Autorretrato. Diego Velázquez,, h. 1640. Óleo sobre lienzo. 45,8 x 38 cm. El Autorretrato de busto del Museo de Bellas Artes de Valencia, pintado hacia 1640 por Velázquez es, con el autorretrato de Las Meninas, el único autógrafo del pintor que se ha conservado. Pertenece a la colección de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia (España) desde que en 1835 le fuera donado por Francisco Martínez Blanch, y actualmente se encuentra en depósito con el resto de la colección de esta institución en el Museo de Bellas Artes... leer más
María Teresa, infanta de España. Diego Velázquez, 1651-1652. Óleo sobre tela, 34,3 x 40 cm. Metropolitan Museum of Art, Nueva York
La infanta María Teresa de España o La infanta María Teresa a los catorce años. Diego Velázquez, 1651-1653. Óleo sobre tela, 127 x 98,5 cm. Kunsthistorisches Museum, Viena. Está considerada una de las obras de más nivel del pintor junto con algunas otras realizadas en sus últimos años de existencia... leer más
La infanta Margarita. Diego Velázquez, 1653 – 1654. Óleo sobre lienzo, 128,5 cm × 100 cm. Museo de Historia del Arte de Viena, Viena, Austria. Este es el primer retrato de los cinco que Velázquez realizó a la infanta Margarita Teresa de Austria aunque en un principio se consideró que el personaje retratado era su hermanastra la infanta María Teresa de Austria... leer más
La infanta Margarita. Diego Velázquez, hacia 1656. Óleo sobre tela, 105 x 88 cm. Kunsthistorisches Museum, Viena
La reina Mariana de Austria. Diego Velázquez. Óleo sobre tela, 46,5 x 43 cm. Meadows Museum, Dallas. Por su aspecto inacabado se supone estudio del natural para ser utilizado en otros retratos, incluido según algunos críticos el retrato doble de los reyes que estaría pintando en Las meninas.
La Infanta Margarita en azul. Diego Velázquez, 1659. Óleo sobre lienzo, 127 × 107. Museo de Historia del Arte de Viena, Austria. Este retrato de la Infanta Margarita en azul (o Infanta Margarita Teresa con vestido azul), es uno de los más conocidos del pintor español Diego Rodríguez de Silva y Velázquez... leer más
Retrato de doña Mariana de Austria, reina de España. Diego Velázquez. 1655-1657. Óleo sobre lienzo, 66 x 56 cm. Colección Thyssen-Bornemisza, en depósito en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) Más info
El príncipe Felipe Próspero o El infante Felipe Próspero. Diego Velázquez, 1659. Óleo sobre lienzo, 128,5 cm × 99,5 cm. Museo de Historia del Arte de Viena, Viena, Austria... leer más
La mulata. Diego Velázquez, c 1618 - 1622. Óleo sobre lienzo, 55 cm × 104,5 cm. La mulata, La cocinera o Escena de cocina es una de las dos versiones de este tema pintadas por Velázquez en su primera etapa sevillana, con un abanico de fechas amplio, aunque la mayor parte de los especialistas llevan su ejecución a 1620-1622. Se conserva en el Instituto de Arte de Chicago, Estados Unidos... leer más
Cabeza de hombre joven de perfil. Diego Velázquez, c. 1618 - 1619. Óleo sobre lienzo, 39,5 cm × 35,8 cm. Museo del Hermitage, San Petersburgo, Rusia. Fue pintada por Velázquez en Sevilla posiblemente como estudio en color para una composición más compleja... leer más
La Immaculada, hacia 1618-1620. Óleo sobre tela, 142 x 98,5 cm. Centro de Investigación Diego Velázquez, Fundación Focus-Abengoa Sevilla. Obra atribuida a Diego Velázquez.
leer más
Más info
La Inmaculada de Velázquez llega al Prado para su estudio
Las Lágrimas de San Pedro. Diego Velázquez, 1617-1619. Óleo sobre lienzo, 130 × 96. Colección Villar-Mir, Madrid. Las Lágrimas de San Pedro lienzo inédito y desconocido hasta fecha reciente, ha sido una importante aportación a los estudios Velazqueños. leer más
San Juan Bautista en el desierto. Diego Velázquez. Hacia 1620. Óleo sobre lienzo, 175.3 cm × 152.5 cm. Instituto de Arte de Chicago, Illinois, Estados Unidos... leer más
Más info
Retrato de un clérigo. Diego Velázquez. Hacia 1622-1623. Óleo sobre tela, 66,5 x 51. Colección Payá, Madrid
Un gentilhombre (¿Juan de Fonseca?). Diego Velázquez, hacia 1623. Óleo sobre tela, 52 × 40 cm. Detroit Institute of Arts, Detroit
El venerable padre fray Simón de Rojas difunto. Diego Velázquez, 1624. Óleo sobre tela, 101 x 121 cm. Colección de los duques del Infantado, Madrid
Felipe IV. Diego Velázquez, 1624. Óleo sobre tela, 200 x 102,9 cm. Metropolitan Museum of Art, Nueva York
Retrato del Conde-Duque de Olivares. Diego Velázquez, 1624. Óleo sobre lienzo, 206 cm × 106 cm. Museo de Arte de São Paulo, São Paulo, Brasil... leer más
El Conde-Duque de Olivares. Diego Velázquez, 1625. Óleo sobre lienzo, 209 cm × 111 cm. Colección José Luis Várez Fisa, Madrid. Este retrato es el segundo que Velázquez realizó don Gaspar de Guzmán tras el que le hizo en 1624 y que se conserva actualmente en el Museo de Arte de São Paulo.
