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FORO DE XERBAR


Grandes Biografí­as - García Lorca



j.luis [ Sábado, 19 Diciembre 2009, 10:37 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Avance del informe final de las excavaciones


'Sólo hallamos latas y algún tapón de litrona', dice el director de la excavación


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El director de la excavación, Francisco Carrión, muestra imágenes de los trabajos.

El arqueólogo Francisco Carrión, director de la excavación en la fosa donde presuntamente se hallaban los restos de Lorca, explicó que "se han hallado latas y algún tapón de litrona, pero ni una astilla de restos óseos, ni siquiera dientes o similares, que sería lo habitual si hubiesen enterrado y desenterrado luego y ya hemos encontrado en otras fosas parecidas".

Carrión insistió en que "trabajamos en lo marcado por el georradar, que detecta cambios en el terreno pero no huesos, y lo hemos hecho sin usar maquinaria ninguna, que es la manera de trabajar en este tipo de excavaciones, sin dejarnos ni un palmo de terreno". También explicó que en una de las rocas halladas había "una marca de impacto de bala, que se reconocen por ser muy características, pero es imposible saber de que tipo de arma, si militar o de caza, o si se produjo en 1936 o en otro momento".

La presidenta de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica (AGRMH), Maribel Brenes, explicó a ELMUNDO.es que ahora toca "revisar" las investigaciones históricas, en concreto la realizada por la Diputación de Granada en 1980 antes de comprar el terreno del actual Parque García Lorca, y que se basó "en los testimonios disponibles desde los 50 hasta entonces y las investigaciones que llevaron a cabo diversos periodistas".


Futuras excavaciones

También dijo que no está previsto iniciar nuevas excavaciones en el Caracolar o el barranco, "ya que tienen que ser a petición de las familias, que lo que lamento es haber tenido que decirles que a quienes buscábamos son ahora desaparecidos, pero con pruebas históricas que lo sustenten, y en esto último tenemos que trabajar".

La consejera Begoña Álvarez adelantó que con el dinero de la subvención sobrante debido a que la falta de resultados acorta los trabajos -y cuya cantidad no precisó- se piensa financiar "una instalación en el Parque dedicada al arte y la vanguardia".

Por su parte el presidente de Diputación de Granada, Antonio Martínez Caler, consideró que "sigue siendo un lugar importante porque allí se asesinó a unas personas y debe quedar testimonio" y la alcaldesa de Alfacar, Fátima Gómez, dijo que "la consideración de lugar de enterramiento deja de tener sentido si no hay allí ningún cuerpo".


EL MUNDO


j.luis [ Domingo, 20 Diciembre 2009, 17:17 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
¿Y ahora dónde estás, Federico?


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El fracaso de la búsqueda de los restos de García Lorca en la fosa de Alfacar abre el cajón de las teorías sobre cómo y dónde murió: podría yacer a pocos metros o en el Valle de los Caídos



Garzón tuvo sobre su mesa una de las alternativas: El Caracolar

"¿Me mintió o se equivocó?" Es la duda que atormenta a Gibson

El hombre que se jactó de haber matado a Lorca era de la familia

"La Casa de Bernarda Alba' fue la gota que colmó el vaso", dice Caballero



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Francisco González Arroyo, en El Caracolar, donde él cree que están los restos de Lorca.

Manuel Castilla, Manolillo El Comunista, era camarero. Antes de eso, había hecho unos trabajos de enterrador. Y habría pasado totalmente desapercibido para la historia si no hubiera llevado tres veces a dos hombres al lugar al que deseaban ir por encima de cualquier otra cosa: la fosa de Federico García Lorca. Al primero, en 1956. Se llamaba Agustín Penón y había viajado desde EE UU a Alfacar para averiguar todo cuanto pudiera sobre la muerte del poeta. Al segundo, Ian Gibson, en 1966 y en 1976. Penón quiso pagarle y Manuel Castilla se negó. "No me pidió dinero", explicó el jueves Gibson, ante la inminencia del desengaño. Un equipo de arqueólogos ha buscado en ese lugar durante 47 días a Federico García Lorca y no lo ha encontrado. Ni rastro del poeta, ni huellas de un enterramiento. O Manolo El Comunista mintió o se equivocó. Tres veces.


Es la duda que ahora atormenta a un investigador que ha construido 45 años de trabajo sobre aquel paseo con el camarero que decía haber enterrado a Lorca. Él cree que no le mintió: "No ganaba nada", explica. También le creyó Agustín Penón porque después de escuchar durante dos años de investigación todo tipo de teorías sobre las circunstancias y el lugar de la muerte del poeta -incluida la del hombre que fue a detenerlo a casa de los Rosales, Ramón Ruiz Alonso- se quedó con el testimonio de Manuel Castilla por encima de cualquier otro. La fuente no podía ser más directa, era el hombre que había enterrado los cuerpos.

Pero Lorca no está allí. Puede yacer a escasísimos metros del lugar donde lo han estado buscando durante mes y medio o puede estar muy lejos, en Madrid, enterrado junto al verdugo en el Valle de los Caídos. La exhumación sin éxito en Alfacar ha resucitado todas las teorías sobre la muerte del poeta. Son muchas y llevan 73 años alimentando un mito. Y ahora, ¿dónde estás, Federico?

Quizás la alternativa más sólida al lugar que hasta ahora parecía más seguro (donde se construyó el parque Federico García Lorca, el que señaló Manolo El Comunista) es la que dice que fue enterrado en un paraje llamado El Caracolar. Incluso tiene categoría jurídica, aunque sólo sea porque el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón la tuvo sobre su mesa cuando decidió abrir una causa contra el franquismo y ordenar la apertura de fosas de la Guerra Civil, entre ellas la de Lorca. Está a sólo 430 metros del lugar donde los arqueólogos han estado buscando el pasado mes y medio.

"Yo estoy convencido de que está ahí. Ya sabía que no iban a encontrar nada en Alfacar", cuenta, ufano, Francisco González Arroyo, historiador y ex presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Granada, la que ha impulsado la apertura de la fosa. "Me baso en mi propia investigación y en los testimonios recogidos por Agustín Penón y Eduardo Molina Fajardo

[falangista autor del libro Los últimos días de Federico García Lorca]. El que indica este lugar es un testigo de los fusilamientos, que vivía en Las Colonias

[la casa habilitada como prisión donde Lorca pasó sus últimas horas de vida]".

"Se llamaba Valentín Huete. Vivía en Las Colonias con su mujer, Carmen, y veía el trajín de víctimas entrando y saliendo para ser fusilados. Cuando entraba un pez gordo, es decir, un catedrático por ejemplo, se enteraba y aquel día sí que era alguien muy gordo. Yo le había preguntado varias veces dónde estaba Federico y él siempre me decía: 'niño, yo de esas cosas no puedo hablar', hasta que un día, de tanto insistir me dijo: 'en aquellos olivillos que hay delante de El Caracolar", relata González Arroyo.

Casi todas las teorías alternativas señalan lugares muy próximos al sitio donde han estado buscando, como El Caracolar o el barranco de Víznar, donde hay enterrados cerca de 3.000 fusilados.

A El Caracolar también se dirigió Eduardo Molina Fajardo, falangista, periodista y director de diario Patria, cuyo primer número salió el 29 de agosto de 1936, apenas diez días después del asesinato de Lorca. Molina Fajardo defendió hasta su muerte que los falangistas no habían tenido nada que ver en la muerte de Federico Gacía Lorca.

El investigador Miguel Caballero cree, sin embargo, que en el desenlace final de la detención de Lorca tuvo mucho que ver que aquel día sustituía al gobermador civil de Granada, José Valdés Guzmán, camisa vieja de Falange, el teniente coronel Velasco. "Le tenía ganas por el Romance de la Guardia Civil", añade.

Caballero es autor junto a Pilar Góngora de otro libro con una nueva tesis sobre la muerte del poeta con el ambicioso título de La verdad sobre el asesinato de García Lorca. Historia de una familia", que inspiró el documental Lorca, el mar deja de moverse, de Emilio Ruiz Barrachina. Según esta investigación, el caso de Lorca no fue diferente al de otros tantos al principio del conflicto, cuando el levantamiento militar fue utilizado como un método para zanjar viejas rencillas por lindes de tierras con denuncias falsas y fatales.

"Yo estaba investigando cómo el padre de Lorca había construido su patrimonio en los protocolos notariales, para lo que necesitamos un poder notarial de la famila Lorca y cuatro años de trabajo. Iba a ser una tesis pero se convirtió en algo más. Hasta el punto de que descubrimos que el asesinato de Lorca se debió a las rencillas familiares que tenían por temas económicos", revela.

Para elaborar esta teoría de la conspiración familiar en el asesinato del poeta, el investigador se remontó al siglo XVIII. Los Lorca, los Roldán y los Alba eran familias de labradores con aspiraciones, querían ser propietarios de los terrenos. Con la decadencia de la aristocracia pudieron comprarlos, pero tuvieron que unirse para pagarlos y para ello establecían matrimonios de conveniencia entre ellos para ampliar el patrimonio. Se convirtieron en una sola familia, en un clan. Pero en los años 20 y 30, llega el momento de dividirse las tierras y empiezan las rencillas", relata.

Además, estaba la división ideológica. El padre de Federico Gacía Lorca era un terrateniente, pero liberal. Y los Roldán y los Alba, conservadores. "Cuando el padre de Federico se presentó a las elecciones por el Partido Liberal para ser concejal en el Ayuntamiento de Granada, los Roldán entraron pistola en mano en el colegio electoral, echaron a todo el mundo fuera y llenaron las urnas de papeletas. Tuvieron que anular las elecciones, claro. Además, Horacio Roldán y Federico iban juntos a la Universidad a estudiar Derecho. Horacio estudiaba mucho, pero Federico era el niño bonito de Fernando de los Ríos y la envidia que le tenía era atroz".

Un cúmulo de agravios y rencillas entre estas familias condujo al asesinato de Lorca, según esta versión. "La gota que colmó el vaso fue La casa de Bernarda Alba -que Lorca terminó de escribir poco antes de su muerte-. Esa venganza literaria de Lorca fue el desencadenante directo de la detención de Federico", añade Caballero.

Y aquí entra Juan Luis Trescastro, el hombre que se jactó en un bar de Granada de haber matado al poeta: "Acabamos de quitar de en medio a García Lorca y le hemos dado el tiro de gracia en el culo, por maricón". Trescastro estaba casado con una prima del padre de Lorca y era el padrino de la hija mayor de Ramón Ruiz Alonso, que manejaba las temibles Escuadras negras y acude a detener a Lorca a casa de los Rosales. El asesinato de Lorca se debió a rencillas familiares", concluye Caballero.

La excavación en Alfacar sí parece haber descartado, sin embargo, que la familia Lorca hubiera enviado a alguien a recoger el cuerpo del poeta porque los expertos no han hallado indicios de que allí hubiera habido enteerramientos.

Caballero piensa que Lorca podría haber sido trasladado al Valle de los Caídos. "No se puede descartar. En Granada se abrieron fosas para trasladar cuerpos al Valle de los Caídos y la de Lorca pudo ser una de ellas". No es el único que piensa en esta hipótesis, ni tampoco en lamentar la imposibilidad, de momento, de comprobarlo.

Todo parece posible. Ahora más que nunca. "Me pregunto si existe alguna manera eficaz de llegar al fondo de este asesinato. No. Creo que no la hay. El secreto de esta muerte se irá a la tumba con los pocos que lo conocen", escribió Penón. Ha pasado más de medio siglo desde entonces.


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El Certificado de defunción de Lorca, dice que fue hallado en la carretera de Víznar a Alfacar. Agustín Penón fue quien localizó el documento.



EL PAÍS


j.luis [ Miércoles, 23 Diciembre 2009, 17:28 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
ENTREVISTA: BEGOÑA ÁLVAREZ Consejera andaluza de Justicia


"Buscar a Lorca depende ahora de los historiadores"

"Informativamente ha tenido más atención, pero Lorca es una víctima más"

"Los familiares no se plantean ahora pedir que se actúe por los alrededores"



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Begoña Álvarez, consejera de Justicia de la Junta de Andalucía, en Sevilla

La consejera andaluza de Justicia, Begoña Álvarez (Granada, 1968), máxima responsable de la memoria histórica en esta comunidad, cree haber cumplido su labor con la excavación en Alfacar. Las nuevas investigaciones, asegura, no están en su mano.


Pregunta. ¿La Junta de Andalucía va a volver a buscar los restos de Lorca a corto plazo?

Respuesta. La Junta nunca ha buscado específicamente los restos de Lorca. Cumplimos la Ley de Memoria Histórica, que nos obliga a buscar a los familiares de aquéllos que nos los solicitan. Por eso actuamos en Alfacar, porque nos lo habían pedido los familiares de otras víctimas que se suponía que podían estar allí enterradas. La familia del poeta nunca nos lo ha solicitado, por lo que ni lo hemos buscado ni lo vamos a buscar.

P. ¿Consideran que Lorca es una víctima más?

R. Sí, es una víctima más. Es verdad que informativamente la apertura de esta fosa ha tenido mucha más atención porque se pensaba que allí estaba el poeta. Pero para la memoria histórica es un caso más.

P. Pero lo cierto es que Lorca es un símbolo y hay gran interés por conocer las circunstancias de su muerte. ¿No se plantea impulsar la investigación?

R. Investigar o hacer de sondeadores no es nuestra competencia. La ciencia ya ha dicho que en ese punto no ha habido enterramientos, lo que no quiere decir que no los haya alrededor. Ahora la labor la deben retomar otros, los historiadores.

P. ¿Ha hablado con las familias que sí querían encontrar allí a sus víctimas? ¿Descarta que vayan solicitar que se les busque en otro sitio?

R. Hemos hablado con ellos y ahora tienen un sentimiento de frustración. Durante años han pensado que sus familiares estaban allí y la ciencia les ha dicho que no. Ahora no se plantean ni ellos ni la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica hacer una nueva petición para que se actúe por los alrededores. Nosotros tenemos más peticiones en Andalucía y vamos a trabajar en ellas.

P. Pero sobre este grupo de desaparecidos, ¿descarta que haya una petición el próximo año?

R. No parece que vayan por esa línea. Ahora hay que estudiar en qué falló la documentación y abrir un periodo de reflexión.

P. ¿Manejan alguna hipótesis nueva, distinta a las comentadas en los últimos días?

R. Justamente lo que no queremos es barajar hipótesis. Es lo que ha pasado en Alfacar. Es momento de construir la historia desde el rigor, tenemos un protocolo muy claro y no queremos hacer una versión distinta de la que dieron los fascistas, no queremos más versiones, sino la historia contada desde la ciencia.

P. ¿Ha habido más corazón que cabeza en la decisión de excavar esta fosa?

R. Se ha hecho lo que se tenía que hacer y como se tenía que hacer. Aquellos que dicen que no debía haberse excavado creo que lo que quieren es que las mentiras sigan enterradas. Tomamos la decisión aun sabiendo que el resultado podía ser frustrante para los familiares. Lo hicimos porque era un deber moral y legal. La actuación ha sido ejemplar y hemos recibido siempre el apoyo de las familias, a los que agradecemos todas las facilidades para convertir su memoria individual en memoria colectiva.

P. ¿Asume algún error en la decisión de excavar?

R. No, no asumo ningún error, hemos hecho lo que debíamos. Compartimos la frustración con los familiares, esta competencia se ejerce con una mano en la ley y la otra en el corazón, y nos hubiera gustado decirles que por fin acabó su duelo. Pero no ha sido posible y ahora vamos a seguir intentando ayudar a otras familias.

P. ¿Serán más exigentes la próxima vez a la hora de iniciar unos trabajos como éstos?

R. La primera prueba que hay de esto es la que hemos sacado a la luz gracias a la excavación. No ha habido oportunidad de hacerlo antes porque nadie había querido abrir esta fosa. Exigimos una memoria, y en este caso también lo hicimos y ahí estaban todas las argumentaciones históricas, todos los testimonios y las comisiones que se habían puesto en marcha. La gente tiene que entender que en aquella época no había testigos oculares de los fusilamientos y de los enterramientos y los testimonios siempre están un poco envueltos por el terror.

P. Tras hablar con las familias, ¿mantienen la esperanza de encontrar a estas víctimas?

R. Hablamos con las familias para darles las gracias y decirles que sentíamos el resultado. La asociación, con los datos que hay ahora, los da por desaparecidos. Están compartiendo momentos duros porque los familiares tenían muchas esperanzas de encontrar a sus víctimas. Y ahora ya esa esperanza no la tienen tan clara.

P. ¿Ha valido la pena el trabajo y la inversión?

R. La política de memoria histórica no se puede cuantificar económicamente. Cuestionarse lo que cuesta ayudar a una familia a encontrar a sus víctimas es delicado, no deberíamos entrar en este juego. Allí no se han enterrado millones, sino las ilusiones de muchas familias.

P. La Junta nunca ha escondido que había un presupuesto de 70.000 euros para esta fosa. ¿Se ha gastado completamente?

R. El presupuesto se daba a la asociación para culminar los trabajos. Como no se ha podido, hay una parte, todavía no valorada, que no se ha gastado. Hemos decidido que se gaste en una actuación en el entorno de la excavación que desde el arte sirva para contar a las nuevas generaciones lo que supuso la Guerra Civil.


EL PAÍS


j.luis [ Miércoles, 30 Diciembre 2009, 10:28 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Morir en Alfacar IAN GIBSON



El Estado debe buscar de una vez a Federico García Lorca



Illescas dijo estar segura del lugar: los asesinos vivían en casa de su tía

El secretismo y la confidencialidad han dado lugar a chismorreos y bulos

A mi juicio, hay que incidir en el área cercana a la "barranquilla"

El autor de 'Yerma' podría convertirse en el símbolo de la reconciliación

José Roldán vio los cadáveres al lado de la carretera, cerca de Fuente Grande

Se sabe dónde están los huesos que aparecieron al hacer el parque



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Federico García Lorca, retratado en 1930

El hispanista Ian Gibson, que ha dedicado su vida al estudio de García Lorca, vuelve a Alfacar (Granada) tras finalizar sin éxito las excavaciones. En este texto denuncia las lagunas de la investigación, la ambigüedad de la familia y la ausencia del Estado en el proceso. El historiador ensancha el perímetro y señala nuevos emplazamientos de las fosas.

El Estado chileno ha exhumado y enterrado dignamente a Víctor Jara, torturado y asesinado por Pinochet. El húngaro, al bardo nacional Miklós Radnóti, ejecutado por los fascistas. Pero el español ni ha intentado localizar los restos de Lorca, el poeta y dramaturgo de este país más amado y más traducido de todos los tiempos, víctima de quienes se sublevaron en Granada contra la legalidad republicana en 1936. Porque, tengámoslo muy claro, en Alfacar la Junta de Andalucía (al fin y al cabo Estado) no ha buscado oficialmente al autor de Yerma, sino a alguno de los supuestamente enterrados con él en la misma fosa, o muy cerca. Ha sido una tentativa radicalmente ambigua desde el primer momento, y ello, en primer lugar, porque los seis sobrinos del poeta han estado en contra. Ni conseguida la recalificación del paraje, a petición de éstos, como lugar apto para enterramientos, fueron éstos capaces de prometer que, de encontrarse los restos de su tío, aportarían ADN para su identificación. No, se reservarían el derecho de hacerlo... o de no hacerlo. Mil veces habían manifestado que no querían un circo mediático. Con su negación han ayudado a provocarlo, así como un tinglado de secretismo, ofuscación y contratos de confidencialidad que han dado lugar a filtraciones, chismorreo y bulos.

No ha sido un fracaso, pese a todo, la excavación que, gracias a la iniciativa de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica local, con la colaboración de la Universidad de Granada, se ha llevado a cabo en Alfacar. Al contrario, ha sido muy útil, pues ha demostrado que allí donde el tan falible georradar parecía indicar fosas sólo hay una insolente capa de roca cubierta por unos pocos centímetros de tierra incapaces de haber albergado jamás cuerpos.

Para empezar a entender lo ocurrido hay que remontarse en el tiempo casi tres décadas.

A finales de 1979 la Diputación Provincial de Granada, bajo la presidencia de José Sánchez Faba, de la UCD, tuvo la magnífica iniciativa de formar una Comisión de Encuesta para identificar y adquirir el paraje más probable, entre los pueblos colindantes de Alfacar y Víznar, donde fue asesinado y enterrado el poeta. Como autor de La represión nacionalista de Granada en 1936 y la muerte de Federico García Lorca (1971), editado en París por Ruedo Ibérico e inmediatamente prohibido por el régimen franquista, fui uno de los invitados a aportar mi opinión al respecto.

Comparecí ante la Comisión el 29 de febrero de 1980. Me remití a la declaración de "M. C.", el supuesto enterrador del poeta, incluida en mi libro, que por más señas se acababa de editar, ampliado, en España. Expliqué que "M. C." me había pedido que no facilitara su nombre, aunque mucha gente en Granada sabía que se trataba de Manuel Castilla Blanco, "Manolo el Comunista", que tenía 17 años en el momento de los hechos.

Castilla Blanco me había llevado en 1966, con riesgo para él, y no para mí, a los alrededores de la Fuente Grande de Alfacar. Me había indicado el sitio donde aseguraba haber enterrado a Lorca y a sus tres compañeros de suplicio (el maestro republicano Diós-coro Galindo González y los banderilleros Francisco Galadí Melgar y Joaquín Arcollas Cabezas). En 1978 habíamos vuelto juntos al lugar, donde Castilla me confirmó, en presencia de otros, todo lo que me dijera 12 años antes. De aquella visita queda una grabación que hoy se puede escuchar en la Casa Museo del poeta en Fuente Vaqueros.

