Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Mensaje del equipo




Publicar nuevo tema  Responder al tema 
Página 2 de 2
Ir a la página Anterior  1, 2
 
MUSEO LÁZARO GALDIANO (MADRID)
Autor Mensaje
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: MUSEO LÁZARO GALDIANO (MADRID) 
 
EXPOSICIÓN


Una colección redescubierta. Tablas flamencas



 tentaciones_de_san_juan_bautista_obra_de_el_bosco

'Tentaciones de san Juan Bautista'. Obra de El Bosco. Fundación Lázaro Galdiano.

Museo Lázaro Galdiano (Serrano, 122) | Desde el 17 de noviembre. Esta exposición presenta por primera vez la mayor colección de obras de los primitivos flamencos reunidas por un coleccionista privado: José Lázaro Galdiano. Es un recorrido que contempla la historia del arte de los siglos XV y XVI nacido en las escuelas de 's-Hertogenbosch (ciudad del Bosco), Bruselas (donde trabajó Lucas Gassel), Brujas (sus representantes máximos fueron Gerard David y Adriaen Isenbrandt) y Amberes (centro de creación de Quentin Metsys y Jan van Dornicke).

Se trata de un conjunto de 73 piezas, la mayor parte de ellas inéditas y algunas exhibidas tras un proceso previo de restauración, como es el caso de la Visión de Tondal, obra del taller del Bosco, cuya autoría se ha establecido recientemente después del estudio realizado sobre ella. En la muestra hay trabajos esenciales, como Las meditaciones de San Juan Bautista, del Bosco; la Adoración de los Magosz, de Jan van Dornicke; el Paisaje con los peregrinos, de Emaús de Lucas Gassel, o La Sagrada Familia, de Pieter Coecke, cedida por el Museum Leuven.

elmundo.es
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: MUSEO LÁZARO GALDIANO (MADRID) 
 
El Lázaro Galdiano como Arca de Noé

Santiago Ydáñez introduce sus obras en la colección del museo



 02_1538037653_686072
 
Obras de Santiago Ydáñez en su estudio.

Una de las piezas más especiales de la colección del Museo Lázaro Galdiano es una urna cineraria creada en el siglo XVI para albergar las cenizas de un ruiseñor que había hecho compañía y deleitado con su canto a una dama llamada Luscinia Philomena. La pieza, situada en el vestíbulo del museo, está ahora acompañada de un gran retrato del recordado pájaro recreado por Santiago Ydáñez (Puente de Génave, 1967).
 
Es la primera de las 50 obras que este artista residente en Berlín ha introducido en el museo mezclándolas con la colección permanente. Es la segunda vez que un artista contemporáneo reinterpreta el museo (el primero fue Enrique Marty). La muestra, que se puede ver hasta el 14 de mayo, es un simbólico arranque del programa Madrid Capital Animal, un proyecto cultural que se celebrará en mayo para acercar la cultura, el arte y los animales.

Para detectar las obras de Santiago Ydáñez hay que recorrer muy atentamente las salas del museo. Instaladas como si siempre hubieran estado ahí, se camuflan en las vitrinas o en las paredes como una prolongación de la colección permanente. El artista no ha intervenido directamente sobre ninguna de las joyas clásicas del museo, sino que ha creado paisajes, retratos de animales y personas siguiendo indicaciones del comisario, Rafael Doctor, al frente de Madrid Capital Animal.

Para esta reinterpretación, Ydáñez se ha inspirado en algunas de las obras que más le han impresionado en la colección Lázaro: pinturas de Goya, Cranach, El Bosco, Orley, Anguissola. Si hubiera que señalar una, su dedo se dirigiría a La entrada al Arca de Noé, de Brueghel el Joven. De ahí proceden muchos de los animales que ilustran las preciosas cajas de coleccionista similares a las que atesoraba Lázaro Galdiano y que Ydáñez ha encontrado en mercadillos españoles y alemanes.

