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A continuación he preparado un pequeño trabajo recopilatorio dedicado a las Estancias en El Vaticano de de Rafael y sus discípulos, fueron ejecutadas en el periodo entre 1508 y 1524, fueron decoradas al fresco cuatro habitaciones o salas situadas en el segundo piso del Palacio Apostólico (Ciudad del Vaticano). Los trabajos fueron dirigidos por el pintor renacentista italiano Rafael Sanzio y sus discípulos. De los cuales se conoce el nombre de los principales discípulos y colaboradores de Rafael, en esta y otras obras: Giulio Romano, Giovanni da Udine, Gian Francesco Penni y Perin del Vaga.
Estancias de Rafael en El Vaticano
Rafael (Raffaello Santi o Sanzio; Urbino, actual Italia, 1483 - Roma, 1520) Pintor y arquitecto italiano. Sus obras representan el paradigma del Renacimiento por su clasicismo equilibrado y sereno basado en la perfección de la luz, la composición y la perspectiva.
Su padre, que fue el pintor y humanista Giovanni Santi, lo introdujo pronto en las ideas filosóficas de la época y en el arte de la pintura, pero falleció cuando Rafael contaba once años; para ganarse la vida, a los diecisiete años trabajaba ya como artista independiente.
No se conoce con exactitud qué tipo de relación mantuvo Rafael con Perugino, del que unos lo consideran discípulo y otros socio o colaborador. Sea como fuere, lo cierto es que superó rápidamente a Perugino, como se desprende de la comparación de sus Desposorios de la Virgen con los de este último. Desde 1504 hasta 1508, trabajó fundamentalmente en Florencia, en donde recibió la influencia del arte de Leonardo da Vinci y Miguel Ángel.
De entre sus obras de este período (El sueño del caballero, Las tres Gracias), las más celebradas son sus variaciones sobre el tema de la Virgen y la Sagrada Familia. Los personajes sagrados, dotados de cautivadores toques de gracia, nobleza y ternura, están situados en un marco de paisajes sencillos y tranquilos, intemporales. En estas telas, Rafael da muestras de su inigualable talento para traducir a un lenguaje sencillo y asequible los temas religiosos. Su maestría en la composición y la expresión y la característica serenidad de su arte se despliegan ya en plenitud en la Madona del gran duque, La bella jardinera o La Madona del jilguero, entre otras obras.
En 1508, el papa Julio II lo llamó a Roma para que decorara sus aposentos en el Vaticano. Aunque contaba sólo veinticinco años, era ya un pintor de enorme reputación. En las habitaciones de Julio II, conocidas en la actualidad como Estancias del Vaticano, Rafael pintó uno de los ciclos de frescos más famosos de la historia de la pintura.
Entre 1509 y 1511 decoró la Estancia de la Signatura, donde pintó las figuras de la Teología, la Filosofía, la Poesía y la Justicia en los cuatro medallones de la bóveda, para desarrollar de forma alegórica estos mismos temas en cinco grandes composiciones sobre las paredes: El triunfo de la Eucaristía, La escuela de Atenas, El Parnaso, Gregorio IX promulgando las Decretales y Triboniano remitiendo las pandectas a Justiniano, estas dos últimas alusivas a la justicia. En un espacio de gran amplitud, organizado con un perfecto sentido de la perspectiva, Rafael dispone una serie de grupos y figuras, con un absoluto equilibrio de fuerzas y una sublime elegancia de líneas. No se puede pedir mayor rigor compositivo ni un uso más magistral de la perspectiva lineal.
En la Estancia de Heliodoro, decorada de 1511 a 1514, Rafael desarrolló cuatro temas históricos, acentuando en cada uno de ellos un rasgo plástico determinado: el claroscuro en La liberación de San Pedro, la riqueza del colorido en la Misa de Bolsena, etc. En la estancia del Incendio del Borgo (1514-1517) predomina ya la aportación de los discípulos sobre la del maestro, lo mismo que en la Estancia de Constantino, donde sólo la concepción del conjunto corresponde a Rafael.
