Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Mensaje del equipo




Publicar nuevo tema  Responder al tema 
Página 2 de 2
Ir a la página Anterior  1, 2
 
Rijksmuseum (Ámsterdam)
Autor Mensaje
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Rijksmuseum (Ámsterdam) 
 
Joan Miró en el jardín


Una veintena de sus esculturas llegan al parterre que rodea el Rijksmuseum de Ámsterdam



 01_1434960333_931247

El artista Joan Miró (1893-1983) protagoniza una exposición con una veintena de sus esculturas en el parterre que rodea al Rijksmuseum de Ámsterdam. Una de estas piezas es 'Pájaro Lunar'.

Los jardines que rodean el Rijksmuseum de Ámsterdam amanecieron el viernes con una veintena de esculturas de Joan Miró (1893-1983) plantadas entre sus cuidados árboles y plantas. No solo es un homenaje a la cercanía del artista a la naturaleza, de la que extraía gran parte de su inspiración. Es la primera exposición de sus figuras en Holanda, y también el estreno mundial de Pájaro Lunar, un bronce de cuatro metros de altura en manos de un coleccionista particular europeo. El hermoso parterre de la sala holandesa es de acceso gratuito, y las figuras de Miró, bien en negro o en colores brillantes, componen un recorrido mágico de animales, estrellas, soles, aves y mujeres que permiten lo que los expertos llaman "diversas interpretaciones". Como la que hizo un fotógrafo en plena sesión de trabajo al contemplar Muchacha evadiéndose. Con sus piernas de maniquí de escaparate pintadas de rojo sujetas al fondo de un pequeño estanque, la pieza le pareció una fuente de la que estaba a punto de brotar el agua.

"Bravo. Un aplauso a su imaginación. Es lo maravilloso de la obra de Miró. Las innumerables lecturas que propicia", le dijo encantado Alfred Pacquement, antiguo director del Centro Pompidou de París, y conservador de la exposición. Con un universo pictórico abstracto pleno de alusiones figurativas a todo color, y ya en la cuarentena, Miró se lanzó a la escultura para "superar el lienzo y acercarse a la gente". Era el año 1938 y ya había hecho suyos movimientos de vanguardia como el fauvismo y el cubismo. "Lo imaginario convivía con un realismo minucioso dando paso a un mundo lleno de signos mágicos y animales, a los que añadía pequeños textos poéticos. Bailaores españoles, campesinos catalanes, paisajes y constelaciones llenaron su obra hasta el final. Pero también fue un escultor sorprendente, con 400 obras catalogadas y producidas en diversos "golpes de inspiración", explicó el conservador en la presentación de la muestra.

Quería "asesinar la pintura", una de las citas más recordadas del artista, y recurrió a objetos cotidianos, desde jabones a cajas de sombreros. Y a la naturaleza misma, claro. Al mezclar las piezas y ensamblarlas obtuvo dos tipos de obra: las derivadas de la naturaleza, como piedras o raíces, y las salidas de aperos del campo, utensilios de la cocina y la vida cotidiana. El imponente bronce Personaje (1970), con testa de canto rodado y cuerpo de almendra, pertenece al primer grupo. La caricia de un pájaro (1967), al segundo. Su cabeza es un sombrero de paja como los usados por los campesinos para proteger del sol la cabeza de los burros. El cuerpo es una tabla de planchar donde hay un caparazón de tortuga. Pintado en rojo, verde, amarrillo y azul, contrasta con el fondo del Rijksmuseum, un edificio que combina los estilos gótico y renacentista.

"La obra titulada Constelación (1971) surge de una galleta mallorquina. Mujer, de una botella de perfume. Mujer-Monumento (1970), de una pastilla de jabón gastada coronada por un huevo en equilibrio inestable. Es su relación con la realidad, el Mediterráneo, la tierra y la imagen que surgía en su cabeza al juntarlo todo para su posterior ensamblaje", dice Pacquement. La sensualidad de las redondeces es patente en la estrella de la muestra, Pájaro Lunar, que aparece también dentro, en el atrio del museo. "Haber podido traer dos ejemplares es único. Se trata de una forma curiosa que no parece encajar en una sala como esta. Sin embargo, llena el espacio".

Para Joan Punyet Miró, nieto del pintor, la muestra "es un sueño hecho realidad". Él vio la mayoría de las obras durante su infancia en Mallorca, en el taller del abuelo, al que adoraba. "Poner el conjunto escultórico en este lugar, uno de los museos señeros del mundo, remodelado por los arquitectos españoles Ortiz y Cruz, es el mejor homenaje a uno de los creadores más representativos del arte español y el surrealismo. Las esculturas están al aire libre y en contacto directo con el público. A mi abuelo le habría encantado". Punyet Miró protege y divulga el legado familiar del que subraya "los valores que tanto han costado conseguir, como la democracia, por la que peleó el abuelo".