Según Rafael Doctor, el reto de la exposición ha consistido en mirar a la colección permanente buscando un acercamiento a algunos de los animales que aparecen representados en sus obras y, al mismo tiempo, detenerse en algunos paisajes de esos cuadros de animales y otros de autores clásicos allí representados.

Las pinturas de Ydáñez se aproximan también a los ejemplares únicos de libros que apasionaban a Lázaro (reunió más de 20.000), a su colección de tejidos, objetos suntuarios e incluso armaduras. En el Edificio de la España Moderna se exponen cuatro grandes lienzos que estaban destinados a adornar los vanos de las paredes exteriores del museo pero que, ante la negativa del Ayuntamiento de Madrid, han tenido que ser trasladados al interior. Están inspirados en Campesinos a la entrada de una gruta / La Buenaventura, de Teniers; La entrada al Arca de Noé; o Meditaciones de San Juan Bautista, de El Bosco.

El artista, en su versión, deja todo el protagonismo a un animal y limpia el cuadro de las figuras y acompañamientos del original. El caballo, considerado uno de los puentes que existe entre el mundo salvaje y el hombre, se convierten así en protagonista de tres de estas obras. En la cuarta coloca un hermoso perro, símbolo de lo más noble de nuestra especie.

Para estimular la contemplación de la colección y de la exposición, el museo propone a los espectadores que, a la salida, señalen cuáles son las obras invitadas. Quienes sean capaces de distinguirlas, consiguen una obra del artista en pequeño formato.


Ángeles García
Publicado el 11 de febrero de 2016 en elpais.com




--------------------------------------------------------------------------------------------------------------




El Museo Lázaro Galdiano resucita sus tablas flamencas

Una exposición muestra 63 óleos de los fondos del museo, la mitad atribuidos a nuevos autores tras un estudio de tres años


 02_1510835453_636580

La estrella de la exposición es 'Meditaciones de San Juan Bautista', (1495), de El Bosco, de la que se ha hecho un pormenorizado estudio botánico de la planta que acompaña al profeta. MUSEO LÁZARO GALDIANO

La fantasía y conocimientos de El Bosco no dejan de sorprender 500 años después de su muerte. Su enorme curiosidad por la botánica le llevó, en la magnífica tabla Meditaciones de san Juan Bautista, pintada alrededor de 1495, a situar delante del profeta un exótico y extraño vegetal que, ahora se ha sabido, es una planta de plantas, hasta 10: zarzamoras, un cardo corredor, hojas de lúpulo, una cápsula de silene, una rosa silvestre… “Una quimera vegetal”, dice el botánico Eduardo Barba, que ha estudiado la vegetación de las obras de la exposición Una colección redescubierta. Tablas flamencas del Museo Lázaro Galdiano.


 01_1510835556_838585

'La Coronación de espinas o las injurias a Cristo', tabla atribuida a un seguidor de El Bosco, fechada en torno a 1516, es un enorme óleo de 139 x 169 centímetros que forma parte de la exposición 'Una colección redescubierta. Tablas flamencas del Museo Lázaro Galdiano'.

El motivo vegetal en estas Meditaciones fue, en realidad, más prosaico, y conocido. El donante que le había encargado a Jheronimus Bosch (‘s-Hertogenbosch, Holanda, 1450-1516) el tríptico al que pertenecía esta tabla no quedó satisfecho con el resultado y lo rechazó. La reacción del artista fue tapar la figura del que iba a ser su pagador con esta planta. Curiosamente, el coleccionista José Lázaro Galdiano no sabía que Meditaciones era un bosco cuando la compró. Hoy es una de las 73 piezas de carácter religioso, 63 de ellas tablas, de la muestra que podrá recorrerse en el museo madrileño desde mañana, viernes, hasta el 28 de enero de 2018.


 03_1510835591_242818

'Virgen con el Niño', de Gerard David, es uno de las óleos que ha cambiado de autoría. Los expertos del Museo Lázaro Galdiano han trabajado durante tres año en esta exposición.