El pintor simultaneó la decoración de las Estancias del Vaticano con la realización de otras obras, como los frescos de El triunfo de Galatea para la Villa Farnesina. A este período corresponden también numerosos cuadros de la Virgen con el Niño, algo más solemnes y menos cautivadores que los de la etapa florentina. Los retratos romanos, en cambio, superan en veracidad y penetración psicológica a los florentinos. En ambos casos, el dibujo es de una calidad inigualable y el colorido, discreto, servidor de la forma.
A partir de 1518, Rafael se ocupó de la decoración de las Logias del Vaticano con pequeñas escenas del Antiguo Testamento envueltas en paneles de grutescos. La Transfiguración, última obra del artista, es considerada por algunos el compendio perfecto de su arte. Sus trabajos arquitectónicos, de menor importancia que los pictóricos, incluyeron la dirección de las obras de San Pedro del Vaticano.
Las Estancias de Rafael, son cuatro habitaciones o salas situadas en el segundo piso del Palacio Apostólico (Ciudad del Vaticano).
Fueron decoradas con frescos del pintor renacentista italiano Rafael y sus discípulos en el periodo entre 1508 y 1524. Se conoce el nombre de los principales discípulos y colaboradores de Rafael, en esta y otras obras: Giovanni da Udine, Gian Francesco Penni y Perin del Vaga. Junto a los frescos de la Capilla Sixtina, obra de Miguel Ángel, constituyen el ciclo de frescos que marcan el Alto Renacimiento en Roma.
En agosto de 1508 Donato d'Angelo Bramante llamó a su paisano de Urbino, Rafael, para que realizara trabajos de decoración en Roma. El papa Julio II situó sus dependencias privadas sobre lo que habían sido las habitaciones del papa Borgia, Alejandro VI. Dichas salas estaban decoradas con frescos de Pietro Perugino, de Sodoma y otros. Julio II ordenó que los rasparan y encargó a Rafael que decorase las cuatro estancias. Se encuentran en la tercera planta, sobre el lado meridional del patio del Belvedere.
Físicamente, el orden de las cuatro salas, desde el este hacia el oeste, tal como un visitante entraría en el apartamento es: Sala de Constantino, Sala de Heliodoro, Sala de la Signatura y Sala del Incendio del Borgo. No obstante, otro es el orden cronológico en que se pintaron los frescos.
Después de la muerte del papa Julio II en 1513, con dos habitaciones ya decoradas, el papa León X continuó el programa. A la muerte de Rafael, en 1520, sus ayudantes Gianfrancesco Penni, Giulio Romano y Raffaellino del Colle acabaron el proyecto con los frescos de la Sala de Constantino.
Adán y Eva, uno de los cuatro frescos de la bóveda perteneciente a la Sala de la Signatura. Aunque la mayor parte de las decoraciones de los techos en las Estancias de Rafael se atribuyen a los ayudantes, esta escena se considera normalmente obra del propio Rafael.
Sala de la Signatura (1508-1511)
Techo de bóveda. Sala de la Signatura. El Vaticano
La Estancia del Sello era el estudio que albergaba la biblioteca de Julio II, en la que se ubicó originariamente el tribunal de la Signatura de la gracia. Tiene forma cuadrada, con ventanas en dos de las paredes. La Disputa del Sacramento y la Escuela de Atenas ocupan las dos grandes paredes lisas, una frente a otra. El Parnaso está en una de las paredes con ventana y las Virtudes cardinales y teologales y la Ley en la otra. Son los frescos más armoniosos de toda la serie.
