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Alfonso VIII De Castilla

Alfonso VIII De Castilla
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Mensaje Alfonso VIII De Castilla 
 
Continuando con la serie de grandes biografías de héroes e ilustres españoles… Este trabajo recopilatorio, está dedicado al rey Alfonso VIII de Castilla.

Alfonso VIII (el Noble y el de las Navas) fue rey de Castilla. Nació en 1155, quien fue hijo de Sancho III, a quien sucedió en 1158, bajo la tutela de Gutiérrez de Castro; pero los Lara lograron arrebatarle la tutela, lo que dio lugar a una guerra civil entre ambos bandos; el rey de Navarra, Sancho IV, aprovechó la ocasión para apropiarse varias plazas de La Rioja. El rey fue declarado mayor de edad en las Cortes de Burgos en 1170. Hizo alianza con Alfonso II de Aragón (que se casó, en 1174, con Sancha, tía de Alfonso VIII) y, con la ayuda de éste, recuperó, en 1175, las plazas que le había tomado el rey de Navarra, y también conquistó la ciudad de Cuenca a los Almohades en 1177, por lo que anuló el feudo que tenía Castilla sobre Aragón, como recompensa a Alfonso II por su ayuda. Alfonso VIII, continuando la lucha contra los almohades, les tomó Sietefila en 1182, Alarcón en 1184, Infíesta en 1186, Reyna en 1187, Magazuela, Baños y Calasparra en 1189, y llegó hasta Algeciras en 1194; desde allí envió una carta de desafío al emir almohade al-Mansur, que estaba en el Magreb; éste respondió enfurecido en el dorso de la misma carta diciendo que iba a venir y lo iba a deshacer. En efecto, el almohade se presentó en al-Andalus con un gran ejército, y derrotó a Alfonso VIII en la batalla de Alarcos el 19 de julio de 1195.


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Alfonso VIII de Castilla en Navas de Tolosa

Después, Alfonso VIII llevó la guerra contra León y Navarra por no haber venido en su ayuda a tiempo. Pedro II de Aragón ayudó al castellano, y todo acabó casando a Berenguela (hija de Alfonso VIII) con Alfonso IX de León en 1198. Entonces, Alfonso VIII llevó la guerra contra el navarro Sancho VII; éste marchó al Magreb a pedir ayuda a al-Mansur; entre tanto, en el año 1200, las tres provincias vascongadas, que eran tres señoríos, se apartaron del rey navarro y pasaron a pertenecer a Castilla: Guipúzcoa proclamó rey a Alfonso VIII en esa fecha, mientras que Álava y Vizcaya, aun perteneciendo desde entonces a Castilla, continuaron siendo señoríos hasta 1332 y 1379 respectivamente, cuando pasaron a ser parte de Castilla. En 1211, volvió Alfonso VIII contra los almohades y llegó hasta Játiva acompañado por su hijo Fernando, el cual, tras tomar Trujillo y Montánchez, murió en ese mismo año en Madrid al regresar de esa campaña. Entonces vino del Magreb el emir almohade Al-Nasir (1199-1213) con un gran ejército. Alfonso VIII pidió, al papa Inocencio III (1198-1216), la predicación de una cruzada contra los musulmanes; el Papa no sólo predicó la cruzada, sino que, además, concedió indulgencia plenaria a todos los que vinieran a la Península Ibérica a luchar contra los infieles musulmanes, enemigos de la fe católica. Entonces tuvo lugar la batalla de las Navas de Tolosa en 1212 (según queda reseñado al hablar del emir Al-Nasir, 1199-1213).


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Alfonso VIII de Castilla, Soria.

