equipo



Normas de la Secci�n 
En esta sección sólo se permiten exposiciones de Pintores Españoles. La forma de abrir una exposición es el autor con su fotografía y su biografía y los cuadros de la exposición con un tamaño no superior a los 800 píxeles.


Publicar nuevo tema  Responder al tema 
Página 1 de 1
 
 
Regoyos (Darío De Regoyos Y Valdés)
Autor Mensaje
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Regoyos (Darío De Regoyos Y Valdés) 
 
Este trabajo recopilatorio está dedicado al pintor asturiano Darío de Regoyos y Valdés, un gran artista que cultivaba el paisaje, logrando un colorido y estilo muy especial. Fue discípulo de Carlos Haes. Dasarroyó buena parte de su obra en el País Vasco.

0dar_o_de_regoyos_y_vald_s_autorretratoDarío de Regoyos y Valdés (Ribadesella, Asturias, 1 de noviembre de 1857 - Barcelona, 29 de octubre de 1913) fue un pintor español.

Hijo del Arquitecto y Ayudante de Obras Públicas Darío Reboyos Morenillo, se trasladó en su juventud a vivir a Madrid. Entró en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1878. Allí fue alumno del belga Carlos de Haes.

Invitado por sus amigos Enrique Fernández Arbós e Isaac Albéniz y siguiendo el consejo de Carlos de Haes, Regoyos visitó Bruselas en 1879. Se matriculó en la École Royale des Beaux-Arts.

En años posteriores (entre 1881 y 1893) compaginó estancias en Bélgica y los Países Bajos con visitas por la geografía española. Participó en la fundación de varios círculos artísticos como L'Essor o Los XX. Impulsó exposiciones, conciertos y todo tipo de actividades culturales con el objetivo de desarrollar el arte moderno en Bélgica.

En 1883, acompañó a varios colegas en un recorrido por España. Se instaló en el país al año siguiente, y allí se casaría en 1895, aunque siguió efectuando múltiples viajes. Durante este período de tiempo, la pintura de Regoyos evolucionó del naturalismo al pre-simbolismo de su serie La España negra, y finalmente, ya en su madurez, se movió en un estilo próximo al impresionismo y al puntillismo, siendo en cierta manera más atrevido que Zuloaga y Joaquín Sorolla.

En su etapa madura, realizó abundantes paisajes del natural (plenairismo), de localidades de Vizcaya y Guipúzcoa. Su dibujo resulta un tanto primario, casi naif, en contraste con un colorido vivo de gusto internacional, que entonces era mayoritariamente denostado en España. Existe una amplia muestra de su arte en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el MNAC de Barcelona y la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Regoyos murió en Barcelona, el 29 de octubre de 1913, aquejado de un cáncer. No demasiado apreciado en vida, tras su fallecimiento se le dedicó una exposición-homenaje en la Biblioteca Nacional de España, en Madrid.

Durante su estancia en Bélgica, la pintura de Regoyos evolucionó del naturalismo al pre-simbolismo de su serie La España negra, y finalmente, ya en su madurez, se movió en un estilo próximo al impresionismo

Darío de Regoyos ha sido elogiado y catalogado como admirable colorista, laureado en cuantas exposiciones presentó sus cuadros. Fue un caso puro y aislado de pintor impresionista en el País Vasco de fin de siglo, constituyendo sus obras el triunfo de las modernas técnicas pictóricas en España.

El pintor Gustavo Cochet dijo: "Regoyos es el poeta sensible y su pintura, exenta de toda literatura, es la expresión pura de la verdadera alma en su íntima y profunda realidad".

Y Pío Baroja manifestó "que la espiritualidad estaba por encima de la técnica, como ocurre con los buenos pintores impresionistas, en contraste con otros paisajistas de su tiempo, que resultaban vulgares y fotográficos".

Regoyos tiene calles en su honor en Oviedo, Ribadesella, Bilbao, Irún y Azuqueca de Henares.

Espero que la recopilación que he conseguido de este pintor asturiano os resulte interesante y sirva para divulgar su obra.







Algunas obras


Regoyos en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Darío de Regoyos y Valdés nació en Ribadesella (Asturias) en 1857 y murió en Barcelona en 1913. Pasó su infancia y adolescencia en Madrid. Su formación artística se inició en 1877 como alumno de Carlos de Haes en la asignatura Paisaje en la que recibió clases de dibujo paisajístico. Su inquietud por conocer el extranjero y los movimientos artísticos que allí se estaban desarrollando, le hizo aprovechar la estancia de sus amigos en Bruselas, los músicos Isaac Albéniz y Enrique Fernández Arbós, para desplazarse a esa ciudad en 1879.

Aconsejado por Carlos de Haes, en Bruselas se puso en contacto con el que fuera su maestro años atrás, el pintor belga Joseph Quinaux (1822-1895). Regoyos recibió clases en su estudio durante dos años, convirtiéndose Quinaux en su verdadero maestro, como el mismo Regoyos reconocería años más tarde. Al mismo tiempo se matriculó en el curso 1879-1880 en la École Royale des Beaux-Arts de Bruselas, en la asignatura Dessin d’Après la Tête Antique, cuyo profesor era Van Sevendonck.

Regoyos se formó como pintor en Bélgica, donde permaneció largos períodos hasta la década de 1890. En 1881 pasó a formar parte del círculo L’Essor, uniéndose al grupo de artistas que más tarde, en 1883, fundaría el singular y hoy muy valorado círculo de Les XX, por ser el motor de la liberación del arte en Bélgica, siendo Regoyos el único miembro fundador que no tenía nacionalidad belga. Este último grupo fue disuelto en el año 1893 al considerar sus miembros que habían alcanzado su objetivo principal, «la aceptación del arte libre en Bélgica»; su disolución dio lugar a la creación del círculo La Libre Esthétique, que tuvo 20 años de existencia, en el cual expuso Regoyos en diversas ocasiones y en el que en 1914, tras su fallecimiento, se le hizo un gran homenaje-exposición promovido por el poeta Émile Verhaeren, los pintores Théo van Rysselberghe e Ignacio Zuloaga, con el apoyo del director del círculo, Octave Maus.

El estilo pictórico de Regoyos fue completándose por la continua comunicación con sus amigos artistas, entre los que se hallaban los pintores: Camille Pissarro, Whistler, Seurat, Signac, Ensor, Van Rysselberghe, etc., y el poeta Émile Verhaeren, con quien colaboró en la publicación de La España negra y viajó por España, Francia e Italia.

Su pintura atravesó diversas etapas: la primera, más conectada con el período belga, en la que aparecen frecuentemente retratos; la segunda, denominada Serie de La España negra, es una etapa más filosófica o presimbolista; y la tercera, constituye la parte más conocida popularmente, cuya factura y paleta son más próximas a las impresionistas.

Regoyos participó en exposiciones colectivas mayoritariamente, en las que se propugnaba la libertad en el arte. Expuso en Francia (frecuentemente en los Indépendants de París y en las Galeries Durand-Ruel), en Bélgica, Alemania, Holanda, Italia, Reino Unido, México y Argentina.

En España expuso en Madrid, Barcelona, Bilbao y San Sebastián. En las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes fue relegado frecuentemente a la denominada «Sala del Crimen» por «impresionista». Su fallecimiento cuando iba a cumplir los 57 años le impidió ver cómo su esfuerzo por vencer el dominio del academicismo, finalmente, era comprendido, realizándose ocho años después un homenaje póstumo en las salas de la Biblioteca Nacional en Madrid.


 ctb_1996_54

La Concha, nocturno o Luces eléctricas en la Concha. Obra de Darío de Regoyos y Valdés, 1906. Óleo sobre lienzo, 54 x 65 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen.

