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FORO DE XERBAR


Galería Pintores Españoles - PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)



j.luis [ Lunes, 12 Febrero 2018, 17:17 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso en la almohada de Fellini

El museo del pintor en Málaga ofrece una inédita exposición sobre la influencia que ejerció en el cineasta y sus mundos creativos compartidos



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Dibujo de Fellini, en 1962, en el que aparece Picasso, el propio director y su mujer, la actriz Giulietta Massina.

No llegaron a conocerse. Al menos no hay constancia. Sí se sabe con certeza que Pablo Ruiz PIcasso (1881-1973) y Federico Fellini (1920-1993) pisaron la misma alfombra roja en la inauguración del festival de Cannes en 1961, pero no hay pruebas de que conversaran ni tan sólo de que se saludaran. Sin embargo, el que fuera uno de los mejores directores de la historia del cine no dejó de soñar con el pintor más icónico del silo XX. Le solía pasar cuando entraba en una de sus crisis creativas o amorosas. Entonces, el director de La dolce vita buscaba un maestro, un guía, un demiurgo, y la imagen potente, segura de sí misma, firme, del artista malagueño aparecía salvadora entre los sueños del cineasta.

De esta conexión onírica sí que hay constancia, porque Fellini la dibujó y pintó en su Libro de los sueños, que había empezado a elaborar en 1960 (lo acabó en 1990) por recomendación de su psiquiatra Ernst Bernhardt, discípulo de Jung. "Giulietta y yo invitados en casa de Picasso, estamos de maravilla, comemos y bebemos con alegría. Todo es sencillo, familiar, antiguo, ¡qué paz, qué gusto!", escribió el realizador de Amarcord, junto a uno de los tres citados dibujos, que se pueden ver en la exposición Y Fellini soñó con Picasso. Se acaba de presentar este lunes en el Museo Picasso de Málaga y abre al público mañana.

Se trata de una muestra inédita y arriesgada. Es inédita porque nunca se ha exhibido la obra conjunta de ambos creadores, ni se han trazado vínculos entre ambos, ni se ha incidido de manera diáfana en la influencia que la obra de Picasso ejerció sobre la de Fellini. Y es arriesgada porque, precisamente, no hubo ninguna relación personal entre ambos y porque puede parecer un ejercicio forzado establecer convergencias o paralelismos con el propósito de responder a la atractiva idea de juntar en un mismo espacio dos nombres míticos de la cultura, a través de dibujos, pinturas, fotografías, fotogramas, películas o libros.


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Dibujo de Fellini 'Nino Rota tocando el violín', sin fechar.

La propia comisaria de la muestra coproducida por La cinémathèque française, Audrey Norcia, reconoce que es un "desafío loco", pero insiste en que ha investigado y contrastado tanto esa citada influencia como el universo creativo compartido, fundamentalmente, en tres campos temáticos u obsesivos: la antigüedad, el circo y las mujeres. Durante el recorrido, a veces se hace evidente, otras no tanto. En una entrevista de 1972, Fellini admite su admiración hacia "Picasso, Jung y Moravia".

La muestra empieza con los escritos y dibujos de Fellini sobre sus sueños con Picasso y con las obras relativas al mundo circense, incluyendo también una serie fotográfica de ambos creadores en retratos que guardan semejanzas entre sí. A un lado, otra sala recoge las obras que aluden a la representación del mundo de la antigüedad clásica por parte de Picasso, al que se le quedó grabada para siempre en su retina su visita a Italia en 1917. Esas imágenes, algunas captadas en el Museo de Arqueología de Nápoles, fueron recurrentes a lo largo de su trayectoria. La comisaria destacó cómo el minotauro, constante en Picasso, influyó en la máscara del personaje de la película de Fellini El satiricón.


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Obra de Pablo Picasso 'Mujer de pie con una mano en la cadera', de 1908

En el otro lado, se aborda la obsesión por "el continente femenino", como decía Fellini, por las prostitutas, por la iniciación sexual. Las excesivas y generosas figuras de los dibujos del cineasta, que fue primero caricaturista, se asocian bien con los grabados y cuadros de Picasso, si bien estos tienen un carácter sexual mucho más explícito y concupiscente. La concepción de Fellini de la mujer es más cercana a la madre, es menos agresiva, más respetuosa, en opinión del que fue ayudante de realización del director, Gérard Morin. También el peso de la educación cristiana es mucho más evidente en el caso del cineasta. El también cofundador de la Fundación Fellini ha prestado asesoría y algunos dibujos de Fellini a la muestra, que se clausura el 13 de mayo. "Picasso era un conquistador, cuando se cansaba, dejaba a sus amantes; Fellini era más masoquista, y más inseguro, y aunque tuvo aventuras nunca dejó a su mujer, Giulietta Massina", señala.

La síntesis de la apuesta expositiva viene dada por una evocadora y excelente película, que se proyecta al final del recorrido. Dirigida por Isaki Lacuesta, con la voz de la actriz Emma Suárez y encargada ex profeso, la película de 23 minutos recorre los sueños y las obsesiones de Fellini a través de las imágenes (muchas inolvidables) de sus películas y las vincula con la larga sombra de la influencia real u onírica de PIcasso. De hecho, en palabras de José Lebrero, director artístico del Museo Picasso, el proyecto, cuyo cartel es del artista Curro González, consta de dos partes: una exposición de arte y una película de cine, PIcasso y Fellini. ¿Qué hubieran soñado juntos?


elpais.com


j.luis [ Martes, 06 Marzo 2018, 18:00 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
La justicia francesa anula la condena al electricista de Picasso

Pierre Le Guennec, acusado de robar 271 obras del pintor, será juzgado otra vez. Las pruebas que lo inculparon fueron insuficientes, según la Corte de Casación



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Pierre Le Guennec, ante el juez el 10 de febrero de 2015. / Eric Gaillard - REUTERS

La justicia francesa acaba de anular la condena de dos años de cárcel en suspensión que recibió el antiguo electricista de Pablo Picasso, Pierre Le Guennec, por haber escondido en su domicilio 271 obras del pintor malagueño, cuyo valor oscilaría entre los 60 y 80 millones de euros.

La Corte de Casación francesa, institución encargada de revisar si las normas del derecho fueron aplicadas correctamente en un juicio determinado, hizo público su veredicto el pasado miércoles: el tribunal que juzgó el caso en diciembre de 2016 fue incapaz de demostrar que “los bienes en posesión de los acusados procedieran de un robo”. Por ese motivo, el magistrado no debió “pronunciar una pena sin haber indicado todos los elementos constitutivos de infracción”, señala la Corte, que ha ordenado que el caso vuelva a ser juzgado por el Tribunal de Apelaciones de Lyon.

Le Guennec, electricista de Picasso durante los últimos años de su vida, es sospechoso, junto a su esposa Danielle, de haber robado 180 obras del pintor y un cuaderno de 91 dibujos que no estaban inventariados en el momento de su muerte, en 1973. En ese lote se encuentran seis óleos, nueve collages cubistas y 28 litografías. Las obras estarían fechadas entre 1900 y 1932. Reaparecieron en 2010 cuando Le Guennec se puso en contacto con uno de los hijos del artista, Claude Picasso, para que las identificara. La familia las consideró auténticas. Y, acto seguido, presentó una denuncia por robo, considerando improbable que Picasso hubiera hecho una donación de tanta importancia. En especial, porque las obras no iban firmadas y tampoco llevaban fecha, hecho inédito en los regalos que solía hacer el artista malagueño.

El electricista defendió durante años que se trataba de un obsequio que le habría hecho Picasso en 1971 o 1972, en agradecimiento a los servicios prestados. Después, durante el juicio de 2016, Le Guennec cambió su versión y sostuvo que había sido su viuda, Jacqueline Roque, quien se los regaló. Roque le habría pedido, según la versión de Le Guennec, que guardara “algunas bolsas de basura” en su casa. “Entre 15 y 17”, según su testimonio durante el juicio, posiblemente para que no figuraran en el inventario que se realizó a la muerte del pintor. Más tarde le pidió que se las devolviera. A excepción de una, que le dejó como compensación. “Guárdela, es para usted”, le habría dicho, según la versión de Le Guennec. Jacqueline Roque se suicidó en 1986, a los 59 años.

“Es una decisión formidable que valida la tesis que siempre ha defendido la pareja Le Guennec. Es decir, la ausencia total de robo”, reaccionó uno de los abogados del matrimonio, Antoine Vey, a la agencia France Presse, añadiendo que este nuevo juicio será la ocasión de “establecer, por fin, la verdad”.


j.luis [ Viernes, 09 Marzo 2018, 13:39 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
EXPOSICIÓN



Picasso y el año de la "maravillas"



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Una joven observa la obra de Picasso "El sueño", de 1932. / EFE

Los franceses lo llamaron l'année érotique. Los británicos, pudorosos ellos, lo han rebautizado como the year of wonders. Hablamos de 1932, el "año erótico de las maravillas" (dejémoslo así) en el que Pablo Picasso consuma el tránsito amoroso de Olga Khokhlova a Marie-Thérèse Walter, a la que exprime, retuerce y tortura en una orgía creativa sin fin, para mayor gloria de la historia del arte.

Es también el año en el que el artista por excelencia del siglo XX se mira al espejo cóncavo de los 50 años y decide apurar el elixir de la juventud, cosumando al mismo tiempo la venganza sobre los críticos que le consideraban acabado. La fama llama también a su puerta en esos meses de perpetua agitación, entre el estudio de París y el de Boisgeloup, en los que Picasso se convierte en comisario de su primera gran restrospectiva: "Me siento como si me viera a mí mismo diez años después de mi muerte"...

"Pintar, para el artista malagueño, era una forma de "llevar un diario", advierte Achim Borchadt-Hume, de la Tate Modern de Londres, que acoge la exposición Picasso 1932: amor, fama y tragedia . "Todas las tribulaciones de su vida personal saltan al lienzo con la misma pasión creativa. Esos 12 meses vividos peligrosamente quedan plasmados de principio a fin en un año en el que empieza también a mascarse el drama en su España natal y en Europa".

Tres pinturas en tres días. Entre 22 y el 24 de enero de 1932, Picasso completa Descanso, Mujer Dormida y El sueño, que por primera vez en 86 años se exhiben juntas. "Lejos de repetirse a sí mismo, se trata de tres obras muy distintas y oscilantes", recalca Achim Borchadt-Hume. "Olga y la vida familiar están aún presentes. Pero Marie-Thérèse se apodera del lienzo, con esa explosión de colores saturados que serán la nota dominante durante ese período".


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No es solo amor todo lo que reluce. Espoleado por la inminente retrospectiva, el artista consuma su particular "vendetta" contra los críticos y se proyecta una vez más hacia el futuro. En la primera sala, consagrada a la producción de Enero/Febrero, se palpa casi esa "resolución de seguir siendo relevante".

En doce días de marzo llega otra explosión inusitada, con una serie de lienzos que culminarían en Mujer ante el espejo. La escapada a Boisgeloup, su punto secreto de encuentro con Marie Thérèse, tiene gran parte de culpa. Hasta allí solía llegar Picasso a bordo de su Hispano -Suiza, cada vez que sentía llamada de la escultura. En su estudio en la campiña normanda experimenta con el volumen y lleva su particular obsesión con la nariz griega de su amante a una nueva dimensión.

Abril llega con guiños al surrealismo y desnudos reclinados en los que brazos y piernas tienen algo de tentáculos, posiblemente influidos por la obra de Hokusai y del arte erótico japonés. El marchante de Picasso, Paul Rosenberg, tuerce el gesto ante la predilección del artista por los "orificios" en sus cuerpos femeninos abstractos, magnificados por el sol o la luna.

En el ecuador del año llega la consagración de la fama. Picasso declina la oferta del MOMA y de la Bienal de Venecia y decide llevar él mismo las riendas de su exposición en las Galerías Georges Petit. Contrario a ordenar cronológicamente sus obras, Picasso opta por mezclar aleatoramente todos sus "períodos" y dar una prioridad a los retratos de su familia (reunidos para la ocasión). Fiel a su fama de descorcertantes, decidió dar plantón a la prensa y las autoridades el día de la inauguración. Prefirió meterse en un cine.

En plena canícula de 1932, de nuevo en Boisgeloup, Picasso vuelve a los desnudos reclinado y culmina con una nueva y más sensual versión de Marie-Thérèse en Mujer desnuda en sillón rojo, ejecutada sin versión previa, de un solo impulso y posiblemente en cuestión de horas, como muchas de las obras del año "erótico" o de las "maravillas".

El otoño y su viaje a Zurich marcan un giro crucial. Picasso vuelve a dibujar al carboncillo y comienza una serie sobre la crucifixión, posiblemente inspirada en Matthias Grünewald. El año que arrancó como una promesa colorista se va tiñendo poco a poco de negro: Marie Thérèse contrae una espiroquitosis al nadar en las aguas contaminadas del río Marne. Tiene que ser hopitalizada. Se queda en los huesos y pierde su melena. Picasso teme por su vida y pinta El Rescate, en el tránsito ya hacia el annus horribilis de 1933, con la llegada al poder de Hitler y los vientos de guerra sacudiendo Europa.

Picasso y Marie-Thérèse tienen una hija en 1935, Maya, que recuerda su relación como "una perpetua agonía". Después de su musa más pintada, llegaría Dora Maar, y después Françoise Gilot, y finalmente Jaqueline... "Todo lo que amamos está a punto de morir", escribió el poeta y etnógrafo Michel Leiris, amigo de Picasso, a modo de epílogo de la exposición consagrada a 1932. "Por eso todo los que amamos debe concretarse, con la alta emoción de la despedida, en algo tan bello que nunca olvidaremos".

elmundo.es


j.luis [ Jueves, 22 Marzo 2018, 10:33 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Banderas habla sobre Picasso y Weinstein

El actor presenta en Madrid y Málaga la serie de National Geographic que protagoniza sobre el pintor



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El actor Antonio Banderas, ante un cartel de la serie 'Genius: PIcasso', en la presentación de la serie en Madrid. / JAIME VILLANUEVA

Con la cabeza rapada y con la cercanía que suele mostrar siempre en sus apariciones públicas, Antonio Banderas habla sobre cualquier cosa que se le pregunte sin tapujos. La cabeza la lleva así porque el pasado viernes terminó el rodaje de la serie Genius: Picasso para National Geographic (estreno el 26 de abril), en la que interpreta al pintor malagueño, un papel por el que ha tenido que llevar una peluca cana. Y hablar, lo hace con el acento de su tierra natal, que comparte con el artista, al que adora y al que espera haber hecho un gran homenaje en la ficción. De Picasso, de Málaga (donde se estrena en la noche del miércoles la serie), de la Semana Santa y del fervor malagueño con la serie habla estos días en radios, televisiones y periódicos. Pero camino del sur también ha hablado con EL PAÍS sobre el mundo en el que trabaja y en el que vive, sobre ese Hollywood que ya es consciente de que los abusos de poder y sexuales deben de erradicarse.

"Hay que apoyar esas denuncias, son abusos de poder tremendos. El ansia por trabajar ha hecho que mucha gente con poder pensara. 'yo a esta persona la puedo manipular y hacerlo'. Eso es terrible, de película de miedo", comenta el actor en un céntrico hotel de Madrid. El intérprete se muestra seguro y claro sobre el tema, pero también cree que es algo delicado que hay que pensar con tiento y desde todos los puntos de vista posibles: "Se pueden producir ahí también muchas injusticias".

"En los años tras la muerte de Franco, en el 76, 77, 78, muchos fuimos de la universidad y de los colegios los que salíamos a la calle porque vivíamos en un país de inocentes hasta que se probara lo contrario. Ahora muchos años después no me pueden pedir que le ponga el dedo a alguien sin yo tener toda la información, es que no puedo hacerlo. Yo no puedo convertirme en Franco, decir, éste es culpable porque este otro ha dicho esto. No puede ser así de simple, porque, si no, es muy fácil cargarse la carrera de alguien por una venganza o por cualquier tipo de cosa. Tenemos que tener un poco de cabeza a la hora de apuntar con el dedito a alguien, porque si no, nos vamos a volver locos", comenta Banderas.

El actor ha visto como compañeras de profesión y amigas íntimas han sacado a la luz abusos sufridos hace años, como pasó con Salma Hayek. El actor se muestra tajante: "Un abuso es un abuso, y muchos de los que hay denunciados, tal y como están descritos, son abusos de poder tremendos y que deben de ser no solamente penalizados por la propia profesión, que se diga 'no quiero trabajar con esta persona más', sino que tienen que ser penalizados por la justicia, muchos de estos casos deberían de llevarse frente a un juez o a un tribunal, en el caso de EE UU".

A finales de 2017, la actriz mexicana publicó un artículo en The New York Times en el que denunciaba el acoso recibido por parte del productor Harvey Weinstein durante el rodaje de Frida. Banderas no tardó en mostrar públicamente su apoyo a la actriz en sus redes sociales. Hoy Banderas ha ampliado su apoyo: "He trabajado con Harvey en varias ocasiones. A mí no me gustaba él por otras razones, profesionales, que no voy a precisar, pero no tenía ni idea de que eso estaba pasando", relata el actor, que en su momento conversó también de forma personal con Hayek. "Cuando hablé con Salma, le pregunté que por qué no nos lo había contado, y ella respondió con mucha humanidad y me dijo que porque no quería meternos en líos. Dijo, 'no se lo conté a Edward Norton [su pareja entonces], no te lo dije a ti, no se lo dije a mis amigos porque él es un hombre muy poderoso, y si yo te lo digo y haces algo, lo mismo te pega a tí un mazazo y te hunde la carrera, yo no quería poneros a vosotros en la situación que yo estaba".

Banderas cree que entonces igual sí que se podía haber hecho algo pese a la "noble" decisión de Hayek de no implicar a más gente de la industria: "Nosotros no sabíamos todo aquello, hubiéramos reaccionado en ese momento y, sobre todo, si lo hubiéramos sabido un grupo importante, porque en un grupo podemos hacer más fuerza. Es muy triste lo que ha pasado". Para Banderas, los movimientos de #MeToo y Time's Up deben de servir para no dejarlo pasar más: "Esto va a tener consecuencias para que todos nos pongamos en situaciones de alerta, ojalá. Es bueno para que repensemos, reflexionemos y digamos, un momento, nos estamos pasando".

elpais.com


j.luis [ Martes, 10 Abril 2018, 16:58 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
¿Es el ‘Guernica’ un retrato familiar de Picasso?

Un sorprendente estudio mantiene que la obra nada tiene que ver con el bombardeo de la localidad vasca en la Guerra Civil



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José María Juarranz, durante la presentación de su libro. / Europa Press

De Pablo Picasso y su obra más famosa, el mural Guernica, parecía que ya estaba dicho todo. Son decenas los estudios firmados por especialistas de todo el mundo que han analizado cada detalle de la pieza y la han ensalzado como la obra más antibelicista creada nunca. Su propio museo parisiense le dedica estos días una gran exposición, en la que se recuerda que el artista se inspiró en la matanza de civiles ocurrida en la villa vasca el 26 de abril de 1937 por la Legión Cóndor alemana y la aviación de la Italia fascista. Pero resulta que, cuando se cumple el 81º aniversario de la obra, la última investigación publicada desmiente hechos considerados históricos, asegurando que el mural nada tiene que ver con lo acontecido en la localidad vizcaína y, entre otras cosas, que se llama así por el oportunismo de un artista apolítico y ambicioso.

El Guernica no sería más que un retrato de familia, según mantiene el catedrático José María Juarranz de la Fuente (Fuentemolinos, Burgos, 1949) en el libro Guernica. La obra maestra desconocida (ediciones Rodrigo Juarranz), presentado hoy martes en un hotel madrileño. Vicente Verdú, autor del prólogo, destaca "la valentía insólita que despliega el autor para esclarecimiento de la verdad". El estudio parte de la idea de que la obra de Picasso es autobiográfica, como por cierto ya señaló Daniel-Henry Kanhweiler, uno de sus marchantes y sus más importantes biógrafos.

Cabe recordar que Picasso pintó el mural a petición del Gobierno de la Segunda República española para la Exposición Universal de París de 1937, un encargo por el que cobró 150.000 francos franceses (unos 300.000 euros). Los historiadores han coincidido hasta el momento en que inicialmente el artista no tenía claro el planteamiento. Vivió días atascado, dándole vueltas. La iluminación le llegó al conocer el arrasamiento de la ciudad. Fue entonces cuando la tela se fue poblando de personajes agonizantes cuya carga simbólica la convirtió en un icono mundial contra las guerras.


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El 'Guernica', de Picasso. MUSEO REINA SOFÍA


"Oportunista"

Pero Juarranz de la Fuente explica en las 261 páginas, profusamente ilustradas, que culminan 14 años de investigación, que el mural nada tiene que ver con la guerra. Juarranz examina la cronología que va desde el encargo del cuadro hasta el bombardeo para demostrar que la temática la había iniciado antes de conocerse el ataque a la ciudad vasca. "Cuando se produjo el bombardeo, él estaba fuera de París con su entonces amante Marie-Thérèse Walter y la hija de ambos, Maya. La guerra de España no le preocupaba. No tenía ningún interés por los asuntos políticos". Y añade el autor del libro que la idea de poner el nombre de Guernica a la obra surgió durante una visita al estudio del pintor en des Grands-Augustins de París con varios amigos, entre otros el poeta Paul Éluard, autor del poema La victoria de Guernica. En el grupo se encontraba el también poeta Juan Larrea quien, según Juarranz, contó que uno de ellos gritó: "¡Guernica!", al ver la tela. "Oportunista y gran vendedor de sí mismo", cuenta el autor, "Picasso pilló la idea al vuelo y así contribuyó a la confusión que la izquierda y los republicanos se encargaron de extender. El cuadro fue utilizado como elemento de propaganda, distorsionando así su significado y haciendo muy difícil su lectura".

¿Por qué ningún otro historiador ha defendido hasta ahora esta tesis? "Porque no se han atrevido", responde sin pestañear Juarranz. "Tienen miedo a decir que esta obra no es un alegato contra la guerra porque a Picasso le importaban pocas cosas salvo él mismo. No estuvo nunca en Guernica y no le afectó lo ocurrido". Juarranz, catedrático de geografía e historia, es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid.

En la obra (de 3,5 metros de alto y 7,8 metros de ancho) hay seis personas y tres animales, también reinterpretados por Juarranz. Para él, no hay duda de que el toro simboliza al propio Picasso. "Él es el protagonista absoluto de la composición. Se ve a sí mismo como a un rey, y por eso quería que la obra estuviera en el Prado junto a Las Meninas de Velázquez y La familia de Carlos IV de Goya”.

La mujer con el niño desmayado representaría a su amante Marie Thérèsse Walter y a su hija Maya en el momento de su nacimiento, cuando estuvo a punto de morir; el caballo haría alusión a su mujer Olga Koklova. "Para él, las mujeres suponen tensión, peligro. Por eso oculta su vida privada", asegura el autor, dejando de lado los numerosos testimonios gráficos de la época en los que se certifica que Picasso escondía muy poco sus relaciones.

El guerrero tirado en el suelo es su interpretación más polémica, reconoce el autor. No alberga dudas de que se trata del pintor Carlos Casagemas, al que considera que Picasso traicionó durante un viaje a Málaga. "Casagemas tenía un problema de impotencia sexual", estaba deprimido. Picasso le invitó Málaga, su ciudad natal, y le llevó de burdeles. En un momento dado, Casagemas se enfrentó a otros amigos de Picasso porque le ridiculizaron llamándole independentista y nacionalista. Entonces, Casagemas se fue a Barcelona y Picasso a París. Después, el artista catalán se suicidó pegándose un tiro en la cabeza y Picasso comenzó su etapa azul.

elpais.com


j.luis [ Jueves, 26 Abril 2018, 09:14 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
'Picasso 1932: Amor, fama, tragedia'; primera muestra monográfica en la Tate Modern



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Imagen de archivo de Pablo Picasso con uno de los cuadros presentes en la muestra.. . Ver 22 imágenes

45 años después de la muerte del pintor malagueño, la Tate Modern de Londres ha inaugurado la primera exposición individual de la obra de Pablo Picasso, una de las muestras más ambiciosas de la historia del museo. Con el título de 'Picaso 1932 - Amor, Fama, Tragedia', la exposición viaja a través de los doce meses de 1932, un momento crucial en la vida y la obra del pintor, llamado el "año de maravillas". Más de un centenar de pinturas, esculturas y obras en papel excepcionales que muestran el carácter prolífico e inquieto del retratista, en los que se despoja de los mitos comunes para revelar al hombre y al creador en toda su complejidad y riqueza.

Durante el "año de maravillas" las obras de Picasso alcanzaron un nuevo nivel de sensualidad y consolidó su estatus de celebridad como uno de los artistas más influyentes del siglo XX. En el transcurso de esos doce meses, creó alguna de sus obras más queridas, como 'Mujer desnuda en un sillón rojo', mientras que en el ámbito personal el artista mantuvo un delicado equilibrio entre su relación familiar con Olga Khokhlova y su hijo, y su apasionado romance con Marie-Thérèse Walter. Una muestra que da vida a estas complejas dinámicas artísticas y personales con una gama sin precedentes de préstamos de colecciones de todo el mundo.

Según Achim Borchardt-Hume, comisario de la exposición, "Picasso describió la pintura como "simplemente otra forma de llevar un diario". Esta muestra lo invita a acercarse al artista, a su forma de pensar y trabajar, y a las tribulaciones de su vida personal en un momento crucial de su carrera. Los visitantes podrán recorrer 12 meses de la vida de Picasso y descubrir sus decisiones creativas, para ver muchas de sus obras más innovadoras y queridas en una nueva y sorprendente luz."


elconfidencial.com


j.luis [ Jueves, 10 Mayo 2018, 12:13 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
La subasta de los tesoros de los Rockefeller entusiasma a los coleccionistas

'Joven con una cesta de flores' de Picasso se vende por 115 millones en una subasta en la que Matisse y Monet batieron marcas



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Empleados de Christie´s ajustando el lienzo de Picasso. / TOLGA AKMEN - EFE

Mucho antes que Bill Gates, Jeff Bezos y Ken Griffin estuvo David Rockefeller. Empezó a construir su colección de arte en los años 1950 y 1960, junto a su esposa Peggy. Entonces no había tantas grandes fortunas compitiendo por las obras más preciadas. El magnate decidió antes de morir subastarla entera para destinar el dinero a caridad. Emergieron así lienzos como Fillette a la coberbeille fleurie de Pablo Picasso, vendida este martes por 115 millones de dólares (97 millones de euros) en un noche en la que se recaudaron 645 millones en dos horas.

Las subastas de primavera en Nueva York arrancan con fuerza seis meses después de que el Salvator Mundi de Leonardo da Vinci destrozara todos los récords. Christie´s parte la temporada esta vez en dos semanas. La primera está dedicada entera a los tesoros que David y Peggy Rockefeller acumularon durante su matrimonio, en la que está considerada como la mayor colección privada que sale a subasta en la historia del arte.

Marc Porter, presidente de Christie´s para las Américas, explica que les llevó un año preparar la subasta. El lienzo de la joven desnuda sosteniendo una cesta de flores era la pieza más valiosa de las más de 2.000 que integra la colección. Picasso lo pintó cuando tenía 23 años. David Rockefeller lo adquirió a la hermana de Leo Stein. Su valor antes de empezar la puja se estimaba en 70 millones. La subasta arrancó en 90 millones. El martillo cayó dos minutos después en 102 millones, cantidad a la que se sumó la comisión.


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Obra de Henri Matisse / AP

La profusión de arte que llenó sus seis mansiones no tiene igual. Como indica Porter, tenía un gran conocimiento del mercado y fue tan astuto como su padre al invertir. Le ayudó haber presidido gran parte de su vida el consejo del Museo de Arte Moderno (MoMA). Eso le dio acceso a las obras más preciadas que salían a la venta. Su madre, Abby Aldrich, fue una de las creadoras de la institución.