Cuando declaré ante la Comisión de Encuesta acababa de recibir de William Layton los papeles inéditos de Agustín Penón, fallecido en 1976, que había llegado a Granada 10 años antes que yo para investigar la muerte de Lorca. Sus escritos revelaban que, en 1955, Castilla Blanco le había llevado al mismo sitio que me mostraría a mí una década después. Lo puse en conocimiento de la Comisión, que tomó nota.

Entre las nueve personas que comparecimos ante la Comisión había una señora llamada María Luisa Illescas Orantes. Lo hizo el mismo día que yo, acompañada de la escritora granadina Eulalia Dolores de la Higuera. Illescas aportó a la Diputación un documento fotográfico de extraordinario valor histórico: una imagen del lugar del crimen, sacada al parecer a las pocas semanas de la muerte del poeta. Indicaba el mismo paraje señalado por Castilla Blanco a Penón y a mí. Illescas declaró estar segura de que se trataba del paraje del asesinato "porque seis de los componentes de la llamada Escuadra Negra estaban alojados en casa de su tía, en Víznar, y la misma persona que lo fusiló mostró a su tío el lugar donde lo hizo, que fue delante del peñasco que se muestra en la fotografía; por consiguiente, deduce que el sitio de enterramiento lógicamente deberá estar próximo".

La fotografía se reproduce ahora por primera vez. La "barranquilla" que se encontraba al lado del olivo, señalada por Castilla tanto a Penón como a mí, se aprecia claramente en la imagen. Olivo y barranquilla juntos: eran para él la garantía de que no se equivocaba. En un radio (utilizó la palabra "rodal") de unos metros alrededor del olivo -cinco le aventuró a Penón- estaba la fosa donde enterrara a Lorca y las otras tres víctimas. Aseguraba, además, que allí no había más que aquella fosa.

Penón sacó, a raíz de su visita en 1955, una excelente fotografía del olivo y de la "barranquilla", publicada en 1990, por vez primera, en mi edición de sus papeles.

Para lo que sigue ayudará la contemplación detenida de estas dos imágenes y de la fotografía en color del lugar sacada para la Diputación de Granada en 1980. Las tres fotos ilustran esta pieza.

Muy importante para la Comisión fue el testimonio de José Roldán Cobos, funcionario del Ayuntamiento de Granada, que declaró haber visto los cadáveres de Lorca, de los dos banderilleros y del maestro cojo al lado de la carretera cerca de Fuente Grande en dirección a Víznar. En cuanto a José Luis Vila-San-Juan, autor de García Lorca, asesinado: toda la verdad (1975), acompañó a los comisarios al mismo rincón, que le había enseñado en 1973 un individuo que el escritor intuía que había sido uno de los asesinos.

Con la información de los nueve comparecientes en la mano, la Comisión recomendó la adquisición del paraje mayoritariamente señalado por nosotros como el lugar más probable del asesinato y enterramiento de Lorca.

Y fue entonces cuando, a mi juicio, se cometió un grave error: el no incluir en la compra del terreno destinado al parque Federico García Lorca la parcela del pinar que se ubica inmediatamente a la izquierda de la "barranquilla" y del olivo señalados con tanta insistencia por Castilla Blanco. Pinar, dicen algunos vecinos de Alfacar, plantado precisamente para enmascarar fosas de la represión. ¿Trató de hacerlo la Diputación? ¿No quería vender el propietario? Sea como fuera -y no sería difícil averiguarlo-, el terreno adquirido no comprendía aquella zona de pinos, sino que empezaba al lado mismo de la "barranquilla".

Ocurrió otro error muy serio cuando llegó el momento de vallar el recinto adquirido. Se decidió encauzar la "barranquilla", con fondo de cemento y flancos de piedra, también a su paso cerca del olivo.

Ello supuso una considerable remoción del terreno justo en el "rodal" indicado por Castilla.

Y ahora viene lo escandaloso. El 20 de octubre de 2008 se publicaron en el diario granadino Ideal unas declaraciones de la persona que, cuando se preparaba la inauguración del parque, en 1986, ocupaba el puesto de vicepresidente segundo de la Diputación Provincial de Granada, ya por entonces dirigida por el PSOE. Se llamaba Antonio Ernesto Molina Linares. Molina manifestó a los periodistas Rafa López y Quico Chirino que "se sabía que al hacer allí el parque era posible que a lo largo de las obras aparecieran restos, y así ocurrió". ¡Y así ocurrió! Para que las obras pudiesen seguir con buen ritmo, los huesos, según parafrasean a continuación los periodistas las declaraciones de Molina Linares, fueron vueltos a enterrar dentro del parque en una localización "bien controlada, por lo que, llegado el caso, podría exhumarse esa segunda fosa en caso de que los restos de los fusilados con Lorca no aparezcan en los lugares previstos".

Se trataba de unas afirmaciones de extrema gravedad. Ideal había recibido la confirmación de las mismas, además, de labios de un conocido político local, José Antonio Rodríguez Salas, alcalde del pueblo de Jun -no lejos de Alfacar- y antes, durante muchos años, "mano derecha" de Juan de Loxa, director de la Casa Museo de Lorca en Fuente Vaqueros (que depende del Patronato Provincial Federico García Lorca de la Diputación de Granada). Según Rodríguez Salas, que lleva años preparando un libro titulado El cuerpo perdido de Federico García Lorca o Federico en la Fuente Fría, "los huesos aparecieron junto al olivo donde fue fusilado Federico, por lo que la fosa podría ser la suya". Los periodistas de Ideal aclaran: "Según este relato, la aparición de los restos fue como consecuencia de la apertura de zanjas para construir el muro perimetral del parque, situado justo al lado del olivo. Rodríguez indica que la aparición de los cadáveres hizo a los responsables de la obra replantearse la continuación del muro ante la posibilidad de que se toparan todavía con más restos. Por este motivo, y así se puede apreciar a simple vista en el lugar de los hechos, se interrumpió la obra del muro y en su lugar se colocó una alambrada".

Rodríguez, según los mismos periodistas, había hablado del asunto con la ex alcaldesa de Alfacar, Carmen Vélez. "Ella decía que lo importante es que los huesos estuviesen a salvo", les manifestó.

El que este asunto no se investigara en su momento, ni se haya investigado todavía, constituye un escándalo.

Más recientemente, José Antonio Rodríguez ha venido manteniendo que, a los pocos días del crimen, los restos de Lorca fueron sacados de su fosa al lado del olivo por los sublevados y enterrados bajo hormigón en una cercana propiedad privada. Señala el supuesto lugar exacto en su vídeo El cuerpo perdido de Federico García Lorca (www.granadablogs.com/joseantoniorodriguezsalas, 8 de octubre de 2009). Es otra afirmación que pide a gritos ser corroborada.

Antonio Eduardo Molina Linares no sólo hizo en Ideal aquellas tremendas declaraciones, sino que se expresó en los mismos términos ante otros periodistas e incluso ante uno de televisión. Hoy, conseguir una puntualización suya al respecto resulta imposible. No quiere hablar, ni para ratificar lo dicho ni para desmentirlo. Tiró la piedra y ahora esconde la mano. Me ha enfatizado que no es especialista en Lorca, que ahora hay que dejar todo en manos de los científicos.

Y otra cosa. Sin que yo se lo preguntara me ha confirmado algo que ya sabía: que no sólo es gran amigo del sobrino del poeta Manuel Fernández-Montesinos, tan enfáticamente contrario a la apertura de la fosa, sino que éste es padrino de su hija. Con lo cual hay que deducir que, si realmente salieron huesos de la zona del olivo, Fernández-Montesinos, diputado del PSOE por Granada entre 1977 y 1979, se encontraría entre los primeros en saberlo. Sería muy interesante conocer sus comentarios al respecto.

Se trata de un asunto extremadamente grave, de todas maneras: la posible ocultación ilegal de huesos humanos encontrados durante los trabajos en el parque de Alfacar. Juan Hurtado Gallardo, presidente de la Diputación Provincial en aquellos momentos, me ha asegurado que, de haberse enterado de lo que ahora se alega, habría parado inmediatamente las obras. Pero que nunca se le dijo nada y que se enteró 20 años después por la prensa. Creo que dice la verdad. Según Hurtado, Molina Linares tiene la obligación de explicarse. Y uno se pregunta: ¿No debería de haber, ya, una investigación judicial?

Se impone seguir la búsqueda. A Federico García Lorca lo asesinaron, según la mayoría de quienes comparecieron en 1980 ante la Comisión de Encuesta, en las proximidades de la hermosa Fuente Grande de Alfacar, el Ainadamar ("Fuente de las Lágrimas") de los árabes granadinos. Ya se sabía en 1937, además, como demuestra el libro Siete romances, de Joaquín Romero Murube, impreso a título privado en la Sevilla de 1937, donde se encuentra la emocionante dedicatoria: "¡A ti, en Vizna [sic], cerca de la fuente grande, hecho ya tierra y rumor de agua eterna y oculta!".

Siete años antes, en los escalofriantes versos finales del poema Ronda y fábula de los tres amigos, el "yo" lorquiano había imaginado o previsto no sólo su violenta muerte ("Cuando se hundieron las formas puras / bajo el cri cri de las margaritas / comprendí que me habían asesinado..."), sino la búsqueda desesperada e infructuosa de su cuerpo ("¿No me encontraron? No, no me encontraron").

Todavía no se ha encontrado pero hay que seguir la búsqueda. Primero, a mi juicio, cerca de la "barranquilla" del parque de Alfacar, a ambos lados de la linde, e incluso debajo de ella. De haber pedido mi opinión, antes de empezar la excavación, se lo habría aconsejado así a la Junta de Andalucía o a la Asociación granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica.

Pero no se trata sólo de los restos del poeta. El escritor Antonio Ramos Espejo recomendó a la Comisión de Encuesta que se acotara toda la zona de fusilamientos y entierros que se extiende desde las inmediaciones de Fuente Grande hasta el "barranco" de Víznar, pasando por el paraje conocido como El Caracolar, donde al parecer también hay desaparecidos, "con una plaza a la entrada y otra a la salida, en las que se explique el significado que tiene el lugar". No le hicieron caso, y las obras para la construcción de un campo de fútbol a dos pasos del "barranco", y quizás encima de fosas, fueron paradas en el último momento, a finales de 1998, por la Junta de Andalucía -que había dado los pertinentes permisos- ante la airada protesta de Isabel García Lorca y otros. El peligro sigue, aunque parte del valle es ya parque natural. Por ello más de cien escritores y artistas granadinos acaban de publicar un manifiesto en el cual piden la protección y dignificación de la totalidad de estas laderas, donde yacen miles de víctimas de la vesania fascista.

Yo creo que el Estado tiene la obligación de escucharles, en el interés común y en nombre de la verdad histórica. Y de buscar de una vez al poeta. Si lo hace, Lorca podría convertirse en el máximo símbolo de la tan largamente esperada reconciliación de los españoles.



Tres imágenes claves en la historia


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El olivo, en 1936. Fotografía -inédita- entregada por María Luisa Illescas Orantes a la Comisión de Encuesta de 1980. Al parecer se sacó en 1936, poco después del asesinato del poeta. En ella se aprecian claramente el olivo y la "barranquilla" señalados por el enterrador, Manuel Castilla Blanco. Nótese también, al fondo, el "peñasco" o "peña" del lugar.


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El olivo, en 1955. El mismo paraje de Fuente Grande fotografiado por Agustín Penón en 1955. Todavía no se ha plantado el pinar -se dice en Alfacar que para enmascarar fosas- al otro lado de la "barranquilla". La imagen se publicó por primera vez en 1990.


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El olivo, en 1980. Otra vez el escenario del crimen, en una fotografía de la Diputación Provincial de Granada sacada en 1980. A la izquierda se aprecia el borde del pinar.



IAN GIBSON / EL PAÍS

Fotos: Cortesía de la Diputación Provincial de Granada.


j.luis [ Martes, 11 Mayo 2010, 19:24 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Herta Müller recuerda a Federico García Lorca

La premio Nobel de Literatura visita el monolito del Parque dedicado al poeta granadino



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La autora rumanogermana en Suecia. | Claudio Bresciani

La Nobel de Literatura Herta Müller, que inaugura este martes el VII Festival Internacional de Poesía de Granada (FIP), ha visitado el paraje situado entre Víznar y Alfacar para recordar a la figura de Federico García Lorca y conocer el lugar en el que fue asesinado y enterrado.

Acompañada por su marido y los directores del FIP, Fernando Valverde y Daniel Rodríguez Moya, Müller se emocionó al visitar el barranco de Víznar, donde yacen los restos de miles de personas que fueron fusiladas durante la Guerra Civil. De hecho, llegó a comparar el lugar con Bosnia, país con multitud de fosas comunes de musulmanes que fueron víctimas de la guerra entre 1991 y 1995.

Tanto Valverde como Rodríguez Moya le explicaron las diferentes tesis acerca de la posible ubicación de la fosa del poeta de Fuente Vaqueros y la llevaron al paraje de El Caracolar, donde algunos investigadores señalan el enterramiento del poeta.

Monolito

Después, la comitiva se dirigió al monolito situado en el Parque Federico García Lorca de Alfacar, escenario de la exhumación que promovieron la Junta de Andalucía y la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica y que concluyó sin el hallazgo de restos óseos ni evidencias de fosa alguna.

Allí, la escritora rumano-alemana cogió flores y las puso junto al olivo que señaló Manolillo el Comunista, supuesto enterrador de Lorca, al hispanista Ian Gibson para ubicar la fosa.

Durante la visita, en la que Müller aseguró que le costaba articular palabras por la emoción que sentía, la autora de 'La bestia del corazón' se mostró muy interesada por conocer todas las circunstancias que rodearon la muerte de García Lorca y preguntó si aún viven sus asesinos y por la postura que ha adoptado España con los implicados en los crímenes de la Guerra Civil.

Primer homenaje

El FIP, que cada año lleva a los poetas participantes al lugar, ha organizado para su séptima edición un acto de homenaje a García Lorca y a las víctimas del franquismo que será el primero que se celebrará en el paraje tras la búsqueda de los restos que junto a él fueron fusilados y la conclusión de la exhumación que no obtuvo resultados.

Destacados actores, artistas y escritores, como Luis García Montero, Pilar Bardem, Almudena Grandes, Miguel Ríos o Alberto San Juan participarán en el homenaje, para el que la plataforma ya ha hecho un llamamiento de asistencia de la ciudadanía, instando a que se organicen iniciativas similares de homenaje a las víctimas del franquismo en otros pueblos y ciudades de España.


EL MUNDO


j.luis [ Miércoles, 22 Septiembre 2010, 12:40 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Lorca y Dalí, una adoración mutua... y contradictoria

Una exposición en el CaixaForum Madrid evoca los altibajos de la amistad entre el poeta y el pintor


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El beso, de García Lorca (1925), obra presente en la exposición

El big bang de la amistad de los dos genios habría que situarlo en el otoño de 1922. Federico García Lorca y Salvador Dalí vivían en la Residencia de Estudiantes y durante ocho años mantuvieron una amistad llena de experiencias artísticas que les llevó a lo más alto de la vanguardia europea. Con una adoración mutua salpicada de altibajos, se entregaron a su respectiva obra con la vista puesta en el otro. En torno a ellos, todo un mundo de modernidad en el que ellos marcaban las pautas.


CaixaForum Madrid reconstruye los vericuetos de esta relación en una exposición conformada por un centenar de cuadros y numerosos documentos escritos. Una película inédita de 35 minutos, filmada por Manuel Gutiérrez Aragón, recrea la peculiar historia de esta amistad a través de las cartas que se intercambiaron los dos personajes.

Comisariada por Juan José Lahuerta, la exposición, patrocinada por la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX), intenta contar cómo esa relación repercutió en la obra del pintor y en la del poeta. Durante aquellos ocho años, su afán de modernidad y de trascendencia les lleva a viajar por todos los ismos de la época: cubismo, futurismo, surrealismo... el ambiente intelectual y experimental de la Residencia adquiere un protagonismo fundamental en la exposición.

El impacto de uno en el otro queda fuera de toda duda: también sus consecuencias creativas, ya que Lorca dedicó a su amigo su Oda a Salvador Dalí y este se inspiró en el poeta para su San Sebastián. La exposición recoge también proyectos que finalmente resultaron fallidos, como El cuaderno de los putrefactos (así llamaban a los artistas tradicionales) o el Manifest groc (en el que García Lorca renunció a participar).


El acercamiento de Dalí a Breton marca el inicio del final de la relación

La inmersión en la relación artística de estas dos fuerzas creadoras arranca con una galería de retratos y autorretratos de los miembros de la Residencia más vinculados a Lorca y Dalí, como por ejemplo los dibujos que se dedicaron mutuamente. Se cuenta también lo que cada uno de ellos había realizado antes de entrar en la órbita de la Residencia: Lorca se relacionaba ya con las artes plásticas a través del teatro y de la música y había estrenado ya su primera obra teatral, El maleficio de la mariposa, con figurines del pintor Rafael Barradas, uno de los grandes artistas del momento. Dalí había llegado a Madrid para estudiar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, pero poseía ya un profundo conocimiento de la pintura y tenía en su punto de mira convertirse en el centro de la modernidad.

La aproximación al mundo canalla y de la noche une a Lorca y a Dalí en cuadros poblados por personajes marineros o mujeres solas. Pero la unión es solo aparente porque cada uno tiene formas de aproximación radicalmente diferentes. Mientras que Lorca lo hace con ternura cargada de lirismo, Dalí plasma su cruda visión en piezas como El marinero (1926).

Lo que hay que respetar del mundo clásico y lo esencialmente moderno es el tema de las cartas que ambos se intercambian durante los primeros años de su amistad. Cadaqués, primero, y París, después, son el centro geográfico de ese paraíso de todo lo nuevo. Picasso o Dérain son algunos de sus creadores clave.

Pero el acercamiento de Salvador Dalí al surrealismo de André Breton marca el comienzo del distanciamiento entre ambos artistas. Es el final de los años veinte y la objetividad que habían compartido se transforma en lo que ellos mismos llaman "subjetividad radical". Coinciden en su acercamiento a Miró, pero solo Dalí ensalza las obras de Jan Arp o Marx Ernst. Es el principio del final.


EL PAÍS


j.luis [ Sábado, 18 Diciembre 2010, 10:22 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
"No seguiremos buscando"

La Junta de Andalucía descarta más excavaciones para encontrar los restos de Lorca


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CRÓNICA DE UNA FOSA INEXISTENTE. Siete décadas en imágenes del sitio de Alfacar donde se creía que estaban los restos de García Lorca, asesinado el 19 de agosto de 1936. Desde arriba, aspecto del lugar en la época; el olivo poco antes de comenzar los trabajos; labores preparatorias de la excavación; y la fotografía del día en que la Junta comunicó, hoy hace un año, que no existía una fosa allí.



Hoy se cumple un año del fracaso de los trabajos en Alfacar

Tras 70.000 euros de inversión, solo se ha encontrado una enorme roca

Las familias de los fusilados con el escritor en 1936 no se resignan

Cinco arqueólogos rastrearon una superficie de 276,75 metros cuadrados

Gibson: "Tengo 71 años y me dolerá hasta la muerte este fiasco"


"Ni un solo hueso. Ni una esquirla, por pequeña que fuera". Francisco Carrión, jefe de las excavaciones del paraje de Alfacar (Granada) donde se creía yacían los restos del poeta Federico García junto a dos banderilleros, Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, y un maestro, Dióscoro Galindo, comunicaba hace justo un año el fracaso. Tras casi dos meses de búsqueda, 73 años de espera, y 70.000 euros de inversión, todo lo que habían encontrado era una enorme roca. Hoy, la Junta de Andalucía asegura que el Gobierno no tiene ninguna intención de seguir buscándoles. El poeta español más célebre seguirá siendo el desaparecido español más célebre.

"Aquel era el sitio donde apuntaban más referencias históricas. Hicimos todo lo que pudimos hacer. Nunca buscamos a Lorca, sino a Francisco Galadí, como pedía su familia. Cerramos la carpeta con el expediente y la colocamos en una estantería. No vamos a seguir buscando esa fosa en ningún otro sitio", asegura Juan Gallo, comisario para la Recuperación de la Memoria histórica del Gobierno andaluz.

La familia de Galadí, y la nieta adoptiva de Galindo, Nieves García, no se resignan. "Ahora no es el momento. Hay otras fosas que abrir, otros fusilados que buscar, y estamos en crisis. No podemos volver a pedir dinero para esto. Hay que esperar. Pero yo sí quiero que vuelvan a buscar a mi abuelo en un futuro. Que no les encontraran en el lugar donde excavaron fue una decepción enorme después de tantos años esperando, pero tiene que estar ahí, a 15 o a 20 metros...", asegura Francisco Galadí, nieto del banderillero del mismo nombre.

Nieves García opina igual. "Claro que quiero que sigan buscando a mi abuelo. Aún tengo la ilusión y la esperanza de encontrarle. Creo que está en esa zona, muy cerca. Pero entiendo que todos los que tenemos familiares fusilados estamos deseando recuperarlos y en este contexto de crisis quizá no es el momento. En cuanto pase, sí". Para Nieves, el empeño en rescatar de una fosa común los restos de su abuelo ha sido un motivo de enfrentamiento con su familia. Una de sus hermanastras -Nieves fue acogida en casa de los Galindo a los tres días de nacer- se opuso a la excavación en el paraje de Alfacar donde finalmente no apareció nada.

La excavación del lugar al que apuntaban casi todas las referencias históricas -las encuestas a investigadores y testigos realizadas por la Diputación de Granada, y el testimonio del enterrador de los cuerpos, Manuel Castilla, al hispanista Ian Gibson- duró 47 días. Cinco arqueólogos rastrearon una superficie de 276,75 metros cuadrados y extrajeron 75,76 metros cúbicos de sedimientos. Pero ni un solo hueso. Solo una roca tozuda y antigua, que probaba que en aquel lugar nunca había habido enterramientos.