Como consecuencia de esa gran victoria sobre los musulmanes, los católicos instituyeron la fiesta de la Exaltación de la Cruz. El rey de Castilla repobló Vilches, Baños, Tolosa y Ferrat y tomó Baeza en 1212, Dueñas y Alcaraz en 1213; pero los almohades lanzaron una contraofensiva y se apoderaron de Baeza; como Alfonso VIII no podía recuperarla, debido a una época de hambre, firmó una tregua con Al-Nasir. Después murió Alfonso VIII el 5 de octubre de 1214 en Gutiérrez Muñoz (Ávila). Al margen de su actividad guerrera, fundó la universidad de Palencia y el monasterio de las Huelgas de Burgos, donde fue enterrado, así como su esposa Leonor, que murió poco después que él; se habían casado en 1170; ella era hija del rey Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania. Alfonso VIII tuvo de ella los siguientes hijos: Berenguela (madre de Fernando III), Fernando (muerto en 1211), Enrique (que lo sucedió), Urraca (reina de Portugal), Blanca (reina de Francia, madre de Luis IX) y Leonor (primera esposa del rey Jaime I de Aragón).

Espero que la información recogida sea de vuestro interés.





Lista completa de trabajos realizados de grandes biografías de ilustres españoles o asimilados




Resumen Biográfico


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Detalle de miniatura de Alfonso VIII de Castilla en el Tumbo menor de Castilla.

Alfonso VIII de Castilla, llamado «el de Las Navas» o «el Noble» (Soria, 11 de noviembre de 1155 - Gutierre-Muñoz, del domingo 5 al lunes 6 de octubre de 1214​), fue rey de Castilla​ entre 1158 y 1214. Hijo de Sancho III y Blanca Garcés de Pamplona, derrotó a los almohades en la batalla de Las Navas de Tolosa, librada en 1212, y fue sucedido en el trono por su hijo Enrique.


Orígenes familiares

Por parte de padre era descendiente de los reyes de la Casa de Borgoña y del Condado de Barcelona, y por parte de madre, de los reyes de Pamplona y de Rodrigo Díaz de Vivar.


Árbol genealógico de los ascendientes de Alfonso VIII de Castilla:


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Ver referencias


Minoría de edad

Hijo de Sancho III «el Deseado», rey de Castilla, y de Blanca Garcés de Pamplona, a la muerte de su padre sólo contaba tres años de edad, por lo que se designó como tutor a Gutierre Fernández de Castro y como regente a Manrique Pérez de Lara, para equilibrar a las poderosas familias Castro y Lara. Sin embargo, se originó una sangrienta rivalidad entre las dos familias nobiliarias. Los Lara lograron apoderarse del joven rey al que trasladaron a Haza, dentro de su zona de influencia.

Esta rivalidad derivó en una guerra civil y en un período de incertidumbre que fue aprovechado por los reinos vecinos y así, en 1159, el rey navarro Sancho VI se apoderó de Logroño y de amplias zonas de La Rioja, mientras que el tío del joven Alfonso, el rey leonés Fernando II, se apoderó de la ciudad de Burgos.

En 1160, los partidarios de la Casa de Lara, capitaneados por Nuño Pérez de Lara, fueron derrotados por los miembros de la Casa de Castro, dirigidos por Fernando Rodríguez de Castro el Castellano, en la Batalla de Lobregal, librada en las cercanías de la localidad de Villabrágima, en la provincia de Valladolid.

La proximidad de Fernando II, aliado de los Castro, al lugar donde los Lara custodian a Alfonso VIII hace que estos lo trasladen a Soria. Allí estuvo desde 1158 hasta 1162,3​ cuando los Lara deciden entregárselo a Fernando II de León, que ya había conquistado las ciudades de Segovia y Toledo. Lo impide la intervención de un hidalgo, quien sacó al pequeño del palacio real, poniéndolo bajo la custodia de las villas leales del norte de Castilla, primero en el castillo de San Esteban de Gormaz y después en Atienza y Ávila, ciudad que desde entonces recibe el título honorífico de «Ávila del Rey» o «Ávila de los Leales» por la defensa que hizo del joven monarca. Así mismo, la estancia de Alfonso en Atienza dio origen al nacimiento de la popular celebración de La Caballada, que se celebra todos los años en esta villa el Domingo de Pentecostés.