El magnate adquirió así Odalisque couchée aux magnolia de Henri Matisse. Se vendió por 80,75 millones, superando el anterior récord del artista con Les coucous, tapis bleu et rose. Los Rockfeller fueron uno de los grandes promotores del arte moderno y de los primeros en entrar en ese mercado. Le gustaban los colores intensos. Ayudaron a entender el nuevo canon de artistas como Cézanne, Braque, van Gogh o Gauguin.

Quedan pocas obras de esta categoría y con tanto gusto en manos de coleccionistas privados como el Nympheas en fleur de Claude Monet, subastado por 84,68 millones y con el que el artista marca también un nuevo récord. Son obras que los coleccionistas llevan décadas siguiendo.


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Claude Monet’s ‘Nymphéas en fleur’


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Joan Miro (1893-1983) Mural I, Mural II, Mural III


Precios asequibles

En total se van a subastar medio millar de pinturas hasta el viernes y algunas de ellas se ofrecen a precios asequibles, cuando se comparan con las obras maestras. Pomme, de Pablo Picasso, abrió la noche con 3,97 millones. De ahí escaló a 31,81 millones con La table de musicien de Juan Gris y 35,18 millones para La Vague de Paul Gauguin. La noche siguió con La rade de Grandcamp de Georges Seurat (34 millones), Fleurs dans un vase de Paul Gauguin (19,4 millones) y Exterieur de la gare Saint-Lazare, effet de soleil de Claude Monet (32,9 millones), junto a Mural I, Mural II y Mural III de Joan Miró (20 millones).

Tras este primer lote en el que se subastaron 44 obras, la colección de David y Peggy Rockefeller bate sin dificultad los 484 millones recaudados hace nueve años con la de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé. Durante las semanas previas se especuló con que la venta podría acercarse a los 1.000 millones cuando caiga definitivamente el martillo el viernes. La familia repartirá el dinero entre el MoMA, la Asociación de las Américas y otras organizaciones sin ánimo de lucro.

El nieto de John Rockfeller falleció hace un año, a los 101 años. Su familia era lo más cerca que se puede encontrar a la nobleza en un país sin reyes. Eso hizo que el valor de los artículos más pequeños que se subastaron por Internet se dispararan. “Esta atracción no es tanto porque fuera una celebridad”, explica Porter, “sino porque era un gran coleccionista, desde la pinturas más caras a las piezas decorativas más simples”.

“Compraban arte porque les atraía no por el retorno de la inversión”, apunta el presidente de Christie´s para las Américas. La colección incluye muebles antiguos de estilo inglés, piezas de cerámica, porcelanas, alfombras persas, figuras africanas y otras reliquias. Ni los organizadores eran capaces de estimar el dinero que iba a generar los objetos de menor valor. Un pinza de oro para billetes partía a un precio de 800 dólares, tras 50 ofertas superó los 26.000 dólares (22.000 dólares).

“El amor por el arte y las cosas bellas eran el centro de la casa”, dice su hijo David, que espera que los nuevos dueños le dejen poder alguna vez visitar los cuadros con los que se crió durante la niñez. Unas 50.000 personas visitaron la muestra previa durante la gira antes de llegar a Nueva York. El objetivo mínimo de 500 millones que se daba para toda la subasta se superó rápido. Las joyas de su mujer se ofrecerán en junio.


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David Rockefeller y su esposa. / Peggy - AP


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j.luis [ Martes, 15 Mayo 2018, 11:14 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Christie’s retira un ‘picasso’ de una subasta tras ser “accidentalmente dañado”

El dueño de la obra, el magnate Steve Wynn, ya rompió otro cuadro del pintor español en 2006 con un codazo



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Una empleada de Christie's fotografía 'El marinero', de Pablo Picasso, el pasado 3 de mayo en la casa de subastas, en Nueva York. DON EMMERT AFP

La pose de El marinero que Pablo Picasso pintó en 1943 pretende mostrar su melancolía. Lo decía estos días, previos a su subasta, Conor Jordan, vicepresidente para arte moderno e impresionista de Christie’s, a la agencia AFP. Desde luego, ahora El marinero tiene razones para estar aún más triste: el cuadro ha sido retirado de la puja prevista para mañana martes en Nueva York, dedicada a Impresionismo y arte moderno, debido a que ha sido "accidentalmente dañada", según Christie's, en la preexposición del pasado viernes, que tradicionalmente se celebra para mostrar las obras antes de su venta. Para explicarlo The New York Times emplea un símil: "Es como si un hombre fuera golpeado dos veces por un rayo".

El hombre en cuestión es Steve Wynn. La casa de subastas se refiere a él con un genérico "cliente", junto con quien asegura haber tomado "medidas inmediatas para remediar al problema". El comunicado tan solo agrega: "No hay más información disponible de momento". Sin embargo, The New York Times sí ofrece más detalles. El "cliente", y dueño de la obra, es Steve Wynn, magnate estadounidense de los casinos. Y se trata de la segunda vez en 12 años que un picasso de su propiedad acaba dañado.

En 2006, el propio Wynn, quien padece retinitis pigmentosa, una enfermedad degenerativa que afecta a los ojos, atravesó por error con su codo El sueño, del artista malagueño. Además del daño a la obra, el codazo también paró la venta, que Wynn tenía pactada por 110 millones de euros, a otro magnate millonario, Steven. A. Cohen. Finalmente, la transacción se celebró y por una cantidad mayor; solo hubo de esperar siete años más: en 2013, después de haber sido restaurado, El sueño pasó a Cohen, a cambio de 120 millones de euros, a la sazón el precio más alto jamás desembolsado por un coleccionista estadounidense.

El pasado febrero, Wynn dimitió como presidente y director ejecutivo de la cadena Wynn Resorts, tras recibir una serie de acusaciones de comportamiento sexual inapropiado. En esta ocasión, todavía se desconoce el daño sufrido por El marinero. Eso sí, Christie's aclaró en un correo electrónico al mismo periódico que un tercer picasso, también perteneciente al mismo dueño, Mujer sentada con gato, ha sido a su vez retirado de la subasta.

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j.luis [ Jueves, 24 Mayo 2018, 09:23 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Adrià, el pintor y Cruyff



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Gran parte de las 1.846 fotografías de los platos elaborados en la historia de elBulli de Adrià. J. Á. M.

“Mis referentes creativos son Picasso y Cruyff”, dijo este miércoles pletórico el famoso cocinero Ferrán Adrià que participa en la exposición del Museo Picasso al final del recorrido, en una sala que es una especie de aperitivo de lo que podrá verse en 2020 en la Fundación elBulli: el resultado de siete años de investigación, desde que cerró su famoso restaurante, sistematizando el lenguaje gastronómico. “Hay quien ha creído que elBulli podría ser un motivo para hacer reflexionar al mundo del arte sobre la cocina”, ha dicho junto a las pequeñas fotografías de los 1.846 platos que creó a lo largo de los años. “Dibujar es fácil, hacerlo con el genio de Picasso, es imposible. Poder estar aquí es un sueño. Hace veinte años esto hubiera sido imposible, pero hoy en el arte hay gente que se interesa por lo que estamos haciendo toda una generación de cocineros que apostamos por hacer vanguardia”, remachó.


elpais.com


j.luis [ Jueves, 24 Mayo 2018, 09:27 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso, entre pinceles y fogones

Una muestra aborda, con la colaboración de Ferran Adrià, la pasión del artista por la cocina



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'La cocina', la obra de Picasso que pintó en 1948 que cierra la exposición de Barcelona. / Joan Sanchez

Pablo Picasso tenía tres pasiones: la pintura, las mujeres y la comida. Realizó cientos de retratos, ninguno por encargo, todos con personas de su entorno, sobre todo sus esposas y sus amantes y a la numerosa prole que tuvo con casi todas ellas. Pero muchas de las pinturas que realizó a lo largo de su vida también están protagonizadas por alimentos y comida. Ninguna como Corrida de toros y pez —la tauromaquia fue otra de sus pasiones— un enorme plato de barro rojo en el que el artista superpuso en 1956 la espina de un pez (un lenguado cocinado a la meunière) impreso en arcilla blanca que acababa de comerse, tal y como puede verse en la serie de fotografías que hizo David Douglas Duncan. La cerámica, que donó Jacqueline Picasso al museo de Barcelona en 1982 junto con otras 40 piezas, es solo una de las más de 180 obras de arte, sobre todo pinturas, esculturas (en las que metamorfoseó instrumentos culinarios como coladores y cucharas), documentos y recibos del colmado o de la carnicería donde compraba el artista, que pueden verse en la exposición La Cocina de Picasso que el Museo Picasso de Barcelona inaugura este viernes (hasta el 30 de septiembre), en la que la cocina, los utensilios culinarios y los alimentos son protagonistas absolutos.


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La cerámica 'Corrida de toros y pez', de Picasso (1957). Museo Picasso de Barcelona

La exposición es capicúa. Comienza con dos pequeñas pinturas de la cocina familiar de Málaga pintadas en 1896 y termina con La cocina, un enorme lienzo de 1948 en el que esta estancia se ha convertido en un mapa abstracto de líneas y puntos. Entre medio, los comisarios, Emmanuel Guigon y Claustre Rafart, director y conservadora del museo Picasso de Barcelona, respectivamente, y Androula Michael, del Museo Picasso de París, han creado “no una acumulación de obras de alimentos, que sería aburrido e indigesto”, según Guigoan, sino un relato “poético” con varias áreas para dar “una visión y perspectiva nueva del pintor del que ya se han explicado muchas cosas”. Arranca con la cocina del café restaurante Els Quatre Gats, cuna del modernismo y cita obligada de todos los artistas barceloneses de finales del siglo XIX, entre ellos un joven Picasso que realizó el cartel del plato del día y del menú del local. La muestra termina con la cocina laboratorio de elBulli que cuenta con una intervención de Ferran Adrià en la que se pregunta “¿Qué es cocinar?”, en diálogo con el pintor y su acto de crear.


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'Niño con langosta', pintado por Picasso en 1941. Museo Picasso de Barcelona

En medio, apartados como la “cocina cubista”, que aporta obras como El restaurante, de 1914, en el que Picasso introduce el collage sobre un suculento pollo asado; Gran naturaleza muerta, de 1918, La botella de vino, de 1926 o la escultura Vaso de absenta, de 1914. El periodo de la II Guerra Mundial con obras en las que la comida escasea o no está presente, como Flor, de 1941; una pequeña escultura realizada con un trozo de pan duro y una flor de papel que Picasso regaló a su pareja Dora Maar. La exposición muestra también cómo el artista reflejó los bares y restaurantes que frecuentó, como el cubista Café Royan, de 1950, el local que tenía enfrente de su casa durante el conflicto o cómo, durante la ocupación alemana, Picasso llenó sus obras de crustáceos, frutas, alcachofas, mesas y cubiertos. “Es la encarnación de la abundancia fabulosa en tiempos de carestía”, explica Rafart.


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'Naturaleza muerta' de Picasso, de 1901. Museo Picasso de Barcelona

Picasso guardó todos los tiques y recibos de hoteles, restaurantes y tiendas de comestibles, algo que posibilita reconstruir sus gustos culinarios. En el Museo Picasso de París se han conservado listas de alimentos y precios del carnicero, la quesería, la frutería o el colmado, que delatan el contenido de la cesta del creador y, por extensión, de su dieta donde no faltaba el fuagrás y las angulas, pero, sobre todo, verduras, frutas y legumbres, que por la cantidad de los recibos (todos pagados), se consumían a diario. Alcohol poco: vino y cerveza, mientras que consumía agua mineral en gran cantidad.

El tema, a juicio de los comisarios es inagotable. “Los alimentos llenan miles de sus obras. Delante de las figuras de las Señoritas de Avignonpuede verse un bodegón con sandía, uvas y peras”, remacha Rafart. Casi al final de la muestra otra media docena de cerámicas muestran a peces, pulpos y una pantagruélica morcilla negra con huevos fritos que seguro acababa de comerse el pintor. Alimentos efímeros que Picasso convirtió en inmortales después de imprimirlos o modelarlos en barro.

elpais.com


j.luis [ Jueves, 07 Junio 2018, 19:28 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Descubren en Japón una hoja de un periódico escondida en un cuadro de Picasso que ofrece nuevos datos sobre su vida


El descubrimiento es el resultado de una investigación entre el Museo Pola y la National Gallery of Art de Washington mediante la utilización de tecnología infrarroja. Esta primicia es de gran relevancia debido a que fue pintada en 1902, poco antes de regresar a España. La mayoría de los investigadores aseguran que Picasso a su regreso a Barcelona se llevó consigo varias obras sin concluir, por lo que la pintura pudo ser terminada en la ciudad condal y no en la capital francesa.





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Utilizando tecnología infrarroja, un grupo de investigadores de Japón y EEUU ha descubierto la hoja de un periódico escondida bajo el cuadro de Pablo Picasso "Maternidad junto al mar" (1902), que ofrece a los historiadores nuevos datos sobre la vida del célebre pintor español.

El periódico que habría utilizado el pintor es el diario francés 'Le Journal', fechada el 18 de enero de 1902, de tendencia republicana, que se publicó entre 1892 y 1944 y del que Picasso habría sido un lector asiduo.

"El descubrimiento es muy relevante debido a la proximidad de la fecha en la que Picasso se mudó de París a Barcelona", explicó la comisaria del Museo Pola de Hakone Keiko Imai. La mayoría de los historiadores considera que Picasso (1881-1973) regresó a España a principios de 1902 llevando consigo varias obras sin concluir, por lo que el hallazgo sugiere que la pintura pudo ser terminada en la ciudad condal y no en la capital francesa.


El hallazgo resulta de una investigación conjunta del Museo Pola y la National Gallery of Art de Washington, liderada por el científico estadounidense John Delaney, experto en tecnología infrarroja, que permite obtener más información que los rayos X. El estudio también reveló la existencia de una pintura subyacente de una mujer sentada junto a un vaso con una cuchara, lo que reafirma el gusto del artista por reutilizar en varias ocasiones sus lienzos durante su juventud.

La hoja encontrada bajo el cuadro contenía una noticia sobre una nueva exposición anual de pintura y escultura en el Club de Automóviles de Francia, un conocido club de caballeros de París en la época. La obra "Maternidad junto al mar" será prestada por el centro japonés al Museo de Orsay (París) para la exhibición "Picasso: Blue and Rose" (Picasso: Azul y Rosa), que se estrenará el próximo 18 de septiembre y explora sus dos primeros períodos artísticos.


antena3.com


j.luis [ Sábado, 09 Junio 2018, 09:26 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Muere David Douglas Duncan, el fotógrafo que retrató a Picasso en la bañera

El fotoperiodista ha fallecido a los 102 años en un hospital de la Costa Azul francesa



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Fotografía que Duncan hizo de Picasso el día de 1956 en que se conocieron. El fotógrafo y reportero estadounidense David Douglas Duncan (DDD), amigo íntimo del pintor Pablo Picasso, murió el este pasado 7 de junio a los 102 años en el hospital de Grasse, en la Costa Azul francesa, informó hoy el Museo Picasso de Antibes.

Pablo Picasso pintando en su estudio, la mayoría de las veces apenas vestido con unos calzoncillos talla XXL; comiendo un lenguado y estampando su raspa sobre el barro para acabar haciendo un plato de cerámica; metido en la bañera de su casa; junto a su segunda esposa Jacqueline Roque, jugando con sus hijos Paloma y Claude o con su inseparable perro Lump. El fotógrafo y reportero estadounidense David Douglas Duncan (Kansas City, 1916), considerado uno de los fotógrafos más influyentes del siglo XX, que accedió a la intimidad del pintor, falleció el jueves a los 102 años de edad en un hospital de la Costa Azul francesa donde residía desde 1960, según el Museo Picasso de Antibes.

En 2013, cuando donó al Museo Picasso de Barcelona 163 de estas imágenes, recordaba emocionado cómo conoció al malagueño: “Fue el 8 de febrero de 1956. Me presenté en su casa de La Californie, cerca de Cannes, diciendo que era amigo del también fotógrafo Robert Capa. Jacqueline me cogió de la mano y me llevó al segundo piso, donde, dentro de la bañera estaba él, desnudo. Le dije que si le podía hacer una fotografía y me dijo que sí. Esa fue la primera vez”. Luego, y durante 17 años de amistad que acabó al fallecer el pintor en 1973, llegó a realizar más de 25.000 fotografías. “He fotografiado la historia de amor entre Pablo Picasso y su mujer, Jacqueline”, dijo entonces.


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David Douglas Duncan.

Antes de conocer a Picasso, Duncan ya era un profesional con una larga trayectoria. Marine —coronel del ejército— y arqueólogo, fotografió en la II Guerra Mundial los frentes del Pacífico Sur publicando sus trabajos en National Geographic. En 1946 se incorporó a la revista Life y luego, como freelance, inmortalizó acontecimientos como el final de la ocupación británica en India, la guerra civil de Grecia o las guerras de Corea y Vietnam.

En 2013, vitalista, no quiso perderse el recorrido por la exposición que mostraba parte de las fotografías que había donado a Barcelona (el resto se vieron en 2014). Acompañado de su mujer Sheila, que no le quitaba ojo, recorrió con ayuda de sus muletas —que utilizaba a modo de puntero para señalar los detalles—, todas las salas, mientras repetía sin parar “Recuerdos, recuerdos, recuerdos” delante de las imágenes, como las dos enormes en color que regaló para la muestra, en una se veía a Picasso con albornoz y en otra vestido de indio Apache, con plumas y gesto guerrero.

El museo dedicado al pintor en Buitrago de Lozoya expone entre el 10 de mayo y el 22 de julio 60 fotografías de David Douglas.


j.luis [ Jueves, 12 Julio 2018, 10:17 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso y Dérain compartirán museo en Valencia con Ribalta y El Bosco

El Museo de Bellas Artes de Valencia y el IVAM sellan su primera colaboración con la exposición 'Teníamos todo a nuestro favor'



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El claustro del Museo de Bellas Artes de Valencia. / MÒNICA TORRES

Picasso, Dérain o Carmen Calvo compartirán espacio por primera vez con El Bosco, Joan de Joanes o Francisco Ribalta en el marco de la exposición Teníamos todo a nuestro favor, el primer proyecto de colaboración entre el Museo de Bellas Artes de Valencia y el IVAM. La muestra, concebida en un plan conjunto de "aumentar la difusión de las colecciones" y para que los amantes del arte clásico y moderno "dejen de lado los prejuicios", podrá verse del 4 de octubre al 13 de enero en el Museo de Bellas Artes valenciano, la segunda pinacoteca más importante de España.

La muestra inicia una línea de trabajo entre ambos centros para los próximos años y comprende un total de 34 obras de 24 artistas de arte moderno y contemporáneo de la colección del IVAM que compartirán espacio con otras de 36 creadores de la colección permanente del Bellas Artes de los siglos XIV y XX. En esta exposición se encontrarán piezas de artistas destacados de la colección del IVAM como Pablo Picasso, el Equipo Crónica, André Dérain, Markus Lupertz, James Rosenquist, Carmen Calvo, Ana Peters, Robert Rauschenberg, Diether Roth, Gerhard Richter y Miquel Navarro, junto a grandes artistas clásicos del Bellas Artes como Antonio Muñoz Degrain, Salvador Abril, Joan de Joanes, El Bosco y Francisco Ribalta.

La muestra utiliza la metáfora de un viaje, como el que harán las obras de una pinacoteca a otra cruzando el antiguo cauce del río Túria. "Como la colección del IVAM viaja, pensamos en representarlo mediante la Botella de notas de Claes Oldenburg, conformada por el texto que reza "Teníamos todo a nuestro favor para poder observar el planeta Venus desde la órbita del Sol" —cita de los diarios de viajes del Capitán Cook—, que representa que venimos desde el IVAM con un mensaje: que tenemos todo a nuestro favor para enseñar las colecciones juntos", ha explicado Teresa Millet, conservadora del IVAM.

Un segundo proyecto está previsto para 2020 en el que el IVAM expondrá en sus instalaciones varias obras del Museo de Bellas Artes.


elpais.com


j.luis [ Martes, 04 Septiembre 2018, 17:30 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
El viaje incansable de Picasso hacia la obra maestra

Una gran exposición en el Museo Nacional de Picasso en París recorre el concepto de obra maestra para el genio

Reúne piezas excepcionales que muestran su evolución de la adolescencia a la vejez y la búsqueda de expresividad artística




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De izq a dcha: 'Arlequín sentado'. Foto de Martin P. Bühler; 'Arlequín con espejo', Museo Thyssen; 'Retrato de Jacinto Salvado'', Centre Pompidou, © Succession Picasso 2018.

¿Qué significaba “obra maestra” para Picasso? Alrededor de esta cuestión nuclear pivota la gran retrospectiva del genio malagueño en el Museo Nacional de Picasso de París que explora cómo se convierte una pieza en icono de arte.

El artista consagró su vida a esta búsqueda incansable de la perfección para hallar la obra definitiva. Lo hizo a través de diferentes formas expresivas, desde su experimentación con objetos africanos a innovaciones escultóricas, una faceta poco conocida, o sus múltiples reflexiones sobre el proceso creativo que recorren sus numerosísimos autorretratos.

A lo largo del siglo XX, desde la tradición académica hasta las revoluciones modernas, las actividades de Pablo Picasso redefinieron por completo el concepto de obra maestra. Tal y como apuntaba Malraux en Antimemorias, “la obra maestra garantiza la genialidad del autor, pero no todo genio deja una obra maestra”. Un florecimiento que dependería de la fuerza del impulso vital más allá del talento del autor, según el novelista francés.

La exposición parisina (Picasso. Les chefs d’oeuvre!. Hasta el 13 de enero de 2019) suma sus fondos y se nutre de préstamos excepcionales para abordar esta evolución. Ofrece una nueva interpretación de las creaciones del autor: desde el origen de sus piezas a cómo fueron recibidas por la crítica, ya que en numerosas ocasiones escandalizaron a la sociedad.

Sobre este asunto, la suscripción del pintor a la agencia de artículos de prensa Lit-out apunta a qué el malagueño estaba interesado en cómo acogía el público su trabajo y cómo lo reflejaban las publicaciones.
Exposición 'Obras maestras' de Picasso en el Museo Nacional de París


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Picasso pintó 'Ciencia y caridad' con tan solo 16 años 04.09.2018 Ciencia y caridad aborda la temática de la visita a los enfermos. Museo Picasso de Barcelona. © Succession Picasso 2018


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Mujeres peinándose. Paris, 1937. Museo Nacional de Picasso.© Succession Picasso 2018

En su prolífica carrera Picasso ideó obras maestras desde la adolescencia a su vejez. Así lo refleja la selección, que recoge una veintena de piezas clave como La Danza, expuesta en la Tate Modern de Londres pero que el pintor no quiso vender hasta 1965, cuarenta años después de su concepción. Un lienzo con un vocabulario visual innovador que evoca la atracción por el ballet para el que realizó labores de escenógrafo.

Las señoritas de Avignon (1907) arrancó a partes iguales indiferencia, incomprensión y rechazo. De hecho, Braque afirmó que era como “si con tu pintura, quisieras que comiéramos estopa o bebiéramos aceite”. Esta obra magistral no se exhibe en París pero sí se puede ahondar en sus trabajos y bocetos preparatorios al igual que los de El Guernica.

Los visitantes de esta muestra que abre este martes también pueden disfrutar de Ciencia y caridad, una de sus primeras pinturas, que un joven Picasso parió con tan solo 16 años mientras estudiaba en la Escuela de Arte y Diseño de Barcelona, espoleado por su padre que le instaba a conseguir reconocimiento artístico.

Para el lienzo, que ya apabulla con su extraordinaria habilidad técnica, eligió un tema popular que imbrica con el realismo social: la visita a los enfermos que se hace eco de un drama personal, la muerte de su hermana menor, Conchita, en 1895.

Asimismo, se abordan las series de melancólicos arlequines en las que Picasso trabajó una y otra vez a lo largo de su vida modificando las posturas. Una figura icónica y polémica que protagoniza el cartel de la exposición. Los pierrots encarnaban su ideal del retrato, además de ser su doble nostálgico y emerger su fascinación por el mundo circense.


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La danza, París, 1925, Tate Gallery, Londres.© Succession Picasso 2018


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La cabra, Vallauris, 1950. Museo Nacional de Picasso.© Succession Picasso 2018


La experimentación a través de los objetos

Entre las obras que nunca antes se habían exhibido en Francia se encuentra el monumental trío Las bañistas, que pintó en pocos días coincidiendo con la ocupación franquista de Málaga en 1937. Muestra unas inquietantes escenas de playa con cuerpos deformes e imponentes y paisajes reducidos a unas pocas líneas.

La mirada del espectador se centra en estas figuras monstruosas, inspiradas en las conversaciones de Picasso con los surrealistas con los que pasó los veranos.

Mención aparte merece la curiosa sección orientada a objetos como papel, alambres de hierro y tabletas que el creador transformaba en arte y que ofrecen una nueva perspectiva.

Las más de 200.000 piezas documentales y 17.000 fotografías del archivo del Museo de París han servido para completar y contextualizar esta redefinición del concepto 'picassiano' y universal de obra de arte.


RTVE.es


Seller24h [ Jueves, 06 Septiembre 2018, 02:04 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Muy bueno este espacio dedicado a uno de los mejores como lo es Pablo Picasso.


j.luis [ Domingo, 16 Septiembre 2018, 11:19 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Tecnología geoespacial para salvar al ‘Guernica’ del fuego

El Museo Reina Sofía trabaja desde hace dos años en un método revolucionario para proteger sus obras de arte



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Visitantes en torno al 'Guernica', de Picasso, en el Museo del Reina Sofía. / ANDREA COMAS

El talismán contra la violencia, que nació de la muerte y terminó convertido en un icono de la paz, es demasiado grande para huir del fuego sin problemas. Allí por donde cualquier cuadro puede girar, los más de siete metros de largo y casi cuatro de alto atascarían la huida de Guernica del Museo Reina Sofía. Nunca ha sido descolgado de esa pared. Para sacarlo —como siempre han apuntado los conservadores y la dirección hasta el momento— habría que desenrollarlo y el lienzo de más de 200 kilos no aguanta ni una tortura más: la obra de Picasso se enrolló y desenrolló más de 90 veces —en una gira por 38 exposiciones internacionales— antes de llegar a la institución que lo muestra, custodia y conserva.

Hace 37 años llegó enrollado desde Nueva York y antes de que saliera del Casón del Buen Retiro hacia el Reina Sofía, en julio de 1992, hubo que ensayar los movimientos en una maqueta. Los expertos simularon el desplazamiento cruzando las laberínticas estancias del antiguo hospital diseñado por Sabatini. Para auparlo a la segunda planta se construyó, incluso, un montacargas, que también se contempla en el nuevo plan de emergencias, puesto en marcha tras el informe del Tribunal de Cuentas de 2015. Allí se aseguraba que el plan de autoprotección no se actualizaba desde 2009. El reciente incendio del Museo Nacional de Brasil, en São Paolo, ha vuelto a poner el foco sobre las medidas de seguridad en los centros de arte.

“Decidimos crear un protocolo innovador que contemplara la operativa de evacuaciones y rescate de las obras de arte”, explica a EL PAÍS Javier Pinto, arquitecto responsable de PROCOERS, un proyecto que desarrolla el Museo Reina Sofía y la Universidad Complutense de Madrid, financiado por el Ministerio de Economía desde 2016. En seis meses estará el proyecto listo para poder licitar la creación del software que dé a luz un proyecto revolucionario, inspirado en la tecnología Sistema de Información Geográfica (SIG), el mismo que utiliza Google Maps para elegir la mejor ruta para llegar a un destino. Una tecnología familiar para un caso de salvamento extraordinario. “La innovación no está en la tecnología, sino en su aplicación a la protección de las colecciones del museo”, añade Pinto. Una comisión ministerial reúne a otros museos y son informados de los avances de este procedimiento pionero y “multiusuario”. En cuatro años habrá contado con un apoyo de 70.000 euros. El coste del desarrollo sumará, aproximadamente, unos 400.000 euros cuando se licite su ejecución y para esa fase final se espera atraer la inversión de empresas tecnológicas o aseguradoras.

