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MUSEO DEL LOUVRE (París)
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Mensaje Re: MUSEO DEL LOUVRE (París) 
 
El cambio climático podría dejarnos sin ‘la Mona Lisa’

La mayor frecuencia de inundaciones, olas de calor y huracanes pone en peligro tesoros de grandes museos del mundo



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Obras trasladadas tras la crecida del Sena que afectó al Louvre el pasado julio. / Markus Schreiber (AP)

El mundo descubrió que el clima extremo era una amenaza para los museos y sus obras maestras hace 51 años. A la una de la madrugada del 4 de noviembre de 1966. El otoño había sido una infinita sucesión de días de lluvia en Florencia. Solo entre el 2 y el 3 de noviembre la ciudad acumuló un tercio de su precipitación media anual. El agua anegaba siete siglos de historia de Europa y el cauce del Arno claudicó pronto. A esa hora de la madrugada reventaron los diques de Rovezzano, un barrio al este de Florencia, y los ingenieros de Enel, la compañía pública de electricidad, tomaron la decisión “menos mala”. Las dos presas de la ciudad, sobrepasadas, corrían el riesgo de romperse y optaron por descargar 10 millones de toneladas de agua. La corriente devastó el centro de la ciudad. Al menos 100 personas murieron y 20.000 quedaron sin hogar. Pero también se destruyeron o dañaron 14.000 obras de arte, 3 millones de libros, 30 iglesias, museos y bibliotecas.

Esa fragilidad frente a la naturaleza agravada por el cambio climático ha vuelto a sentirse en Florencia en agosto. La ola de calor que recorría Europa obligó a cerrar durante un día la Galería de los Uffizi. En verano, una pintura necesita un entorno de 23 grados y un 55% de humedad relativa. Algo difícil de conseguir cuando fuera de las salas el mercurio marca más de 40 grados, dentro están atestadas de turistas y falla el aire acondicionado. De repente la posibilidad de dañar obras esenciales de la historia del arte pasó de pesadilla a realidad. “Todo está en riesgo. Las piezas, el edificio, las personas que dirigen o visitan el museo, incluso el futuro de la institución”, advierte Sarah Sutton, fundadora de Sustainable Museums, una firma que asesora a museos en temas de sostenibilidad.

Vivimos tiempos en los que sucede lo impensable. El Louvre soportó en julio un diluvio que inundó parte del museo y dañó dos lienzos de Nicolas Poussin. La pinacoteca sabe que juega a la ruleta rusa. Almacena —según la revista The Art Newspaper— una cuarta parte de su colección bajo tierra y cerca del Sena. Por eso ha decidido quitar las balas del tambor. El próximo año inaugura un depósito en Liévin (al norte de Francia) que concentrará 250.000 obras. Poner fin a un Louvre históricamente disperso ha costado 60 millones de euros. Dinero a cambio de tranquilidad.

“Toda la colección está intacta”. Al otro lado del teléfono, la voz de Gary Tinterow, director del Museo de Bellas Artes de Houston, no esconde su alivio. El huracán Harvey zarandeó en septiembre el patrimonio de la principal institución artística de la ciudad y puso en peligro 65.000 pinturas (incluidas varias obras maestras), esculturas y objetos. “Pero estábamos preparados”, sostiene. Un equipo de 30 personas, como monuments men de agua y viento, se atrincheró en el museo durante la tormenta para proteger la colección. Sin embargo, el arte, en la era del cambio climático, necesita más previsión que héroes. Por eso Tinterow está construyendo un nuevo edificio que soportará huracanes de categoría cinco (el máximo nivel de fuerza).

  Vivimos tiempos en los que sucede lo impensable. El Louvre soportó en julio un diluvio que anegó una parte de la pinacoteca

Sin embargo, pocos museos disponen de los recursos necesarios para embarcarse en reformas millonarias o construir nuevas instalaciones. Resulta fácil comprender que el presupuesto tenga otras prioridades, como armar un programa expositivo que atraiga al público o ampliar la colección. Algo que además complica la topografía. El Bass Museum, en Miami Beach, está situado en una zona de enorme riesgo. El ritmo de subida del nivel del mar se ha triplicado en la pasada década. Esto cambia su forma de mirar. “¿Nos sentimos cómodos comprando para nuestra colección acuarelas muy sensibles a la humedad? ¿O una fotografía en blanco y negro muy frágil frente a la luz?”, se pregunta George Lindemann, presidente del museo, en Artnet News. “Probablemente no”.