Darío de Regoyos, desde sus primeros pasos como pintor, sintió una enorme atracción por los nocturnos, ya sean de interior o de paisaje. Esta preferencia provocó un gran número de óleos con estas características a lo largo de su carrera artística. En este nocturno de la Concha de San Sebastián, que corresponde a su período impresionista maduro y que fue realizado durante su residencia en esa ciudad, en la calle Trueba n.o 8 entre 1905 y 1906, Regoyos recogió magistralmente el ambiente clásico de un anochecer en el que las personas dialogan al lado de un mar en calma, delante de las siluetas del monte Igueldo y de la isla Santa Clara, y donde sólo un barco al fondo altera su tranquilidad.

La composición de luces y sombras queda completada con la inclusión de las ramas en el lado superior izquierdo, frecuente en las obras de Regoyos, consiguiendo una luminosidad perfecta en el primer plano por la combinación del verde de las ramas con los colores azul, malva y ocre del resto de la obra. El centrado del cuadro, habitual en este pintor, lo llevó a cabo mediante líneas horizontales y oblicuas con las que distribuyó de forma muy equilibrada el espacio pictórico (paisaje), en el que, como casi siempre sucedía con este artista, están presentes la figuras humanas (equidistribuidas), caracterizadas por el sosiego y la intimidad que este impresionista logró incorporar fielmente en ellas.


 2paisaje_de_hernani

Paisaje de Hernani. Obra de Darío de Regoyos y Valdés, c. 1906. Óleo sobre lienzo, 50 x 61 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen.

Paisaje de Hernani representa una vista panorámica parcial de Hernani. A la derecha de ella, sin pintar, quedaría la parte monumental de la ciudad. En primer plano, a la izquierda, se puede ver el puente viejo y detrás el monte Adarra, sobre el cual quedan todavía restos de nieve, que indican que la obra fue llevada a cabo en la estación invernal.

Se muestra aquí el Regoyos definitivo, que recopila todo su saber hacer en una vista invernal, donde la luz del sol del atardecer está perfectamente recogida en los edificios y en las sombras arrojadas y propias que caracterizan tantas obras de este artista. También, como es tradicional en él, la figura humana forma parte inseparable del paisaje, pero en esta ocasión, además de como sucede en las escenas de la serie de La España negra, sólo son mujeres las que aparecen en el cuadro, generalmente trabajando. Regoyos siempre representaba en sus obras a la mujer vasca como una mujer trabajadora y frecuentemente solitaria.

En la composición de esta pintura, ejecutada desde una cierta altura sobre el nivel del suelo, las líneas horizontales son las que sirven para distribuir el espacio pictórico; también las líneas diagonales ayudan en la composición. La profundidad del paisaje la logra Regoyos graduando los tonos malvas, marrones y verdes, logrando una impresión perfecta de la luz y del paisaje, completada con un cielo cargado de pequeños cúmulos que filtran la luz solar sobre los montes, consiguiendo así una impresión perfecta del momento que representa.

Se desconoce si esta obra fue expuesta en vida del artista, lo cual, además, no parece probable, ya que no figura en el bastidor el título de la obra, tal como era habitual cuando se exhibían sus pinturas fuera de España. Tampoco hay etiquetas con numeraciones o datos que lo atestigüen, por lo que es posible que nada más ser pintada pasara a manos de algún amigo de Regoyos, y más tarde al Salón Delclaux, donde fue adquirida el 28 de enero de 1920 por su anterior propietario, según consta en la factura de compra.


 1los_almendros_en_flor

Los almendros en flor. Obra de Darío de Regoyos y Valdés. 1905. Óleo sobre lienzo, 46 x 61 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito al Museo Carmen Thyssen Málaga

Los almendros en flor representa una escena del litoral mediterráneo español en los meses de enero o febrero, desconociéndose la localización exacta del lugar representado, correspondiente a Castellón de la Plana, zona a la que se desplazó en 1905, cuando residía en San Sebastián.

En este paisaje aparece, como era habitual en Regoyos, una figura humana, en esta ocasión en el centro del cuadro; es raro encontrar en su obra paisajes en los que no existan personas en ellos. Como anécdota, el autor incorpora una sombrilla de color rojo, frecuente en los cuadros impresionistas de Monet y de su íntimo amigo, Camille Pissarro.

La composición de esta obra, pintada desde la terraza de una casa próxima, está formada por líneas horizontales (de las riberas del río y del horizonte) y oblicuas (del sendero), entre las que distribuye los espacios, consiguiendo un conjunto perfectamente equilibrado. A ello une su extenso conocimiento de la técnica divisionista, que le permite conseguir un campo verde lleno de color y variedad gracias a la pincelada puntual empleada, logrando un contraste perfecto con los senderos que perdieron su manto vegetal por la circulación frecuente de carros y personas. Conviene destacar además la habilidad del pintor para conseguir la textura y color adecuados de este tipo de caminos.

La presencia de los almendros en flor denuncia el entorno climático y la zona mediterránea a la que pertenece. El conjunto de árboles es utilizado por el autor para disimular lo que existe detrás de la tapia situada a la derecha de la obra, que, sin embargo, puede adivinarse al ver emerger detrás de ellos las copas de los cipreses.

Regoyos titulaba sus obras en el dorso, a pincel, cada vez que las enviaba a exposiciones en las que él no podía estar durante su montaje, como sucede en este lienzo que al dorso tituló Amandiers en Fleur; con ello facilitaba al galerista la identificación de la obra y el precio que debía cobrar en caso de venta, pues el conjunto de cuadros iba acompañado de una relación manuscrita con títulos y precios.

Esta obra estuvo en paradero desconocido hasta el año 1986, en que participó por primera vez en una subasta pública en Francia. Por ahora se desconoce quién fue su primer propietario. Nunca fue expuesta en vida del artista en España por lo que debió de ser vendida o regalada a algún artista amigo durante la exposición de Bruselas en 1906.


 3el_paso_del_tren

El paso del tren. Obra de Darío de Regoyos y Valdés. 1902. Óleo sobre lienzo, 35 x 55 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito al Museo Carmen Thyssen Málaga.

El paso del tren es una escena que se ubica en Ategorrieta, cerca de San Sebastián, y que fue llevada a cabo en otoño del mismo año en el que Darío de Regoyos se trasladó a esta ciudad desde Irún.

El ambiente otoñal está perfectamente plasmado mediante la escasez de hojas en los árboles y la falta de sol, que impide la formación de sombras. Regoyos amaba el País Vasco por su luz moderada, que le permitía captar todas sus variaciones y tener en la naturaleza el mejor modelo para sus óleos. Como impresionista que era, sostenía que un artista podía pintar diferentes escenas sin tener que viajar, sólo debía observar los cambios de luz o del tiempo. Por otro lado, desde sus comienzos como pintor sintió un atractivo especial por los temas ferroviarios, realizando decenas de cuadros con esos motivos y mostrando en todos ellos una enorme capacidad para captar el humo del tren, como sucede en este óleo, que sirve además para indicar el movimiento del convoy sin tener que representar la locomotora. La razón de ello quizá residiera en impedir que la máquina rompiese con su presencia la armonía natural del paisaje, considerando que los vagones de madera eran menos dispares.

Esta forma de componer el paisaje se reduce en otra obra pintada posteriormente, El puerto de Pasajes, en la que deja simplemente el humo y las vías de ferrocarril para expresar su paso reciente.