Se ha creado un big data con la información cartográfica y alfanumérica del museo, y los expertos están a un paso de crear una herramienta capaz de prever y proponer soluciones inmediatas en caso de emergencia. No hay referencias de una base de datos similar a la que construye este equipo de conservadores, restauradores, seguridad, químicos y arquitectos. El sistema de información geográfico dinámico tendrá monitorizado cada sala en tiempo real, podrá calcular el aforo de cada estancia, tendrá geolocalizadas las obras de arte, alertará de los riesgos y lo más importante: será capaz de proponer la mejor ruta de evacuación a los vigilantes de sala a través de dispositivos móviles.


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10 minutos menos

Se ha logrado rebajar en más de diez minutos el tiempo de evacuación del 'Guernica'. Con el antiguo plan, el cuadro debía zigzaguear hasta encontrarse con una puerta por la que no cabía. Para sacarlo hasta el montacargas se debía desmontar una pared de DM atornillada. La nueva ruta, surgida gracias al SIG, es más directa y efectiva, sin paredes. “Un formato tan especial como el de este cuadro necesitaba la eficacia máxima en su evacuación. Ahora estamos invirtiendo mucho tiempo en hacer eficaces las operaciones de salvamento y eliminando los elementos que interrumpen la salida de público y obra de arte”, cuenta Jorge García Gómez-Tejedor, jefe de restauración del Museo Reina Sofía.

Si hace 24 años los especialistas idearon una maqueta, ahora lo realizan con tecnología 3D La nueva ruta de fuga se implantó, después de formar a todo el personal, en abril de 2017, con la exposición temporal Piedad y terror en Picasso. Este hallazgo reduce el peligro de destrucción de la obra y facilita el movimiento de un cuadro que nunca ha sido prestado desde que está en España. El museo siempre lo ha rechazado porque “cualquier movimiento del cuadro, debido a que sus grandes dimensiones hacen imposible evitar las vibraciones y los riesgos que conllevaría su manipulación”, según un informe del Reina Sofía elaborado cuando era dirigido por el actual ministro de Cultura, José Guirao.



Plan tras el terremoto de Lorca

Ningún museo nacional tiene desplegado hoy íntegramente las recomendaciones contempladas en el Plan de Protección de Colecciones ante Emergencias, elaborado a raíz de la catástrofe de la población murciana de Lorca, en 2011.

El terremoto se cobró la vida de nueve personas y destruyó una parte muy significativa del patrimonio y de los bienes culturales de la localidad.

Fue el detonante para la creación del Plan Nacional de Emergencias y Gestión de riesgos en el patrimonio nacional que, sin embargo, sigue sin implementarse.


elpais.com


j.luis [ Martes, 18 Septiembre 2018, 12:09 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
París se tiñe del azul y rosa de Picasso

El Museo de Orsay reivindica la obra más temprana del pintor en la mayor antológica de los últimos 20 años sobre la etapa previa al cubismo



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'Mujer con peine' (1906) de Pablo Picasso. EL PAÍS

Al principio de la muestra, Picasso tiene 19 años. El joven prodigio de la pintura acaba de desembarcar en París para participar en la Exposición Universal de 1900, habiendo sido escogido como representante del arte español. Supondrá su primera toma de contacto con la efervescencia de las vanguardias en la capital francesa y un preludio a los seis años que pasará viajando sin cesar entre París y Barcelona, forjándose una identidad como artista a la que se mantendrá fiel hasta el final de su vida. Es lo que defiende Picasso, azul y rosa, la gran exposición de cerca de 300 obras que el Museo de Orsay inaugura en París. Hasta el 6 de enero, la muestra propone una relectura y una rehabilitación de su etapa anterior al cubismo, siempre considerada la más accesible y consensual, aunque Picasso ya renegase entonces del academicismo con todas sus fuerzas y demostrase una voluntad feroz de inscribirse en la modernidad.

Picasso (Málaga, 1881- Mougins, 1973) vuelve al lugar donde llegó. El museo parisino, que fue estación de tren mucho antes que pinacoteca, fue el sitio donde el pintor se apeó de su vagón al llegar a la capital francesa. “Por esa razón anecdótica, resultaba el lugar perfecto para organizar la exposición”, señala el comisario general de la muestra, Laurent Le Bon, director del Museo Picasso de París, que firma su primera colaboración de envergadura con el de Orsay. Está claro que no es la única: que el lugar esté especializado en exponer el arte situado entre 1848 y 1914 refuerza todavía más su idoneidad. “Durante los periodos azul y rosa, Picasso logra pasar del siglo XIX al siglo XX”, explica Le Bon. El malagueño es el eslabón perdido en esa cadena evolutiva. La exposición lo demuestra en una de las primeras salas gracias a una hábil decisión escenográfica. De cara, el visitante se enfrenta a Mujer en azul (1901), retrato prestado por el Reina Sofía que inmortaliza a una dama de vestimenta ampulosa. A sus espaldas, una pared perforada permite percibir, algunas salas más allá, La vida (1903), óleo metafísico en el que Picasso condensa las edades de la existencia y resume su investigación plástica de todo el periodo azul. “El primero es, en cierta manera, un cuadro decimonónico. El segundo es moderno en su tratamiento de la figura humana y en su carga alegórica”, analiza Le Bon.


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'Acróbata y joven Arlequín' (1905) de Pablo Picasso. EL PAÍS

La exposición parisina es la mayor dedicada al periodo precubista desde 1997, cuando se celebró otra de tamaño y préstamos similares en la National Gallery de Washington. Esta vez, la cuestión cromática ocupa un lugar central. En la primera página del catálogo, aparecen muestras de todos los azules y rosas que Picasso utilizó durante ese lustro, una paleta poco habitual en los cuadros postimpresionistas de autores como Van Gogh y Toulouse-Lautrec, que tanto impactaron al joven pintor. “Fue al pensar que Carlos Casagemas estaba muerto cuando me puse a pintar de azul”, confesaría Picasso al historiador Pierre Daix, en alusión al suicidio de su gran amigo. Por otra parte, el rosa irrumpió en sus lienzos cuando el pintor descubrió a una troupe circense al pie de la colina de Montmartre.

Sin embargo, en los pasillos de esta muestra, la tradicional asociación del azul con la melancolía y del rosa con la pulsión de vida no resulta especialmente evidente. Existen en sus lienzos añiles vivaces y también lavandas funestos. “A veces hay azul en el rosa y rosa en el azul. En realidad, pese a la versión que se ha dado, no son etapas uniformes”, confirma Le Bon. No debe de ser casualidad que, en la primera retrospectiva protagonizada por Picasso, celebrada en la galería Georges Petit en 1932, el artista colgase cuadros de ambos periodos en una misma pared. “Entendió que su obra era un todo, pese a que los demás quisieran clasificarla en categorías distintas”, apunta el comisario. La exposición recrea, desde su segunda sala, ese desorden conceptual, mezclando los autorretratos que firmó en 1901 y en 1906, y arrimando El abrazo, pastel del periodo azul, a Los adolescentes, perteneciente al rosa. El resto de la muestra se inscribe, en cambio, en una cronología tal vez demasiado obediente.

La muestra se cierra con el abandono gradual del rosa, tras dos años experimentando con él, y la transición al color ocre durante su estancia en Gósol, la localidad ilerdense en la que Picasso volvería a alterar su estilo y su paleta. El pintor decidió experimentar con volúmenes poliédricos, similares a los que Cézanne utilizaba para pintar sus paisajes. Sin embargo, el malagueño los aplicó al rostro humano, influido por el descubrimiento de la escultura romana y del arte íbero en una exposición en el Louvre. A lo largo del año 1906, lienzos como Los dos hermanos y Muchacho con caballo abrirán paso a retratos femeninos como El peinado o Dos desnudos. Unos meses después, ya en 1907, Picasso firmará Las señoritas de Avignon y empezará así la aventura del cubismo. “En ese corto periodo de seis años, Picasso descubre lo que será su característica principal como pintor: una reinvención permanente”, concluye Le Bon. Al final de la exposición, Picasso tiene 25 años. La pintura ha cambiado con él. Su arte nunca dejará de hacerlo.


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'Mujer con el cuervo' (1904) de Pablo Picasso. EL PAÍS


Préstamos de excepción

La vida (1903), obra maestra del joven Picasso, es uno de los grandes préstamos obtenidos por esta exposición, a la que llega desde la colección permanente del Museo de Arte de Cleveland. Hay unos 40 más, algunos tan importantes como La acróbata de la bola (1905), procedente del Pushkin de Moscú, que lo ha cedido en contadas ocasiones –se pudo ver en el Prado en 2011–, o Joven con una cesta de flores (1905), prestado por la colección Rockefeller. La Tate Modern ha prestado Mujer con camisa (1905) y la National Gallery de Washington ha mandado Mujer con abanico (1905), aunque no La familia de los saltimbanquis, que no es prestable por decisión del coleccionista que la cedió a ese museo. Tampoco está El viejo guitarrista ciego, expuesto en Chicago y demasiado frágil para cruzar el océano. Entre los principales prestatarios de la muestra también se encuentra el Museu Picasso de Barcelona. A través de un acuerdo firmado con el de Orsay para el intercambio de obras, ha mandado a París distintos paisajes de los tejados barceloneses o el retrato picassiano de Benedetta Bianco, además de los dibujos en que retrató a algunos de sus contemporáneos, como Casas o Rusiñol.


elpais.com


j.luis [ Martes, 18 Septiembre 2018, 16:33 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso antes del cubismo

300 obras reivindican al Picasso primerizo, al joven malagueño que llegó a París solo con su talento en la maleta para convertirse en el genio de la pintura del siglo XX



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Vista de una de las salas


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'Mujer con abanico', 1905.


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'El abrazo', 1903.


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'Mujer melancólica', 1902.


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'Autorretrato con sombrero de copa', 1901.


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Vista de la obra 'El bufón o el loco', 1905.


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'Mujer en azul', 1901.


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'La espera', 1901.


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Una mujer fotografía con su tablet una de las obras de Picasso expuestas en la exposición.


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'Gustave Coquiot', 1901.


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'La habitación azul', 1901.


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Un grupo de personas permanece en una de las salas de la exposición 'Azul y rosa' en el Museo de Orsay de París.


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'Mujer peinándose', 1906.


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'Mujer con el cuervo', 1904.


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'Niño y paloma', 1901.


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'El bebedor de absenta', 1901.


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'La muerte de Casagemas', 1901.


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'La evocación', 1901


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'Chico con perro', 1905.


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'Chica con cesta de flores', 1905.


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'Familia de acróbatas con mono', 1905.


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'Los dos hermanos', 1906.


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Vista del acceso a la exposición 'Azul y rosa' en el Museo de Orsay de París.



elpais.com / AGENCIAS


j.luis [ Lunes, 24 Septiembre 2018, 16:58 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso sanea las cuentas del Reina Sofía

El museo cierra 2017 con 2,2 millones de euros a favor gracias al éxito de la muestra 'Piedad y Terror en Picasso. El camino a Guernica'



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'El Guernica', de Pablo Picasso.
80 años del 'Guernica'

El Museo Reina Sofía ha cerrado las cuentas de 2017 con buenas noticias: ha ingresado más de lo que ha gastado y su tesorería también da un respiro. Ha ingresado 37,7 millones de euros y ha gastado 35,5 millones de euros en el ejercicio, lo que salda el año con 2,2 millones de euros a favor de la institución. Los datos recuerdan al otro hito sobresaliente de la última década, cuando la exposición de Salvador Dalí, en 2013, se convirtió en la más visitada de España, con 732.339 personas. Los motivos de la bonanza de este año hay que buscarlos en la muestra temporal Piedad y Terror en Picasso. El camino a Guernica, que cerró con 681.127 visitantes y que dejó –junto al resto de actividades– en las arcas más dinero de lo que habían previsto: 4,7 millones de euros.

Además, ha crecido un 3,6% respecto a 2016 en visitantes totales al llegar a 3,8 millones de personas. De ellos, pasaron por la sede principal 1,6 millones. El 58% de las visitas registradas suceden en las dos sedes secundarias del museo, en el parque del Retiro, en el Palacio de Cristal y el Palacio de Velázquez, de acceso gratuito. Esta afluencia masiva a estos dos edificios marca la diferencia en la comparación con el Museo del Prado, que cerró 2017 con un millón menos de visitas que el Reina Sofía. Pero la taquilla del Prado llegó a los 19,6 millones de euros en venta de entradas (frente a los 4,7 millones del museo de arte contemporáneo), en parte también por la diferencia de precio: 15 euros para ver Las meninas y 8 euros para ver Guernica.

La comparación entre ambas instituciones abre otro capítulo importante: el Prado recibió de las arcas del Estado 13,9 millones de euros (un 30,1% del total de 46,2 millones de euros de su presupuesto). El Museo Reina Sofía tuvo ayudas públicas por valor de casi 27 millones de euros (un 69 % del total del presupuesto). Es decir, el Reina Sofía tiene pendiente potenciar los ingresos propios, que han crecido mucho en el alquiler de las salas, pero se han estancado en la captación de patrocinios en 1,7 millones de euros. En esto el atractivo del Prado vuelve a ser incontestable: en 2017, el equipo de Miguel Falomir llegó a captar 6,1 millones. Para acortar esa diferencia, Michaux Miranda, gerente del Reina Sofía, asegura que están elaborando un plan estratégico para la captación de ingresos patrocinados, más allá de las empresas del IBEX. Además de tratar de incrementar el micromecenazgo con el dinero de los visitantes y ciudadanos, sobre todo pretenden conquistar el corazón de las medianas empresas.

Miranda considera que los resultados económicos de 2017 han sido “muy positivos” y cree que la exposición que inaugura a finales de este año, París años cuarenta, será una nueva alegría para las cuentas del centro. Este dato sobre los hitos de popularidad del Reina Sofía es llamativo para determinar los intereses del público: Dalí y Picasso (y la inminente París años cuarenta, en la que habrá más Picasso). Parece claro que los artistas modernos son los favoritos y que cuando Picasso ha vuelto a entrar en las temporales propuestas –14 años después de la última– los números del museo mejoran. Otro gran nombre adorna la muestra con más éxito del museo en el extranjero: Miró último (1963-1983): la experiencia de mirar. Comisariada por Carmen Fernández y Belén Galán, no se ha visto en la sede madrileña.

elpais.com


j.luis [ Jueves, 04 Octubre 2018, 12:31 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Pérez-Reverte: “Picasso no pintó el ‘Guernica’ por patriotismo, sino por muchísimo dinero”

El escritor recorre en París los escenarios de la tercera novela de su serie de Lorenzo Falcó, un agente del espionaje franquista sin escrúpulos



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Arturo Pérez-Reverte en París el 1 de octubre. / Jeosm

Que nadie busque lo que no hay en Lorenzo Falcó. Bajo la seductora sonrisa y los impecables modales del hijo díscolo de una familia andaluza adinerada, el agente estrella del servicio de espionaje franquista que protagoniza la última saga de Arturo Pérez-Reverte es un ser “sin conciencia, sin ética y sin remordimientos”. Un mercenario, insiste el autor, para quien matar no es más que una “herramienta de trabajo” que pone al servicio del mejor postor, que resulta ser el bando de los malos en una guerra que dejó unas heridas que no han cerrado aún del todo en España. “Quería hacer un perfecto hijo de puta”, sonríe el escritor al presentar en París Sabotaje, la última parte de la trilogía que comenzó en España recién iniciada la Guerra Civil, continuó en Tánger y, ahora, se traslada a la capital francesa.

Hace frío en París y Pérez-Reverte se cierra bien la chaqueta antes de emprender un paseo por algunos de los lugares en los que se desarrolla la trama de Sabotaje, como el histórico café Les Deux Magots, punto de paso casi obligado de buena parte de la intelectualidad del siglo XX y donde Falcó recala tras visitar el estudio donde Pablo Picasso pinta el Guernica, unas calles más abajo. O su puente parisino favorito, el Pont des Arts, desde donde Pérez-Reverte obliga al espía a tirarse a las aguas del Sena para huir de sus enemigos.

El escritor retrata una Ciudad de la Luz donde, a la habitual ebullición de artistas e intelectuales, se añadía en ese mayo de 1937 en que se sitúa la trama una explosiva mezcla de idealistas y republicanos en el exilio, fascistas que admiraban y colaboraban sin complejos con la Alemania de Hitler o la Italia de Mussolini y espías, muchos espías, de todos los servicios secretos de una Europa que no era consciente de la catástrofe hacia la que caminaba a marchas forzadas. Una situación no tan distinta, advierte Pérez-Reverte, de la actual.

“Me interesa mucho remarcar esa falsa seguridad de los que estaban aquí refugiados. Lo que venía era muy gordo y no todo el mundo lo sabía ver”, explica sentado en uno de esos falsos refugios de entonces y ahora, el Deux Magots, ante las fotos de dos invitados a su novela, Picasso y Ernest Hemingway. “Entre el París del 37 y la Europa de 2018 he querido, sin forzar, establecer algunos vínculos. Como ahora, pensaban que estaban a salvo, que no iba a pasar nada. Y no, la ola parda siempre está ahí, sea parda, azul, verde, amarilla o color butano. Y siempre llega. Quería, aunque tampoco con eso cambie la mentalidad de nadie, decir: ‘Cuidado con las certezas, con las seguridades y con las tranquilidades”.

Falcó, extraficante de armas, conquistador irreductible y mortífero para los enemigos de sus patrones —“no es un fascista ideológicamente, trabaja para ellos pero no es de los suyos, hace su propia guerra”, precisa el autor—, viaja a París para cumplir, una vez más, órdenes de la inteligencia falangista: desacreditar a un héroe del bando republicano, el intelectual y aviador Leo Bayard (inspirado sin complejos en André Malraux) y, a la par, evitar como sea que Picasso muestre en la Exposición Universal el Guernica que está pintando por encargo de la República. Una doble misión que le ha permitido a Pérez-Reverte recrear “sin caer en los tópicos” una ciudad y una época que, una vez eliminada la pátina de romanticismo y heroicidades —y Falcó alias Pérez-Reverte es un maestro en arrancarla a mordiscos— transpira un mensaje recurrente en las novelas del reportero de guerra reconvertido en escritor de éxito: “El mundo real nunca es blanco o negro, no es azul o rojo, es una gama de grises”. Y no todos son héroes ni actúan por motivos meramente altruistas, empezando por un Picasso que “no pintó el Guernica por patriotismo ni por democracia; lo pintó por muchísimo dinero”.

Una paliza

Hacer navegar a Falcó por esa paleta de grises también le ha permitido a Pérez-Reverte darse licencias como ajustar cuentas con un Hemingway al que oculta, con muy poco celo, tras el personaje del borrachuzo escritor Gatewood. “Como no me cae bien Hemingway, sí como escritor, pero no como persona, decidí que en esta novela Falcó le diese una paliza en los lavabos de un cabaret de Pigalle”, el mismo lugar donde transcurre otra de sus escenas favoritas: un fugaz encuentro entre el canalla agente y una Marlene Dietrich que, ella sí, aparece con nombre y apellido reales en esta ficción de espías que tantos placeres le ha dado a su autor.

Aun así, por el momento, la de París será la última aventura de Falcó. Pérez-Reverte tiene otros proyectos en mente y el pese a todo irresistible agente secreto falangista tendrá que “hibernar” por un tiempo aún indefinido. Pero no es, promete, un punto final. “Cierro la trilogía pero tengo proyectos para el personaje”, asegura. Y conflictos, con una Guerra Civil inacabada y una mundial por empezar, hay de sobra para revivir a Falcó en nuevos escenarios y aventuras.


Una injusticia histórica

Arturo Pérez-Reverte no se cansa de repetir que las de Falcó no son obras sobre la Guerra Civil, sino “novelas canónicas de espías” que tienen como escenario el conflicto español. Lo que no quita que le sirvan al escritor, que como periodista vivió muchas guerras, para denunciar lo que considera una “injusticia histórica”. “El problema que tiene toda guerra, y las civiles más, es que al final se apropian de ella los intelectuales”, señala el autor, que no duda en reflejar esta situación en Sabotaje a través de algunos personajes en los que, tras un nombre ficticio, se esconden individuos reales y fácilmente identificables, más allá de Hemingway.

“Y cuando hay una guerra como la española, protagonizada por los desgraciados de ambos bandos, incultos, campesinos, o gente que realmente tenía fe, como el comunista, el socialista o el falangista, una vez pasado el conflicto o incluso durante, es el intelectual el que se adueña de la historia”.

Todo ello cuando “había intelectuales que no pisaban el frente más que para hacerse fotos. Gente que se paseaba por la retaguardia con pistola, y en los bares y los cafés”. “En ambos bandos”, subraya, refiriéndose a una “injusticia” que, dice, pervive.


elpais.com


j.luis [ Sábado, 06 Octubre 2018, 09:25 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
La verdadera historia de lo que costó el ‘Guernica’ a la República

Una reconstrucción histórica de la compra del mural de Picasso a raíz de unas declaraciones de Pérez-Reverte arroja luz sobre las motivaciones del artista



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El Gobierno republicano español vio en la Exposición Internacional de París de 1937 una gran oportunidad para buscar adhesiones en su lucha contra la sublevación militar encabezada por Franco. Por eso se marcaron como gran objetivo la participación en su pabellón de grandes artistas de vanguardia, como Pablo Picasso. Este aceptó el encargo, por el que acabó cobrando 200.000 francos, a pesar de su “resistencia” a “aceptar subvención alguna de la Embajada por la realización del Guernica, ya que hace donación de este cuadro a la República española”, según explicó el escritor Max Aub el 28 de mayo de 1937 en una carta al embajador Luis Araquistáin. En ella contaba que había conseguido que el artista aceptase un cheque de 150.000 francos; los otros 50.000 los había recibido unas semanas antes como adelanto para cubrir gastos.

“A Picasso se le pagó el Guernica, y muy bien para la época, pero lo hizo porque le salió del alma, no por dinero”, asegura la historiadora del arte Josefina Álix, una de las personas que más ha estudiado aquel episodio, en referencia a las recientes declaraciones del escritor Arturo Pérez-Reverte recogidas en este diario: “Picasso no pintó el Guernica por patriotismo, sino por muchísimo dinero”, dijo el pasado martes en París durante la presentación de su última novela, Sabotaje.
Y es en el contexto de esa obra —“Fuera de la novela, no tengo nada que decir”— en el que Pérez-Reverte enmarcaba ayer, en conversación telefónica, sus palabras. “Que Picasso cobró 200.000 francos por el Guernica y no pisó España en toda la Guerra Civil es un hecho concreto, real, que yo utilizo en mi novela, que no es sobre Picasso, sino sobre un espía franquista en la que Picasso sale como secundario. Yo soy un escritor profesional y me reservo el privilegio —el divertido privilegio— de novelar lo que me dé la gana. No como el historiador del arte que no soy, sino como el novelista que soy. Si alguien hace de esto un debate político, ideológico o artístico, lo agradezco por la publicidad que me hacen, pero me importa un rábano. Sabotaje solo es una novela”, dijo.

Pero en ese juego de ficción que se asoma la realidad, algunos historiadores —como la profesora de la Autónoma de Madrid Nere Basabe, que difundió en Twitter la carta de Aub al hilo de las palabras del escritor— creen que conviene dejar claro qué es lo que dicen los estudios y los especialistas, sobre todo cuando se trata de uno de los cuadros más importantes de la historia de España, explica por teléfono Basabe.

Así, Álix empieza explicando que Picasso aceptó desde el principio la petición que le habían hecho en diciembre de 1936. La misma que le reiteró en los primeros días de enero de 1937, en una visita a su taller de la calle de Boétie, una delegación formada, entre otros, por los escritores Max Aub, Juan Larrea y Louis Aragon, y los arquitectos Luis Lacasa y Josep Lluis Sert, encargados de levantar el espacio expositivo. Sin embargo, durante meses el artista no hizo absolutamente nada —“o apenas unos apuntes”— porque, inmerso en sus problemas personales, no se le ocurría qué hacer.

Hasta que se produjo el bombardeo de la villa de Guernica por parte de la aviación nazi, suceso al que siguieron grandes manifestaciones de repulsa en París el 1 de mayo de 1937. “Ese mismo día se puso a trabajar en el mural”, señala Álix. Y lo hizo, continúa, “absolutamente revuelto por la situación y las circunstancias”, sin pedir dinero alguno para sufragar los importantes gastos que su trabajo suponía; aparte de las pinturas y el lienzo, tuvo que alquilar un taller más grande para contener el enorme tamaño de la obra: 7,7 metros de ancho y 3,49 de alto.


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Carta en la que José Gaos da cuenta a Juan Negrín del adelanto de 50.000 francos.


Testimonio de Max Aub


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Carta de Max Aub al embajador Luis Araquistáin sobre el pago de los otros 150.000 francos.

El comisario del pabellón, José Gaos, menciona los 50.000 francos de adelanto en una carta en la que da cuenta al presidente de la República, Juan Negrín, de los gastos de los preparativos hasta el 21 de mayo. Añadía que, en todo caso, ese pago no era suficiente: “La pintura mural hecha expresamente para nuestro pabellón debe ser adquirida por el Estado y por lo tanto a este le toca fijar en qué cantidad considere conveniente completar, como precio de esta adquisición, los 50.000 francos que se le han adelantado, teniendo presente que hasta ahora tampoco se han reembolsado especialmente a Picasso los gastos considerables de ejecución de esta pintura y sobre todo de las cuatro esculturas hechas también especialmente para el pabellón”.

Y de la entrega de los otros 150.000 francos deja testimonio Max Aub, delegado cultural de la embajada, en una carta del 28 de mayo. En ella anuncia a Araquistáin que había conseguido que el artista aceptase, al menos, “los gastos en que ha incurrido en su obra”. Y continúa: “Le he extendido un cheque por valor de 150.000 francos franceses, por los que me ha firmado el correspondiente recibo. Aunque esta suma tiene, más bien, un carácter simbólico, dado el valor inapreciable del lienzo en cuestión, representa no obstante prácticamente una adquisición del mismo por parte de la República”.

El propio Araquistáin recordaba ese episodio en una misiva que le envió a Picasso en 1953, en la que lamenta la pérdida tras su salida de la embajada de muchos documentos. “Entre ellos, el recibo que firmó usted a Max Aub de la suma que este le entregó a usted —pese a su resistencia a no aceptarla— en concepto de gastos incurridos en la realización”.

Aunque simbólica, 200.000 francos era una gran suma: “Pues sí, era dinero, si bien es muy difícil explicar a cuánto equivaldría actualmente”, dice Álix. Una herramienta de la página oficial de estadísticas del Gobierno francés dice que equivaldrían a unos 11 millones de euros actuales. También puede dar una idea al respecto el coste total del pabellón español para la Exposición Internacional de París: dos millones de francos, con lo que el pago a Picasso se habría llevado el 10%. “Es una buena cantidad, pero hay que tener en cuenta que es un trabajo bestial, que hace el artista más importante del mundo. Lógico es que se pagara. Pero de ahí a decir que lo hizo por dinero va un abismo”, termina la historiadora.