La muestra estará abierta en el Rijksmuseum hasta el 11 de octubre, y contribuirá a que 2015 sea el Año Miró en Holanda. El 9 de octubre, el Museo Cobra, de Amstelveen, tiene previsto inaugurar la primera gran cita con el pintor en los últimos sesenta años. El grupo Cobra, formado en 1948 por artistas de Copenhague, Bruselas y Ámsterdam, tiene a Miró como uno de sus ídolos. El colorido, la experimentación y la estrecha relación entre materiales y contenido serán explorados con ayuda del propio Punyet Miró, y de las fundaciones Pilar y Joan Miró (Mallorca) y la de Barcelona. Las tres han colaborado, junto con La Caixa, en el montaje escultórico presentado en Ámsterdam.



Miró en el Rijksmuseum


 05_1434960516_818370

Miró se lanzó a la escultura para superar el lienzo. En la fotografía, 'Personnage Maeght'.


 07_1434960687_208961

'La caresse D'un Oiseau' es otra de las piezas de esta exposición en los jardines del Rijksmuseum.


 02_1434960369_449697

Esta muestra es la primera de sus figuras en Holanda, como esta pieza, 'Jeune Fille s'evadant'.  


 03_1434960446_976053

Pintor, escultor, grabador y ceramista español, el catalán Joan Miró está considerado como uno de los mayores exponentes del surrealismo. En la imagen, la obra 'Femme'.


 04_1434960473_473130

Las figuras de Miró seleccionadas componen un recorrido de animales, estrellas, soles, aves y mujeres, como este 'Personnage'.


 06_1434960552_961329

El artista fallecido en Palma de Mallorca el día de Navidad de 1983 , tiene su obra repartida en centros como la Fundación Pilar i Joan Miró, de Palma de Mallorca; el Museo Reina Sofía de Madrid, el Centro Pompidou de París o el MoMA neoyorquino. En la foto, 'Oiseau Solaire'.



Fuente: elpais.com / Olivier Middendorp
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Rijksmuseum (Ámsterdam) 
 
.


El Rijksmuseum y Holanda quieren comprar dos obras de Rembrandt

La familia Rothschild pide 160 millones de euros por los cuadros del matrimonio Soolmans



 1maerten_soolmans_retratado_por_rembrandt

Retrato de Maerten Soolmans, por Rembrandt.

Maerten Soolmans y su esposa, Oopjen Coppit, eran un exitoso matrimonio de las nuevas élites comerciantes del Siglo de Oro holandés. El nombre de la pareja puede no sonarle hoy al gran público, pero en 1634 nada menos que Rembrandt los inmortalizó en dos de sus más famosos retratos. El tamaño de las telas, los ropajes y el hecho de que aparecieran de cuerpo entero, muestra su poderío económico. Posaron como los aristócratas para demostrar que el dinero, y no solo los títulos, dominaban la Holanda del momento, y pagaron 500 florines (entonces el sueldo medio de un año) al pintor. En manos de la rama gala de la familia de banqueros Rothschild desde 1877, el Gobierno holandés y el Rijksmuseum ha acordado comprarlos, a medias, por 160 millones de euros. La operación es doblemente polémica: el ministerio francés de Cultura ha sido criticado por no haber declarado las telas tesoro nacional para impedir su venta a terceros, y la suma supone un desembolso enorme en momentos de crisis.

Cierto es que el pacto se ha hecho público tras la presentación de los Presupuestos holandeses del Estado, que mostraban un déficit de 2,9% (por debajo del 3% exigido por el UE). Pero aunque el Gobierno ha advertido de que la mejora “no evitará nuevos recortes”, el mercado del arte, y cierto orgullo nacional también, han sido más fuertes. La titular holandesa de Cultura, Jet Bussemaker, ha confirmado que la suma está sobre la mesa y un principio de contrato se firmó la pasada semana. El Gobierno pondrá 80 millones de euros y el Rijksmuseum deberá reunir el resto. “Estamos encantados de que el Gobierno se haya comprometido a retornar estas obras maestras. Dado el precio, el museo está ya en contacto con coleccionistas privados. La Asociación Rembrandt (que apoya las compras de los museos holandeses) también ha prometido colaborar”, han asegurado este lunes sus portavoces. De un intento anterior de arreglo provechoso entre el Louvre y la sala holandesa, no se ha vuelto a hablar. “Si no los adquirimos ahora, corremos el riesgo de que se los lleve un jeque petrolero y desaparezcan de Europa para siempre”, ha dicho la ministra, que ha prometido una gira de los cuadros por todo el país.

