Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Mensaje del equipo




Publicar nuevo tema  Responder al tema 
Página 1 de 1
 
 
Fernando Aramburu, Premio Nacional De Narrativa Por ‘Patria’
Autor Mensaje
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Fernando Aramburu, Premio Nacional De Narrativa Por ‘Patria’ 
 
Fernando Aramburu, premio Nacional de Narrativa por ‘Patria’

El jurado destaca de la obra galardonada "la voluntad de escribir una novela global sobre unos años convulsos en el País vasco"



 00_1508241389_357967

El escritor Fernando Aramburu, el pasado febrero. JOAN SÁNCHEZ‘Patria’, el incómodo espejo de Euskadi

Cuando lo buscaron para decirle que había ganado el Premio Nacional de Narrativa, Fernando Aramburu (San Sebastián 1959) andaba paseando con su perra Luna en Hannover, la ciudad alemana adonde se fue enamorado hace veinte años. A Luna la llamo así su hija menor y ahora está delicada de una pata, tanto que el autor de Patria, la novela publicada por Tusquets con la que ha alcanzado este galardón, en lugar de pasearla, tiene que llevarla en brazos. Por eso no estaba en casa y tuvo que esperar más de la cuenta hasta saber que, casi por unanimidad, este libro que ya premiaron la crítica, el jurado del Umbral al libro del año, la prensa internacional e incluso el medio audiovisual (será la primera serie de HBO España), lo ha distinguido el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Patria es la historia metafórica de los años más oscuros de Euskadi, un libro centrado en un lugar simbólico de todos los sitios que sufrieron esas décadas de dolor. Con un estilo que prolonga Los peces de la amargura (2006), su libro de relatos sobre el mismo asunto, Aramburu aborda las raíces en las que se asientan el odio y la maldad sembradas por ETA como factor principal de las desgracias de cuya realidad se nutre esta importante ficción.

Aramburu, que narra con la precisión que habla ("¡soy de Donosti!"), dedicó más tiempo este mediodía a dolerse de la salud de su perra que a comentar el galardón. En su novela está esa precisión camusiana que la crítica reconoce en su estilo. Es difícil imaginar que cambie con los premios. Así que recibió la noticia, la celebró como algo grande y se alegro también por los libreros y por sus editores. Juan Cerezo, su editor, se llevó una alegría que, dijo Aramburu, se merece en lugar preferente.

Profundidad psicológica

El ministerio, en su comunicado distingue a Patria como Premio Nacional de Narrativa 2017 por "la profundidad psicológica de los personajes, la tensión narrativa y la integración de los puntos de vista, así como por la voluntad de escribir una novela global sobre unos años convulsos en el País vasco". Este premio, dotado con 20.000 euros, reconoce cada año una obra de un autor español escrita en cualquiera de las lenguas oficiales y editadas en España.

Aramburu es licenciado en Filología Hispánica y desde 1985 reside en Alemania, donde ha impartido clases de español. Es autor de las novelas Fuegos con limón (1996), Los ojos vacíos (2000), El trompetista del Utopía (2003), adaptada al cine por Félix Viscarret con el título Bajo las estrellas; Bami sin sombra (2005), Viaje con Clara por Alemania (2010), Años lentos (2012), por el que obtuvo el Premio Tusquets; La Gran Marivián (2013), Ávidas pretensiones (2014), galardonada con el Premio Biblioteca Breve; Las letras entornadas (2015) y Patria (2016).

También poeta y ensayista, Aramburu ha publicado varias colecciones de relatos como Los peces de la amargura (2006), sobre las víctimas de ETA, con el que obtuvo premios como el Dulce Chacón, el Vargas Llosa o el de la Real Academia. Como poeta ha publicado poemarios bilingües, en español y euskera: Ave Sombra (Itzal Hegazti, 1981) o Bruma y conciencia (Lambroa eta kontzientzia, 1993).

A comienzos de la década de 1980 fue uno de los promotores del grupo de literatura Cloc de Arte y Desarte en San Sebastián, que editó una revista e intervino en la vida cultural del País Vasco, Navarra y Madrid con propuestas de índole surrealista y acciones caracterizadas por una de poesía, contracultura y humor.