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Visitantes en torno al 'Guernica', de Picasso, en el Museo del Reina Sofía. / ANDREA COMAS


Una compra crucial

“Yo creo que en Picasso había ya un compromiso político y, además, con la República”, añade la historiadora de la UNED Genoveva Tusell, autora, entre otros, del libro El Guernica recobrado. Picasso, el franquismo y la llegada de la obra a España (Cátedra, 2017) Tusell menciona el cargo de director honorífico de director del Museo de Prado —“Que él siempre recordó con orgullo”— y la gira que hizo el Guernica tras la Exposición de París para recaudar fondos para la República en Gran Bretaña y, después, en Estados Unidos, donde permaneció el cuadro durante décadas hasta que el Gobierno español lo recuperó en 1981.

Tusell insiste en que en el proceso, el hecho de haber pagado por el cuadro en su día fue crucial, lo que vino a dar de alguna manera la razón a quienes se esforzaron tanto por formalizar la compra. A pesar de la pérdida de los recibos, la carta de Max Aub en la que deja constancia de la entrega de un cheque y otros documentos —varias hojas de gasto, por ejemplo— fueron suficientes para demostrar la propiedad y para dar, de paso, la razón a quienes se esforzaron tanto por formalizar la compra.

La profesora de la UNED explica, además, cómo se consiguieron buena parte de esos papales gracias al diplomático Rafael Fernández Quintanilla, nombrado a finales de los setenta embajador en misión especial para recuperar la obra de Picasso. Fernández Quintanilla conocía al hijo de Luis Araquistáin, quien conservaba el archivo de su padre. Tras una complicada negociación, el diplomático logró hacerse con esa documentación que finalmente resultó crucial.


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j.luis [ Martes, 09 Octubre 2018, 10:20 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
El Picasso de Málaga desentierra las raíces más españolas en la obra del artista

“El sur de Picasso. Referencias andaluzas” suma 200 obras que transitan por el arte ibérico, la antigüedad clásica y la obra de sus contemporáneos



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Visitante en la exposición 'El sur de Picasso. Referencias andaluzas' en el Museo Picasso de Málaga. / Jesús Domínguez

Pablo Picasso (Málaga, 1881-Mougins,1973) vivió en España durante su infancia y primera juventud, pero su impresionante carrera artística se desarrolló en París. Innovador y rompedor como pocos mantuvo, sin embargo, constantes referencias a sus orígenes culturales en toda su obra. El Museo Picasso de Málaga muestra hasta el 3 de febrero una exposición de 200 obras, El sur de Picasso. Referencias andaluzas, en las que por vez primera se propone un viaje por todo aquello situado al Sur de los Pirineos que sirvió para inspirar el genio del artista: el Mediterráneo, el mundo clásico, el barroco y la modernidad de los artistas contemporáneos a él. Obras maestras de El Greco, Zurbarán, Velázquez, Goya, María Blanchard y Juan Gris le sirven al comisario y director del museo, José Lebrero, para ilustrar la tesis de la exposición. La presentación de esta muestra es el aperitivo del Congreso internacional Picasso y la Historia en el que durante tres días, 24 expertos hablarán de temas como la prostitución, el fascismo, el Picasso azul y rosa, las vanguardias, los marchantes, el franquismo, las repercusiones de su obra en Sudamérica y el mundo árabe o su relación con los museos del Prado y el Louvre.

Durante el recorrido por las dos plantas que ocupa la exposición, Lebrero cuenta que el objetivo con el que ha trabajado consiste en mostrar el tránsito intelectual que hace Picasso del sur al norte sirviéndose del patrimonio simbólico de su tierra para regresar de algún modo al origen y llamar la atención sobre la profunda huella que la cultura mediterránea ibérica tuvo en su obra.

La idea de fijarse en la inspiración que Picasso obtuvo de la cultura mediterránea surgió desde el museo Picasso de París. Puede que por ello la institución francesa, junto al Picasso de Barcelona hayan prestado una parte sustancial de la obra que se exhibe en la exposición.

Así, piezas de 2.500 de antigüedad se suceden con esculturas clásicas procedentes del museo arqueológico de Madrid y Antequera confrontadas con los grabados de la Suite Vollard que Picasso publica en la década de los 30. El Agnus Dei de Zurbarán (1639), y la Vanitas de Antonio de Pereda (1660) se pueden medir junto a la Cabeza de mujer (1940) o el Bodegón con cabeza de toro (1958), ambas de Picasso, y donde se observa una clara influencia de los viejos maestros en su etapa de madurez. Unas palabras del artista pronunciadas durante una conversación con Marius de Zayas en 1923 resumen perfectamente la consideración que Picasso tenía sobre el arte que le había precedido. “Para mí no hay ni pasado ni futuro en el arte. Si una obra no puede vivir siempre en el presente no ha de ser considerada en absoluto. El arte de los griegos, de los egipcios, de los grandes pintores que vivieron en otras épocas no es un arte del pasado, tal vez está más vivo hoy de lo que lo estuvo nunca”.

En la iconografía picassiana abunda tanto la tauromaquia, profusamente representada en la exposición, como la guitarra. Con este instrumento como tema, Picasso realizó numerosísimas esculturas y pinturas que sirven de colofón para el recorrido de la exposición. En este espacio, Bernard Picasso, nieto del artista por la vía del único hijo que este tuvo con Olga Khokhlova, hablaba ayer de su satisfacción ante esta nueva muestra dedicada a su abuelo: “Nunca son demasiadas. Hubo muchos años, década de los 70 por ejemplo, durante los cuales se le hicieron muy pocas. La gente en general no viaja y quiere poder ver las obras lo más cerca posible. Si las exposiciones se hacen bien, como es el caso, creo que se ayuda a conocer la obra de mi abuelo, una persona muy querida en todo el mundo”.

Emmanuel Guigon, director del Museu Picasso de Barcelona, abunda en la misma idea del nieto del artista. “Si hay una investigación y algo nuevo que aportar detrás de una exposición, bienvenidas sean todas las que se le dediquen. De hecho nosotros estamos preparando para dentro de dos años una gran muestra con toda la obra de los últimos años de Picasso. Será una novedad y para nosotros es una forma de enganchar a nuevos públicos”.


“A Picasso le debemos un lenguaje universal para la izquierda”

Nacido en 1955 en París como Joseph, el profesor Pepe Karmel, presidente comité científico del Congreso y profesor de Historia del Arte en New York University, se castellanizó el nombre en recuerdo de un fantástico viaje que sus padres realizaron por España, aunque él desconoce el castellano. Con varias obras de referencia sobre Picasso y con decenas de conferencias sobre el artista pronunciadas en foros de todo el mundo, inaugura hoy el Congreso sobre Picasso y la Historia.

Pregunta. Treinta y tres exposiciones sobre Picasso en 2018, cuatro grandes museos Picasso (París, Antibes, Barcelona y Málaga) más el quinto que abrirá Catherine Hutin, hija de Jacqueline, su última esposa, en Aix-en Provence en 2021, ¿No cree que hay un abuso del nombre de Picasso?

Respuesta. Por un lado va la súper estrella, el mito, y por otro el genio que es Picasso. Le puede perjudicar en la medida en que la gente se preocupe más por su vida, por sus mujeres, por su dinero. Hay que ir más allá de su celebridad y los expertos tenemos la obligación de ceñirnos a la obra del artista, no al famoso.

P. El tema del Congreso es la Historia. ¿Fue Picasso un pintor de historia?

R. No pinta episodios, pero sí alegorías. Por ejemplo, las bailarinas del 14 de julio, fecha patriótica en Francia, pero también de la revolución francesa con toda su violencia. Se ocupa también de la lucha de clases con pinturas como la de la planchadora o incluso las de las prostitutas enfermas y aisladas en el hospital

P.: A propósito de prostitutas y la relación del artista con las mujeres son muchas las feministas críticas con Picasso.

R. Yo no lo veo así. En los cuadros de las prostitutas hay una mirada compasiva. O en Las señoritas de Avignon veo una celebración de la sexualidad femenina. Cuando se opina que retrató con crueldad a Dora Maar llorando, hay dos versiones: la que dice que disfruta con el sufrimiento de ella y la de quienes opinan que la contempla conmovido. Yo creo esto último.

P. Hay quienes han criticado a Picasso por no pisar España durante la guerra.

R. Él estaba en Francia y no era un experto en política. No hacía ninguna falta. Se han dicho muchas cosas sin fundamento. Pero fíjese en lo que le ocurrió a Lorca. Si llega a venir, puede que le hubiera pasado lo mismo. Lo importante es que creó un lenguaje para la izquierda que sigue siendo universal.


elpais.com


j.luis [ Miércoles, 10 Octubre 2018, 08:46 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
El ‘Guernica’ en la trituradora de Banksy

Desde que le quitaron el cristal antibalas, el cuadro de Picasso no ha vuelto a ser el mismo



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El 'Guernica' de Picasso, custodiado por un guardia civil y un cristal blindado en el Casón del Buen Retiro de Madrid en 1982. / Marisa Flórez

Aunque las vanguardias creyeran lo contrario, la ciencia avanza pero el arte no. La mejor demostración es que seguimos confundiendo valor y precio. Estos días, de hecho, hemos asistido a dos episodios artísticos protagonizados por la punta de lanza de la estética contemporánea: el dinero. Primero a cuenta de lo que Picasso le cobró a la República por pintar el Guernica. Más tarde, cuando Banksy duplicó el precio de su Niña con globo triturándolo en una subasta para certificar que, como los vaqueros, ciertos cuadros cuestan más rotos que enteros.

Hace dos décadas la influyente Rosalind Krauss publicó un libro titulado Los papeles de Picasso (Mireya Reily lo tradujo para Gedisa). Aunque su ensayo es un análisis de los collages del malagueño, Krauss parte de una premisa: por los mismos años en que el sistema monetario abandonaba el patrón oro para volverse una convención abstracta, el arte —de abstracción a abstracción— rompía el vínculo entre la representación y su referente real. La última vez que el Reina Sofía reeditó el libelo de Antonio Saura Contra el Guernica le pidió un prefacio a Félix de Azúa, que dedicó tres páginas a resumir el conflicto de interpretaciones entre expertos en el mural. Así, el toro podría simbolizar tanto a España como el fascismo, la fuerza bruta o al propio Picasso, la protección de los débiles o “la energía sexual y primaria”.

La ruptura del arte con la realidad y su vinculación con la economía ha dado grandes beneficios a las casas de subastas y grandes libros a las bibliotecas. Uno de ellos lo publicó Lawrence Weschler, editor del New Yorker, en 1999, un año después de que Krauss publicara el suyo. Se titula Boggs. La comedia del dinero (Seix Barral. Traducción de Pilar Giralt) y relata las peripecias de Stephen Boggs, cuya obra consistía en dibujar billetes de banco y, sobre todo, en conseguir que tuvieran curso legal. Cuando lo consiguió fue multado por la Hacienda estadounidense. Él, coherente, quiso pagar la multa con dinero salido de su mano. A Boggs, que murió hace unos meses, le divertía contar que la frase “Confiamos en Dios” se incorporó a los dólares precisamente cuando la moneda prescindió del respaldo del oro.

El verdadero poder de un creador moderno —sea Dios o un artista— no consiste en dar vida a su obra sino en quitársela. Pintar un cuadro es relativamente fácil —los museos rebosan—, destruirlo no está al alcance de cualquiera. Ni siquiera destruirlo a medias para recrearlo. Es lo que hizo Banksy —nombre de banco infantil— en un supremo gesto de especulación. En el prestigio de los iconos siempre han jugado un papel decisivo los ataques que recibieron. La iconoclasia es una forma de fetichismo. Desde que le quitaron el cristal antibalas, el Guernica no ha vuelto a ser el mismo. Para bien y para mal, ese día multiplicó su precio y perdió parte de su valor. Quedó convertido en un picasso.


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j.luis [ Jueves, 11 Octubre 2018, 12:32 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso y Picabia, falsos gemelos

No es que fueran amigos. De hecho, se miraban con recelo. Pero la Fundación Mapfre profundiza en la relación de los dos 'Picas', como les llamaba su marchante, en la exposición 'La pintura en cuestión'



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'Retrato de Dora Maar' (1937) de Picasso.

Quizás la clave para entender la relación entre Picasso y Picabia esté en una novela, el Aurélien de Louis Aragon. No es que Picasso y Picabia fueran amigos. De hecho, se miraban con cierto recelo. Sí que fueron vecinos en Mougins y coincidieron algunos veranos en la Costa Azul, donde sus hijos solían jugar juntos en la playa. ¿Rivales?Tampoco. Al menos, para Picasso. Y Aragon lo captó magistralmente en su novela, un cuadro literario del París de les folles anées 20, un París que no se puede describir sin Picasso (que aparece con su nombre real), pero en el que también transita un tal Zamora -aquí sí usó un pseudónimo para Picabia- que se creía «el rival de Picasso, lo que le había hecho caer en el dadaísmo, con la idea de superarle».

La casual relación de Picasso y Picabia empezó por el mismo nombre. Los dos Picas, como les llamaba el marchante Léonce Rosenberg. Y, al principio, cuando aún eran poco conocidos, la prensa de París solía confundirles por la sonoridad hispana del apellido e incluso su aspecto, llegando a presentarles como falsos gemelos. Más de una vez aparecieron vestidos iguales. Aquí entra Gertrude Stein con su ojo crítico: «Picabia y Picasso son más o menos de la misma estatura, que es bastante baja, y pesan más o menos lo mismo, que es un peso bastante honroso. Y no serían quienes son si uno fuese el otro. (...)Se ponen sin saberlo la misma corbata y esta vez llevaban exactamente el mismo par de zapatos (...): tenían la misma estatura, tenían los mismos zapatos, pero no se parecían nada, nada en absoluto». Lo escribió en su Autobiografía de todo el mundo (1937).

¿Y por qué una exposición sobre Picasso y Picabia?«En un principio parece tratarse de figuras casi antagónicas en su manera de entender el arte, pero en esta exposición se descubren muchos puntos en común en su obra, lo que nos permite conocer mejor su ambigua y singular relación», explica Aurélie Verdier, conservadora del Pompidou y comisaria de la muestra inédita Picasso/Picabia. La pintura en cuestión, que inauguró ayer la Fundación Mapfre y que se podrá ver hasta el 13 de enero. Más que los ismos del momento (Picabia empezó con un posimpresionismo elegante, coqueteó con el cubismo, se lanzó al dadaísmo, etc.), ambos artistas optaron por «asesinar la pintura para rejuvenecerla», añade Verdier.
A través de 150 obras en insólito diálogo, la exposición enfrenta a los dos artistas y, básicamente, sirve para redescubrir a Picabia. No hay sorpresa con Picasso:ahí está su trazo, claramente reconocible. Algunos juegos de espejos y paralelismos dan más fuerza a las obras, como Los enamorados de Picasso enmarcado junto a El beso y Los enamorados (después de la lluvia) de Picabia. Pero a veces el tándem de piezas resulta algo forzado. Incluso tenso. Sí, ambos trataron temáticas comunes que, en el fondo, no dejan de ser tópicos mediterráneos:el toreo y las españolas con mantilla. Y, claro, al final, Picasso lo devora todo.

¿Demasiado Picasso?

Un otoño picassiano. O un año picassiano. O quizás ya sea un siglo picassiano. Las exposiciones sobre Picasso no cesan. Grandes retrospectivas como la del Musée d'Orsay o de formato más reducido. «A veces se dice: '¡Demasiado Picasso! Basta de tantas exposiciones de Picasso...' ¡Pues no! Picasso está vivo y esta dinámica no parará», ya advertía Laurent Le Bon, director del Musée Picasso de París, en la inauguración de 'Picasso descubre París 1900-1904', en el Picasso de Barcelona. «Siempre hay nuevas luces, nuevas aproximaciones». Picasso no se acaba.


elmundo.es


j.luis [ Lunes, 19 Noviembre 2018, 10:41 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
El hallazgo anunciado de un supuesto ‘picasso’ era parte de una obra teatral

Los actores preparan una pieza sobre un falsificador y la farsa de la recuperación de la obra robada, dada por cierta por la fiscalía de Rumania, formaba parte del guion



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Imágenes del museo durante el registro de la policía tras el robo en 2012. / ATLAS

El truco publicitario del grupo teatral belga Berlín, pensado para llamar la atención sobre su nueva obra Copia auténtica, se ha convertido en una pesadilla. Centrada en la figura del falsificador holandés de obras de arte Geert Jan Jansen, especializado en maestros modernos como Dalí y Matisse, ha hecho creer al mundo entero que había sido encontrado en Rumania una obra de Picasso titulada Tête d'Arlequin ("Cabeza de Arlequín").

La noticia ha circulado por todas las redacciones porque el picasso fue sustraído en 2012 de la sala Kunsthal, de Róterdam, en un robo que sonrojó a Holanda: la seguridad del centro estaba en manos de una empresa externa y los ladrones fueron grabados entrando y saliendo del lugar, pero los guardas no llegaron a tiempo. A la vista del eco de su mentira, los responsables de la compañía han admitido los hechos y han pedido disculpas.

Los dos escritores belgas, Yves Degryse y Bart Baele, autores de la pieza teatral, querían promover un debate sobre el valor de lo auténtico en el mundo del arte. Para reforzar su obra, prepararon durante meses el supuesto hallazgo del picasso robado. Llegaron al extremo de viajar a Rumania el 31 de octubre para enterrar una simple copia del original, que sigue perdido desde el robo de 2012.

Un día después, enviaron varias cartas anónimas indicando el lugar donde se encontraba, y las instrucciones para recuperarla. Seis personas, tres rumanos y tres holandeses, recibieron las misivas. Una de ellas fue Mira Feticu, una escritora rumana afincada en Holanda, que viajó Rumanía junto con el periodista holandés Frank Westerman.

Este sábado, ambos encontraron la obra en un bosque y la entregaron luego a la fiscalía, en Bucarest. Los autores belgas han asegurado este domingo que no pretendían llegar tan lejos. "No se trataba de que nadie se desplazara allí. Las cosas han salido mal. Lo sentimos", han dicho. Westerman ha declarado a la televisión holandesa que todo le parece "una buena broma". Feticu, que se ha fotografiado en un coche con el dibujo, está "muy disgustada".

La fiscalía de la capital rumana había anunciado el hallazgo en el país de un cuadro que, a falta de comprobaciones de autenticidad, parecía ser la obra de Picasso robada en 2012 en el museo Kunsthal de Róterdam. Tête d'Arlequin fue sustraída en el trascurso de un robo que también incluyó obras de Matisse, Monet o Lucien Freud por un valor de varios millones de euros.

Aunque el líder de los delincuentes y sus cómplices ya fueron condenados en 2013, ninguna de las obras de arte robadas han sido recuperadas, y algunos expertos rumanos temían que al menos tres habían sido quemadas con la intención de destruir pruebas. De hecho, en el trascurso de la investigación se encontraron cenizas que contenían pigmentos para pintura en desuso. Los ladrones llegaron a ofrecerse a devolver los cuadros a cambio de ser juzgados en Países Bajos.

La fiscalía hizo público el hallazgo, que ahora ha resultado ser de una obra falsa, en un comunicado: "Los fiscales de la lucha contra el crimen organizado están investigando las circunstancias en que se encontró una pintura firmada por Picasso por un valor aproximado de 800.000 euros el sábado por la noche en el condado de Tulcea", si bien agregó que estaban haciendo las comprobaciones necesarias para confirmar que el cuadro era auténtico.

La fiscalía también informó de que el hallazgo se produjo después de que dos ciudadanos holandeses llegaran a la Embajada de Países Bajos en Bucarest con el cuadro; afirmaban que lo habían encontrado en el condado del sureste rumano. Todo era parte de una farsa teatral llevada demasiado lejos.

Las otras obras que se robaron en Róterdam son La Liseuse en Blanc et Jaune ("Mujer leyendo en blanco y amarillo"), de Henri Matisse; Waterloo Bridge y Charing Cross Bridge, de Claude Monet; Femme devant une fenêtre ouverte ("Mujer delante de una ventana abierta"), de Paul Gauguin; Autoportrait ("Autorretrato") de Meijer De Haan y Woman with Eyes Closed ("Mujer con los ojos cerrados") de Lucian Freud.


elpais.com


j.luis [ Domingo, 09 Diciembre 2018, 16:04 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Los paisajes que dejaron huella en Picasso

La fotógrafa Cecilia Orueta recorre los lugares en España que fueron fundamentales en la obra del artista malagueño



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La fotógrafa Cecilia Orueta ha seguido las huellas de los lugares en España que fueron significativos en la vida y la obra de Picasso. Son seis espacios, entre los que sobresale, lógicamente, Barcelona. Un ejemplo es esta imagen de un velador de mármol en el restaurante Els Quatre Gats, en Barcelona, donde el artista pasó muchas jornadas con amigos artistas.


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Pila bautismal de la parroquia de Santiago, en Málaga, donde fue bautizado Picasso. El libro 'Los paisajes españoles de Picasso', editado por Nórdica, cuenta además con textos de escritores y expertos en Picasso sobre cada uno de los lugares que ha retratado Orueta.


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Olivar en Horta de San Juan (Tarragona), uno de los numerosos paisajes que influyeron en la obra de Picasso. El trabajo fotográfico de Orueta se ha desarrollado entre 2013 y 2015.


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Aula en la Escola de Arte e Superior de Deseño Pablo Picasso, en A Coruña. El texto sobre el periodo que el artista pasó en la ciudad gallega lo ha escrito Manuel Rivas.


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Picasso vivió en Madrid un año (1897-1898), pero la capital le producía mucha tristeza. Estaba solo, no tenía dinero y enfermó de escarlatina. En la imagen, copista en el Museo del Prado, uno de los sitios que visitó el pintor.


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'Dormitorio de Picasso y Fernande en la fonda Cal Tampanada', ha titulado Orueta esta fotografía, que recoge el lugar adonde se refugió el artista con una de sus amantes en el pueblo pirenaico de Gósol.


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Fachada del Instituto de Enseñanza Secundaria Vicente Espinel, antiguo Instituto Gaona, en Málaga, donde Picasso cursó sus primeros estudios. La ciudad en que nació marcó al artista.


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El barrio barcelonés del Born fue uno de los que frecuentó Picasso. El relato de su estancia en la capital catalana lo recrea el escritor Eduardo Mendoza.


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La fotografía que cierra el libro es este retrato que realizó Picasso de Josep Fondevila, dueño de la fonda Cal Tampanada, en Gósol (Lérida).


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Una sombra en la calle del Oso, en el barrio madrileño de Lavapiés, cerca de la calle de San Pedro Mártir, en la que vivió Picasso.


Cecilia Orueta
elpais.com


j.luis [ Martes, 18 Diciembre 2018, 17:21 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
El MNAC incorpora tres obras de juventud de Picasso

El museo incluye al pintor malagueño como elemento clave de la modernidad catalana



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La obra de Mas i Fondevila de 1878, a la izquierda, y la copia que Picasso realizó entre 1895 y 1896. / Massimiliano Minocri

La ciudad de Barcelona cuenta con importantes museos monográficos dedicados a artistas de la importancia de Pablo Picasso, Joan Miró, Antoni Tàpies y, a cien kilómetros, en Figueres, Salvador Dalí. Pero estos mismos artistas no están bien representados en el resto de museos de la ciudad como el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba) y el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), algo que el segundo de ellos intenta corregir. Este lunes presentó la incorporación de tres obras de Picasso al comienzo del recorrido del arte moderno, que arranca con el Modernismo y el Noucentismo; un ecosistema (del que se exhiben 1.200 obras de 260 artistas) del que Picasso formó parte hasta que se instaló en París en 1904. Las tres obras son una cesión (en principio de un año) del Museo Picasso de Barcelona y muestran, según los responsables del MNAC, con su director Pepe Serra a la cabeza, cómo el malagueño en su búsqueda de un lenguaje propio, se inspiró y copió a artistas como Arcadi Mas i Fondevila, como es evidente al ver juntas un estudio mitológico de Mas de 1878, junto a la copia que hizo Picasso durante su etapa como estudiante de la Llotja entre 1895 y 1896. De Picasso también es una Academia en la que aparece un hombre desnudo, uno de los ejercicios que todo aprendiz de artista debía superar, en la que es apreciable la destreza para captar la anatomía.

Estas dos obras de Picasso, que pintó con 14 y 15 años respectivamente, se exponen junto a una obra de Antoni Caba, director de la Llotja y profesor del genio. “Es ese momento Mas es un artista consagrado y Picasso un estudiante de Bellas Artes que se está forjando como artista; un momento en el que no solo se inspiró en el arte románico sino en artistas como Santiago Rusiñol y Ramon Casas”, siguió Eduard Vallès, conservador de arte moderno del MNAC, que no descarta seguir incorporando obras de Picasso a la colección.

La tercera pintura del joven malagueño es un autorretrato del artista, que desde ahora se expone en la sala donde es posible ver el rostro de muchos de los artistas que hicieron posibles las obras que se exponen en el MNAC a continuación; entre ellos Ramon Casas, Marià Fortuny, Juli González y Sorolla. “El objetivo es mostrar a Picasso, antes del mito y las vanguardias y contextualizar sus inicios eclécticos y ofrecer un relato sobre el nacimiento de la modernidad y el papel que juegan en ella artistas como Picasso”, explicó Serra.

Posguerra y segunda vanguardia

El MNAC también inauguró dos nuevas salas, al final del recorrido de la colección de arte moderno, en la que se expone “una selección de obras que se han incorporado recientemente destinadas a conformar la colección del periodo de la posguerra y segunda vanguardia, entre 1940 y 1980”, explicó Serra, que resaltó que “a la espera de la futura ampliación del museo, permite abordar la diversidad y la riqueza del arte catalán de ese periodo”. La exposición, Una vanguardia posible, recorre, a base de piezas muy escogidas, la precariedad del arte de los años cuarenta, la figuración moderada, la magia alrededor de Dau al Set y el informalismo. Entre los autores representados: Antoni Clavé, Modest Cuixart, Maria Girona, Albert Ràfols Casamada, Otho Lloyd, Francesc Català-Roca, Josep Guinovart, José Fin, Hernández Pijoan, Josep Guinovart, Joan Miró, Joan Ponç y Antoni Tàpies, entre otros, fruto de las propias obras del MNAC, donaciones, depósitos o acuerdos con otros museos e instituciones de la ciudad, como la Fundación Tàpies, la Fundación Rogent o la Fundación Palau. Habrá más sorpresas. Según Àlex Mitrani, responsable de esta primera presentación del periodo en el MNAC, “pronto se dará a conocer una cesión temporal de la Fundación Miró, puede ser una obra enorme”, explicó el especialista.


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Autorretrato que Picasso se pintó cuando tenía 15 años. Massimiliano Minocri


Las chekas de Pedro G. Romero

El artista Pedro G. Romero ha instalado, hasta el 28 de abril, en el MNAC su proyecto Habitación en torno a las llamadas Chekas psicoctécnicas de Alphonse Laurencic, centros de detención que funcionaron entre 1937 y 1939, para el Servicio de Información Militar del Ejército republicano español en espacios sagrados como templos y conventos incautados a la Iglesia católica, como los de las calles Vallmajor y Zaragoza de Barcelona y en el convento de Santa Ursula, de Valencia.
La instalación presentada en el museo (después de las salas dedicadas a la Guerra Civil) forma parte del Archivo F. X., un proyecto en el que Romero trabaja desde 1999 y que aborda la iconoclastia, la profanación y blasfema en relación a las prácticas radicales del arte y estética moderna y contemporánea. Con anterioridad esta instalación ya se había visto en el Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid y en el Centro Cultural La Nau, de Valencia.


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j.luis [ Viernes, 08 Marzo 2019, 18:19 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Lucía Bosé defiende ante el juez que ella es la legítima propietaria de un dibujo de Picasso

El fiscal pide dos años de cárcel para la actriz por vender una obra del pintor malagueño que pertenecía a Remedios Torres, 'La Tata', al servicio de la familia Bosé durante 50 años



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El dibujo de Picasso por el que ha ido a juicio Lucía Bosé. EL PAÍS

Lo único que se puede certificar como cierto, hasta que los jueces dicten sentencia, es que Lucía Bosé vendió a través de la casa de subastas Christie’s un dibujo de Picasso dedicado a Remedios Torres, Reme, la persona que atendió la casa de la familia Dominguín Bosé durante 50 años. La obra se vendió por 198.607 euros. Luego cada una de las partes implicadas en el caso La Chumbera, Lucía Bosé como inculpada, y las sobrinas de Remedios, como demandantes, han contado versiones absolutamente diferentes ante el tribunal, en el juicio que ayer finalmente se pudo celebrar después de anteriores suspensiones.

