Este trabajo esta dedicado a Rafael Sanzio de Urbimo. Pocos pintores del Renacimiento italiano han sabido interpretar el ideal de belleza y el gusto por el clasicismo como lo hace Rafael Sanzio de Urbino, el más joven de los tres grandes creadores del Cinquecento (Leonardo, Miguel Ángel y él mismo).
Rafael - Rafael Sanzio. Nació el 6 de abril de 1483 en Urbino. Tras pasar por varios talleres como aprendiz fue a Perugia, donde asimiló las tonalidades claras, las elegantes composiciones y el paisaje espacioso de su maestro, El Perugino, contactando en estos años con Pinturicchio.
Rafael, era hijo de un modesto pintor cercano a los Montefeltro, duques de Urbino. Ingresó en el taller de Perugino, compañero de Leonardo junto al maestro Verrocchio, allí Rafael lo aprendió todo del maestro que junto con Botticelli, Signorelli y Guirlandaio había trabajado en la Sixtina.
Entre 1500 y 1504 realizará varios viajes, apareciendo documentado en Urbino, Perugia y Venecia, especulándose que pudo llegar a Florencia e incluso a Roma.
A los veintiún años viajó a Florencia, recomendado por Giovanna della Rovere, su protectora, a fin de sumergirse en el río del arte florentino, inundado por Leonardo y agitado por Miguel Ángel Buonarroti. Cuando ya lo ha aprendido todo dirige sus pasos hacia la meta ambicionada: Roma.
Algunas Madonnas y Las Tres Gracias también resultan trabajos admirables, siempre bajo la influencia de Perugino. En 1504 se traslada a Florencia. Rafael llega a la cuna del Renacimiento con el deseo de obtener importantes encargos que no se culminarán, pero los cuatro años que pasó el joven pintor en la capital de Toscana serán fundamentales para su formación. Es el momento en el que Miguel Ángel está trabajando en el David, y junto a Leonardo está decorando la Sala del Consejo del Palazzo della Signoria, cuyos frescos se han perdido por desgracia. La vida, el movimiento, los escorzos, las anatomías de las figuras serán para Rafael un nuevo reto, abandonando su estilo suave y delicado para introducirse en el Cinquecento.
Precisamente será el tema de la Virgen con el Niño el más demandado por la clientela durante su estancia florentina, convirtiéndose Rafael en el gran creador de Madonnas, que serán imitadas por diversos autores europeos como el español Luis de Morales "El Divino". Pero el gran encargo público que él esperaba no llegó, motivando su traslado a Roma llamado por Julio II a finales de 1508. Una vez en Roma trabaja en la decoración de las famosas "Stanze", los aposentos privados del pontífice. Julio II encomendará por estas fechas la decoración de la bóveda de la Capilla Sixtina a Miguel Ángel, resultando una admirable "competencia" entre ambos artistas.
La influenia miguelangelesca se dejará notar en la mayor parte de los frescos. La "Stanza della Signatura" será su primer trabajo, resultando el pontífice tan satisfecho que permitió al artista destruir todo lo que habían realizado otros artistas, nombrándole el 4 de octubre de 1509 pintor de Corte. Entre 1511 y 1514 pintará la "Stanza del Heliodoro" sin abandonar los numerosos encargos particulares que llegaban en esos años iniciales de la década de 1510, viviendo el pintor días de gloria.
De la "Tercera Estancia" sólo pintará una de sus obras maestras: el Incendio del Borgo. Una de las facetas más desconocidas de Rafael es la de arquitecto; amigo personal de Bramante, fue encargado de continuar las obras de la basílica de San Pedro del Vaticano al fallecer Bramante, en 1514, Rafael se convierte en el arquitecto de San Pedro, cuyas trazas para la planta y fachada realizó al fin de su vida, ayudado por Sangallo, su heredero.
Falleció muy joven el 6 de abril de 1520, un Viernes Santo, como el día en que nació. Falleció Rafael en Roma, a los 37 años, sin poder disfrutar del éxito que había obtenido. En su pintura integra las influencias de los mejores maestros de su tiempo, resultando de ello un estilo personal que ha marcado a numerosas generaciones de artistas.
Por lo grande que fue y por el legado que nos ha dejado este genial artista, es para mí uno de mis grandes favoritos, por lo que este trabajo dedicado en el foro de xerbar, me ha supuesto un honor y un placer, el poder pasar unas cuantas horas de autentico goce, disfrutando y seleccionando cuadros e imágenes con un mínimo de calidad para confeccionar esta galería de su grandiosa y prolífica obra.
Retrato de Rafael por Francesco Maria della Rovere (1514), Museo Czartoryski, Cracovia.
