Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Mensaje del equipo



Normas de la Secci�n 
En esta sección sólo se permiten exposiciones de Pintores Españoles. La forma de abrir una exposición es el autor con su fotografía y su biografía y los cuadros de la exposición con un tamaño no superior a los 800 píxeles.


Publicar nuevo tema  Responder al tema 
Página 17 de 17
Ir a la página Anterior  1, 2, 3 ... 15, 16, 17
Ir a la página   
 
PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Autor Mensaje
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso) 
 
La verdadera historia de lo que costó el ‘Guernica’ a la República

Una reconstrucción histórica de la compra del mural de Picasso a raíz de unas declaraciones de Pérez-Reverte arroja luz sobre las motivaciones del artista



 000_1538814223_401083

El Gobierno republicano español vio en la Exposición Internacional de París de 1937 una gran oportunidad para buscar adhesiones en su lucha contra la sublevación militar encabezada por Franco. Por eso se marcaron como gran objetivo la participación en su pabellón de grandes artistas de vanguardia, como Pablo Picasso. Este aceptó el encargo, por el que acabó cobrando 200.000 francos, a pesar de su “resistencia” a “aceptar subvención alguna de la Embajada por la realización del Guernica, ya que hace donación de este cuadro a la República española”, según explicó el escritor Max Aub el 28 de mayo de 1937 en una carta al embajador Luis Araquistáin. En ella contaba que había conseguido que el artista aceptase un cheque de 150.000 francos; los otros 50.000 los había recibido unas semanas antes como adelanto para cubrir gastos.

“A Picasso se le pagó el Guernica, y muy bien para la época, pero lo hizo porque le salió del alma, no por dinero”, asegura la historiadora del arte Josefina Álix, una de las personas que más ha estudiado aquel episodio, en referencia a las recientes declaraciones del escritor Arturo Pérez-Reverte recogidas en este diario: “Picasso no pintó el Guernica por patriotismo, sino por muchísimo dinero”, dijo el pasado martes en París durante la presentación de su última novela, Sabotaje.
Y es en el contexto de esa obra —“Fuera de la novela, no tengo nada que decir”— en el que Pérez-Reverte enmarcaba ayer, en conversación telefónica, sus palabras. “Que Picasso cobró 200.000 francos por el Guernica y no pisó España en toda la Guerra Civil es un hecho concreto, real, que yo utilizo en mi novela, que no es sobre Picasso, sino sobre un espía franquista en la que Picasso sale como secundario. Yo soy un escritor profesional y me reservo el privilegio —el divertido privilegio— de novelar lo que me dé la gana. No como el historiador del arte que no soy, sino como el novelista que soy. Si alguien hace de esto un debate político, ideológico o artístico, lo agradezco por la publicidad que me hacen, pero me importa un rábano. Sabotaje solo es una novela”, dijo.

Pero en ese juego de ficción que se asoma la realidad, algunos historiadores —como la profesora de la Autónoma de Madrid Nere Basabe, que difundió en Twitter la carta de Aub al hilo de las palabras del escritor— creen que conviene dejar claro qué es lo que dicen los estudios y los especialistas, sobre todo cuando se trata de uno de los cuadros más importantes de la historia de España, explica por teléfono Basabe.

Así, Álix empieza explicando que Picasso aceptó desde el principio la petición que le habían hecho en diciembre de 1936. La misma que le reiteró en los primeros días de enero de 1937, en una visita a su taller de la calle de Boétie, una delegación formada, entre otros, por los escritores Max Aub, Juan Larrea y Louis Aragon, y los arquitectos Luis Lacasa y Josep Lluis Sert, encargados de levantar el espacio expositivo. Sin embargo, durante meses el artista no hizo absolutamente nada —“o apenas unos apuntes”— porque, inmerso en sus problemas personales, no se le ocurría qué hacer.