En el jurado, ha actuado como presidente el director general de Industrias Culturales y del Libro, Óscar Sáenz de Santamaría, y como vicepresidente el subdirector general del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, Javier Pascual. Han asistido también el autor galardonado en la edición de 2015, Ignacio Martínez de Pisón; la autora galardonada en la edición de 2016, Cristina Fernández; y, designado por la Real Academia Española, Luis María Ansón; por la Real Academia Gallega/Real Academia Galega, Gonzalo Navaza; por la Real Academia de la Lengua Vasca/Euskaltzaindia, Patri Urkizu; por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Pilar Celma; por la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE), Juan Pedro Aparicio; por la Asociación Española de Críticos Literarios, Ángeles Encinar; por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Esther Esteban; por el Centro de Estudios de Género de la UNED, Araceli Gómez y por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Juan Malpartida.

elpais.com



 

Merecido premio. Enhorabuena. Fernando Aramburu, ‘Patria’ es una obra maestra que retrata perfectamente la realidad terrorista y las consecuencias en la población que vivió el País Vasco durante muchos años.
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Fernando Aramburu, Premio Nacional De Narrativa Por ‘Patria’ 
 
Premio Nacional de Narrativa


Fernando Aramburu: "En Cataluña veo lo peor del ser humano"

Fernando Aramburu obtiene el Nacional de Narrativa por 'Patria', novela de la que ya se han vendido más de 500.000 ejemplares



 02_1508314841_412384

El escritor Fernando Aramburu fotografiado por José Aymá - EM

Tras el año loco que le ha deparado Patria, Fernando Aramburu estaba recuperando su ansiado y otoñal encierro creativo cuando, ayer por la mañana, una notificación del Ministerio de Cultura le informaba de que se le concedía el Premio Nacional de Narrativa, dotado con 20.000 euros que suma a otros muchos entre los que se cuentan el Nacional de la Crítica, el Francisco Umbral y el Premio Euskadi de Literatura.

Veintidós ediciones y más de 500.000 ejemplares han convertido a su novela en el fenómeno literario del año, y seguramente de varios años. Según el jurado del premio, la obra destaca por «la profundidad psicológica de los personajes, la tensión narrativa y la integración de los puntos de vista, así como por la voluntad de escribir una novela global sobre unos años convulsos en el País Vasco».

Al habla con EL MUNDO desde Hannover (reside en Alemania desde 1985), Aramburu apunta que el premio «tiene una parte de reconocimiento» que le halaga. «Aunque la literatura va por otros caminos, entiendo que el jurado ha estimado que Patria tiene ciertos valores que la hacen merecedora del galardón -afirma el escritor donostiarra-. También estoy agradecido: la vida por un lado da, por otro quita, al final lo quita todo, y yo creo que uno debe apreciar aquello que le dan».

Suena risueño al otro lado de la línea telefónica. Él resume que está «serenamente contento» con la distinción. «Tengo ya cierta veteranía, no soy un principiante. Por mi edad sé ya afrontar estos acontecimientos que son muy llamativos y generan mucha repercusión en la prensa. Si me pasa esto con 21 años, quizá no habría sabido gestionarlo», se teme.

- Usted ha sido durante muchos años un escritor reconocido por una minoría selecta, y con Patria ha llegado a una mayoría de lectores en la que hay de todo, selecto y no selecto.

- Yo lo he percibido exactamente así. He sido un escritor que merecía cierto favor de la crítica, pero no he frecuentado las listas de libros más vendidos. Tenía un círculo de lectores fieles, aproximadamente los mismos -a juzgar por la cantidad de ventas-, y de la noche a la mañana sucede que un libro escrito por el hijo de mi madre obtiene mucha repercusión, recibe premios y se traduce a varias lenguas.

El autor de Años lentos recibe tantos parabienes «sobre todo como una advertencia». Se explica: «Ahora he generado ciertas expectativas que debo cumplir. Antes también, pero ahora debo esforzarme con el mayor de los esmeros por dar obras a los lectores lo menos débiles posibles, literariamente hablando. Lo que tiene de halago por un lado un premio del calibre del Nacional de Narrativa, lo tiene también de aviso. Viene a decirte: 'Señor, hemos cifrado en usted ciertas esperanzas: no nos decepcione'».

No confunde Aramburu esta prevención con algún tipo de horror vacui después de haber parido una obra maestra. «Es más una llamada a la responsabilidad porque la gente invierte su dinerito en comprar un libro, le dedica tiempo, y por eso merece respeto -indica-. Todo lo que ha sucedido con Patria renueva en mí el deseo de seguir prolongando mi obra con la mayor calidad posible, aunque uno tenga sus límites, naturalmente. No concibo estos honores como puntos de llegada; dicho en plata, que no me voy a tumbar a la bartola.