ALGUNAS OBRAS
La escuela de Atenas, éste fresco es mi favorito. Espectacular composición ambientada en arquitecturas típicamente romanas (parecen termas antiguas) que servirían de inspiración a Bramante en sus planos para la basílica del Vaticano y donde aparecen multitud de filósofos griegos en diversas actitudes.
En el centro y destacando por ser punto focal de líneas de fuga y estar enmarcados, podemos ver a Platón (señalando el cielo) y a Aristóteles (señalando la tierra) en alusión al carácter de sus filosofías, más imaginativa la platónica y más realista la aristotélica. A la izquierda Sócrates conversando con Alejandro Magno armado.
La configuración de la arquitectura del templo de la sabiduría, con los nichos de Apolo y Palas Atenea, como espacio renacentista y la representación de los sabios de la antigüedad como hombres contemporáneos de Rafael subrayan la idea de continuidad entre el presente y el mundo antiguo (Leonardo representa a Platón, Bramante a Euclides, Miguel Ángel a Heráclito y el mismo Rafael se retrata a la derecha). Son muchos más los personajes clásicos representados en la obra, entre los que cabe destacar a Epicuro y Pitágoras, situados a la izquierda y a Diógenes echado sobre las escaleras.
Los diferentes grupos de personajes se ubican de manera simétrica, dejando el espacio central vacío para contemplar mejor a los protagonistas, recortados ante un fondo celeste e iluminados por un potente foco de luz que resalta la monumentalidad de la construcción. En las paredes del templo contemplamos las estatuas de Apolo y Minerva así como las bóvedas de casetones y los espacios abiertos que dominan el edificio, creando un singular efecto de perspectiva.
A continuación voy a poner una representación de la gran obra de Rafael, espero que os guste la selección que he conseguido reunir:
Autorretrato de Rafael. 1506. Óleo sobre lienzo. Galería de los Uffizi. Rafael ha sido uno de los pintores más admirados a lo largo de la historia del arte. Los artistas franceses fueron quienes más supieron apreciar el modo idealizado de plasmar sus imágenes, sin perder jamás la corrección y el decoro. Entre los artistas que trataron de recuperar su estilo se cuentan especialmente Poussin e Ingres, quien sintió una devoción casi fanática por la vida de este pintor. Este autorretrato del jovencísimo Rafael (no olvidemos que murió poco después de los treinta años) sirvió al citado Ingres para recrearle en obras como Rafael y la Fornarina. En esta imagen que contemplamos, el pintor trata de mostrar su personalidad, el elemento identificativo de los retratos de Rafael siguiendo la tradición iniciada en el Quattrocento por Masaccio y continuada por Botticelli o Piero della Francesca, sin olvidar las referencias a la pintura flamenca. La utilización de un fondo neutro ante el que se recorta la figura será repetida más adelante por artistas como Tiziano.
Autorretrato con un amigo o Doble retrato. 1518-19. Museo Nacional del Louvre. Características: 99 x 83 cm. Óleo sobre lienzo. Tradicionalmente se ha venido considerando que el personaje representado en segundo plano es el propio Rafael mientras que el hombre que dirige su mirada hacia atrás sería su maestro de esgrima en referencia a la espada aunque también se ha especulado con diferentes nombres: su discípulo Polidoro da Caravaggio; Pietro Aretino; Giovanni Battista Branconio dell´Aquila, amigo y ejecutor testamentario; Pinturicchio. Lo más significativo es el excelente diálogo entre ambas figuras, reforzado por el estudiado efecto de luz, y la calidad expresiva de ambos rostros, cuyos ojos indican la personalidad de cada uno. Las tonalidades oscuras dominan la composición, animándose con el blanco de las camisas y los puños.