Gibson, que ha dedicado 45 años de trabajo a Lorca, tampoco se resigna. Ayer presentó un libro, La fosa de Lorca, crónica de un despropósito (Alcalá Grupo Editorial), que le ha servido, asegura, para descargar su frustración. "Me siento enfermo. Pienso en esto todo el día. Temo por mi salud mental", confesaba a este diario dos días antes de conocer el informe de la Junta de Andalucía que daba cuenta del fracaso. "Para intentar guardar el equilibrio fui escribiendo un diario, que terminó en este libro. Sentía mucha angustia. Me llamaban de EE UU, de Francia... para preguntarme por las excavaciones y yo no sabía nada porque nadie de la Junta me llamó o consultó, a pesar de que en su día me dieron la medalla de Andalucía por mis libros sobre Lorca. Creo que hicieron muy mal en no ampliar la zona de búsqueda. Puede estar fuera del parque, a pocos metros, bajo un pinar que yo creo que levantaron para ocultar las fosas", asegura.

El hispanista lamenta que la Junta obviara que el vicepresidente de la Diputuación de Granada durante la construcción del parque García Lorca hubiese asegurado que durante las obras "se encontraron unos huesos, se metieron en un saco, y se enterraron en otro sitio", recordó Gibson. Y sugiere un posible pacto entre el régimen y la familia Lorca, que siempre se opuso a la exhumación, para no hablar.

No ha dejado de darle vueltas. "Si el PP gana las próximas elecciones, no va a hacer nada por buscar a Lorca, porque todavía impide que se asuma el holocausto que tuvo lugar en este país", asegura. "Tengo 71 años. Y me dolerá hasta la muerte el fracaso de esta búsqueda".


elpais.com


j.luis [ Viernes, 07 Enero 2011, 18:23 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Aparece un autógrafo de Poeta en Nueva York

El hispanista Christopher Maurer lo descubre en la Biblioteca del Congreso de Washington



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Maurer, hace un mes, en el homenaje a Mario Hernández

Lo explica muy bien Christopher Maurer en las páginas siguientes: durante una caminata virtual se enteró de la noticia de un manuscrito desconocido de Federico García Lorca. Estaba en un archivo de música de la Biblioteca del Congreso de Washington, y fue a verlo. Era un autógrafo de “Nueva York: Oficina y denuncia” con versos distintos a los conocidos por todos, tachados a lápiz por el poeta. ¿Cómo llegó a Estados Unidos? El lorquista cuenta la rocambolesca trayectoria del autógrafo y nos traslada su emoción ante el hallazgo.

Para Christopher Maurer son fascinantes hasta los borrones de un poeta como García Lorca así que no es de extrañar que califique el hallazgo del autógrafo de Lorca de "prodigioso". "Me acuerdo -dice- de las palabras de Quevedo sobre un poeta del XVI: 'Que de tales ingenios, aun las manchas que ellos se quitan pueden ser joyas para los que sabemos poco, y su sombra nos vale por día'".

- "Oficina y denuncia" es de los poemas más dramáticos de Poeta en Nueva York. Y estos versos, luego tachados por el propio Lorca, todavía más. ¿El impacto del poeta con la ciudad fue tan negativo como parece?
- El poeta, protagonista de Poeta en Nueva York, se presenta como una especie de Mesías. Anticipando su propia muerte se ofrece como redentor de un mundo natural expoliado o ignorado, "donde laten los corazones / de los animalitos que se olvidan". Si la idea de ser devorado (clara alusión a la Eucaristía) tiene resonancia, es en parte porque, desde 1936, se ha propagado la idea de García Lorca como víctima sacrificial. Llaman la atención en el libro las imágenes relacionadas con comer, ser comido, vomitar... como si el poeta denunciara el consumo sin límites.

-¿Tiene usted la impresión de que el poeta estaba abrumado, solo...? ¿Qué vida hacía Lorca en Nueva York?
-Dijo García Lorca que, al escribir sobre Nueva York, quería ser (a diferencia del trotamundos Paul Morand) “el hombre que mira la gran mecánica del 'elevado' y le caen las chispas de carbón encendido en las pupilas”. Y quizás lo consigue. Pero al preparar el libro sobre Lorca en Nueva York y La Habana, nos hemos dado cuenta Andrew Anderson y yo de que se movía en unos círculos sociales e intelectuales muy selectos. Es Fernando de los Ríos quien le presenta a Federico de Onís, catedrático de Columbia University. En Columbia tiene contacto con todos los españoles que visitan el Instituto de las Españas: Dámaso Alonso, que da una clase en Columbia sobre Lorca y su generación; la Argentinita y Sánchez Mejías, María de Maeztu, Concha Espina, Camba, León Felipe... Renueva su amistad con Andrés Segovia y lo ve triunfar en Town Hall. Come con La Argentina y con Lucrecia Bori, dos de los ídolos del público neoyorquino. Se emborracha con el poeta Hart Crane y explora Harlem con la novelista negra Nella Larsen, a quien la madre de Lorca invita a Granada. Se interesa por él gente importante del teatro y uno de sus amigos fue Herschel Brickell, crítico literario importantísimo en aquel momento, que ayudó a lanzar la carrera de Margaret Mitchell. Puede decirse que Lorca volvió a España con una visión privilegiada de la ciudad de aquel entonces. Dijo que había sido la experiencia más útil de su vida.

- "Devorado en las escuelas nacionales para sabiduría y ejemplo de los niños". ¿Son versos premonitorios? ¿Ha sido Lorca devorado en las escuelas nacionales durante el franquismo?

- Desde luego, en las escuelas nacionales de la posguerra, no se leía a García Lorca. La primera recopilación española de su obra es la de Aguilar en 1954. Antes, existían las obras completas editadas por Guillermo de Torre en Buenos Aires. En 1975 ya proliferaban las ediciones y Lorca era un símbolo político cada vez más complejo y discutido. El año pasado seguí con inquietud el esperpento que se armó en torno a la búsqueda de la fosa, y vi cómo surgieron cuestiones que todavía están lejos de resolverse, entre ellas la mejor manera de conmemorar a los muertos, la distinción entre lo público y lo privado, lo personal y lo colectivo. ¿De verdad que Lorca pertenece ya a todo el mundo?

El poeta del deseo

Con inquietud también ha seguido siempre el tema de la homosexualidad de Lorca, que lo relaciona con lo anterior. Dice Maurer que durante años ha intentado combatir la ingenua idea de que la obra de Lorca pueda reducirse a un código de una sola clave: la frustración sexual. "Lorca -insiste- no es el poeta de la frustración, es el poeta del deseo, el poeta elegíaco por excelencia. Canta a lo ausente. Su obra sugiere que no podemos definir nunca lo que deseamos, lo que queremos, y que, aun si pudiéramos definirlo y conseguirlo, no estaríamos satisfechos. Al contrario. Siempre buscaríamos 'otra cosa'. Claro que, en el pasado, ni se hablaba de la homosexualidad de García Lorca. Eso también era un extremo equivocado".

No es la primera vez que el profesor Maurer descubre textos lorquianos. Dentro de unos meses habrá más sorpresas. Coincidiendo con la inauguración del Centro FGL en Granada, dará a conocer el libro Federico en Nueva York y La Habana: Cartas y recuerdos, que con documentos inéditos ha escrito con Andrew Anderson. Y recuerda ahora otros hallazgos.

"En el otoño de 1929, escribió el guión de un cortometraje experimental, 'Viaje a la luna', para que lo filmara el pintor y cineasta mexicano Emilio Amero. Hace años llamé a la viuda de Amero-vivía en Oklahoma-y le animé a buscar entre los papeles de su marido esas páginas preciosas. Al encontrarlas, creo que en una mesita de noche, Beatriz Amero vendió el manuscrito a la Biblioteca Nacional de España. La obra la editó primorosamente Antonio Monegal y la llevó a la pantalla Frederic Amat. Fue todo un honor participar en la recuperación de ese manuscrito".

Desde su despacho en la Universidad de Boston, Maurer relata que son muchos los norteamericanos atraídos por la cultura española gracias a Lorca, que abrió la senda hacia otros poetas, antiguos y modernos. "Mi propio camino fue así". Su año de estudiante en Barcelona fue decisivo, porque de ahí se fue a Salamanca "donde tuve la suerte de estudiar con un profesor que nos habló con pasión de la literatura, José Antonio Pascual. Volví a Estados Unidos y me gradué en Columbia, muy consciente de la historia de ese departamento, donde había enseñado Lorca. Ya había traducido un libro de prosa de Federico, me daba cuenta de que la edición de Aguilar tenía erratas y omisiones, y decidí presentarme en casa de la familia del poeta, y pedir que me dejaran ver los manuscritos. Con gran sorpresa, la hermana de Federico, mi querida Isabel García Lorca, puso a mi disposición todo lo que necesitaba, y me presentó al máximo experto sobre Lorca, el poeta Mario Hernández".

Gracián, bestseller

Hoy da clases de literatura española (poesía de los siglos XVI, XVII y XX) en la Boston University y este semestre ha dirigido un seminario sobre cómo los escritores del siglo XX leyeron la poesía barroca. ¿Le sorprendió, por cierto, que su libro sobre Gracián (Oráculo manual y arte de la prudencia) fuera un best seller en EE. UU.?
- Pues sí. En estos 20 años se han vendido 225.000 ejemplares, y Amazon y Google acaban de publicar las primeras ediciones electrónicas. Impreso o en línea, "de cada sílaba nace una sutileza ingeniosa, y de cada acento un concepto".


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Federico García Lorca en una colección de poemas donde ilustra su horror sobre una civilización mecánica. Uno de sus últimos libros antes de su muerte en manos del Franquismo en 1936.



elmundo.es / atesenasacapital.org.ar


j.luis [ Lunes, 17 Enero 2011, 10:24 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
"Un abrazo de vuestro hijo, Federico"





Una exposición y un libro sacan a la luz un millar de piezas


Las tarjetas postales cruzadas entre García Lorca, su familia y sus amigos completan el retrato del poeta



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Anverso por la postal enviada por Federico y Francisco García Lorca a su madre.

"Federico. Te espero cada día. Tenemos que no hablar tanto juntos! Adiós, Dalí". El destinatario del breve y críptico mensaje es Federico García Lorca. El firmante, Salvador Dalí. El texto va escrito en el reverso de una tarjeta en la que se ve un atardecer en las playas de Cadaqués con la iglesia al fondo. La postal está fechada en abril de 1927.

Sobre una imagen sepia de Pamplona, a finales de agosto de 1933, Federico escribe a su familia: "Queridísimos todos: desde Pamplona, os mando un abrazo. Aquí estamos teniendo un gran éxito. Hoy nos vamos a Jaca, donde estaremos dos días y, después, iremos a Huesca. Ya recibiréis cartas. Paquito, veo que estás haciendo un viaje estupendo. Seguís recibiendo postales de sitios raros. Este año ha sido pródigo en geografía postal. Abrazos y besos a todos de vuestro Federico". Más escueto se muestra Gerardo Diego, quien detrás de una imagen de Gijón dedica a Federico una sola palabra: "¡¡¡Sinvergüenza!!!".

Ahora ya casi nadie envía postales. El correo electrónico y los mensajes de móviles han acabado con ellas. Pero a comienzos del siglo pasado las postales eran la mejor forma de mandar un mensaje corto a conocidos, amigos o familiares.

Federico García Lorca, como la mayor parte de sus contemporáneos, no pudo sustraerse a la fascinación de comprar una postal de los lugares por los que pasaba. En un tiempo en el que aún no existía la televisión y los periódicos solo reproducían ilustraciones, era muy difícil no dejarse llevar por la tentación de compartir con los demás los descubrimientos hechos en pequeños o grandes viajes. El espacio en blanco de la parte posterior permitía dar noticias escuetas o hacer breves comentarios de los más sorprendentes asuntos. Depende del destinatario y grado de confianza.

Un millar de imágenes, escogidas por el fotógrafo Martin Parr entre el ingente material que custodian las fundaciones García Lorca y De los Ríos, se muestra en la exposición Geografía postal, que hoy se abre en Aranjuez, en la sede de la Obra Social de Caja Madrid y que después itinerará por otras ciudades españolas. Son postales escritas, enviadas y recibidas, dibujadas y coleccionadas entre los años 1910 y 1960; unas décadas en las que estas dos familias no dejan pasar casi ni un día sin ponerse una postal. Es un material recogido también en forma de libro (publicado por This Side Up Editorial) que da cuenta de una colección con testimonios inestimables de la obra de Federico, sus amistades, la guerra, el exilio, los viajes y las relaciones fraternales de dos familias que son todo un símbolo para España.

Martin Parr, fotógrafo de la agencia Magnum y gran coleccionista, recuerda que la postal fue uno de los grandes inventos de la comunicación de comienzos del siglo XX. "Elegir una imagen para enviársela a un amigo o a un pariente con un breve texto al dorso, parecía un acto inocente", escribe. "Sin embargo, ambas cosas, la elección y nuestras palabras, acaban por definirnos".

El escritor Enrique Vila-Matas confiesa en el libro que las tarjetas postales son una de sus debilidades. Coleccionista entregado, considera que son un "fichero mental" del que emergen arquetipos o fantasmas milenarios y que puede ser considerado un museo de la huella humana.

En el caso de Federico García Lorca y su entorno, la huella da cuenta de sus relaciones, vivencias y descubrimientos. Escoger entre tanto material es difícil. Martin Parr reconoce que esta maravillosa colección de postales ha sido una tarea complicada y "estimulante". Además de las divertidas tarjetas que se intercambian Lorca, Salvador y Ana María Dalí en un tono descarado y provocador, hay muchas tarjetas que dan cuenta de las preocupaciones domésticas de la familia. Para el comisario, lo mejor de la exposición es la sucesión de imágenes contenidas en las tarjetas: un avión de la TWA en pleno vuelo, un volcán en erupción o un hotel modernista neoyorquino junto a una iconografía más local, como los coloreados retratos de vírgenes, escenas rurales o plazas castellanas presididas por fuentes de un solo chorro.

Ordenadas cronológicamente, las tarjetas expuestas permiten seguir los movimientos familiares y unos mensajes que, en general, no iban protegidos con sobres. La privacidad era escasa.

Mientras Francisco García Lorca vive en París, envía numerosas postales a su hermano Federico. Con la torre Eiffel al fondo, en abril de 1924 escribe: "Federico: hace días te escribí otra carta que no sé si habrás recibido porque no llevaba franqueo suficiente (han subido). Ahí va esa acusando señales de vida y de salud. El día 2 (mi día) espero carta tuya. ¡Nada! Van tres meses que no tengo de ti la menor noticia. Yo escribo poco, pero tú mucho menos. Si no escribes, no vuelvo a acusar señales ni de vida. Paco". También desde París, el pintor Benjamín Palencia escribe a Federico en 1927. "No te puedes imaginar lo interesante que es esto. He visto mucha pintura moderna y entre todo Picasso, Matisse, Derain y Braque son los que más me han gustado".

Otro pintor, Manuel Ángeles Ortiz, reclama la atención de Federico desde París con un lenguaje que al escritor le incomoda: "Querido Federico: ya veo que tus propósitos de escribirme se desvanecieron al mismo tiempo que yo me desvanecí aunque esto ya lo sospechaba yo y no por eso he de dejar de enviarte mis recuerdos. Aquí he conocido a Bores y a Benjamín Palencia con su primo, esa especie de animal imbécil y de Zoroastro (en cuanto a Kultura) que tiene por primo; este dice ser muy amigo tullo [sic] pero ¿!!!Es posible!!!? Benjamín me parece un tontaina apaciguado, aún no he visto lo que hace, y muy amigo de Juan Ramón Jiménez... ¿Que el escribirte de esta manera te pone muy nervioso? No hagas caso".

El tono de Federico es siempre cariñoso, especialmente con su familia. En una postal de la Feria de Abril sevillana de 1935, les cuenta: "El lunes me iré. Ya he aprovechado ver la feria, que no conocía. Lo he pasado muy bien y Sevilla está hermosísima. Un abrazo de vuestro hijo, Federico".

La correspondencia postal afecta también a los encargos profesionales: Buñuel le reclama participar en sus obras, otros le piden nuevas piezas teatrales o su opinión sobre cualquier acontecimiento político o cotidiano. Es un trasiego de noticias cuyo anverso da cuenta de los cambios más fantásticos ocurridos a principios del siglo pasado.


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Postal enviada en 1910 o 1911 por Federico y Francisco García Lorca a su madre y a su hermana Concha.


elpais.com


galarina [ Domingo, 23 Enero 2011, 18:14 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
j.luis escribió: [Ver Mensaje]
Lorca y Dalí, una adoración mutua... y contradictoria

Una exposición en el CaixaForum Madrid evoca los altibajos de la amistad entre el poeta y el pintor

El big bang de la amistad de los dos genios habría que situarlo en el otoño de 1922. Federico García Lorca y Salvador Dalí vivían en la Residencia de Estudiantes y durante ocho años mantuvieron una amistad llena de experiencias artísticas que les llevó a lo más alto de la vanguardia europea. Con una adoración mutua salpicada de altibajos, se entregaron a su respectiva obra con la vista puesta en el otro. En torno a ellos, todo un mundo de modernidad en el que ellos marcaban las pautas.

CaixaForum Madrid reconstruye los vericuetos de esta relación en una exposición conformada por un centenar de cuadros y numerosos documentos escritos. Una película inédita de 35 minutos, filmada por Manuel Gutiérrez Aragón, recrea la peculiar historia de esta amistad a través de las cartas que se intercambiaron los dos personajes.

Comisariada por Juan José Lahuerta, la exposición, patrocinada por la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX), intenta contar cómo esa relación repercutió en la obra del pintor y en la del poeta. Durante aquellos ocho años, su afán de modernidad y de trascendencia les lleva a viajar por todos los ismos de la época: cubismo, futurismo, surrealismo... el ambiente intelectual y experimental de la Residencia adquiere un protagonismo fundamental en la exposición.

El impacto de uno en el otro queda fuera de toda duda: también sus consecuencias creativas, ya que Lorca dedicó a su amigo su Oda a Salvador Dalí y este se inspiró en el poeta para su San Sebastián. La exposición recoge también proyectos que finalmente resultaron fallidos, como El cuaderno de los putrefactos (así llamaban a los artistas tradicionales) o el Manifest groc (en el que García Lorca renunció a participar).

El acercamiento de Dalí a Breton marca el inicio del final de la relación

La inmersión en la relación artística de estas dos fuerzas creadoras arranca con una galería de retratos y autorretratos de los miembros de la Residencia más vinculados a Lorca y Dalí, como por ejemplo los dibujos que se dedicaron mutuamente. Se cuenta también lo que cada uno de ellos había realizado antes de entrar en la órbita de la Residencia: Lorca se relacionaba ya con las artes plásticas a través del teatro y de la música y había estrenado ya su primera obra teatral, El maleficio de la mariposa, con figurines del pintor Rafael Barradas, uno de los grandes artistas del momento. Dalí había llegado a Madrid para estudiar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, pero poseía ya un profundo conocimiento de la pintura y tenía en su punto de mira convertirse en el centro de la modernidad.

La aproximación al mundo canalla y de la noche une a Lorca y a Dalí en cuadros poblados por personajes marineros o mujeres solas. Pero la unión es solo aparente porque cada uno tiene formas de aproximación radicalmente diferentes. Mientras que Lorca lo hace con ternura cargada de lirismo, Dalí plasma su cruda visión en piezas como El marinero (1926).

Lo que hay que respetar del mundo clásico y lo esencialmente moderno es el tema de las cartas que ambos se intercambian durante los primeros años de su amistad. Cadaqués, primero, y París, después, son el centro geográfico de ese paraíso de todo lo nuevo. Picasso o Dérain son algunos de sus creadores clave.

Pero el acercamiento de Salvador Dalí al surrealismo de André Breton marca el comienzo del distanciamiento entre ambos artistas. Es el final de los años veinte y la objetividad que habían compartido se transforma en lo que ellos mismos llaman "subjetividad radical". Coinciden en su acercamiento a Miró, pero solo Dalí ensalza las obras de Jan Arp o Marx Ernst. Es el principio del final. EL PAÍS



La relación entre Lorca y Dalí fue llana y simplemente, una gran AMISTAD con sus altos y bajos aunque le pese a quien quiera interpretarlo como algo más o algo menos

Oda a Salvador Dalí, de Federico García Lorca:

Una rosa en el alto jardín que tú deseas.
Una rueda en la pura sintaxis del acero.
Desnuda la montaña de niebla impresionista.
Los grises oteando sus balaustradas últimas.

Los pintores modernos, en sus blancos estudios,
cortan la flor aséptica de la raíz cuadrada.
En las aguas del Sena un iceberg de mármol
enfría las ventanas y disipa las yedras.

El hombre pisa fuerte las calles enlosadas.
Los cristales esquivan la magia del reflejo.
El Gobierno ha cerrado las tiendas de perfume.
La máquina eterniza sus compases binarios.

Una ausencia de bosques, biombos y entrecejos
yerra por los tejados de las casas antiguas.
El aire pulimenta su prisma sobre el mar
y el horizonte sube como un gran acueducto.

Marineros que ignoran el vino y la penumbra
decapitan sirenas en los mares de plomo.
La Noche, negra estatua de la prudencia, tiene
el espejo redondo de la luna en su mano.

Un deseo de formas y límites nos gana.
Viene el hombre que mira con el metro amarillo.
Venus es una blanca naturaleza muerta
y los coleccionistas de mariposas huyen.

*

Cadaqués, en el fiel del agua y la colina,
eleva escalinatas y oculta caracolas.
Las flautas de madera pacifican el aire.
Un viejo dios silvestre da frutas a los niños.