Hasta que se produjo el bombardeo de la villa de Guernica por parte de la aviación nazi, suceso al que siguieron grandes manifestaciones de repulsa en París el 1 de mayo de 1937. “Ese mismo día se puso a trabajar en el mural”, señala Álix. Y lo hizo, continúa, “absolutamente revuelto por la situación y las circunstancias”, sin pedir dinero alguno para sufragar los importantes gastos que su trabajo suponía; aparte de las pinturas y el lienzo, tuvo que alquilar un taller más grande para contener el enorme tamaño de la obra: 7,7 metros de ancho y 3,49 de alto.


 000_1538814253_319532

Carta en la que José Gaos da cuenta a Juan Negrín del adelanto de 50.000 francos.
 

Testimonio de Max Aub


 00_1538814272_577665
 
Carta de Max Aub al embajador Luis Araquistáin sobre el pago de los otros 150.000 francos.

El comisario del pabellón, José Gaos, menciona los 50.000 francos de adelanto en una carta en la que da cuenta al presidente de la República, Juan Negrín, de los gastos de los preparativos hasta el 21 de mayo. Añadía que, en todo caso, ese pago no era suficiente: “La pintura mural hecha expresamente para nuestro pabellón debe ser adquirida por el Estado y por lo tanto a este le toca fijar en qué cantidad considere conveniente completar, como precio de esta adquisición, los 50.000 francos que se le han adelantado, teniendo presente que hasta ahora tampoco se han reembolsado especialmente a Picasso los gastos considerables de ejecución de esta pintura y sobre todo de las cuatro esculturas hechas también especialmente para el pabellón”.

Y de la entrega de los otros 150.000 francos deja testimonio Max Aub, delegado cultural de la embajada, en una carta del 28 de mayo. En ella anuncia a Araquistáin que había conseguido que el artista aceptase, al menos, “los gastos en que ha incurrido en su obra”. Y continúa: “Le he extendido un cheque por valor de 150.000 francos franceses, por los que me ha firmado el correspondiente recibo. Aunque esta suma tiene, más bien, un carácter simbólico, dado el valor inapreciable del lienzo en cuestión, representa no obstante prácticamente una adquisición del mismo por parte de la República”.

El propio Araquistáin recordaba ese episodio en una misiva que le envió a Picasso en 1953, en la que lamenta la pérdida tras su salida de la embajada de muchos documentos. “Entre ellos, el recibo que firmó usted a Max Aub de la suma que este le entregó a usted —pese a su resistencia a no aceptarla— en concepto de gastos incurridos en la realización”.

Aunque simbólica, 200.000 francos era una gran suma: “Pues sí, era dinero, si bien es muy difícil explicar a cuánto equivaldría actualmente”, dice Álix. Una herramienta de la página oficial de estadísticas del Gobierno francés dice que equivaldrían a unos 11 millones de euros actuales. También puede dar una idea al respecto el coste total del pabellón español para la Exposición Internacional de París: dos millones de francos, con lo que el pago a Picasso se habría llevado el 10%. “Es una buena cantidad, pero hay que tener en cuenta que es un trabajo bestial, que hace el artista más importante del mundo. Lógico es que se pagara. Pero de ahí a decir que lo hizo por dinero va un abismo”, termina la historiadora.


 00_1538814052_129076

Visitantes en torno al 'Guernica', de Picasso, en el Museo del Reina Sofía. / ANDREA COMAS


Una compra crucial

“Yo creo que en Picasso había ya un compromiso político y, además, con la República”, añade la historiadora de la UNED Genoveva Tusell, autora, entre otros, del libro El Guernica recobrado. Picasso, el franquismo y la llegada de la obra a España (Cátedra, 2017) Tusell menciona el cargo de director honorífico de director del Museo de Prado —“Que él siempre recordó con orgullo”— y la gira que hizo el Guernica tras la Exposición de París para recaudar fondos para la República en Gran Bretaña y, después, en Estados Unidos, donde permaneció el cuadro durante décadas hasta que el Gobierno español lo recuperó en 1981.