Desde una vanguardista torre de apartamentos de Miami, el promotor de origen cubano Jorge Pérez escucha esas palabras. Es una de las personas más ricas del planeta. Tiene una fortuna de 3.000 millones de dólares. Pero sobre todo es un apasionado del arte contemporáneo. Posee más de mil obras almacenadas en un décimo piso. “Están completamente protegidas”, asegura. También las del Pérez Art Museum Miami (PAMM). El museo de la ciudad que lleva su nombre y del que es su principal benefactor. El primer nivel (donde se exhiben las piezas) se diseñó en altura y las plantas situadas a ras del mar se utilizan como aparcamiento. Aunque reconoce el espejismo. “Uno puede resguardar lo propio, pero si persisten las causas del problema, o sea, el cambio climático, será muy difícil proteger el arte en el futuro”, apunta el coleccionista.

Algunos museos lo saben y alzan parapetos para defender sus tesoros. Levantan muros antihumedad, utilizan embalajes a prueba de agua, ensayan prácticas de evacuación de las obras, almacenan las pinturas en niveles elevados, seleccionan localizaciones alternativas donde conservar las piezas en caso de peligro y, sobre todo, protegen el sistema de climatización. Porque suele ser lo primero que falla cuando golpea un huracán o una inundación. Ese desafío es todavía mayor si hay que proteger un valiosísimo conjunto de obras sin museo propio.

La mayoría de las piezas de la Colección Patricia Phelps de Cisneros (quizá el mejor conjunto de arte latinoamericano en manos privadas del mundo) está en depósito o en préstamo. Viajan constantemente. “El momento de mayor riesgo son los traslados; sobre todo, los aeropuertos. Es mucho más probable que surja un problema ahí que por el cambio climático”, valora Gabriel Pérez-Barreiro, director de la Colección. “Los museos en su mayoría son edificios muy antiguos, estructuras que tienen más de cien años. Es verdad que podrían no ser tan seguros”. Pensemos lo que está en riesgo. Pensemos en el Prado. La pinacoteca madrileña no solo construye el relato de un tiempo, sino la identidad de un país. ¿Cómo sería sin Las meninas o Los fusilamientos de Goya?

Nadie quiere responder a esa pregunta. El problema de España es que buena parte de su patrimonio está cobijado en edificios históricos y “la posibilidad de acometer cambios es menor”, reconoce José Luis Díez, director del Museo de las Colecciones Reales. Y nada es lo que fue. Gracias a su elevada cota, Madrid parece a salvo de inundaciones. Sin embargo, el clima extremo encuentra grietas. En 2015 una ciclogénesis explosiva arrancó en Aranjuez árboles de los tiempos de Carlos IV. Es la pérdida de otro patrimonio. ¿Quién puede sentirse inexpugnable? “Es un tema que nos preocupa y nos afecta”, admite Jorge García, jefe de restauración del Reina Sofía. Hace tres años el museo puso en marcha un plan de emergencias que cubre la posibilidad de atentado y de desastre climático en sus cuatro sedes. Los conservadores trabajan con un listado que establece en qué orden deben “salvarse” las obras. La primera, claro, el Guernica. El Prado también tiene su propio plan. De él se sabe poco. La pinacoteca solo aporta explicaciones genéricas. “Las obras se evacuarán hacia almacenes dentro del mismo edificio o, en casos de extrema gravedad, a otro inmueble de los integrantes del campus”, relatan. Ideas sencillas para afrontar un problema inmenso.

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Mensaje Re: MUSEO DEL LOUVRE (París) 
 
La crecida del Sena obliga a cerrar parte del Louvre

Otros museos como el de Orsay también ponen en marcha un plan de contención y trasladan obras a zonas con menor riesgo



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Un hombre transporta a un pasajero en un bote en el desbordado río Sena, París (Francia) este 25 de enero de 2018. / IAN LANGSDON - EFE
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La crecida del río Sena continúa y este viernes llegaba ya a los 5,60 metros a su paso por París, a la espera de que este fin de semana, en la noche del sábado al domingo, alcance su punto álgido. Este sin embargo no batirá nuevos récords. Según las previsiones tanto de la prefectura de la Policía como del Ayuntamiento de París, el nivel máximo se situará entre los 5,80 y los 6 metros, por debajo de los 6,10 metros a los que se llegó en 2016 y muy lejos aún de la “crecida del siglo” registrada en 1910, cuando el Sena llegó a subir a su paso por la capital hasta los 8,62 metros. Muchos de los museos de la ciudad, como el Louvre o el de Orsay, han tenido que tomar medidas ante la crecida del río.