Los retratos de Soolmans y Coppit son apodados “el hermano y la hermana de la Ronda de noche”, el cuadro más conocido de Rembrandt, y muestran a una pareja en pleno éxito. Maarten, el varón tenía 21 años, había emigrado de Amberes y estaba a punto de casarse con la joven y rica holandesa Oopjen, de 23 años. Vestidos a la moda francesa y cargados de perlas y diamantes (ella) y sedas, encajes y llamativos zapatos (él), los monumentales cuadros fueron su tarjeta de presentación. Eran nuevos ricos y también la nueva clase dominante. En 1789, las telas colgaban en casa de Pieter van Winter, un acomodado empresario que vendía pigmentos. Había comprado un edificio enorme en el canal más señorial de Ámsterdam, Keizerschacht, y necesitaba llenarlo de obras de calidad. No solo se hizo con estos retratos. También supo comprar “Calle de Delft”, otra de las telas emblemáticas del no menos famoso Johannes Vermeer. Y así hasta 180 piezas.

A la muerte de Van Winter, sus hijas se repartieron la herencia. Lucrecia entró a formar parte de la familia Six, dueños todavía hoy de una importante colección artística. Por su cuenta, ella compró “La lechera”, asimismo de Vermeer. Anna Luisa, su hermana, se quedó con los retratos de Soolmans y Coppit, “pero sus descendientes los cedieron en 1877 a los hermanos Alphonse, Gustave y Edmond de Rothschild, su sobrino Lionel y su sobrino nieto Ferdinand, por 1,5 millones de florines (30 millones de euros al cambio actual)”, según explica en sus escritos el historiador del arte Ruud Priem. El pasado marzo, cuando el Gobierno francés y el Louvre admitieron que no pujarían por las telas, se supo que el barón Éric de Rohtschil, biznieto de Gustave, banquero y dueño del dominio vitícola Château Lafite Rothschild, era el actual propietario. Miembro del consejo de administración de la Sociedad Amigos del Louvre, su gesto le ha valido críticas en los círculos artísticos galos y un sonoro “¡Vaya amigo!”.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Rijksmuseum (Ámsterdam) 
 
La corrección política entra en el museo


El Rijksmuseum de Ámsterdam modificará en 2016 hasta 300 títulos de obras para

evitar palabras consideradas conflictivas como ‘negro’, ‘enano’, ‘moro’ o ‘mahometano'




 02_1452247070_576867

'Mujer joven con un abanico', de Simon Maris, anteriormente titulada 'Jovencita negra'.

“Imagínese un cuadro titulado así: Franchute vestido de gala. O si no, Gabacho montando a caballo. Sonaría ofensivo, ¿verdad? Pues lo que intentamos es evitar términos de este tipo que ya no encajan en nuestra sociedad. En especial si las obras se derivan de la época colonial”, asegura Martine Gosselink, responsable del departamento de Historia del Rijksmuseum, de Ámsterdam. Ella impulsa un ambicioso proyecto que aspira a evitar vocablos (hasta 23) tales que negro, cafre, indio, enano, esquimal, moro o mahometano, considerados despectivos. Admite que su plan no es fácil, porque la búsqueda de alternativas supone dar con apelativos precisos para los miembros de amplias poblaciones aborígenes que han pasado a la historia del Arte solo como indios, sin distinción de la tribu original. O bien como negros, despojados de cualquier atisbo de identidad más allá de su grupo étnico. Pero el museo nacional holandés, que cuenta con un millón de obras de las cuales 250.000 están ya digitalizadas, espera haber cambiado para mediados de 2016 los rótulos de cerca de 300 dibujos, grabados o lienzos conflictivos.


 03_1452251848_646830

'Cabeza de hombre', de John Simpson. Esta obra ha pasado por distintas denominaciones: desde el título original 'Cabeza de negro' a 'Estudio de cabeza masculina (El esclavo cautivo)' en 2005, nombre que ahora ha cambiado por el actual.

Hay títulos como Jovencita negra (1895-1922), un óleo del pintor holandés Simon Maris (1873-1935) fáciles de adaptar al lenguaje actual. En la página de web del Rijksmuseum figura ya como Mujer joven con un abanico. Otros suponen un auténtico reto para los expertos consultados, desde lingüistas a grupos étnicos y miembros del público en general. En otro lienzo, Retrato de Margaretha van Raephorst (1668), pintado por el holandés Johannes Mijtens (1614-1670) aparece la dama en cuestión con un joven sirviente de raza negra. El rótulo original describía al chico como un neger (negro). Dado que en holandés y en inglés esa voz se estima despectiva, ahora es presentado de forma alternativa como un sirviente zwart o black, respectivamente. Las versiones aceptables de la palabra en ambos idiomas.


 04_1452251893_690496

'Retrato de Margaretha van Raephorst con joven sirviente negro', de Johannes Mijtens. En esta obra se ha cambiado el término “negro”, que anteriormente era el equivalente en holandés al inglés 'nigger', que tiene una connotación muy peyorativa. Por tanto, el título ha cambiado en su idioma original.