Tusell insiste en que en el proceso, el hecho de haber pagado por el cuadro en su día fue crucial, lo que vino a dar de alguna manera la razón a quienes se esforzaron tanto por formalizar la compra.     A pesar de la pérdida de los recibos, la carta de Max Aub en la que deja constancia de la entrega de un cheque y otros documentos —varias hojas de gasto, por ejemplo— fueron suficientes para demostrar la propiedad y para dar, de paso, la razón a quienes se esforzaron tanto por formalizar la compra.

La profesora de la UNED explica, además, cómo se consiguieron buena parte de esos papales gracias al diplomático Rafael Fernández Quintanilla, nombrado a finales de los setenta embajador en misión especial para recuperar la obra de Picasso. Fernández Quintanilla conocía al hijo de Luis Araquistáin, quien conservaba el archivo de su padre. Tras una complicada negociación, el diplomático logró hacerse con esa documentación que finalmente resultó crucial.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso) 
 
El Picasso de Málaga desentierra las raíces más españolas en la obra del artista

“El sur de Picasso. Referencias andaluzas” suma 200 obras que transitan por el arte ibérico, la antigüedad clásica y la obra de sus contemporáneos



 000_1539076760_506111
 
Visitante en la exposición 'El sur de Picasso. Referencias andaluzas' en el Museo Picasso de Málaga. / Jesús Domínguez

Pablo Picasso (Málaga, 1881-Mougins,1973) vivió en España durante su infancia y primera juventud, pero su impresionante carrera artística se desarrolló en París. Innovador y rompedor como pocos mantuvo, sin embargo, constantes referencias a sus orígenes culturales en toda su obra. El Museo Picasso de Málaga muestra hasta el 3 de febrero una exposición de 200 obras, El sur de Picasso. Referencias andaluzas, en las que por vez primera se propone un viaje por todo aquello situado al Sur de los Pirineos que sirvió para inspirar el genio del artista: el Mediterráneo, el mundo clásico, el barroco y la modernidad de los artistas contemporáneos a él. Obras maestras de El Greco, Zurbarán, Velázquez, Goya, María Blanchard y Juan Gris le sirven al comisario y director del museo, José Lebrero, para ilustrar la tesis de la exposición. La presentación de esta muestra es el aperitivo del Congreso internacional Picasso y la Historia en el que durante tres días, 24 expertos hablarán de temas como la prostitución, el fascismo, el Picasso azul y rosa, las vanguardias, los marchantes, el franquismo, las repercusiones de su obra en Sudamérica y el mundo árabe o su relación con los museos del Prado y el Louvre.

Durante el recorrido por las dos plantas que ocupa la exposición, Lebrero cuenta que el objetivo con el que ha trabajado consiste en mostrar el tránsito intelectual que hace Picasso del sur al norte sirviéndose del patrimonio simbólico de su tierra para regresar de algún modo al origen y llamar la atención sobre la profunda huella que la cultura mediterránea ibérica tuvo en su obra.

La idea de fijarse en la inspiración que Picasso obtuvo de la cultura mediterránea surgió desde el museo Picasso de París. Puede que por ello la institución francesa, junto al Picasso de Barcelona hayan prestado una parte sustancial de la obra que se exhibe en la exposición.

Así, piezas de 2.500 de antigüedad se suceden con esculturas clásicas procedentes del museo arqueológico de Madrid y Antequera confrontadas con los grabados de la Suite Vollard que Picasso publica en la década de los 30. El Agnus Dei de Zurbarán (1639), y la Vanitas de Antonio de Pereda (1660) se pueden medir junto a la Cabeza de mujer (1940) o el Bodegón con cabeza de toro (1958), ambas de Picasso, y donde se observa una clara influencia de los viejos maestros en su etapa de madurez. Unas palabras del artista pronunciadas durante una conversación con Marius de Zayas en 1923 resumen perfectamente la consideración que Picasso tenía sobre el arte que le había precedido. “Para mí no hay ni pasado ni futuro en el arte. Si una obra no puede vivir siempre en el presente no ha de ser considerada en absoluto. El arte de los griegos, de los egipcios, de los grandes pintores que vivieron en otras épocas no es un arte del pasado, tal vez está más vivo hoy de lo que lo estuvo nunca”.