Finalmente, recoge también en este cuadro la vida cotidiana. Dos mujeres contemplan el paso del tren, reflejando la curiosidad o el deseo de viajar y la monotonía de los lugares alejados de los centros urbanos.



 ctb_1995_27

Paisaje nocturno nevado de Haarlem  (Holanda). Obra de Darío de Regoyos y Valdés, 1886 (Colección Carmen Thyssen-Bornemisza). Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Paisaje nocturno nevado representa un canal de Haarlem en el mes de enero de 1886, en el que Regoyos captó de forma magistral la quietud y soledad que el frío invierno imponía en una noche con nieve recién caída.

La composición en esta obra es la tradicional en Regoyos: divide el espacio por medio de líneas oblicuas y horizontales, también sitúa el centro de observación por encima de la altura humana; utiliza los efectos de luz y las sombras como medio de expresión, dando el contraste adecuado y logrando una armonía general extraordinaria. Regoyos, desde sus primeros pasos como pintor, sintió una gran predilección por los efectos de luz, siendo numerosos sus óleos con esta temática.

En este cuadro el protagonista puede decirse que es «la quietud de la noche», que le da un contenido poético y misterioso a la obra, situándose su estilo en el entorno simbolista, muy parecido al que años más tarde su compañero del círculo de Les Vingt, el pintor simbolista belga Fernand Khnopff, abordaría pintando canales y arroyos en condiciones parecidas, como sucede con El final del día, 1891, y El agua inmóvil, 1894.

La influencia artística en la realización de obras como ésta hay que buscarla en su intensa amistad con los poetas y escritores Émile Verhaeren, Maurice Maeterlinck y Georges Rodenbach, que formaron parte del movimiento simbolista literario belga. Sobre todo con Verhaeren, con quien en 1888 viajó por España; viaje que dio lugar en 1898 a la edición de la conocida obra La España negra (aunque la serie de obras pictóricas que lleva ese mismo nombre se inició en 1888).

La obra que nos ocupa quedó fielmente descrita en el libro que su íntimo amigo, el periodista y escritor Rodrigo Soriano, dedicó al pintor asturiano: «En Haarlem pintó Darío uno de sus cuadros más audaces. Indomable el artista, no reparó, siquiera, ni en la hora ni en el clima. En un anochecer del mes de enero, ¡y en Holanda! que congelaba hasta el suspiro, fuimos a la orilla de un canal, que transparentaba un viejo barco, desnudo de velamen. Las orillas estaban nevadas. A través de los árboles asomaban tejados de pizarra, agudas flechas que plateaba la luna. Unos farolillos iluminaban con extraño resplandor el agua y la nieve, envolviendo la arboleda en rosáceas tintas. Es el cuadro, por lo original de la hora, lo mágico del efecto, la suavidad y finura de sus tintes, como ensueño polar que halaga la fantasía».



Otras obras


 17dar_o_de_regoyos_bathing_in_renter_a_google_art_project

Baño en Rentería. 1901. Óleo sobre lienzo. 76,5 x 57,5 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 37el_urumea

El Urumea. 1904. Óleo sobre tela. 61 x 50 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 40l_eglise_de_lezopays_basque

Iglesia de Lezo. Óleo sobre lienzo, 55 x 67 cm. 1907. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 44la_diagonal_barcelona

La Diagonal (Barcelona). Óleo sobre tela. 49,5 x 60,5 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 50camino_de_miracruz Iglesia de Lezo

Camino de Miracruz. 1895. Óleo sobre lienzo. 66 x 43,5 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 64la_r_a_de_bilbao

La Ría de Bilbao. 1910. Óleo sobe lienzo. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 74santa_luc_a_durango

Santa Lucía-Durango. Óleo sobre tela. 64,8 x 55,3 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 82plaza_de_un_pueblo

Plaza de un pueblo. Óleo sobre cartón. 0.28 x 0.41 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 84aurresku_con_lluvia_en_mondrag_n

Aurresku con lluvia en Mondragón. 1905. Óleo sobre tabla. 34 x 46 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 4tendido_de_sombra_1882

Tendido de sombra, 1882. Obra de Darío de Regoyos


 6plaza_de_bilbao_1892

Plaza de Bilbao. 1892. Obra de Darío de Regoyos


 24dar_o_de_regoyos_stierkampf_in_der_stadt

Stierkampf in der stad. 1900. Obra de Darío de Regoyos


 7dar_o_de_regoyos_y_vald_s_carrera_del_darro

Carrera del Darro. Obra de Darío de Regoyos


 8dar_o_de_regoyos_y_vald_s_puerta_de_las_pesas

Puerta de las Pesas. Obra de Darío de Regoyos


 5el_gallinero_regoyos

"El gallinero", c. 1912. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. Obra de Darío de Regoyos


9dar_o_de_regoyos_y_vald_s_vista_de_la_alhambra

Vista de la Alhambra . Obra de Darío de Regoyos


 10_dar_o_de_regoyos_basque_celebration_dance_at_el_antiguo_san_sebasti_n_google_art_project

Basque Celebration (dance at El Antiguo, San Sebastián), c. 1890. Obra de Darío de Regoyos


 11_dar_o_de_regoyos_blast_furnaces_in_bilbao_google_art_project

Blast Furnaces in Bilbao. 1908. Obra de Darío de Regoyos


 12dar_o_de_regoyos_pancorbo_passing_train_google_art_project

Pancorbo- Passing Train. 1901. Obra de Darío de Regoyos


 13_dar_o_de_regoyos_sierra_nevada_google_art_project

Sierra Nevada. 1905. Obra de Darío de Regoyos


 14dar_o_de_regoyos_the_downpour_santo_a_bay_google_art_project

The Downpour. Santoña Bay. 1900. Obra de Darío de Regoyos


 15dar_o_de_regoyos_vendredi_saint_en_castille_good_friday_in_castile_google_art_project

Vendredi Saint en Castille (Good Friday in Castile). 1904. Obra de Darío de Regoyos


 16dar_o_de_regoyos_good_friday_morning_in_ordu_a_google_art_project

Good Friday Morning in Orduña. 1903. Obra de Darío de Regoyos


 19weinberg_anagoria

La viña. 1900. Óleo sobre lienzo. 65 x 54 cm. Obra de Darío de Regoyos


 20_castell_de_la_mota_dar_o_de_regoyos_museu_de_belles_arts_de_val_ncia

Castillo de la Mota, 1909. Museu de Belles Arts de València. Obra de Darío de Regoyos


 21x_dar_o_de_regoyos_guadarrama_1885

El río Lozoya, el puente del ferrocarril del norte y la Sierra de Guadarrama, cerrando la composición, c. 1885 . Obra de Darío de Regoyos


 22dar_o_de_regoyos_portrait_of_emma_bogaerts

Retrato de Emma Bogaerts. 1913. Obra de Darío de Regoyos


 26estacin_de_las_arenas

Estacin de las arenas. 1909. Obra de Darío de Regoyos


 27humoydehieloendaxcolecc

Humo y dehielo en Dax, c. 1909. Colección privada. Sant Cugat del Vallés. Barcelona. Obra de Darío de Regoyos


 27la_f_te_salve

La fé te salve. 1886. Obra de Darío de Regoyos


 28mercado_de_villafrnaca_de_oria

Mercado de Villafrnaca de Oria. 1909. Obra de Darío de Regoyos


 29palau_reial_d_erriberri_dar_o_de_regoyos_museu_de_belles_arts_de_val_ncia

Palau reial d'Erriberri, Darío de Regoyos. Oli sobre llenç,59,5 x 73,2 cm. Museu de Belles Arts de València. Obra de Darío de Regoyos