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Alfonso VIII en una miniatura medieval.


Primer período del reinado

Al alcanzar la mayoría de edad en 1170, Alfonso VIII fue proclamado rey de Castilla en las Cortes que se convocaron en Burgos, tras lo cual se concertó su matrimonio con Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, que aportó como dote el condado de Gascuña. El enlace real se celebró en la ciudad aragonesa de Tarazona.

Su primer objetivo como monarca fue recuperar los territorios perdidos durante su minoría de edad. Para ello se alía con el rey Alfonso II el Casto. Junto al monarca aragonés, Alfonso VIII atacó al navarro Sancho VI en 1173, logrando arrebatarle los territorios que este había tomado durante su minoría de edad. Tras ello reforzó su alianza con Alfonso II al concertar el matrimonio de éste con su tía, Sancha de Castilla.
 

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Escudo de Alfonso VIII de Castilla.


Alfonso VIII en una miniatura medieval

Presionado por los ataques almohades, desde 1174 tuvo que ceder a las órdenes militares algunos territorios hasta entonces de realengo para su mejor protección, como las villas de Maqueda y Zorita de los Canes a la Orden de Calatrava, o la villa de Uclés a la Orden de Santiago, siendo desde entonces Uclés la casa principal de esta última orden militar. Desde esta plaza inicia una ofensiva contra los musulmanes, que culmina con la reconquista de Cuenca en 1177. La ciudad se rindió el 21 de septiembre, festividad de San Mateo, celebrada desde entonces por los conquenses.

Alfonso VIII fue el fundador del primer estudio general español, el Studium generale de Palencia (germen de la universidad), que decayó tras su fallecimiento. Además, su corte sería un importante instrumento cultural, que acogería trovadores y sabios, especialmente por la influencia de su esposa gascona Leonor (hermana de Ricardo Corazón de León).

En 1179 firma con su aliado el rey aragonés el Tratado de Cazola, por el que ambos monarcas se reparten sobre el papel, ya que no tuvo resultados reales, los territorios del reino navarro y además fijan las zonas de conquista de los territorios musulmanes que cada monarca puede emprender variando el hasta entonces vigente Tratado de Tudilén que habían firmado Alfonso VII de León y Ramón Berenguer IV de Barcelona. Por el nuevo Tratado de Cazola, el reino de Murcia —cuya conquista correspondía a Aragón— pasaba a Castilla y a cambio el rey aragonés Alfonso II se vio libre del vasallaje que debía a Alfonso VIII.

El 12 de enero de 1180, el rey se encontraba en Carrión de los Condes, firmando el Fuero de Villasila y Villamelendro tras la petición efectuada por los clérigosb​ de las citadas villas.

Tras fundar Plasencia en 1186, y con intención de unificar a la nobleza castellana, relanza la Reconquista, recupera parte de La Rioja que estaba en manos navarras y la reintegra a su reino. Establece una alianza con todos los reinos peninsulares cristianos –a la sazón, Portugal, León, Castilla, Navarra y Aragón– para proseguir ordenadamente conquistando las tierras ocupadas por los almohades.

En 1188 se reúne en Carrión de los Condes con su primo Alfonso IX, que acababa de suceder a su padre Fernando II como rey de León. Ambos monarcas firman un pacto de buena voluntad que Alfonso VIII pronto romperá para, aprovechando la debilidad del nuevo rey leonés en su propio reino, invadir León y hacerse con varias poblaciones, entre las que destacan Valencia de Don Juan y Valderas, y que inició un período de hostilidades que finalizaría el 20 de abril de 1194 con la firma del Tratado de Tordehumos, en el que el rey castellano se comprometía a devolver los territorios conquistados y el leonés se comprometía a contraer matrimonio con la hija de Alfonso VIII, Berenguela y, si el leonés Alfonso IX moría sin descendencia, se pactó que el reino de León pasaría a ser anexionado por Castilla.