Detalle de la sala de la Signatura. El Vaticano
El sentido del conjunto era el orden en la Humanidad por medio de la sabiduría mundana y espiritual, así como la armonía que los humanistas del Renacimiento percibían entre las enseñanzas cristianas y la filosofía griega. Se visualizaban los conceptos de la Verdad, el Bien y la Belleza. Cada una de las paredes reflejaba una actividad humana en el ámbito del pensamiento: la Teología, la Filosofía, la Justicia y las Artes. El concepto del artista armoniza los espíritus de la Antigüedad y del cristianismo y refleja el contenido de la biblioteca del papa con temas de teología, filosofía, jurisprudencia y artes poéticas, representados en tondi por encima de los lunetos de las paredes. El tema de la sabiduría es apropiada puesto que en esta habitación era la cámara del consejo para la Signatura Apostólica, donde se firmaban y sellaban los documentos papales más importantes.Se cree fue el propio papa Julio II el que proporcionó el esquema a seguir.
La Disputa del Sacramento. Es el primer trabajo ejecutado por Rafael, quien lo terminó en el año 1509. La anchura en la base del fresco es de 770 cm. Representa la Teología, a través de una escena sobre la Gloria de la Eucaristía.
Destaca de este fresco, sobre todo, su hábil composición, indicando la doble presencia de la Eucaristía tanto arriba, en el cielo, como abajo en la tierra. En la parte superior se ve a la Trinidad, con el Padre, Jesús y el Espíritu Santo. En la parte inferior, la Iglesia como institución que custodia la Eucaristía y milita en defensa de la fe.
Más info: La Disputa del Sacramento:
http://es.wikipedia.org/wiki/La_disputa_del_Sacramento
Iustitia, fresco en la bóveda de la Sala de la Signatura.
La Escuela de Atenas. Fue ejecutada en los años 1509-1510. Su base tiene una anchura de 770 cm. Está situada frente a la Disputa del Sacramento. Representa la Filosofía, a través de una escena en la que se narra una sesión entre los filósofos clásicos.
Los filósofos se encuentran en una arquitectura clásica, abovedada como unas termas. En unos nichos se ven figuras gigantescas de los dioses Apolo y Minerva. El centro de la composición, alrededor del punto de fuga, lo dominan las figuras de Platón y Aristóteles, que debaten sobre la búsqueda de la Verdad; el primero indica al cielo y el segundo a la tierra. En otros personajes se ha identificado a distintos filósofos de la Antigüedad, puestos sobre dos niveles, separados de una escalinata. Destaca entre ellos la figura del primer plano, un poco a la izquierda, que se supone que representa a Heráclito. No estaba en el esbozo o cartón de este fresco, que se conserva en la Biblioteca Ambrosiana de Milán. Se retrata en esta figura a Miguel Ángel, como se ve en el rostro, que es el del pintor florentino ligeramente mejorado, además de en las características stivali que calza: eran unas botas de montar que el pintor florentino no solía quitarse; está escribiendo uno de sus sonetos. Este añadido obedece a la inspiración que suscitaron en Rafael las primeras partes visibles de la bóveda de la Capilla Sixtina. Al tiempo, esta figura evita un gran vacío en esa parte del fresco. También retrató como filósofos a sus contemporáneos Leonardo da Vinci y Bramante. Llama la atención igualmente la figura de Diógenes está tirado en el suelo como un perro tomando el sol.
La Escuela de Atenas. Fresco. Sala de la Signatura. El Vaticano. Detalle de sus personajes
Más info: La Escuela de Atenas:
http://es.wikipedia.org/wiki/La_escuela_de_Atenas
El Parnaso. Esta alegoría del Parnaso se encuentra encima de una de las ventanas. Fue ejecutado en el año 1511 y tiene una anchura en la base de 670 cm. Se representa la fuente Hipocrene, al dios Apolo tocando el violín y, a su alrededor, las nueve musas. Rafael representó a numerosos literatos conversando entre sí sin atender al concierto. Aquí aparecen no sólo poetas de la Antigüedad clásica, sino también otros posteriores e incluso contemporáneos, como Dante, Petrarca, Ariosto o Sannazaro.
Al discípulo Giovanni da Udine se le atribuye la ejecución de estas musas.