Bosé, de 88 años, vestida de azul de los pies a la cabeza (su cabello lo lleva azulado desde hace tiempo) salvo un abrigo gris que se echó encima y con ciertos problemas de audición, se sentó ayer frente a los tres jueces del tribunal de la Audiencia de Madrid para responder al delito de apropiación indebida del que le acusa la fiscal.

La obra en litigio es un dibujo, que no cuadro, como se hartó de decir ayer Lucía Bosé, corrigiendo a los abogados y a todo aquel que osará decir que La Chumbera era un cuadro, durante el tiempo que pasó en el banquillo de los acusados. Lo hizo con rotundidad como queriendo ofrecer a los asistentes sus conocimientos sobre la obra pictórica del artista. Y estableciendo las evidentes diferencias entre una gran obra de Picasso y una obra menor.

¿A quién pertenece el famoso dibujo? Lo que parece claro es que Picasso lo hizo para Remedios, La Tata, nombre que Lucía Bosé utilizó en todo momento para referirse a su empleada. Dirimir sobre la propiedad de la obra es algo que se encuentra en estos momentos en poder de la justicia. El dibujo se lo regaló Picasso a Reme después de haber pasado tres meses en la casa del pintor con los hijos de la familia Dominguín para cuidarlos y preparar comidas. El torero y la actriz estuvieron de gira por Latinoamérica durante ese tiempo recorriendo las plazas de toros de varios países. El dibujo, conocido como La Chumbera, representa a una mujer con siete piernas y dos brazos poderosos de los que penden dos bacaladas: un homenaje del pintor a la mujer trabajadora.

Lucía Bosé ha contado al tribunal que “el dibujo no le gustó nada a “La Tata” cuando Picasso se lo entregó” y que “La Tata” se lo regaló a ella y por tanto siempre lo había considerado de su propiedad. Estaba colgado, entre el resto de las obras del artista malagueño, en la casa de Somosaguas, en Madrid, junto al resto de la colección de obras de la familia Dominguín-Bosé. Pero al parecer existe una nueva versión ofrecida por una comisaria de exposiciones: “La Tata regaló el dibujo de La Chumbera a Miguel Bosé, a su niño”. Y luego están las demandantes, sobrinas de Remedios, que aseguran que su tía jamás regaló el dibujo a Lucía Bosé y que este formaba parte de sus posesiones y, consecuentemente, parte de la herencia que les correspondía a ellas como herederas.

En 2008, Lucía Bosé sacó a subasta en Christie’s de Londres toda su colección de Picasso, incluida La Chumbera, obra que alcanzó un precio cercano a los 200.000 euros. Al parecer esto ocurrió en un momento complicado económicamente para la actriz, en el que necesitaba dinero en efectivo para hacer frente a los gastos del Museo de Los Ángeles que ella misma había fundado ocho años antes en una vieja fábrica de harinas de la localidad segoviana de Turégano. El museo cerró sus puertas en 2007.

Las herederas antes de consultar con un abogado habían solicitado de “buena fe” el famoso dibujo a la familia Bosé en dos ocasiones pero esta no respondió en ninguna a sus peticiones, según manifestaron ayer. Ante las insistentes negativas de la devolución del dibujo optaron por interponer una demanda en 2014.

El caso es que Lucía Bosé nunca creyó necesario informar a las herederas de La Tata, dos sobrinas, que ahora han pedido a la justicia que dirima sobre este litigio. Estas reclaman ante los tribunales tres años de prisión para Lucía Bosé, el valor obtenido por la venta del cuadro, una multa y las costas alegando que en ningún momento su tía Remedios regaló el dibujo a la familia Dominguín. Ambas hermanas se han ratificado ante los magistrados como herederas de la tía.

La fiscal se ratificó en sus conclusiones pidiendo dos años de cárcel para Lucía Bosé por apropiación indebida, y la restitución de los casi 200.000 euros de la venta del dibujo a las legítimas destinatarias en concepto de responsabilidad civil.

La presidenta del tribunal preguntó a la procesada si tenía algo que decir antes de dar el juicio por finalizado y no tuvo reparos en decir: “No se han dicho más que mentiras. Yo no soy una ladrona para quedarme una cosa que no es mía. Si el torero me hubiese regalado una esmeralda ¿tenía que haberle hecho poner por escrito que era de mi propiedad? A mí me lo dieron y por eso lo vendí. ¿A estos años voy a ir yo a la cárcel?”


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Lucia Bose a su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid, este jueves. / Sergio R Moreno - GTRES



La voz quebrada de Miguel Bosé

El cantante Miguel Bosé , afincado en México, compareció a través de una pantalla en el juicio que se celebró ayer en la Audiencia Provincial de Madrid a las 16.00. Intervino durante escasos minutos y pronunció pocas palabras pero con un tono de voz ronca que llamaba la atención. El cantante, después de saludar al tribunal, se acogió a su derecho a no declarar para no perjudicar a su madre en el proceso que se ha celebrado contra ella por la supuesta apropiación indebida de una obra de Picasso. Tras su negativa a declarar se cortó la conexión.


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j.luis [ Jueves, 14 Marzo 2019, 10:44 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Una monumental mirada al exilio a través de los ojos de Picasso

Una exposición en el museo Les Abattoirs de Toulouse cuenta la historia de los perdedores de la Guerra Civil y coloca al genio en su contexto político



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La dépouille du Minotaure en costume d'Arlequin (1936), de Picasso. En vídeo, la exposición y declaraciones del comisaqrio. J. M. MONTHIER / HEREDEROS DE PICASSO / VÍDEO: EPV-EFE

Arte para entender la Historia e Historia para comprender el arte. Y Picasso, en el centro, para explicarlo todo. Así podría describirse, si hubiera que embutirla en un tuit, la monumental exposición Picasso y el exilio. Una historia del arte español de la resistencia, que se inaugura este jueves en el museo Les Abattoirs de Toulouse. La muestra relata uno de los peores desgarros de la historia de España —la retirada de los perdedores de la Guerra Civil, de la que se conmemora este año el 80 aniversario, y su posterior exilio— a través de Picasso. Pero también ofrece una perspectiva distinta de la obra inagotable del artista, contextualizándola en aquel tiempo de resistencia y compromiso político.

Lo hace por medio una treintena de obras del propio Picasso (pinturas, dibujos, grabados, esculturas y libros) y varias decenas más de artistas españoles del exilio que estuvieron relacionados con él: Óscar Domínguez, Remedios Varo, Julio González Joan Miró... También hay un enorme número de fotografías —algunas espectaculares y muy poco conocidas— y documentos, como la correspondencia con su familia durante la guerra o algunas cartas inéditas que intercambió con Paul Éluard y Antoni Clavé.

La muestra recorre un tiempo que va desde la guerra en España —con el Guernica y el inicio de su gira mundial de captación de fondos para la República—; la derrota y los terribles de campos de refugiados —se pueden ver cartas de pintores a los que Picasso ayudó a salir de allí y obras hechas por los prisioneros— en medio de la Segunda Guerra Mundial; y el desarraigo posterior de toda una generación; hasta el regreso de la democracia a España y, con ella, del Guernica. Con el patrocinio del Museo Picasso de París y el apoyo de Acción Cultural Española, hay piezas del fondo de Les Abattoirs y las procedentes, entre otros, del Reina Sofía de Madrid, los museos Picasso de París y Barcelona o la Tate Modern de Londres.

Todo arranca con una obra gigantesca de Picasso, literalmente, pues La dépouille du Minotaure en costume d’Arlequin es un telón de teatro de casi nueve metros de alto por 13,25 de ancho, alrededor del cual se reconstruyó hace 19 años el antiguo matadero de Toulouse para convertirlo en el Les Abattoirs y que ahora es el punto de partida y motor de la exposición que se podrá ver hasta el 25 de agosto (la entrada estándar cuesta 8 euros).

El telón El telón es una delicadísima obra que no se expone de manera constante (tras estos seis meses, se esconderá en la especie de caja gigante donde reposa sobre una cama acolchada inclinada para descansar al menos durante un año) y que fue confeccionado por Picasso a petición del Frente Popular francés para la representación de una obra de Romain Rolland en la festividad del 14 de Julio de 1936, solo cuatro días antes del golpe militar en España. La obra fue donada por el propio artista tras una muestra celebrada en Toulouse en 1965 sobre Picasso y el teatro, “la primera exposición temática sobre él”, asegura Valentín Rodríguez, director de colecciones de Les Abattoirs y comisario de la exposición junto a Annabelle Ténèze.

El nombre del comisario —francés descendiente de andaluces emigrados en los años sesenta— da cuenta de la oportunidad de hablar del exilio español en una ciudad (Toulouse) y una región (Occitania) con formidables raíces españolas, que recibió a buena parte de los más de 400.000 españoles que dejaron su país en la retirada —las autoridades regionales occitanas impulsan todo el año actos de conmemoración— y donde llegó a haber ocho campos de refugiados o, como prefiere Rodríguez, de concentración.

Pablo Ruiz Picasso (Málaga, 1881- Mougins, 1973) quizá no encaja en la etiqueta de artista del exilio (llevaba décadas viviendo en Francia cuando estalló la guerra) y, salvo algunas excepciones, la política no se solía colar nítidamente en su obra. Pero Rodríguez destaca que, tras la Guerra Civil, se convirtió en un artista sin patria, que mostró “una oposición muy clara al franquismo” y se autodefinió como “exiliado” en 1944, cuando anunció su adhesión al Partido Comunista.

Así, aparte de los reflejos más puros de los tiempos de resistencia —con la Exposición de 1937, los dibujos de Sueño y mentira de Franco, y el Guernica—, la muestra ofrece desde esa óptica las posteriores obras de mayor calado antibelicista —como La paloma de la paz— y otras más sutiles como Gato comiendo pájaro, que lleva grabada en la parte superior la fecha de 22 de mayo de 1939, el día que la Alemania nazi y la Italia fascista firmaron la alianza conocida como el Pacto de Acero. También hace una lectura vinculada al desarraigo y la nostalgia de trabajos que hizo más tarde en torno a los clásicos del Prado (como su revisión de Las meninas en 1957), a la tauromaquia y las figuras de Carmen, el Quijote o la Celestina.


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Campo de concentración de Rivesaltes, en 1942. FRIEDEL BOHNY-REITER



Y activismo actual

La exposición de Toulouse se completa con la submuestra Dulces sueños, una mirada al exilio, el desarraigo y la combatividad política (así, muy en general) con piezas de 13 artistas españoles actuales, como Eugenio Merino (con su Franco en la nevera), Dora García o Carlos Aires, con su hipnótico vídeo que da nombre esta parte de la muestra y en el que dos policías nacionales bailan un tango en el Museo Cerralbo de Madrid al ritmo de una versión de Sweet Dreams de Eurythmics.

Mientras una parte se expone en salas independientes, otras dialogan con los trabajos de la muestra principal, como el vídeo de Daniel García Andújar CCTV Guernica, colocado junto al bastidor original del mítico lienzo, o la flamenca de Pilar Albarracín Visceras por Tanguillos junto a Le matador.

Para esta parte de la muestra, en la que se concreta la aportación financiera del organismo público Acción Cultural Española, los comisarios franceses han consultado al director del Centro de Arte Dos de Mayo, Manuel Segade, y a la crítica de arte Marta Gili.


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j.luis [ Miércoles, 20 Marzo 2019, 13:12 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
La extrema derecha contra Picasso

Un libro reconstruye los ataques en 1971 a librerías y galerías de Madrid y Barcelona que celebraban el 90 cumpleaños del pintor



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Fachada de la librería Antonio Machado de Madrid, tras el atentado del 29 de octubre de 1971. Agencia EFE

A finales de 1971 una docena de galerías y librerías que exponían obras y retratos de Pablo Picasso como homenaje a su 90º cumpleaños fueron atacadas. Madrid y Barcelona sufrieron una serie de acciones planificadas por la ultraderecha contra la visibilidad del pintor: actos de pequeña intensidad como rotura de cristales y lanzamiento de botes de pintura roja en las librerías Antonio Machado, Visor y Cultart, en Madrid; hasta la destrucción completa de los grabados de la Suite Vollard expuestos en la galería Theo, también de esta ciudad, o el lanzamiento de cócteles molotov que arrasaron la galería Taller de Picasso y la librería Cinc d’Oros, las dos en Barcelona. El libro Picasso en el punto de mira (Memoria Artium), escrito por la investigadora Nadia Hernández, recupera la memoria de estos acontecimientos y los analiza en el contexto de la ola de violencia cultural que se vivió en varias ciudades españolas desde entonces. “Los ataques comenzaron en octubre y noviembre de 1971 contra la figura de Picasso. Luego, cambiaron el foco y los objetivos, hasta 1975; fueron librerías y editoriales en una ola anticultural que afectó a más de un centenar de establecimientos”, destaca esta historiadora del arte especializada en coleccionismo.


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La librería Cinc d'Oros de Barcelona, destruida el 25 de noviembre de 1971. Pérez de Rozas

Desde que abrazó al Partido Comunista en 1944, Picasso fue visto por el régimen como un agente de propaganda del comunismo internacional y su obra más célebre, el Guernica, la imagen de la lucha contra el franquismo, ganándose el rechazo de las autoridades. “A partir de los cincuenta se comienza a reivindicar al artista, con la idea de proyectar una imagen de apertura al exterior, pero no al hombre y sus ideas”, agrega Hernández. Algo que se prolongó hasta los setenta, momento en el que “la cuestión se radicalizó debido a acontecimientos políticos que acabaron activando la violencia contra Picasso”, explica la historiadora, que ha consultado para su libro la prensa oficial y la clandestina; documentación inédita como el archivo personal de Josep Maria de Porcioles, alcalde de Barcelona de 1957 a 1973, depositada en el Arxiu Nacional de Catalunya, y entrevistado a personajes tan dispares como el ultraderechista Blas Piñar y la hija del pintor Maya Picasso.

El libro repasa la creación del Museo Picasso de Barcelona, inaugurado en 1963, una operación compleja en la que la ciudad acabó siendo un vínculo entre el régimen y el pintor. "En la documentación de Porcioles aparece como hizo de intermediario entre Picasso y el ministerio de Fraga Iribarne, y cómo consiguió inaugurar el museo y se esforzó por ampliarlo y conseguir más donaciones del artista". Como la de 1970 de más de 900 obras de juventud, entre ellas la serie completa de Las Meninas, "algo que aumentó su popularidad y su visibilidad".


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Viñeta de Tisner publicada en 'Tele/eXpres' el 23 de noviembre de 1971.

“En su 90º cumpleaños se puso en evidencia lo insólito de que se le homenajeaba en toda Europa y en España era como si no existiera. Por eso, el Gobierno español, con Manuel Fraga Iribarne a la cabeza, elaboró una estrategia de recuperación para dar una imagen positiva fuera”, según la experta. Pero la extrema derecha reaccionó, sobre todo por la acción de Blas Piñar —creador en 1966 de Fuerza Nueva Editorial S.A. y en 1976 del partido radical Fuerza Nueva—, que no soportaba a Picasso desde que cayó en sus manos una edición alemana de Sueño y mentira de Franco, las pequeñas imágenes que Picasso creó en 1937 para acompañar a su Guernica en el pabellón español de París. En una de sus 18 viñetas puede verse al dictador con un pene enorme copulando con una cerda. “Los ataques parten de un error. Cuando Piñar se entera de que se exponen los grabados de la Suite Vollard en la galería Theo, cree que son los mismos dibujos de Sueño y mentira de Franco. He escuchado todos sus discursos y casi siempre ataca a Picasso. Y cada vez se sucede un ataque a una librería o galería que lo homenajean”, defiende Hernández. En Theo destruyeron las 24 obras que se exponían. Entraron, amordazaron a la secretaria y a un estudiante que había en la sala, rompieron los cristales y arrojaron ácido y pintura. Piñar fue acusado de ser el instigador.


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Tapete creado por Alberti para la exposición de 1972.

El ultraderechista mantuvo el error toda su vida. “En sus memorias, escritas 40 años después, dedica un capítulo a hablar del tema y dice, otra vez, que las obras expuestas son las de las viñetas y justifica sus acciones diciendo que eran copias”.


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La obra que firmó Calder para la exposición de 1972.

En Barcelona, el 21 de noviembre varios cócteles molotov destruyen la sala Taller de Picasso, a los dos días la librería Cinc d’Oros es también destruida. El Museo Picasso y la sala Gaspar se salvaron después de que los responsables de Theo los avisaran desde Madrid. “El Ayuntamiento reforzó la vigilancia apostando a la Guardia Civil en la puerta”, explica Hernández, que recuerda que Joan Ainaud de Lasarte, responsable de los museos de la ciudad, pidió “que cada visitante sea un vigilante”. Para Hernández no hay duda de la conexión de todos estos actos violentos: “En octubre de 1971 hubo un encuentro de los diferentes grupos que participaron en ellos en una masía de Olot (Girona), donde fueron entrenados por miembros de la ultraderecha italiana”.


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El tapete firmado por Tharrats para la expo de 1972.

El origen de esta investigación está en una colección de casi un centenar de obras creadas sobre unos tapetes de algodón. “En 1972, los dueños de Taller de Picasso enviaron, después del atentado, casi un centenar de sobres con estas piezas de tela a artistas y creadores para que hicieran una dedicatoria de desagravio a Picasso para una exposición en Vallauris, donde el pintor vivió”. Y todo el mundo respondió enviando auténticas obras de arte en estos lienzos de 40 por 60, con puntilla de 5 centímetros hecha a mano.

“Devolvieron por correo los tapetes doblados saltándose la censura del momento. El conjunto es un corte transversal del panorama pictórico de 1971”. Entre los artistas, Alexander Calder, Wilfredo Lam, Benjamín Palencia, Antoni Clavé, Josep Maria Subirachs, Manolo Millares, Joan-Josep Tharrats, Antoni Tàpies, Modest Cuixart, Equipo Crónica, Joan Miró, Arranz-Bravo, Joan Pon, Juan Genovés. Pero también Pau Casals, Camilo José Cela, Fernando Fernán Gómez y Rafael Alberti, que pintó seis; entre ellos, Una paloma para Picasso, que su amigo malagueño no llegó a ver nunca porque falleció en 1973. “Era un momento de efervescencia, menos mercantilista y más solidario. Ahora sería diferente”, remacha la autora.


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j.luis [ Martes, 26 Marzo 2019, 10:16 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Localizado en Ámsterdam un cuadro de Picasso robado hace 20 años

‘Busto de mujer’, sustraído en 1999 del yate de un jeque saudí, Abdul Mohsen Abdulmalik, tenía un valor de 4 millones de euros cuando desapareció y ahora podría alcanzar los 25 en una subasta



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El investigador de arte holandés Arthur Brand, junto al lienzo 'Busto de Mujer', de Pablo Picasso. STRINGER AFP

El cuadro Busto de mujer, un retrato pintado por Picasso en 1938 un año después de Guernica, y robado en Francia en 1999 en el yate de un jeque árabe, ha sido devuelto en Ámsterdam. La obra presenta a Dora Maar, la artista francesa amante del pintor, y está valorada en 25 millones de euros. En 2015, Arthur Brand, el detective especializado en recuperar obras de arte más conocido de Holanda, supo que estaba “en algún lugar del país", después de haber circulado como moneda de pago en los bajos fondos desde 2002. Este martes la ha presentado una vez confirmada su autenticidad.

El hallazgo ha sido corroborado por Dick Ellis, un antiguo investigador de Scotland Yard, representante de la compañía de seguros que actúa en nombre del propietario de la obra, el jeque saudí Abdul Mohsen Abdulmalik. Este lo compró en 1980 en Nueva York, en la Galería Pace, y el robo posterior rozó el guion de cine.

El 11 de marzo de 1999, su yate, Coral Island (Isla de Coral) estaba fondeado en el puerto de Antibes, al sur de Francia, listo para navegar a Barcelona y pasar allí una revisión. Bien envueltos y apilados en un lugar recogido del barco, había además otro picasso y un matisse. Los pintores estaban redecorando el interior, y el día de autos, las cámaras de seguridad estaban desconectadas. Los ladrones sacaron el retrato sin problemas, y el dueño solo pudo ofrecer después una recompensa de 400.000 euros. A partir de entonces no volvió a saberse nada del lienzo, y ni el detective del jeque, ni la policía gala pudieron dar con los ladrones.

“Picasso es el artista más importante del siglo XX y también uno de los más falsificados, así que cada cierto tiempo aparecen cuadros suyos que son meras copias. En este caso, las primeras noticias me llegaron en 2015. Picasso pintó este retrato para él mismo y no lo firmó. Estaba en su casa y nunca fue expuesto, de modo que yo solo tenía una foto a mano. En 2016 me llamaron otra vez diciendo que un picasso que estuvo en un buque circulaba por los bajos fondos. En 2017, pude hablar con un hombre de negocios holandés ajeno al robo. Él lo recibió de un cliente 'en una operación algo especial', pero ignoraba su pasado en manos de mafiosos. Cuando los ladrones de arte ven que no pueden venderlo en el mercado abierto, lo usan como pago en especie”, dice Brand, en conversación telefónica. Para cuando el empresario, “que se puso pálido como un muerto al mencionar la tela”, habló con el detective, el lienzo llevaba tiempo fuera de su casa. Hubo de pasar aún otro año hasta que se produjo el contacto definitivo. “Había hecho averiguaciones por mi cuenta, y en 2018 me dicen que saben que busco este picasso. Lo importante es retornar las obras, por eso siempre advierto a la policía. Al final, me lo trajeron a casa envuelto en bolsas de basura”. Las abrió y era el cuadro auténtico.

Brand subraya que los falsificadores, por buenos que sean, no deben de haber visto el marco por detrás. Al darle la vuelta a Busto de mujer en su domicilio, comprobó que tenía pegada una etiqueta de la Galería Pace. La sala lo compró en su día a los herederos del artista, sin intermediarios. “El jeque saudí lo adquirió allí mismo a principios de los ochenta en una venta privada. Tras el robo, la compañía aseguradora le pagó 4 millones de euros. Ahora debe ofrecérselo de nuevo, por el mismo precio. Él verá lo que hace, pero en el mercado ya vale 25 millones de euros, según los expertos”, apunta el detective.

Brand, que ha recuperado relieves visigodos de Burgos y cuadros de Dalí y Tamara de Lempicka, además de los caballos de Thorak, apodados los caballos de Hitler, entre otras cosas, cumple siempre su palabra. “Nunca hago nada ilegal, pero tampoco revelo la identidad del que devuelve una pieza de arte robada. Por otra parte, los últimos de la cadena no suelen ser los ladrones mismos, sino coleccionistas que ignoraban su origen, y no quieren meterse en líos legales”. Lo que sí hace el detective es disfrutar del arte recuperado “en mi casa y durante un día”. Una tradición.


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j.luis [ Jueves, 11 Abril 2019, 11:42 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Cuando Picasso le 'hizo la cobra' a Franco: historia de un amor no correspondido

Un ensayo de la investigadora Nadia Hernández repasa los atentados contra la figura del pintor en 1971 y su compleja relación con el régimen franquista.



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"Picasso, marxista, militante del Partido Comunista español, antipatriota proxeneta, homosexual, pornógrafo e hijo ilegítimo (...) si es necesario otro 18 de julio para salvar a España estamos dispuestos a ello con todas sus consecuencias, luchando contra los enemigos del interior y exterior, y muy principalmente contra los traidores que al igual que las prostitutas coquetean con el enemigo para poder salvar la carroña y ponzoña en que se han metido". Con esas proclamas reaccionarias justificó el grupo ultraderechista de los Guerrilleros de Cristo Rey una serie de atentados violentos y de corte ideológico desencadenados en Madrid el 28 de octubre de 1971 contra la figura del pintor malagueño, que tres días antes había celebrado su 90 aniversario.

Mientras el Gobierno francés celebró a Pablo Picasso con un homenaje nacional solo a la altura de Víctor Hugo, cediendo la Grande Galerie del Louvre por primera vez en su historia a una exposición dedicada a un pintor vivo, el régimen franquista optó por unas actividades mucho más comedidas: reconocer al artista exiliado en el país galo como "español universal", nombrarle académico de honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, expedir un sello oficial con su efigie y convocar un certamen de arte juvenil en su nombre. El legado del autor del Guernica, símbolo contra la barbarie y el terror de la guerra, afiliado al Partido Comunista desde 1944, resultaba todavía incómodo y difícil de encajar para la España de Franco.

Pero lo que realmente irritaba en las esferas franquistas era Sueño y mentira, unos grabados con los que Picasso caricaturizó de forma descarnada al dictador —montando un cerdo, por ejemplo—. "A partir de principios de 1950 la situación empieza a cambiar porque hay un gobierno con unas cuantas personas inteligentes que comprenden que no se puede obviar el éxito internacional de Picasso e inician este proceso de separación de la persona y del artista", explica la historiadora del arte Nadia Hernández Henche, autora de Picasso en el punto de mira (Memoria Artium), una obra en la que repasa el boicot violento de la extrema derecha contra el pintor y otros atentados a la cultura durante el tardofranquismo.


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Fachada de la librería Antonio Machado tras el atentado de 1971. Agencia Efe

¿Hubo entonces un intento de apropiarse del pintor malagueño? "Totalmente. Pretendieron apropiarse de la idea del artista para dar una mejor imagen de España en el exterior. Era un poco absurda la situación: en los años 60, Picasso ya estaba reconocido como el mejor artista occidental pero en España apenas se le conocía", señala Hernández. "Es una relación muy compleja basada en anhelos e incomprensión". Una suerte de amor no correspondido porque el pintor, fallecido en 1973, se mantuvo férreo en su promesa de no regresar a España hasta que Franco estuviese bajo tierra. "Pero nunca dijo que no volvería su obra", matiza la investigadora. Y es que como decía su colega Dalí: "Picasso es comunista. Yo tampoco".

Si el programa oficial para celebrar los 90 años de Picasso puede considerarse "endeble", el mundo artístico y cultural se movilizó para brindarle un homenaje acorde a su relevancia: conferencias, exposiciones en galerías de arte, novedades editoriales... todo ello controlado y vigilado al milímetro por la Dirección General de Seguridad, sobre todo los eventos que se desarrollaron en el ámbito universitario. En la Facultad de Ciencias de Madrid, una charla suspendida por orden gubernamental sobre el artista desencadenó una marcha estudiantil hacia la Moncloa bajo la consigna de "¡Picasso!, ¡libertad!", saldada con la detención del crítico de arte José María Galván por incitación al desorden público.

Barcelona, que había inaugurado el año anterior un museo monográfico a Picasso —y que se había convertido en referencia cultural internacional, gracias también a las imágenes que Fraga envió a las agencias americanas para dar una imagen de normalidad y propagandística de España— se encontró en 1971 con la oportunidad de agradecer al pintor todas sus contribuciones en forma de obras. El Ayuntamiento, dirigido por el tenaz y picassiano José María de Porcioles, personaje destacado para poner en valor su arte, descubrió una placa conmemorativa en el edificio donde Picasso había tenido su primer taller e inauguró una nueva exposición. Pero fue de nuevo el mundo artístico barcelonés el que llevó la delantera en cuanto al número y el compromiso de las actividades.