De estos óleos, "el 50% son atribuciones a nuevos autores y casi el 70% no se mostraban en el museo por su estado o falta de espacio", ha dicho la comisaria de la exposición, Amparo López. Han sido "tres años de investigación que incluye la restauración de 10 piezas, con la colaboración del Museo del Prado y Patrimonio Nacional". Una de ellas es La visión de Tondal, creada en el taller de El Bosco, que exhibe su conocido universo fantástico de seres terribles y pecadores castigados, nacido en este caso "del sueño de un personaje que viaja al infierno". Completa la sala La coronación de espinas o Las injurias a Cristo, también restaurada, obra de un seguidor del creador de El jardín de las Delicias.


 04_1510835649_121527

'La visión de Tondal', pequeña tabla atribuida a un seguidor de El Bosco, que lleva el sello del universo creado por el genio neerlandés.


Burgueses

Todas las tablas mostradas coinciden no solo en el área donde fueron realizadas (Brujas, Bruselas, Amberes y ‘s-Hertogenbosch) también "en el carácter ciudadano y burgués" de quienes las encargaron y "el éxito comercial que lograron", señala López, conservadora jefe del museo. El hacendado navarro José Lázaro Galdiano (1862-1947) "las compró en los primeros 30 años del pasado siglo en Londres o París, por lo que es difícil reconstruir la procedencia de cada una", apuntó el otro comisario de la muestra, Didier Martens, profesor de la Universidad Libre de Bruselas. Siglos antes, "fueron burgueses españoles los que las encargaban a artistas flamencos, o bien eran marchantes de la zona los que se las ofrecían, lo que demuestra que había una relación intercultural poco habitual entonces", explica Martens. Los acomodados compradores las colgaban en sus casas para una devoción intimista o las donaban a iglesias.


 05_1510835687_807710

'Virgen con el Niño', de Bernard Van Orley.

En una vitrina de otra sala los comisarios hablan orgullosos de una de las flamantes atribuciones, la Virgen con el Niño, de Gerard David (1460-1523), “uno de los artistas más importantes del siglo XVI en Brujas”, según Martens.


 06_1510835719_889426

'Retrato mortuorio de un monje', de Pieter Pourbus. La exposición está comisariada por Amparo López, conservadora jefe del museo, y Didier Martens, profesor de la Universidad Libre de Bruselas.

También hay lugar para varias rarezas, como la Sagrada familia, del Maestro del papagayo, un pintor del segundo tercio del XVI que retrató a las figuras religiosas precedidas de un pequeño bodegón, y con semblante triste. El motivo de esos rostros compungidos se desvela en algunos elementos del cuadro que anuncian el sacrificio de Jesús, "como un pequeño paño blanco", expone López. Una simbología también presente en las plantas que embellecían estos óleos y que ha analizado Barba: "La virginidad está representada en los lirios, las azucenas, las fresas…”. Barba describe su experiencia como "un paseo por el campo", que denota "la atención que prestaban los artistas a lo que veían en su entorno natural, jardines, prados o caminos".


 07_1510835755_587969

'Virgen de la leche', de Adriaen Isenbrant, artista del que el coleccionista José Lázaro Galdiano compró varias obras.


elpais.com / MUSEO LÁZARO GALDIANO
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
última edición por j.luis el Jueves, 27 Septiembre 2018, 09:41; editado 1 vez 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: MUSEO LÁZARO GALDIANO (MADRID) 
 
Alicia Martín: “El libro es un artefacto perfecto para construir”

La artista reinterpreta en el Lázaro Galdiano la recuperación de la colección de este museo en 1939



 00_1538037446_173985
 
Escultura 'Anónimos', realizada con libros por la artista Alicia Martín, en el Museo Lázaro Galdiano. / ANDREA COMAS