Sus pescadores duermen, sin ensueño, en la arena.
En alta mar les sirve de brújula una rosa.
El horizonte virgen de pañuelos heridos
junta los grandes vidrios del pez y de la luna.

Una dura corona de blancos bergantines
ciñe frentes amargas y cabellos de arena.
Las sirenas convencen, pero no sugestionan,
y salen si mostramos un vaso de agua dulce.

*

¡Oh Salvador Dalí, de voz aceitunada!
No elogio tu imperfecto pincel adolescente
ni tu color que ronda la color de tu tiempo,
pero alabo tus ansias de eterno limitado.

Alma higiénica, vives sobre mármoles nuevos.
Huyes la oscura selva de formas increíbles.
Tu fantasía llega donde llegan tus manos,
y gozas el soneto del mar en tu ventana.

El mundo tiene sordas penumbras y desorden,
en los primeros términos que el humano frecuenta.
Pero ya las estrellas ocultando paisajes,
señalan el esquema perfecto de sus órbitas.

La corriente del tiempo se remansa y ordena
en las formas numéricas de un siglo y otro siglo.
Y la Muerte vencida se refugia temblando
en el círculo estrecho del minuto presente.

Al coger tu paleta, con un tiro en un ala,
pides la luz que anima la copa del olivo.
Ancha luz de Minerva, constructora de andamios,
donde no cabe el sueño ni su flora inexacta.

Pides la luz antigua que se queda en la frente,
sin bajar a la boca ni al corazón del hombre.
Luz que temen las vides entrañables de Baco
y la fuerza sin orden que lleva el agua curva.

Haces bien en poner banderines de aviso,
en el límite oscuro que relumbra de noche.
Como pintor no quieres que te ablande la forma
el algodón cambiante de una nube imprevista.

El pez en la pecera y el pájaro en la jaula.
No quieres inventarlos en el mar o en el viento.
Estilizas o copias después de haber mirado
con honestas pupilas sus cuerpecillos ágiles.

Amas una materia definida y exacta
donde el hongo no pueda poner su campamento.
Amas la arquitectura que construye en lo ausente
y admites la bandera como una simple broma.

Dice el compás de acero su corto verso elástico.
Desconocidas islas desmienten ya la esfera.
Dice la línea recta su vertical esfuerzo
y los sabios cristales cantan sus geometrías.

*

Pero también la rosa del jardín donde vives.
¡Siempre la rosa, siempre, norte y sur de nosotros!
Tranquila y concentrada como una estatua ciega,
ignorante de esfuerzos soterrados que causa.

Rosa pura que limpia de artificios y croquis
y nos abre las alas tenues de la sonrisa.
(Mariposa clavada que medita su vuelo.)
Rosa del equilibrio sin dolores buscados.
¡Siempre la rosa!

*

¡Oh Salvador Dalí de voz aceitunada!
Digo lo que me dicen tu persona y tus cuadros.
No alabo tu imperfecto pincel adolescente,
pero canto la firme dirección de tus flechas.

Canto tu bello esfuerzo de luces catalanas,
tu amor a lo que tiene explicación posible.
Canto tu corazón astronómico y tierno,
de baraja francesa y sin ninguna herida.

Canto el ansia de estatua que persigues sin tregua
el miedo a la emoción que te aguarda en la calle.
Canto la sirenita de la mar que te canta
montada en bicicleta de corales y conchas.

Pero ante todo canto un común pensamiento
que nos une en las horas oscuras y doradas.
No es el Arte la luz que nos ciega los ojos.
Es primero el amor, la amistad o la esgrima.

Es primero que el cuadro que paciente dibujas
el seno de Teresa, la de cutis insomne,
el apretado bucle de Matilde la ingrata,
nuestra amistad pintada como un juego de oca.

Huellas dactilográficas de sangre sobre el oro
rayen el corazón de Cataluña eterna.
Estrellas como puños sin halcón te relumbren,
mientras que tu pintura y tu vida florecen.

No mires la clepsidra con alas membranosas,
ni la dura guadaña de las alegorías.
Viste y desnuda siempre tu pincel en el aire,
frente a la mar poblada con barcos y marinos.



j.luis [ Jueves, 10 Febrero 2011, 16:47 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Las postales de Federico



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Hoy se envían mensajes, fotos. La experiencia de cualquier acontecimiento en la distancia -durante un viaje, o simplemente en otro sitio ajeno al del destinatario- se comparte en el instante. El antepasado de ese fenómeno empezó en los primeros años del siglo XX con las tarjetas postales. Era costumbre enviarlas a familiares y amigos durante un viaje, a veces hasta diariamente. Se consideraba importante elegir la imagen adecuada a cada persona y elegir bien las palabras en cada caso. Los textos eran necesariamente breves, como en Twitter. La exposición Geografía Postal, en Aranjuez, muestra la colección de postales acumulada por las familias García Lorca y Giner de los Ríos, con especial incidencia en las enviadas y recibidas por Federico.


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La selección de las postales incluidas en esta exposición ha sido realizada nada menos que por el fotógrafo británico Martin Parr, miembro de la prestigiosa agencia Magnum. Un observador atento de la cotidianeidad y lo considerado ordinario en sus facetas más chirriantes. En el texto introductorio señala que lo que sigue siendo fascinante en las postales antiguas son las imágenes, más que los textos del dorso. "Un volcán en erupción o un esbozo art decó de un hotel modernista de Nueva York, entre otras, definen el siglo XX", escribe. En el catálogo de la exposición, editado por This Side Up, despliega esas imágenes y los textos de solo algunas de ellas. Escogemos una de Luis Buñuel para Federico García Lorca, el 18 de junio de 1926 desde Chateauroux (Francia): "Queridísimo Federico: Dos letras sólo. El film es poco interesante (comercial, para el gran público) pero mucho para aprender el oficio. Lo terminaremos para otoño. Y... pienso comenzar el mío a principios del próximo año. Ahora (contéstame sinceramente por carta) atiende: ¿Quieres hacerme uno o dos escenarios para ponerlos al écran de mi debut? Ya sabes que esto da mucho dinero y yo sé que tú intentas ganarlo sea como sea". Pocas frases, pero suficientes para retratar una relación. En su introducción, Parr comenta que hay tarjetas de Federico "que ilustran el diálogo descarado y revelador entre éste y Dalí". Desenvuelve el caramelo de la curiosidad, pero el libro nos deja sin el dulce porque esos textos no se reproducen en la publicación.


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Hay un elemento más de interés y es la introducción del lúcido escritor Enrique Vila-Matas, tiulada Archivo del inconsciente. En él describe el origen de su personal Archivo de la huella, conformado por más de un millar imágenes, que va colocando -siguiendo la estela de Aby Warburg y su Atlas Mnemosine- sobre paneles negros. Las postales de este libro están en su colección, dice, por el lado de las imágenes, no el de las palabras, porque para él lo importante es "mirar, mirar antes que nada las imágenes y hacerlo con los ojos del que no sabe nada y sólo cuenta con su archivo mental".


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Geografía postal. Las postales de las familias García Lorca y de los Ríos. Espacio para el Arte y la Cultura Caja Madrid en Aranjuez (c/ San Antonio, 49). Hasta el 13 de marzo. Entrada libre



Fietta Jarque / blogs.elpais.com


j.luis [ Miércoles, 15 Junio 2011, 08:48 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Regreso al barranco de la muerte


El primer investigador del fusilamiento de Federico García Lorca, el francés Claude Couffon, reconstruye la historia en el mismo lugar de los hechos


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Claude Couffon y su esposa visitan el barranco de Víznar (Granada), donde podrían estar los restos de Federico García Lorca.

Unos seis hombres formaban el pelotón. Todavía no había amanecido cuando los focos de un coche alumbraban el barranco de Víznar. Junto a ellos, un cura daba la extremaunción a quienes iban a morir fusilados. De ese modo, se obtenían sus últimas confesiones. Fue así como murió Federico García Lorca, junto a sus tres compañeros de ejecución, tras pasar la noche en Las Colonias.

Claude Couffon (Caen, Francia, 1926), el gran investigador lorquiano, el primero que tras la Guerra Civil tuvo el valor o la osadía de viajar a España para preguntar qué había sucedido con Lorca, no puede olvidar aquel relato que escuchó en ocasiones distintas y de personajes diversos. "A mis 22 años era bastante atrevido. Nadie quería hablar en Granada de lo que había sucedido. Era peligroso hacer preguntas y era imposible entrar en Víznar", recuerda de su visita en 1948 a la ciudad, solo 12 años después del asesinato del poeta.

Sin embargo, Couffon regresó en 1949 y decidió no marcharse hasta tener una respuesta. "Entonces coincidí con las personas adecuadas. Hice amigos en la ciudad y uno de ellos era de Víznar, así que pude entrar en el pueblo", explica a las puertas de la localidad. "Está muy cambiada. Aquí había un control policial. Controlaban todos los movimientos en esta zona. Solo entraban los habitantes del pueblo".

Couffon tiene 86 años. Le duelen las piernas y camina con dificultad, pero su mente es ágil como aquel joven que recorrió los caminos de la historia de Federico García Lorca y de España. Orgulloso, recuerda que fue el primero en dar la fecha exacta de nacimiento del poeta. "Él había dicho en alguna entrevista que nació en 1899, puede que por quitarse un año, pero yo creo que fue por no parecer de la generación del 98".

Desde hace décadas, Couffon vive en una apacible casa de Normandía y no ha vuelto a trabajar sobre Lorca por un motivo. "Tuve acceso a las personas adecuadas. Para mí la investigación quedó cerrada. Una vez publiqué mis primeras conclusiones, empezaron a hacerse centenares de especulaciones. Todo el mundo escribió una versión distinta. Hubo muchos mitos y muchas mentiras".


"Esto representa toda la maldad del hombre", suspira Couffon en Víznar

En la que posiblemente sea su "última visita" a Granada, el francés ha decidido regresar al paraje acompañado por EL PAÍS, para dar su visión de todo lo que sucedió esa noche de agosto de 1936 y de todo lo que se ha dicho y escrito después. "Claro que supe de la búsqueda de la fosa, pero nadie me preguntó dónde cavar. Siempre supe que no iban a encontrarlo allí. Aquello no tenía ningún sentido. Estaban muy lejos", dice el investigador, que cree que Gibson se equivocó por creer "a un muchacho que no podía haber enterrado a García Lorca, porque de haberlo hecho no lo habría reconocido". ¿Cómo un joven, Manolillo el Comunista, que nunca había salido de Alfacar recordaba haber enterrado de noche a Lorca? "Es imposible por muchos motivos, pero esencialmente porque nadie en Víznar y Alfacar había visto nunca ni había oído hablar del poeta", aseguró. ¿Y por qué mintió el joven? "Eso solo lo puede saber él", sentencia.

"Al principio las fosas eran poco profundas. Yo pude verlas, e incluso tocarlas. Había unas 20. Federico no estaba en la fosa central. Estaba en una más pequeña, posiblemente en aquella zona (dice señalando la entrada actual al barranco, tras la señal de piedra). Era fácil reconocerlas. Era un lugar escarpado, todo roca, sin un árbol. Hoy está lleno de pinos ¿Nadie ha pensado en eso?".

El investigador atesoró mucha información que no volvió a publicar. De ella, lo más valioso son los nombres de quienes formaron el pelotón de fusilamiento. "Uno de tantos", se apoya en su garganta con cierto desprecio antes de mencionar al sargento Mariano, al cabo Ayllón, a un voluntario de Víznar conocido como Manuel el Castizo y a un miembro de la escuadra negra de Granada que se apellidaba Benavides. "Esta información me la confió Juan Sánchez Espigares, un buen hombre de Víznar que salió de allí el 18 de abril de 1939 buscando la frontera a pie. Ya estará muerto, por lo que puedo decir su nombre".

Al anciano Cloude Couffon se le hace muy duro subir hasta el barranco. Las piernas no le responden y teme caerse, además la respiración se le entrecorta y le impide hablar con soltura su español extraño. Por si fuera poco, una lluvia más molesta que melancólica convierte la grava en un peligro. "Entonces este camino era de tierra y daba a una finca que tampoco existe ya. Lo recuerdo perfectamente. Fue aquí. En este lugar no había ni un árbol, ni una flor. Estaban los pozos y el osario. Las tumbas eran pequeños montículos de tierra rojiza allí, y allí, y allí... En una de ellas fue enterrado García Lorca junto al maestro y los banderilleros".

Sobre esas fosas que aún reconoce se levanta un bosque de pinos. Pocos meses después de la aparición de las fotos del paraje realizadas por Couffon, el régimen franquista ordenó sembrar aquellos árboles. Al contrario que los muertos, los pinos crecen muy rápido. "En el fondo de los pozos los cadáveres terminaron de pudrirse y se hundieron bajo tierra", escribió en su libro. El anciano Couffon se despide del barranco sin dolor ni melancolía. "Es fácil desprenderse de esto, representa toda la maldad del hombre".


elpais.com


j.luis [ Miércoles, 19 Octubre 2011, 16:28 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
'La zapatera prodigiosa': ¿quién da más?

Los dibujos que Lorca regaló a Margarita Xirgu acaban en una sala de subastas



"No tiene sentido que estén en manos particulares", dice Nuria Espert

Lluís Pasqual: "Los dibujos nos ofrecen completa su vertiente de artista"

José Monleón: "Muestran la manera de Lorca de ver el mundo"




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Lorca y Margarita Xirgu, en los años treinta.- FUNDACIÓN GARCÍA LORCA

No hay sombra de duda en lo que se refiere al Olimpo popular de la cultura española: Federico García Lorca es, formando tándem con Pablo Picasso, el nombre propio que más expectación genera dentro y fuera de nuestras fronteras, sea cual sea el motivo de su actualidad. Y el motivo de actualidad que nos ocupa no es menor: la salida a subasta, mañana en Barcelona (Sala Balcli's), de los 10 figurines que Lorca ejecutó personalmente para su obra La zapatera prodigiosa, estrenada en 1930 en el Teatro Español de Madrid. Son los dibujos que simbolizan, de manera definitiva, la cerrada amistad entre el poeta y dramaturgo y su actriz-fetiche, Margarita Xirgu.

Así lo constataba ayer mismo un responsable de la casa de subastas: "Lorca genera muchísima expectación y el número de personas interesadas en adquirir los dibujos ha sido enorme, tanto de instituciones como de particulares, muchos de ellos fuera de España".

Los 10 figurines de 230 por 175 milímetros (ocho de ellos de tema femenino y dos masculinos) se enmarcan en el más puro estilo lorquiano, caracterizados por un modo naif subrayado por el uso de lápices de colores, evocadores de un universo infantil. Preciosistas y llenos de detalles, pese a su sencillez, los 10 dibujos incorporan las anotaciones del autor donde explicaba cómo quería que fueran los acabados de los vestidos. En el que la protagonista debía llevar durante el segundo acto, por ejemplo, escribió: "Traje rojo violento y rosa roja. Sin pendientes. Más vuelo que en el traje anterior. Un brazo desnudo. Franja al cuello y cintura de rojo distinto". En otro, incluso cosió al papel con un alfiler dos trozos de muestra real de tejido para confeccionar el traje. Y ahí ha permanecido, oxidado.

La sala de subastas ha podido reconstruir la historia de cómo se han conservado los dibujos. El dúo formado por Xirgu y García Lorca protagonizó algunos de los mayores éxitos teatrales del momento. Tras el estreno de La zapatera prodigiosa, la historia de una joven casada por conveniencia con un viejo zapatero que vive acosada por las crónicas de sus vecinas, el autor regaló los dibujos a su actriz. Con el paso de los años, esta los regaló a su hermano, un profesor que acabó cediéndolos a uno de sus alumnos. Un hijo de aquel pupilo fue el que los llevó a la sala de subastas para venderlos. "Se nota el gran amor de esta familia por el mundo del teatro, ya que el estado de conservación de los dibujos es excelente", aseguran desde la sala.

El antecedente más inmediato a la subasta de mañana es la que en 2004 se produjo en Madrid con cuatro dibujos de Lorca. Allí se acabaron pagando por cada uno 10.000 euros. Y este es justo el precio que ha fijado de salida la sala de subastas barcelonesa. "Atendiendo a que es uno de los pocos conjuntos pictóricos que no estaba en manos de la familia de Lorca, se trata de un buen precio", aseguran. El único requisito es que el lote se venda en su conjunto, 100.000 euros en total, para que continúen juntos, tal y como como los ideó Lorca en su día.

Una de las personas que más se ha dejado cautivar por esos dibujos es Luis Olmos, el último director que puso en pie esa obra en España, con el Teatro de la Danza: "Son preciosos; es mucho más interesante que estén expuestos, porque son deliciosos; Lorca pintaba de una manera naif y muy sensible".

José Monleón, autor de Vida y obra de un poeta, entre otros escritos sobre Federico García Lorca, y una de las voces más autorizadas en el campo de la investigación teatral en España, piensa que los dibujos tienen su interés independientemente del tirón popular de la figura del poeta: "Su dimensión más importante fue la lírica, pero también era alguien muy interesado por la instrucción de la gente, por llegar al pueblo y porque ese pueblo fuera parte de su propia obra, por lo que sus dibujos tienen un sentido didáctico, como parte de ese lenguaje popular que él quería transmitir; si hay gente que no le entiende al leerle, con esos dibujos encontramos otra manera de transmitir su manera de ver el mundo y su sensibilidad. Estaría bien que esos dibujos no se desperdigaran por ahí". Julio Huélamo, director del Centro de Documentación Teatral del Ministerio de Cultura, y conocido lorquiano, afirma que el fenómeno es tan brutal que todo lo que emana y surge en torno a él se convierte en algo muy significativo: "Prácticamente cualquier cosa relacionada con él, como esos figurines, tiene una gran repercusión; estos dibujos son muy importantes, al mismo nivel que el manuscrito de El Público".

Precisamente Lluís Pasqual, el primer director que llevó a escena aquella obra, se encontraba anoche estrenando La casa de Bernarda Alba en Nápoles, desde donde comentó que estaba al tanto de esta subasta y destacó que los dibujos son realmente muy importantes: "Federico era un gran dibujante, y con ellos se nos ofrece más completa su vertiente de artista plástico", señaló el director.

La última Bernarda de Pasqual en España ha sido la actriz Nuria Espert, a la que tantas veces se ha comparado con Margarita Xirgu, por ser ambas grandes defensoras del teatro contemporáneo más avanzado, productoras y grandes intérpretes de Lorca. Espert, que se encuentra en Barcelona representando La violación de Lucrecia, de Shakespeare, sostiene que los dibujos tienen que ir a parar a la Fundación García Lorca: "Es ahí donde se tienen que recoger todos los bellísimos, en su inocencia, dibujos que tanto hablan del alma del poeta; cualquier testimonio de la vida de Federico que sirva como proyección de sus obras menos conocidas enriquece mucho; todo lo que se haga para que paren allí me parecerá un gesto de generosidad, porque no tiene sentido que estén en casa de un particular".


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Tres de los figurines dibujados por Federico García Lorca para la obra La zapatera prodigiosa, estrenada en 1930.


Diez dibujos de Lorca, a subasta, ver enlace: http://www.elcultural.es/galerias/g...Lorca_a_subasta



elpais.com


j.luis [ Sábado, 22 Octubre 2011, 09:41 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
El Estado se queda con los 10 dibujos de Lorca subastados en Barcelona


Miguel Xirgu regaló en 1950 los figurines a un alumno suyo, tras representar 'La Zapatera Prodigiosa' en el Institut del Teatre catalán



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Pusieron el broche de oro a dos días de puja de la sala de Subastas Balclis en Barcelona. Los diez figurines que Federico García Lorca realizó para La Zapatera Prodigiosa que estrenó Margarita Xirgu, su actriz fetiche, en el teatro Español de Madrid en 1930 no batieron un récord histórico, se mantuvieron en los 100.000 euros que el lote tenía de salida, pero el Estado ejerció su derecho de tanteo que permitirá que los dibujos pasen a formar parte de los fondos de una institución pública, como el Museo Nacional del Teatro de Almagro, que mostró su interés por los dibujos y pidió al Ministerio de Cultura que impidiera su exportación.

El director general del Instituto Nacional de as Artes Escénicas y la Música (INAEM), Félix Palomero, ha declarado que "ante todo es necesario congratularse por el hecho de que un patrimonio artístico tan valioso como representa la colección de dibujos de Lorca para los figurines de La zapatera prodigiosa vaya a permanecer en España para el disfrute de todos los ciudadanos". "En lo que respecta al ámbito de las artes escénicas, esta serie de dibujos que el poeta ideó para la escena, aún no habiéndose materializado estos figurines por el aparente rechazo de Margarita Xirgu, refleja la manifiesta e inmensa personalidad teatral que el artista poseía", añade. Por último, Palomero ha mostrado su satisfacción "por el hecho de que el Museo Nacional del Teatro de Almagro, que ya es patrimonialmente muy valioso, vaya a contar con piezas firmadas por Lorca".

Había mucha expectación por hacerse con este lote de dibujos, ya que está considerado como el conjunto de mayor calidad que ha salido a la venta hasta la fecha. El Estado ha conseguido retenerlo, pese al interés que había despertado en varios compradores internacionales. Pese a que la sala de subastas no ha desvelado la identidad de sus propietarios hasta el día de la subasta, sí se han conocido más detalles sobre la historia que ha permitido conservar los diez dibujos en tan buen estado: Margarita Xirgu, regaló a su único hermano los dibujos del poeta y amigo. Miguel Xirgu era profesor del Institut del Teatre de Barcelona desde enero de 1945. En 1950, decidió montar con sus alumnos La zapatera prodigiosa de Federico García Lorca, un autor perseguido por la dictadura y por lo tanto de forma casi clandestina, como un ejercicio del curso que impartía.