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'Sueño y mentira de Franoc'. Museo Reina Sofía


La respuesta ante los atentados

Tres días después del aniversario, coincidiendo con la efeméride de la fundación de la Falange, se desató la secuencia de ataques contra Picasso. Primero fue en Madrid: las librerías Antonio Machado, Visor y Cultart amanecieron vandalizadas, con los cristales de los escaparates hechos pedazos y grandes cantidades de tinta roja vertida sobre las estanterías y los mostradores. Unos días más tarde, los mismos comandos antimarxistas irrumpieron en la Galería Theo y arrojaron ácido sobre los grabados de la celebrada Suite Vollard de Picasso, los acuchillaron y rompieron los marcos a mazazos. El gran homenaje picassiano en la capital quedó arrasado por motivos ideológicos.

Ante las noticias que llegaban desde Madrid, el Museo Picasso de Barcelona reforzó las medidas de seguridad. Era el principal objetivo de los grupos radicales que, incapaces de asaltar la pinacoteca, se centraron en objetivos menos ambiciosos: en la noche del 21 al 22 de noviembre, cuatro botellas rellenas de líquido inflamable arrojadas a la galería de arte Taller de Picasso provocaron un incendio que arrasó el local y los cuadros allí expuestos. Dos días más tarde, los vándalos ultras lanzaron cócteles molotov contra la librería Cinc d'Oros. Todo el material expuesto en el escaparate y relacionado con el pintor quedó carbonizado.


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La librería Cinc d'Oros tras el atentado anti-Picasso. Archivo Fotográfico de Barcelona

¿Y cuál fue la respuesta del régimen franquista ante estos atentados? "Hay voces en contra y algunas críticas, pero se registra una indiferencia y una apatía general. Otros como Blas Piñar, del sector del búnker del franquismo, casi los aplauden", apunta Nadia Hernández. En su obra, Picasso en el punto de mira, citando a Joan Fuster, escribe que "no era necesario llegar a la violencia para expresar una actitud fóbica contra Picasso: esta quedaba también patente en el silencio". Estos ataques serían el prólogo de un movimiento contracultural agresivo que se prolongaría hasta 1976, ya en democracia.

Al pintor, desde su exilio, le llegaban todas estas noticias. ¿Cómo fue su reacción? "Sabemos por Rafael Aberti y por algún amigo que le quitaba hierro a su obra", confiesa la historiadora del arte. "Él dijo en una ocasión sobre los atentados: 'Eso no es una noticia, sería noticia si quemaran el Prado'. Pero en realidad sí estaba pendiente de lo que ocurría en España y reaccionaba a su manera, como por ejemplo no recibiendo a una delegación española. Era una persona muy astuta y distinguía muy bien el esfuerzo que hizo Barcelona por conservar su obra". Picasso, tan odiado y tan anhelado.


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j.luis [ Jueves, 06 Junio 2019, 09:32 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Dora Maar se proyecta más allá de la sombra de Picasso

Una retrospectiva en el Centro Pompidou restituye a la fotógrafa y pintora como una figura central del arte en los años treinta



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Copia realizada por Franck Raux de una fotografía de Brassaï que retrata a Dora Maar en su estudio, en 1944.
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Cargó, durante tiempo, con la etiqueta de "la musa de Picasso" o, en una variación un poco más favorable para ella, "la fotógrafa de los surrealistas". Como si Henriette Théodora Markovitch (1907-1997), más conocida como Dora Maar, no hubiese podido figurar, como merecía, en el canon del arte del siglo XX. Como si estuviese condenada a no ser más que un apéndice de otros.

Una retrospectiva del Centro Pompidou de París, titulada Dora Maar, reúne más de 400 piezas que podrán verse del 5 de junio al 29 de julio. La muestra la restituye como una figura central en el arte de su época: una precursora de la fotografía de moda y documental, y una pintora de segundo rango pero notable que, sin embargo, pasó buena parte de su existencia bajo la sombra del autor del Guernica.

Cuando la crítica de arte Victoria Combalía —una de las responsables, a partir de los años noventa, de la restitución de Dora Maar en su justo lugar— decidió aproximarse a aquella anciana que había sido amante de Pablo Ruiz Picasso y amiga de los surrealistas, ya la avisaron. Dora Maar vivía aislada, no hablaba con casi nadie, rehuía el mundo exterior y sobre todo no quería hablar de Picasso. Combalía le escribió una carta y unos días después, a una hora convenida, la llamó por teléfono. Era 1994. Dora Maar descolgó. ¿La clave para romper el cerco? "Madame Maar, no quiero hablar de Picasso, quiero hablar de usted", le dijo. Y funcionó.


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Retrato de Picasso, pintado por Dora Maar en 1936.

Las conversaciones que mantuvieron Combalía y Maar —cuatro en total, de una hora y media cada una, todas por teléfono— le sirvieron a Combalía, colaboradora de EL PAÍS, como base para escribir la biografía Dora Maar. La mujer invisible (Circe, 2013), que la editorial Éditions Invenit acaba de publicar en francés. El libro explora, entre otros aspectos, la tormentosa relación de Maar con Picasso, que se prolongó de 1936 a 1946 y la marcó para siempre. "Él la abandonó. Ella fue sometida a electroshocks. La trató el doctor Lacan", explica Combalía, quien finalmente, con delicadeza, logró que Maar le hablara de Picasso ("Era muy hombre y celoso de sus derechos", le dijo). Quizá nunca acabó de recuperarse. En todo caso, su reputación siempre estuvo asociada a Picasso, cuando no tapada por él. Fue una gran historia de amor entre dos artistas en la cúspide de su creatividad, pero también, durante el resto de la vida de ella, una losa tanto personal como artística.

La exposición del Pompidou hace visible el corte que Picasso supuso en su carrera. Hasta ese momento, Dora Maar era fundamentalmente una fotógrafa. Primero, de moda, en revistas ilustradas, y también de publicidad. Los retratos de la modelo Assia o de Nusch Éluard y los anuncios de champú o de cremas faciales difuminan la frontera entre la fotografía funcional y la artística, y conectan con los experimentos surrealistas. Los reportajes en los barrios pobres de Barcelona, Londres o París se enmarcan en la mejor fotografía documental de los años treinta, la de los Cartier-Bresson o Brassaï, y resaltan su compromiso político. La incursión en el surrealismo —los retratos de los poetas Éluard, Prévert, Breton, Cocteau; los collages y fotomontajes o el inquietante Portrait d'Ubu— cierran esta etapa, la más fecunda y perdurable, anterior a su unión con Picasso.


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Retrato de Picasso, 1935-1936. DORA MAAR

Como muchos fotógrafos de entonces, Dora Maar consideraba la fotografía como un arte inferior a la pintura. Su encuentro con Picasso, cuando ella era una fotógrafa reconocida y él ya estaba considerado el mayor pintor del siglo, la llevó a dejar de lado la cámara. Fotografió el Guernica durante su creación, pero pronto dio prioridad a los pinceles, su primera vocación, a la que en realidad dedicaría la mayor parte de su vida: cinco décadas.

Ella retrató a Picasso y Picasso a ella: el más célebre de los cuadros en los que el malagueño la retrata es La mujer que llora. La relación acabó mal. Hay en el Pompidou un retrato de Dora Maar realizado en 1946 por Brassaï, con el porte severo, sola y rodeada de cuadros en su estudio, que refleja toda la melancolía del momento.

"Si ella hubiese continuado con la fotografía, habría sido como Cartier-Bresson. Un crítico de la época la ponía al lado de Heartfield y Man Ray", dice Victoria Combalía, quien en 1995 organizó la primera retrospectiva de Dora Maar, en Valencia. "Lo que ella tiene es una mirada muy personal, un misterio, a veces un poco de humor negro, y, respecto a los pobres y los desheredados, una piedad laica". ¿La destruyó Picasso? "No, tampoco. Destruir sería demasiado. El abandono traumático la destruyó bastante psicológicamente. Pero ella era muy fuerte. Superó el trauma con la pintura, la religión y el psicoanálisis con Lacan". Al morir, a los 90 años, no dejó herederos conocidos. Se encontraron familiares lejanos en Francia y en Croacia. Su obra se dispersó.

Dora Maar decía: "Después de Picasso, solo hay Dios", pero ella fue mucho más que "la musa de Picasso", una etiqueta tan reductora que oscurece una figura que había brillado con luz propia antes de conocer al genio de Málaga. La incógnita es qué habría sido si Picasso no se hubiese cruzado en su camino, qué habría hecho, qué lugar habría ocupado en la historia del arte. La exposición del Pompidou permite imaginarlo.



Más allá de Picasso: Dora Maar


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Un nuevo libro reivindica el lugar de Dora Maar en la historia de la fotografía, cuya lectura quedó mediatizada por su figura como musa de Picasso
Más info y fotos de Dora Maar


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j.luis [ Martes, 18 Junio 2019, 08:53 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
El peligro de ser un ‘picasso’ en un yate de millonario

La falta de conciencia amenaza la conservación del arte en manos de los ricos



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Yate del príncipe saudí Mohamed bin Salmán, donde algunas fuentes ubican el cuadro de Leonardo Salvator Mundi. Phil Walter - GETTY IMAGES

La escultura de cristal parecía sucia y la metieron en el lavaplatos. Al dueño del barco le había costado 90.000 euros y aquel lavado acabó con el brillo de la pieza. La pareja de la misma apareció una mañana astillada y la tripulación culpó a las gaviotas de haber picoteado la superficie. En otro barco, trataron de arrancar el envoltorio que cubría una de las paredes de la embarcación recién inaugurada: era una instalación de Christo y Jeanne-Claude. Las velas encendidas junto a pinturas millonarias también son corrientes, como lo son las fiestas, el champán y los cuadros de Picasso. Una mala combinación que acaba con el corcho impactando en el lienzo.

No son escenas de una película de Peter Sellers y es probable que no se rodasen por ser inverosímiles, pero de todas ellas ha sido testigo la historiadora británica Pandora Mather-Lees, que se atreve a contar a EL PAÍS las anécdotas, sin dar nombres ni referencias. Trabaja para que el arte en poder de los ricos no sufra. Desde que empezaron a construirse yates de más de 40 metros de eslora, los barcos son un segundo hogar para ellos, los multimillonarios, que llevan parte de sus colecciones en sus naves.

Hay más atención al interior que al mar
Pandora Mather-Lees

Un club al que podría haberse sumado el príncipe y heredero saudí, Mohamed bin Salmán (MBS), si se confirma que es el hombre que estaba detrás de la millonaria puja por el Salvator Mundi, un leonardo en entredicho. Un experto en arte reveló hace unos días que el cuadro cuelga de uno de los salones del Serene, el yate de MBS, hombre fuerte del régimen saudí, en horas bajas tras el asesinato de Jamal Khashoggi, un periodista crítico con la monarquía, en el consulado saudí en Turquía.

Llenaron de belleza sus interiores y se olvidaron del exterior: “Hay más atención al interior que al mar”, explica Mather-Lees, que saltó a los titulares el pasado enero. Conoce los problemas de conservación del arte contemporáneo en manos del 1% de la población y no escatima en relatos insólitos, como el del corcho reventando el lienzo del pintor malagueño. Inolvidable también la operación de rescate de un Basquiat, sepultado por los copos de maíz que los hijos del dueño estamparon en el desayuno. Aquel cuadro les daba miedo. La tripulación, ducha en asuntos marítimos, recuerda la especialista, empeoró la obra cuando la quiso limpiar.

“Tienen más espacio para albergar arte, ya sea pintura, escultura o adornos especiales y diseño. La llegada de la nueva riqueza rusa ha hecho que a los propietarios les guste tener sus mejores piezas a bordo”, comenta. Por eso los interiores se diseñan cada vez con más lujo, con más arte y con más vanidad: “Al propietario le gusta mostrar sus piezas especiales a sus invitados”, reconoce.

El primero en marcar tendencia y mandar a flote las piezas más caras del mercado fue el ruso Roman Abramovich. Para cuando su Eclipse navegaba, en 2010, el interiorista Terence Disdale había decorado la nave de 162 metros de eslora, 13.000 toneladas de peso, dos helipuertos, dos piscinas, una discoteca, tres lanchas, un minisubmarino, 11 habitaciones y 340 millones de euros de precio. Disdale había comprado 35 obras de arte contemporáneo, entre ellas un cuadro de Lucian Freud, Francis Bacon, esculturas de Simon Allen y pinturas abstractas de Trevor Bell, entre otras, para ambientar el segundo yate de lujo más grande del mundo.

Mather-Less asegura haber visto yates con más de 800 piezas de arte, con un precio de mercado que doblaría el de la embarcación. “Hay superyates con mejores colecciones que algunos museos nacionales”, dijo en las conferencias organizadas por Superyacht Investor, una revista que se dedica a informar sobre el estilo de vida de los yates. Su último artículo da la solución definitiva y económica para ver películas en streaming a bordo.

¿Y los seguros? La principal compañía aseguradora de España apunta que, a pesar de que han hecho alguna excepción "para algún cliente muy VIP", ellos no aseguran nunca en yates, porque "es un riesgo adicional". La especialista británica trata de quitarle peligro al asunto. Dice que las condiciones son óptimas, porque “hay una excelente ingeniería que puede controlar los factores ambientales, sobre todo cuando hay invitados a bordo”. “Si el capitán es sensible a las piezas, pueden controlar las condiciones ¡a menudo mejor que en un museo! Es un asunto de conciencia”, dice.

Falta de conciencia

Son obras de arte que aportan un estatus al propietario, pero que no se valoran como lo que son: únicas e insustituibles
Ana Galán Pérez

Para que no cometan un “Eccehomo”, Mather-Lees educa a la tripulación en conservación de patrimonio, por 295 euros la jornada. Se lo pueden permitir. Cuenta que lo ideal es que tanto dueño como tripulación sean conscientes de que lo que decora sus barcos es algo más que decoración. Ana Galán Pérez, presidenta de la Asociación de Conservadores Restauradores de España (ACRE) explica que los coleccionistas privados suelen desconocer los riesgos que pueden afectar a sus piezas. “A menudo estas piezas son meramente decorativas y se presentan en espacios de uso diario. Son obras de arte que aportan un estatus al propietario, pero que no se valoran como lo que son: únicas e insustituibles”, cuenta la experta.

Tanto Galán como Mather-Lees coinciden al señalar algunos riesgos en el depósito del arte en los yates. Junto a las condiciones ambientales (luz, la temperatura y la humedad, así como el aire salino) y la acción de los seres humanos, existe la amenaza de las sanciones a la exportación. El caso más sonado es el de Jaime Botín, acusado de ignorar las órdenes del Ministerio de Cultura y sacar Cabeza de mujer, de Picasso, del país sin permiso. El banquero irá a juicio por un delito de contrabando. Y por último, instala el arte de manera correcta: si el Rothko que has comprado es demasiado grande para la sala donde aparcas las motos de agua, no lo cuelgues girado 90 grados.


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'Cabeza de mujer joven', de Pablo Picasso.



Cosas de ricos

Luego está Jeff Koons, que hace del yate la obra de arte. Se lo diseñó en 2013 al griego Dakis Joannou. Una embarcación de más de 130 metros, excesiva, con guiños pop a lo Lichtenstein, en un eco del camuflaje naval británico de la Primer Guerra Mundial. El multimillonario le dijo a Forbes que no atendieron a reglas, ni programas, ni planes cuando lo diseñaron. “Hicimos lo que quisimos”. El yate se llama 'Guilty', 'Culpable'. Joe Lewis -otro multimillonario- tiene en su barco de 98 metros ('Aviva', atracado en Londres), un tríptico de Francis Bacon, de 1974-1977, que compró por 30 millones de euros en 2008. Ese mismo año Roman Abramovich compró otro tríptico de Bacon por 77 millones de euros, que también descansa en su nave.


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j.luis [ Jueves, 27 Junio 2019, 09:10 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
‘El actor’, de Picasso, se quedará en el Metropolitan

Un juez desestima la demanda de los herederos de un hombre de negocios judío que vendió el cuadro para financiar su fuga de los nazis



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'El actor' (1904), de Pablo Picasso.

El cuadro de Pablo Picasso El actor, que un hombre de negocios judío alemán supuestamente se vio obligado a vender para financiar su fuga de los nazis, podrá quedarse en el Museo Metropolitan de Nueva York en lugar de ser devuelto a los herederos, según ha dictaminado un juez.

Según la decisión del tribunal, la bisnieta del comerciante Paul Leffmann esperó "demasiado tiempo" para exigir el regreso del cuadro -en concreto, hasta 2010, 72 años después de su venta y 58 años después de que entrara a formar parte de la colección del Met-. En su sentencia, el juez reconoce que la Ley de Recuperación del Arte Expropiado del Holocausto de 2016 y otras medidas recientes respetan la necesidad de proporcionar "alguna medida de justicia, aunque sea incompleta", a las víctimas de la brutalidad nazi y sus herederos.

Sin embargo, considera que sería injusto que el Metropolitan renunciara a Picasso, dado el retraso "irrazonable" en exigir su regreso. "Este no es un caso donde la identidad del comprador era desconocida para el vendedor o la propiedad perdida era difícil de localizar", ha recordado el juez. A su entender, el Metropolitan se ha visto perjudicado por las más de seis décadas que han transcurrido desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Una de las herederas explicó que Leffmann vendió El actor a un vendedor de arte de París por 12.000 dólares para financiar la fuga de él y su esposa a Suiza desde Italia. Además, lamentaba que el Metropolitan no hubiese reconocido adecuadamente la propiedad de Leffmann hasta 2011, después de décadas de catalogación incorrecta.

Pintado durante el Periodo rosa de Picasso entre 1904 y 1905, El actor también fue noticia en enero de 2010 cuando un estudiante de arte perdió el equilibrio y cayó en él, causando una rotura de más de diez centímetros que ya fue reparada.

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j.luis [ Sábado, 20 Julio 2019, 09:46 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso, fotógrafo fotografiado

El museo barcelonés del pintor repasa la compleja relación del artista con la imagen



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Picasso en su estudio de Mougins en 1964, con 83 años, delante de su obra 'El pintor'. Roberto Otero / Museo Picasso de Málaga

Entre mayo y agosto de 1909 un joven Picasso pasa el verano en la pequeña localidad de Horta de Sant Joan. Allí se instaló junto a su compañera Fernande Olivier, cargado de material de pintura y una cámara de fotos, con la idea de evadirse del agobio de París, donde vivía desde 1904. Picasso pintó, y mucho, tal y como puede verse en las fotografías que realizó para mandárselas a su amiga y coleccionista Gertrude Stein y a sus marchantes y clientes.

En las imágenes realizadas en su habitación del hostal Trompet aparecen sus obras cubistas con líneas tan geométricas como los tejados de las casas de este lugar apartado de Tarragona que Picasso conocía bien porque allí había estado seis meses entre 1898 y 1899 para reponerse de escarlatina. En una de las fotos que seguro realizó Olivier, Picasso posa sentado con las piernas abiertas mostrando con descaro sus atributos bajo el pantalón. El pintor, repetirá este esquema a lo largo de su vida apareciendo delante de su obra, en casi todos los estudios que tuvo en vida, orgulloso y provocativo, junto a las pinturas que acaba de realizar y que tanta fama le estaban dando. Una decena de las 45 placas que Picasso hizo en Horta de Sant Joan ven por primera vez la luz en la exposición Picasso, la mirada del fotógrafo que inaugura el Museo Picasso de Barcelona (hasta el 24 de septiembre) en la que se muestra la compleja y fructífera relación entre el pintor y la fotografía, delante y detrás de la cámara. “La exposición habla del Picasso fotógrafo haciendo colaboraciones con otros fotógrafos, y siendo fotografiado, como actor de su propio personaje. Es un paseo poético en nuevo capítulos en torno al lugar más íntimo de Picasso, el de la creación”, explicó el director Emmanuel Guigon.

En 1992 los herederos de Picasso donaron al estado francés el archivo fotográfico del pintor, proporcionando un material ingente ya que Picasso lo guardaba todo, por mínimo y nimio que fuera. En total, más de 200.000 documentos manuscritos o impresos y cerca de 18.000 fotografías, de los que un millar son anteriores a 1920 y atribuibles al propio pintor y a muchas de las mujeres que vivieron con él.


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Picasso sentado en la habitación del hostal de Trompet, en Horta de Sant Joan, en 1909. Musée national Picasso-Paris

Según Violeta Andrés, comisaria de la muestra, “Picasso practicó la fotografía y experimentó con reconocidos fotógrafos de profesión. Picasso es un ojo, una mirada, y antes de todo necesita crear y experimentar. Y experimentó con la técnica fotográfica como con cualquier otra técnica”. Andrés, que asegura que “Picasso era fotogénico, y desde muy joven tenía conciencia de ello, de modo que ponía en escena a un personaje”, repasa cronológicamente los diferentes talleres en los que trabajó y que permiten ver su evolución y crecimiento; de Horta de Sant Joan a Mougins, pasando por sus talleres parisinos hasta 1919, en un edificio mísero y bohemio de Montmartre, Boulevard de Clichy, en el que abundan las obras cubistas y objetos de arte africano, en Boulevard Raspail y Rue Schoelcher donde realizó construcciones efímeras, collages y posó delante de ellas vestido como un boxeador. Los lugares donde creó en compañía de la bailarina rusa Olga Khokhlova en Motrouge, dando comienzo al estilo neoclásico del pintor.

La exposición recorre todas estas estancias a partir de las fotografías conservadas realizadas por el pintor y sus parejas y amigos suyos. “Lo guardaba todo, pero no hay ninguna imagen de sus talleres en Barcelona”, explicó.


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Picasso en Cannes, en 1957. / David Douglas Duncan

En el periodo de entreguerras, entre 1918 y 1937, Picasso y Olga se mudan a un apartamento burgués de La Boétie, junto a su galerista. De ese momento son algunas de las imágenes del estudio realizadas por Man Ray y Brassaï que también publicó por primera vez (en el primer número de la revista Minotaure) las esculturas de escayola que realizaba en Normandia de su amante secreta Marie-Thérèse Walter. Brassaï es el primero de una larga lista de fotógrafos que captaron al artista, como René Douglas Duncan, Herbert List, Arnold Newman y Edward Quinn, entre otros. Ninguno consiguió lo que Dora Maar, que lo inmortalizó (para la revista Cahiers d’art) pintando una de sus obras. Nada menos que el Guernica, en 1937 en la buhardilla que alquilaron juntos en la rue des Grands Augustins de París, en los que Picasso pasó los años oscuros de la ocupación nazi.


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Una imagen de 'Las líneas de la mano: Pablo Pìcasso en Vallauris, 1952', de Robert Doisneau con la típica camiseta del pintor. Lluís Gene (AFP)

Picasso se instala tras la guerra en Antibes en 1946 y dos años más tarde, junto con su nueva compañera Françoise Gilot, en Vallauris para pasar, en 1955, a La Californie de Cannes, con Jacqueline Roque. Aquí recibe la visita de Leopoldo Pomés que le realiza unas imágenes, inéditas hasta ahora, de las que se incluyen cuatro en la exposición. Su peregrinaje por casas y estudios le lleva en 1958 al castillo de Vauvenargues, momento en el que las fotografías son cada vez menos frecuentes, pese a que mantiene su espíritu creador. Por fin, en 1961 se instala en Mougins, donde hasta 1973 en el que muere solo recibe a allegados. Las últimas fotografías de Roberto Otero, yerno de Alberti, lo muestran al final de su vida. En una de 1964, con 83 años aparece orgulloso y con el poder de seducción que tenía con 28, durante su estancia en Horta de Sant Joan.


Publicado el 6 de junio de 2019 por elpais.com


j.luis [ Sábado, 20 Julio 2019, 11:03 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso-Inglada, “pareja de hecho”

El poeta es quien más sabe de la vida del pintor, sabe incluso lo que hizo el genio malagueño casi todos los días de su vida



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Rafael Inglada, junto a una estatua de Picasso a la puerta de la casa del pìntor. GARCÍA SANTOS

Rafael Inglada (1963) vive en Los Percheles, donde nació la madre de Picasso, y llega con su marido, Antonio Mérida, y con sus dos perras. Preguntas quién puede hablarte mejor de Picasso y Málaga y todos te señalan a Rafael. Y aquí está el poeta andaluz al que todos saludan como un héroe de barrio.

En 1989 empezó a trabajar en la Fundación Picasso, en la casa del pintor. A lo más que había llegado cerca de su nombre fue en la inauguración del monumento en los Jardines de Picasso a mediados de los años setenta. El pintor Eugenio Chicano, que dirigía esa fundación, le pidió que hiciera una genealogía del pintor, y desde ahí no paró de buscarlo. Ahora Picasso es (con su marido, con sus perritas, con su poesía, con Lorca, con Machado) el amor que lo desvela. Manuel Alcántara, amigo suyo, dijo que Inglada y Picasso son “pareja de hecho”.

Rafael quiso saber “qué había sido de los primeros diez años de ese niño… Era el rey de la casa; ahí estaba su padre, pero él vivía con la madre, con la abuela, con las hermanas, las primas, un mundo femenino total”. En los años sesenta Pablo se autorretrata “con un cetro y una corona. El macho, el centro de la casa”. Lo supo todo de Picasso, ha escrito aquella monografía y numerosos libros; en su casa tiene hasta 1.500 obras sobre la pintura y el hombre. Sabe qué hizo Picasso casi todos los días de su vida. Porque en sus cuadros, en sus dedicatorias, en sus postales, de todo dejó constancia y fecha. De modo que, tal día como hoy, 20 de julio, en 1971, por ejemplo, Rafael sabe que Picasso “enviaba una postal desde Vallauris al exbanderillero Francisco Reina Minuni”. Esa sabiduría minuciosa le lleva a saber casi al dedillo qué pasó entre aquel niño y su pueblo hasta el fin de sus numerosos días.

Málaga “fue el paraíso perdido de Picasso”. Parecía “un hombre de taberna, con su amor por los olores, la fruta de la infancia, las patatas fritas, el olor a naranjas que se quedaba en los pupitres. Las palomas, el mar”. En los “años del maltrato”, cuando el fascismo español declaró a Picasso maldito y malo, Barcelona lo cuidó mejor que Málaga; pero él no respondió al ninguneo. “Y, fíjate, yo creo que incluso conservó siempre el acento malagueño”. En los años cincuenta una apelación del académico (y alcalde) José Luis Estrada a recuperar a Picasso “antes de que sea demasiado tarde” resuelve el desdén por su figura y le devuelve a Picasso “el amor de su tierra”. Ahí está el Museo Picasso, que desde 2003 ha llevado a más de seis millones de personas a contemplar su obra, y ahí está Rafael, por ejemplo, que respira amor por el paisano. “Y por Lorca”. Él es (con Víctor Fernández) el autor de un libro insólito, Palabra de Lorca, que junta todas (todas) las entrevistas que Lorca dio en su vida. (Malpaso no le ha pagó ni un duro: es la única vez que se le ve triste).

Rafael apura su café con leche agarrado a la perra Rita, que tirita de miedo. “La encontramos abandonada, y mira la pobre cómo está”. Deja sobre la mesa un verso que Picasso escribió en París en mayo de 1936, antes de que sobre Málaga cayera la sangre que también cubrió a Federico. En esos versos están su madre, Los Percheles, y “el hermoso toro que me engendra la frente coronada de jazmines”.


elpais.com / Juan Cruz


Anonymous [ Domingo, 28 Julio 2019, 22:57 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Que buen post recomiendo que se deberia crear un blogs con todas sus pintura e informacion ayudaria mucho para mostrar mucho mas de esta pinturas


j.luis [ Lunes, 29 Julio 2019, 09:47 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
wendy11, si eres aficionada a Picasso, aquí tienes un montón de obras expuestas, comentarios y noticias relacionadas del prolífico genio malagueño, que cuenta con más de 340 post, con más de 400.000 visualizaciones a lo largo de doce años.