La Fornarina, otro de mis favoritos. 1518-19. Óleo sobre tabla, 85 x 60 cm. Galleria Nazionale d'Arte Antic (Roma). La Fornarina (Ritratto di Giovane Donna, amante de Rafael) Fornarina es el nombre que románticamente se dio a la mujer que posa para Rafael en este y otros muchos lienzos. No se sabe a ciencia cierta cuál es su identidad, aunque ultimamente los especialistas se decantan por que es Giovane Donna; pero siglos después se ha querido ver en ella a la supuesta amante del pintor. El apodo de Fornarina le vendría del vocablo italiano que designa la harina; se debe a que se trataba de una joven sienesa llamada Margherita Luti, hija de un panadero de la comarca de Santa Dorotea, en Roma, llamado Francisco. Sin embargo, otras teorías parecen cobrar mayor peso y de este modo se apunta a que la joven fue una famosa cortesana de Roma, modelo de varios pintores del Renacimiento que la inmortalizaron en sus lienzos. La relación con Rafael, pues, no está clara; sin embargo, el brazalete que la joven lleva en el brazo muestra el nombre del pintor. En cualquier caso, la pose de la muchacha y el realismo del retrato hablan de una actitud desenvuelta y confiada con el artista. Esta pose informal y el aura romántico que durante siglos se atribuyó a la muchacha fascinaron a pintores del siglo XIX, especialmente a Ingres, que empleó el modelo de la Fornarina para sus lienzos, manteniendo incluso el curioso tocado de rayas que porta la muchacha. Algunos especialistas consideran que el retrato sería obra de Giulio Romano aunque Sanzio tuviera una extensa participación. La penetrante mirada de la joven indica el interés del artista por captar la expresión de sus modelos, enlazando con los retratos que más tarde ejecutará Tiziano.
La velada. 1516 h. Museo:Galería Palatina. Características:82 x 60´5 cm. Material: Óleo sobre lienzo. Los retratos de Rafael serán la parte más desconocida de su producción por el gran público, demostrando Sanzio sus excelentes dotes en esta temática como podemos observar en esta bella imagen. Se considera que el pintor utilizó como modelo a la Fornarina, su amante y modelo de aquellos años como atestiguan su presencia en los rostros de la Madonna Sixtina o la Virgen de la silla. La figura se recorta ante un fondo neutro, centrando la atención en el rostro que queda en semipenumbra, cuyos ojos se dirigen abiertamente al espectador. El elegante vestido ha sido captado en todo su esplendor, destacando la plegada manga que observamos en primer plano, reforzando la volumetría del conjunto. La calidad táctil de las telas han sido obtenida con maestría, contrastando el brillo de la seda con la textura más densa del velo que cubre la cabeza de la mujer y que da el nombre al cuadro, detallando minuciosamente el broche de la cabeza, el collar de ámbar o el rizado cabello que cae por la frente. La delicadeza de la mano que se aprecia en el pecho refuerza el aspecto general de la composición, anticipando Sanzio las bellas obras de Tiziano.
Dama con Unicornio. 1505-06. Museo:Galería Borghese (Roma). Características: 67 x 51 cm. Óleo sobre lienzo. La bella y noble dama que aparece retratada con un Unicornio en su regazo ha sido identificada con muy serias dudas como Maddalena Doni, apuntándose también a una joven de la familia Borghese o la propia hermana del pintor, Elisabetta, nacida en 1491. El Unicornio es un símbolo de castidad, poniéndose en relación con la mirada limpia y directa de la muchacha, ofreciéndonos su carácter. La joven se sitúa ante una logia con columnas que nos permite contemplar un amplio paisaje, relacionándose la composición con la Gioconda de Leonardo. La calidad del dibujo y los detalles serán notas identificativas de los retratos rafaelescos sin olvidar la importancia de las expresiones de los modelos, verdadero centro de atención.Curiosamente la muchacha fue transformada en el siglo XVI en santa Catalina al añadir una rueda y la palma del martirio - sus símbolos identificativos - catalogándola como obra de Perugino hasta que fue restaurada en 1935 y considerada como obra de Rafael. Se trata de un excelente retrato fechado hacia 1505-1506 gracias al escotado vestido, muy de moda en aquellos años iniciales del Cinquecento.
La embarazada. 1506 h. Óleo sobre tabla. Características:66´8 x 52´7 cm. Museo:Palazzo Pitti. Desconocemos la identidad de esta dama embarazada retratada por Rafael con una sublime exquisitez. Se apunta a Emilia Pia de Montefeltro aunque son muy vagas las opiniones que apoyan esta dirección. La mujer recorta su figura ante un fondo neutro obteniendo un sensacional efecto volumétrico en sintonía con las obras de Masaccio o la Pintura Flamenca y que más tarde popularizará Tiziano. Dirige su mirada al espectador y posa su mano izquierda en su abultada tripa para reforzar su estado de buena esperanza. Viste elegantes y ricos trajes, creando atractivos contrastes cromáticos entre el amarillo-rojo y el blanco-negro, destacando las calidades táctiles de las telas así como la riqueza del collar que viste su elegante escote, muy similar al de Maddalena Doni o la Dama con Unicornio. Pero el centro de atención lo encontramos en el rostro de la dama cuyos inteligentes y cálidos ojos se dirigen al espectador como solicitando comprensión y cariño. Las manos son otro llamativo foco de interés tanto por los anillos como por su expresividad, resultando un admirable ejemplo de la retratística rafaelesca.