En la iconografía picassiana abunda tanto la tauromaquia, profusamente representada en la exposición, como la guitarra. Con este instrumento como tema, Picasso realizó numerosísimas esculturas y pinturas que sirven de colofón para el recorrido de la exposición. En este espacio, Bernard Picasso, nieto del artista por la vía del único hijo que este tuvo con Olga Khokhlova, hablaba ayer de su satisfacción ante esta nueva muestra dedicada a su abuelo: “Nunca son demasiadas. Hubo muchos años, década de los 70 por ejemplo, durante los cuales se le hicieron muy pocas. La gente en general no viaja y quiere poder ver las obras lo más cerca posible. Si las exposiciones se hacen bien, como es el caso, creo que se ayuda a conocer la obra de mi abuelo, una persona muy querida en todo el mundo”.

Emmanuel Guigon, director del Museu Picasso de Barcelona, abunda en la misma idea del nieto del artista. “Si hay una investigación y algo nuevo que aportar detrás de una exposición, bienvenidas sean todas las que se le dediquen. De hecho nosotros estamos preparando para dentro de dos años una gran muestra con toda la obra de los últimos años de Picasso. Será una novedad y para nosotros es una forma de enganchar a nuevos públicos”.


“A Picasso le debemos un lenguaje universal para la izquierda”

Nacido en 1955 en París como Joseph, el profesor Pepe Karmel, presidente comité científico del Congreso y profesor de Historia del Arte en New York University, se castellanizó el nombre en recuerdo de un fantástico viaje que sus padres realizaron por España, aunque él desconoce el castellano. Con varias obras de referencia sobre Picasso y con decenas de conferencias sobre el artista pronunciadas en foros de todo el mundo, inaugura hoy el Congreso sobre Picasso y la Historia.

Pregunta. Treinta y tres exposiciones sobre Picasso en 2018, cuatro grandes museos Picasso (París, Antibes, Barcelona y Málaga) más el quinto que abrirá Catherine Hutin, hija de Jacqueline, su última esposa, en Aix-en Provence en 2021, ¿No cree que hay un abuso del nombre de Picasso?

Respuesta. Por un lado va la súper estrella, el mito, y por otro el genio que es Picasso. Le puede perjudicar en la medida en que la gente se preocupe más por su vida, por sus mujeres, por su dinero. Hay que ir más allá de su celebridad y los expertos tenemos la obligación de ceñirnos a la obra del artista, no al famoso.

P. El tema del Congreso es la Historia. ¿Fue Picasso un pintor de historia?

R. No pinta episodios, pero sí alegorías. Por ejemplo, las bailarinas del 14 de julio, fecha patriótica en Francia, pero también de la revolución francesa con toda su violencia. Se ocupa también de la lucha de clases con pinturas como la de la planchadora o incluso las de las prostitutas enfermas y aisladas en el hospital

P.: A propósito de prostitutas y la relación del artista con las mujeres son muchas las feministas críticas con Picasso.

R. Yo no lo veo así. En los cuadros de las prostitutas hay una mirada compasiva. O en Las señoritas de Avignon veo una celebración de la sexualidad femenina. Cuando se opina que retrató con crueldad a Dora Maar llorando, hay dos versiones: la que dice que disfruta con el sufrimiento de ella y la de quienes opinan que la contempla conmovido. Yo creo esto último.