Aun así, tanto la capital francesa como sus alrededores se preparan para una crecida que lleva días trastornando la vida de miles de franceses y de turistas. El desbordamiento parcial del río que atraviesa la capital francesa y a cuyas orillas se sitúan algunos de los monumentos y museos más importantes del país y del mundo, como el Louvre o el Museo de Orsay, ya ha provocado el cierre de vías de circulación y de numerosas estaciones de transporte público.

La ministra de Cultura, Françoise Nyssen, ha asegurado que, desde el lunes, todos los museos situados a orillas del Sena han empezado a implementar sus planes de protección contra las inundaciones.

El Louvre, aunque permanecerá abierto al público, ya tiene en marcha las “primeras acciones preparatorias de una eventual evacuación de las obras del departamento de artes del islam, que permanece cerrado”, explicó el Ministerio de Cultura. También han sido evacuadas y trasladadas “a talleres situados en plantas elevadas” todas las obras que se encontraban en la Escuela del Louvre y el Centro de Investigación y Restauración de Museos de Francia (C2RMF), cuyas dependencias se encuentran en los sótanos del Louvre. El museo también mantiene una estrecha vigilancia de la situación sobre las áreas donde se guardan obras no expuestas.

El Museo de Orsay mientras tanto ha cerrado las salas del pabellón Amont para poder ubicar allí temporalmente las obras en reserva, hasta que pase la amenaza de la crecida. El Grand Palais está en “alerta de premovilización”, mientras que el Museo de Artes Decorativas y el Museo Jacques Chirac de artes y civilizaciones de África, Asia, Oceanía y de las Américas también están listos para evacuar las obras en reserva “si se presentara el menor riesgo”, aseguró Nyssen.

Los museos no son los únicos puntos turísticos afectados por la crecida del Sena. Hace días que es imposible circular por las zonas paralelas al río —antiguas vías para los vehículos hoy dedicadas a peatones y ciclistas— porque están completamente inundadas. Toda la circulación fluvial está interrumpida, debido a que las aguas están tan altas que resulta imposible circular por debajo de los puentes que unen las dos orillas del río en París. Una medida que ha afectado a los turistas, ya que el tráfico de los bateaux mouches, las barcazas panorámicas desde las que se puede recorrer, a través del Sena, algunos de los tesoros de París —desde la catedral de Notre Dame a la torre Eiffel, pasando por el Louvre o el Orsay— están también inmovilizadas y sus embarcaderos completamente inundados. En vez de selfies con la torre Eiffel o la pirámide del Louvre a sus espaldas, estos días muchas de las fotos de los visitantes de París tienen al desbocado Sena como motivo principal.

La crecida también está complicando el transporte público de la capital. Seis estaciones de trenes ubicadas cerca del río, incluido Saint Michel en el Barrio Latino que atrae a muchos turistas, también se han visto obligadas a cerrar. El Ayuntamiento señaló que también ha cerrado algunos jardines próximos al Sena, como el de la Isla de los Cisnes o el de Tino Rossi, Además, recomendó a los habitantes que no almacenen bienes de valor en las bodegas o en subterráneos, ya que podrían resultar dañados por la subida del nivel.

De forma preventiva, permanecerá interrumpido hasta el 31 de enero el servicio del RER-C, una de las líneas de trenes de cercanías de la ciudad en un tramo que discurre paralelo al río, entre las estaciones de Boulainvilliers y Saint Michel.

Según la prefectura de Policía, la crecida del Sena ha provocado la evacuación de 666 personas en toda la región de Ile-de-France. Más de 1.300 permanecen sin electricidad y otras 300 sin gas debido a que el desbordamiento ha provocado el corte preventivo de estos servicios en algunas localidades. Siete colegios en las afueras de París continuaban también cerrados este viernes.