La muda. 1507 h. Museo:Galería Nacional de las Marcas. Características:64 x 48 cm. Material:Oleo sobre tabla. Los recientes análisis radiográficos efectuados en esta tabla han encontrado variaciones respecto al retrato original que sería de los primeros años del siglo XVI. Los especialistas han llegado a la conclusión de que podría tratarse de una modificación motivada por un cambio en el estado civil de la modelo, posiblemente al enviudar. Esta hipótesis ha traído consigo incluso una identidad para la retratada, considerándose que sería Giovanna Feltria della Rovere, una de las primeras protectoras de Sanzio.La influencia de Leonardo se manifiesta en la posición en tres cuartos mientras que el fondo oscuro ante el que se recorta la dama es un recurso propio ya utilizado en anteriores retratos como La embarazada. De esta manera se concentra la atención en el gesto de la mujer, destacando su personalidad, quedando en un segundo plano los detalles del vestido perfectamente representados. Las manos son el siguiente foco de atención, proyectándolas hacia el espectador y ubicándolas en una posición que refuerza su carácter. El pronunciado escote que exhibe la dama indica su cronología cercana a los retratos de Maddalena Doni o la Dama del Unicornio.
Retrato de Elisabetta Gonzaga, c. 1504. Óleo sobre tabla. 52,9 x 37,3 cm. Galería de los Uffizi. Florencia. La mujer retratada es Elisabetta Gonzaga (h. 1471-1526), hija de Federico I Gonzaga y esposa del duque Guido. Los detalles incluidos son un negro vestido con bordados dorados, y una diadema en forma de escorpión en la frente de la mujer.
Las tres gracias. 1503-1504. Óleo sobre tabla. 17 x 17 cm. Museo Condé. Chantilly. Francia. Durante su estancia en Florencia. Pintada sobre tabla, esta obra, que apenas mide 17 centimetros de altura, es una joya artística que a lo largo de la historia ha pasado por diversos dueños. Entre ellos, el pintor Thomas Lawrence, lord Derby, la Colección Borghese o lord Ward. Actualmente se conserva en el Museo Condé de Chantilly (Francia). Fue una obra de encargo que forma pareja con El sueño del caballero (National Gallery de Londres). Siempre se ha considerado a Scipione di Tomaso Borghese como el cliente pero en la actualidad se especula con la posibilidad de Francesco Maria della Rovere, apuntándose también como el protagonista del retrato de Joven con manzana de la Galería Uffizi. Por un dibujo a pluma hecho por Rafael que se conserva en Venecia, se ve que el célebre pintor se inspiró en el grupo escultórico de las tres Gracias de Siena para llevar a cabo su obra. Si bien utilizando los recursos de su genio, dio a la obra tal sentimiento de castidad y de gracia al mismo tiempo que el cuadro resulta original y moderno. Las Gracias aparecen desnudas y agrupadas como en la antigüedad. La de enmedio, vista de espaldas, vuelve la cabeza enseñando un perfil ideal. Las otras dos, de frente, inclinan graciosamente la cabeza en sentido opuesto y sus brazos se enlazan con los de su hermana apoyándose las tres mutuamente. Las figuras forman un conjunto encantador por la elegancia de las actitudes y la pureza de las líneas que se destacan sobre el fondo de un paisaje accidentado. Se puede afirmar que la fisonomía de las tres doncellas se hallan a la altura de las mejores realizadas por el pintor y representan el prototipo de la belleza de la escuela clásica italiana.
Madonna del jilguero. 1505-06. Galería de los Uffizi. Características:107 x 77 cm. Óleo sobre tabla. Con motivo de su matrimonio con Sandra di Matteo di Giovanni Canigiani, Lorenzo Nasi encargó a Rafael esta maravillosa Madonna para la decoración de su palacio. El edificio sufrió un importante desplome en 1547 provocando fuertes daños en la tabla que fueron restaurados por Michele di Ridolfo del Ghirlandaio. Las radiografías actuales han puesto de manifiesto la rotura del soporte en 17 trozos, apareciendo cuatro añadidos.En esta composición encontramos el estilo definitivo de Rafael durante su estancia florentina, destacando la blandura, la belleza y el humanismo de las figuras, interpretando de manera correcta la filosofía católica del momento. La escena está inspirada en Leonardo al emplear una composición piramidal muy admirada por los artistas del Cinquecento, asimilando también el atractivo contrastes de luces y sombras con el que crea una admirable sensación atmosférica. Las figuras se ubican ante un amplio paisaje de aspecto umbro con el que obtiene un prodigioso efecto de perspectiva. Las referencias a Fra Bartolomeo y Miguel Ángel también están presentes, inspirándose en éste último al colocar la figura del Niño entre las rodillas de su madre. La relación existente entre los personajes gracias al juego de miradas es destacable, reforzando el humanismo de la escena.