Batalla de Alarcos (1195)


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Miniatura de tropas cristianas y musulmanas, s. XIII.

El acuerdo con el reino de León permite a Alfonso VIII romper la tregua que mantenía con los almohades desde 1190 e inicia incursiones que, de la mano del arzobispo de Toledo Martín López de Pisuerga, llegan hasta Sevilla.

El califa almohade Abu Yaqub Yusuf al-Mansur, que se encontraba en el norte de África, cruza el Estrecho de Gibraltar y desembarca en Tarifa al frente de un poderoso ejército con el que se dirige hacia tierras castellanas. Alfonso VIII recibe la noticia y reúne a su ejército en Toledo y aunque consiguió el apoyo de los reyes de León, Navarra y Aragón para hacer frente a la amenaza almohade, no espera la llegada de dichas tropas y se dirige hacia Alarcos, una ciudad fortaleza en construcción situada a pocos kilómetros de la actual Ciudad Real, junto al río Guadiana, donde el 19 de julio de 1195 sufre una estruendosa derrota que supuso una importante pérdida de territorio y la fijación de la nueva frontera entre Castilla y el Imperio almohade en los Montes de Toledo. Los almohades incluso invadieron el valle del Tajo y asediarían Toledo, Madrid y Guadalajara en el verano de 1197... Más info


Batalla de las Navas de Tolosa


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Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Plantagenet entregan en 1174 el castillo de Uclés al Maestre de la Orden de Santiago Pedro Fernández de Fuentecalada (Magister P. Ferrandi[z]). Tumbo menor de Castilla. Leyendas:
ALIENOR : REGINA | ALFONSUS REX : | MAGISTER : P : FERRANDI[Z] | CASTELLUM DE : UCLES | QUIDAM FRATER.
Leonor, reina; Alfonso, rey; maestre P. Fernández; castillo de Uclés y un fraile (literalmente 'un hermano'), respectivamente.


Alfonso VIII se encontró en una peligrosa situación que le llevó a la posibilidad de perder Toledo y todo el valle del Tajo, por lo que el rey solicitó desde 1211 al papa Inocencio III la predicación de una cruzada a la que no solo respondieron sus súbditos castellanos, sino también los aragoneses con su rey, Pedro II el Católico, los navarros dirigidos por Sancho VII el Fuerte, las órdenes militares, como las de Calatrava, del Temple, de Santiago y de Malta, además de caballeros cruzados franceses, occitanos y de toda la Cristiandad.


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El papa Inocencio III concedió el carácter de cruzada al encuentro de las Navas de Tolosa para facilitar el refuerzo de las tropas hispánicas con caballeros de toda Europa. En esta imagen del siglo XIII aparece cabalgando.

Con todos ellos y tras la recuperación de enclaves del valle del Guadiana (como el castillo de Calatrava) alcanzó la esperada victoria sobre el califa almohade Muhammad an-Nasir (llamado en las crónicas Miramamolín, que quiere decir Comendador de los creyentes) en la batalla de las Navas de Tolosa, librada el 16 de julio en las inmediaciones de Santa Elena (Provincia de Jaén). Un año más tarde, lograba lo propio en la plaza de Alcaraz, consolidando el poder castellano en toda la meseta manchega... Más info


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Batalla de las Navas de Tolosa, por Francisco van Halen. Esta obra, que fue depositada por el Museo del Prado en 1878 en el Palacio del Senado de España, representa la batalla de las Navas de Tolosa, que se libró el día 16 de Julio de 1212 en las cercanías del municipio jienense de Santa Elena. Y es conocida también como la batalla de los tres reyes, ya que en ella combatieron los monarcas Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra.


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Monumento a la batalla de Las Navas de Tolosa (La Carolina, Jaén)


Muerte y sepultura


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Sepulcro de Alfonso VIII de Castilla y de Leonor de Plantagenet.