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Mensaje Re: MUSEO DEL LOUVRE (París) 
 
El Louvre busca a los propietarios de obras robadas por los nazis

El museo crea dos salas permanentes donde exhibirá los cuadros usurpados a familias judías durante la Segunda Guerra Mundial para que los herederos puedan identificarlas y reclamarlas



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Un cámara filma en una de las salas dedicas a las obras robadas por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. / Christophe Ena - AP

Se trata de una iniciativa inédita desde el final de la Segunda Guerra Mundial. En un rincón discreto, pero pegado a uno de los ejes más transitados del ala Richelieu, entre la galería dedicada a Rubens y la que expone la obra de Poussin, el Museo del Louvre acaba de crear dos nuevas salas con un contenido peculiar. Las 31 obras que cuelgan de sus paredes tienen estilos, procedencias y niveles de calidad distintos, desde un apacible paisaje de Théodore Rousseau hasta un retrato femenino de Élisabeth Vigée-Le Brun, pintora oficial de María Antonieta. Tienen en común que todas fueron expoliadas por el ejército alemán a familias judías francesas durante la Segunda Guerra Mundial. Y luego encontradas, al terminar el conflicto, en el museo de Hitler en Linz o en la colección de Hermann Göring, el principal usurpador de arte en las filas del nacionalsocialismo.

Entre 1940 y 1945, los nazis usurparon unas 100.000 obras y objetos en territorio francés. Al final de la guerra, se logró repatriar a unas 60.000, de las que 45.000 fueron identificadas y devueltas a sus propietarios. Hoy, todavía quedan 2.100 si atribución. El Louvre custodia unas 1.700, de las que 800 son pinturas. Un tercio de ellas se encuentra físicamente en sus reservas, mientras que el resto fue distribuido en otros museos del resto del país. Si en la primera posguerra las devoluciones se hicieron por millares, el ritmo bajó considerablemente a partir de 1950. Desde entonces, solo medio centenar de obras se han reencontrado con sus propietarios.

“A veces, se nos ha acusado de querer quedárnoslas. En realidad, se han hecho muchas cosas para que no sea así”, explica el director del departamento de Pintura del Louvre, Sébastien Allard, durante una visita por estos nuevos espacios. “Para evitar ese tipo de críticas se crean salas como estas. Nuestro objetivo es restituir todo lo que podamos. Somos conscientes de que esas obras no nos pertenecen”, añade Allard. De las salas de la exposición permanente cuelgan 76 obras más. En sus cartelas figura el epígrafe MNR (Museos Nacionales Recuperación, programa para las obras rescatadas tras la guerra), además de una inscripción que deja claro cuál es su origen: “Obra confiada a la custodia del museo, a la espera de su restitución a sus propietarios legítimos”. Las obras catalogadas como MNR, como la Cabeza de leona, de Géricault o El bosque, de Boucher, no pueden salir de Francia y no figuran en los listados de las colecciones públicas. Oficialmente, solo están de paso.

El objetivo de esta nueva galería es facilitar su identificación por parte de los propietarios o sus herederos. Si eso ocurre, deben reclamarlas como propias ante la Dirección General del Patrimonio, aunque el proceso puede ser lento y tortuoso. En 1999, el Estado creó una comisión independiente que se encarga de comprobar el origen de las obras y verificar la identidad de sus dueños. Estos deben presentar pruebas como recibos de compra, inventarios de época o fotografías donde aparezca el objeto en cuestión. “Suelen considerar que es un proceso largo, pero es un auténtico trabajo de orfebrería. Hay que devolver la obra correcta a la persona adecuada y eso suele ser extremadamente difícil”, justifica Vincent Delieuvin, jefe del departamento de Pintura Italiana en el Louvre y miembro de un grupo de trabajo constituido en 2013, que reúne a 30 representantes de museos franceses, encargados de analizar la procedencia de estas obras.

Los descendientes de los expoliados han saludado el gesto del Louvre, aunque consideran que llega tarde y que resulta demasiado tímido. “Es mejor esto que nada, pero podría ser más ambicioso”, afirma Alain Monteagle, profesor de historia jubilado y antiguo teniente de alcalde de Montreuil, en la periferia obrera de París. Monteagle lleva más de una década intentando recuperar la colección de sus tíos bisabuelos, John y Anna Jaffé, confiscada y vendida por los nazis en 1943. En ella figuraban obras de Goya, Rembrandt o Turner. De momento, ha logrado identificar una decena de lienzos gracias al catálogo de Rose Valland, la conservadora que arriesgó su vida tomando notas clandestinas sobre las piezas robadas por los nazis (que inspiró el personaje de Cate Blanchett en la película Monuments Men).