- Es decir, que ya está escribiendo de nuevo, cuando le dejan...

- Sí, sí. En mi caso no puede ser de otra manera. La escritura, junto con la lectura, sostiene mi vida.

- ¿Pudo imaginar alguna vez lo que iba a pasar?

- Cuando publicamos el libro, en septiembre de 2016, el editor tenía bastantes más esperanzas que yo, aunque yo también tenía ciertas expectativas. Debido al contenido del libro, esperaba ilusionado que mereciese más atención que otros anteriores, pero en ningún momento podía imaginar que recibiría tanta atención de medios, lectores y editores extranjeros. Ha sido un año increíble.

Vivir en Alemania le protege, dice, del maremoto. Sin embargo, le suceden cosas extraordinarias en todo el mundo. Hace poco viajó a Nueva York para presentar Patria en el Instituto Cervantes. «Un día que tenía libre me fui a ver la Estatua de la Libertad, que no conocía», relata. «En el ferry de vuelta me reconoció un señor, no americano sino de Zaragoza. Había hecho una apuesta con su mujer: ella decía que yo no era yo y él decía que sí, así que me abordó y se lo confirmé».

Entre premio y premio, Aramburu se ha topado con la sorpresa de que habrá una serie de televisión basada en Patria, aunque él no piense involucrarse en ella. «No voy a implicarme para nada; le prometí al productor y guionista, Aitor Gabilondo, que no me entrometería. No domino el lenguaje cinematográfico y tampoco me gusta interferir en la capacidad de decisión de las personas».

«Por otro lado -prosigue-, tengo gran confianza en quien va a llevar a cabo la adaptación; de lo contrario no habría cedido los derechos. Y luego llegó la incorporación de HBO, lo que asegura financiación y distribución. Estoy muy ilusionado con este proyecto, que no es mío porque no voy a intervenir en nada salvo que en algún momento me pidan mi parecer».

Por si cabe alguna duda, el escritor sentencia: «No voy a ejercer de inspector, no lo he hecho nunca». Y eso que ya tuvo una experiencia anterior, «muy positiva», en el mundo del cine, la adaptación de su novela El trompetista del Utopía titulada Bajo las estrellas, que ganó cuatro Biznagas en Málaga y dos Goyas.

Aramburu está disfrutando del cálido otoño de este año en Alemania, su época preferida del calendario. Se ha tomado ya las primeras castañas asadas, que son para él el emblema de la estación junto con la uva moscatel, pero el cielo aún es azul en esas latitudes a pesar de que las hojas amarillearon hace tiempo. «El calentamiento global favorece a algunas regiones», comenta como si paladeara la vuelta a su retiro literario tantas veces interrumpido durante el último año.

«Voy y vengo sin parar; es un pequeño trastorno debido a Patria, que me saca con frecuencia del escritorio -señala-. Pero tampoco me preocupa demasiado porque yo escribo en cualquier lado. El otro día me levanté un artículo completo en la vuelta de Nueva York a Fráncfort: me pido un vino tinto, saco mi ordenador diminuto y me aíslo de todo; ya puede haber turbulencias, que yo saco mi porción de trabajo. Me acostumbré cuando me dedicaba a la docencia; entonces no disponía de todo el tiempo para escribir y aprovechaba los ratos sueltos. He desarrollado esa técnica para aislarme por mucho ruido que haya».

- Hablando de ruido, ¿cómo escucha desde la distancia el griterío catalán de estos días?

- Lo vivo con tristeza, porque veo mucha bandera, mucho odio, lo peor del ser humano. Y también con temor a que esto conduzca a una tragedia colectiva, y estamos en el borde. Es triste ver cómo las personas dedican el poco cupo de tiempo que tienen a cuestiones violentas, negativas, crispantes.

¿Teme algún contagio en el País Vasco? «Lo dudo mucho: los vascos estamos todavía en un periodo de digestión de las horribles décadas que sufrimos, intentando explicarnos nuestro pasado reciente; aún hay heridas abiertas, casos sin resolver... No creo que se vuelva a repetir pronto un pasado que todavía está muy presente en la mente de muchas personas», termina.


elmundo.es

 
 
 
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Mostrar mensajes anteriores:    
 

Publicar nuevo tema  Responder al tema  Página 1 de 1
 



Usuarios navegando en este tema: 0 registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado
Usuarios registrados conectados: Ninguno


 
Lista de Permisos
No Puede crear nuevos temas
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No puede descargar archivos
Puede publicar eventos en el calendario