La Virgen de la rosa. 1518 h. Museo del Prado. Características:103 x 84 cm. Óleo sobre lienzo. Pocos años antes de morir, Rafael continuó con su ya larga tradición como pintor de Madonnas, adquirida durante su estancia en Florencia. La Virgen de la Rosa estaría fechada hacia 1518 y recibe su nombre de la flor que vemos encima de la mesa. San Juanito y el Niño Jesús son los verdaderos protagonistas de la composición al pelearse por la filacteria en la que se leería Ecce Agnus Dei (He aquí el Cordero de Dios). La gracia de ambas figuras contrasta con la tristeza con que los miran San José y María, posiblemente por conocer el triste destino que depara a ambos: crucificado Jesús y decapitado San Juan. Todas las figuras se sitúan en primer plano ante un fondo neutro. La luz provoca contrastes de claroscuro por lo que da la impresión de ser una escena que antecede al Tenebrismo de Caravaggio. Aquí la riqueza de color es mayor con esos tonos azules, rosas y verdes en los ropajes de la Virgen que, unidos a la transparencia del tocado, hacen de esta figura una de las más atractivas salidas del pincel del maestro. La torsión característica de María parece incluso acentuada por sujetar al Niño, que se abalanza hacia la cinta. Como suele ser habitual en Rafael, las calidades de las telas son perfectas igual que vemos en la Sagrada Familia de la Perla. Ambas estuvieron en las Colecciones de Felipe IV y actualmente se encuentran en el Museo del Prado.
Desposorios de la Virgen. 1504. Pinacoteca di Brera. Características: 117 x 170 cm. Óleo sobre tabla. En los Desposorios de la Virgen se ha querido ver el manifiesto de los principios del arte renacentista italiano. Rafael recoge todos los avances desarrollados durante el Quattrocento para realizar una obra de perfección extraña. Lo que más suele destacarse de la composición es la presencia del templo circular al fondo de la escena, por encima de los personajes. Posee todos los rasgos clasicistas que se pretendían aplicar a la arquitectura renacentista: la planta central (ver los dos diseños para iglesias de Leonardo da Vinci), arcos de medio punto, proporciones basadas en el cuerpo humano, accesibilidad e iluminación natural... Este tipo de templo simboliza la perfección divina, que a su vez es la que representa la Virgen, sin pecado, o el mismo sacramento del matrimonio, la unión de los contrarios para producir un ser perfecto. La explanada donde se encuentran las figuras posee unas baldosas rectangulares que permiten representar la proyección del espacio en perspectiva hacia un punto de fuga central, que se encuentra situado en la puerta abierta del templo que da al paisaje del fondo. Los personajes están situados en un friso horizontal, simétricamente distribuidos a los lados del sacerdote, a un lado las mujeres y al otro los hombres. Para romper algo la monotonía de esta distribución, Rafael ha pintado grupos de paseantes en toda la explanada y las escalinatas del templo. La tabla fue encargada a Sanzio por la familia Albizzini para la iglesia de San Francisco en Città di Castello, permaneciendo allí hasta 1798, cuando formó parte del botín napoleónico y fue vendida por 50.000 liras a un mercader. La idea de la composición está inspirada en la Entrega de las llaves que Perugino pintó en las paredes de la Capilla Sixtina.
La Coronación de la Virgen. 1502-03. Museos Vaticanos. Características: 267 x 163 cm. Óleo sobre tabla. Este cuadro se conoce como la Pala de Altar Oddi encargado a Rafael por Maddalena degli Oddi para la iglesia de San Francisco en Perugia. El joven pintor realizó una de sus clásicas composiciones simétricas, dividida en dos niveles que separan la tierra del cielo. El tema es la ascensión de la Virgen en cuerpo y alma al cielo, donde la corona Jesucristo entre un coro de ángeles músicos y cantores. En la tierra tan sólo queda el sepulcro de piedra, lleno de flores, y los apóstoles y discípulos asombrados, contemplando el milagro como seres privilegiados. La obra de Rafael está plena de armonía y belleza. Ha escogido con gran delicadeza los colores que constituyen una hermosa gama de colorido, igual que podemos ver en otras obras como la Crucifixión Mond. El sepulcro está copiado de los sarcófagos romanos hallados en las excavaciones y el paisaje es una imagen de la campiña italiana, serena e iluminada suavemente con una luz diáfana que homogeneiza y hace comprensible toda la escena. En la predela del retablo podemos contemplar tres historias de la Virgen: la Anunciación, la Adoración de los Magos y la Presentación en el Templo.