 30palencia_1910

Plencia. 1910. Óleo sobre cartón. 32 x 40 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 33urduliz1908

Urduliz. 1908. Obra de Darío de Regoyos


 34yurreta1907leosobrelien

Yurreta. 1907. Obra de Darío de Regoyos


 31poble_de_la_costa_cant_brica_cudillero_1892_museu_cau_ferrat_sitges

Poble de la costa cantàbrica (Cudillero), 1892. Museu Cau Ferrat, Sitges. Obra de Darío de Regoyos


 32rivera_del_manzaneres

Rivera del Manzaneres, c. 1909. Obra de Darío de Regoyos


 35barcelona_monasterio_de_pedralbes

Barcelona Monasterio de Pedralbes. Óleo sobre tabla. 27 x 35 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 36el_palacio_rel_desde_la_estacion_del_norte

El palacio Rel desde la estacion del norte. 1878. Obra de Darío de Regoyos


 38fuegos_artificiales

Fuegos Artificiales. 1905. Óleo sobre lienzo. 60 x 73 cm. Donostia Kultura-Museo San Telmo. Obra de Darío de Regoyos


 39fuegos_de_artificio_r_a_urumea

Fuegos de Artificio (Ría Urumea). 1904. Óleo sobre madera. 25 x 34 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 41la_huelga_en_b_jar

La huelga en Béjar. Obra de Darío de Regoyos


 42el_mes_de_mar_a_en_bruselas

El mes de María en Bruselas. 1884. Óleo sobre lienzo. 90 x 120 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 43el_puente_del_arenal

El puente del Arenal. Galería de Arte Ferroviario. Obra de Darío de Regoyos


 45bah_a_de_la_concha_desde_miramar

Bahía de la Concha desde Miramar. 1898. Óleo sobre lienzo. 24 x 33 cm. Donostia Kultura-Museo San Telmo. Obra de Darío de Regoyos


 46ondarroa_arribada_de_las_chalupas

Ondarroa. Arribada de las Chalupas. 1906. Óleo sobre madera. 24 x 34 cm. Kutxa-Caja Guipuzkoa, San Sebastián. Obra de Darío de Regoyos


 47corpus_cristi_en_fuenterrabia

Corpus Cristi en Fuenterrabia. Óleo sobre lienzo. 120 x 90 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 48los_polluelos

Los polluelos. 1912. Óleo sobre lienzo. 55 x 46 cm. Abadía de Montserrat. Barcelona. Obra de Darío de Regoyos


 49camino_de_fuenterrab_a

Camino de Fuenterrabía. 1902. Óleo sobre lienzo. 65 x 49 cm. Donostia Kultura-Museo San Telmo. Obra de Darío de Regoyos


 52rinc_n_rabe

Rincón Árabe. 1882. Óleo sobre lienzo. 47 x 31 cm. Colección particular. Barcelona. Obra de Darío de Regoyos


 53rinc_n_rabe_a_la_luz_de_gas

Rincón árabe a la luz de gas. Rincón árabe a la luz de gas (Granada). Obra de Darío de Regoyos


 52rinc_n_rabe_1417209866_968421

Al paso de la procesión (Orduña). 1903. Óleo sobre lienzo. 40 x 33 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 55artecalle_durango

Artecalle (Durango). 1905. Óleo sobre lienzo. 60 x 50 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 56calle_de_durango

Calle de Durango. 1905. Óleo sobre lienzo. 61,5 x 50,5 cm. Colección de la BBK. Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 57calle_de_durango

Calle de Durango. 1905. Óleo sobre lienzo. 60 x 50 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 58casa_del_cura_axpe

Casa del cura (Axpe). 1907. Óleo sobre lienzo. 61 x 50,5 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 59crep_sculo_en_algorta

Crepúsculo en Algorta. 1909. Óleo sobre lienzo. 31,5 x 47 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 60erandio_castillo_vizcaino

Erandio, castillo vizcaino. 1909. Óleo sobre lienzo. 66 x 54,5 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 61estaci_n_de_las_arenas

Estación de Las Arenas. 1909. Óleo sobre lienzo. 50,5 x 61 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 62la_catedral_de_burgos_por_la_ma_ana

La catedral de Burgos por la mañana. Obra de Darío de Regoyos


 63la_cruz_de_cruciaga

La cruz de Cruciaga. 1905. Óleo sobre lienzo. 61 x 50 cm. Colección de la Kutxa. San Sebastián. Obra de Darío de Regoyos


 65la_r_a_de_bilbao

La Ría de Bilbao. 1909. Óleo sobre lienzo. 65 x 54 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 66las_arenas_y_el_transbordador

Las arenas y el transbordador. 1909. Óleo sobre lienzo. 66 x 55 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 67los_corderos_durango

Los corderos (Durango). 1907. Óleo sobre lienzo. 54,5 x 65,5 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 68nocturno

Nocturno. 1899. Óleo sobre lienzo. 61 x 50 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 69ondarroa

Ondarroa. 1906-1907. Óleo sobre lienzo. 43 x 61 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 70oto_o_en_gorliz

Otoño en Gorliz. 1909. Óleo sobre cartón. 46 x 30 cm. Colección Arce. Obra de Darío de Regoyos


 71pino_y_cumbres_nevadas

Pino y cumbres nevadas. 1900. Óleo sobre lienzo. 55 x 35 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 72playa_de_san_sebasti_n_o_infancia_de_un_rey_playa_de_ondarreta

Playa de San Sebastián o Infancia de un rey: Playa de Ondarreta. 1893. Óleo sobre lienzo. 53 x 73 cm. Museo de Bella Artes de Álava. Obra de Darío de Regoyos


 73ribera_del_manzanares

Ribera del Manzanares. Óleo sobre cartón. 37 x 29 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 75urquiola_desde_abadiano

Urquiola desde Abadiano. 1907. Óleo sobre lienzo. 60 x 100 cm. Colección Altos Hornos de Vizcaya. Obra de Darío de Regoyos


 76vielles_mai_ons_en_quimper

Vielles Maiçons en Quimper. Óleo sobre tela. 45,5 x 58 cm. Colección de Arte de Caja Cantabria, Santander. Obra de Darío de Regoyos


 77vista_de_oviedo_y_el_monte_naranco

Vista de Oviedo y el monte Naranco. 1900. Óleo sobre tela. 20,5 x 26 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 78yurreta

Yurreta. 1907. Óleo sobre lienzo. 65 x 55 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 79claro_de_luna_en_pancorbo

Claro de luna en Pancorbo. Colección particular. Madrid. Obra de Darío de Regoyos


 80el_castillo_de_pe_afiel

El castillo de Peñafiel. Obra de Darío de Regoyos


 81lumiere_electrique

Lumiere Electrique. 1901-1902. Óleo sobre lienzo. 88 x 74 cm. Ayuntamiento de Irún. Obra de Darío de Regoyos


 83una_calle_de_c_rdoba

Una calle de Córdoba. Obra de Darío de Regoyos


 85_1417212274_939442

Cargadoras del Muelle del Arenal. 1908. Óleo sobre lienzo. 60 x 50 cm. Colección particular. Galería Leandro Navarro. Madrid. Obra de Darío de Regoyos


 86fuegos_de_artificio

Fuegos de artificio. Óleo sobre lienzo. 0.60 x 0.73 cm. Museo de San Telmo. San Sebastián. Obra de Darío de Regoyos


 87mercado_en_durango

Mercado en Durango. 1907. Óleo sobre lienzo. 60 x 50 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 88romer_a_en_urquiola