Tras una larga investigación sufragada por su familia, Monteagle ha logrado que el Estado francés le devuelva cuatro obras. Entre ellas, un lienzo del veneciano Guardi que se encontraba en un museo de Toulouse. Sin embargo, considera que la iniciativa tendría que correr a cargo de las autoridades públicas y no de simples ciudadanos. “El Estado tiene los medios suficientes para contratar a genealogistas que busquen al descendiente del último propietario de cada cuadro antes del expolio. Es algo que se empieza a hacer en casos puntuales. La pregunta es por qué no se ha hecho hasta ahora. La restitución nunca ha sido una prioridad”, sostiene.


Breve historia de la restitución

Las obras no reclamadas a partir de 1954, cuando terminó una gran exposición pública en la ciudad francesa de Compiègne, fueron vendidas o integradas, con carácter temporal, en las colecciones públicas francesas. Pero, a partir de entonces, se produjo “un abandono de toda búsqueda de los propietarios de estas obras”, según un informe sobre el expolio a los judíos encargado por Lionel Jospin en 1997. Un año después, Francia firmaba, con otros 43 países, la Declaración de Washington, con la que se comprometía a restituir las obras robadas por los nazis.

Desde entonces, los gestos han sido excesivamente discretos, como varias comisiones parlamentarias se han encargado de recordar. “No es normal que las familias estén obligadas a investigar y luego a mendigar a los museos. Es el Estado quien debe encontrar a los propietarios”, sostuvo en 2013 la entonces ministra de Cultura, Aurélie Filippetti. Pese a todo, Francia ha devuelto obras como Cabeza de mujer, de Picasso, restituida en 2003, y Sol de otoño, de Schiele, en 2005. En los últimos meses, se han sumado a esa lista un lienzo del cinquecento, a cargo del Parmigianino, y un dibujo de Tiepolo que el Louvre conservaba desde 1951.

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Mensaje Re: MUSEO DEL LOUVRE (París) 
 
El Louvre adquiere una obra del siglo XVI gracias al 'crowdfunding'

El museo consiguió 8.500 donantes que contribuyeron con 1,4 millones de euros, 400.000 euros más que lo previsto.



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El museo del Louvre anunció hoy que ha recaudado los ocho millones de libras esterlinas (9 millones de euros) en los que estaba tasado un libro del rey francés Francisco I (s.XVI) gracias a la contribución del grupo de lujo LVMH y a una campaña de "crowdfunding" (financiación colectiva).

"'El Libro de Horas de Francisco I es una obra sin parangón en las colecciones francesas y extranjeras", dijo el museo parisino, en un comunicado, en el que se recuerda que se trata de su octava campaña de financiación colectiva.

El manuscrito, de apenas 8,5 centímetros de altura y 6,5 de ancho, está ilustrado con 16 pinturas que ocupan una página entera y con numerosas iniciales decoradas. Además, cuenta con una valiosa ornamentación que lo convierte en "una obra maestra de la orfebrería francesa y un monumento de la joyería" que pasó por las manos del prestigioso artista italiano Benvenuto Cellini.

Se trata además de "la única encuadernación conocida hasta este momento correspondiente al reinado de Francisco I y los últimos de la dinastía Valois". El documento, que recoge los rituales católicos, fue un regalo de Francisco I a su nieta Juana de Albret -posteriormente Juana III de Navarra-, que se educó bajo su autoridad en la corte francesa.

El Louvre agradeció a los 8.500 donantes que contribuyeron con 1,4 millones de euros -400.000 euros más que lo previsto- en esta campaña, que el museo consideró "la más exitosa" entre las ocho emprendidas para comprar otras obras. La institución también mostró su gratitud al grupo de artículos de lujo Louis Vuitton Moet Hennessy (LVMH), una de las mayores empresas francesas, por su imprescindible mecenazgo valorado en unas 7 millones de libras (casi 8 millones de euros). El libro de Horas de Francisco I, que pertenecía a un coleccionista británico, está etiquetado como un Tesoro Nacional francés.


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Mensaje Re: MUSEO DEL LOUVRE (París) 
 
¿Y si la ‘Mona Lisa’ se va de paseo?