El Archivo 113 es el nombre asignado por la Comisaría General del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional, organismo creado en abril de 1938 por el bando sublevado, al expediente abierto, en julio de 1939, para la devolución al Museo Lázaro Galdiano de los bienes que se habían retirado para su custodia al comienzo de la Guerra Civil. Alicia Martín (Madrid, 1964) se encontró con el archivo en PDF del documento de manera casual, buscando muebles en Internet. La clasificación detallada de los objetos, con su correspondiente fotografía, y las imágenes de las estancias vacías transformadas de nuevo en el espacio original, formaban un conjunto tan fascinante que Martín tuvo muy claro que ante sus ojos estaba la base de lo que sería su intervención en el Lázaro Galdiano para Reinterpretada IV, un proyecto ideado por Rafael Doctor en 2014 por el que, anualmente, un artista contemporáneo es invitado a trabajar dentro de la colección del Lázaro Galdiano.

Con su elemento de trabajo habitual, el libro, pero también con fotografías, collages y esculturas, Martín ha creado una treintena de piezas que viven en paralelo con la colección del museo, en una sorprendente intervención que puede verse del 9 de febrero hasta el 6 de mayo.

Conocida desde hace años por sus piezas escultóricas realizadas con libros, aunque sin desligarse nunca de la escultura o el dibujo, la artista asiente cuando la comisaría, Carmen Espinosa, define la exposición como "muy Alicia Martín, muy personal e íntima, toda una colección de inquietudes". Con centenares de libros recogidos con ayuda de la subdirectora general de Promoción de las Bellas Artes, Begoña Torres, del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la exposición arranca en la misma entrada del edificio, con una reproducción parcial del Archivo 113 y una escultura en equilibrio, en la que junto a libros escogidos aparentemente al azar por sus dimensiones o colorido, se muestra una joya del gran bibliófilo y coleccionista que fue Lázaro Galdiano: la traducción latina del tratado astronómico-matemático de Claudio Ptolomeo.
 

 01_1538037389_237167

La artista madrileña Alicia Martín, delante de dos de sus obras, en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid. / ANDREA COMAS

Dentro, en el suelo del Salón de Baile, se encuentra la escultura esférica titulada Anónimos, construida con más de 2.000 volúmenes de todos los géneros. Allí habla Martín de los motivos por los que utiliza los libros en sus creaciones. "Siempre han vivido conmigo. Vengo de una familia que tenía la casa llena de libros. Siempre me recuerdo leyendo, en el autobús, en el parque, en la cama. Es un artefacto perfecto para construir. Para mí es la prolongación del cuerpo y de la mente. Y no, no creo que el libro digital acabe con el libro de papel. Las cosas se transforman, pero no desaparecen".

En el salón dedicado a los retratos del XIX, ante la dama joven pintada por la artista italiana del Renacimiento Sofonisba Anguissola, Martín se refiere a este momento de denuncias contra el machismo que se vive en todo el mundo. Ella es una de las 3.000 mujeres de las artes y la literatura que integran el colectivo La Caja de Pandora, un grupo de Facebook donde, desde hace tiempo, se recaban testimonios de abusos. "Lucho por los derechos que tengo como mujer y artista y para que no nos sigan poniendo palos en la rueda. Mi hija va a cumplir 20 años y las cosas han cambiado respecto a cuando yo tenía su edad, pero el camino es todavía muy largo".

Martin declina precisar cuándo La Caja de Pandora va a hacer públicos los resultados de las denuncias. "Aquí no hay individualidades. Cuando alguien habla es en nombre del colectivo. No tengo ni idea de si se hará durante la feria de Arco (del 21 al 25 de febrero, en Madrid) o no. Supongo que la comunicación se ejecutará cuando el informe esté listo".