El Parnaso. Detalle de Dante Alighieri, Homero y Virgilio
Más info: El Parnaso:
http://es.wikipedia.org/wiki/El_Parnaso_(Rafael)
La Jurisprudencia (Las virtudes cardinales) Esta alegoría del Jurisprudencia se encuentra encima de la otra ventana. Están representadas las Virtudes cardinales y las teologales y la Ley. Data del año 1511 y tiene una anchura en la base de 660 cm. Fue ejecutada por el taller.
La virtudes están en el luneto: fortaleza, prudencia y templanza.
La Prudencia, mirándose en el espejo, detalle
A cada lado de la ventana hay una escena relacionada con la jurisprudencia: a la izquierda aparece la Entrega de las Pandectas al emperador Justiniano y, a la derecha, Entrega de los Decretales al papa Gregorio IX.
La Fortaleza, con la Caridad cogiendo frutos del roble, detalle
Más info: "Las Virtudes del taller de Rafael": http://es.wikipedia.org/wiki/Las_virtudes_cardinales
La bóveda de esta sala conserva la magnífica decoración que ejecutaron Sodoma y sus ayudantes, todo lo que es la magnífica decoración; pero Rafael sustituyó los temas paganos de los medallones por alegorías de las facultades del espíritu: la Filosofía, la Teología, la Poesía y la Justicia.
Existe un claro paralelismo entre estas figuras femeninas y el contenido de los frescos de las paredes. Cada una de ellas, además, está acompañada por un cuadrito sobre el mismo tema. Así, el medallón de la Teología tiene el correspondiente cuadrito con el Pecado original; la Filosofía está acompañada por una persona que mira la esfera del mundo; a la Jurisprudencia le corresponde el Juicio de Salomón y, finalmente, la Poesía está ilustrada con el certamen musical entre Apolo y Marsias.
Sala de Heliodoro (1512-1514)
La Expulsión de Heliodoro del templo, detalle
Esta segunda estancia estaba destinada antiguamente a las audiencias privadas del pontífice. Como la anterior, tiene también forma cuadrada, y dos de las paredes tienen ventanas. Es la habitación siguiente, yendo desde el este hacia el oeste desde la Sala de Constantino. Fue decorada por Rafael, con intervención de sus discípulos Penni y Giulio Romano, durante los años 1512-1514.
El tema escogido para este ciclo de frescos es el poder protector del papado, la Iglesia como institución que impone la paz. Por ello se escogieron episodios que demostraban la protección de Dios a la iglesia. La elección de este tema no es gratuita. En 1508 se había formado la Liga de Cambrai contra la República de Venecia, cuyos territorios ambicionaban Francia, España, Austria y el propio Papa. En los años 1510–11, el Papado se alió con Venecia. El propio Papa Julio II se puso al frente de las tropas pontificias, luchando en estos años como un soldado más, de ahí la imagen envejecida y barbuda que se presenta en estos años. La victoria de la Liga Santa afirmó la imagen del «papa guerrero» como Sumo Sacerdote triunfador en la lucha entre el poder eclesiástico y el civil. Este triunfo de la Iglesia es lo que glorifica Rafael en los frescos de esta segunda sala.
En todos los frescos, Rafael, de manera aduladora, incluye a su patrón, el papa Julio II, como participante u observador.
La Expulsión de Heliodoro del templo. También es conocido con el nombre de Repulsa de Heliodoro. Se observa aquí la intervención de Penni y Giulio Romano. Fue ejecutado en los años 1511 y 1512. Tiene una anchura en la base de 750 cm. Queda en la parte derecha de la Sala y es el fresco que da nombre a la cámara.
Representa un milagro narrado en el Segundo libro de los Macabeos, 3: 24-34. Heliodoro, general del rey de Siria, decidió confiscar el tesoro del Templo de Jerusalén para las arcas reales. Apareció entonces un jinete a caballo, cubierto por una armadura de oro, que levantó contra él los cascos de su caballo, al tiempo que aparecieron otros dos jóvenes resplandecientes, que lo golpearon y azotaron. De esta manera, Heliodoro cayó en tierra, y tuvo que retirarse; después se narra su conversión.