El motivo de este segundo retrato con tan sólo un año de diferencia con respecto al primero se debe probablemente a que en 1624 el Conde-Duque cambió de orden militar pasando de la de Calatrava, con cuya cruz bordada aparece en el primer retrato, a la de Alcantara cuya cruz ya luce en este lienzo.
De este retrato existen dos ejemplares, el que nos ocupa y otro que se conserva en la Hispanic Society of America de Nueva York... leer más
El conde-duque de Olivares. Diego Velázquez, hacia 1624-1626. Óleo sobre tela, 216 x 192,5 cm. Hispanic Society, Nueva York
Conde-Duque de Olivares. Diego Velázquez, 1637-1638. Óleo sobre cobre. 10 x 8 cm. (ovalo). Palacio Real de Madrid. Madrid. Algunos documentos demuestran que Velázquez pintó retratos en miniatura y sobre cobre, entre ellos los de algunos miembros de la familia real, aunque ninguno seguro se ha conservado, siendo este, en opinión de López-Rey, el que tiene más probabilidades de ser considerado auténtico, pero dejando en suspenso su autografía a falta de un término de comparación.
Retrato de Felipe IV. Diego Velázquez, 1627 – 1628. Óleo sobre lienzo, 205 cm × 117cm. Museo Ringling, Sarasota, Estados Unidos. Velázquez lo habría pintado entre 1627 y 1628, concluyéndolo tras su encuentro con Rubens y antes de partir hacia Italia... leer más
El bufón Calabacillas. Diego Velázquez, Hacia 1626 – 1632. Óleo sobre lienzo, 175,5 cm × 106,7cm. Museo de Arte de Cleveland, Cleveland, Estados Unidos. El cuadro, posiblemente procedente del Palacio del Buen Retiro, de donde pudo salir con ocasión de la invasión francesa después de 1808, se expuso en 1866 en la Exposición retrospectiva de París, cuando era propiedad del duque de Persigny. Tras sucesivos cambios de propiedad salió a subasta en 1965 en Christie's de Londres por 170.000 guineas. En el Museo de Cleveland desde 1965... leer más
Retrato de Sebastián de Huerta 'el inquisidor'. Diego Velázquez, hacia 1628. Óleo sobre tela, 121 x 101 cm. Colección particular... leer más
Riña entre soldados ante la embajada de España "La rissa". 1630. Óleo sobre tabla, 28,9 × 39,6 cm. Colección Pallavicini, Roma. Obra atribuida a Velázquez por Roberto Longhi, señalando afinidades con La fragua y La túnica de José, tesis nuevamente defendida por Marini y Salort, quien advierte al tiempo de las excepcionales características técnicas, por soporte, reducido tamaño y atención a los detalles, que no se vuelven a encontrar en la obra del pintor.
Santa Rufina. Diego Velázquez, 1632-1634. Óleo sobre tela, 77 × 64 cm. Centro de Investigaciones Diego Velázquez, Fundación Focus-Abengoa Sevilla. Autografía defendida por Peter Cherry al salir a subasta en Christie's (1999) y luego por Pérez-Sánchez, quien prefiere adelantar su fecha a 1629, encontrando semejanzas con el retrato de María de Austria, reina de Hungría. Para Brown, no tratándose de una pintura mediocre, no puede atribuirse a Velázquez, estando relacionada quizá con Mazo.
Dama Joven. Diego Velázquez, hacia 1635. Óleo sobre tela, 98 x49 cm. Colección del Duque de Devonshire, Chatsworth (Los Ángeles) Recortada por los cuatro lados. López Rey la considera autógrafa, encontrando semejanzas con La dama del abanico, aunque el modelo de esta sería algo más joven. Como el vestuario es más recatado, Harris cree que se pintaría después del decreto de 1639 prohibiendo los escotados, enmendando así La dama del abanico, lo que López-Rey rechaza. La atribución a Velázquez es, sin embargo, generalmente rechazada, atribuyéndose en algún caso a Mazo.