P. Hay quienes han criticado a Picasso por no pisar España durante la guerra.

R. Él estaba en Francia y no era un experto en política. No hacía ninguna falta. Se han dicho muchas cosas sin fundamento. Pero fíjese en lo que le ocurrió a Lorca. Si llega a venir, puede que le hubiera pasado lo mismo. Lo importante es que creó un lenguaje para la izquierda que sigue siendo universal.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso) 
 
El ‘Guernica’ en la trituradora de Banksy

Desde que le quitaron el cristal antibalas, el cuadro de Picasso no ha vuelto a ser el mismo



 00_1539157402_356733
 
El 'Guernica' de Picasso, custodiado por un guardia civil y un cristal blindado en el Casón del Buen Retiro de Madrid en 1982. / Marisa Flórez

Aunque las vanguardias creyeran lo contrario, la ciencia avanza pero el arte no. La mejor demostración es que seguimos confundiendo valor y precio. Estos días, de hecho, hemos asistido a dos episodios artísticos protagonizados por la punta de lanza de la estética contemporánea: el dinero. Primero a cuenta de lo que Picasso le cobró a la República por pintar el Guernica. Más tarde, cuando Banksy duplicó el precio de su Niña con globo triturándolo en una subasta para certificar que, como los vaqueros, ciertos cuadros cuestan más rotos que enteros.

Hace dos décadas la influyente Rosalind Krauss publicó un libro titulado Los papeles de Picasso (Mireya Reily lo tradujo para Gedisa). Aunque su ensayo es un análisis de los collages del malagueño, Krauss parte de una premisa: por los mismos años en que el sistema monetario abandonaba el patrón oro para volverse una convención abstracta, el arte —de abstracción a abstracción— rompía el vínculo entre la representación y su referente real. La última vez que el Reina Sofía reeditó el libelo de Antonio Saura Contra el Guernica le pidió un prefacio a Félix de Azúa, que dedicó tres páginas a resumir el conflicto de interpretaciones entre expertos en el mural. Así, el toro podría simbolizar tanto a España como el fascismo, la fuerza bruta o al propio Picasso, la protección de los débiles o “la energía sexual y primaria”.

La ruptura del arte con la realidad y su vinculación con la economía ha dado grandes beneficios a las casas de subastas y grandes libros a las bibliotecas. Uno de ellos lo publicó Lawrence Weschler, editor del New Yorker, en 1999, un año después de que Krauss publicara el suyo. Se titula Boggs. La comedia del dinero (Seix Barral. Traducción de Pilar Giralt) y relata las peripecias de Stephen Boggs, cuya obra consistía en dibujar billetes de banco y, sobre todo, en conseguir que tuvieran curso legal. Cuando lo consiguió fue multado por la Hacienda estadounidense. Él, coherente, quiso pagar la multa con dinero salido de su mano. A Boggs, que murió hace unos meses, le divertía contar que la frase “Confiamos en Dios” se incorporó a los dólares precisamente cuando la moneda prescindió del respaldo del oro.

El verdadero poder de un creador moderno —sea Dios o un artista— no consiste en dar vida a su obra sino en quitársela. Pintar un cuadro es relativamente fácil —los museos rebosan—, destruirlo no está al alcance de cualquiera. Ni siquiera destruirlo a medias para recrearlo. Es lo que hizo Banksy —nombre de banco infantil— en un supremo gesto de especulación. En el prestigio de los iconos siempre han jugado un papel decisivo los ataques que recibieron. La iconoclasia es una forma de fetichismo. Desde que le quitaron el cristal antibalas, el Guernica no ha vuelto a ser el mismo. Para bien y para mal, ese día multiplicó su precio y perdió parte de su valor. Quedó convertido en un picasso.


elpais.com
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso) 
 
Picasso y Picabia, falsos gemelos

No es que fueran amigos. De hecho, se miraban con recelo. Pero la Fundación Mapfre profundiza en la relación de los dos 'Picas', como les llamaba su marchante, en la exposición 'La pintura en cuestión'



 00_1539257880_841162

'Retrato de Dora Maar' (1937) de Picasso.