Ángeles García / Publicado el 10 de febrero de 2018 en elpais.com




------------------------------------------------------------------------------




Cuando Rembrandt hacía fotos a mano

El Museo Lázaro Galdiano expone una muestra de grabados del artista holandés del siglo XVII



 00_1522839040_581983
 
Una visitante en 'Rembrandt, Obra gráfica', muestra del Museo Lázara Galdiano. / Inma Flores

Aunque el arte por el que hoy más se conoce a Rembrandt es la pintura, fue el grabado el que le propició la fama en el siglo XVII y en los venideros. El Museo Lázaro Galdiano exhibe, desde ayer y hasta el próximo junio, Rembrandt. Obra gráfica, una colección de más de 30 estampas inéditas del artista que permiten ver su evolución en esta técnica y comprobar por qué está considerado uno de los mejores grabadores de la historia.

Rembrandt van Rijn se erigió como maestro del barroco gracias en parte a sus más de 300 láminas. En ellas pasa de la minuciosa construcción del dibujo, con cientos de líneas definidas, al dominio total de la composición a través de solo luces y sombras. Carmen Espinosa, comisaria de la muestra, explica que esto “sorprende a los grabadores de su época porque consigue transformar las técnicas habituales”. Este desarrollo del dominio de la luz queda patente en la colección y puede verse culminado en piezas como La oración del rey David (1652), donde el conjunto de la estampa se confecciona con manchas. “Si nos fijamos bien, la figura no tiene ni ojos ni boca”, enfatiza Espinosa.

No solo con la técnica sorprendió el neerlandés, también con la temática. Mientras el resto de Europa se dedicaba a las escenas religiosas y mitológicas, él fue más allá. Como expone la comisaria, “el retrato en grabado no era muy habitual y él era un genio; a la gente le gustaba verse en un tipo de retrato que es manejable y se puede hacer ediciones, como una especia de fotografía”. Rembrandt volvía una y otra vez sobre todos sus grabados, bien para mejorar la obra, bien para actualizarla y seguir vendiendo las nuevas estampas, lo que incentivaba que los compradores se convirtiesen en coleccionistas. El pequeño formato de estos trabajos permitía además que circularan con mucha facilidad.

Aun cuando encara temáticas religiosas, el artista las trata de manera novedosa, representando a los personajes en momentos poco habituales por ser de una gran cotidianeidad en sus poses y caracterizaciones. Para ello emplea también elementos inusuales en estas escenas, como en El buen samaritano (1633), donde se ve a un perro en primer plano. También actualiza la composición, como en El ángel alejándose de Tobías (1641), donde las plantas de los pies de un ángel salen volando por una esquina del grabado.

El coleccionista Lázaro Galdiano recopiló estas estampas probablemente en París, pues apenas se conoce obra de Rembrandt en España. A Francia llegaron después de que el artista vendiera su taller de estampación para solventar sus problemas económicos. Rembrandt acumuló una gran cantidad de dinero con la venta de obras propias y ajenas, pero también sufrió la bancarrota.

elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
última edición por j.luis el Jueves, 27 Septiembre 2018, 09:38; editado 1 vez 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: MUSEO LÁZARO GALDIANO (MADRID) 
 
La colección Coca-Cola enciende la chispa en el Museo Lázaro Galdiano

La exposición 'Descubrimiento de un diálogo en el tiempo' relaciona obras contemporáneas de Espaliú, García-Alix o Helena Almeida con las del mecenas de principios del siglo XX



 00_1538036507_457559

'El nido' (1993), de Pepe Espaliú en el salón de baile del Museo Lázaro Galdiano. Álvaro García

Una imagen: un círculo formado por ocho muletas en medio de un salón de baile de un palacio de principios del siglo XX. O lo que es lo mismo: El nido (1993), obra de Pepe Espaliú, en el centro de ese diáfano espacio de la casa, hoy museo, de José Lázaro Galdiano, presidido por la mirada de Gertrudis Gómez de Avellaneda (1857), uno de los retratos cumbre de Federico de Madrazo. Traducido: una emblemática obra del arte contemporáneo español toca el suelo -el arte ya no necesita pedestales- de una importante colección que se gestó a principios del siglo pasado, conversan entre ellas y las voces empastan.