“Las piezas sobre las que trabajamos reflejan personajes o situaciones en Brasil, Surinam (antigua colonia holandesa en el Caribe) e Indonesia. En un caso concreto, la situación es singular. Los descendientes de un grupo de esclavos no quieren que cambiemos nada. Sus antepasados eran originarios de Angola y Ghana, pero fueron llevados a Surinam. En un momento determinado de la era colonial escaparon a la selva y desean que se les siga recordando con el apelativo tradicional. En holandés es bosneger, y podría traducirse como negro de la jungla. Aunque se ve ofensivo desde los años sesenta, están orgullosos de conservarlo porque recuerda la gesta de escapar a la esclavitud y establecerse por su cuenta”, explica Gosselink.


 05_1452251923_660171

'Mujer fumando del grupo Khoi con niño', de Robert Jacob Gordon, este grabado se conocía como 'Hembra Hotentote', el término hotentote es con el que los conquistadores holandeses denominaban de manera despectiva al grupo étnico de la zona de Sur de África (Suráfrica, Namibia...). Un equivalente en español sería usar 'gabacho' para los franceses.

Otros casos son más sencillos. Esquimal, por ejemplo, es el nombre común para los distintos pueblos indígenas de zonas árticas y de Siberia. En cuanto se identifique el grupo étnico al que pertenecen, se puede cambiar por inuit, yupik, kalaallit, inuvialuit, inupiat, aluutiq, chaplinos, naucanos o sireniki, sus distintas comunidades. “Primero hay que encontrar la rama concreta del poblador. No nos podemos equivocar. Pero es preciso recordar que ninguno de estas modificaciones supondrá borrar la Historia de nuestra base de datos cuando esté lista. Muy pocos artistas titularon sus obras, y las inscripciones se deben, en general, a los conservadores que las han trabajado. Ocurre en este y en otros museos. Nuestros nuevos títulos aparecen ya en exposiciones y catálogos, y acompañarán a los antiguos en el archivo. De otro modo falsearíamos la Historia, y no se trata de eso”, subraya Evelin Sint Nicholaas, conservadora del Rijksmuseum, encargada asimismo de adaptar al lenguaje actual los fondos.


 07_1452252005_700714

'Betsabé en el baño', de Cornelis Cornelisz van Haarlem (1594). El título de esta obra no ha cambiado pero la descripción original le daba un toque erótico y exótico por la sirvienta negra.

En otros centros famosos la respuesta es variada. El Museo Británico afirma por correo electrónico que, “en estos momentos, no planea modificar los títulos de ninguna de sus piezas”. La National Gallery londinense, por el contrario, asegura “revisar constantemente los rótulos y descripciones” de sus obras. También señala que hará “los cambios que considere necesarios atendiendo a distintas razones”. La National Portrait Gallery, en la propia Londres, califica de “muy interesante lo que hace el Rijksmuseum, pero no se puede aplicar a nuestros retratos, que suelen llevar el nombre del modelo”. Aunque el ejemplo holandés no haya cundido en el Reino Unido, hay títulos modificados a lo largo del tiempo por razones similares. Cabeza de Negro (1827), un retrato de John Simpson (1782-1847) ha sido expuesto sucesivamente como Cabeza de Black, Estudio de Cabeza masculina (El Esclavo Cautivo). Ahora se llama Cabeza de Hombre y está expuesto en la Tate Britain.

Salas como el Real Museo para África Central, en las afueras de Bruselas, ven esenciales estos cambios. Cerrada por reformas hasta mediados de 2016, es la ultima institución colonial de su clase en el mundo y su trabajo consiste ahora en colaborar con África. “Hay expresiones que ya no se usan. Además, en nuestro vocabulario diario también evitamos ciertas palabras hirientes. La lengua está viva y evoluciona y nosotros ya hemos adaptado la terminología. Hay que pensar en el presente, pero sobre todo en el futuro. Por eso dialogamos con representantes de la diáspora africana”, asegura Guido Gryseels, su director.


01_1452247107_851520

'Negrita frente al cementerio de los pobres', o 'Negra, negrita', ahora titulada 'Chica del Surinam frente al cementerio de los pobres'.