Encargo a un alumno

A uno de sus alumnos encargó realizar el vestuario y para ayudarse le mostró los dibujos que conservaba y que le había regalado su hermana. Como pudieron realizaron los trajes y la obra acabó representándose, en varias ocasiones. Al final, Miguel Xirgu regaló a este alumno los dibujos, en agradecimiento por su trabajo. Miguel murió cuatro años después, en 1945. Fue un hijo de este alumno, que en la actualidad tiene 80 años y ha sido fotógrafo y director de teatro, el que llevó los dibujos para vender a la sala de subastas.

El Ministerio de Cultura ha señalado en un comunicado que los dibujos "están concebidos en el estilo naïf con evocaciones surrealistas tan propias del artista" e incluyen "anotaciones de puño y letra del autor. Estos figurines evidencian asimismo la relación de Lorca con artistas españoles coetáneos como Dalí o Buñuel".



Los figurines de Lorca


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Traje zapatera. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930), a subasta. Inscripción del autor: "(Traje de la zapatera) verde intenso. Franjas a la cintura más intensa. Sin medias. Zapatitos de charol. Falda plegada. Corpiño ajustado. Vueltas en la bocamanga de encaje negro. Pelo tirante. Boca grande y pintada. Pendientes de coral. Primer acto".-


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Traje plegado. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930), a subasta. Inscripción del autor: "La zapatera prodigiosa. Segunda acto. Traje plegado. Traje rojo violento y rosa roja. Sin pendientes. Más vuelo que en el traje anterior. Un brazo desnudo. Franjas al cuello y cintura de rojo distinto".


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Traje rojo. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930), a subasta. Inscripción del autor: "Vecina roja. Traje rojo. Aplicación verde. Grandes madroños negros. Cuiden de que la irregularidad de los triángulos verdes sea exacta". García Lorca añade un detalle de cómo quiere que sea el diseño por detrás.


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Traje morado. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930), a subasta. Inscripción del autor: "Vecina del traje morado. Volantes rígidos de organdí rosa".


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Traje amarillo. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930), a subasta. Inscripción del autor: "Vecina del traje amarillo. Adornos de tela amarilla más intensa. Bocamangas almidonadas en picos de amarillo más intenso. Descote en la misma forma. Zapato amarillo.


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Traje blanco. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930), a subasta. Inscripción del autor: "Traje blanco con grandes madroños rojos y dibujos en tela roja".


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Traje verde. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930), a subasta. Inscripción del autor: "Vecina del traje verde. Aderezos blancos. Madroños verdes".


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Traje azul. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930), a subasta. Inscripción del autor: " Vecina azul. Franjas rosa. Manga estrecha. Grandes madroños negros". Junto al dibujo un alfiler cose al papel dos trozos de tela.


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Alcalde. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930) a subasta. Inscripción del autor: "Alcalde. Traje de terciopelo azul con la cinta de seda. Gran capa con esclavina. Media blanca de hilo grueso. Lleva una vara con cabos de plata. Faja gris. En los dos actos.


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Mozo de la faja. Los dibujos de Federico García Lorca para "La Zapatera Prodigiosa" (1930) a subasta. Inscripción del autor: "Mozo de la faja. Camisa blanca con encaje. Pantalón negro. Sombreo plano negro. El otro mozo de igual manera pero faja azul y pantalón marrón".



elpais.com


j.luis [ Sábado, 24 Diciembre 2011, 17:44 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Tras las huellas de 'La Barraca 'Una exposición recuerda la historia de la mítica compañía de teatro


Recupera testimonios inéditos y anécdotas sobre el grupo de estudiantes. Federico García Lorca fue el director artístico de La Barraca



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Los actores representaban a los clásicos en pueblos recónditos

Cuentan que era tal la pasión de Federico García Lorca por el teatro que lo definía como “la poesía que se levanta del libro para hacerse humana”.

La “humanización del teatro” a través de la reivindicación del “oro de los clásicos” era una de las premisas que guiaron el nacimiento de La Barraca, la compañía de teatro universitario, creada durante la Segunda República, dirigida por el dramaturgo Eduardo Ugarte y el propio Federico.

Asociada a la imagen del poeta granadino, pocos conocen que el verdadero origen del mítico grupo teatral fue la iniciativa de un grupo de estudiantes, los llamados “barracos”, de ciencias y de letras, de izquierdas y de derechas-el falangista Eduardo Ródenas, asesinado durante la Guerra Civil, fue uno de sus miembros e impulsores- que persiguieron la utopía de influir en la sociedad a través de las representaciones.

El mensaje de La Barraca revive estos días a través de la exposición itinerante, La Barraca, Teatro y Universidad. Ayer y hoy de una utopía- a imagen y semejanza del nomadismo de los cómicos de la legua- que se ha inaugurado en la facultad de Filología de la Universidad Complutense y que permanecerá durante un mes en la Biblioteca universitaria María Zambrano de Madrid. Las vivencias de “los barracos” retornan a su casa original, la Universidad.


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Parte de los baúles de la exposición


La historia de “los barracos”

En la muestra se refleja, representadas a través de baúles, en un guiño al universo del teatro, la historia de la compañía. Desde sus inicios, con un proceso de selección singular e intuitivo donde se hacía recitar a los estudiantes para comprobar si “servían o no”; “vale para el verso” o “es un poquito tímida”, son algunas de las anotaciones que se conservan de Lorca sobre las aptitudes de los aspirantes.

Destaca la parte dedicada a sus giras, en las que emulando la labor de las Misiones Pedagógicas, llevaron a autores como Lope de Vega, Calderón de la Barca o Cervantes a algunos de los pueblos mas recónditos de la España de los años 30, allá donde nunca se había contemplado una obra.


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La compañía se diluyó con el comienzo de la Guerra Civil


Viajaban en 'la bella Aurora', un autobús desvencijado

Recorrían los caminos a bordo de “la bella Aurora”, tal y como bautizó Federico García Lorca, a la traqueteante furgoneta que utilizaban. Con los estudiantes, viajaba impertérrita, Doña Pilar, la señorita de compañía, guardiana de la virtud de las actrices para que no fueran consideradas poco menos que “unas cualquiera”. La Barraca, también fue pionera en la incorporación de las mujeres a los escenarios.

Abundan las anécdotas sobre las reacciones del público en estas visitas rurales, tal y como cuenta, el profesor, director del Instituto Madrileño de Teatro y comisario de la exposición, Javier Huerta: “A una localidad de Albacete llevaron Fuenteovejuna y en la escena en la que Laurencia insulta a los hombres quejándose de los abusos, el público “rompió la cuarta pared”, se encendieron y querían pegar al personaje de el Comendador”, relata sobre la inocencia con la que se percibía la representación.

Lorca entendió rápido que los clásicos eran la mejor vía para influir en el pueblo, porque recreaban el ambiente de los corrales de comedia, y además el teatro lo entiende todo el mundo “el rey y el mendigo”, aseguraba


El espíritu de 'La Barraca' sigue vivo

Pero los estudiantes también vivieron su particular bajada a los infiernos, a la asfixia económica se sumaron problemas logísticos e incluso el rechazo a su labor al ser considerada “propaganda socialista”, por algunos de los sectores derechistas de la CEDA. El grupo también sufrió el alejamiento del poeta, que ocupado con su trabajo “se sentía abrumado por las obligaciones que requería la compañía”.

La Guerra Civil puso punto y final al sueño; muchos integrantes fueron asesinados, otros emprendieron la diáspora, pero la iniciativa de aquellos apasionados de la escena quedó grabada a fuego en la necesidad de cultura que proclamaba el autor de La Casa de Bernarda Alba: “No solo de pan vive el hombre. Yo si estuviera desvalido en la calle pediría medio pan y un libro”, sentenció.

Este espíritu ha sido recuperado, en parte, por la iniciativa Las huellas de La Barraca, puesta en marcha en 2005 por Acción Cultural Española. Se trata de un proyecto que promueve que compañías de teatro no profesionales presenten sus obras. Con ellas han girado por toda España, y su “huella” también queda recogida en la exposición.

“Es toda una experiencia ver representados los clásicos por estudiantes Erasmus que aportan sus diferentes acentos”, explica Charo Otegui, Presidenta de Acción Cultural Española, una de las entidades organizadoras, que añade que la idea de hace 80 años sigue viva, “hemos estado en 12 comunidades autónomas y en centros penitenciarios con muchísimo éxito (…) porque el teatro sigue siendo algo novedoso para pequeños y mayores”. Son las aventuras de los nuevos “barracos” en pleno siglo XXI.


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'La Barraca', 1933. Sentados de izqda. a drcha: personaje desconocido, Federico García Lorca, Eduardo Ugarte, José Obradors, Jacinto Higueras y Diego Tarancón


Fuentes: rtve.es / Colección Fundación Federico García Lorca


j.luis [ Martes, 10 Enero 2012, 11:26 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Lorca, el pajar en la aguja


El historiador Miguel Caballero tratará de localizar la fosa del poeta

Hace dos años la Junta puso en marcha una fracasada excavación

Se buscarán fosas comunes en la zona del Peñón Colorado de Alfacar




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El monolito en memoria del poeta en Alfacar, tras la verja de las excavaciones. | J.G.H.

Hace dos años, a caballo entre 2009 y 2010, se daba por terminada la rocambolesca excavación que, solicitada por los familiares de los fusilados junto al poeta Federico García Lorca, dirigida por la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica (AGRMH) y subvencionada por la Junta de Andalucía, intentó localizar la fosa donde estos reposaban en el Parque que lleva el nombre del autor en el municipio granadino de Alfacar. Sin éxito y tras meses de especulaciones y polémicas.

Hoy, tras muchas explicaciones, réplicas y contrarréplicas, es Miguel Caballero, historiador de Fuente Vaqueros, el pueblo natal del poeta, el que ha recibido los permisos del Ayuntamiento de Alfacar para hacer su propio estudio. El paraje es otro, el conocido como el 'Peñón Colorado', y en lugar de seguir las investigaciones de historiadores foráneos como Agustín Penón o Ian Gibson, se apoya en las suyas propias y las de otro estudioso granadino, Eduardo Molina Fajardo.

Lo cierto es que el tiempo transcurrido ha dado para todo tipo de especulaciones, como las que pedían continuar excavando en el Parque, sólo que en zonas alejadas de la célebre carpa que ocultaba el trabajo de las miradas indiscretas -y que favoreció elucubraciones a cada cual más descabellada-. También otras que apuntaban a la zona conocida como El Caracolar. Sin embargo, Caballero se ha decidido por el 'Peñón Colorado' por ser, durante la Guerra Civil, campo de instrucción para falangistas.

Búsqueda para descartar lugares
Los resultados de hace dos años, con el arqueólogo de la Universidad de Granada, Rafael Gil, al frente, permitían, como única conclusión, saber dónde no estaban ni Lorca ni el objetivo declarado de los trabajos, sus compañeros de infortunio, como el profesor republicano Dióscoro Galindo o el banderillero Francisco Galadí, cuyas familias si habían solicitado la exhumación, a diferencia de los herederos del poeta.

Ahora Caballero, que el pasado verano publicó 'Las trece últimas horas en la vida de García Lorca', libro en el que repasaba al detalle las circunstancias del fallecimiento del poeta, intenta confirmar sus estudios y los de Molina Fajardo -historiador al que, por ejemplo, se debía hasta hace poco el catálogo más exhaustivo de los fusilados junto al cementerio de Granada capital- con un trabajo de campo que no pretende desenterrar a nadie.

El arqueólogo Javier Navarro Chueca, con experiencia en más de 30 fosas comunes de represaliados de la Guerra Civil y profesor de la Universidad de Zaragoza, dirigirá la investigación para buscar las fosas, pero sin intención de exhumar los cuerpos, ya que la Ley de Memoria Histórica es muy clara en tanto sólo puede realizarse a petición expresa de los familiares.

Sin subvenciones ni ayudas públicas
Miguel Caballero, que financiará los trabajos de su bolsillo y por ello no ha solicitado ni percibido subvención alguna, ya ha manifestado su intención de comunicárselo a las familias de confirmarse la existencia de fosas, para que estas tomasen la decisión. Los herederos de Lorca, que ya se mostraron contrarios a la exhumación en 2009, no se han pronunciado aún al respecto.

Los arqueólogos de la Universidad de Zaragoza ya realizaron un estudio previo meses ha, alrededor de las depresiones del terreno, delimitando "perfectamente" la zona sensible. El propio Miguel Caballero señala que la zona se encontraba marcada por piedras "movidas por la mano del hombre", y que los testimonios recogidos por Molina Fajardo apuntan claramente a ese lugar.

Los trabajos comenzarán entre la última semana de enero y la primera de febrero, y ya han levantado de nuevo expectación. Los tres meses de excavaciones en 2009 sirvieron para dar por desenterrado varias veces al poeta y que fuese desmentido, mientras sólo se hallaban rocas. A este nuevo intento no lo acompañan carpas, pero es de suponer que una vez arranque no faltarán los flashes.



elmundo.es


j.luis [ Viernes, 11 Mayo 2012, 10:02 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
El amor oscuro de García Lorca


Durante toda la vida, Juan Ramírez de Lucas calló su apasionada relación con el poeta, truncada por una familia conservadora y por el asesinato del escritor


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El crítico Juan Ramírez de Lucas, fotografiado junto a su colección de objetos de arte popular.

Juan Ramírez de Lucas (Albacete, 1917-Madrid, 2010), periodista y crítico de arte, no quiso llevarse a la tumba su secreto. Guardó silencio durante más de 70 años, con todos los recuerdos (dibujos, cartas, un poema, su diario…) de su tragedia sentimental ocultos en una caja de madera. Sin embargo, antes de fallecer, entregó a una de sus hermanas su legado para que se hiciera público. Pese al férreo silencio que mantuvo en vida, apoyado por los propios amigos de la pareja que respetaron su intimidad, Ramírez de Lucas no quiso que la memoria de su gran amor de juventud, el poeta Federico García Lorca, se perdiera para siempre.

Más info: http://cultura.elpais.com/cultura/2...315_908655.html


j.luis [ Martes, 26 Marzo 2013, 11:30 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Ve la luz ‘Poeta en Nueva York’ tal y como García Lorca lo concibió


Publicado por primera vez el poemario manuscrito entregado por el poeta antes de morir




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Apuntes manuscritos de Lorca sobre 'Nacimiento de Cristo'.

Cuando Federico García Lorca fue la víspera del día 13 de julio de 1936 al despacho de José Bergamín y no lo encontró, le dejó una nota manuscrita: “He estado a verte y creo que volveré mañana”.

Mañana fue nunca.

El poeta partió a Granada pocos días antes de que estallara la guerra. Creyó, inocente, que allí se encontraría más seguro.

Lo que le dejó a su editor encima de la mesa en la redacción de la revista Cruz y Raya fue el original manuscrito, mecanografiado, ordenado por partes y estructurado en 35 poemas y 10 secciones de lo que acabaría siendo una obra maestra que cambiaría para siempre la literatura: Poeta en Nueva York. El resto de la historia es conocida; Lorca murió, el original pasó por toda clase de vicisitudes y nunca, hasta ahora, se había publicado en el orden indicado por su autor.

El texto no apareció hasta 2003. Lo compró por 194.000 euros en una subasta la Fundación García Lorca. Hasta ese día de junio, las polémicas y el misterio habían rodeado las auténticas intenciones de Lorca. La editorial Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores hará llegar a las librerías la semana que viene la versión que al poeta le hubiese gustado tener entre las manos. Se acompaña un estudio minucioso del profesor de la Universidad de Virginia Andrew A. Anderson y reproducciones de los originales donde se puede leer el texto escrito a mano y las correcciones sobre las piezas mecanografiadas.

La fundación compró el original en 2003 en una subasta

El libro iba a titularse por consejo de Pablo Neruda Introducción a la muerte. Demasiado premonitorio, pero inevitablemente veraz. Luego fue suavizado. La realidad, no tanto. El resultado es una obra inacabada —autor y editor hubiesen llevado a cabo un trabajo conjunto para darle la forma definitiva—, aunque no por ello menos valiosa, menos impactante, menos crucial.

El libro se iba a llamar ‘Introducción a la muerte’, por consejo de Neruda

La epopeya del manuscrito es digna de un relato épico. Cuando estalla la guerra, Bergamín se lleva al exilio los poemas concebidos en la Universidad de Columbia en 1929. “Lorca quiere que se incluyan la gran mayoría, pero no todos. A los sobrantes se les ha dado en llamar huérfanos”, afirma Anderson.

Intenta publicarlo en París, pero el ajetreo de su nueva vida en el extranjero y, muy probablemente las dudas o la imposibilidad de hallar algunos poemas que Lorca indicó que se incluyeran sin dejar copia, impidió que la empresa llegara a buen puerto. En ese tiempo, sin embargo, se realizaron dos versiones mecanografiadas que sirvieron para las primeras ediciones.


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'Ruina', con la última estrofa tachada.

Después viajó a México: “Allí, Bergamín le regala el manuscrito a Jesús de Ussía, que había apoyado económicamente su editorial Séneca. Años más tarde, cuando Ussía sale de México, lo deja con otras posesiones suyas almacenadas a cargo de un pariente, Ernesto de Oteyza”, comenta Anderson. Su viuda se lo regala a su vez a la actriz Manolita Saavedra que lo guarda en su casa de Cuernavaca hasta los años noventa. Cuando se da cuenta de que se trata de una pieza muy buscada, decide venderla. Sale a subasta en 1999, pero no es hasta 2003 cuando lo adquiere la fundación.

A partir de entonces ha sido cuidadosamente estudiado. Allí se encontraban las respuestas a las polémicas padecidas por Bergamín por haber, según muchos, traicionado las intenciones del autor. Hubo decisiones que tomó por pura necesidad, ya que algunos poemas, como Crucifixión —adquirido en subasta por el Ministerio de Cultura en 2007—, no se pudieron incluir porque estaban perdidos. Pese a que Lorca reclamó el original de Crucifixión a Miguel Benítez Inglott, a quien se lo había regalado, el poeta no obtuvo respuesta. “En general, las críticas no han sido justas. No conocíamos todos los detalles del proceso y sin esa apreciación es difícil juzgar”, agrega Anderson.

La versión mexicana es la que mayor polémica ha generado

La historia de la publicación de Poeta en Nueva York también es digna de ser contada. Desde 1930 a 1935, son incontables las alusiones al libro escrito durante su viaje a EE UU y que Lorca pensaba publicar. Pero la guerra truncó aquella necesaria última conversación entre autor y editor. Desconocida la fuente principal por los expertos, sin completar la lista de poemas que a Lorca le hubiese gustado incluir —algunos se habían dado a conocer en revistas y otros los había regalado a amigos—, la recopilación costó lo suyo e incluyó 32 poemas.

Pero vio la luz. Primero en Estados Unidos y más o menos en la misma época en México, adonde Bergamín había llegado con una delegación de la Junta de Cultura Española, de la que fue primer presidente. En México, Bergamín fundó la editorial Séneca, fiel a los principios de Ediciones del Árbol, donde hubiese sido publicado el poemario en España.

Al estallar la guerra, Bergamín se llevó el texto consigo al exilio

Durante su estancia en Estados Unidos le ofreció la primicia mundial a William Warder Norton para sacarlo a la luz en Nueva York. La versión mexicana es la que mayor polémica ha generado. Pero sobre todo fue, según Anderson, por el trabajo de edición efectuado por Emilio Prados. En palabras de este estudioso, Prados cambió varias cosas, corrigió la puntuación e incluyó apéndices.

Pese a tanto contratiempo, la huella de la obra ya comenzaba a marcar su camino. “Ha inspirado a muchos poetas de distintas nacionalidades y en distintas épocas. Con Residencia en la tierra I y II, se produce el parangón de cierto tipo de estilo vanguardista en estos años. Bajo muchos aspectos, se trata de un texto muy comparable con La tierra baldía de T. S. Eliot. Gracias a la segunda traducción al inglés, de 1955, ha influido en muchos poetas estadounidenses”, asegura Anderson.


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Primera página, 'Poema doble del Lago Eden'.



Un viaje mítico


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La portada estadounidense de la obra.

Federico García Lorca dejó España por primera vez en su vida en el verano de 1929.

Tras un fugaz paso por París, el poeta llegó a Nueva York, donde pasó al menos nueve meses. Se alojó en la Universidad de Columbia.

En marzo de 1930 partió en tren rumbo a Cuba. Desde Key West en Florida tomó un ferry que lo llevaría a La Habana, ciudad donde pasó unos tres meses.

Un transatlántico llevó de vuelta al escritor (y al manuscrito que ahora ve la luz) a Cádiz en julio de ese mismo año. De vuelta en España, no tuvo prisa por editar Poeta en nueva York.


elpais.com


j.luis [ Martes, 26 Marzo 2013, 12:22 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Primavera lorquiana en la Gran Manzana



- La ciudad celebra el viaje y la influencia del autor de ‘Yerma’ con una veintena de actividades

- Entre ellas, hay dos exposiciones




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Lorca, en la universidad de Columbia, en 1929.

Habló en sus versos del “alba mentida de Nueva York”, de los “cenicientos cristales de Broadway”, de “arena, caimán y miedo”, destripando las avenidas de la Gran Manzana en poderosas imágenes que marcaron un antes y un después en su poesía. Federico García Lorca llegó a esta ciudad en junio de 1929 y la dejó camino de Cuba en marzo del año siguiente. No aprendió inglés como se proponía al matricularse en la Universidad de Columbia, pero al marchar se llevó consigo el puñado de poemas que acabaron conformando su Poeta en Nueva York.