Romería en Urquiola. 1907. Óleo sobre lienzo. 33 x 41 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 89urduliz

Urduliz. 1908. Óleo sobre papel prensado. 33 x 40,5 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 90v_ctimas_de_la_fiesta

Víctimas de la Fiesta. 1894. Pastel y Óleo sobre lienzo. 90 x 120 cm. Caja de Asturias, Oviedo. Obra de Darío de Regoyos


 91creyente

Creyente. 1891. Pastel. 72,5 x 49,5 cm. Museo Cau Ferrat, Sitges. Obra de Darío de Regoyos


 92altos_hornos_de_bilbao

Altos Hornos de Bilbao. Obra de Darío de Regoyos


 93catedral_de_burgos_al_atardecer

Catedral de Burgos al atardecer. Óleo sobre lienzo. 80 x 50 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos


 95noche_de_difuntos

Noche de difuntos. Obra de Darío de Regoyos


 94la_diligencia_de_segovia

La diligencia de Segovia. Óleo sobre tabla. 32 x 42 cm. Colección particular. Obra de Darío de Regoyos



Enlaces interesantes


https://www.museodelprado.es/encicl...aldes-dario-de/

http://www.reproarte.com/artista/11...%A9s/index.html

http://www.artelandia.com/blog/page/2/



 00_1417200695_705957

Fotografía Darío de Regoyos pintando, rodeado de un grupo de niños.



Pues esto es todo amigos, espero que os haya gustado el trabajo recopilatorio dedicado al pintor español Darío de Regoyos y Valdés, un gran artista del siglo XIX.


Fuentes y agradecimientos a: pintura.aut.org, carmenthyssenmalaga.org, museothyssen.org, es.wikipedia.org, commons.wikimedia.org, artelandia.com,  euskomedia.org y otras de Internet.
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
última edición por j.luis el Viernes, 28 Noviembre 2014, 23:40; editado 11 veces 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Regoyos Y Valdés, Darío De 
 
Gracias J.Luis por este nuevo trabajo. Sin duda Darío de Regoyos y Valdés fue un gran pintor con paisajes muy coloridos aunque su técnica no es de las que mas me gustan, salvando mi ignorancia claro jejeje..

Un Saludo.
 




___________________________
Antes que nada lee las NORMAS del foro.
Los mensajes deben de ser con respeto y educaci�n hacia todos los usuarios.
Xerbar Administrador del Foro.
[b]
 
xerbar - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privadoVisitar sitio web del usuario 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Regoyos Y Valdés, Darío De 
 
Gracias xerbar, Regollos es un pintor excelente, a mí si me gusta, es un gran paisajista, muy colorista -está a la vista- y con un estilo muy personal con rasgos impresionistas en buena parte de su obra.



 



Saludos
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Regoyos Y Valdés, Darío De 
 
Obras de Darío Regoyos y Luis Fernández se exponen por primera vez al público junto a otros artistas asturianos procedentes de colecciones privadas


60 piezas recorren desde finales del XIX hasta los años sesenta del siglo XX



1909leodedaroderegoyos

'El mercado de Dax' (1909), óleo de Darío de Regoyos.
    
La nostalgia tuvo la culpa, ese sentimiento de pérdida de unos cuantos asturianos que emigraron a Madrid hacia los años cincuenta. Empresarios con fortuna, como Isidoro Álvarez, Fernando Masaveu, Ladislao Azcona y Martín González del Valle y coleccionistas anónimos que se habían podido permitir el lujo de crear una sólida colección de arte que tienen como protagonistas los paisajes de su memoria y sus gentes. Obras que firman otros asturianos, como Darío de Regoyos, gran precursor del impresionismo (nacido en Ribadesella aunque vivió gran parte de su vida en el País Vasco); Luis Fernández, colaborador de Picasso; Joaquín Vaquero Palacios, o contemporáneos que se cuelan como Luis Úrculo, nacido en Santurce, Vizcaya, pero que siempre se sintió de Asturias a donde llegó de niño. Unas 60 piezas de esas colecciones privadas que acompañaron a sus dueños en su viaje a Madrid y que nunca habían salido de sus domicilios se muestran en la exposición La mirada perdida en la sede del Principado de Asturias en Madrid, hasta el día 22, tras haber pasado, ampliada, por Gijón.

La muestra es un recorrido que empieza en el último cuarto del siglo del XIX hasta los años sesenta del XX. El criterio de selección es que las obras fueran inéditas y los autores fallecidos, según explica el comisario Ángel Antonio Rodríguez, que fue quién se pateó los domicilios de los dueños para elegir las piezas y crear un "discurso coherente". El capítulo Diálogo entre siglos es el punto de partida, el de los artistas enmarcados en el casticismo, con marinas de Ventura Álvarez Sala y Telesforo Cuevas.

Por edad, debería de estar Darío de Regoyos (Ribadesella, 1857 -Barcelona, 1913), pero era mucho más moderno. Y por eso es el protagonista del espacio Luces renovadas que comparte con otros como Evaristo Valle o Nicanor Piñole, "muy importantes, comparables a Sorolla o Gutiérrez Solana, que se vendieron mejor que los asturianos", según el comisario. Interesante también fue Luis Fernández (Oviedo, 1900-1973) que salió pronto a París a la aventura de la vanguardia donde fue amigo de Picasso y, según cuentan, colaboró con él en el Guernica. Otro surrealista está presente, Aurelio Suárez (Gijón, 1910- 2003), "muy extraño", apunta Rodríguez, que vivió encerrado en su casa de Gijón.

El capítulo final reúne a artistas de distintas generaciones, Úrculo, Orlando Pelayo, el doble Premio Nacional, Joaquín Rubio Camín o Marixa. Un homenaje al coleccionismo donde se mezclan papeles con obras de pequeño formato de manera un poco caótica. Como si estuvieran en su casa, a donde volverán definitivamente tras la exposición.


taureau1939tintasobrepa

Taureau (1939), tinta sobre papel de Luis Fernández.- FUNDACIÓN AZCONA



elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Regoyos Y Valdés, Darío De 
 
Regoyos, el quijote impresionista


El artista se adentró a contracorriente en las nuevas formas de plasmar la luz al aire libre

Una antológica conmemora en el Museo de Bellas Artes de Bilbao el centenario de su muerte




 user_50_1381146471_659282_1381151086_noticia_normal

Un visitante observa las pinturas de Darío de Regoyos en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. / FERNANDO DOMINGO-ALDAMA

Darío de Regoyos (Ribadesella, Asturias, 1857-Barcelona, 1913) fue retratado por el pintor belga Constantin Meunier vestido de tuno, tocando la guitarra y junto a un gran vaso de cerveza. Otros colegas también le pintaron rasgando la guitarra y cantando, una afición que cultivó en las juergas con los amigos y en recitales de poesía, y le hizo ganar una gran popularidad en los ambientes artísticos europeos de finales del siglo XIX.  La fortuna heredada de su padre (el arquitecto que diseñó el barrio madrileño de Argüelles) le permitió conocer las tendencias que entonces se abrían camino y dedicarse a la pintura a contracorriente de las tendencias dominantes en el arte español de la época, aventurándose a entrar en el impresionismo, pero también a crear el simbolismo de la España negra. "Lo que define a Regoyos es su rebeldía", defiende Juan San Nicolás el comisario de la exposición Darío de Regoyos. La aventura impresionista, que este lunes se inaugura en el Museo de Bellas Artes de Bilbao."Quiso ser él y manifestarse a través de su evolución".