Contra el lenguaje traicionero

El lenguajes es traicionero y a veces se dicen cosas que no se quieren decir. Las instituciones públicas han de tener un especial cuidado en el uso de algunos términos que pueden herir sensibilidades. Así, por ejemplo, palabras tan extendidas como esquimal o jíbaro hay que evitarlas. “Para ellos esquimal es peyorativo, significa comedor de carne cruda. Usan inuit –que significa persona-, y es como se autodenominan. Esto es similar a lo que ocurre con los jíbaros que en algunos lugares es sinónimo de salvaje y que agrupa a varias culturas, los shuar son los más conocidos”, aclara Patricia Alonso, conservadora del Museo Nacional de Antropología. Es en este centro donde se han encontrado situaciones similares a las del Rijksmuseum. El antropológico prepara una renovación de la cartelería para el 2016, tanto de contenidos como de diseño, pero hasta ahora el control de uso del lenguaje, tanto en este museo como en otros, dependía de la sensibilidad de los trabajadores. Así, Alonso explica como retiró el panel introductorio de las salas dedicadas a la colección que procede de América, alababa el papel de los Reyes Católicos con respecto a los nativos del Nuevo Continente. O en una vitrina dedicada al cristianismo en América, la información elogiaba el comportamiento de los misioneros. Alonso mantuvo todas las piezas expuestas pero cambió el texto.

La conservadora explica que tratan de tener en cuenta los etnónimos (autodenominaciones) de las diferentes culturas, pero no se puede generalizar porque algunas prefieren que se las llame como son más conocidas, es el caso de los Apsaaloke, a los que no les importa que se les denomine Crow, que es más reconocible, incluso tienen órganos de Gobierno con esta designación. “Estudiamos cada caso en particular, es complicado establecer una normativa”. Asegura que las quejas que reciben por este motivo son excepcionales, como una que tuvieron con respecto al título de un cuadro del siglo XVIII pintado por José Joaquín Magón, De español e india nace mestiza. “Al visitante le molestaba el término india”. Alonso argumenta que el título de la obra no se puede cambiar y que algunos de los movimientos indígenas de Ámérica, tanto del Norte como del Sur reivindican ese término.


 06_1452251956_574216

El título original era 'Esquimales del río Clijde', el actual de esta obra de J. A. R. B. es 'Inuit del río Clijde'. La palabra esquimal tiene una connotación negativa para ellos, ya que significa "comedor de carne cruda".

Todo este cuidado no solo hay que tenerlo en los textos de sala, la web, el material didáctico y el lenguaje utilizado en las actividades también tiene que contemplarlo. El Museo Arqueológico Nacional ha tenido ventaja en esto ya que su renovación y reapertura en 2014 le permitió hacer una exhaustiva revisión del lenguaje. Se hizo especial hincapié en las cuestiones de género. En 2010, la Subdirección General de Museos Estatales desarrolló Patrimonio en femenino, un proyecto cuyo objetivo es que las colecciones se estudien y se muestren desde la perspectiva de igualdad de género, que la interpretación de la historia no se haga solo vinculada a los hombres. Este programa prepara para marzo su sexta edición, La memoria femenina. Mujeres en la historia. Historia de mujeres, en la que van a colaborar países como Brasil, Colombia, Uruguay, Argentina, Portugal, México...

Tanto el Museo del Prado como el Reina Sofía tienen entre sus itinerarios varios dedicados a temas de género. En el Reina Sofía esta visita recorre piezas de la colección desde el análisis de la mujer como productora, receptora y sujeto-objeto de la producción artística. El Prado comenzó esta iniciativa en 2009, cuando el Ministerio de Cultura firmó un convenio de colaboración con el Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid. A través del cual también se revisaron los textos del Museo del Traje. A este respecto el Museo del Prado inaugurará después del verano de 2016 una exposición dedicada a la pintora flamenca Clara Peeters, la primera de esta pinacoteca dedicada exclusivamente a una mujer.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Rijksmuseum (Ámsterdam) 
 
El Rijksmuseum holandés y el Louvre expondrán sendos retratos de Rembrandt después de pagar a medias 160 millones de euros.



El regreso de Marten y Oopjen, el matrimonio de moda del Siglo de Oro

Los lienzos pertenecían a la rama francesa de la familia de banqueros Rothschild



 00_1467446001_489042

Las obras 'Marten' y 'Oopjen', de Rembrandt, en el Rijksmuseum hoy viernes.

Amor y ambición son dos sustantivos en apariencia opuestos. En su mejor acepción, el primero denota entrega recíproca. El otro alienta la superación y el esfuerzo, pero también la deriva hacia el afán de poder, riqueza o fama. Ambos están, sin embargo, unidos en sus extremos por un nombre igualmente arrebatador: pasión. En el mejor momento de sus vidas, Marten y Oopjen Soolmans, un joven matrimonio de nuevos ricos de Ámsterdam, encargaron en 1634 un retrato suyo a Rembrandt para presentarse en sociedad. Faltos de títulos nobiliarios, pidieron sendos lienzos de cuerpo entero, como la aristocracia. Querían anunciar que eran la nueva clase alta, pero el pintor hizo algo mucho más valioso: les aseguró la posteridad con dos cuadros que han vuelto a casa. En manos de la rama gala de la familia de banqueros Rothschild desde 1878, ambos países han acordado repartirse la titularidad. Por la cifra récord de 160 millones de euros -cada país abonará 80 millones- serán expuestos por turnos en el Rijksmuseum y en el Louvre parisino. El pacto ha evitado un escándalo en Francia, que no declaró las obras tesoro nacional, permitiendo así su venta al extranjero. En Holanda, pagar la mitad ha suavizado un trato polémico en época de ajustes.