Sin aniversario redondo de por medio, lo cierto es que la misma ciudad que inspiró su canto angustiado y surrealista hace más de ocho décadas, se rinde en los próximos tres meses ante el autor de Yerma. Paradójicamente fue también Nueva York donde sus familiares acabarían asentándose en el exilio y donde falleció el padre del poeta. Pero antes, en el origen, está aquel viaje de estudiante. Eso es lo que en esta primavera de 2013 se celebra: los versos que de él surgieron y el reencuentro de la ciudad con el poeta.


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Tercera página, 'El niño Stanton'.

El intenso programa de actividades incluye desde un concierto de Patti Smith (programado la misma fecha del cumpleaños de Lorca, 5 de junio), hasta una conferencia a cargo de Gonzalo Sobejano en la Universidad de Columbia, pasando por la representación de los Títeres de Cachiporra en el Teatro SEA del Lower East Side; spoken word con acento flamenco organizada por La Bruja ; una reunión de expertos académicos en NYU el 9 de abril; o un paseo por el Nueva York del poeta en la llamada Ruta Lorca organizada por el grupo El Pie Izquierdo.

“En el mundo cultural la influencia de Lorca no acaba nunca. El Lorca de Nueva York es el más moderno”, señala Javier Rioyo, director de Instituto Cervantes en esta ciudad, en cuya sede se celebrarán proyecciones de películas basadas en la obra de Lorca, charlas y presentaciones con un ángulo “español y literario”. El Cervantes es uno entre la docena de centros e instituciones como el King Juan Carlos Center, City University of New York o BOMB magazine que participan en el concurrido homenaje, que cuenta hasta con un programa radiofónico, Radio Lorca, a cargo de la emisora ArtonAir. El programa y las exposiciones han sido organizadas por la Fundación Federico García Lorca, Acción Cultural Española y New York Public Library, con ayuda de La Caixa.

Llegó a la ciudad en junio de 1929 y la dejó camino de Cuba en marzo de 1930

Sobre el origen de tan variado proyecto habla, en conversación telefónica, Laura García Lorca, directora de la Fundación: “Empezamos a pensar cómo inaugurar el Centro García Lorca de Granada y qué tipo de programación se puede armar en torno a un legado. Hemos tratado de poner de relieve el sentido de la obra de Lorca hoy, con un programa para todo tipo de públicos, que fomente el diálogo entre artistas. La respuesta ha sido fantástica”. En el centro del huracán lorquiano que se cernirá sobre Nueva York desde la semana que viene estará, en la sede central de la Public Library, la exposición Back tomorrow: A poet in New York, que presenta por primera vez al público la serie casi completa de dibujos que el granadino realizó en la ciudad y su último manuscrito de Poeta en Nueva York, el mismo que Lorca dejó con una nota a su amigo José Bergamín, y cuya misteriosa desaparición sembró durante décadas un mar de dudas. La idea original fue organizar esta muestra en el centro de la Fundación en Granada y que la exposición viajara más adelante a Nueva York, explica García Lorca, pero sucesivos retrasos en la apertura de esta sede alternaron el orden de la itinerancia.

La muestra, comisariada por Christopher Maurer y Andrés Soria Olmedo, reúne objetos personales como su guitarra y pasaporte, fotografías y otros manuscritos, y no sigue un orden cronológico. “Hemos querido enfocarnos en temas clave de la vida neoyorquina de García Lorca: su vida de estudiante en Columbia; su reacción a Wall Street (está en el momento del crash de 1929 y presencia la desesperación e histeria); su encuentro con la riqueza de la cultura afroamericana y con el prejuicio racial; su prodigiosa capacidad para transformar la realidad; y por fin la historia misma del manuscrito”, apunta Maurer. Además este académico subraya el eco que aquel Nueva York derrumbado por el crash tiene en el presente: “Estamos viviendo las consecuencias de los males sociales señalados por Lorca en 1929”.

La muestra reúne objetos personales como su guitarra y su pasaporte

Paul Holdengräber, creador de la heterodoxa y ya legendaria serie LIVE NYPL, organizará uno de sus happenings literarios con escritores, poetas y cantantes. “No se tratará de una reacción a la exposición sino de reunir a una serie de artistas que compartirán su amor por Lorca, una figura cuya obra es admirada por gente como John Ashbery, Leonard Cohen o Jim Harrison. Podremos escuchar grabaciones originales inéditas que nos ha dado la Fundación. Para mí es muy importante el elemento sorpresa y este será también un regalo para la ciudad”, asegura Holdengräber, que considera que el misterio es un elemento fundamental en la fascinación que producen Lorca y su obra.

Durante la elaboración de Poeta en Nueva York Lorca viajó a Vermont con Phillip Cummings y esta estancia es precisamente el eje de otra muestra. Ya de vuelta en España el poeta meditó y trabajó sobre el material neoyorquino durante varios años, elaboró una conferencia para presentar los poemas e incluso contempló la posibilidad de publicar sus versos en dos libros. Pero en los primeros días de julio de 1936 ya estaba decidido y se acercó a la revista Cruz y Raya y al no dar con Bergamín le dejó Poeta en Nueva York y una nota en la que prometía volver al día siguiente, propósito que se vio trágicamente truncado por la guerra y su fusilamiento.

Escribió el poeta “la aurora de Nueva York gime por las inmensas escaleras buscando entre aristas nardos de angustia dibujada”. Ahora la aurora anuncia una celebración de sus versos en la primavera más lorquiana de la que hay recuerdo en la Gran Manzana.


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Portada: Título general.



Fuente: elpais.com / FUNDACIÓN GARCÍA LORCA


j.luis [ Domingo, 23 Noviembre 2014, 13:48 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
24 pasos y 78 años para buscar a Lorca


Un equipo de expertos intenta encontrar al poeta en una fosa señalada por falangistas

La sobrina del autor rechaza la exhumación: “No la autorizaremos”




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Trabajos de búsqueda de la una fosa en Alfacar (Granada) donde se cree que pueden estar los restos de Lorca. / M.ZARZA (EL PAÍS)

“Llamé a Manolo Martínez Bueso para que los vigilara y presenciara la ejecución... Después, Manolo me dijo que Federico [García Lorca] iba en pijama y que los habían matado en el campo de instrucción de las tropas, a la derecha de la carretera... Me dijo que de los que se enterraron, Federico era el segundo por la izquierda”. Esto fue lo que respondió José María Nestares, mando militar del frente de Víznar (Granada), cuando en 1969, el investigador y falangista Eduardo Molina Fajardo le preguntó dónde habían enterrado al poeta, fusilado la madrugada del 17 de agosto de 1936.

Este y otros 48 testimonios recogidos en el libro Los últimos días de García Lorca han llevado a una docena de expertos a volver a buscar la fosa del poeta español más universal, ahora, en un paraje conocido como Peñón Colorado. A menos de un kilómetro del anterior intento, en 2009, y con mucho menos presupuesto: 15.000 euros frente a los 70.000 que aportó entonces la Junta de Andalucía.

“Todo va cuadrando”, dice a pie de excavación el investigador Miguel Caballero, que ha contrastado con la documentación histórica, uno a uno, los 48 testimonios recogidos por Molina Fajardo de falangistas que participaron en la detención, traslado o ejecución del poeta. “De esos 48 hay 10 que valen mucho la pena y son coincidentes. Y hay que tener en cuenta que Molina Fajardo era falangista y las personas que participaron en la ejecución de Lorca estarían mucho más dispuestas a contar la verdad a un colega antes que a un historiador”. Nestares entregó a Molina Fajardo un croquis del lugar de enterramiento. Uno de los hijos del militar, Fernando, llegó a acudir con dos guardias de asalto que dijeron haber sido testigos y ejecutores del fusilamiento del poeta al sitio donde había sido enterrado junto al maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Argollas: un pozo en el Peñón Colorado, a 24 pasos de la carretera que une las localidades de Víznar y Alfacar. Y años más tarde, Fernando Nestares logró que otro falangista, Pedro Cuesta, le indicara el lugar. Cuesta no quiso bajarse del coche, pero volvió a señalarle el mismo sitio y aventuró que sería fácil identificarlo, porque había sido fusilado junto a Dióscoro Galindo, que era cojo. “Sí, allí tenía la muleta. encima de ellos, estará ya podrida...”, dijo.

La primera meta de esta nueva búsqueda es encontrar el pozo donde, según los testimonios, fueron arrojados. Si aparecen los restos, la identificación no sería difícil, explica la antropóloga Belén Jimeno: “Una de las víctimas tenía una pierna amputada, un rasgo inequívoco, y Lorca tenía un cráneo muy globuloso, muy característico, además de un defecto en los pies”. La identificación antropológica podría ser la única que se llevara a cabo en caso de encontrar huesos ya que la familia del poeta se opone a la exhumación. “No tienen legitimidad alguna porque nuestra postura no ha cambiado. No hemos dado ni vamos a dar autorización para buscar sus restos”, asegura a EL PAÍS Laura García Lorca.

El Gobierno andaluz se ha cuidado mucho de no presentar esta nueva búsqueda como la exhumación del poeta. “Buscamos a víctimas, no a Lorca”, aseguró Luis Naranjo, director del departamento Memoria Democrática de la Junta. A pie de excavación, el director de los trabajos, el arqueólogo Javier Navarro, explica: “Es verdad que no estamos solo buscando a Lorca, sino a víctimas de la Guerra Civil. Yo a mis muertos quiero tenerlos en lugares dignos, y no entiendo que haya gente que no lo vea así. En cualquier caso, me parece que esto sobrepasa lo familiar. Federico García Lorca es de todos y es impresentable que España tenga a su poeta más universal tirado en un sitio como este”.

Acompañan al equipo de expertos seis alumnos de la Universidad de Nottingham que trabajan en un proyecto sobre reconciliación y conflictos. Jessica Heath, de 25 años, y Freya Macknight, de 26, han viajado desde Londres con dos de sus profesores, Gareth Stockey y Stephen G.H. Roberts, para seguir de cerca esta búsqueda, hablar con los especialistas y con la gente del pueblo. “Es muy emocionante pero también muy triste estar en este sitio y oír lo que le sucedió”, dice Freya. “Es importante que este debate siga abierto porque sigue dividiendo a España”, añade Jessica. Ayer, las dos cogieron una pala y ayudaron a sacar tierra de la que puede ser la fosa de Lorca.

En caso de localizar los restos, el equipo de expertos no los exhumaría. Presentaría una denuncia en el juzgado. Si, como es habitual en estos casos, el juez archiva alegando que los presuntos delitos fueron amnistiados o han prescrito, “la Junta de Andalucía actuaría de oficio y enviaría los huesos al laboratorio de la Universidad de Granada”, explica un portavoz. Quedarían en manos de expertos como el catedrático de Medicina Legal José Antonio Lorente, que identificó los restos de Cristóbal Colón; y Francisco Etxeberria, que ha tocado los huesos de Pablo Neruda y Salvador Allende y ahora busca los de Cervantes.

Desde Madrid, el hispanista Ian Gibson sigue inquieto esta nueva búsqueda tras la frustración de 2009, cuando los arqueólogos solo encontraron en el lugar que él había señalado como fosa de Lorca una enorme roca. “Si ahora lo encuentran ahí no sentiré envidia, ni resentimiento. Me alegraría muchísimo que apareciesen los restos de Lorca, aunque no fuera en el sitio que a mí me señaló Manuel Castilla [el supuesto enterrador]. Pero si no están ahí, hay que seguir. Creo que el sitio con más posibilidades está a 150 metros de dónde excavaron en 2009”.



Historia de un misterio


1955. Manuel Castilla, ‘El Comunista’, que dice haber enterrado a Lorca junto al maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros Francsisco Galadí y Joaquín Argollas, señala al investigador estadounidense Agustín Penón el lugar del enterramiento: un paraje en Alfacar.

1966. Castilla indica el mismo lugar a Ian Gibson, biógrafo de Lorca.

2008. El juez Baltasar Garzón ordena la exhumación de 19 fosas, entre otras aquella en la que se suponía que estaba Lorca. La Audiencia Nacional lo paraliza.

2009. En septiembre, comienza la excavación en Alfacar financiada por la Junta de Andalucía. Tras mes y medio de trabajo y 70.000 euros de inversión solo aparece una roca.

2014. Un nuevo equipo excava en otra posible ubicación de la fosa de Lorca, en el Peñón colorado. Con una financiación de 15.000 euros de la Junta de Andalucía.


elpais.com


j.luis [ Miércoles, 22 Abril 2015, 23:11 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Lorca fue asesinado tras “haber confesado”, según la policía franquista


El documento, al que ha tenido acceso la Cadena Ser, fue redactado por la policía franquista 29 años después del crimen



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El poeta granadino Federico García Lorca.

El poeta granadino Federico García Lorca fue asesinado junto con otras persona, tras "haber confesado", según un informe redactado por la policía franquista 29 años después del crimen, al que ha tenido acceso la Cadena Ser. El documento no especifica cuál fue el contenido de esta supuesta confesión. El informe, fechado en Granada el 9 de julio de 1965, define al escritor como “socialista” y “masón perteneciente a la logia Alhambra”, y le tilda de “prácticas de homosexualismo y aberración”.

El documento relata la detención del poeta granadino en casa de sus amigos, los hermanos Rosales. Lorca se encontraba allí debido al miedo que le habían provocado dos registros policiales en su propia casa, según el informe. Los agentes acorralaron la vivienda, las calles cercanas y hasta los tejados, antes de llevar a cabo la detención. Y los amigos del poeta, según el documento publicado por la Ser, intentaron interceder por él ante el comandante de Intervenciones Militares.

La propia policía reconoce, 29 años después, que el relato sobre la muerte de Lorca es bastante confuso. Tras ser detenido, fue llevado en coche a las "inmediaciones del lugar conocido como Fuente Grande", junto con otro detenido del que no se añaden más datos. El poeta fue "pasado por las armas después de haber confesado, siendo enterrado en aquel paraje, muy a flor de tierra, en un barranco" a unos dos kilómetros a la derecha de la Fuente Grande. El lugar, reconoce el informe, es "muy difícil de localizar".

El informe fue redactado por la 3ª brigada regional de investigación social de la jefatura superior de la policía de Granada a raíz de una petición oficial realizada en junio de 1965 por la hispanista francesa Marcelle Auclair, a la caza de más información sobre su amigo García Lorca, según la cadena Ser. La actuación de la estudiosa desencadenó un efecto dominó entre las autoridades españolas: primero, Auclair se dirigió a la embajada española en París, que remitió todo al entonces ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella.

A su vez Castiella envió una carta al ministro de la Gobernación, Camilo Alonso Vega, en la que se mostraba a favor de responder a la petición de la escritora. Castiella también señalaba en su misiva que el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, ya había sido informado de los hechos. “Creo sumamente conveniente el revisar la cuestión y averiguar si podemos o no abrir nuestros archivo sobre el episodio García Lorca”, había afirmado Fraga, según recoge Castiella en su carta.

Así, se acabó encargando el informe a la Jefatura Superior de Policía de Granada. Concretamente, fue la 3ª brigada regional de investigación social la que se encargó de redactarlo. Eso sí, Auclair nunca recibió ninguna respuesta ni tampoco llegó a ver el resultado de su petición, siempre según la cadena Ser.


elpais.com


j.luis [ Martes, 27 Octubre 2015, 12:37 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
La búsqueda de los restos del poeta


García Lorca: ¿a la tercera va la vencida?

Tras las infructuosas campañas de 2009 y 2014, un equipo de arqueólogos y expertos está a punto de excavar entre Víznar y Alfacar en busca de los restos del escritor



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García Lorca con sus sobrinas, en 1935.

Al llegar al paraje, uno recuerda el Poema de la Soleá: "Tierra seca, tierra quieta de noches inmensas". Si hubo un genio que supo entretejer en vida un inquietante juego de premoniciones, ese fue Federico García Lorca. Sobre la tierra seca de lo que es hoy el polígono número 9 de Alfacar, en la finca inscrita en el registro de la propiedad número 5 de Granada, con el número 1833, libro 44, folio 97, encima de un medio vertedero yermo de hojarasca, hierbajos y pedregal, ahí justo, en un radio de 160 metros cuadrados, podría encontrarse el cadáver del poeta. Lo dicen Miguel Caballero y Javier Navarro, responsables del equipo de investigación que quiere descubrir el lugar exacto de su muerte y que está a punto de acometer una nueva fase de excavaciones en busca del autor de Poeta en Nueva York, enterrado junto a quienes fueron ejecutados con él en la noche del 17 de agosto de 1936.

A expensas de un visto bueno meramente jurídico por parte de la Junta de Andalucía, otro escuadrón formado por historiadores, arqueólogos, geólogos y forenses procedentes de varias universidades de España, Argentina y Reino Unido, espera paciente su turno para excavar. Será el tercer intento. Dos fallidos lo preceden.

El primero, basado en la legendaria investigación de Ian Gibson, se produjo en 2009 y no dio resultado en el paradero exacto, junto al olivo donde hoy abre la puerta un parque conmemorativo. El segundo fue en 2014, corrió a cargo del mismo equipo actual y se quedó a un palmo del lugar ahora previsto para empezar a cavar.


Voluntad política

La culpa fue del frío. Llegó el invierno y la pala excavadora que necesitaban para seguir rastreando el terreno tuvo que ser utilizada para quitar nieve de las carreteras. Cosas de Berlanga… O de una falta de voluntad política que hoy parece ir cambiando entre las autoridades locales y regionales, más proclives a la búsqueda. Y de la financiación, hoy garantizada gracias a donantes privados, anónimos algunos y con nombre, apellido y dirección otros, a través de un crowdfunding que ha dado la vuelta al mundo. A ello se suma el monto no gastado de la partida de 16.500 euros que la Junta de Andalucía aportó en 2014.

En este nuevo intento, Miguel Caballero y el director de la excavación, Javier Navarro Chueca, esperan acertar: "Si están ahí, los encontraremos", asegura el segundo. "Hemos avanzado en el conocimiento del terreno, con un trabajo científico que ha ido descartando lugares". Deben hallar alteraciones que conduzcan a pozos de agua que fueron utilizados para las fosas. Eso implica un movimiento del terreno que ha sido, en principio, detectado por los georradares en tres zonas diferentes sobre un espacio de 160 metros cuadrados.

Sus pesquisas y conclusiones se basan en versiones bastante distintas a las de Ian Gibson. "Tomamos como referencia el trabajo del investigador granadino Eduardo Molina Fajardo, publicado póstumamente en 1983", sostienen. Ese trabajo se titula Los últimos días de García Lorca y, al tratarse de un falangista, da importancia a los testimonios de quienes estuvieron relacionados con el crimen. Se trata de una obra que intenta exculpar a los suyos, pero que guarda interesantes referencias respecto a datos y lugares concretos por parte de testigos directamente involucrados. "Dulcifica algún testimonio como el del capitán Nestares, jefe militar de la zona de Víznar aquellos meses y amigo de Molina Fajardo", comenta Miguel Caballero.

El hijo del capitán Nestares, Fernando, también militar retirado con rango de general, certifica ahora la pertinencia de la nueva investigación. Este hombre, amigo de los archivos y la historia, fue conducido por algunos de quienes dice que se encargaron del crimen al lugar exacto de los hechos. "Eran tres", asegura el general Nestares en el archivo de la Diputación provincial de Granada. La mitad del escuadrón, según algunas fuentes. Porque Caballero, en su libro Las 13 últimas horas en la vida de García Lorca, implicó en sus investigaciones al menos a seis personas.

Pero el militar no hizo su excursión al paraje con todos ellos: "Me llevaron los guardias de asalto al sitio donde dicen que los mataron. Uno de ellos se llamaba Antonio Benavides y se trataba de alguien muy fanfarrón. No se habían vuelto a ver desde la noche en que los fusilaron. Se estuvieron contando sus vidas. Fueron los mismos que los condujeron desde Granada", afirma el general Nestares.

Según él, al lugar de los hechos llegaron dos camiones desde puntos distintos. "Uno traía a García Lorca y a los banderilleros anarquistas, Juan Arcoya Cabezas y Francisco Galadí. El otro transportaba a don Dióscoro Galindo, maestro republicano de Publiana, que también fue fusilado. Lo trasladaron desde su pueblo y bajo el mando de Juan Luis Trescastros".

Los demás miembros del pelotón eran Mariano Ajenjo Moreno, Salvador Varo Leyva y los campeones de tiro Juan Jiménez Cascales y Fernando Correa Carrasco, armados con sus pistolas Astra modelo 902 calibre 7,65 mm y sus fusiles Mauser modelo 1893, todos ellos llenos de munición. A unos los reclutaban por su pericia en los disparos; otros, como Benavides, un tipo sangriento, un asesino natural según Caballero, se apuntaban por vicio.

Nestares, que por aquel entonces —cuando dice que le condujeron al lugar en los años setenta— presentaba grado de comandante, consiguió convencerles por la confianza que les merecía gracias a su padre: "Fueron con mucho gusto. No volví a verlos más. Nadie en Granada sabía quiénes eran algunos de ellos", afirma. Según el general, no presumían del crimen, pese a que varias versiones les presentan fanfarroneando por la ciudad en las horas posteriores al asesinato.


La tesis de Gibson

La investigación en marcha difiere de la de Gibson. Él se basaba en los testimonios de Manuel Castilla Blanco, alias Manolillo el comunista, supuestamente el enterrador, quien condujo al investigador hacia otro paraje a unos 400 metros del actual. Según Caballero, dicho testimonio no era fiable, ya que según él ha comprobado, Manolillo el comunista llegó al lugar en septiembre y el asesinato se produjo en agosto. "En aquellos tiempos de escasez, cualquiera estaba dispuesto a dar una versión por algo a cambio", remacha Miguel Caballero.

Gibson argumenta en cambio que no se fía de la fecha que aduce Caballero: "Llevar allí a un extranjero en aquella época era jugársela. Yo creo que sí estuvo. Él estaba convencido de decirme la verdad. Manuel Cuesta me confesó que en la época el capitán Nestares, responsable de la zona, le había obligado a firmar un documento jurando que no había estado allí".