Madona Sixtina. 1514 h. Museo:Gemäldegalerie de Dresde. Características: 265 x 196 cm. Óleo sobre lienzo. Vasari afirma que este lienzo fue realizado para los monjes negros de San Sixto de Piacenza, destinado al altar mayor. Posiblemente el cliente fuese Julio II, devoto de san Sixto, aportando importantes cantidades de dinero para la construcción del templo en agradecimiento a la ayuda prestada en sus campañas por los piacentinos. Esta hipótesis es la que tiene actualmente más adeptos entre los especialistas, considerándose que el papa Julio II sería el modelo para el santo, la Fornarina -amante de Rafael- sirvió para dar sus rasgos a la Virgen y una sobrina de Julio II para santa Bárbara -se apunta a Julia Orsini o Lucrezia della Rovere-. La más importante novedad de este magnífico cuadro es el tratamiento de la escena, olvidando las "Sacras Conversaziones" y la Virgen-Madre de obras anteriores para presentarnos a una Virgen intercesora entre Dios y la humanidad, anticipándose al Barroco al abrir los pesados cortinajes verdes para crear un mayor efecto dramático.María se presenta en el eje de la composición, acompañada de san Sixto a su derecha -cuya mano se dirige al espectador- y de santa Bárbara a su izquierda, proyectándose hacia el exterior en un acentuado escorzo, sirviendo ambos santos como mediadores ante la divinidad. La Virgen presenta al Niño en brazos a los espectadores como símbolo de redención, prefigurando su sacrificio en la cruz; ambas figuras avanzan claramente hacia adelante, reforzando la idea de la intercesión que años más tarde se manifestará en el Concilio de Trento. Los dos angelitos que aparecen en la parte baja del lienzo dirigen su mirada hacia arriba para aumentar con su gesto la división entre lo terrenal y lo celestial. La humanización de las figuras será una constante en la pintura de Sanzio, acercando la Religión al fiel para seguir las teorías del Humanismo imperante en la cultura del Renacimiento Italiano.Rafael ha empleado una característica perspectiva "de sotto in su" para aumentar la tensión de la escena, estableciendo una línea envolvente a través de las miradas de los diferentes personajes. La iluminación juega un importante papel en el conjunto al utilizar una luz dorada e irreal que vuelve a poner de manifiesto la filosofía de la obra. Los colores son fríos, animados por algunos toques de rojo en lugares puntuales. La acertada simetría, el volumen escultórico de las figuras y el dulce aspecto de la escena hacen de esta imagen el prototipo de la pintura clásica.
Incendio del Borgo. Fresco. 1514-15. Estancias vaticanas. Como continuación de las Estancias de la Signatura y de Heliodoro, en 1514 Rafael inició sus trabajos en la tercera Estancia, también sede del Tribunal de la Segnatura y comedor privado del papa León X, comitente de estos frescos. Sanzio elaboró cuatro escenas de contenido histórico-político cuya ejecución dejó en mano de sus colaboradores debido a los numerosos encargos que recibía en aquellos momentos y a su afición hacia la arqueología que le llevará a plantear el levantar un plano de la Roma antigua. Los especialistas sólo consideran autógrafa la pared que contiene el Incendio del Borgo mientras que la "Batalla de Ostia", la "Coronación de Carlomagno" y la "Justificación de León III" se consideran obras del taller con la participación de Giulio Romano, Gianfrancesco Penni, Giovanni da Udine o Raffaelino del Colle entre otros. Sanzio ha tomado para este fresco un episodio sacado del "Liber Pontificalis" en el que se narra la milagrosa intervención del papa León III - en cuyo rostro se puede apreciar la efigie de León X - en la extinción del incendio que se produjo en el barrio romano del Borgo durante el año 847 gracias a la bendición papal. La novedad más importante introducida por Rafael en esta obra respecto a las anteriores la encontramos en las constantes referencias a la antigüedad clásica, concretamente al incendio de Troya narrado por Virgilio. Las figuras de la izquierda recuerdan a Eneas con su padre Anquises a la espalda junto a Ascanio, su hijo mientras que la edificación de la derecha es una cita inspirada en el templo de Saturno. El edificio donde se asoma el papa está tomado de Bramante, observándose al fondo la antigua basílica del Vaticano. Con estas referencias, Sanzio se introduce en la cultura latina imperante entre los eruditos romanos del momento.El aspecto teatral de la composición también conviene ser destacado, anticipándose al Barroco, interesándose el propio pintor por escenografías según nos manifiestan algunos documentos de la época. El conjunto se organiza a través de diferentes planos paralelos que se alejan en profundidad, quedando el espacio central vacío para dirigir nuestra atención hacia la bendición papal. Las figuras están dispuestas en grupos, acentuando el momento trágico con sus gestos y escorzados movimientos, especialmente la mujer de espaldas que levanta los brazos o el hombre desnudo que se descuelga de la pared. El aspecto escultórico de las figuras se pone en relación con Miguel Ángel e incluso en el color encontramos un punto de conexión con la Capilla Sixtina. Con esta escena, Sanzio pone de manifiesto su particular estilo que se difundirá por Italia y Europa, siendo uno de los artistas más imitados.