Pretende así simbolizarse la protección de Dios sobre la Iglesia amenazada en su patrimonio. Y es clara la alusión a la victoria de Julio II sobre las tropas extranjeras en Italia y a la protección sobrenatural que el Papa creyó haber recibido en la campaña del Adriático.
La Expulsión de Heliodoro del templo. En el fresco puede verse al Sumo Sacerdote de Jerusalén solo, rezando.
La misa de Bolsena. Fue ejecutado en el año 1512, precisamente en los años en que Martín Lutero estuvo en Roma. Este fresco queda a la parte izquierda, sobre una ventana. Se considera que esta Misa de Bolsena es la obra maestra de Rafael como pintor de frescos, atribuyéndosele toda la belleza de éste.
Narra un milagro acontecido en el año 1263. Un sacerdote bohemio duda de la realidad de la Transubstanciación en la Eucaristía. Estando de viaje por Italia, se detiene en Bolsena a celebrar una misa, en la que se produce el milagro: de la hostia mana sangre durante la consagración. A la izquierda está el sacerdote diciendo misa con la hostia en alto mientras que, frente a él, está representado el Papa Julio II arrodillado, en atuendo guerrero, con sus tropas de suizos vistosamente vestidas. Así se representa la protección de Dios a la Iglesia amenazada en su fe.
Cuando Julio II marchó a Bolonia para comenzar su campaña en el Adriático, pasó por Orvieto, donde pudo ver la reliquia que se guardaba en la catedral: los corporales de Bolsena, manchados con la sangre milagrosa.
La Liberación de San Pedro. Es un fresco del año 1514. Tiene una anchura en la base de 660 cm. Está en la otra pared con ventana.
Representa la liberación de san Pedro de la cárcel por un ángel, tal como está narrada en los Hechos de los Apóstoles, capítulo 12:7-10. Se relata en tres escenas distintas: en el centro se ve al ángel despertar al santo, a la derecha cómo escapan ambos y en la izquierda los soldados que se despiertan para perseguirlos. Con ello se pretende representar la milagrosa protección concedida por Dios a la Iglesia amenazada la persona del pontífice.
Destaca de este fresco la luz: débil aquella de la luna y resplandeciente la del ángel, que se suma a aquella natural que proviene de la ventana (real) inferior.
El Encuentro de León Magno con Atila. Fresco ejecutado en 1513-1514. Tiene una anchura en la base de 750 centímetros. Se nota en esta obra la mano de Panni y Giulio Romano.
Representa el triunfo de la Iglesia, representada por el papa León el Grande, frente a los bárbaros, en ese caso, Atila, que amenazaban su propia sede. El papa lleva una escolta de cardenales a caballo y logra la retirada de los hunos. Incluye las figuras legendarias de san Pedro y san Pablo en el cielo sosteniendo espadas. Es una clara alusión a las luchas del Papado contra Francia.
Es interesante constatar que Rafael representó primero a León I con la cara del papa Julio II, pero después de la muerte de éste, Rafael cambió la pintura para que se asemejara al nuevo papa, León X.
En la Bóveda se conservan algunas partes de los grutescos y arcadas de la bóveda atribuidas a Luca Signorelli, Bramantino, Lorenzo Lotto y Cesare da Sesto. A Rafael le corresponden las cuatro escenas del Antiguo Testamento en el centro de la bóveda: Noé que sale del arca (Génesis 8, 15-20), el Sacrificio de Isaac (Génesis 22, 1-14), Moisés frente a la zarza ardiente (Éxodo 3,1-12), y la Escalera de Jacob (Génesis 28, 10-22).
Sala del Incendio del Borgo (1514-1517)
Esta tercera cámara es la última que Rafael vio terminada. Aunque el Incendio del Borgo se basó en un acabado diseño de Rafael, fue ejecutado por sus ayudantes, especialmente Penni, que ejecutaron los otros tres frescos sin su guía.