El joven pintor se rebeló primero contra la herencia de su maestro, el paisajista Carlos de Haes. Reconocía su admiración por De Haes, pero no le gustaba su paleta de colores. En Bruselas encontró nuevos caminos para su pintura en contacto con artistas como Camille Pissarro, Georges Seurat y Paul Signac. Su influencia le llevó al puntillismo, sin pasar antes por el impresionismo, en una evolución diferente a la de los maestros franceses. De aquella época muestra la exposición Las redes (1893) o paisajes de San Sebastián en los que plasma escenas en la playa de La Concha.

El trabajo meticuloso que requerían las escenas puntillistas le obligaba a permanecer en el estudio y abandonar su gusto por pintar al aire libre, sin bocetos, en formatos pequeños, fáciles de transportar y de rápida ejecución. Y Regoyos volvió a salir a pintar a la calle, siempre fiel a los postulados impresionistas, que le hicieron ganarse el desdén de la crítica y la ausencia de clientes.

    Lo que define a Regoyos es su rebeldía", señala el comisario de la exposición

El Regoyos impresionista plasmó la luz de los paisajes del Cantábrico y los pueblos vascos, pero también escenas rurales de otros puntos de España y de la modernización industrial. En sus cuadros plasmó los efectos de la luz sobre los colores de la naturaleza, en amaneceres, puestas de sol, aguaceros, tormentas y escenas nocturnas. Fue el gran pintor impresionista español, "un artista único hasta 1900", destaca San Nicolás.

Repudiado en España por acercarse a la corriente que revolucionaba la pintura en Europa, recuerda el comisario, se mantuvo dentro de los postulados impresionistas toda su vida. "Fue un quijote que pintó por sentimiento y rebeldía", explica San Nicolás. "Nunca persiguió intereses económicos y pintaba lo que no se vendía".

Darío de Regoyos. La aventura impresionista, con más de un centenar de obras y documentos, se expondrá en el Museo Thyssen-Bornemisza a partir del próximo mes de febrero y, posteriormente, en el Museo Carmen Thyssen, de Málaga, en una versión reducida.

Regoyos fue un viajero incansable, que buscaba constantemente nuevos paisajes para sus cuadros, con una endeble salud que no siempre le permitía soportar las inclemencias del tiempo al aire libre. Junto al poeta belga Émile Verhaeren recorrió en 1888 la España profunda, descubriendo tradiciones y los ritos.  El pintor ilustró las crónicas de su compañero de viaje con xilografías que fueron publicadas en el libro España negra. Otras muchas obras del pintor se acercaron a la misma temática, con un punto de vista, destaca San Nicolás, original. "Se centró en el papel de la mujer, descubriendo que su influencia no está en las manolas que se veían en otras pinturas sino en las mujeres que aguantan las penalidades de la vida con estoicismo", dice el comisario. "Pintó la España recia y seria, el silencio, la soledad y la tristeza".

Entre 1884 y 1912 visitó y trabajó con regularidad en el País Vasco, donde expuso con frecuencia y, por fin, encontró compradores. Su vinculación con los pintores vascos también fue intensa, especialmente con Adolfo Guiard, Manuel Losada e Ignacio Zuloaga, con quienes emprendió la tarea de renovar el ambiente artístico de la época.

Regoyos cerró su carrera en Barcelona, donde residió ya gravemente enfermo de cáncer el último año de su vida con escasos recursos económicos. Siguió pintando hasta el final. La exposición muestra los cuadros que reflejan la Diagonal y el Tibidabo, y los paisajes de San Feliú de Torrelló. "Se  arruinó por el arte", asegura San Nicolás.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Regoyos Y Valdés, Darío De 
 
Paisajes para enmarcar

A Darío Regoyos no le gustaban los bocetos. Prefería trabajar directamente del natural, au plein air, con pinceladas rápidas y fugaces. Solo así conseguía plasmar en su lienzo la esencia de cada paisaje, género que, a pesar de no estar muy valorado a finales del siglo XIX y principios del XX, le permitió investigar sobre la luz y el color. Considerado como el principal representante español del impresionismo, este asturiano que se codeó con artistas de la talla de Georges Seurat, Paul Signac y Camille Pissarro es el protagonista de la nueva exposición del Museo Bellas Artes de Bilbao.

Darío de Regoyos (1857-1913) La aventura impresionista permanecerá abierta hasta el 26 de enero de 2014. Tras su paso por Bilbao, la muestra viajará, en versiones reducidas, al Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, a comienzos del año próximo, y, posteriormente, al Museo Carmen Thyssen Málaga.


 user_50_01_1382348983_569114

Aunque, en 1887, Regoyos se interesó por el puntillismo, pronto abandonó esta técnica que le impedía trabajar al aire libre. El pintor se mantuvo siempre fiel a las teorías impresionistas, e hizo de los paisajes nocturnos una de sus debilidades. En esta estampa de San Sebastián, donde residió durante largas temporadas, recoge un anochecer en la Playa de La Concha, con las siluetas de Monte Igueldo y de la Isla Santa Clara de fondo.


 user_50_02_1382349101_805053

Fruto de sus investigaciones sobre el color y los contrastes lumínicos resultan estos dos trabajos, en los que el artista escoge un mismo motivo y dos momentos distintos del día para plasmar la fugacidad de los efectos de la luz, expresando así la impresión inmediata que produce la contemplación directa de la realidad.


 user_50_03_1382349183_253639

Las tormentas, los vendavales o los aguaceros son algunos de sus temas predilectos, perfectos para descubrir los infinitos juegos de tonalidades que esconde su paleta.


 user_50_04_1382349259_540037

Apasionado por viajar, recorrió España, Bélgica, Holanda, Francia e Italia en busca de motivos pictóricos. El humo y el movimiento de los barcos y trenes, elementos propios de la vida moderna, también son frecuentes en sus pinturas. Ejemplos de ello son El paso del tren o esta estampa bilbaína fechada en 1910.


 user_50_05_1382349350_655176

No es frecuente encontrar entre las pinturas de Regoyos trabajos en los que no exista la presencia humana. Para dotar de vida y movimiento las escenas de mercado, de festejos o de procesiones, el artista recurre a la representación de grupos y multitudes, de una forma indefinida y sin detalles.


 user_50_06_1382349435_946459

Las escenas a vista de pájaro, las diagonales en profundidad o los encuadres fragmentados, que caracterizan los años de mayor plenitud del artista, dejan ver las influencias de la estampa japonesa y de la fotografía.


 user_50_07_1382349583_132334

Acostumbrado a pintar al aire libre, entre sus obras abundan los trabajos en pequeño y mediano formato, pues le evitaban complicaciones a la hora de transportarlos.


 user_50_08_1382349669_463639

Aunque prefería trabajar bajo la luz fina del Cantábrico, Regoyos también paseó sus lienzos y pinceles por otras regiones, como demuestra esta escena del litoral mediterráneo español . Tal y como acostumbraba a hacer con las obras que enviaba a las exposiciones, Regoyos firmó este lienzo al dorso con el título Amandiers an Fleur para facilitar así al galerista su identificación y el precio que debía cobrar en caso de venta.