Cabeza de San Antonio Abad. Diego Velázquez, hacia 1635-1638. Óleo sobre tela, 55,8 x 40 cm. Colección particular, Nueva York. Admitida por López-Rey como estudio para el San Antonio Abad y san Pablo ermitaño del Museo del Prado.
La tela real o Felipe IV en la caza del jabalí. Obra atribuida a Diego Velázquez y a Martínez del Mazo, según la fuente. Hacia 1636-1638. Óleo sobre tela, 182 x 302 cm. National Gallery de Londres. Deficientemente conservada, es admitida con reservas por una parte de la crítica, que aprecia participación del taller o de Mazo, de quien sería el paisaje según Pantorba. Para López-Rey es íntegramente de Mazo. Brown, al contrario, la admite como obra de Velázquez sin reservas... leer más
Don Francisco Bandrés de Abarca. Diego Velázquez, hacia 1638-1646. Óleo sobre tela, 64 x 53 cm. Colección privada, Nueva York. Admitido por López-Rey, aun advirtiendo el mal estado de conservación (fragmento posiblemente de un retrato de medio cuerpo) y la escasa semejanza con otros retratos seguros de los mismos años.
Retrato ecuestre de Felipe IV. Diego Velázquez, hacia 1645. Óleo sobre tela, 393 x 267 cm. Galleria degli Uffizi, Florencia. Copia presumiblemente de Mazo del desaparecido retrato alegórico hecho por Rubens durante su estancia en Madrid en 1628-1629, en el que Velázquez habría pintado la cabeza, conforme al modelo del Felipe IV en Fraga.
El bufón don Sebastián de Morra. Diego Velázquez, hacia 1645. Óleo sobre tela, 106 x 84,5 cm. Collección particular, Suiza. Para López-Rey réplica del Sebastián de Morra del Museo del Prado ejecutada por Velázquez quizá con participación del taller.
Una joven campesina o La gallega. Diego Velázquez, 1645-1650. Óleo sobre tela, 60 × 46,5 cm. Colección privada, Suiza?
Inacabada. Identificada por López-Rey con el retrato de una gallega o sirvienta descrita en el inventario de la colección del marqués del Carpio, Brown, que pudo verla cuando se encontraba en el taller de restauración del Museo del Prado (2003), rechaza la autoría por lo trabajado de sus gruesas pinceladas, tras haber insinuado que pudiera ser obra del siglo XIX.
La infanta Margarita. Diego Velázquez, 1653. Óleo sobre tela 115 x 91 cm. Colección de los duques de Alba, Madrid. Réplica de calidad del cuadro de Viena sin el jarrón de flores, atribuida generalmente a Mazo, para Sánchez Cantón sería el original hecho del natural y repetido con mayor soltura en el ejemplar vienés. Expuesto en 1990 en la antológica dedicada a Velázquez y examinado en el Prado sin pronunciarse sobre su autografía.
Felipe IV. Diego Velázquez, 1656-1657. Óleo sobre tela, 64 x 53,75 cm National Gallery de Londres. Copia de taller del retrato del Prado, el último que del rey hiciera Velázquez según López-Rey y otros, Brown lo cree retrato autónomo y tomado del natural poco después del retrato del Prado, admitiendo con Harris intervención del taller en el traje de factura inferior.132 Expuesto en la antológica Velázquez (1990), Gállego y luego Marias (1996) lo han tenido también por auténtico.
Busto de muchacha. Dibujo atribuido a Diego Velázquez, hacia 1618. Carboncillo sobre papel, 20 x 13,5. Biblioteca Nacional, Madrid (Para Brown este y el siguiente son «posiblemente de Velázquez»).
Cabeza de muchacha. Dibujo atribuido a Diego Velázquez, hacia 1618. Carboncillo sobre papel, 15 x 11,7. Biblioteca Nacional, Madrid (López Rey dice que este dibujo de Velázquez fue retocado groseramente a lo largo de la mandíbula por otro dibujante).
Estudio para La rendición de Breda. Dibujo de Diego Velázquez. 1634-1635. Lápiz negro sobre papel, 26,2 x 16,8. Biblioteca Nacional, Madrid
Estudio para la figura del General Espínola en La rendición de Breda. Dibujo de Diego Velázquez. 1634-1635. Lápiz negro sobre papel, 26,2 x 16,8. Dibujado al reverso del anterior. Biblioteca Nacional, Madrid
Estudio para Cristo, contemplado por el alma cristiana. Dibujo de Diego Velázquez, hacia 1626-1628. Antes en Instituto Jovellanos Gijón (Destruido en 1936).