Julio II utilizaba esta sala para las reuniones del más alto tribunal de la Santa Sede: la Segnatura Gratiae et Iustitiae. El papa Julio II murió el 21 de febrero de 1513. Esta Cámara fue ejecutada ya bajo los auspicios del nuevo papa, León X, durante los años 1514 a 1517. El nuevo pontífice destinó esta cámara a sala de música.
Los frescos ilustran las aspiraciones políticas de León X a través de historias de papas que tuvieron su mismo nombre, en concreto, de León III y León IV, tal como se narraban en el Liber Pontificalis. Las figuras de los papas del pasado se representaron con el mismo aspecto que León X.
El incendio del Borgo. Este fresco es el más conocido de esta sala y el que le da su nombre. Data del año 1514. La base tiene una anchura de 670 metros.
Representa un milagro de 847, atribuido al papa León IV en el Liber Pontificalis. Se había declarado un incendio en la ciudad, y el papa lo sofocó haciendo la señal de la cruz desde una ventana del Vaticano. Ejemplificaría así el favor divino obtenido a través del Pontífice.
Al fondo se ve la fachada de la antigua basílica de San Pedro, no demolida aún. Esta vieja basílica paleocristiana, un edificio de características clásicas, se pone en confrontación con la arquitectura del siglo XVI y los tres órdenes clásicos, el orden dórico, el jónico y el corintio; esto señala el evidente interés del artista por la arquitectura. En primer plano se ve a un hombre con otro a cuestas, se trataría de Eneas con su padre Anquises. De este modo, Rafael compara el acontecimiento con la huida de Eneas de Troya, según la cuenta Virgilio. El dibujo es rico en movimientos.
Los otros frescos de la sala son:
Justificación de León III. También conocida como El juramento de León III es una pintura del taller del artista renacentista italiano Rafael. La pintura forma parte del encargo hecho a Rafael para que decorara las habitaciones que hoy son conocidas como Stanze di Raffaello, en el Palacio Apostólico en el Vaticano. Se ubica en la habitación que recibe el nombre de El incendio del Borgo, la Stanza dell'incendio del Borgo.
En el fresco, el papa León III es visto durante el juicio el 23 de diciembre de 800 durante el cual tuvo que enfrentarse con los sobrinos de su predecesor, el papa Adriano I, que le habían acusado de mala conducta. Los obispos unidos en asamblea declararon que podían juzgar al papa, después de lo cual el papa león tomó un juramento decisorio como penitencia por su propia voluntad.
Coronación de Carlomagno. Escena de la vida de León III. La Coronación de Carlomagno muestra cómo Carlomagno fue coronado Imperator Romanorum el día de Navidad del año 800.
Batalla de Ostia. Escena de la vida de León IV. La batalla de Ostia se inspiró en la victoria naval de León IV sobre los sarracenos en Ostia en 849.
En la Bóveda se conservan las pinturas ejecutadas en tiempos de Julio II por Pietro Vannucci, el Perugino (1508), alusivas a la función de esta cámara como tribunal. Son cuatro tondos: la Santísima Trinidad, el Creador en el trono entre ángeles y querubines, Cristo como Sol Iustitiae y Cristo tentado por el demonio, Cristo entre la Misericordia y la Justicia.
En el zócalo están representados seis emperadores y soberanos protectores de la Iglesia.
Sala de Constantino (1517-1525)
Esta es la última sala que se pintó. Es la habitación de mayor tamaño, y se dedicaba a recepciones y ceremonias oficiales. Sus frescos fueron realizados por alumnos de Rafael Giulio Romano, Gianfrancesco Penni y Raffaellino del Colle, según diseño previo del maestro. Debido a que no son obra autógrafa del maestro, los frescos son menos famosos que las obras de las habitaciones vecinas.
El tema de los cuatro frescos principales es el triunfo del Cristianismo sobre el Paganismo. Para ello se usan escenas de la vida de Constantino, el primer emperador romano convertido al Cristianismo, de donde le viene el nombre a esta sala.