El problema con la nueva superficie de excavación, que ya se encuentra delimitada con estacas, es que existen unos ocho metros de tierra encima debido a la preparación para construir en su día un campo de fútbol. En el mismo lugar donde los investigadores creen que se encuentra la fosa hubo un campo de instrucción para tropas de Franco; también se ha practicado allí motocross, y se quiso construir un complejo deportivo que iba a quedar rodeado de chalés. Algo que en su día Isabel García Lorca, hermana del poeta, se empeñó en parar mediante una carta al entonces alcalde de la localidad, Juan Caballero Leyva, con fecha de 13 de octubre de 1998: "Distinguido amigo. Ha llegado a mis oídos el plan que tiene el ayuntamiento de Alfacar, que usted preside, de hacer un campo de fútbol justo donde fueron a caer miles de hombres asesinados, muchos de ellos, supongo, correligionarios suyos, socialistas. También está ahí mi hermano, Federico García Lorca".

Así lo reconoce Isabel en la misiva. Y no detiene ahí las presiones. Envía el fax al entonces presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y todo se para. "El daño principal ya estaba hecho", dice Caballero. "Era la explanación, lo que hizo que el terreno principal fuera alterado con el añadido de varios metros encima. Ahora tenemos que buscar una aguja en un pajar. De haber quedado todo como estaba originalmente, junto a lo que llaman camino del obispo y a 24 pasos de lo que es este cortijo, conocido como del Pepino, ya habríamos encontrado los restos", explica.


Un misterioso donante anónimo

Dentro de los donantes que apoyan las excavaciones hay un anónimo misterioso. “Nos ha dado lo que falta tras haber comprobado lo que necesitamos. Es casi la mitad de lo necesario, que asciende a 31.400 euros”, afirma Miguel Caballero. La Junta de Andalucía aportó en su día una partida de 16.500 euros. La Delegación de Fomento, una máquina excavadora y vallas. Todo en apoyo de un grupo compuesto por un arqueólogo director, Javier Navarro, con seis colegas a su mando, investigadores de la Universidad de Nottingham, la geofísica Francisca García, dos geo-arqueólogos pertenecientes a la Universidad de Aragón (José Luis Peña) y la Nacional de Tucumán, en Argentina (María Marta Sampietro) y dos investigadores documentales, entre los que está Miguel Caballero.

La Junta necesitaba una asociación que impulsara la iniciativa. Navarro implicó a la suya, Asociación Regreso con Honor, creada a partir de la recuperación de restos de los 60.000 soldados españoles que perecieron en la guerra de Cuba. También ha estado implicado en excavaciones de fosas en Agüero y Romanilla de Medinaceli (Huesca) y es un experto en la búsqueda de cuerpos enterrados sin sepultura.


elpais.com


j.luis [ Martes, 27 Octubre 2015, 12:39 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
La búsqueda de los restos del poeta



“Iba en pijama. Lo mataron en el campo de tropas”

Confesiones a un falangista, antiguas fotografías aéreas y la hermana de Lorca señalan una nueva ubicación de la fosa del poeta



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Excavación el pasado noviembre en el paraje del peñón Colorado, donde un equipo de expertos cree haber ubicado la fosa de Lorca. / M.ZARZA

Estaban ilusionados, convencidos de sus posibilidades de encontrar en un paraje llamado el Peñón Colorado, en Alfacar (Granada), la fosa del poeta español más universal. Bebían de fuentes directas, de los testimonios de los supuestos asesinos de Federico García Lorca en la madrugada del 17 de agosto de 1936. Su desconcierto fue total cuando, en noviembre del año pasado cumplieron 20 días de excavación sin rastro de la fosa. El equipo de 18 expertos dirigidos por el arqueólogo Javier Navarro y el investigador Miguel Caballero revisó toda su documentación durante cinco meses y tras encargar un nuevo estudio de georadar, concluyó que se habían equivocado por solo 20 metros. Incapaces de desistir después de haber estado tan cerca, iniciaron una campaña de crowdfunding para reunir los 33.117 euros que necesitaban para volver a intentarlo. Creen que esta es la definitiva. ¿Por qué? Estos son sus argumentos.

“Federico iba en pijama. Era el segundo por la izquierda”. La ubicación de este nuevo intento se basa en un libro publicado en 1983 de forma póstuma: Los últimos días de Federico García Lorca. Su autor, Eduardo Molina Fajardo, era falangista. Caballero ha dedicado años a contrastar, uno a uno, los 48 testimonios recogidos por Molina Fajardo con la premisa de que “las personas que participaron en la ejecución del poeta estarían mucho más dispuestas a contar la verdad a un colega [otro falangista] antes que a un historiador”. Así, José María Nestares, mando militar en la zona por entonces le dijo en 1969 a Molina Fajardo: “Llamé a Manolo Martínez Bueso para que los vigilara y presenciara la ejecución. Después, me dijo que Federico [García Lorca] iba en pijama y que los habían matado en el campo de instrucción de las tropas, a la derecha de la carretera. Me dijo que de los que enterraron, Federico era el segundo por la izquierda”. Nestares entregó a Molina Fajardo un croquis del lugar de enterramiento y uno de los hijos del militar acudió posteriormente a la zona acompañado por dos guardias de asalto que dijeron haber sido testigos del fusilamiento. Años más tarde, otro falangista, Pedro Cuesta, le señaló ese mismo lugar y añadió que no sería difícil identificar al poeta ya que había sido fusilado y enterrado junto a dos banderilleros [Francisco Galadí y Joaquín Arcollas] y un maestro cojo, Dióscoro Galindo. “Sí, allí tenía la muleta, encima de ellos, estará ya podrida...”, dijo.


La carta de la hermana. También Isabel García Lorca pensaba que este era el lugar donde estaba enterrado su hermano. Lo revela la indignada carta que escribió en 1998 al alcalde de Alfacar y que recogió incluso The New York Times. “Ha llegado a mis oídos el plan del Ayuntamiento de hacer un campo de fútbol justo donde fueron a caer miles de hombres asesinados, muchos de ellos correligionarios suyos, socialistas. También está ahí mi hermano”, decía Isabel García Lorca, que entonces tenía 87 años. El campo no llegó a construirse, pero sí fueron removidos 12.000 metros cúbicos de tierra de ladera para generar la explanada.

Contar árboles uno a uno. El terreno sufrió múltiples transformaciones a lo largo de los años: albergó un campo de instrucción militar, una pista de motorcross, un copioso olivar y casi un campo de fútbol. El equipo de expertos buscó antiguas fotografías aéreas para retratar esa evolución y averiguar dónde se habían equivocado. En el Archivo General Militar de Ávila encontraron 124 imágenes realizadas en octubre de 1938 por el Ejército Popular de la República, pero la zona quedaba fuera de la foto “por escasos metros”. Localizaron entonces imágenes aéreas de vuelos americanos entre 1944 y 1957 en las que sí se apreciaba el olivar completo y se dedicaron a contar uno a uno los árboles para comprobar dónde estaban los pocos que quedan ahora. De periódicos de la época extrajeron, además, fotos de las obras del campo de fútbol. Todas estas referencias fueron cartografiadas e introducidas en un SIG (Sistema de Información Geográfica) para proyectarlas sobre la imagen del terreno en la actualidad.

Los pozos. El catedrático emérito de Geografía Física José Luis Peña elaboró un nuevo estudio de georradar para localizar anomalías del terreno que señalaran los pozos a los que fueron arrojados Lorca, Arcollas, Galadí y Galindo. Todo este trabajo señaló un área de 100 metros cuadrados a solo 20 metros del segundo intento y a un kilómetro del primero (el paraje señalado por el supuesto enterrador del poeta, Manuel Castilla, al hispanista Ian Gibson).


Cronología de un misterio

1955. Manuel Castilla, El Comunista, que asegura ser el hombre que enterró a Lorca, señala al investigador estadounidense Agustín Penón la fosa en un paraje de Alfacar (Granada).

1966. Castilla lleva al mismo lugar al hispanista Ian Gibson, biógrafo del poeta.

2008. El juez Baltasar Garzón ordena exhumar 19 fosas, entre ellas la que se creía el punto de entierro de Lorca. La Audiencia Nacional lo paraliza.

2009. En septiembre, comienza la excavación en la zona señalada por Castilla. Tras mes y medio de trabajos y una subvención de 70.000 euros de la Junta andaluza, solo se encuentra una roca.

2014.Un nuevo equipo excava en noviembre en el Peñón Colorado, con 16.500 euros de financiación de la Junta de Andalucía. Los trabajos concluyen sin éxito 20 días después.

Marzo de 2015.El equipo elabora un nuevo estudio de georradar y ubica la fosa a 20 metros de la anterior excavación. Solicita un total de 33.117 euros para volver a excavar.


j.luis [ Miércoles, 28 Octubre 2015, 09:48 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
La búsqueda de los restos del poeta


“Los familiares no necesitamos saber cuántos tiros le dieron a Federico”


Laura García Lorca considera "morbosa" la campaña para buscar los restos del poeta

Ian Gibson y la alcaldesa de Alfacar se muestran favorables a una tercera excavación




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Paraje del Peñón del Colorado, con la señalización del terreno donde se quieren buscar por tercera vez los restos de García Lorca. / M. ZARZA

Si entre los restos que pudieran hallarse en la fosa de Alfacar se encontraran los huesos de un varón con 1,68 de altura, un defecto en los pies y un cráneo más grande de lo normal, se trataría de Federico García Lorca. Así lo afirma Javier Navarro, arqueólogo jefe del equipo que aguarda una decisión de la Junta de Andalucía para emprender la tercera búsqueda del cadáver del poeta y los que junto a él fueron fusilados en ese paraje de Granada. La familia García Lorca, a través de Laura, sobrina del escritor, asegura que, si recibieran una llamada comunicándoles que se han hallado los restos del poeta, sabrían qué hacer: "Pedir que lo dejaran allí. Es lo más lógico".

Si se diera con los restos de Lorca y de Dióscoro Galindo, el maestro cojo de Publiana, o de los banderilleros anarquistas Juan Arcoya y Francisco Galadí, fusilados con ellos, comenzaría un engorroso trámite. Una cosa es hallar restos y otra su exhumación. Para eso debe dar consentimiento la familia. "Las exhumaciones deben promoverse por los familiares directos —padres, hijos o hermanos—, así como por las propias autoridades o las asociaciones memorialísticas, que pueden actuar por iniciativa propia", señalan fuentes del Gobierno andaluz.

La rama existente de los García Lorca llega hasta los sobrinos del poeta, que siguen negándose en bloque a la búsqueda. Laura García Lorca, directora de la fundación que cuida el legado del escritor, se muestra rotunda: "Respetamos el deseo de todo el mundo de buscar los restos de sus familiares, pero nosotros no vamos a emprender ninguna iniciativa por los nuestros. El hecho de que los de Federico García Lorca estén mezclados con otros es simbólicamente mucho más fuerte. Lo mataron como lo mataron. Esta es la historia; quedó en una fosa común, justo en ese lugar y no se debe distinguir de los demás".

La fama y el carácter de leyenda que le sigue, según su sobrina, recorre el mundo. "Diferenciarlo ahí, justamente, nos parece una falta de respeto al resto de las víctimas. Si un día se erige un monumento, su nombre debe figurar por orden alfabético", añade. Y critica la actitud de quienes se empeñan en la búsqueda: "Morbo, fetichismo y oportunismo es lo que mueve todas esas acciones. Lo que se pueda averiguar no justifica remover los restos de las personas que junto a él se encuentran. Los familiares no necesitamos saber detalles, cuántos tiros le dieron a Federico. Para nosotros no hay dudas, ni es una información que nos afecte".

El Gobierno central respetaría sus deseos. José María Lassalle, secretario de Estado de Cultura, así lo confirma: "Respetaríamos su voluntad, tanto si desean dejar los restos donde están como si quieren enterrarlos en una ceremonia privada, o como si nos solicitaran llevarlos al panteón de hombres ilustres. El Estado tiene una obligación para quienes en su día fueron víctimas de un caso semejante".


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Lorca en Toledo a finales de los años veinte. / ARCHIVO GREGORIO MARAÑÓN


Sentimientos encontrados

En el lugar regado por la Fuente Grande de Aynadamar, entre los ásperos riscos dulcificados con olivos que unen en un sinuoso paseo las localidades de Víznar y Alfacar, los ciudadanos esperan otra nueva excavación, aunque con sentimientos encontrados. No llevan con gusto ser la sangrienta morada del poeta y de otros tantos cientos de víctimas que perecieron entre los ecos de sus montes al principio de la Guerra Civil.

Fátima Gómez, alcaldesa de Alfacar, del PSOE, así lo reconoce: "En Fuentevaqueros tuvieron la gloria de verle nacer, y aquí la desgracia de que lo asesinaran". Muy involucrada en las cuestiones de la reparación a las víctimas, miembro de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria, lo único que pide es rigor: "En este pueblo no vamos a permitir a cualquiera que se presente a buscar la fosa de Lorca que lo haga. Tenemos que mirar con lupa las acciones. Si se hacen con criterios científicos fiables, no hay inconveniente". Entiende el interés que despierta esa búsqueda. Respeta todas las posiciones y apoya a aquellos que quieran desenterrar a sus muertos: "Yo he tenido la suerte de no vivir esa desgracia, pero si un familiar mío estuviera en una fosa, no pararía hasta encontrarlo".

La polémica sobre semejante símbolo siempre ha despertado notables encontronazos. Emocionales y políticos, pero también académicos. El hispanista Ian Gibson ha perseverado en la búsqueda de Lorca desde hace 50 años. Esta nueva incursión se realiza lejos de sus teorías pero, aun así, la apoya: "Sigo pensando que está alrededor del olivo que hay a la entrada del parque, pero no he venido a este mundo a tener razón. Ojalá lo encuentren; incluso estoy dispuesto a colaborar con los fondos por medio de crowdfunding. Lo importante es que les dejen terminar la búsqueda".



Los huesos escondidos en el parque

Entre las pistas enterradas a lo largo de los últimos años está la de los huesos hallados en 1986. En 2008, año de la inauguración del parque Federico García Lorca, en Alfacar, el diario Ideal publicó unas declaraciones del entonces vicepresidente segundo de la Diputación de Granada, Antonio Ernesto Molina Linares: "Se sabía que al hacer allí el parque era posible que a lo largo de las obras aparecieran restos, y así ocurrió".

Ian Gibson las tilda de auténtico escándalo. Se trata, para el hispanista, "de afirmaciones de extrema gravedad". La entonces alcaldesa de Alfacar Carmen Vélez dijo que "lo importante es que los huesos estuviesen a salvo". Gibson insiste en que los huesos deben ser recuperados y analizados para despejar dudas.


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j.luis [ Jueves, 29 Octubre 2015, 17:52 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Regreso a la casa de Bernarda Alba


El Ayuntamiento de Valderrubio compra y restaura la propiedad que inspiró el drama



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Francisca Blanco, alcaldesa de Valderrubio, en la casa donde se desarrolló el drama que inspiró a García Lorca. / M. ZARZA

Sobre las paredes de cal blanca, los azulejos originales y la techumbre con restos de azul quizás queden restos de la prisión interior teñida en luto de sus hijas. También de las condenas que Bernarda, trasunto en ficción de la real Frasquita Alba, lanzaba ante las ansias de venganza de gran parte del pueblo de Asquerosa, hoy Valderrubio (Granada), cuando una aterrorizada madre soltera era sometida a linchamiento por haber parido y matado a un hijo: "Que pague la que pisotea su decencia. ¡Matadla! ¡Matadla!".

Dentro de un tiempo, si el Ayuntamiento de Valderrubio consigue suficientes fondos —un total de 500.000 euros— para su proyecto, quizás podamos al atravesar la puerta, rememorar o imaginar el ambiente de opresión que llevó a Federico García Lorca a escribir La casa de Bernarda Alba con base rotundamente real. Restos de una frígida moral que se ahogaba y se pudría en suspiros de libertad abortados o se transfiguraba en rencor de mieles caducas.

Fue el drama que más caro le costó. La inspiración no le vino del cielo, sino de la tierra y del pozo medianero que compartían en el pueblo, pared con pared, sus tías y la familia de Frasquita Alba. Así se lo confesó el poeta al entonces embajador chileno, Enrique Morla Lynch, que tuvo el privilegio de escuchársela entera, de viva voz, cuando Federico se paseaba con el manuscrito por todo Madrid en 1936: "Hay, no muy distante de Granada, una aldehuela en la que mis padres eran dueños de una propiedad pequeña. En la casa vecina y colindante a la nuestra vivía una viuda de muchos años que ejercía una inexorable y tiránica vigilancia sobre sus hijas solteras. Prisioneras privadas de todo albedrío, jamás hablé con ellas, pero las veía pasar como sombras, siempre silenciosas y siempre vestidas de negro. Ahora bien, había en el confín del patio un pozo medianero, sin agua, y a él descendía para espiar a esa familia extraña cuyas actitudes enigmáticas me intrigaban. Y pude observarla. Era un infierno mudo y frió en ese sol africano, sepultura de gente viva bajo una férula inflexible de cancerbero oscuro. Y así nació La casa de Bernarda Alba, en que las secuestradas son andaluzas, pero como tú dices, tienen quizás un colorido de tierras ocres mas de acuerdo con las mujeres de Castilla".

Los Alba, los Roldán y los García eran las familias pudientes de la Vega granadina. Que un descendiente de aquel triunvirato terrateniente pusiera en solfa las vergüenzas de los demás no sentó bien. Les unían conflictos de negocios y lindes, pero también parentescos. De Federico, además, les separaban unas fuertes convicciones tradicionalistas frente al lejano cosmopolitismo y los rumores de homosexualidad que acompañaban al poeta. Así que para las familias contrincantes, el conocimiento de que había escrito un drama tan directamente inspirado en sus vidas, les hizo levantar el hacha de guerra. Hasta el punto de alentar su asesinato.

Hoy, aquellas rencillas sangrientas se han ido curando en Valderrubio. Paqui Blanco, la alcaldesa (PSOE), se ha empeñado en cerrar una herida aún supurante. "La casa de Bernarda Alba se estrenó en este pueblo en 1996. Era un tabú", asegura. Tras ocho años de conversaciones con la familia descendiente de los Alba, les ha convencido finalmente para que vendan la propiedad y convertirla en un centro cultural. El Consorcio de la Vega y de Sierra Elvira, que une a 28 ayuntamientos, se ha hecho con ella y planea un proyecto cultural que, liderado por la actual alcaldesa, "debe servir como ejemplo de reconciliación".

Hasta la fecha han gastado 170.000 euros en la adquisición y 49.000 en la reforma del medio millón que podría llegar a costar la iniciativa. Las obras se encuentran en pleno apogeo, pero una rápida visita dentro de sus muros todavía cerrados muestra los restos de la materia real en la que se inspiró Federico: el pozo medianero, el patio interior, tres habitaciones contiguas, las puertas, los suelos originales, los atrojes donde se almacenaba el grano…

Valderrubio es hoy un pueblo llano, con calles largas, trazado en líneas anchas, donde el rumor de un niño alegre como era Lorca, se estampa todavía en sus aceras y acequias con una memoria de habitantes que, de tan reales habitan transmutados en leyenda y con toda su fuerza en los territorios de la ficción.


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'La casa de Bernarda Alba', de Calixto Bieito (1998).



Pepe el Romano existió

Los lugareños recuerdan los visos auténticos de Frasquita Alba, certifican que Pepe el Romano, ese pretendiente que no aparece pero desata la tragedia, existió. El deseo… Que aquella mujer, en realidad, se quedó viuda, pero que rompiendo varios esquemas, se volvió a casar. Que no era tan mala como la pintan, pero sí rígida y austera. Y que una de sus hijas, Angustias, efectivamente, se casó con Pepe el Romano. Que también murió, pero no matándose, como Adelita, sino a causa de un mal parto.

El humo de la realidad es la materia que los creadores ingieren del aire para convertirla en ficción. Muchas veces, pocos comprenden ese juego y lo hacen pagar. Algo así le ocurrió a Lorca con sus vecinos.


La obra que García Lorca nunca vio

La casa de Bernarda Alba fue el último drama escrito por Federico García Lorca. Nunca lo vio representado. Pero él jamás se cansó de darle vida. El músico Alfredo Salazar también fue testigo de sus lecturas: "Federico leía su obra a todos sus amigos dos o tres veces cada día. Cada uno de los que llegaban y le rogaban que le leyese el nuevo drama lo escuchaba de sus labios en acentos que no hubiese superado el mejor trágico".

Estaba concebida para Margarita Xirgu. Fue ella, con su compañía quien la estrenó en Buenos Aires en 1945. A España, pese a sus tremendas embestidas contra toda una idiosincrasia amedrentada por el encierro, llegó más bien pronto. Fue estrenada con un éxito inmediato en Madrid en 1950, con Amparo Reyes como protagonista, seguida en 1964 de otra versión dirigida por Juan Antonio Bardem, en la que Cándida Losada encarnaba a Bernarda.

Hoy es un clásico indiscutible y todavía impactante, todo un fresco de lo que en algún momento demasiado largo ha sido el país en que nació, con claros restos que martillean la memoria colectiva. Su obsesión por reflejar la tragedia y el lenguaje rural con un tratamiento poético, la convierte en insólita.

Ese fue el aliento que le llevó a marcar época. Algo que desesperadamente, el propio Lorca explicaba así el mismo año, 1936, que la había terminado: "Tengo un concepto del teatro en cierta forma personal y resistente. El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y, al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en la escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre. Han de ser tan humanos, tan horrorosamente trágicos y ligados a la vida y al día con una fuerza tal, que muestren sus traiciones, que se precien sus olores y que salga a los labios toda la valentía de sus palabras llenas de amor o de ascos".