Otras obras interesantes:
El sueño del caballero. 1504. Óleo sobre tabla. 17 x 17 cm. The National Gallery. Londres. Inglaterra
Adán y Eva. 1508-1511. Fresco. Detalle. Estancia de la Signatura. Palacios Vaticanos. Roma. Italia
Adoración de los Reyes. 1503-1504. Óleo sobre tabla. 27 x 50 cm. Pinacoteca Vaticana. Roma. Italia
Disputa del Sagrado Sacramento. 1508 -1509. Fresco. Estancia de la Signatura. Palacios Vaticanos
La batalla de Ostia. 1514-1515. Fresco. Base: 770 cm. Stanza dell'Incendio di Borgo. Palacios Vaticanos
Liberación de San Pedro. Es un fresco del artista Rafael Sanzio y su ayudante Giulio Romano. Fue pintado en 1514. Tiene una anchura en la base de 660 cm. Es uno de los frescos de la Sala de Heliodoro (Stanza di Eliodoro), una de las habitaciones que hoy en día son conocidas como las estancias de Rafael, ubicadas en el Vaticano y que forman parte de los Museos Vaticanos.
La expulsión de Heliodoro del templo. 1511. Fresco. Base: 750 cm. Estancia de Heliodoro. Palacios Vaticanos
Wall of Justice. Fresco. El Vaticano
Techo de la Stanza di Eliodoro. 1513-1514. Fresco. Estancia de la Signatura. Palacios Vaticanos
Scenes of the Creation. Fresco. El Vaticano
Scenes of the Life of Joseph. Fresco. El Vaticano
Scenes of the Life of Christ. Fresco. El Vaticano
Scenes of the Life of Moses. Fresco. El Vaticano
La cruz se aparece a Constantino
El juicio de Salomón. 1518-1519. Fresco. Detalle. Estancia de la Signatura. Palacios Vaticanos
Cúpula de la capilla Chigi. 1511-1516. Iglesia de Santa Maria del Popolo. Roma. Italia
La Filosofía. 1508-1511. Fresco. Detalle. Estancia de la Signatura. Palacios Vaticanos
La Justicia. 1508-1511. Fresco. Detalle. Estancia de la Signatura. Palacios Vaticanos
La Poesía. 1508-1511. Fresco. Detalle. Estancia de la Signatura. Palacios Vaticanos
La Teología. 1508-1511. Fresco. Detalle. Estancia de la Signatura. Palacios Vaticanos
Las virtudes teológicas Esperanza, Caridad y Fe. 1507. Tabla. 16 x 44 cm. Museo Galleria Borghese. Roma
Las sibilas. 1511-1513. Fresco. Base; 615 cm. San Agostino. Roma. Italia
La ninfa Galatea. 1512. Fresco. 295 x 225 cm. Villa Farnesina. Roma. Italia
La pesca milagrosa de Pedro. 1515-1516. Técnica mixta sobre papel trasladada a lienzo. 319 x 399 cm. Victoria and Albert Museum. Londres. Inglaterra
La predicación de Pablo en Atenas. 1514-1515. Técnica mixta sobre papel trasladada a lienzo. 343 x 442 cm. Victoria and Albert Museum. Londres. Inglaterra
La Sagrada Familia del cordero. 1507. Óleo sobre tabla. 29 x 21 cm. Museo del Prado. Madrid
La Transfiguración. 1518-1520. Óleo sobre tabla. 405 x 278 cm. Pinacoteca Vaticana
La Madonna del Foligno. 1511-1512. Óleo sobre tabla. 320 x 194 cm. Pinacoteca Vaticana
La Visitación. Tabla pasada a lienzo. 200 x 145 cm. Museo del Prado. Madrid
Madonna. 1505. Óleo sobre tabla. 59,5 x 44 cm. The National Gallery of Art. Washington. USA
Madonna dell'Impannata. 1516. Óleo sobre tabla. 160 x 127 cm. Galería Palatina. Palazzo Pitti. Florencia. Italia
Virgen entronizada con Niño y santos. Temple, óleo y oro sobre tabla. 169 x 168 cm. Museo Metropolitano de Nueva York. Nueva York. EEUU
La Virgen con el niño, san Juanito y un santo niño. 1504-1505. Tabla. 86 cm diametro. Gemäldegalerie. Berlín. Alemania