Siguiendo una larga tradición de adulación, los ayudantes de Rafael le dieron los rasgos del pontífice reinante, Clemente VII al papa Silvestre I en las pinturas.
Visión de la Cruz. El fresco de la Visión de la Cruz describe la historia legendaria de una gran cruz que se apareció a Constantino al tiempo que marchaba para enfrentarse a su rival, Majencio. La visión en el cielo está pintada con las palabras "Εν τούτω νίκα" ("Con este signo, vencerás") escritas a su lado.
La batalla de Constantino contra Majencio o Batalla del Puente Milvio ( Pons Milvius), es un fresco en una de las habitaciones que hoy son conocidas como Stanze di Raffaello, en el Palacio Apostólico en el Vaticano. Se ubica en la Sala di Costantino («Sala de Constantino»).
Fue ejecutado por Giulio Romano y otros ayudantes del artista renacentista italiano Rafael, que murió en 1520. Lo más probable es que, como la Visión de la cruz, se pintara siguiendo un dibujo o proyecto de Rafael, entre los años 1520 y 1524.
Después de la muerte del maestro, Giulio Romano trabajó junto a otros miembros del taller de Rafael para acabar la comisión de decorar con frescos estas salas.
Este fresco muestra la batalla del Puente Milvio, ocurrida el 28 de octubre de 312 entre los emperadores romanos Constantino I y Majencio. Constantino ganó la batalla, y atribuyó su victoria al Dios de los cristianos. Se trataba de aludir, pues, a la victoria del Cristianismo frente al Paganismo. Este hecho viene representado por los ángeles triunfantes que ocupan el centro de la parte superior de la composición.
Se representa a los ejércitos luchando en primer plano, en una confusa amalgama de cuerpos que no se ven totalmente; hay guerreros luchando a pie, otros a caballo. En la parte de la derecha, se representa el río Tíber, con el puente Milvio sobre él. En las aguas y sobre el puente, también aparecen personajes luchando. En el segundo, el paisaje del norte de Roma, donde tuvo lugar la batalla. Se ve, a la izquierda, el monte Mario, con la Villa Madama en construcción. La Villa Madama, aunque incompleta, fue una de las más famosas e imitadas villas y jardines aterrazados del Alto Renacimiento. Su construcción fue ordenada por el entonces cardenal Julio de Médici, primo de León X y el proyecto es obra de Rafael.
Toda la escena está enmarcada, a modo de trampantojo, como si fuera un tapiz, recurso ilusionista empleado en los principales frescos de esta Sala de Constantino. En el exterior del mismo aparecen dos figuras femeninas, una a cada lado: RELIGIO (religión) a la izquierda y IVSTITIA (justicia) a la derecha. La de la izquierda aparece sentada, sosteniendo en las manos dos tablas, una en latín y otra en hebreo.
La gama cromática utilizada en este fresco es más bien limitada y apagada, sensación que se refuerza por la práctica ausencia de luz.
Donación de Roma. La donación de Constantino se inspiró en los famosos documentos falsificados que garantizaban a los Papas soberanía sobre sus dominios temporales.
Bautismo de Constantino. Es la última pintura. Es obra probablemente de Gianfrancesco Penni, y muestra al emperador en su lecho de muerte.
La batalla de Constantino contra Majencio en la Estancia de Constantino. A la derecha se puede ver la representación de la Justicia.
En la Bóveda, el origen del techo era de madera, pero el papa Gregorio XIII lo sustituyó por una bóveda, que fue decorada por Tommaso Laureti, concluyéndose a finales de 1585. El centro de la bóveda está ocupado con una alegoría del Triunfo de la religión cristiana.
La decoración de la sala se concluye con importantes pontífices y figuras alegóricas de Virtudes a los lados.