Retrato de don Gaspar de Borja y Velasco. Dibujo de Diego Velázquez, hacia 1643-1645. Lápiz negro sobre papel amarillento verjurado, 18,6 x 11,6 Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid. Estudio para un retrato perdido, del que se conocen copias en la Catedral de Toledo, Museo de Arte de Ponce (Puerto Rico) y Städelsches Kunstinstitut, Franckfurt.
Retrato de clérigo (¿autorretrato?). Diego Velázquez. 1630. Óleo sobre tela, 67 × 50 cm. Pinacoteca Capitolina, Roma. Relacionado en el pasado con el autorretrato pintado en Roma, del que Francisco Pacheco se declaraba propietario, y asociado luego a Gian Lorenzo Bernini, Marini (1990) sugirió que pudiera tratarse del autorretrato inacabado citado entre los bienes del pintor a su muerte, suponiendo que el vestido clerical correspondiese al de «Virtuoso del Panteón» en el que Velázquez fue acogido en el segundo viaje a Italia. La limpieza realizada en 1999 por P. Masini ha permitido confirmar la calidad del lienzo, sólo esbozado en el vestido, dejando abierta la cuestión de su atribución.
Retrato de hombre. Diego Velázquez. c. 1630, óleo sobre lienzo 68,6 x 55,2 cm. Metropolitan Museum of art New York. Este lienzo estaba olvidado, mal conservado y mal catalogado, aunque en 1949 fecha de adquisición de la obra -fruto de una donación-, figuraba como autor Velázquez, en 1979 el Metropolitan cambió la atribución, dando la autoría a algún discípulo del taller del maestro sevillado, menos mal que una reciente restauración se aprovechó para realizar un examen técnico en 2009, descubriendo todo su esplendor y además la firma de Velázquez. Por lo tanto el Metropolitan Museum of art New York nuevamente le devolvió su autenticidad.
Curiosamente podría tratarse de un autorretrato pues la imagen guarda mucha similitud con el rostro de un retrato de un hombre que aparece justo a la dercha junto al caballo en "La rendición de Breda" que siempre han atribuido los expertos a un autorretrato de Velázquez. No obstante todos estos datos están pendientes de confirmación.
Casa natal de Velázquez en Sevilla
Ver referencias y fuentes de la Wikipedia para la realización del tabajo dedicado a Velázquez
Estatua de Diego Velázquez en Sevilla, obra de Antonio Susillo.
Estatua de Velázquez presidiendo la entrada del Museo del Prado. Madrid
Enlace interesante dedicado a Velázquez
Pues esto es todo amigos, he realizado una amplia recopilación de la obra del gran genio de la pintura española: Don Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, más conocido por su último apellido. Espero que os haya gustado el trabajo/homenaje que he dedicado -para mí- el mejor pintor español de todos los tiempos, y espero nos sirva a tod@s, para conocer mejor su impresionante obra.
Este trabajo está dedicado a la memoria de mi antiguo profesor, el padre Ángel, al cual tengo que agradecer que me enseñara a amar las artes y la historia.
Fuentes y agradecimientos: museodelprado.es, pintura.aut.org, artcyclopedia.com, es.wikipedia.org, artehistoria.com, museothyssen.org, fuenterrebollo.com, pinterest.com, propias y otras de Internet.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Gracias amigos, me encanta que os paséis por la galería de vez en cuanto, para ver las obras de los grandes maestros..., yo tuve la gran suerte de contar con dos magníficos profesores a los 12/13 años hasta los 16. Son de esas personas que recuerdas toda la vida; uno era un cura salesiano, el padre Ángel (tutor y profesor de Lengua e historia) y el otro también de Lengua y Dibujo, "el Gil Strause" de madre andaluza y padre alemán, imaginaros que mezcla...
Pero ambos siendo muy distintos me hicieron amar el arte, la historia y la literatura... y con el padre Ángel, un cura muy liberal y avanzado para sus tiempos..., tuve ocasión de visitar varios museos y hacer excursiones cívico-culturales, algunas visitas incluso fuera de programa, junto a dos o tres compañeros que nos gustaba el arte. Era un tío muy "enrollao", para lo que se estilaba en los últimos años franquistas y daba gusto como se conocía y manejaba por los museos, sobre todo el Prado y conocía casi todos sus cuadros... te los explicaba de tal forma, que te hacia sentirte dentro de los mismos, ese profesor con carisma, si sabía ganarse a las personas; era un experto y sabía lo que decía y como divulgarlo... tengo el honor o el placer de haber organizado, junto a un grupo de compañeros, una huelga en su defensa, pues varias veces lo sancionaron y hasta lo expulsaron y readmitieron, fue entonces cuando nos juntamos unos cuantos y la armamos... pero eso son ya batallitas, perdonad por enrollarme de tal forma.
Saludos.