Quizás la clave para entender la relación entre Picasso y Picabia esté en una novela, el Aurélien de Louis Aragon. No es que Picasso y Picabia fueran amigos. De hecho, se miraban con cierto recelo. Sí que fueron vecinos en Mougins y coincidieron algunos veranos en la Costa Azul, donde sus hijos solían jugar juntos en la playa. ¿Rivales?Tampoco. Al menos, para Picasso. Y Aragon lo captó magistralmente en su novela, un cuadro literario del París de les folles anées 20, un París que no se puede describir sin Picasso (que aparece con su nombre real), pero en el que también transita un tal Zamora -aquí sí usó un pseudónimo para Picabia- que se creía «el rival de Picasso, lo que le había hecho caer en el dadaísmo, con la idea de superarle».

La casual relación de Picasso y Picabia empezó por el mismo nombre. Los dos Picas, como les llamaba el marchante Léonce Rosenberg. Y, al principio, cuando aún eran poco conocidos, la prensa de París solía confundirles por la sonoridad hispana del apellido e incluso su aspecto, llegando a presentarles como falsos gemelos. Más de una vez aparecieron vestidos iguales. Aquí entra Gertrude Stein con su ojo crítico: «Picabia y Picasso son más o menos de la misma estatura, que es bastante baja, y pesan más o menos lo mismo, que es un peso bastante honroso. Y no serían quienes son si uno fuese el otro. (...)Se ponen sin saberlo la misma corbata y esta vez llevaban exactamente el mismo par de zapatos (...): tenían la misma estatura, tenían los mismos zapatos, pero no se parecían nada, nada en absoluto». Lo escribió en su Autobiografía de todo el mundo (1937).

¿Y por qué una exposición sobre Picasso y Picabia?«En un principio parece tratarse de figuras casi antagónicas en su manera de entender el arte, pero en esta exposición se descubren muchos puntos en común en su obra, lo que nos permite conocer mejor su ambigua y singular relación», explica Aurélie Verdier, conservadora del Pompidou y comisaria de la muestra inédita Picasso/Picabia. La pintura en cuestión, que inauguró ayer la Fundación Mapfre y que se podrá ver hasta el 13 de enero. Más que los ismos del momento (Picabia empezó con un posimpresionismo elegante, coqueteó con el cubismo, se lanzó al dadaísmo, etc.), ambos artistas optaron por «asesinar la pintura para rejuvenecerla», añade Verdier.
A través de 150 obras en insólito diálogo, la exposición enfrenta a los dos artistas y, básicamente, sirve para redescubrir a Picabia. No hay sorpresa con Picasso:ahí está su trazo, claramente reconocible. Algunos juegos de espejos y paralelismos dan más fuerza a las obras, como Los enamorados de Picasso enmarcado junto a El beso y Los enamorados (después de la lluvia) de Picabia. Pero a veces el tándem de piezas resulta algo forzado. Incluso tenso. Sí, ambos trataron temáticas comunes que, en el fondo, no dejan de ser tópicos mediterráneos:el toreo y las españolas con mantilla. Y, claro, al final, Picasso lo devora todo.

¿Demasiado Picasso?

Un otoño picassiano. O un año picassiano. O quizás ya sea un siglo picassiano. Las exposiciones sobre Picasso no cesan. Grandes retrospectivas como la del Musée d'Orsay o de formato más reducido. «A veces se dice: '¡Demasiado Picasso! Basta de tantas exposiciones de Picasso...' ¡Pues no! Picasso está vivo y esta dinámica no parará», ya advertía Laurent Le Bon, director del Musée Picasso de París, en la inauguración de 'Picasso descubre París 1900-1904', en el Picasso de Barcelona. «Siempre hay nuevas luces, nuevas aproximaciones». Picasso no se acaba.


elmundo.es
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Mostrar mensajes anteriores:    
 

Publicar nuevo tema  Responder al tema  Página 17 de 17
Ir a la página Anterior  1, 2, 3 ... 15, 16, 17



Usuarios navegando en este tema: 0 registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado
Usuarios registrados conectados: Ninguno


 
Lista de Permisos
No Puede crear nuevos temas
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No puede descargar archivos
Puede publicar eventos en el calendario