El sepulcro de Alfonso VIII de Castilla y de la reina Leonor de Plantagenet se halla en el coro de la iglesia del monasterio de las Huelgas de Burgos, provincia de Burgos, (España), y fue labrado a finales del siglo XIII y durante el reinado de su nieto, Fernando III de Castilla.

Alfonso VIII de Castilla falleció del domingo 5 al lunes 6 de octubre de 1214.1​. Su cadáver fue trasladado a la ciudad de Burgos y sepultado en el monasterio de las Huelgas de Burgos, que él había fundado, y en el que también recibieron sepultura la mayoría de sus hijos, siendo colocado en un sepulcro en una de las capillas de las Claustrillas, nombre con el que se conoce el claustro del monasterio, hasta que Fernando III el Santo, según refiere la tradición del monasterio, ordenó trasladar los restos de su abuelo al coro del monasterio, donde fueron colocados en un sepulcro que ordenó labrar el mismo rey.


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Escudos en uno de los laterales del sepulcro de Alfonso VIII y de la reina Leonor de Plantagenet.

El sepulcro que contiene los restos de Alfonso VIII de Castilla se encuentra en la actualidad colocado junto al que contiene los restos de su esposa, Leonor de Plantagenet, formando un conjunto aunque está compuesto de dos sepulcros, y hallándose ambos en la nave central de la iglesia del monasterio de las Huelgas, colocados al principio del coro. Los sepulcros, de piedra caliza policromada, se encuentran colocados sobre un podio de forma cuadrada, realizado en piedra.

El sepulcro se halla compuesto por dos arcas rectangulares, y que se hallan cubiertas con sendas tapas a dos vertientes, apoyándose ambos sepulcros sobre dos pedestales pétreos rematados en prótomos con forma de felinos fantásticos, afrontados dos a dos, en cada lateral del sepulcro. La decoración de los laterales del sepulcro así como la parte superior de sus cubiertas es idéntica en ambos sarcófagos, aunque en los lados frontales de los sepulcros aparecen los escudos propios de Alfonso VIII en uno, consistente en un castillo incluido dentro de una arquería, y el de su esposa Leonor de Plantagenet, en el que aparecen tres leones coronados y pasantes colocados unos encima de otros, siendo este escudo el propio de la Casa de Plantagenet, a la que pertenecía la reina Leonor.


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Sepulcro del rey Alfonso VIII de Castilla (1155-1214) y de su esposa, la reina Leonor de Plantagenet (1160-1214). (monasterio de las Huelgas de Burgos).

Los lados frontales de las cubiertas de los sepulcros muestran diferente decoración en cada uno de ellos, apareciendo en la cabecera del sepulcro del rey la imagen sedente del soberano, sentado sobre un trono sustentado por leones, al tiempo que entrega a la primera abadesa, que se encuentra arrodillada a su izquierda, el privilegio de fundación del monasterio de las Huelgas de Burgos, mientras que en el lado frontal correspondiente a los pies del sepulcro del rey se encuentra esculpida una cruz latina sostenida por dos ángeles. En la cabecera del sepulcro de la reina aparece esculpido un Calvario en medio relieve, hallándose el Crucifijo, cuyo tamaño es superior, entre la Virgen y San Juan, mientras que en el lado frontal correspondiente a los pies del sepulcro de la reina aparece representada la subida del alma de la soberana al cielo, apareciendo el cuerpo completo de la reina, en posición frontal y con las manos unidas, y siendo elevada por dos ángeles que sujetan un manto.

Durante la exploración de los sepulcros del monasterio de las Huelgas de Burgos realizada a mediados del siglo XX, se comprobó que el cadáver de Alfonso VIII de Castilla se hallaba momificado, excepto la cabeza, y hecho pedazos, pues los sepulcros del monasterio fueron profanados por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia. Durante dicha exploración se extrajeron del sepulcro del rey diversas prendas de ropa, así como una túnica y una almohada.