La Virgen del Alba. 1511-1513. Óleo sobre lienzo. Diámetro: 95 cm. The National Gallery of Art. Washington. USA
Madonna Conestabile. 1502-1503. Témpera sobre lienzo transferido a tabla. Diametro: 17,5 cm. Museo del Hermitage. San Petersburgo. Rusia
Virgen con el niño entre san Juan Bautista y san Nicolás de Bari. 1505. Óleo sobre tabla. 210 x 149 cm. The National Gallery. Londres. Inglaterra
Virgen del baldaquino. 1507-1508. Óleo sobre tabla. 279 x 217 cm. Galería Palatina. Palazzo Pitti. Florencia. Italia
Colonna Madonna. 1508. Poplar. 77 x 56 cm. Gemäldegalerie. Berlín. Alemania
Anunciación. 1502-1503. Óleo sobre tabla. 27 x 150 cm. Pinacoteca Vaticana. Roma. Italia
Traslado de Cristo muerto. 1507. Tabla. 184 x 176 cm. Museo Galleria Borghese. Roma. Italia
Crucifixión Gavari. 1502-1503. Óleo sobre tabla. 280,7 x 165,1 cm. The National Gallery. Londres
The Resurrection of Christ. 1499-1502. 52 x 44 cm. Óleo sobre madera. Museu de Arte de São Paulo (MASP) São Paulo, Brazil
Retrato de Baltasar Castiglione. 1514-1515. Óleo sobre lienzo. 82 x 67 cm. Museo del Louvre. París. Francia
El retrato muestra a Lorenzo de Medici, con barba, vistiendo un ropas doradas y rosas, con la mirada fija y arrogante.
Retrato de Agnolo Doni. 1506- 1507. Óleo sobre tabla. 65 x 45,7 cm. Galería Palatina. Palazzo Pitti. Florencia. Italia
Retrato de un adolescente (Alessandro De Medicis?). 1515. Óleo sobre tabla. 44 x 29 cm. Museo Thyssen-Bornemisza
Gregorio IX recibe las Decretalias. 1509. Fresco. Sala de Constantino. Palacios Vaticanos
El Cardenal. 1510. Óleo sobre tabla. 79 x 71 cm. Museo del Prado. Madrid
Ángel. 1500-1501. Madera. 31 x 27 cm. Pinacoteca Civica Tosio Martinengo. Brescia
San Juan el Bautista en el desierto. 1518-1520. Óleo sobre lienzo. 163 x 147 cm. Galería de los Uffizi. Florencia. Italia
San Miguel derrota a Satanás. 1518. Óleo sobre lienzo. 268 x 160 cm. Museo del Louvre. París. Francia
San Jorge y el dragón. 1504-1506. Óleo sobre tabla. 28,5 x 21,5 cm. The National Gallery of Art. Washington. USA
San Miguel luchando con el demonio. 1504. Óleo sobre tabla. 20,9 x 26,5 cm. Museo del Louvre. París. Francia
Scenes of the Fal The Original Sin
Scenes of the Life of Abraham, The Flight of Lot
Scenes of the Life of Joshua, he Fall of Jericho
Scenes of the Life of Moses, Moses Saved from the Waters
Monumento a Raffaello Sanzio, Urbino. Italia.
Tumba de Rafael en el Pantheón de Roma, que tuve la oportunidad de visitar y rendir homenaje al genio de Urbino, en septiembre de 2007.
Con este trabajo recopilatorio, dedicado al genial pintor Rafael Sanzio, quiero rendir un pequeño homenaje a uno de los grandes genios de las Artes de todos los tiempos. Sin duda es uno de tres o cuatro artistas que más admiro. Espero que esta recopilación de Rafael, sea del agrado de los amantes de la pintura que frecuentan esta sección del foro de xerbar.
Más Info:
http://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_Sanzio
Fuentes y agradecimientos: pintura.aut.org, es.wikipedia.org, artehistoria.jcyl.es, artcyclopedia.com, webgalleryofart, propias y otras de Internet.
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"La belleza y la vitalidad son regalos de la naturaleza, para aquellos que viven sus leyes."
“Leonardo da Vinci”
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