Saludos.


j.luis [ Viernes, 02 Agosto 2019, 12:38 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Condenado a prisión por una estafa millonaria un marchante que comerciaba ‘picassos’

Timothy Sammons se ha declarado culpable de quedarse con entre 9 y 27 millones procedentes de pagos efectuados por la adquisición de obras de arte



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Vista de la obra 'Los enamorados' (en primer término) en una exposición organizada por la Fundación Mapfre en Barcelona en 2018. / Susanna Sáez - EFE

El marchante de arte Timothy Sammons ha sido condenado este martes por un tribunal de Nueva York a cumplir una pena de entre 4 y 12 años de cárcel tras declararse culpable del robo de entre 10 y 30 millones de euros (9 y 27 millones de euros respectivamente) procedentes de transacciones económicas realizadas por la venta de obras de arte. Sammons era un conocido marchante británico que había trabajado para la casa de subastas Sotheby's en Nueva York antes de montar su propio negocio en el mismo sector. Sammons no ha querido realizar declaraciones ante la juez en la última vista del caso.

Entre las obras que Sammons vendió con la finalidad de hacerse con fondos de forma ilícita se encuentran Buste de Femme de Pablo Picasso, Reverie de Marc Chagall, y Calanque de Canoubier (Pointe de Bamer), de Paul Signac, según un comunicado emitido por la fiscalía de Manhattan. El marchante había comercializado en otras ocasiones distintas obras del artista malagueño.

"Durante años, el acusado organizó una estrategia engañosa para hacer dinero, ganándose la confianza de posibles compradores y vendedores para defraudar millones de dólares y usar ese dinero para financiar su lujoso estilo de vida", ha afirmado este martes el fiscal del distrito de Manhattan, Cyrus Vance. "En la negociación y venta de pinturas extraordinarias de alto precio, Sammons dominó el arte de la mentira, el timo y el robo", agregó.
Sammons representaba a propietarios de importantes piezas de arte ante compradores privados o en subastas. A cambio, obtenía una comisión en caso de venta.

Pero desde 2010 a 2015 Sammons se hizo con parte del dinero conseguido con la venta de obras de arte, y utilizó piezas que no eran de su propiedad como avales para obtener préstamos personales, según la fiscalía de Manhattan. También pagó con dinero procedente de ventas de determinadas obras de arte vuelos privados en primera clase, cuotas de gastos en destacados clubs y facturas de sus tarjetas de crédito.

Durante la sesión de este martes, la juez encargada del caso, Ann Scherzer, juzgó las acciones de Sammons como "extremadamente serias e inquietantes", y aseguró que el acusado se había negado a responsabilizarse de ellas al no querer hacer declaraciones en la última vista.

El medio artnet News asegura que el abogado de Sammons, David Touger, ha señalado ante la juez que su cliente estaba arrepentido y que sus acciones "no eran intencionadas".


elpais.com


j.luis [ Lunes, 16 Septiembre 2019, 12:05 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso pintó el ‘Guernica’ para denunciar las “atrocidades de la República”, según la ONU

Lanzan una campaña de recogida de firmas para que Naciones Unidas rectifique en su web la descripción de los motivos que llevaron al artista a pintar el icono antifranquista



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Picasso es fotografiado por Dora Maar mientras trabaja en el 'Guernica' en 1937. MUSEO REINA SOFÍA / VEGAP

Para las Naciones Unidas el Guernica de Pablo Picasso “se exhibió temporalmente en la galería como forma de protesta artística contra las atrocidades de la República durante la Guerra Civil española”. Este extracto sobre el motivo del icono de Pablo Picasso figura en el apartado de la web del organismo dedicado a los obsequios recibidos. Se refiere a un tapiz encargado por Nelson A. Rockefeller, en 1955, realizado por el taller de J. De la Baume-Durrbach (al sur de Francia), bajo la supervisión del artista malagueño. “El tapiz fue presentado y colocado sobre la pared a la entrada del Salón del Consejo de Seguridad, el 13 de septiembre de 1985”, recuerda la página que difunde el catálogo artístico de Naciones Unidas. La viuda del magnate donó la obra en noviembre de 2016.

La reseña de Naciones Unidas cambia el relato de los hechos y convierte a la República en el responsable del bombardeo de la ciudad de Gernika, el 26 de abril de 1937, que es el motivo que movió al pintor a hacer este mural de más de siete metros de largo y casi cuatro de alto. El ejército nazi -aliado de las fuerzas franquistas- arrojó 31 toneladas de bombas incendiarias y explosivas, durante cuatro horas, sobre la población. Arrasaron la localidad vasca y el propósito era una destrucción masiva.

La plataforma Nueva Cultura ha lanzado una campaña para recabar firmas contra este relato para exigir una “rectificación inmediata” en la web de Naciones Unidas, en todos los idiomas, “para que tan digno organismo no difunda informaciones tan alejadas de la realidad”. Aseguran haber recogido más de 1.000 firmas en un día de alerta.

Los obsequios están custodiados y clasificados por un comité artístico que redacta y clasifica las fichas de las obras obsequiadas, desde 1967. La composición actual de este comité de obras de arte no cuenta con expertos externos, sino que incluye a siete miembros de la Secretaría dirigidos por un presidente. Este comité recomienda al Secretario general la aceptación o el rechazo de las ofertas de regalos oficiales a la ONU por parte de los estados miembros, así como la gestión de los regales. Entre las últimas inclusiones en el catálogo digitalizado aparece el Guernica y la renovación del decorado de la suite del Secretario General, un busto de Pablo Casals, dos butacas y un sofá donados por Bangladés, etc.

Efecto contra las bombas

En los años cuarenta, Picasso decidió que el cuadro fuera conservado y custodiado por el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) ante la dictadura de Franco. Y dejó claro que su deseo era que el Guernica marchara a España cuando el país recuperase la democracia y “solamente volverá con la República”. Picasso escribió en noviembre de 1970 al MoMA para aclarar estos términos. Esta puntualización que estuvo a punto de desmantelar su retorno en 1981 también se la salta la ONU: “Picasso pidió que el cuadro se llevase de vuelta a su país natal, España, cuando se restablezcan las libertades públicas”.

Picasso tenía 57 años cuando se plantó ante aquella monumental tela. Apenas con retoques se lanzó a pintarlo con mucho aguarrás, un trabajo líquido y efectivo. Fue cambiando y ensayando de manera frenética el blanco y el negro, las formas y los gestos de las figuras. En un mes, en mayo, Picasso concluyó el cuadro de manera veloz, ante la urgencia de la fecha de la inauguración de la cita internacional.

Con esa particular revisión de la historia, el organismo creado para mantener la paz y seguridad internacional obvia que fue un encargo del Director general de Bellas Artes, Josep Renau, a petición del Gobierno de la Segunda República española para ser expuesto en el pabellón español de la Exposición Internacional de 1937, en París. La intención, precisamente, era propagandística para atraer la atención del público a la causa republicana en plena guerra civil.

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j.luis [ Martes, 24 Septiembre 2019, 09:26 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso y Calder, similitudes entre dos bastiones de la modernidad

Málaga acoge una gran muestra de los dos grandes artistas del siglo XX que exploraron el vacío desde posiciones opuestas



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Exposición Calder-Picasso, en el Museo Picasso Malaga (MPM). Garcia-Santos

“Picasso llegó, muy temprano, a mi exposición en Percier, y nos presentaron.” Era 1931 y las comillas son de las notas manuscritas de Alexander Calder, el artista rememora el primer encuentro que tuvo con Pablo Picasso cuando llegó a París y mostró por primera vez su obra no figurativa. Picasso ya era todo un personaje en la capital francesa y Calder solo un recién llegado. "Me enteré de que él había estado en la galería Vignon (acude a las exposiciones nuevas con la esperanza de llevarse algo que pueda usar, imagino) ¡qué malo soy!", escribió el escultor estadounidense sobre la visita del malagueño en febrero de 1932 a otra de sus muestras, en este caso el debut de sus móviles, organizada por Marcel Duchamp.

Estos manuscritos forman parte de la gran exposición que reúne 57 obras de Alexander Calder (Lawton, Pensilvania, 1898-Nueva York, 1976) y 50 de Pablo Picasso (Málaga1881-Mougins, Francia, 1973) y que se inaugura este martes en el Museo Picasso Málaga (MPM). "Es un proyecto raro, porque la gente no se plantea nunca unir a Calder y a Picasso, que comienza por nosotros: los nietos. Ambos hemos vivido centrados en el trabajo de nuestros abuelos que, a pesar de lo que pueda parecer, guarda similitudes. Los dos trataron el tema del vacío. Picasso, obsesionado con su propia mortalidad, lo refleja en cada retrato; mientras que mi abuelo siempre trabaja explorando la energía que interconecta a los seres humanos; exteriorizando. Lo que supone también una exploración del vacío", ha explicado este lunes Alexander S. C. Rower, presidente de la Calder Foundation de Nueva York y uno de los cinco comisarios de Calder-Picasso, la muestra que podrá verse en Málaga hasta el 2 de febrero de 2020, patrocinada por Fundación Unicaja. El otro nieto es Bernard Ruiz-Picasso, copresidente de la fundación FABA y presidente del consejo ejecutivo del museo malagueño.

Los nietos han rastreado en la biografía de sus famosos parientes y han incluido en la muestra, que antes se ha visto en el museo parisino y por la que han pasado 400.000 personas, documentación de las cuatro veces que Picasso y Calder se encontraron. "Fueron dos grandes maestros que caminaron a través del siglo XX mostrando una gran potencia y, aunque su producción es muy distinta, tienen puntos en común", ha precisado Ruiz-Picasso.


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'Mujer en un sillón' (1947), de Pablo Picasso. Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid, 2019

Desde el Museo Picasso París han viajado 44 obras, algunas tan especiales como la gran escultura Mujer en el jardín (1930), una pieza de más de dos metros de altura de hierro pintado en blanco, o Figura, una amalgama de ganchos, cuerdas, clavos y una cuchara que el malagueño creó en 1935 por puro divertimento y que sale de Paris en contadas ocasiones.

"Es un diálogo de dos grandes artistas que tienen muchos puntos en común: ambos nacieron a finales del siglo XIX, sus padres eran también artistas y los dos, aunque de formas distintas, renovaron el arte y contribuyeron a la modernidad en el XX", ha comentado Émilia Philippot, conservadora jefa de la colección del Museo Picasso-París, también comisaria junto a su colega Claire Garnier y al director del MPM, José Lebrero.

Entre las 107 obras que integran la muestra, expuestas en salas diáfanas en torno a conceptos como Capturar el vacío, Dibujar en el espacio, En suspensión, La gravedad y la gracia o Cortar y plegar, pueden verse trabajos sorprendentemente similares como Cercles et signes I, una tinta de 1930 de Picasso, y la escultura Wooden Bottle with Hairs (1943), de Calder.


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El cuadro 'Sombrero de paja con follaje azul', de Pablo Picasso, obra de la exposición Calder-Picasso. / Carlos Díaz - EFE

"Se conocieron muy brevemente en 1931 y coincidieron en 1937 en el Pabellón de España en la Exposición Internacional de París. Después se vieron otras dos veces en los años cincuenta, no fueron amigos, pero cada uno sabía lo que estaba haciendo el otro", comenta Rower en un paseo por la muestra, en la que se exhibe junto a las notas de Calder sobre sus encuentros una de las dos obras de Picasso que poseía el inventor de la escultura cinética: Femmes devant la mer, un dibujo de 1920. Y aunque en la muestra, que podría viajar el año próximo a Nueva York, no aparece, el nieto de Calder asegura que hubo un quinto encuentro entre los dos titanes del arte moderno. Calder, amigo de Miró y de Josep Lluis Sert -arquitecto del Pabellón Español de 1937-, fue el único artista extranjero que intervino en el proyecto con su Mercury Fountain, que se mostró delante del Guernica. "Cuando vi lo que iba a exponerse en este pabellón, de inmediato ofrecí mis servicios para hacer una cosa u otra", escribió Calder demostrando así la admiración que sentía por su colega y su apego a las ideas republicanas que, asegura su nieto, mantuvo durante toda su vida ayudando a los refugiados españoles en París.
"Aunque a veces los resultados son similares, el nervio creador de los dos artistas es muy distinto. El uso que ambos hacen de las formas geométricas pone en cuestión la diferencia entre figuración y abstracción, una linea que puede ser muy sutil", precisa José Lebrero.

La selección de los cinco comisarios incluye piezas tan especiales como los tres proyectos del monumento a Apollinaire, de Picasso, La grande vitesse, de Calder, o las tres esculturas de Les baigneurs, del malagueño, que aparecen protegidas por el universo colgante de Red Lily Pads, del rey de los móviles. Trabajos, ambos, fechados en 1956 y que a pesar de ser totalmente distintos conviven en plácida armonía.

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j.luis [ Viernes, 25 Octubre 2019, 18:40 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso y Peinado, historia de una amistad cubista

Una muestra revisa la influencia del autor de 'Las señoritas de Avignon' en el joven artista rondeño, el más picassiano de la Generación del 27



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A la izquierda, 'El jarrón que tuvo flores' (1926), de Peinado, y 'El pintor y la modelo' (1963), de Picasso, en la exposición que reúne la obra de ambos artistas en Sevilla. Alejandro Ruesga

Salón de Otoño. Paris, 1924. Pablo Picasso, malagueño de 43 años convertido ya en gran referente artístico, pasea junto al jiennense Manuel Ángeles Ortiz, y se detiene ante el óleo Los marineros, un poderoso y melancólico retrato de dos jóvenes. "Este cuadro debe ser de un español, preséntamelo', le dijo Picasso a su joven amigo. La pintura, que lamentablemente ha desaparecido, era de Joaquín Peinado, un joven rondeño que se había instalado en París meses antes atraído, especialmente, por el lenguaje rompedor de su compatriota cuyo trabajo solo conocía a través de fotografías". Así ha explicado este viernes en Sevilla Rafael Valentín López, comisario de la muestra Pablo Picasso y Joaquín Peinado. Encuentro en las vanguardias, el inicio de una inquebrantable amistad.

El nuevo encuentro de los dos amigos, precisamente en el día del cumpleaños de Picasso que nació hace 138 años, se ha reconstruido a través de una muestra en la que 36 obras del autor del Guernica dialogan con 45 de Peinado en el Centro Fundación Unicaja de Sevilla. "Partió de la fuerza motriz de Picasso como generador de nuevas posibilidades artísticas. Peinado usó algunas de las herramientas de Picasso para diseñar su propio camino con un afán de universalidad, rigor y poesía", ha añadido el comisario de la muestra, organizada por Fundación Unicaja que en 2001 creó en Ronda el Museo Joaquín Peinado. La institución con más obra del artista reúne más de medio millar de piezas de Peinado (1898-1975) entre obra gráfica, dibujos y pinturas.

"Los dos pintores ya habían coincidido antes de aquel Salón de Otoño, Peinado había llegado a París a finales de 1923, pero fue a partir de 1924 cuando comenzaron a frecuentarse. Peinado pasaba muchas tardes en el estudio de Picasso en la calle Lavoisier, expusieron juntos en colectivas en muchas ocasiones [más de 70 desde entonces hasta ahora], compartieron amigos, tertulias e ideas políticas y mantuvieron la amistad hasta la muerte de Picasso, en 1973. Picasso fue muy generoso con Peinado", ha comentado López. La fotografía de una dibujo de 1939 de Picasso, en paradero desconcido, en el que pintó su mano y escribió: "Para mi querido Peinado a quien le doy mi mano", es uno de los muchos detalles que atestiguan esa amistad.

Gracias al apoyo del genio malagueño, Peinado entró a formar parte de la muestra Peintres Espagnols de Cahiers d'Art, que se celebró en Biarritz en 1928. Desde entonces se sucedieron las exposiciones en las que ambos coincidieron. Una de ellas fue el homenaje que los artistas españoles le hicieron a Antonio Machado en París en 1955 y su cartel, con un retrato del poeta firmado por Picasso, es una de las últimas adquisiciones de la Fundación Unicaja. Obra que también puede verse en la exposición, que permanecerá abierta hasta el 26 de enero de 2020 y cuyas obras proceden de los museos Picasso de Málaga y Barcelona, el Reina Sofía, el Artium, la Real Academia de San Fernando y la colección Carmen Thyssen-Bormenisza, entre otros. De las 45 obras de Peinado, 24 de ellas óleos, tan solo tres son préstamos, el resto pertenece al museo dedicado al artista en Ronda.


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Un hombre contempla 'Cabeza (autorretrato joven)' (1945), de Picasso y, a la derecha, 'Autorretrato' (1972), de Peinado. Alejandro Ruesga

Entre las piezas de Picasso destacan Los segadores, un lienzo de 1907 que pintó a la vez que Las señoritas de Avignon, o los retratos de Olga (1923) y de Paulo (1922), ejemplos de su etapa neoclasicista.

"La muestra es un diálogo entre dos grandes artistas con muchas coincidencias. Los dos son malagueños, pintores de formación clásica con gran capacidad para el dibujo y coincidieron en París en la misma época. Fueron amigos y compartieron una forma de entender la pintura muy rompedora. Incluso los dos tenían el mismo primer apellido, Ruiz, que suprimieron", ha añadido Braulio Medel, presidente de la Fundación Unicaja, que abrió una sede en Sevilla el pasado febrero que alberga de forma permanente el legado de los hermanos Machado y exposiciones temporales como la que se ha inaugurado este viernes.

"Algunos lo han tildado de ser un creador excesivamente picassiano, pero en realidad esa influencia fue el fruto de una admiración innegable que le aportó a Peinado, que formó parte de la Generación del 27, los rudimentos básicos para trazar su propio camino. Sin duda fue el más elegante y personal de los picassianos españoles, pero creó un lenguaje que permite identificar su obra: un cubismo poético", ha afirmado el comisario junto a obras tan elegantes y delicadas como 'Velador' (1925) o 'El jarrón que tuvo flores' (1926).

Entre las cinco secciones en las que está dividida la muestra, ubicada en una gran casa señorial en la avenida de La Palmera, el ensanche construido para albergar la Exposición Iberoamericana de 1929, se incluyen obras de distintas etapas y técnicas, desde el primer cubismo hasta su acercamiento a la abstracción, pasando por el neoclasicismo. Todo ello a través de retratos, bodegones, animales y figuras humanas, desnudos femeninos que comparten "un profundo sentido de la sensualidad", ha apuntado Medel.


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j.luis [ Jueves, 07 Noviembre 2019, 09:55 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Picasso y Éluard, una amistad a prueba de bombas

El Museo Picasso de Barcelona reconstruye la relación incondicional y duradera entre el pintor y el poeta



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'La araña de mar' de 1940 y 'Busto de mujer con blusa amarilla', de 1943, dos obras de Picasso. La de la derecha perteneció a la colección privada de Paul Éluard. Toni Albir (EFE)

Picasso fue tan infiel a sus esposas —Olga Khokhlova y Jacqueline Roque— y amantes —Marie-Thérèse Walter, Dora Maar y Francoise Gilot—, como fiel a sus amigos. Tanto los de su primera juventud en tierras catalanas como los de madurez, tras instalarse a vivir en París en 1904, donde entró de lleno en las vanguardias. Allí fue amigo de Max Jacob, Apollinaire, André Breton, George Braque, Jean Cocteau y, sobre todo, de Paul Éluard, el rey de los poetas dadaístas y surrealistas. Con Éluard mantuvo desde 1935 una larga e intensa relación de la que los dos se nutrían e inspiraban. En ese año Éluard escribió: “A partir de Picasso, los muros se vienen abajo [...] Se sitúa ante el poema cómo el poeta ante el cuadro. Sueña, imagina, crea”. Picasso y Éluard compartían estética, mundo erótico y afectivo e ideología. Esta amistad, a prueba de bombas, solo acabó con la prematura muerte de Éluard en 1952.


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Éluard y Picasso en el Hauterives, en 1937, en un fotografía de Dora Maar.

Una relación así deja múltiples huellas, en poemas y libros, como Les yeux fértiles que publicó Éluard en 1936 que incluye el primer dibujo que el pintor le hizo en enero de ese año, al día siguiente de presentarle a Dora Maar, la que sería su pareja en los siguientes años. También el primero de los muchos poemas titulados A Pablo Picasso, que comienza: “He vuelto a ver a quien no olvido nunca. A quien no olvidaré jamás” y un buen número de retratos y dibujos que Picasso realizó de Éluard y Nusch, la segunda compañera del poeta, después de que Gala lo abandonara tras caer rendida en brazo de Dalí en 1929. Y cómo no, múltiples fotografías realizadas por artistas (y amigos de ambos) como Man Ray y Brassaï, y abundantes cartas y postales cruzadas que evidencia el aprecio y admiración mutua. El Museo Picasso de Barcelona reúne gran parte de estos testimonios y los presenta en la exposición Pablo Picasso, Paul Éluard. Una amistad sublime (hasta el 15 de marzo), título prestado de la dedicatoria de Éluard de uno de sus libros ilustrado por Picasso en 1942: “Gracias a tu audacia prolongas nuestra vida. […] Te dedico a ti, mi amigo sublime, este libro”.

La exposición, comisariada por Malén Gual y Emmanuel Guigon, conservadora y director del museo barcelonés, permite ver, de forma gráfica, cómo los poemas de las vitrinas y las obras de las paredes se interrelacionan e influyen, sobre todo tras el estallido de la Guerra Civil. “Es el momento en el que Picasso se politiza y toma partido por la causa republicana por influencia de Dora Maar”, destaca Gual. En 1937 Picasso realiza Fin del monstruo, un grabado que tomó el título de un poema de Éluard y en enero de 1937 crea Sueño y mentira de Franco, después de que Éluard publicara Noviembre 1936, en el que cuenta sus experiencias en el asedio de Madrid por Franco. Por contra, el poema La victoire de Guernica lo escribió Éluard mientras Picasso pintaba su gran lienzo antibelicista.

Los dos y sus parejas comparten vacaciones de verano al sur de Francia, en Mougins, un contacto que acaba con un buen número de pinturas, sobre todo de Nusch, entre 1936 y 1941. “Algunos apuntan que entre Picasso y ella había algo más. No sería extraño en el ambiente de tolerancia en el que todos vivían. Pero no está claro”, explica Gual.


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'Retrato de Nusch' de Picasso (1937)


Paloma de la paz

Las bombas de la Segunda Guerra Mundial y el pase a la clandestinidad de Éluard tras ingresar en el Partido Comunista Francés no impiden que los dos sigan viéndose y colaborando en publicaciones clandestinas como La Conquête du monde par l'image, de 1942. Poco antes Éluard ha escrito su famoso poema, Liberté, símbolo de la resistencia, que las tropas aliadas lanzaban sobre la población desde el aire. El original, en el que el poeta tachó un primer título dedicado a Nusch y una copia manuscrita que dio a Picasso, pueden verse en la muestra. Al lado, 16 de los 18 retratos distintos que Picasso realizó de su amigo en un solo día en 1941.

En 1944, tras la liberación la amistad se refuerza. Picasso se afilia al Partido Comunista y comienza la colaboración conjunta en congresos de la paz. Es el momento en el que la paloma dibujada por Picasso se convierte en símbolo del pacifismo. En junio de 1950 Éluard se casa, por tercera vez, con Dominique. El pintor les regala el Gran jarrón con bailarines y músicos, una de las cerámicas más bellas que creó que también está en la muestra.
Todo acaba en 1952 con la muerte de Éluard. Una enorme foto muestra a Picasso junto a su tumba en uno de los días más tristes para el malagueño.



Pintor, genio y poeta


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'Trozo de Almibar' de Picasso (1939)

Si fuera chino no sería pintor sino escritor, escribiría mis pinturas”, escribió Picasso. Todo el mundo reconoce su destreza y genialidad como pintor, pero pocos lo asociarían a una producción escrita y poética. Y eso pese a que desde muy pequeño llenaba de notas y textos, de forma casi compulsiva, muchos de sus trabajos. “La poesía es la matriz de toda su creación”, asegura Maria-Laure Bernadac una de las tres comisarias (junto a Androula Michael y Claustre Rafart) de Picasso poeta, la segunda exposición que abre sus puertas en el Museo Picasso de Barcelona (hasta el 1 de marzo). En 1935 ya André Breton lo consagra como tal tras publicar Picasso poète en la revista Cahiers d’art.

Para las comisarias, después de rastrear, como no, su amplia producción escrita, no tienen duda de que Picasso entendía la escritura como el complemento indisociable a la pintura, “de tal forma que cuando pinta quiere nombrar las cosas y cuando escribe las visualiza”. La mayoría de sus poemas, de una gran belleza plástica, son también como él, caóticos. Lo mismo crea versos con rima y estrofa, como palabras que encadena de forma automática, hace poemas río o en bucle, poemas rizomáticos, todos complejos, donde casi siempre hace tachones y reescribe, llenando papeles por completo, de la misma forma que pinta.

Para Bernadac es básico conocer sus escritos y sus versos para entender sus pinturas porque existe una correspondencia entre textos y cuadros, los temas permanecen y “tritura el lenguaje de la misma libertad que aplica en el resto de medios”.
De lo que no cabe duda es que la exposición descubre una de las partes más íntimas de Picasso en la que se desnuda en cuerpo y alma y recoge en un contexto más amplio los estrechos vínculos entre sus textos y obras suyas como los collages, las repeticiones y variaciones de un mismo tema.

En la muestra pueden verse cinco de las 11 variaciones de su poema dibujado Nieve al sol (1934); la tinta china La mujer que llora (1937), el violento y sacárstico Retrato de la marquesa de culo cristiano echándole un duro a los soldados moros defensores de la Virgen (1937), en el que denuncia el vínculo de la iglesia con el ejército; el poema litografiado Trozo de almíbar (1939), Le Chant des morts (1948), cuarenta y tres poemas de Pierre Reverdy iluminados, con tinta roja, por Picasso con 125 litografías a la manera de los manuscritos medievales. Que Picasso tenía carencia de escritura no cabe duda. Lo confesó a su amigo Roberto Otero: “en el fondo soy un poeta descarriado”.


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j.luis [ Martes, 19 Noviembre 2019, 17:10 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
La justicia francesa vuelve a condenar al electricista de Picasso

El Tribunal de Apelaciones de Lyon confirma la pena de dos años de cárcel contra Pierre Le Guennec, acusado de robar 271 obras del pintor



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Pierre Le Guennec, el electricista de Pablo Picasso acusado de apropiarse indebidamente de obras del artista ROMAIN LAFABREGUE - AFP

Durante la última audiencia pública antes de que quedara visto para sentencia, Pierre Le Guennec, el que fuera el electricista en la casa de Pablo Picasso hasta su muerte en 1973, aseguró que no se arrepentía de nada y que “volvería a hacer lo mismo” con las 271 obras que la familia del pintor malagueño le acusa de haber escondido y que él sigue sosteniendo que fueron un “regalo magnífico” de su viuda que guardó en un garaje durante casi cuatro décadas. La justicia acaba de dar la razón a los herederos del autor del Guernica, al volver a confirmar la pena de dos años de cárcel, con exención de pena, para Le Guennec y su mujer. La decisión del Tribunal de Apelaciones de Lyon pone punto final a una batalla judicial muy mediatizada que ha durado casi cinco años.

La corte de Lyon ratificó “en todos los puntos, tanto sobre la culpabilidad como sobre la pena pronunciada” el fallo del primer tribunal que, en 2015, condenó a Pierre y Danielle Le Guennec a dos años de cárcel con exención de pena, según la Agencia France Presse. Los acusados no estuvieron presentes en la lectura de la sentencia.

A sus 76 y 80 años, el matrimonio formado por Danielle y Pierre Le Guennec, que fue el electricista de Picasso durante los últimos años de su vida, sigue asegurando hasta hoy que no conocía el gran valor de las 180 obras del pintor —óleos, collages y litografías—, así como un cuaderno de 91 dibujos, todos ellos fechados entre 1900 y 1932, que guardaba en su garaje y que están estimadas en entre 60 y 80 millones de euros. Si los Le Guennec cambiaron la versión de los hechos —al comienzo del affaire declararon que había sido el propio Picasso el que le había regalado las obras en 1971 0 1972, para mantener después, y hasta hoy, que fue Madame, Jacqueline Roque, la última esposa del artista quien se los dio en agradecimiento a su “fidelidad” tras la muerte del pintor— fue “por nuestros hijos, para que no tuvieran problemas”, justificó Danielle Le Guennec durante la audiencia del 24 de septiembre, según reportaron medios franceses.