Con sus paredes grises, techos dorados y vidrieras en la parte de atrás, la sala de honor del Rijksmuseum es una gozosa avenida dedicada a los maestros del Siglo de Oro, en especial Rembrandt y Vermeer. Presidiendo el conjunto, La ronda de noche, la “hermana mayor” de Marten y Oopjen, pintada apenas ocho años después. En su entusiasmo, el museo holandés ha querido acercar tanto al público a las nuevas estrellas de la casa que las ha comparado con el cantante estadounidense Kanye West, y Kim Kardashian, su flamante esposa. Visto así, la calidad de los ropajes del siglo XVII, y su hechura, pueden equivaler al trasiego de marcas del actual matrimonio de moda. También es verdad que el negro, emblema de humildad para los calvinistas, simbolizaba a su vez elegancia y poder. Los holandeses optaron por la seda, y no lino o bien lana, más modestos. Este tipo de obras cumplía además unos requisitos en función de la importancia de los clientes. Solo los reyes, nobles, y altos oficiales del Ejército los pedían de cuerpo entero. Justo lo que querían los Soolmans, que eligieron lienzos de 208x132 centímetros y optaron por un artista prestigioso, y caro, como Rembrandt.

“El pintor tenía 28 años y sus modelos 21 [él] y 23 [ella]. Estaban recién casados y esperaban su primer hijo. Jóvenes y ricos, las ambiciones del trío se cruzaron. Rembrandt llevaba apenas tres años pintando retratos y se lució con las luces, las sombras y el movimiento. Son unos cuadros para el mundo. Para la historia, y no para una colección particular”, ha dicho este viernes Taco Dibbits, nuevo director del Rijksmuseum. Vestidos a la última moda de Francia, Oopjen lleva un collar de perlas de cuatro vueltas, un anillo diamantes y un abanico de plumas de avestruz. Con cuello de encaje y enormes escarapelas en los zapatos, Marten señala con un guante hacia su mujer, plantada en el cuadro de al lado. El gesto indicaba que estaban casados. “En 1878, el Gobierno de la época hizo todo lo posible por retener estos cuadros, pero acabaron en Francia. Después de que Holanda redescubriera a sus maestros pintores en el siglo XIX, y después de nuestra historia común (Napoleón nombró a su hermano, Luis, rey de Holanda entre 1806 y 1810) y de los sentimiento derivados de dos guerras mundiales, estoy encantada de que podamos compartirlos”, ha asegura Jet Bussemaker, ministra holandesa de Cultura.

Procedente de Amberes, la familia Soolmans, protestante, había huido cuando las tropas españolas tomaron la ciudad en 1585. Técnicamente, eran unos refugiados, aunque muy ricos por su negocio de azúcar. Oopjen Coppit era hija de un poderoso comerciante de pólvora y grano, que le dio una dote de 35.000 florines (unos 890.000 euros al cambio actual). Rembrandt figuraba como un especialista en obras religiosas y mitológicas, pero los retratos se pagaban muy bien. Por estos recibió 500 florines, el sueldo de un año de un trabajador cualificado. Desgraciadamente, el momento de esplendor de sus modelos duró poco. Marten falleció a los 28 años, y la pareja perdió a dos de sus tres hijos en la infancia. Ella se casó, enviudó de nuevo y murió a los 78 años. Los descendientes de su segundo marido vendieron los retratos, que acabaron en el dormitorio del barón Gustave de Rothschild. Una vez restaurados en Holanda, pasarán cinco años en el Rijksmuseum, y luego otros cinco en el Louvre. Después viajarán cada ocho años. Siempre juntos. El trato impide separar a Marten y Oopjen.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Rijksmuseum (Ámsterdam) 
 
Holanda quiere enterrar la leyenda negra española 450 años después

Los Países Bajos y España se unen para revisar el tópico forjado tras el final de la Guerra de Flandes a través de una gran muestra en el Rijksmuseum de Ámsterdam



 00_1538469679_997380
 
'La furia española en Amberes, 4 de noviembre de 1576' (1580), anónimo del Museo aan de Stroom (Amberes).

La Guerra de los 80 Años (Guerra de Flandes) sucedió entre 1568 y 1648, y ambas fechas son memorizadas en las escuelas holandesas. Este año se cumple el 450º aniversario del inicio del conflicto, y el Instituto Cervantes y el Rijksmuseum (Ámsterdam) se han propuesto revisarlo juntos a través de una muestra que lo sitúa en su contexto internacional. Quieren mirar de otro modo lo que empezó como una revuelta liderada por Guillermo de Orange contra el rey español Felipe II, y acabó propiciando el nacimiento de los Países Bajos y Bélgica. Una contienda que carga todavía con el lastre de la leyenda negra encarnada en la figura del duque de Alba.