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Retrato imaginario del rey Alfonso VIII de Castilla (1155-1214). Fue hijo del rey Sancho III de Castilla y de la reina Blanca Garcés de Pamplona.Conquistó la ciudad de Cuenca en 1177 y derrotó a los musulmanes en la batalla de las Navas de Tolosa, librada en 1212 y una de las más cruciales de la Reconquista. (Ayuntamiento de León)



Matrimonio y descendencia
 

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Foto de la inauguración del monolito en la localidad de Gutierre-Muñoz donde murió el rey Alfonso VIII.

    - El rey se casó en septiembre de 1170 en Tarazona con Leonor Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania. El matrimonio se efectuó cuando los contrayentes tenían 14 y 10 años, respectivamente.6​ La influencia política y cultural de la reina fue notable.
    - La pareja tuvo diez hijos de los que quede constancia documental, aunque es probable la existencia de otros hijos no documentados sobre todo dado que hay años en los cuales no se recoge ningún nacimiento teniendo en cuenta que los nacimientos de la pareja se produce cada poco tiempo.7​8​La aparición de restos óseos en las tumbas reales pueden avalar esa tesis, en concreto al menos dos.9​
    - Berenguela (Segovia, 1 de junio de 1179 - Monasterio de las Huelgas, 8 de noviembre de 1246), reina de Castilla y esposa de Alfonso IX de León;10​
    - Sancho (5 de abril de 1181 - 9 de julio de 1181), el primer hijo varón que falleció con tres meses de edad;11​
    - Sancha (1182-1184). Su última aparición en la documentación fue en el año 1184. Está enterrada en el panteón familiar en el Monasterio de las Huelgas.12.​13​
    - Urraca (1186 - 2 de noviembre de 1220), reina consorte de Portugal por su matrimonio en 1211 con Alfonso II de Portugal;14​
    - Blanca (Palencia, 1188 - Melun, 1252), reina consorte de Francia por su matrimonio en 1200 con Luis VIII y fundadora del monasterio de monjas cistercienses de Maubuisson.15​
    - Fernando (Cuenca, 29 de noviembre de 1189 - Madrid, 14 de octubre de 1211), heredero;16​
    - Mafalda de Castilla (Plasencia, 1191 - Salamanca 1204);17​
    - Leonor (c. 1190-1244), reina consorte de Aragón por su matrimonio en 1221 con Jaime I de Aragón;18​
    - Constanza de Castilla (m. 2 de enero de 1243), señora del monasterio cisterciense de Santa María la Real de Las Huelgas en Burgos;19​
    - Enrique (14 de abril de 1204 - Palencia, 1217), sucesor de Alfonso VIII, con el nombre de Enrique I.20


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Estatua de Alfonso VIII de Castila (1155–1214) en los Jardines Sabatini en Madrid. Obra de Juan de Villanueva Barbales (1681–1765) entre 1750-53.



Pues esto es todo amigos, espero que este trabajo recopilatorio dedicado a Alfonso VIII de Castilla, llamado «el de Las Navas» o «el Noble» (Soria, 11 de noviembre de 1155 - Gutierre-Muñoz, del domingo 5 al lunes 6 de octubre de 1214​), fue rey de Castilla​ entre 1158 y 1214. Hijo de Sancho III y Blanca Garcés de Pamplona, derrotó a los almohades en la batalla de Las Navas de Tolosa, librada en 1212, y fue sucedido en el trono por su hijo Enrique.


Fuentes y agradecimientos: es.wikipedia.org, commons.wikimedia.org, historiaespana.es y otras de Internet.