“Madame me pidió que metiera en mi casa varias cosas” en momentos en que había estallado un conflicto con los herederos del pintor, agregó Pierre Le Guennec. Después, Jacqueline Roque, que acabaría suicidándose en 1986, le dijo que volviera a meter en su casa las bolsas en que había metido lo que quería que le guardara el electricista, salvo una de ellas que le regaló. “Guárdelo, esa es para usted”, insistió que le dijo la viuda de Picasso, que “hablaba por teléfono dos veces al día” con Danielle Le Guennec, acotó esta.

Una versión que nunca convenció a los herederos del pintor. Las sospechas saltaron nada más presentarse Le Guennec con las obras, en 2010, ante uno de los hijos del autor del Guernica, Claude Ruiz-Picasso, con el objetivo de certificar la autenticidad de parte de los dibujos. Algo que este hizo para, a continuación, presentar con el resto de la familia Picasso una demanda por robo, al considerar improbable que el pintor pudiera haber hecho una donación tan importante.

La justicia les dio la razón en primera instancia y condenó a los Le Guennec a 2 años de prisión, sentencia que fue confirmada en diciembre de 2016. Sin embargo, en marzo de 2018, la Corte de Casación anuló el fallo al considerar que el tribunal no había podido demostrar que las obras “procedieran de un robo” y devolvió el caso al tribunal de Apelaciones, que ahora ha vuelto a ratificar la condena inicial.

Durante la última audiencia, el defensor de los Le Guennec, el abogado estrella parisino Eric Dupont-Moretti, intentó presentar el caso como una “lucha de clases”. Se trata de un regalo que “molesta”, afirmó, porque algunos no conciben que se pueda ofrecer algo tan valioso a gente humilde. “El orden económico y social no quiere que pequeños obreros reciban un regalo así, eso molesta”, declaró a periodistas tras la sesión judicial. Según el abogado, el hecho mismo de que no intentaran vender las obras durante 40 años demostraría que no había intención delictiva alguna y que era algo que consideraban un bien de valor ante todo sentimental.

Una versión rechazada una y otra vez por los abogados de los herederos. Según el abogado de Claude Ruiz-Picasso, Jean-Jacques Neuer, la decisión del tribunal de Apelaciones constituye “el triunfo de la verdad y el fin de una mistificación”, declaró al conocer la sentencia condenatoria.

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j.luis [ Martes, 19 Noviembre 2019, 18:50 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
BICENTENARIO DEL MUSEO DEL PRADO


¿Por qué quería Picasso exponer el 'Guernica' junto a 'Las Meninas'? Diez curiosidades del Museo del Prado


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Cientos de miles de visitantes, miles de cuadros de diferentes autores -la gran mayoría hombres- y hasta un incendio que realmente no sucedió son algunas de las anécdotas de un Museo del Prado que el 19 de noviembre cumple 200 años.



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Napoleón, el 'fundador' del Museo del Prado. Carlos III inició numerosos proyectos en relación al progreso científico tanto en España como en las expediciones de las colonias en el continente americano. Su inquietud por la ciencia le llevó a pensar si el Edificio Villanueva sería el lugar idóneo para el Real Gabinete de Historia Natural. Pero finalmente sería Napoleón Bonaparte quien, a su llegada a España, decidiría que Madrid debía contar con un gran museo para Europa. Así, José Bonaparte, en un decreto firmado el 20 de diciembre de 1809, determinaba la fundación en Madrid de un museo de pinturas destinado a albergar las obras más representativas de las escuelas pictóricas españolas. Diez años después, ya con Fernando VII, se inauguraba por primera vez el museo.


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El incendio inventado que salvó al museo. A finales del siglo XIX el Museo del Prado estaba en plena decadencia pese a su corta vida. Al gobierno le era indiferente que los trabajadores del museo vivieran dentro de las instalaciones. "Un brasero mal apagado, un fogón mal extinguido, un caldo que hubo que hacer a media noche, una colilla indiscreta… y ¡adiós, Pasmo de Sicilia!, ¡adiós, cuadro de Las lanzas!", escribía De Cavia, consternado, como un Orson Welles prematuro. Su intención, no obstante, no era lúdica, sino reivindicativa: quería colocar en el centro del debate social las malas condiciones de seguridad y prevención que entonces tenía El Prado. Y lo consiguió: todos respiraron aliviados cuando llegaron a las puertas de la pinacoteca y vieron que andaba, aún, impoluta, compacta, llena de valor, memoria y belleza. “Hemos inventado una catástrofe… para evitarla”, escribía al día siguiente De Cavia, desdiciéndose en la performance.


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Un rescate histórico. Además de miles de vidas humanas, la Guerra Civil española también se llevó muchas obras de arte consigo. Los constantes bombardeos a la capital ponían en peligro un legado histórico irrecuperable. De esta manera, los Goya, Velázquez y demás obras fueron trasladados a la costa levantina para su posterior movilización hasta la ciudad de Ginebra. En aquel histórico rescate participaron tanto Rafael Alberti como María Teresa León.


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Picasso, director del Museo del Prado. Nombrado por Manuel Azaña, los años de Pablo Picasso como director del Museo del Prado coincidieron con la Guerra Civil. Quizá por ello no llegó a ejercer nunca como director. No obstante, cabe destacar cómo el artista contemporáneo más importante de España estuvo al frente de la dirección del museo más relevante y, curiosamente, al margen del arte contemporáneo.


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¿El 'Guernica', junto a 'Las Meninas'? El sueño de Picasso estaba claro: El 'Guernica', que mostraba la crudeza de la Guerra Civil y el colaboracionismo nazi con el régimen franquista, debía estar expuesta al lado de 'Las Meninas' de Velázquez. El cuadro, tras exhibirse por todo el mundo, fijó circunstancialmente su residencia en el Museum of Modern Art de Nueva York, donde permaneció hasta su regreso a la España democrática en 1981, siendo depositado en el Prado por deseo expreso del artista -aunque por logística y para respetar la cronología y el reparto de salas del museo, solo se pudo exhibir en el Casón del Buen Retiro-. De esta forma, los cuadros más representativos de la historia española estarían a pocos metros el uno del otro. Actualmente, el 'Guernica' se encuentra en el Reina Sofía pese a las peticiones de su autor de que permaneciera en El Prado.


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Un 0,65% de pintoras. Su catálogo tiene 32 pintoras frente a 4.926 pintores. La institución ha declarado su intención de reducir esta brecha de género. La primera exposición de una mujer fue la de Clara Peeters y ahora, con motivo del bicentenario, han organizado una histórica de Lavinia Fontana y Sofonisba Anguissola.


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El tuitero que recuperó un cuadro olvidado. Las redes sociales han 'democratizado' la burocracia. Pueden y generar presiones a organizaciones e instituciones. De esta manera, el diseñador gráfico Luis Pastor, que cuenta actualmente con 14.000 seguidores, escribió una serie de mensajes en su cuenta de Twitter alentando a la gente a que el Museo del Prado sacara del confinamiento 'El cid' de Rosa Bonheur -un retrato realista que solo había visto la luz una vez desde 1879-.


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La obra más antigua del Museo del Prado. La pintura más antigua son los seis murales de la Ermita de San Baudelio de Casillas de Berlanga, la Capilla Sixtina del arte mozárabe (1125). Son seis fragmentos de pintura mural traspasados a lienzo. Tal y como se explica en la página web del museo, en esta Cacería de liebres, el cazador, a caballo y con el tridente en la mano, azuza tres perros contra las liebres, símbolo de la concupiscencia, para llevarlas hasta la red tendida por él.


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Las majas, las más viajadas. Son dos obras muy codiciadas por los demás museos europeos e internacionales. Aunque en El Prado están expuestos de forma conjunta, no siempre han estado juntas. 'La Maja vestida' de Goya ha recorrido casi 50.000 kilómetros durante la historia del museo debido a préstamos nacionales e internacionales. 'La Maja desnuda', por su parte, 30.000 kilómetros.


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Goya, el único que no da la espalda. El museo no solo resalta por el arte que albergan los muros del complejo arquitectónico. El Museo del Prado está rodeado por estatuas, como si protegieran el hogar de sus obras. La más conocida es la de Velázquez, la cual fue construida en 1899 por Aniceto Marinas. Sin embargo, el único que no da la espalda al museo, el único que mira fijamente a la entrada principal, es la estatua de Francisco de Goya -tiene más de 150 cuadros en el museo-.


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j.luis [ Miércoles, 01 Enero 2020, 11:31 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Detenido un hombre por rasgar un ‘picasso’ en la Tate Modern

El joven, de 20 años, ha sido acusado de daño criminal tras desgarrar la obra 'Busto de una Mujer'



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Un hombre de 20 años fue detenido este sábado por desgarrar el cuadro Busto de una Mujer, de Pablo Picasso, este pasado sábado en la Tate Modern (Londres). El joven ha sido acusado de daño criminal por dañar una obra valorada en 20 millones de libras (23,5 millones de euros), según ha confirmado la policía británica.

El museo de arte contemporáneo ha retirado la obra del artista español, fechada en 1944, a fin de evaluar los desperfectos tras haber sido, al parecer, desgarrada por ese individuo, que fue "rápidamente detenido" tras el ataque, según la Tate Modern. El atacante, natural del norte de Londres, adelantó que negará el cargo por "daño criminal", durante una audiencia celebrada este lunes ante la Corte de Magistrados de Camberwell, en la capital británica.

Desde su detención, el acusado ha permanecido bajo custodia policial a la espera de una vista preliminar que se celebrará el próximo 30 de enero. Según reveló un portavoz de la Tate Modern, que no ha dado detalles sobre la magnitud de lo sucedido, la obra afectada muestra a la amante del artista, Dora Maar, y fue pintada en París en mayo de 1944, durante los últimos meses de la ocupación Nazi. "La obra se encuentra ahora con nuestro equipo de conservación para ser evaluada por los expertos", apuntó el portavoz.

Por su parte, la Policía Metropolitana de Londres (Met) ha informado este martes en un comunicado que los agentes investigan el "incidente de daño criminal ocurrido en la Tate Modern el sábado, 28 de diciembre", por el que se ha acusado a un varón.


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j.luis [ Lunes, 13 Enero 2020, 13:26 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
El joven arrestado por destrozar un ‘picasso’ en la Tate de Londres es residente en Murcia

El autor del ataque a 'Busto de una mujer' es un hombre de 20 años de origen angloindio afincado en San Javier, donde cursó el bachillerato de Artes Plásticas


La pasada Nochevieja trascendía la noticia de que el 28 de diciembre, un joven de 20 años había destrozado un picasso valorado en más de 23,5 millones de euros. El cuadro, titulado Busto de una mujer, colgaba en una de las salas de la Tate Modern de Londres, donde se perpetró el ataque. Poco más se sabe sobre los daños causados a la pintura, un retrato de la artista Dora Maar, amante del pintor malagueño, realizado en París en 1944, durante los últimos meses de la ocupación nazi. Sí hay, no obstante, nuevas informaciones sobre el atacante, que ya había sido identificado con el nombre de Shakeel Ryan Massey. Según ha publicado el diario La Opinión de Murcia, el individuo, de origen angloindio, es vecino del municipio de San Javier, Murcia, donde cursó el bachillerato de Artes Plásticas en el Instituto Ruiz de Alda. Afincado en la región desde hacía años, actualmente, según la misma fuente, estudiaba en la universidad en Cartagena. Este periódico ha contactado con la Policía Metropolitana de Londres, que no ha podido confirmar la procedencia del hombre más allá de que tiene residencia en el barrio londinense de Ealing.

Massey, que fue arrestado inmediatamente después del incidente, comparecerá el próximo 30 de enero en una audiencia previa al juicio que se celebrará en los juzgados de Camberwell Green, en la capital británica. Hasta entonces permanecerá bajo custodia, dado que se le ha denegado la libertad bajo fianza. De acuerdo con La Opinión de Murcia, el joven dejó una nota manuscrita colgada en sus redes sociales en la que se lee: “Pensaréis que es impulsivo y de la nada, pero son más de tres años de planificación. Siento no haberme despedido de muchos de vosotros, los de mi pueblo, Salinas, Larios, Pablo Pulpo… La mitad me hubierais asesinado. No creo que llegue a ser uno de los mejores de nuestros tiempos, pero sí el más prolífico, y espero volver en un par de años habiendo conseguido todo lo que creíais que era capaz de conseguir y más”. El texto, firmado como “El indiako d’el Mirador” [una pedanía de San Javier] añade que “si queréis contexto, mirar (sic) noticias del @Tate (museo de arte)”, y concluye: “Viva Murcia y viva El Mirador”.

En un reportaje publicado por el diario online El Español, un docente sin identificar del Instituto Ruiz de Alda asegura que la concepción del arte de Massey “era muy radical”, si bien en el centro educativo no esperaban un comportamiento así por parte de su exalumno, que terminó hace un año los estudios de bachillerato. “Nos ha sorprendido mucho esta conducta porque nunca se le abrió un expediente disciplinario”, agrega la misma fuente, que señala que: “No sé si le tenía manía al pintor Pablo Picasso. Al profesorado nos ha extrañado mucho que haga una cosa tan bárbara”. De acuerdo con el mismo medio, el hombre voló en diciembre desde España a Londres y allí perpetró el ataque, cuyas causas se desconocen. El diario británico The Guardian señala que Massey ha afirmado que rechazará los cargos de daños criminales que se le imputan.


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j.luis [ Jueves, 16 Enero 2020, 16:57 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
Jaime Botín, condenado a 18 meses de cárcel por el contrabando de su ‘picasso’

La juez considera probado que el exbanquero sacó 'Cabeza de mujer joven' del territorio español sin permiso. El cuadro ya pertenece al Estado



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Jaime Botín, a su llegada a los juzgados, en noviembre en Madrid. KIKE PARA

Jaime Botín pierde el juicio. Y el picasso. El expresidente de Bankinter ha sido condenado a 18 meses de prisión por un delito de contrabando de bienes culturales por sacar de España sin permiso Cabeza de mujer joven, que Pablo Picasso pintó en 1906, valorado en 26,2 millones de euros. El juzgado penal 27 de Madrid también establece que, a partir de ahora, el cuadro ya no pertenece al banquero, sino al Estado, e impone a Botín una multa de 52,4 millones de euros, el doble del valor de la pieza, según el fallo. La sentencia, contra la que cabe recurso, considera probado que Cabeza de mujer joven salió del territorio español por orden del exbanquero, a pesar de que el Ministerio de Cultura se lo había prohibido expresamente, por ser una obra única, de extraordinario valor histórico y, por tanto, “inexportable”.

Sin antecedentes penales, una condena a 18 meses de cárcel no suele suponer el efectivo ingreso en prisión. Tanto el fiscal como la abogada del Estado pedían para Botín cuatro años de cárcel y una multa de 100 millones de euros. Exigían además que el velero Adix, a bordo del cual Botín envió el picasso hasta Córcega, también pasara a pertenecer a la Administración Pública. La sentencia, adelantada por El Confidencial, lo rechaza. La defensa del banquero, de 83 años, ya ha confirmado a este diario que recurrirá el fallo ante la Audiencia Provincial. El final de la historia aún está por pintar.

A la espera del desenlace definitivo, el caso del picasso sí encuentra su primer punto y aparte, después de más de siete años. El 5 de diciembre de 2012, Botín autorizó a Christie’s Iberica a intentar vender su cuadro en una puja en Londres. La casa de subastas pidió los permisos necesarios a Cultura, por tratarse de “un bien perteneciente al patrimonio español, dado su evidente interés histórico-artístico”, según el fiscal. Pero el ministerio contestó con una negativa. Paloma Esteban, autora del informe que fundamentó esa decisión, resumió durante el juicio sus razones: “Cabeza de mujer joven pertenece al periodo Gósol [el verano que el pintor pasó en ese pueblo en 1906], fundamental para el cubismo. Y no existe en ningún museo dedicado a Picasso en España, y diría que ni en Europa, un lienzo de características parecidas”.

Botín recurrió aquel no ante la Audiencia Nacional, perdió y acudió entonces al Supremo. Ese fallo todavía sigue pendiente, de ahí que, para la defensa del exbanquero, se tambalee todo el juicio en sí: sus letrados consideran que, si la propia premisa del caso todavía está siendo cuestionada en los tribunales, cuando menos había que esperar a la resolución del Supremo. No ha sido así: la juez Elena Raquel González Bayón ha estimado que ya había elementos suficientes para seguir adelante. "Pese a ser plenamente consciente de la prohibición administrativa, el acusado trasladó el cuadro a la goleta Adix [... ] con la finalidad de sacarlo de España", se lee en la sentencia.

Desde luego, en el último día del juicio, la Abogacía del Estado y el fiscal lo tuvieron clarísimo. Para ellos, concurrían los pilares de un delito de contrabando: una obra que valga al menos 50.000 euros y que integre el patrimonio español sale del territorio nacional sin autorización. Aseguran que Botín ignoró el aviso de Cultura, se llevó el cuadro de Valencia a Córcega, a bordo del Adix, e incluso había contratado un vuelo privado para enviarlo a Suiza. Ahí, sostienen, tenía planeado venderlo. Según esta reconstrucción, el proyecto del exbanquero solo se frustró porque las autoridades aduaneras francesas localizaron y requisaron el picasso en 2015. Desde entonces, aguarda su destino en los almacenes del Museo Reina Sofía.

Nada que ver con la visión de la defensa. A lo largo de la semana que duró el juicio, los letrados Javier Gómez Bermúdez y Rafael Mateu de Ros intentaron refutar cada punto de la acusación: primero, ante la imposibilidad de exportarlo, Botín sugirió al Gobierno que comprara el cuadro, aunque la crisis económica impidió concretar la operación. Pero, y sobre todo, sostienen que la obra —adquirida en Londres, en 1977— nunca entró en España, salvo en tres contadas ocasiones: por tanto, tampoco pudo salir. Explicaron que, desde enero de 2013, cuando se conoció su inexportabilidad, Cabeza de mujer joven se colgó en el interior del Adix, cuya bandera es británica, y viajó allá donde navegaba el velero. Suiza, según la defensa, era simplemente una caja fuerte: el dueño temía que algún ladrón se interesara por el cuadro y quería protegerlo en Ginebra, a la espera de saber si finalmente podría venderlo.

Mientras tanto, Botín ha acabado imputado en otro juicio, por el presunto fraude a Hacienda de un millón de euros al matricular un avión en Portugal pese a que su centro de operaciones estaba en España. La Fiscalía, en ese caso, pide dos años y tres meses de cárcel. Botín ya ha pagado la cantidad defraudada; la acusación y la defensa incluso alcanzaron un acuerdo de conformidad, con una condena a nueve meses de prisión, que el banquero rechazó en el último momento.
Para su picasso, Botín también buscó un pacto: se reunió en secreto con el entonces ministro de Cultura, José Guirao, para proponerle exponer el cuadro a cambio de una pena menor. Tampoco hubo acuerdo. Ahora que ha perdido el cuadro, tratará de recuperarlo en los tribunales. Aunque, tras la primera sentencia, el plan pinta bastante más complicado.


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'Cabeza de mujer joven', obra de Picasso (1906).


En los almacenes del Reina Sofía

El picasso requisado a Jaime Botín en el puerto de Calvi, en Córcega, llegó al Museo Reina Sofía en octubre de 2015. Desde entonces Cabeza de mujer joven (1906) ha descansado en los almacenes de la institución, en régimen de embargo preventivo a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid emitiera sentencia. Una vez concluido que el cuadro ha salido ilícitamente de España pasa a ser propiedad del Estado español. El artículo 29 de la Ley de Patrimonio Histórico de 1985 aclara lo siguiente: “Pertenecen al Estado los bienes muebles integrantes del Patrimonio Histórico Español que sean exportados sin la autorización requerida”.

Sin embargo, “mientras no haya una sentencia firme, lo prudente es que se quedé donde está”, explica Javier García Fernández, catedrático de Derecho Constitucional y ex subsecretario de Cultura. “El caso todavía puede sufrir muchas variaciones, porque queda un recorrido judicial largo si se recurre la sentencia”, añade el experto. De hecho, la defensa de Jaime Botín ya ha anunciado que recurrirá a la Audiencia Provincial. Desde el Reina Sofía aclaran que hasta que no haya sentencia firme la obra no pasará a sala. Aunque se alegran mucho ante la expectativa de su incorporación a la colección, porque es una pieza esencial en la evolución del Cubismo, fundado por el pintor malagueño al año siguiente de este retrato femenino, que ya apunta rasgos cubistas.

El Reina Sofía no dispone ningún ejemplo de este período y completaría un hueco en la evolución plástica de las Vanguardias. De las 31 pinturas del artista con las que cuenta la institución apenas hay obra previa a 1907, año fundacional del Cubismo. La mayor parte de los fondos de Picasso del museo giran en torno a los años treinta y cuarenta. Al ser una época previa a la creación del Guernica podría ir ubicada en las salas anteriores al gran lienzo.

elpais.com


j.luis [ Martes, 04 Febrero 2020, 17:43 ]
Título del mensaje: Re: PICASSO (Pablo Ruiz Picasso)
La juez corrige la sentencia y amplía a tres años la condena a Jaime Botín por el contrabando de un ‘picasso’

Un auto aclaratorio, emitido dos semanas después del fallo, sube de 52 a 91 millones la multa al banquero por sacar de España sin autorización 'Cabeza de mujer joven'



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Jaime Botín a su llegada a los juzgados en noviembre de 2019.

La juez que condenó a Jaime Botín por contrabando de bienes culturales ha detectado "un error" en su propia sentencia. De ahí que publique ahora una "aclaración" del fallo. El cambio es mayúsculo: la pena casi se duplica. El 14 de enero, el expresidente de Bankinter fue castigado con 18 meses de prisión y una multa de 52,4 millones, por sacar de España Cabeza de mujer joven, un cuadro de Picasso de su propiedad, pese a la prohibición explícita del Ministerio de Cultura, que había declarado la obra inexportable. Tras el auto aclaratorio, emitido el pasado viernes por el Juzgado de lo Penal número 27 de Madrid, la pena sube a tres años y un día de cárcel, mientras que la sanción monetaria se eleva a 91,7 millones.

La juez Elena Raquel González Bayón corrigió su fallo, algo muy poco frecuente, tras la petición de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado de revisar sus cálculos. Se mantiene “intacto” el resto de la decisión y por tanto también el "comiso" del cuadro, valorado en 26,2 millones, y su "atribución al Estado español". Han pasado solo dos semanas, pero a Jaime Botín le pueden costar un año y medio. Y 40 millones.

Tras el auto, adelantado por El Confidencial, la condena se acerca más a lo que ambas acusaciones solicitaron en el juicio: cuatro años de cárcel y 100 millones de multa. La pena prevista por la ley oscila entre uno y cinco años, mientras que la sanción puede ir desde el mismo valor del bien hasta su séxtuplo. "El delito [...] por el que se condenó al acusado se ha de imponer en su mitad superior", sostiene el auto aclaratorio, en sus dos folios. La condena a tres años aumenta también las posibilidades de que se haga efectivo el ingreso en la cárcel del banquero, que no tiene antecedentes penales aunque sí otro caso pendiente de juicio, por fraude fiscal.

Fuentes de la defensa de Botín expresaron su enorme sorpresa a EL PAÍS ante el nuevo texto de la juez: “Nunca habíamos visto nada igual”. Y enumeraron las que consideran “anomalías”: “En un auto de aclaración, se puede subsanar un error material (una cifra, un apellido mal puesto), pero no corregir un fallo. Eso le correspondería al tribunal que examine el recurso. Además, se nos notificó fuera del plazo ordinario. Y tampoco se motiva la decisión”. Los letrados del banquero ya habían presentado un recurso contra la sentencia original ante la Audiencia Provincial. Y, en un durísimo comunicado, habían calificado uno de sus argumentos de "disparate". El auto aclaratorio les concede otro plazo, hasta el 14 de febrero, para incorporar sus nuevas objeciones.

“Pese a ser plenamente consciente de la prohibición administrativa, el acusado trasladó el cuadro a la goleta Adix con la finalidad de sacarlo de España”, escribió la juez en la sentencia. La obra fue requisada a bordo de ese velero, propiedad de Botín, en el puerto de Calvi, en Córcega, en el verano de 2015. Según la acusación, el banquero tenía contratado un vuelo privado para llevar el cuadro a Suiza, con la intención de venderlo. "No importa si iba a ser guardado en Ginebra o vendido a través de Christie's en Londres, porque lo cierto es que el propósito del acusado al trasladarlo no era otro que sustraerlo a la Administración española", reza la sentencia. Porque, a la sazón, hacía más de dos años y medio que Cultura había denegado al banquero el permiso de llevarse Cabeza de mujer joven fuera del territorio nacional. El picasso descansa desde entonces en los almacenes del museo Reina Sofía.


Una obra esencial

El arranque del caso se remonta hasta el 5 de diciembre de 2012. Ese día, la casa de subastas Christie’s Iberica solicitó a Cultura, en nombre de Botín, la autorización para trasladar el cuadro a Londres, donde se incluiría en una puja prevista para febrero de 2013. “Este requisito era necesario al encontrarse la obra en España y tratarse de un bien perteneciente al Patrimonio Histórico, dado su evidente interés histórico-artístico y tener una antigüedad superior a 100 años”, aclara la sentencia. El ministerio contestó con una negativa, debido a la importancia de la obra. Como explicó en el juicio Paloma Esteban, doctora en Historia del Arte y autora del informe en el que se basó la decisión, el cuadro procede del periodo Gósol de Picasso, como se conoce el verano que pasó en el pueblo leridano en 1906, considerado fundamental para el nacimiento del cubismo. Según Esteban, no existe en España, ni probablemente en Europa, un lienzo de esas características.

“Un bien puede pertenecer al Patrimonio Histórico y sin embargo no estar inventariado o declarado de interés cultural, es decir, no haber sido objeto de un procedimiento o declaración administrativa. […] Siendo que el cuadro es del año 1906, sobra toda discusión en torno a la calificación del bien como de interés cultural o a su catalogación. […] Cualquier vínculo o proximidad a la españolidad basta para que se considere que el bien integra el patrimonio histórico español”, explica el fallo. La defensa de Botín en absoluto comparte este criterio: ya recurrió en su momento la negativa de Cultura ante la Audiencia Nacional, sin éxito; acudió entonces al Supremo, cuyo fallo todavía no se ha emitido. Por ello, los letrados del banquero sostuvieron que el juicio debía esperar aquella decisión antes de seguir adelante. La juez no lo consideró necesario. "¿Quién va a comprar una obra de arte en España, dada la inseguridad jurídica que genera esta sentencia si deviene firme?", respondió la defensa de Botín en su comunicado tras la sentencia.

Para las acusaciones, concurrían todos los elementos del contrabando: una obra valorada en al menos 50.000 euros, perteneciente al patrimonio español, trasladada al extranjero sin permiso. Para la defensa, en cambio, Cabeza de mujer joven nunca fue sacado del territorio nacional, porque nunca lo pisó: fue adquirido en Londres en 1977, y desde que se prohibió su exportación, no salió del Adix, que navega bajo bandera británica. El banquero también relató que ofreció su picasso a la Administración, pero la falta de liquidez en tiempos de crisis tumbó la operación. Finalmente, ha sido un tribunal el que ha entregado el cuadro al Estado, al menos de momento. Cuando una sentencia firme cierre el caso, se sabrá también a quién pertenece el picasso.


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