Victoria Gallardo / metropoli.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Regoyos Y Valdés, Darío De 
 
Darío de Regoyos
La aventura impresionista
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Hasta el 26 de enero de 2013



Darío de Regoyos - La aventura impresionista Exposición hasta el 26 de enero de 2013



“Simplemente Darío”


Más de 130 obras, entre óleos, pasteles, acuarelas, dibujos y grabados, integran la exposición "Darío de Regoyos (1857-1913). La aventura impresionista"



 user_50_dario_de_regoyos_la_aventura_impresionista

Aurresku de Darío de Regoyos

Una gran exposición organizada con ocasión del centenario del fallecimiento del principal representante español del impresionismo, Darío de Regoyos, ocupa las paredes del Museo de Bellas Artes de Bilbao y próximamente viajará a los Museos Thyssen de Madrid y Málaga. Más de 130 obras, entre óleos, pasteles, acuarelas, dibujos y grabados, junto con documentación original que anhela poner al día aspectos íntimos de la personalidad, relaciones profesionales y perfil biográfico del autor rebelde. Un hombre que se retrataba junto a una guitarra en Bruselas, se hacía llamar simplemente Darío, y vestía de tuno para salir de juerga por las calles de la capital belga.


 user_50_01_1385200943_308248

Vendredi Saint en Castille (ViernesSanto en Castilla), 1904. Óleo sobre lienzo. 81 x 65,5 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao

La preparación en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, de la mano de Carlos de Haes, como dibujante de paisajes, y la Real Academia de Bellas Artes de Bruselas, donde tuvo la oportunidad de educar la mano en el dibujo de la figura humana, conformaron su personalidad. Doble formación artística, en el paisaje y la figura, que desplegó su característica manera de pintar. Pintura que recogía escenas serpenteadas de hombres y mujeres; aunque sobre todo mujeres trabajadoras, que individualmente protagonizaban la obra, “mientras el hombre permanecía en actitud relajada”, apuntaba el comisario de la muestra. Al igual que Gauguin revolucionó el impresionismo con sus bellas tahitianas, Regoyos, en su España negra, pintó a una mujer que nadie había retratado hasta entonces, diferente a las manolas que imperaban en aquel momento. Una España que es un canto en femenino, incide Juan San Nicolás, comisario de la exposición y gran conocedor de la obra y vida del artista.

 
 user_50_02guitarrista

Théo van Rysselberghe (1862-1926) - Guitarrista. Retrato del pintor español Daríode Regoyos, 1882. Óleo sobre tabla. 30 x 42,5 cm. Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique, Bruselas


Diferente

Quiso ser especial, diferenciarse de los demás, se resistió a la norma, a las restricciones estilísticas, al qué dirán, y apostó por el paisaje cuando nadie lo hacía. Contradijo la voluntad paterna, que le dirigía hacia una carrera de ciencias o a la arquitectura. “Un díscolo que un buen día tuvo que lucir un chaqué, con su correspondiente sombrero de copa, y se restregó por la pared para no dejar ver que estrenaba traje, y mucho menos que le tomaran por alguien sumiso a las normas”, explica San Nicolás en el hermoso catálogo de la muestra.

El primer impresionista español salió al campo para retratar la realidad que le circundaba con sus propias normas y sobre pequeños lienzos, al igual que los Macchiaioli, pre-impresionistas italianos; grandes desconocidos y precursores de las tendencias estilísticas que años después revolucionarían el arte europeo. “Quiso expresar en sus obras la impresión inmediata que produce la apariencia de las cosas, la fugacidad de los efectos de la luz y la presencia rotunda de las sombras. Trabajaba directamente del natural, au plein air, con rapidez y sin bocetos previos”, apunta Juan San Nicolás.

 
 user_50_03_1385201314_146103

Los polluelos, 1912. Óleo sobre lienzo. 55 x 46 cm. Museu de Montserrat, Barcelona

 Dio sus primeros pasos en el pre-impresionismo, con la utilización de la espátula, que le daba una libertad de movimiento que el pincel limitaba. En Bruselas entró en contacto con los grupos europeos de vanguardia L’Essor y Les XX. Allí pintó retratos y paisajes y demostró un claro interés por los efectos lumínicos. Un conocimiento que desplegó sus alas gracias a la relación del pintor con los artistas belgas y franceses, James Ensor, Camille Pisarro, Georges Seurat y Paul Signac y el norteamericano, James McNeill Whistler.

En 1888, tras un viaje alrededor de la península ibérica junto al poeta Émile Verhaeren, surgió la “España negra“, filosófica e intimista. Uno de sus cuadros más representativos, destacado exponente de esta tendencia es “NOCHE DE DIFUNTOS“; fragmentado en tres piezas reunidas en la exposición y clara muestra del crudo simbolismo del autor. Son obras anti comerciales que realizó por auténtico amor al arte. Un presagio de lo que sería el fin de sus días, enfermo y arruinado por la dificultad que encontró para vender una obra que no reflejaba una realidad fácil de digerir.

 
 user_50_04_1385201353_583288

Mercado de Dax, 1909. Óleo sobre lienzo. 61 x 50 cm. Colección particular

Desde 1887 y durante unos pocos años, utilizó la técnica puntillista, en toda su extensión. Una de las obras cumbres del género es el bello lienzo, “LAS REDES“, presente en la muestra del Bellas Artes.

El puntillismo, como su propio nombre indica, se caracteriza por la utilización exacerbada del punto, el relleno del cuadro mediante pequeños trazos. Esta técnica limitaba la capacidad creativa del pintor, que por el contrario deseaba pintar al natural con agilidad, retratar un momento, una escena tal cual sucedía con realismo vital. Aunque no abandonó esta exquisitez estilística por completo, durante su madurez postimpresionista, aparecían “áreas puntillistas” en la escena.

 
 user_50_05_1385201385_522757

Plaza de Burgos por la mañana, 1906. Óleo sobre lienzo. 81 x 59 cm. Colección particular
 
Regoyos participó en varias muestras colectivas en Bruselas, Amberes, Gante, Amsterdam, París, Madrid o Barcelona, para más tarde, y por mediación de su amigo Pisarro, exponer individualmente en París, en 1897. Ya en el nuevo siglo se vinculó al grupo de artistas vascos, Manuel Losada, Adolfo Guiard, Francisco Iturrino, Pablo Uranga e Ignacio Zuloaga. Colectivo de rasgos audaces que aspiraba a renovar el contexto artístico local. En 1907 Darío se desplazó a Durango, y más tarde se instaló en Bilbao y Las Arenas. “Prefería la fina luz del Cantábrico, que le permitía pintar a cualquier hora del día”.

Lourdes Moreno, directora del Museo Thyssen de Málaga, relata cómo el espíritu viajero de Regoyos le llevó a Santander. Un pintor difícilmente clasificable, continuaba, pintor de la sutileza, de la luz del norte, a la que tanto amó y que aportó su saber a la renovación de la pintura vasca que surgió entre el S.XIX y el XX. Asturiano de nacimiento, aunque con una “tendencia sanguínea a venir al País Vasco”, Juan San Nicolás refleja la importancia del origen familiar del pintor. Sus padres nacieron en Balmaseda, vínculo que jugó un papel fundamental en el nexo de unión del autor con el norte de la península.

 
 user_50_06_1385201457_299259

La Concha, nocturno, c. 1906. Óleo sobre lienzo. 54 x 65 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito al Museo Carmen Thyssen Málaga

 
“Pintaba el silencio, la soledad, la tristeza, lo no comercial, y por ello murió enfermo y arruinado” reseña el comisario de la exposición. Nunca pintó por fines económicos, la posición acomodada de su familia, su padre era un destacado arquitecto, se lo permitió. La creencia personal, el autoconvencimiento y una lucha por defender la libertad del arte, en defensa del nuevo movimiento impresionista, frente a la imperante corriente académica de Roma, motivaron que el autor fuera repudiado en su propio país.
 