 
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j.luis [ Miércoles, 09 Abril 2008, 12:45 ]
 


Alfonso VIII De Castilla
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Mensaje Re: Alfonso VIII De Castilla 
 
Los últimos defensores de Alarcos

La Universidad de Castilla-La Mancha culmina la extracción de los restos de 200 soldados castellanos muertos frente a las tropas almohades en 1195 y que permitieron la salvación de Alfonso VIII



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Restos de uno de los soldados cristianos que participaron en la batalla de Alarcos (1195). Enlace, los últimos defensores de Alarcos. Universidad de Castilla-La Mancha / EPV

El 19 de julio de 1195 Alfonso VIII no quiso esperar la ayuda del rey de Navarra que se acercaba con su ejército a marchas forzadas desde el norte. La victoria sería solo para él: se sentía fuerte. Creyó que su caballería pesada, entre unos 800 y 1000 jinetes, y los casi 5.000 infantes a su mando serían más que suficientes para derrotar a las numerosas huestes del califa Abu Yaqub al-Mansur (el miramamolín, como llamaban los cristianos al príncipe de los creyentes). Abandonó el castillo de Alarcos que estaba construyendo y extendió el ejército a los pies de la fortaleza inacabada. Se equivocó. Resultó una carnicería para los castellanos. La Universidad de Castilla-La Mancha ha acabado la campaña de excavaciones del foso de despojos del castillo que ha incluido la exhumación de los cuerpos de los que resistieron en la fortaleza para facilitar la huida del rey: 200 cristianos han vuelto así a la luz más de 800 años después. Muchos de ellos están ahora bajo la lupa de los laboratorios.


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Punta de lanza encontrada en el yacimiento.

A Antonio de Juan, profesor de Arqueología Medieval de la Universidad de Ciudad Real, se le ilumina el rostro cuando rememora al pie del castillo que excava su equipo la batalla de Alarcos. “Allí, en Poblete, los almohades levantaron su campamento”, señala con su brazo. “Aquí, bajo el castillo, los cristianos. Y el combate fue aquí mismo, en esas fincas de enfrente que están cultivadas, a dos tiros de flecha, como señalaban las crónicas. Estamos pisando el campo de la batalla de Alarcos ”. Y mezcla con igual pasión la historia de la lucha y su deseo de introducir las nuevas tecnologías -incluida la realidad virtual- en el yacimiento de una batalla que retrasó 18 años el avance cristiano hacia la capital de al-Ándalus.
 

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Vista general del castillo de Alarcos. Universidad de Castila-La Mancha

Las excavaciones, que se iniciaron en 1984 y que se extienden hasta la actualidad, han permitido recuperar un yacimiento histórico de 22 hectáreas, además de la creación de un parque arqueológico visitable, que incluye restos de un primer asentamiento íbero de los siglos V al III antes de Cristo, los muros de una fortificación musulmana del X, el castillo y la ciudad inacabada de Alfonso VIII y la construcción de un barrio almohade (viviendas y calles) en el interior de la fortaleza tras la derrota cristiana. Además, y en perfecto estado de conservación tras su restauración, se puede visitar la ermita de la Virgen de Alarcos, con elementos románicos y de estilo gótico.


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Castillo de Calatrava la Vieja, cuya toma por los cristianos fue previa a la batalla de Navas de Tolosa.

Las últimas investigaciones se han centrado tanto en el interior del castillo como en sus murallas, lo que ha permitido hallar un ajuar almohade perfectamente datado, ya que la ocupación musulmana de la fortaleza solo se extendió 17 años. En este periodo, los habitantes generaron numerosas piezas cerámicas, de la que destaca una gran tinaja que ha sido restaurada y que los especialistas califican de "excepcional". Esta joya ha estado expuesta en Talavera de la Reina en la muestra ATempora este mes y se trasladará a Burgos en abril.


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Restos de la muralla junto a la que se han encontrado los restos de los soldados. Universidad de Castilla-La Mancha

La batalla comenzó el 18 de julio con los cristianos saliendo al campo de batalla, protegidos por sus pesadas armaduras bajo un sol abrasador. Los musulmanes no respondieron. Siguieron acuartelados en su campamento. Los cristianos esperaron, agotados y sedientos, durante horas, hasta que decidieron volver a su acuartelamiento. Al día siguiente, las tropas de Al-Mansur se desplegaron en ordenadas filas. El visir, Abú Yahya, se situó en el centro, con el cuerpo principal y portando el pendón califal para atraer a los castellanos. Detrás, el califa con hombres escogidos de la Guardia Negra.