Lo que ocurre en la estancia anterior solo es uno de otros tantos ejemplos que se repiten en la muestra Descubriendo un diálogo en el tiempo, que se abre al público este jueves y que forma parte de ese proyecto del Museo Lázaro Galdiano por el que invitan a otras colecciones a compartir su espacio. En este caso, la de la Fundación Coca-Cola, que en el año que celebra su 25º aniversario se expone por primera vez en Madrid. Elena Hernando, directora del museo, lo explica como una constante revitalización de sus fondos. El legado que Lázaro Galdiano (Beire, Navarra, 1862-Madrid, 1947) hizo al Estado el año de su muerte es una colección cerrada, es decir, por definición no se amplía. Es lo que el coleccionista donó y estos proyectos lo reavivan, le dan una chispa que en esta ocasión está a cargo de las 62 obras que ha llevado Coca-Cola y que "conversan" unas con otras.

Lorena Martínez de Corral, comisaria de la muestra y de la colección de Coca-Cola desde 2008, incide en el verbo "conversar" más que en "dialogar" porque implica a más interlocutores: las obras, los distintos periodos (con esta exposición en el Lázaro Galdiano se reúnen piezas desde los tartesos hasta los primeros años del siglo XXI), los diferentes materiales y formatos (oro, resina, marfil, bronce, pintura, vídeo, tablas, grabado, textil, instalaciones, fotografía...) y los temas universales expresados según los tiempos. Y otro factor fundamental que también participa: el visitante, que se relaciona con los objetos artísticos, los observa o los deja de lado, los piensa, los contextualiza o no, pero sobre todo, Martínez de Corral quiere que se divierta, porque el disfrute del arte también es uno de sus objetivos. "Y el sentido del humor", añade frente a dos obras de Rogelio López Cuenca

Entre esos encuentros están las fotografías de Ignasi Aballí de las confluencias de las calles Miguel Ángel y Courbet o Velázquez y Holbein, de Ámsterdam, instantáneas de cruces con nombres de artistas que a su vez, desde la galería de la segunda planta de la casa, miran al salón de baile donde se produce esa intersección entre Madrazo y Espaliú. Junto a Aballí, Alberto García-Alix y sus retratos de 1989 a Kippenberger, un artista plasmando a otro. O uno peregrinando hacia otro, como Los peregrinos (1992) de Francisco Leiro, dos esculturas de madera, especies de bosquianas conchas con pies humanos, que comparten espacio con la tabla Meditaciones de san Juan Bautista (hacia 1490), de El Bosco. La comisaria defiende que los fondos del Lázaro Galdiano son dignos de peregrinación, por artistas como el autor de El jardín de las delicias o por Goya, "y claro, con Goya, ¿qué pones?", reflexiona en la única sala en la que hay una sola obra, Araña III (2008), una instalación de Daniel Canogar, la primera que adquirió ella como comisaria de la colección Coca-Cola. "Después de Goya, los fuegos artificiales", se contesta ante las luces de esta sutil pieza que alude a la enmarañada sociedad de consumo.

En esta conversación intergeneracional entre una colección veinteañera y otra centenaria ambas aprenden, incluso se confrontan, como si un nieto escuchara los relatos de la Guerra Civil de su abuelo. En dos fondos españoles no podían faltar las referencias a esta contienda, que Lázaro Galdiano pasó en París. Sus objetos se quedaron escondidos y protegidos, como se resguardaban los monumentos de Madrid. Alude a esto la pieza de Fernando Sánchez Castillo, La Cibeles (2006), una irreconocible fuente representada como permaneció durante la Guerra: con una estructura escudo de ladrillo y sacos de arena que la mantuvieron a salvo. La misma función que las armaduras expuestas en la sala pórtico del palacio, el lugar por el que entraban los invitados de Lázaro y de su esposa, Paula Florido, sin cuyo impulso la colección no sería igual que la que se puede disfrutar. Dejó impresiones duraderas, como el título de la última pieza de Coca-Cola en la última sala del museo Lasting Impressions (2007), de Nuria Marquès.