El tiempo reconoce la genialidad, más allá de la ceguera momentánea, pone a cada cual en su sitio y convierte una aventura, en una sólida realidad.

 
 user_50_07_1385201483_205612

Almendros en flor, 1905. Óleo sobre lienzo. 46 x 61 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito al Museo Carmen Thyssen, Málaga


El Museo de Bellas Artes de Asturias está presente en la exposición con tres obras: el autorretrato, propiedad del institución, y otros dos lienzos en depósito: "Por los muertos", del coleccionista Juan Antonio Pérez Simón, y "Víctimas de la fiesta", de Cajastur.


 user_50_aventura_impresionista_3

'Autorretrato', de Regoyos. Museo de Bellas Artes de Asturias, se expone en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.


 user_50_aventura_impresionista_2

'Víctimas de la fiesta', de Regoyos. Museo de Bellas Artes de Asturias, se expone en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.


 user_50_aventura_impresionista_1

'Baño en Rentería', de Regoyos, se expone en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.


 user_50_aventura_impresionista_4

'Aguacero. Bahía de Santoña' (1900), de Regoyos, se expone en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.


 user_50_las_landas_de_dar_o_de_regoyos

'Las landas' de Darío de Regoyos, se expone en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.


 user_50_000_1385201858_828005

Darío de Regoyos pintando en una foto sin datar

 

DARÍO REGOYOS (1857-1913). LA AVENTURA IMPRESIONISTA. MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO. SALA BBK, 07/10/13 – 26/01/14.

 
Itinerancia; Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid (18/02/14 – 01/06/14) y Museo Carmen Thyssen Málaga (26/06/14 – 12/10/14)

 

Por Itxaso Elorduy / bilbaoclick.com / lne.es
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Regoyos Y Valdés, Darío De 
 
El cazador de luces del norte


El Thyssen muestra desde hoy un centenar de obras del pintor asturiano Darío de Regoyos

El artista está considerado uno de los primeros impresionistas españoles



 1392668303_797748_1392668569_noticia_normal

'Plaza en Segovia', obra de 1882 de Darío de Regoyos.

Considerado uno de los primeros impresionistas españoles, el pintor asturiano Darío de Regoyos (1857-1913) fue sobre todo un maestro del paisajismo que supo embaucar al espectador para convertirlo en un elemento más de su obra. Su manera de trabajar con la luz, los colores y las formas convirtieron al artista nacido en Ribadesella en uno de los grandes del paisajismo del siglo XIX europeo debido a su temprana vinculación a los grupos vanguardistas belgas de L’Essor y Les Vingt.

Lo esencial de su producción, un centenar de obras, llega ahora al Museo Thyssen-Bornemisza en una exhibición antológica que antes se ha podido ver en el Bellas Artes de Bilbao (60.000 visitantes) y que viajará después al Museo Carmen Thyssen de Málaga. Los tres museos han contribuido con piezas destacadas de sus respectivas colecciones (la propia Carmen Thyssen es propietaria de cuatro de los paisajes) a las que se han sumado instituciones como los Musées Royaux des Beaux-Arts de Belgique, el Musée d’Orsay de París, el Museu Nacional d'Art de Catalunya y el Reina Sofía, además de numerosas colecciones particulares.

La exposición, que estos días convive en el Thyssen con la retrospectiva dedicada a Paul Cézanne, es un recorrido por toda su obra organizado por Juan San Nicolás, comisario de la muestra. A modo de presentación del autor, se han reunido cinco autorretratos del artista que cuelgan junto a otros que le dedicaron sus amigos pintores. En esos primeros años hay trabajos en los que su pintura empieza ya a estar protagonizada por los efectos lumínicos que acabarían adueñándose de sus telas. En esos primeros trabajos se recogen las influencias de quien fue su gran maestro, Carlos de Haes.

De sus viajes por España junto al poeta Émile Verhaeren, cuelgan los trabajos inspirados en la España negra. Son óleos, pasteles, acuarelas y dibujos que le sirvieron para ilustrar las impresiones del recorrido. Víctimas de la fiesta (1894) o Viernes Santo en Castilla (1904) son algunas de las obras más relevantes de este apartado.

En París y Bruselas tuvo la oportunidad de enriquecer sus conocimientos con los artistas James Ensor, Camille Pissarro, Georges Seurat o Paul Signac. Con ellos ahondó en el neoimpresionismo o el divisionismo, pero lo que a él le seducía de verdad era pintar al aire libre y correr contra el tiempo para hacerse con la luz. Cuenta el comisario que a Regoyos le gustaba trabajar en interiores y que para ello transportaba cada día su caballete. “Le interesaba la impresión inmediata que produce la apariencia de las cosas y de las personas”, añade.

Convencido de que cada artista tiene su propia luz, Regoyos escogió el Cantábrico para encontrar la iluminación natural necesaria para sus vistas del campo. En este recorrido central de la exposición, las salidas y puestas de sol se entrecruzan con los días nublados, vendavales y aguaceros que tanto predominan en el norte de España. Carmen Thyssen, coleccionista entregada del pintor español, explica que nadie como él consigue arrebatar al espectador para hacerle parte de sus paisajes. “Por eso me fascina tanto”, contó ayer la baronesa.

La última parte de la exposición coincide con la de la vida del pintor: sus últimos años en Barcelona, ciudad en la que murió a consecuencia de un cáncer de lengua, con solo 55 años. Las comarcas catalanas inspiraron también una gran parte de sus bellísimos paisajes. En Barcelona logró protagonizar dos exposiciones y allí realizó también algunos de sus paisajes urbanos: El Tibidabo por la tarde, El Tibidabo por la mañana o las vistas de La Diagonal constituyen algunas de las paradas obligatorias de esta gran exposición.

Darío de Regoyos (1857-1913). Museo Thyssen-Bornemisza. Paseo del Prado 8. Desde hoy hasta el 1 de junio.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Regoyos Y Valdés, Darío De 
 
Darío de Regoyos en el Thyssen, del 18 de febrero al 01 de junio de 2014


 dibujo

Con motivo del centenario del fallecimiento del pintor español Darío de Regoyos, el Museo acogerá una exposición que recorre su amplia trayectoria artística. Regoyos inició su formación en Madrid, aunque rápidamente se trasladó a Bruselas, donde formó parte de los grupos europeos de vanguardia L’Essor y Les XX y se interesó por los efectos de la luz, pintando principalmente retratos y paisajes. Su vuelta a España y sus viajes por toda su geografía dieron lugar a un nuevo periodo en su pintura, “La España negra”, una serie de obras más simbolistas en las que muestra el lado más sombrío de la tradición española. Posteriormente, y gracias a su amistad con artistas como Seurat, Signat y Pissarro, conoció y comenzó a aplicar la técnica puntillista, aunque su etapa más conocida es la impresionista, a la que la exposición prestará una especial atención con un importante número de obras. Producida por el Museo de Bellas Artes de Bilbao y comisariada por Juan San Nicolás, especialista en el pintor, la muestra se presentará a finales de 2013 en Bilbao para viajar en febrero de 2014 a Madrid y a continuación, en una versión reducida, al Museo Carmen Thyssen de Málaga.

Más info y vídeo
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis - Ver perfil del usuarioEnviar mensaje privado 
Volver arribaPágina inferior
Mostrar mensajes anteriores:    

Publicar nuevo tema  Responder al tema  Página 1 de 1
 

Usuarios navegando en este tema: 0 registrados, 0 ocultos y 1 invitado
Usuarios registrados conectados: Ninguno


 
Lista de permisos
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No puede descargar archivos
Puede publicar eventos en el calendario