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Estribos, espuelas y herraduras hallados en el yacimiento.

Los cristianos, desplegados por los cerros, lanzaron la caballería pesada —con los caballeros de Calatrava y Santiago y las huestes del arzobispo Martín al frente— contra el ejército almohade: cientos de caballos "recubiertos de hierro" contra los movimientos rápidos hispanomusulmanes apoyados por arqueros y ballesteros. Abú Yahya murió tras soportar las embestidas cristianas. La retaguardia musulmana atacó entonces por las alas. Cogieron a los cristianos desprevenidos y "sembraron el pánico", explica De Juan.


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Interior de la iglesia de la Virgen de Alarcos. Universidad de Castilla-La Mancha.

Alfonso VIII tuvo que huir. Para facilitar su marcha, un grupo de caballeros quedó en el castillo retardando a las tropas musulmanas. No pudieron resistir mucho. La excavación ahora terminada ha culminado la recuperación de un total de 200 cuerpos, que no se encontraban en posición anatómica, sino amontonados formando una especie de fosa común, en el exterior de la muralla, y mezclados con animales. En la última campaña de excavaciones se ha localizado igualmente gran cantidad de armamento: diferentes tipos de flechas, dardos, puntas de lanza (alguna de hasta 56 centímetros), cuchillos, hoces y espadas cortas.


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Esqueleto de una cabalgadura muerta durante la batalla junto a un elemento cerámico.

Tras la batalla, los cristianos, que perdieron a la mayor parte de su élite nobiliaria, retrocedieron a Toledo, pero los musulmanes no aprovecharon su ventaja. En 1212, en la cercana Navas de Tolosa, Alfonso VIII consiguió reagrupar fuerzas con otros reyes cristianos, "y con las tácticas musulmanas bien aprendidas", dice De Juan, logró una victoria decisiva: los reinos cristianos avanzarían ya hacia el sur en los siguientes tres siglos.
 
Vista del campo de batalla, atravasado por el río Guadiana. Universidad de Castilla-La Mancha

Alarcos y su castillo inacabado, dado su ya escaso valor estratégico, fue desmontado, pero los trabajos arqueológicos se extenderán durante décadas. Sus piedras sirvieron para levantar la cercana Villa Real (actual Ciudad Real). De hecho, entre las construcciones más antiguas de la capital, se descubren los mejores sillares del castillo de Alarcos, donde murieron 200 soldados para permitir la salvación de su rey.


Las cifras de la batalla


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Foso de despojos con restos de los soldados cristianos.

No hay números seguros sobre la batalla de Alarcos. El cronista árabe Ibn Idari sostuvo que murieron 30.000 cristianos y 5.000 cayeron prisioneros, frente a 500 musulmanes fallecidos en batalla. Ibn al Atir, en cambio, habla de 146.000 muertos de Alfonso VIII y 24.000 mahometanos.

Los datos arqueológicos, explica Antonio de Juana, aún no han permitido establecer unos cálculos precisos, pero el profesor cree que la cifras de ambos ejércitos no superaría los 5.000 o 6.000 soldados en el lado cristiano y entre 8.000 o 10.000 en las huestes de Al-Mansur.


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Vista aérea del yacimiento de Alarcos, sobre el montículo los restos del castillo cristiano, a la derecha la iglesia de la Virgen de Alarcos y abajo, el centro de interpretación.


elpais.com / Universidad de Castilla-La Mancha



 
j.luis - Ver perfil del usuario/s Enviar mensaje privado  
j.luis [ Miércoles, 27 Marzo 2019, 19:07 ]
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