La ministra de Cultura francesa propone que la obra de Leonardo da Vinci sea expuesta en otros puntos del país. El cuadro no ha salido del Louvre desde 1974



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La 'Gioconda', de Leonardo da Vinci. MUSEO DEL LOUVRE

¿Podría abandonar las salas del Louvre el cuadro más importante entre las 35.000 obras que se exponen en el museo parisiense? La ministra francesa de Cultura, Françoise Nyssen, volvió a especular este jueves con la posibilidad de que La Gioconda abandone el recinto del Louvre, del que no ha salido desde hace 44 años a causa de su frágil estado de conservación. Nyssen lleva varias semanas insinuando su voluntad de romper con esa regla no escrita. “¿Por qué debemos prohibirnos desplazar a La Gioconda?”, dijo en un discurso a finales de enero. Esta semana insistió en esa posibilidad. “Quiero que la punta de lanza de toda mi acción sea luchar contra la segregación cultural. La oferta cultural existe. ¿Por qué tiene que estar confinada a ciertos lugares y no ser accesible para todos?”, se preguntó en una entrevista en la emisora Europe 1.

Nyssen, ferviente partidaria de la descentralización de la cultura, opina que los franceses que no viven en París tienen tanto derecho como los capitalinos a acceder a una obra que pertenece a las colecciones públicas. La ministra comparó el caso de la obra de Leonardo da Vinci con del Tapiz de Bayeux, que saldrá de Francia, por primera vez en 950 años, para ser expuesto en Inglaterra en 2022. “Vamos a estudiarlo seriamente”, afirmó Nyssen sobre un posible desplazamiento de la Gioconda, asegurando que hablaría de nuevo con el presidente del Louvre, Jean-Luc Martinez, al que ya interpeló en público en enero sobre esta cuestión. Por su parte, el alcalde de la ciudad de Lens, Sylvain Robert, en la cuenca industrial del norte francés, donde una segunda sede de la pinacoteca parisiense fue inaugurada en 2012, ya ha movido ficha. El concejal ha solicitado formalmente el préstamo de la obra a través de una carta dirigida al presidente, Emmanuel Macron. El equipo de fútbol de la ciudad, el Racing Club de Lens, también se ha sumado a la causa. En febrero incluso desplegó una banderola durante uno de sus partidos donde figuraba la imagen de la Mona Lisa.

La última vez que la obra de Da Vinci salió del Louvre fue en 1974, cuando fue expuesta en Tokio y en Moscú por decisión del Elíseo y contra la opinión de los conservadores del museo. La perspectiva de volver a perder el cuadro de vista no parece entusiasmar al Louvre, que no quiere renunciar a su obra más conocida, la que más visitantes atrae, que es conservada con extremo mimo desde hace décadas. El cuadro está pintado sobre una fina plancha de madera de álamo, con una fisura en el reverso que no es restaurable. En la actualidad, la Mona Lisa se conserva en una pequeña cámara isoterma para evitar los cambios de temperatura y de humedad. “Hay que ir con cuidado con la preservación. Pero tener opiniones disruptivas es una forma de pensar por la que tengo estima”, apostilló Nyssen este jueves.

Las primeras voces contrarias a los planes de futuro de la ministra empiezan a pronunciarse. “La cuestión del desplazamiento del cuadro de Leonardo da Vinci se discute desde hace mucho tiempo entre científicos y responsables de colecciones, incluso dentro del propio Museo del Louvre. La decisión tomada hace ya muchos años es inapelable. Por razones de conservación, la Gioconda no puede moverse y no debe ser prestada, sea donde sea”, expresó el historiador del arte Didier Rykner en La Tribune de l’Art, recordando que el cuadro solo abandona su cámara de protección una vez al año para ser examinado por los expertos del museo.

En los últimos años, el Louvre se ha negado en distintas ocasiones a prestar esta obra. En 2011, rechazó una petición llegada de Florencia. “Incluso cuando la descolgamos para examinarla una vez al año, no la llevamos al laboratorio, sino que la estudiamos en la sala. Dos horas fuera de la protección isoterma son suficientes para constatar que la hendidura aumenta”, explicó a Le Figaro el entonces director del departamento de Pintura del Louvre, Vincent Pomarède, advirtiendo de que “un viaje podría provocar daños irreversibles”. Según informaciones aparecidas en la prensa francesa, el museo parisiense también se negó a cederla temporalmente al nuevo Louvre Abu Dhabi, que deseaba exponer la obra de Da Vinci en su interior.