Estancias de Rafael en la página web oficial de los Museos Vaticanos, enlace:
http://mv.vatican.va/4_ES/pages/x-Pano/SDR/Visit_SDR_Main.html
Giulio Romano (1499-1546), grabado a partir de un autorretrato. Engraving by Jean-Louis Potrelle (1788-1824). Poco se sabe de los orígenes de Giulio Pippi, uno de los más célebres representantes del primer manierismo italiano. Nació en Roma entre 1492 y 1499. Con diez años entró a trabajar en el taller de Rafael, del que en pocos años pasó a ser el colaborador principal. Auxilió al genial artista en la decoración de las Estancias del Vaticano y aunque su trabajo es difícil de discernir en el conjunto del taller rafaelesco, se le atribuye una importante colaboración en la realización de los frescos alusivos a Heliodoro, El incendio del Borgo y Constantino. Entre 1518 y 1519 se encargó, con su maestro, de la decoración de la logia del papa León X en el Vaticano. Giulio se ocupó de trasladar las escenas bíblicas que proyectaba Rafael, y de la dirección de parte de los pintores. Por esta misma época participó junto a su protector en la realización de numerosas obras de caballete. Su primera gran obra personal es la Lapidación de San Esteban (1519-21). A la muerte de Rafael en 1520, Giulio heredó la dirección del taller junto a Francesco Penni. Continuó la decoración de la Sala de Constantino en el Vaticano, para la que realizó la Batalla de Constantino, en que explota las cualidades del clasicismo de Rafael. Los estudios de Giulio para la ocasión revelan un fuerte interés por la arqueología. Al tiempo que realizaba estas obras, se ocupó del diseño de varias villas romanas para clientes de relieve como el Cardenal Julio de Médicis, futuro papa Clemente VII, para quien realizó la villa Madama. Desde 1522 el marqués y duque de Mantua, Federico II Gonzaga, requería sus servicios. En 1524, ante la perspectiva de ser encarcelado por Clemente VII por haber ilustrado los sonetos amorosos del Aretino, Giulio huyó a Mantua. Fue nombrado ministro de obras públicas y colmado de honores, por lo que ya no volvió a salir del ducado. Como fruto de este patronazgo, Giulio se ocupó de todo, construcciones palaciegas como el Palazzo Te o el Ducal, obras de ingeniería y saneamiento, o decorados de teatro y grandes programas decorativos al fresco. Acusó en estos años la influencia de Mantegna, pero, sobre todo, imitó el arte clásico. Plena de manierismo, su pintura destaca por su gran inventiva, su gusto caótico y su afición al ilusionismo en la perspectiva. Sin embargo, será más apreciado por los numerosos dibujos que realizaba como preparación, henchidos de mayor atrevimiento y habilidad técnica. Destacan entre sus obras los frescos sobre la Guerra de Troya y la Historia de Diana, así como los frescos de tema mitológico del Palazzo Te. Falleció en Mantua el 1 de noviembre de 1546. Sus trabajos influirán en otros artistas como Tiziano así como en los autores del clasicismo barroco del siglo XVII fue decisiva, en especial a través de los numerosos grabados que circularon realizados a partir de sus dibujos.
Pues esto es todo amigos, espero que os haya gustado el recopilatorio dedicado al pintor y arquitecto Giulio Romano, fue el discípulo con más proyección y relevancia de Rafael, siendo el máximo exponente del Manierismo Romano en el norte de Italia. Francamente me ha sorprendido e entusiasmado su prolífica obra.
También reconocer el trabajo realizado en las Estancias de Rafael, además del genio de Urbino, hay que mencionar a alguno de sus discípulos en El Vaticano como: Giovanni da Udine, Gian Francesco Penni y Perin del Vaga y de forma especial a Giulio Romano, su principal discípulo y gran amigo.
Fuentes y Agradecimientos a: es.wikipedia.org, cartelen.louvre.fr, epdlp.com, pintura.aut.org, artehistoria, hermitagemuseum.org, kirikou.com, panoramio.com y otras de Internet.
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"La belleza y la vitalidad son regalos de la naturaleza, para aquellos que viven sus leyes."
“Leonardo da Vinci”
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