Durante décadas, la guerra desatada en los territorios que Felipe II había heredado de su padre, Carlos V, nacido en Gante, se ha presentado en los colegios holandeses como una lucha de liberación contra España. Así, Guillermo de Orange era el heroico padre de la patria, protestante que luchó contra el ocupante católico. El duque de Alba, en cambio, fue el gobernador español sanguinario que se ganó el apelativo de Duque de Hierro. “Es la famosa leyenda negra, la propaganda de la época del lado holandés. Sin embargo, Felipe II era el soberano legítimo de las Diecisiete Provincias, denominación que durante el siglo XVI se otorgó a los 17 territorios de la región de los Países Bajos [que comprendía los actuales Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, el Norte de Francia, y una parte del oeste de Alemania]. No era un tirano invasor. Antes de que todo se desbordara, el objetivo era ganar libertades para los protestantes y que las ciudades y autoridades locales tuvieran más poder de decisión. El conflicto siguió una ruta inesperada: la rebelión se transformó en guerra civil, y nadie pensó que acabaría creando los Países Bajos y Bélgica”, señaló la pasada semana Gijs van der Ham, comisario de la exposición, titulada La Guerra de los 80 Años. El nacimiento de los Países Bajos, que abrirá el 12 de octubre. La muestra contará con prestamos del Museo del Prado, Patrimonio Nacional, Archivo de Simancas y la Academia de Bellas Artes de San Fernando.

“Hay dos planos: la ausencia de mitos en la relación actual de ambos países como socios de la Unión Europea, y España como un país estupendo donde se pasan las vacaciones, y luego, el pasado común. Ahí, la imagen española sigue siendo negativa. Es así porque la lucha contra la España católica en los siglos XVI y XVII es el origen del Estado holandés. En el discurso histórico, nuestra identidad tiene la voz de la historia protestante. Cuando, en realidad, somos el resultado de una guerra civil. Al principio, el 90% de los holandeses era católico. El calvinismo fue minoritario durante siglos, pero no lo queremos ver. Necesitamos ese enemigo español para demostrar que hemos luchado contra el opresor por la libertad política y de religión”, aseguró Raymond Fagel, profesor de Historia en la Universidad de Leiden.

El académico indica que incluso sus alumnos “repiten a veces los mitos de la guerra en sus trabajos”. “Sin mito no queda nada. Cuando lo que hubo fue un problema religioso con un grupo pequeño de calvinistas defendiendo su religión y modelo social, y la nobleza, que quiso dominar la situación en Bruselas y chocó con la burocracia de Felipe II. Ambos conflictos, religioso y político, desencadenan una guerra civil. Pero esa imagen no es tan bonita como la de una República de las Siete Provincias, que triunfa contra la intolerancia”, añade.

El Rijksmuseum es también el Museo Nacional de Holanda, y ha intentado sumar los aspectos del choque que siguen vigentes. “Me refiero a la libertad de pensamiento y de religión, la identidad, y el tipo de sociedad que se quiere”, señala Gijs Van der Ham. También él cree que “los holandeses no conocen bien la Guerra de los 80 Años”. Una realidad que Raymond Fagel describe en dos colores: “A los españoles se les endosa una leyenda negra, mientras los holandeses tienen su leyenda blanca, duque de Alba incluido”.


 01_1538469641_864711
 
'Prácticas con escudo y lanza' (1618), de Adam van Breen. RIKJSMUSEUM - EL PAÍS


Otras guerras de religión

Para Bernardo J. García, profesor de Historia Moderna en la Universidad Complutense de Madrid, el problema de Felipe II en los Países Bajos “es que puede perdonar al vasallo, pero no al hereje, en este caso el calvinista o protestante”. También hubo guerras de religión en Francia e Inglaterra, “pero admitir la presencia de otras confesiones en el mismo territorio cuestiona la soberanía del rey”. “De modo que, en Holanda, los rebeldes sublevados del norte generan un discurso contra la tiranía y por su libertad para explicar el desarrollo del liberalismo. Cuando ya existía en otros lugares ajenos al protestantismo”. García recuerda que el conflicto fue internacional: “Es constitucional al principio contra el soberano legítimo, por eso la propaganda presenta al holandés como un resistente. Es para mantener el ánimo de la población con la promesa de la libertad. Luego, en el XVII, es ya una guerra global de índole económica, con la presencia de holandeses en Asia o el Caribe, convertida ya en potencia mercantil. En todo ello, Bélgica es la gran olvidada, porque permaneció al lado de Felipe II”.