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j.luis [ Sábado, 16 Abril 2016, 09:43 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
Los familiares de un asesinado con Lorca reactivan su búsqueda

Los descendientes del maestro Dióscoro Galindo ofrecen una muestra de ADN para identificar a su abuelo



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Miguel Caballero, uno de los investigadores que busca los restos de García Lorca, retratado en octubre de 2015.

A media mañana de hoy, viernes, Javier Navarro, arqueólogo encargado de la nueva búsqueda de la fosa donde se supone está enterrado Federico García Lorca, se dirigía junto a Nieves García —nieta de Dióscoro Galindo, asesinado el mismo día— a Labgenetics, en Madrid. Portaban una muestra de ADN de su abuelo y un permiso. La muestra pasará a los informes que esperan reactivar una búsqueda bloqueada desde hace meses por la Junta de Andalucía. El permiso es la petición de dos de las nietas del maestro republicano hacia la Dirección General de Memoria Democrática Andaluza de que la familia desea expresamente hallar los huesos de su antepasado.

Se trata de un paso importante en la búsqueda de los restos lorquianos. “Esperamos que con esto, se ayude a resolver todo”, comentaba a EL PAÍS Nieves García. “Deseamos que la historia se escriba como fue, sino, las heridas, seguirán abiertas”.

Tras el intento fallido de la primera excavación, que seguía las tesis de Ian Gibson, el historiador Miguel Caballero y Javier Navarro, se apoyaron en la versión del general Fernando Nestares para buscar los cadáveres en un enclave alejado 400 metros de donde empezó todo. El militar, hijo del jefe de los guardias de asalto encargados de la ejecución, se basa en los testimonios que le dieron en 1977 tres de los participantes en la matanza. “Es un testimonio muy fiable. No creo que aquellos implicados a las órdenes de un militar hubieran mentido años más tarde a otro militar, más cuando este es hijo de aquel”.

La versión que manejan fue expuesta en un principio por el falangista Eduardo Molina Fajardo, que investigó los hechos y fueron publicados póstumamente, en 1983. Esta difería en unos 400 metros de la que le dio a Gibson en los años sesenta Manuel Castilla Blanco, Manolillo el comunista. Allí se construyó un parque conmemorativo, donde la figura de Lorca sirve de símbolo, aunque la familia se encarga en recalcar que fue uno más de los cientos de asesinados que cayeron por los alrededores de Alfacar y el barranco de Víznar.

El terreno donde va a reanudarse la búsqueda tiene sus dificultades. “Pero hemos hecho un estudio técnico y pormenorizado del mismo”, anuncia Navarro. Ha sido removido durante los años posteriores a las matanzas. Queda a 24 pasos del cortijo que llaman del Pepino, junto al camino del Obispo. Primero, los nacionales sublevados lo utilizaron como campo de prácticas de tiro. Posteriormente, sirvió como circuito de motocross y campo de fútbol, con su correspondiente relleno.

Cuando Juan Caballero Leyva, entonces alcalde de Alfacar quiso removerlo, Isabel García Lorca, hermana del poeta, protestó ante él y la Junta señalando por carta que ahí podían encontrarse los restos de su hermano. “Distinguido amigo. Ha llegado a mis oídos el plan que tiene el ayuntamiento de Alfacar, que usted preside, de hacer un campo de fútbol justo donde fueron a caer miles de hombres asesinados, muchos de ellos, supongo, correligionarios suyos, socialistas. También está ahí mi hermano, Federico García Lorca”.

Basados en un análisis científico del terreno, Navarro, Caballero y su equipo iniciaron a petición de un organismo de la Junta —entonces ocupado por Izquierda Unida—, las excavaciones sin que pudieran finalizarlas por cuestiones meteorológicas. La pala excavadora que realizaba los trabajos necesitaba ser utilizada en labores de limpieza de carreteras. Cuando quisieron reanudarlas, el nuevo responsable de Memoria Democrática, Javier Giráldez (PSOE), les comunicó que no promoverían el proyecto y que presentaran una solicitud para subvenciones. Los encargados de la excavación le comunicaron que ya disponían de unos fondos recaudados por donaciones privadas. Aun así, a espera de un informe jurídico desde el pasado mes de agosto que les dé vía libre para cumplir con los requisitos legales que quiere poner en marcha el Gobierno de Andalucía —pese a que aún no han entrado en vigor—, no han recibido noticias oficiales.

“En sus declaraciones públicas, los miembros de la Junta alegan que puede haber defectos de forma. Si entre esos defectos está que no contábamos con el apoyo de las familias, a partir de hoy ya no existen”, asegura Navarro. “Nos pondremos en contacto con la familia Galadí —el banderillero, otro de los asesinados junto a Lorca y Galindo—, pero con la voluntad explícita de los descendientes del maestro, hemos dado un paso importante”.

La familia Lorca ha manifestado en diversas ocasiones que no quiere recuperar los restos. Su posición, a día de hoy, es la misma. Pero Nieves García y su hermana Julia, han accedido a ello. Con ese paso, se puede activar el protocolo de exhumaciones. “La actitud de la Junta es muy extraña”, comenta Navarro, experto en recuperar fosas de víctimas por toda España. “En Aragón, por ejemplo, los permisos tardan una semana. Aquí llevamos esperando desde agosto”.

Aun así, Navarro se alegra ahora de que la iniciativa se reactive con el apoyo de la familia Galindo. “Perteneció a un colectivo especialmente noble y duramente represaliado por los vencedores, el de los maestros de escuela republicanos. Su importancia debe ser reivindicada. De prosperar todo, este sería el segundo cuerpo de un profesor que recupero. El primero fue el de José Arregui Vicen, en Murillo de Gallego (Zaragoza)”.


Un error de cálculo le llevó a la muerte

Fue un error de cálculo. El miedo. Recién asestado el golpe militar del 18 de julio, Federico García Lorca, en vez de quedarse en Madrid, se trasladó a Granada convencido de que allí se encontraría más seguro. Pero la ciudad fue tomada por los nacionales y quedó aislada, bajo el control de radicales exaltados —entre otras cosas pos las salvajes arengas del general Queipo de Llano— con ganas de sangre. Que una de las familias falangistas más reconocidas de la ciudad, los Rosales, escondiera al poeta en su casa, no frenó a quienes lo perseguían para dejarlo bajo tierra. Tras ser detenido, en la madrugada del 17 de agosto fue conducido junto a otros dos aprisionados, el maestro de Publiana Dióscoro Galindo, y el banderillero anarquista Francisco Galadí. El escuadrón negro formado por Antonio Benavides, Mariano Ajenjo, Salvador Varo y los campeones de tiro Juan Jiménez Cascales y Fernando Correa Carrasco, armados con sus pistolas Astra modelo 902 calibre 7,65 milímetros y sus fusiles Mauser, los acribillaron, tal como el general Fernando Nestares cuenta que le confesaron tres de los implicados años después. Fue en una visita al paraje donde dijeron matarlos. El mismo que espera ahora la pala excavadora.


Excavaciones en dos lugares próximos

Las primeras excavaciones en busca del cadáver de Lorca y los otros asesinados junto al poeta comenzó en 2009 y no dio resultado. Se basaba en la versión que el escritor Ian Gibson investigó sobre el asesinato, en la que utilizó el testimonio de Manuel Castillo Blanco, testigo de los hechos. En 2014, apoyados por otra línea, la de Molina Fajardo, corroborada por el general Fernando Nestares en 1977 y apoyada por el historiador Miguel Caballero, empezó la siguiente a 400 metros de la primera, fuera del parque conmemorativo. No fue concluida entonces por motivos técnicos y ahora busca ser reactivada con los permisos oportunos.

MÁS INFORMACIÓN: Todo sobre García Lorca, en EL PAÍS


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j.luis [ Lunes, 25 Abril 2016, 08:43 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
El legado de Lorca no podrá salir de España

La Comunidad de Madrid declarará Bien de Interés Cultural el archivo del poeta ante el riesgo de que pueda venderse para saldar las deudas de la fundación que lleva su nombre



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El poeta Federico García Lorca, en la Universidad de Columbia, en 1929. / FUNDACIÓN GARCÍA LORCA

El legado de Federico García Lorca se quedará íntegramente en España. En Madrid o en Granada, pero en España. La amenaza de que pudiera venderse o dividirse para afrontar las deudas —unos 10 millones de euros, según el Ministerio de Cultura— contraídas por la fundación que lo gestiona, han empujado al Gobierno en funciones y a la Comunidad de Madrid a actuar. En una semana, la Secretaría de Estado de Cultura, que dirige José María Lassalle, y el equipo de Cristina Cifuentes, presidenta madrileña, han decidido declararlo Bien de Interés Cultural (BIC). El anuncio de esta medida llegará en los próximos días y lo hará la propia Cifuentes.

Se trata de una decisión drástica, que ha sido comunicada, antes de hacerse pública, tanto a la familia como a los miembros del patronato. Es otro dramático episodio de una historia que arrancó en junio de 2015, cuando Laura García Lorca, sobrina del poeta y responsable de la fundación, denunció a su gestor, Juan Tomás Martín, por apropiación indebida y falsedad documental ante los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid.

La inauguración del Centro García Lorca, construido en Granada para, entre otras cosas, albergar el legado, que se guardaba (y se guarda) en la Residencia de Estudiantes de Madrid, estaba prevista para el 5 de junio. No pudo celebrarse como merece la memoria del poeta asesinado en 1936. La empresa constructora Ferrovial reclamó una deuda de tres millones por las obras al consorcio responsable, integrado por el ministerio, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento y la Diputación de Granada, además de por la propia fundación. Después, llegó una cascada de impagos y cuentas sin satisfacer, además de la reclamación de explicaciones sobre un generoso fondo de cuatro millones que el Gobierno de Noruega había entregado al proyecto. De los 27 millones que el gestor manejó a lo largo de los años, 4,4 millones permanecen desaparecidos, según cálculos del consejo rector del consorcio.

Desde que estalló el problema, se han sucedido intensas negociaciones entre los patronos de la fundación y los gobiernos, empresas e instituciones implicados para solucionar, “de buena fe”, señalan en Cultura, la situación. Insinuaciones formuladas por algunos de los implicados sobre la posibilidad de vender parte del legado para hacer frente a los pagos ha obligado a la decisión de ambos gobiernos de bloquearlo de inmediato.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha tomado la iniciativa, pero, según dicta la ley, corresponde a las comunidades autónomas de donde el legado queda depositado ejecutar la medida. También se ha informado a la Junta de Andalucía, ya que, según todos los indicios, Granada será el destino final del conjunto.

“Federico García Lorca, Buñuel, Dalí y Picasso son nombres fundamentales de la cultura española del siglo XX. No podemos permitir que su herencia se nos escape ni, mucho menos, ponerla en riesgo”, asegura Lassalle. Lo mismo afirman desde la Comunidad de Madrid. Anunciada Fernández de Córdova, responsable de la Oficina de Cultura y Turismo, asegura que en los últimos días se ha llevado a cabo un riguroso inventario del mismo. Este periódico ha intentado ponerse en contacto con la familia del poeta, pero no ha obtenido respuesta.

La Fundación García Lorca se constituyó en 1982 y desde 1986 está ubicada en la Residencia de Estudiantes. La presidenta Cifuentes asegura que con la declaración del archivo como Bien de Interés Cultural "este pasa del nivel básico de protección que tienen actualmente los documentos [Censo de Patrimonio Documental] al máximo nivel de protección".

En las cajas hay 46 dibujos originales del poeta, 2.343 cuartillas manuscritas con prosa, teatro y poesía, un importante fondo fotográfico con más de 900 imágenes catalogadas, material musical que incluye partituras autógrafas de García Lorca y otras más de 300 coleccionadas por él.

La biblioteca personal del poeta también forma parte del legado: cuenta con una importante colección de revistas literarias de la época, unos 125 libros dedicados a él por sus autores, un fondo de 4.624 libros catalogados y más de 500 por registrar; la correspondencia del autor, con 176 cartas dirigidas a su familia y amigos y más de 2.000 páginas de misivas destinadas a él. También dispone de ejemplares de todas las ediciones de las obras de García Lorca en castellano y traducidas a varios los idiomas.

En cuanto a las obras de arte que poseía, reunió piezas de Salvador Dalí, Ramón Gaya, Ismael de la Serna, Rafael Barradas, Manuel Ángeles Ortiz, José Caballero y Benjamín Palencia, entre otros. Asimismo, el archivo cuenta con una colección de miles de recortes de prensa española y extranjera recogidos y catalogados de manera sistemática desde 1986, así como un importante conjunto de libros y artículos críticos sobre la vida y obra del poeta. En total, más de 19.000 documentos.


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Páginas manuscritas y mecanografiadas por García Lorca de su obra 'Poeta en Nueva York'. / FUNDACIÓN GARCÍA LORCA


Fondos internacionales

Además de los fondos que los diferentes gobiernos españoles han dedicado a la construcción del Centro Federico García Lorca, existen aportaciones internacionales que no se han visto afectadas por el presunto desfalco, pero que sí han quedado dañadas respecto a la fiabilidad del proyecto. La mayor ha corrido por cuenta de Noruega, que junto a Liechtenstein e Islandia han dedicado 4,8 millones de euros para la programación y el equipamiento del edificio. Ese dinero se encuentra a buen recaudo. Los fondos han sido gestionados por el consorcio, y la fundación no ha intervenido en su manejo.

Aun así, según fuentes de Cultura, el Gobierno noruego se ha mostrado muy preocupado por la situación y quiere que todo se clarifique cuanto antes. Otra de las razones que mueven a actuar de forma contundente al Gobierno y a la Comunidad es no dañar la imagen del poeta ni del país en todo este lamentable proceso. Según los responsables de la iniciativa, los recientes sucesos en la alcaldía de Granada, con su antiguo responsable, José Torres Hurtado, detenido por corrupción urbanística, tampoco llamaban a la tranquilidad y han influido en la reciente toma de decisiones.


elpais.com


j.luis [ Miércoles, 11 Julio 2018, 09:24 ]
Título del mensaje: Re: García Lorca
La última oportunidad de Gibson para encontrar a Lorca

La familia del maestro asesinado junto al poeta reclama su desenterramiento y la Junta de Andalucía asegura que pilotará la búsqueda en el lugar que señala el hispanista



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Gibson, el 24 de junio en Alfacar (Granada), junto a la fuente donde en 1986 unos operarios enterraron unos restos tras unas obras en el parque. / PEPE MARÍN

“Creo que está aquí…”. Ian Gibson nos guía hasta la fuente del parque. El calor aprieta en la colina de Alfacar y el hispanista busca la sombra mientras suena el rumor del agua. No hay nadie esta mañana de junio en el recinto dedicado a la memoria del poeta y las víctimas de la Guerra Civil, un oasis con un desmesurado mosaico, vegetación silvestre y caminos de piedras sin asfaltar que miran hacia la calima de la Vega de Granada. “Deberían cuidarlo un poco más”, comenta el hispanista. Este verano puede que se llene de gente. Gibson (Dublín, 1939) ha inspirado con sus teorías una nueva búsqueda de la fosa donde reposan los restos de Federico García Lorca desde su asesinato el 18 de agosto de 1936. Es el cuarto intento...

Nieves García Catalán, nieta de Dióscoro Galindo, maestro asesinado junto al poeta y a dos banderilleros anarquistas, ha pedido que encuentren a su antepasado. “Cada búsqueda emprendida esperamos que sea la última”, asegura la descendiente del profesor republicano cojo de Pulianas. “Estamos deseando que empiece, justo para que todo esto termine”, agrega con paradójica lucidez.

La Junta de Andalucía espera un informe técnico sobre la petición realizada tanto por la familia como por la Confederación General del Trabajo (CGT, equivalente a la antigua CNT), a la que pertenecían Joaquín Arcollas y Francisco Galadí, los banderilleros anarquistas también asesinados. Verá la luz este mes, aseguran desde la administración regional. A partir de ahí será publicado en el Boletín Oficial andaluz con un plazo de 10 días para alegaciones. Manuel Jiménez Barrios, vicepresidente autonómico y responsable de Memoria Democrática, asegura: “Nosotros pilotaremos esta nueva búsqueda”. Un extremo que corrobora también el consejero de Cultura y portavoz, Miguel Ángel Vázquez.

La teoría la pone esta vez Gibson, con variantes sobre su tesis del clásico El asesinato de Federico García Lorca (Ruedo Ibérico, París, 1971), recogidas en la última versión publicada esta primavera por Ediciones B. “Manuel Castilla Blanco, alias Manolillo el comunista (que ejerció aquel día terrible de enterrador), me trajo a este rodal en 1966 y me aseguró que lo sepultó aquí, cerca del olivo y de la acequia”. Gibson traza un círculo en el suelo de apenas dos metros. El lugar resulta muy preciso, junto a la verja de la otra entrada al parque, hoy cerrada, y pegada a la valla que lo delimita.

En ese espacio se ha removido el terreno, según Luis Avial, experto en búsqueda de fosas con georradar. Lleva más de un centenar a sus espaldas por toda España y ha colaborado con la policía en el hallazgo de cadáveres de varios asesinatos. “No me cabe duda: con tres horas de trabajo y más medios que la simple inspección que hice yo un día por mi cuenta, valdría para saber con certeza qué hay”. No sólo en ese lugar donde Gibson cree que está la fosa original. También para comprobar si existen más restos en otro, a unos 10 metros de distancia en línea recta, junto a la fuente del recinto. ¿Cómo pasaron de la fosa a ese otro punto? Por razones kafkianas…

“Escandalosas”, añade Gibson. En 1986, cuando se realizaban las obras del parque, unos operarios encontraron restos en el lugar que el enterrador señaló al hispanista. Estorbaban los trabajos del vallado, los metieron en una bolsa y los dejaron en un hoyo junto a la fuente sin notificárselo a ningún juez. “Lo sabemos porque Antonio Ernesto Molina Linares, entonces vicepresidente segundo de la Diputación de Granada y miembro del PSOE, lo declaró en El Ideal. Aquello fue una vergüenza”, asegura Gibson.

Avial ha querido comprobar este extremo también y cree haber encontrado indicios de su depósito en ese punto cercano. Justo donde los obreros alegaron haberlos dejado hace 32 años. Se buscará también allí. “Aun así, la clave de la búsqueda debe centrarse en el lugar que señaló el enterrador, pese a que se hayan movido algunos restos”, comenta.

No es el único experto de gran prestigio en el equipo. En los trabajos colabora también el antropólogo forense Francisco Etxeberría, de la Universidad del País Vasco, referente internacional para los desaparecidos y el periodista experto en el tema lorquiano, Víctor Fernández. En el apartado legal cuentan con Eduardo Ranz, el abogado que ha logrado la exhumación del Valle de los Caídos y que ha sido recientemente nombrado por el Gobierno de Pedro Sánchez asesor en materia de Memoria Histórica. Ranz quiere ser cauto y no hacer valoraciones jurídicas por el momento. “La petición está hecha y nos han confirmado su recepción. Aún es pronto para ir más allá. Debemos respetar el procedimiento”.

Ha resultado definitivo el cambio de posición de la Junta de Andalucía, que coincide con el nuevo clima en torno a la Memoria Histórica que ha permitido la exhumación del Valle de los Caídos. Hasta el momento, el asunto de la fosa de Lorca había contado con muchas cortapisas por parte del Gobierno autonómico, también por la oposición de la familia del poeta. Laura García Lorca, sobrina del autor y presidenta de la Fundación, ha incidido esta semana a EL PAÍS en su rechazo a que se busquen los restos. “Nuestra posición no ha variado. Para nosotros, los restos vivos, es decir el legado de su obra, acaba de llegar a Granada”, asegura sobre el reciente traslado de los archivos del poeta desde la Residencia de Estudiantes de Madrid al centro que los custodia en la ciudad andaluza.

Desde hace algunos meses, la Junta de Andalucía ha cambiado el tono y la determinación. “Pilotaremos y dirigiremos la búsqueda de la tumba de Alfacar”, reafirma su vicepresidente. “También aportaremos los medios técnicos necesarios”, prometen desde el Gobierno autonómico. Aun así, los promotores se muestran cautos. Gibson ya se ha dado demasiadas veces de bruces con la realidad administrativa. Solo desea encontrarlo para confirmar con certeza que pasó. “Es el símbolo universal de los desaparecidos. No puede seguir en paradero desconocido. Una vez lo descubramos, también habremos dado un paso de gigante en la reconciliación. Se cerrarán muchas de las heridas que continúan abiertas”, cree. Espera no tener que rectificar de nuevo algunas de sus teorías. “Que este país, así como alcanza grandes logros, de cuando en cuando, los entierra”.

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¿A la cuarta va la vencida?

Tres intentos preceden la nueva búsqueda de la fosa donde se encuentra Federico García Lorca. El primero data de 2009 y se produjo cerca del olivo que Ian Gibson sigue marcando como referencia pero a escasos metros del lugar exacto donde Manuel Castilla Blanco, el enterrador, le indicó al hispanista. “No se exploró la zona crucial entre el árbol y la verja”, asegura ahora en ese mismo lugar.

Los dos siguientes, en 2014 y 2016, fueron inspirados en las tesis del historiador Miguel Caballero, muy próximas a las que esgrimió Ernesto Molina Fajardo en su libro póstumo Los últimos días de García Lorca. Se apoyaban en los testimonios del escuadrón fascista que asesinó al poeta, al maestro Dióscoro Galindo y a los dos banderilleros anarquistas que los acompañaban, Juan Arcolla Cabezas y Francisco Galadí. Se centraron en lo que había sido un campo de tiro a 500 metros de Alfacar en dirección al barranco de Víznar, otra de los arsenales de espanto de aquella época, donde se encuentran cientos de cadáveres.



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