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Mensaje Re: MUSEO DEL LOUVRE (París) 
 
El Louvre lleva a Teherán buena parte de su historia

El museo visita Irán tras el aislamiento que se impuso por el programa nuclear



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Una mujer junto a la escultura 'Funerary Genius' en la exposición 'El Louvre en Teherán', inaugurada el 5 de marzo en Teherán. / Ebrahim Noroozi - AP

En una iniciativa de diplomacia cultural pionera, el Museo del Louvre ha inaugurado una importante exposición con medio centenar de obras de sus fondos en el Museo Nacional de Irán. La muestra, El Louvre en Teherán, Tesoros de las colecciones nacionales francesas, exhibe objetos de Asia, África y, sobre todo Europa. “Es la primera vez que los iraníes tenemos la oportunidad de visitar una colección de obras maestras de las civilizaciones de Asia, Europa y África en un mismo museo”, declaró Jebrael Nokandeh, director del Museo Nacional de Irán.

Esta exposición es fruto de un acuerdo entre el Louvre y el Museo Nacional iraní alcanzado en 2016, durante un viaje a Francia del presidente de Irán, Hasan Rohani. Y constituye un hito porque los amantes iraníes de la historia y el arte han estado privados de estas muestras debido al aislamiento al que fue sometida la República Islámica por su programa nuclear, levantadas hace dos años tras la firma de un acuerdo para limitarlo.

56 piezas de Roma, Grecia, Mesopotamia, la civilización hitita y el arte clásico europeo han viajado desde Francia con financiación del grupo Renault y de la Fundación Total, que tienen intereses económicos en Irán. Solo hay dos piezas iraníes porque “el objetivo principal era exhibir objetos de otras culturas”, ha explicado Nokandeh. No obstante, ha sugerido la posibilidad de una futura “exposición enfocada en los objetos hallados en Irán dispersos por museos del mundo, y en concreto en el Louvre”.

Originarios de Irán en esta muestra son un hacha de bronce de la cultura elamita de 1300 a. C. que fue hallada en Choghazanbil, en la provincia de Juzestán, durante las excavaciones arqueológicas de un equipo francés, y un estandarte del segundo milenio a. C. que pertenece al arte de bronce de Luristán y es una de las primeras piezas iraníes adquiridas por el Louvre de una colección privada.

La exposición se divide en seis etapas de la formación de Louvre a partir de su creación en 1793 que representan “el museo vivo”, “el sueño de globalización”, que recuerda el nacimiento del museo parisino; “piezas asirias y redescubrimiento de las civilizaciones orientales”; “Champollion y la apertura de la sala de Egipto”; “el redescubrimiento de las artes medievales y las civilizaciones islámicas”, y “los cuadros de Abbas Kiarostami”. Este último apartado, un guiño al público iraní al que va dirigido, reúne 18 fotos del difunto cineasta tomadas de las obras y espacios del museo francés. “Las piezas de Kiarostami son una prueba del dinamismo del Louvre”, dijo su director, Jean-Luc Martinez. Y subrayó su deseo de “saber cuál es la sección que más atrae a los iraníes y cuál desean conocer más a fondo.”

La exhibición, que en su apertura oficial ha contado con la presencia del ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, cierra el 8 de junio. En paralelo, la sucursal del Louvre en Lens está organizando una muestra de obras maestras del arte persa del siglo XIXy en su sede de Abu Dhabi, hasta el 7 de abril, 150 obras sobre sus orígenes.

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Mensaje Re: MUSEO DEL LOUVRE (París) 
 
Delacroix al completo en el Louvre

El museo parisiense refleja la totalidad de la trayectoria del pintor en la primera exposición que le dedica en medio siglo y reivindica su producción tardía



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'La matanza de Quíos' (1824), deEugène Delacroix. Stéphane Maréchalle / Adrien Didierjean RMN-Grand Palais (Museo del Louvre)

En el panel que da la bienvenida a la gran muestra que el Museo del Louvre dedica a Eugène Delacroix, aparece una pregunta que pone en duda su propia necesidad. ¿Qué queda por decir de uno de los artistas más aclamados de los últimos siglos, cuyos lienzos figuran entre los más visitados en esta misma pinacoteca, y cuya influencia parece extenderse de Monet a Van Gogh y de Cézanne a Picasso? El director del departamento de pintura del Louvre, Sébastien Allard, da una posible respuesta al inicio del recorrido. “En realidad, a Delacroix lo conocemos de manera fragmentaria. Pasada la primera década de su carrera, cuando realizó los cuadros que le confirieron la gloria, su obra sigue siendo desconocida e incomprendida. Faltaba un relato que diera unidad al conjunto de su producción”, apunta Allard, comisario de una exposición que podrá verse en París hasta el 23 de julio. Es la primera vez que el Louvre le dedica una monográfica desde 1963. En otoño, la muestra viajará al Metropolitan de Nueva York, aunque en versión reducida: solo algo más de la mitad de las 200 obras presentadas en la capital francesa cambiarán de orilla.