En 1648, en el tratado de Münster (Paz de Westfalia), la corona española reconoció la independencia de la República de las (siete) Provincias Unidas. A pesar de tantos años de guerra, “España y Holanda se convirtieron enseguida en firmes aliados en la política europea; valdría la pena romper la barrera de la percepción popular”, abunda García. “La historia de los Países Bajos no se ha explicado bien aquí durante años porque eso era nacionalista, pero los mitos se destruyen en la escuela”, concluye Raymond Fagel.


 02_1538469891_223257

Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba, por Antonio Moro.


El duque (de Alba) del miedo

Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, duque de Alba, estuvo seis años en los Países Bajos (1567-1573) para reprimir la revuelta contra el rey Felipe II. En el imaginario popular, el duque es el responsable de la estrategia del miedo: arrasar una ciudad para rendir a las demás. Y aún hoy se le sigue presentando como un personaje malvado. Dado que Holanda y Flandes tenían buenas imprentas, se conservan las imágenes de los asedios y ejecuciones de aquella época que forjaron su figura sanguinaria. Pilar Tena, directora del Instituto Cervantes en Utrecht —que colabora también en la conmemoración—, considera que “fechas redondas como los 450 años del inicio de la Guerra de Flandes ayudan a reflexionar sobre temas importantes”. “Fue muy doloroso, pero pensar que pueda seguir siendo motivo de confrontación es algo totalmente anacrónico”, añadió Tena la pasada semana.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Rijksmuseum (Ámsterdam) 
 
‘La ronda de noche’ de Rembrandt será restaurada frente al público

El Rijksmuseum de Ámsterdam trabajará sobre el cuadro más famoso del pintor sin sacarlo de su sala de honor




 00_1539681832_764478
 
La ronda de noche de Rembrandt.

La ronda de noche, la obra de Rembrandt que representa en cierto modo al Siglo de Oro holandés en la pintura, será restaurada frente al público. Los trabajos costarán tres millones de euros y darán comienzo a partir de julio de 2019 en el Rijksmuseum, de Ámsterdam. Las obras podrán seguirse también en directo a través de su página web. Ejecutada en 1642, es la tela más ambiciosa del artista, y pertenece al Ayuntamiento de la capital. Desde hace dos siglos cuelga en el museo como un préstamo al Estado, y “necesitaba una restauración, que será la mayor llevada a cabo en nuestra historia. Será también el mayor proyecto de investigación en la historia del museo”, según ha asegurado Taco Dibbits, su director.

El óleo no saldrá de la sala noble, donde confluyen las mejores obras de la época, Vermeer incluido. Los visitantes podrán seguir desde una distancia de siete metros la labor de ocho restauradores y diez historiadores del arte que operarán en una gran vitrina. La tela, de 3,79 metros de largo por 4,54 de alto y pesa 170 kilos, “será sujetada en un caballete móvil y estudiada minuciosamente con las técnicas más avanzadas”. La última restauración tuvo lugar en 1976, y era necesario actuar de nuevo “porque ha aparecido en la tela una ligera sombra”. “Además, la pintura aplicada en los años setenta estaba descolorida y el barniz amarilleaba”. La cristalera permitirá instalar los aparatos necesarios sin molestar al público, y protegerá un cuadro que ha sido atacado en tres ocasiones: con un cuchillo en 1911 y 1975, y con ácido clorhídrico en 1990.

El Rijksmuseum abrió de nuevo sus puertas el 13 de abril de 2013, tras una década de obras de remodelación a cargo de los arquitectos españoles Antonio Ortiz y Antonio Cruz. Un mes antes, la obra de Rembrandt recuperó su lugar en la sala principal, después de haber estado expuesta en el Ala Philips, de la propia pinacoteca. El traslado fue transmitido en directo por la televisión nacional. Viajó metida en una funda con sensores para controlar la temperatura y humedad, así como el impacto de posibles golpes.

Su título original es La compañía militar del capitán Frans Banning Cocq y el teniente Willem van Ruytenburg, y retrata a un grupo de arcabuceros, una milicia cívica, a punto de iniciar su patrulla. No es una escena nocturna. El barniz y la oxidación oscurecieron el lienzo y acabó llamándose así por error. Fue un encargo del Consistorio de Ámsterdam al pintor, pero en 1715, al ver que no cabía en la sala que le habían destinado, recortaron un trozo. Los tres personajes allí retratados no fueron recuperados.

elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Mostrar mensajes anteriores:    
 

Publicar nuevo tema  Responder al tema  Página 2 de 2
Ir a la página Anterior  1, 2



Usuarios navegando en este tema: 0 registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado
Usuarios registrados conectados: Ninguno


 
Lista de Permisos
No Puede crear nuevos temas
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No puede descargar archivos
Puede publicar eventos en el calendario