Una paridad natural


 01_1538036681_266385

Dentro de Mim' (1999), fotografía de Helena Almeida, fallecida este miércoles. A la artista portuguesa le importa más el concepto de la fotografía que la calidad de esta. En 'Descubriendo un diálogo en el tiempo', esta imagen se muestra junto a un Cristo atado a una columna, pieza de la colección del Museo Lázaro Galdiano.

Si hubiera que destacar a una artista del Museo Lázaro Galdiano, no hay duda: Sofonisba Anguissola, autora de un retrato de 1580 de una dama joven que posiblemente sea Eleonora de Medici. En el caso de las piezas de la Fundación Coca-Cola, no estaría tan claro, el número de creadoras entre los 250 artistas de las 384 piezas que conforman la colección es elevado. “No son la mitad, pero casi”, confirma la comisaria Lorena Martínez de Corral. Asegura que no es buscado, pero en los últimos 30 años las artistas abundan. Así en Descubriendo un diálogo en el tiempo se puede ver una fotografía de Helena Almeida (fallecida ayer), un textil de Teresa Lanceta, una serigrafía de Cristina Iglesias o una escultura de Ana Laura Aláez, entre otras.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: MUSEO LÁZARO GALDIANO (MADRID) 
 
Diálogos entre las piezas de la fundación Coca-Cola y las del Lázaro Galdiano



 01_1538036793_492838

Los salones del museo madrileño se llenan de obras contemporáneas y se crean juegos de contrastes y sinergias


 02_1538036848_905175

Acuarela de Cristina Lucas de la serie 'Nunca verás mi rostro' (2005).


 03_1538036882_540811

'Uma figura' (2012), un delicado retrato de Adriana Molder, no tanto por lo representado si no por el material que usa: papel de calco.


 04_1538036937_192689

'Desislava como Colin Farrell' (2010), fotografía de Cabello/Carceller, un retrato del siglo XXI, en una sala repleta de retratos recopilados por el coleccionista José Lázaro Galdiano.


 05_1538037021_445483

'Velero V' (1995), escultura de Adolfo Schlosser, en el que los materiales: rosal, tripa de cerdo, latón, piedra de Bustarviejo y plomo, juegan un papel importante. La materia de las obras contemporáneas conversa con las de las obras de la colección del mecenas, José Lázaro Galdiano.


 06_1538037066_903324

'Pulseras' (1993). Esta obra de Ana Laura Aláez que se expone junto a la vitrina de joyería del Museo Lázaro Galdiano tiene reminiscencias con los amuletos como las higas que protegían a los niños.


 07_1538037102_804418

Cuando se le pregunta a Lorena Marínez de Corral, la comisaria de la muestra 'Descubriendo un diálogo en el tiempo', qué pieza de la Fundación Coca-Cola tenía claro que iría al Lázaro Galdiano, automáticamente se dirige a la fotografía que se ve al fondo, 'Nobody knows Vermeer told me this' (2004), de Miguel Ángel Gaüeca, un retrato junto a uan recopilación de objetos.


 08_1538037145_563990

'Dos piernas en vitrina' (2000), pieza creada por Juan Muñoz, expuesta en la última planta del museo sobre pavimento de vidrio, en la casa original de Lázaro Galdiano esa parte no estaba cubierta. La luz de la sala juega con la resina con la que está creada la pieza. En esta sala confluyen múltiples materiales, además de la resina, el bronce, los metales de las medallas, marfil, piedras...


elpais.com / Álvaro García
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Mostrar mensajes anteriores:    
 

Publicar nuevo tema  Responder al tema  Página 2 de 2
Ir a la página Anterior  1, 2



Usuarios navegando en este tema: 0 registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado
Usuarios registrados conectados: Ninguno


 
Lista de Permisos
No Puede crear nuevos temas
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No puede descargar archivos
Puede publicar eventos en el calendario