La segunda sala de la muestra concentra, en pocos metros cuadrados, todos los cuadros que convirtieron a Delacroix en un artista famoso. Por ejemplo, gigantescos formatos como La barca de Dante, La matanza de Quíos y, en especial, La libertad guiando al pueblo, fresco sobre la Revolución de 1830 que pintó solo unos meses después de que se produjeran los hechos, vinculando la actualidad política a la pintura histórica. Los tres cuadros fueron comprados por el Estado, sediento de nuevos talentos tras el final del Imperio napoleónico. “Durante los primeros años de la Restauración, de manera paradójica, se tomaron más riesgos que bajo el Imperio. Los museos franceses se quedaron sin los cuadros expropiados durante las campañas del ejército. Y ese hueco se llenó con el arte contemporáneo”, explica Allard.

Delacroix se impone entonces como jefe de filas de la nueva pintura francesa, puesto vacante tras la muerte prematura de Géricault y el exilio de Jacques-Louis David. En cada Salón oficial, el joven pintor divide a la crítica. En algunos casos, se escandaliza, como con el suicidio orgiástico de La muerte de Sardanápolo y sus enfáticas descripciones de objetos, telas, alhajas y cuerpos mestizos. El pintor Gros llegará a denunciar “la masacre de la pintura” que encierran sus colores carnales y exuberantes claroscuros. En cambio, el crítico Baudelaire, su mayor admirador, lo tildará de “excelente dibujante, prodigioso colorista y compositor ardiente”, capaz de producir “una mezcla admirable de solidez filosófica, ligereza espiritual y entusiasmo ardiente”. Delacroix se convierte en una estrella. “La estrategia de la provocación funciona. En ese sentido, es un pintor muy moderno: entiende que es la opinión pública la que determina la reputación de un artista”, apunta Allard. Provocador y dandi, Delacroix encarna al pintor romántico por excelencia. “Si entendemos por romanticismo la libre manifestación de las impresiones personales y la repugnancia por las recetas académicas, entonces debo confesar que no solo soy romántico, sino que ya lo era a los 15 años”, dejará dicho.

Lo más interesante empieza a media exposición, especialmente centrada en la segunda mitad de su trayectoria, todavía mal conocida. En el apogeo de su gloria, Delacroix hace borrón y cuenta nueva. Se pone a pintar composiciones florales tan tétricas que no encontraron comprador —y a las que incluso Baudelaire tildó de “cuadros de comedor”—, duelos ecuestres que parecen traducir sus tumultos interiores, pinturas religiosas repletas de figuras patéticas y cuadros a medio camino entre la realidad histórica y la ficción de la literatura más culta, denostados por el público de su tiempo. Elevado a la categoría de genio mucho antes de morir, Delacroix se pasó el resto de su vida haciendo lo contrario de lo que se esperaba de él. “El único gran pintor con un recorrido similar sería Picasso”, opina Allard. “Delacroix adopta la vía experimental y reafirma su singularidad y su originalidad, confiando en la fuerza expresiva de su pintura”. El propio pintor lo resumiría diciendo que su misión consistía en enfrentarse a “la infernal comodidad que proporciona la brocha”.


“La fría exactitud no es arte”

En su etapa madura, el artista desdeñó la nueva moda surgida de la mano de una nueva generación de pintores realistas, a los que encabezó Courbet, a quien Delacrroix llegó a acusar de crear obras “vulgares e inútiles”. De Millet tampoco tuvo mejor opinión: “Forma parte de esa pléyade de artistas barbudos que participaron en la Revolución de 1848, creyendo que habría una igualdad de talento igual que existe una igualdad de fortunas”. Para Delacroix, copiar la realidad no servía estrictamente de nada. “Todo el mundo visible es solo un almacén de imágenes y signos a los que la imaginación concede un lugar y un valor relativos. Es una especie de alimento que uno debe digerir y luego transformar”, reza otra de las frases de su diario. “La fría exactitud no es arte. El ingenioso artificio es el arte en su conjunto”.


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No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

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j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
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Mensaje Re: MUSEO DEL LOUVRE (París) 
 
Muy completo este aporte de verdsd gracias
 



 
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